sábado, 3 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Índice


Contenido

»» Prefacio

»» Prólogo

»» Capítulo 1: Introducción a los Salmos
Una Gloriosa Biblioteca Espiritual

Capítulo 2: Los Tipos de Salmos
Un Panorama de Vida

Capítulo 3: Profecías Mesiánicas
Una Plétora de Promesas Futuras

Capítulo 4: Salmos 24 – Una Puerta a la Profecía
Una Fascinante Confirmación Histórica

Capítulo 5: Salmos 22 – Nuestro Salvador Sufriente
La Profecía Más Asombrosa de los Salmos

Capítulo: Salmos 23 – Nuestro Amoroso Pastor
El Mesías Como Nuestro Sumo Sacerdote

Capítulo 7: Salmos 2 – Nuestro Rey que Regresa
La Segunda Venida del Mesías

Capítulo 8: El Reinado del Mesías

Resumen de las Profecías del Tiempo del Fin

Conclusión

Una Pregunta

Recursos

Acerca del Autor


Nota: Para leer los capítulos que ya han sido traducidos al español, haga clic sobre los títulos. 

Estimado lector: Si siente de parte del Señor apoyar la labor que su servidor está llevando a cabo, visite nuestra sección Donativos, para descubrir cómo podrá hacerlo.



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Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 1

Introducción a los Salmos

Una Gloriosa Biblioteca Espiritual


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He tenido una larga historia de amor con los Salmos. Comenzó hace más de 65 años cuando me casé con mi primera esposa, Ann. Ella y yo decidimos que comenzaríamos cada día con un devocional juntos. Yo leería un salmo, y ella leería un capítulo del Nuevo Testamento. Lo hicimos durante 60 años, hasta su fallecimiento en 2020.

Mi segunda esposa, Linda, y yo decidimos continuar esa tradición cuando nos casamos en 2021. Como siempre ha sido el caso, también leemos una revista devocional diaria así como dos libros devocionales. Pero siempre comenzamos cada día con un salmo. Y como Linda es una cantante muy talentosa, siempre me canta el salmo que le acabo de leer.

Familiarizándonos con los Salmos

Echemos un vistazo rápido a algunos datos importantes sobre los Salmos.

El libro de los Salmos es el libro más largo de la Biblia. Contiene los versículos centrales de la Biblia, que se encuentran en el Salmo 118:

8) Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en el hombre.

9) Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en nobles.

Piensa en el versículo 9 por un momento y luego exprésalo en lenguaje moderno cambiando la palabra “nobles” por “políticos”.

Estos versículos están precedidos por el capítulo más corto de la Biblia —el Salmo 117—. Y son seguidos por el capítulo más largo de la Biblia, el Salmo 119. ¡Éste contiene 174 versículos! El Salmo 119 se centra en la majestad de la Palabra de Dios. Todos sus versículos, excepto cinco, mencionan la Palabra de Dios, utilizando una gran variedad de palabras y frases para hacerlo:

“La Ley de Jehová” / “Tus preceptos” /

“Tus testimonios” / “Tus estatutos” /             

“Tus juicios” / “Tus mandamientos” /  

“Tu palabra” / “Tu Ley” / “la palabra de verdad” /

“el testimonio de Tu boca”

Una y otra vez, a lo largo del Salmo 119, el salmista habla de la gloria de las Escrituras, y lo hace con palabras memorables:

  • “Para siempre, Jehová, permanece tu palabra en los cielos” (v. 89).
  • “¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! ¡Más que la miel a mi boca!” (v. 103).
  • “Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino” (v. 105).
  • “La suma de tu palabra es verdad, y eterno es todo juicio de tu justicia” (v. 160).

El Origen de los Salmos

Aunque el Salmo 90 se atribuye a Moisés, la escritura seria de los salmos parece tener su origen en el Rey David, quien fue ungido por el Espíritu Santo para ser un gran poeta—incluso antes de convertirse en rey de Israel. Pero su prolífica producción de salmos probablemente data de la época, al principio de su reinado, cuando trasladó el Arca de la Alianza desde Quiriat-jearim a Jerusalén.

El Arca había sido capturada a Israel por los filisteos durante la Batalla de Ebenézer (1 Samuel 4:1-11). Esto ocurrió durante el período histórico de los Jueces, cuando Samuel servía como juez de Israel. Después de que el Arca causara estragos entre los filisteos, decidieron colocarla en una carreta tirada por bueyes y enviarla de regreso a Israel. La carreta vagó hasta que se detuvo en la aldea de Quiriat-jearim, ubicada a unos trece kilómetros de Jerusalén.

El Arca fue olvidada por el rey Saúl, y así permaneció en Quiriat-jearim durante 67 años (20 años bajo Samuel, 40 años bajo Saúl y 7 años bajo David, hasta que se convirtió en rey de todo Israel).

Cuando David, que al principio era rey de Judá, fue coronado rey de todo Israel, juró en uno de sus salmos que no dormiría en una cama hasta que el Arca tuviera un lugar de descanso adecuado (Sal. 132:1-5).

David cumplió esta promesa cuando, al principio de su reinado, trasladó el Arca a Jerusalén y la colocó en una tienda sencilla, donde permaneció hasta que su hijo, Salomón, construyó un Templo para alojarla (1 Cr. 16:1).

Se nos dice en 1 Crónicas 16:6 y 37 que David y los sacerdotes tenían acceso al Arca las 24 horas, mientras que antes sólo el Sumo Sacerdote podía entrar en su presencia una vez al año.

Sorprendentemente, se nos dice que David solía recostarse ante el Arca mientras componía cánticos de adoración (1 Cr. 17:16 y Sal. 63:6-7). Muchos de estos cánticos deben haberse convertido en parte del libro de los Salmos. De hecho, hay una referencia en Salmos 72:20 a una recopilación llamada “Las Oraciones de David”.

Pero los salmos no se limitan a la época de David. Hay evidencia en los propios salmos de que fueron escritos a lo largo de un período extenso. Así, hay salmos escritos 400 años después de la época de David—tanto durante el cautiverio babilónico (Sal. 137) como después de él (Sal. 126).

Los Sobrescritos

Dos tercios de los salmos contienen lo que se denomina “sobrescritos”. Estos no son “añadidos” de algún editor extrabíblico moderno. Son parte de los Salmos tal como han llegado a lo largo de la historia, y son importantes. Aportan información crucial sobre la historia de los salmos, su autoría y su interpretación musical. He aquí algunos ejemplos:

Historia: “Salmo de David, cuando huía de delante de su hijo Absalón” (Sal. 3).

Autor: “Al músico principal. Masquil de los hijos de Coré” (Sal. 42).

Música: “Al músico principal; en Neginot. Masquil de David” (Sal. 55)

Todo: “Al músico principal; en Neginot. Masquil de David, cuando vinieron los zifeos y dijeron a Saúl: ‘¿No está David escondido en nuestra tierra?’” (Sal. 54).

La Organización de los Salmos

El libro de los Salmos está subdividido en cinco libros de la siguiente manera:

Libro 1: Salmos 1-41

Libro 2: Salmos 42-72

Libro 3: Salmos 73-89

Libro 4: Salmos 90-106

Libro 5: Salmos 107-150

Nadie parece saber por qué los Salmos están divididos en estos cinco libros. He leído muchos intentos de explicar la división, pero todos me han parecido forzados e ilógicos. El problema es que no hay un tema central que unifique los salmos en cada sección.

Muchos han sugerido que la división en cinco partes se basa en un intento de correlacionar los Salmos con los cinco libros de la Torá (desde Génesis hasta Deuteronomio). Pero todos los intentos que he visto de hacer que cada libro de los Salmos corresponda al libro correspondiente en la Torá (como el Libro 3 con Levítico) han fracasado.

La mejor explicación que he encontrado para la división de los Salmos en cinco partes es que los editores intentaban ayudar al lector a reconocer que son la Torá en poesía y, por lo tanto, son la Palabra de Dios tanto como los primeros cinco libros de la Biblia.

Lo único que he encontrado que los cinco libros tienen en común es que cada uno de ellos concluye con una bendición:

Libro 1: “¡Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, por los siglos de los siglos! ¡Amén y amén! (Sal. 41:13).

Libro 2: “Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, el único que hace maravillas. ¡Bendito su nombre glorioso para siempre! ¡Toda la tierra sea llena de su gloria! ¡Amén y amén! (Sal. 72:18-19).

Libro 3: “¡Bendito sea Jehová para siempre! ¡Amén y amén!” (Sal. 89:52).

Libro 4: “¡Bendito Jehová, Dios de Israel, desde la eternidad y hasta la eternidad! Diga todo el pueblo: “¡Amén!” “¡Aleluya!” (Sal. 106:48).

Libro 5: “¡Todo lo que respira alabe a Jah!” (Sal. 150:6).

(Nota: El término “Jah” es una abreviatura de Yahvé. Se utiliza muchas veces en la poesía del Antiguo Testamento).


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 1. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 



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Revista Llamada de Medianoche – Octubre 2026

¿Qué debe suceder antes del Arrebatamiento?

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Temas incluidos en esta edición:

»» Interpretaciones erróneas sobre Isaías 53
»» Aumento de las actitudes anticristianas en los medios
»» Israel reconoce el genocidio armenio
»» Los israelíes pierden la confianza en Trump
»» Israel y Líbano: un acuerdo marco con gran repercusión

Entre otros.

Para poder descargar y leer esta revista, necesitará tener instalado el programa gratuito Adobe Reader.


Si desea obtener materiales adicionales o ediciones anteriores de la revista, visite la página web del Ministerio Llamada de Medianoche:

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Video: Desconectando a las Personas de su Historia | Pastor Andy Woods

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La deuda estadounidense de 40 billones de dólares, la reescritura de la historia y la vigilancia mediante IA no son noticias aisladas. Son el preludio de la gobernanza global y la Marca de la Bestia. Es tarde, pero la bendita esperanza permanece: el regreso de Cristo está cerca. Confía en Él. Tito 2:13.


Recurso Recomendado:

Libro Electrónico: El Suicidio de los Estados Unidos de América

jueves, 1 de octubre de 2026

Video: Promesas Hurtadas | Tim Moore

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¿Qué promesas ha hecho Dios que Satanás ha intentado hurtar? Descúbrelo con el orador Tim Moore en la Conferencia Regional de Kentucky 2026 del Ministerio Cordero y León.

Video: El Resurgir de Babilonia | Pastor Brandon Holthaus

¿Está el Estrecho de Ormuz preparando el camino para Apocalipsis 18?

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¿Podría la antigua Babilonia resurgir como la capital política y comercial de los tiempos del fin?

En esta enseñanza, el pastor Brandon Holthaus examina la argumentación bíblica a favor de una Babilonia reconstruida en el Irak moderno. Comenzando con Génesis y continuando con Isaías, Jeremías, Zacarías y Apocalipsis, explica el «efecto bumerán bíblico»: la rebelión que comenzó en Sinar finalmente regresa a su lugar de origen antes de experimentar el juicio final de Dios.

La enseñanza también explora la infraestructura comercial de Irak, en rápida expansión, incluyendo el puerto de Grand Faw y la Carretera de Desarrollo de 17 mil millones de dólares que conecta el Golfo Pérsico con Turquía y Europa. Estos proyectos no prueban que Apocalipsis 18 se esté cumpliendo actualmente, pero demuestran cómo Irak podría volver a ser un importante centro de comercio internacional.

Zacarías 5 describe cómo la maldad religiosa y un sistema económico corrupto son transportados de regreso a Sinar. Apocalipsis 17-18 presenta a Babilonia en la cúspide de su poder religioso, político y comercial antes de su repentina destrucción.

Babilonia no es Nueva York, Roma, Bruselas, Estados Unidos ni un sistema global indefinido. Cuando la Biblia dice Babilonia, se refiere a Babilonia.


Recursos Recomendados:

¿Qué Es y Dónde Está Babilonia?

Video: El Resurgimiento de Babilonia

Babilonia en la Profecía

Los Dos Juicios de la Babilonia de los Tiempos del Fin

La Gran Ramera de Apocalipsis 17

Irak en la Biblia

martes, 29 de septiembre de 2026

Revista FAROLERO: Septiembre–Octubre 2026 (pdf)

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Estimados lectores:

Les compartimos la edición correspondiente a septiembre-octubre 2026 de la revista Lamplighter (Farolero), la cual es producida bimestralmente por el Ministerio Cordero y León.


Temas incluidos en esta edición:

»» Los Poderosos Ángeles de Dios
»» Mis Caminos no son sus Caminos
»» La Cena de las Bodas del Cordero
»» Esperando al Novio
»» Señales de los Tiempos

Entre otros.

Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Video: La Plenitud de los Gentiles


En este episodio, Graciela y yo analizamos a fondo Romanos 11:25, que habla  de un endurecimiento parcial de Israel y su potencial relación con el Arrebatamiento de la Iglesia. 

Los invito a suscribirse al canal “Profecías, Misterios y Otras Cosas”, y activar las notificaciones, para que puedan recibir las alertas cada que vez que un nuevo video sea publicado por Graciela. También los animo a compartir estos videos con sus contactos. 

sábado, 26 de septiembre de 2026

Conferencia: ¿Dónde Está la Promesa de la Venida del Señor? | Tim Moore

Para escuchar el audio en español, seleccione Pista de audio "Español (US)"


¿Dónde está la promesa de la venida del Señor? Descúbralo con el orador Tim Moore en la Conferencia de Profecía Bíblica 2026: ¿Dónde Está la Promesa de Su Venida?


Recursos Recomendados:

Video: Mentiras de los Medios y Encubrimiento de la ONU | Pastor Andy Woods

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El mundo se está volviendo contra Israel: mentiras de los medios, encubrimientos de la ONU, influencia del dinero de Oriente Medio en la política estadounidense. Zacarías predijo que todas las naciones se unirían contra Jerusalén. Estamos presenciando el cumplimiento de la profecía. ¿Estás preparado para lo que viene?


Recurso Recomendado:

Libro: Las 9 Guerras de los Tiempos del Fin

sábado, 19 de septiembre de 2026

Conferencia: Los Poderosos Ángeles del Apocalipsis | Sermón del Dr. Nathan Jones

Para escuchar el audio en español, seleccione Pista de audio "Español (US)"


¿Qué lecciones tienen que enseñarnos los poderosos ángeles del Apocalipsis? Descúbralo con el Dr. Nathan Jones en la Conferencia de Profecía Bíblica 2026: ¿Dónde Está la Promesa de Su Venida?


Recursos Recomendados:

“Los Poderosos Ángeles de Apocalipsis” (parte 1 de 6)

Los Misteriosos Serafines de Múltiples Ojos

Los Ángeles de Apocalipsis (pdf)

Los Misteriosos Serafines de Múltiples Ojos

miércoles, 16 de septiembre de 2026

La Cena de las Bodas del Cordero



Poco después de que Juan termina de describir el derramamiento final de la ira de Dios en los Juicios de las Copas, pasa de la condenación anunciada, la caída profetizada y el lamento mundial sobre Babilonia. La destrucción de ese sistema mundial impío ya se ha tratado, así que simplemente pasaré a la alabanza que Juan escucha resonando en el Cielo.

Con voz fuerte, la gran multitud grita: “¡Aleluya! Salvación, honra, gloria y poder son del Señor Dios nuestro, porque sus juicios son verdaderos y justos, pues ha juzgado a la gran ramera que corrompía la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella” (Ap 19:1-2).

Cuatro veces la multitud clama: “¡Aleluya!”. La última exclamación enfatiza la totalidad de los juicios derramados sobre la Tierra: “¡Aleluya!, porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso, reina” (Ap. 19:6).

Podríamos suponer que la próxima escena que Juan presencie sea Jesucristo regresando en gloria en la Segunda Venida, como se describe más adelante en el capítulo 19. Pero, antes, Juan habla de un gran banquete de bodas que tendrá lugar antes de que Jesús regrese para derrotar al Anticristo y a los ejércitos de la tierra reunidos en el Valle de Jezreel.

Los detalles de la Cena de Bodas siguen siendo algo misteriosos, pero sabemos por las Escrituras que es un evento al que sólo se asiste por invitación.

La Novia Preparada

Continuando con el registro de las expresiones de alabanza de la multitud celestial, Juan los oye decir: “¡Alegrémonos y regocijémonos y démosle gloria! Ya ha llegado el día de las bodas del Cordero. Su novia se ha preparado” (Ap. 19:7; NVI). Este pasaje por sí solo plantea varias preguntas:

  • ¿Quién es la Novia?
  • ¿Cómo se ha preparado?
  • ¿Cuál es la naturaleza de la relación entre Jesucristo (el Cordero de Dios indiscutible) y la Novia con quien se casa?
  • ¿Cuándo y dónde exactamente se lleva a cabo esta boda (y la cena que la acompaña)?
  • ¿Hay otros asistentes invitados además de la Novia?

Vamos a analizar esas preguntas una por una para comprender la gran promesa hecha a todos los que han puesto su confianza en Jesucristo.

La Novia

La Novia es la Iglesia de Jesucristo. Eso incluye a todos los judíos y gentiles que han confesado su pecado y creído en el Señor Jesucristo—confiando únicamente en Él para la salvación eterna. Como el Novio, Jesús se dio a sí mismo por la Novia (Ef. 5:25-27). Él ama a Su Novia y anhela reunirla consigo y llevarla a la casa de Su Padre.

El erudito bíblico Randall Price enfatiza a los beneficiarios de esta promesa especial: “Esto está diseñado para la Iglesia, los santos arrebatados, y por eso es la Cena de las Bodas del Cordero”.

Preparada

La idea que se transmite aquí es que la Novia toma un papel proactivo en la preparación para el matrimonio. En la tradición judía, una vez que se había acordado un compromiso, el matrimonio era legalmente vinculante. Pero no se manifestaba por completo (ni se consumaba) hasta que el novio venía a recoger a su novia y llevarla al lugar que había preparado en la casa de su padre. Mientras esperaba, se esperaba que la novia se mantuviera pura, preparara su corazón, mente y cuerpo para el pacto y la relación conyugal del matrimonio, y aguardara con ansias la llegada de su novio.

De la misma manera, se espera que cada persona dentro del cuerpo de Cristo (la Iglesia) sea pura, que prepare su corazón y mente para el llamado celestial, y que espere con ansias el sonido de una trompeta y el grito de un arcángel anunciando que nuestro Novio viene. No podemos prepararnos por nosotros mismos en el sentido de ser autosuficientes en ningún aspecto que no sea el de esas responsabilidades. Pero el Espíritu Santo, que nos enseña todas las cosas, también nos guía a toda la verdad y nos revela lo que está por venir (Juan 14:26; 16:13).

Naturaleza de la Relación

Quienes vivimos en este lado de la eternidad somos incapaces de comprender plenamente la naturaleza de la relación que nos espera cuando Cristo nos reúna con Él. Pero las Escrituras sí nos ofrecen destellos de la gloria que nos aguarda.

En pocas palabras, estaremos unidos con Cristo. No habrá ninguna barrera de tiempo o espacio que nos separe de nuestro Amado para siempre. Pablo lo expresa así: “Porque ahora vemos por un espejo, veladamente, pero entonces veremos cara a cara. Ahora conozco en parte, pero entonces conoceré plenamente, como he sido conocido” (1 Co. 13:12; NBLA).

Dada la metáfora que Jesús eligió para describir la intimidad de Su relación con nosotros, tenemos que reconocer que toda metáfora tiene límites, aunque nos proporcione una perspectiva profunda. Ninguna relación acerca más a dos personas que el vínculo del matrimonio. Bien entendido, es un pacto para toda la vida que trae bendiciones a ambos—y extiende bendición a los hijos por muchas generaciones.

El acto más íntimo del matrimonio es la relación conyugal entre un esposo y una esposa. En el lenguaje del Antiguo Testamento, se decía que un hombre “conocía” a su esposa (Gn. 4:1). Más que una manera educada de referirse a un encuentro sexual, “conocer” transmite una intimidad profunda de amor, esperanza y confianza mutua. La intimidad que podemos anticipar con Jesús no debe reducirse a una retorcida relación física freudiana, sino que debe entenderse como la realización más íntima del amor, la esperanza y la confianza que hemos puesto en Él. Por eso, Pablo describió su anticipación de conocer “completamente, como he sido completamente conocido”.

Cuándo y Dónde

El flujo narrativo en Apocalipsis 19 sugiere que la Cena de Bodas ocurre hacia el final de la Tribulación. Otros la han descrito como un “banquete de siete años” (para citar una de las descripciones favoritas de Don McGee) que dura desde el Arrebatamiento hasta la Segunda Venida.

Randall Price dice: “Un banquete de bodas siempre sucede después de una gran victoria, después de un gran triunfo, después de algo importante”. Por lo tanto, él situaría la Cena de Bodas al final de la Tribulación como una celebración culminante de los cuádruples “Aleluyas”, regocijándose porque Jesús finalmente va a ejercer Su reinado.

Basándose en su estudio de los Rollos del Mar Muerto, el Dr. Price también sugiere que habrá dos grandes banquetes—la Cena de las Bodas del Cordero, con los santos de la era de la Iglesia y otro banquete para celebrar las promesas cumplidas de Dios a Israel, donde Cristo actúa como el Sacerdote que ofrece pan y vino a quienes esperaron al Mesías antes de la Era de la Iglesia o confiaron en Él después del Rapto.

Pasajes del Antiguo Testamento, como Isaías 25:6-9, Oseas 2:16-20 y Salmos 45:6-17, anticipan claramente un gran banquete como el que seguiría al matrimonio de un rey y su novia. Si esos pasajes apuntan proféticamente a la Cena de Bodas, o a otro banquete de los tiempos del fin, queda abierto a la interpretación.

El SEÑOR de los ejércitos preparará en este monte para todos los pueblos un banquete de manjares suculentos, un banquete de vino añejo, pedazos escogidos con tuétano, y vino añejo refinado. Y destruirá en este monte la cobertura que cubre todos los pueblos, el velo que está extendido sobre todas las naciones (Isaías 25:6-7; NBLA)

El pastor Carl Broggi dice que “las bodas del Cordero se celebran en el Cielo durante el período de la Tribulación de siete años. La Iglesia es evaluada y recompensada”. Pero él cree que la Cena de las Bodas del Cordero ocurre en la Tierra cuando el Señor regresa—y la pone después de la Tribulación. Ve pasajes como Isaías 25, Mateo 22 y Mateo 8 apuntando al momento “donde nos sentaremos con Abraham, Isaac, Jacob, el pueblo de Dios de todos los tiempos, y con el Señor. Creo que va a ser un comienzo muy especial del Reinado Milenial”.

Para evitar discusiones sobre el momento exacto de la Cena de Bodas, Pete García ofrece una perspectiva sobre el transcurso del tiempo en el Cielo. Dice: “Creo que tenemos que distinguir el hecho de que aquí, en esta realidad, estamos sujetos al tiempo. Así que cuando sales del tiempo [después del Arrebatamiento], tratar de ubicar [la Cena de Bodas] en el tiempo humano sería un poco difícil. Pero creo, que mientras la Tribulación ocurre durante esos siete años en la Tierra, tendremos el juicio del Bema, luego la ceremonia de recompensas del juicio del Bema, y después la cena”.

He compartido estas diversas perspectivas para transmitir la realidad de que ninguno de nosotros sabe exactamente cuándo o dónde tendrá lugar la Cena de las Bodas del Cordero. No sabemos el menú, la duración, la ceremonia o el programa. Lo que sí sabemos es el código de vestimenta: “lino fino, resplandeciente y limpio”—dado a la Novia como una representación de las acciones justas de los santos (Ap. 19:8). Y sí sabemos que estaremos allí. ¿Y tú?

Otros Asistentes

Aquí de nuevo hay cierto misterio respecto a los “demás asistentes” a esta cena. ¿Serán ángeles, santos del Antiguo Testamento o mártires cristianos posteriores al Rapto? Mi expectativa es que sí, sí y sí.

La promesa del Rapto es sólo para los seguidores de Jesucristo de la Era de la Iglesia. Esos santos del Antiguo Testamento que estaban en “el paraíso” (o “el seno de Abraham”) antes de la muerte de Jesús en el Calvario no recibirán cuerpos glorificados hasta después de la Tribulación.

Pete Garcia comparte este mismo sentimiento. Respecto a los invitados en la Cena de Bodas, dijo: “Creo que son los santos del Antiguo Testamento, los fieles desde Adán hasta Juan el Bautista (hasta el momento de la Cruz)”.

Estás Invitado; ¿Estás Listo?

Pero la analogía del matrimonio transmite maravillosamente el profundo amor que nuestro Novio Mesías—nuestro propio Pariente Redentor—tiene por Su Novia desposada. Él anhela reunirla consigo y llevarla al lugar que ha preparado para ella en la casa de Su Padre. Espera con ansias la intimidad de la relación que será posible cuando se nos haya dado cuerpos glorificados y podamos verlo cara a cara.

La única pregunta es si eres parte de la Novia y anhelas a tu Novio. ¿Te estás preparando para la consumación de tu fe—el llamado celestial de Cristo a una eternidad gloriosa con Él? ¿O estás tan ocupado y distraído con esta vida que tu respuesta a la promesa de Su venida es, “meh”?

Si “meh” es lo único que puedes decir, quizás necesites “prepararte”, ¡porque nuestro Novio viene pronto!


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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Read in Lamplighter (pdf): 

Video: Los 3 Componentes del Sistema Mundial Único | Dr. J. B. Hixson

Para escuchar el audio en español, seleccione Pista de audio "Español (US)"


¿Cuáles son los tres componentes que conforman el futuro sistema mundial único? Descúbralo con el Dr. J. B. Hixson y los evangelistas Tim Moore y Nathan Jones, del equipo de evangelismo del Ministerio Cordero y León, quienes compartirán sus perspectivas proféticas.


Recursos Recomendados:

Conspiración Luciferina (Parte 1)

Conspiración Luciferina (Parte 2)

Video: El Espíritu del Anticristo y la Tecnocracia Global

Video: ¡Estamos Siendo Manipulados!

viernes, 11 de septiembre de 2026

¡Dios Mío! Grandes Copas de Ira

Tim Moore


“Donde no hay visión, no hay esperanza”. — George Washington Carver

A la mitad de la Tribulación, la Tierra es un paisaje infernal y desolado. Se han derramado los siete juicios de los sellos y los siete Juicios de las Trompetas, mientras la ira de Dios se desborda contra un mundo rebelde e impenitente. Un cuarto y luego un tercio de la humanidad han sido aniquilados, y luego los horrores empeoran aún más.

Juan describe la escena en el Cielo donde a siete ángeles se les dan siete copas llenas de la ira de Dios. Se dice que los ángeles portan plagas, porque la devastación que desatan llevará a la Tierra—y a toda la humanidad—al borde de la aniquilación.

Antes de que examinemos los Juicios de las Copas en sí, repasemos lo que sucederá a la mitad de la Tribulación.

Satanás Derribado

En Apocalipsis 12, Juan ofreció una visión completa de la guerra de Satanás contra el pueblo escogido por Dios, Israel. La guerra que se ha librado desde que Dios creó al hombre a Su propia imagen y escogió a un pueblo para que sirviera como conducto de Sus bendiciones culmina en un último asalto contra el trono de Dios en el Cielo. 

Por fin, Satanás es expulsado del Cielo para siempre. Sabiendo que le queda poco tiempo, el diablo está decidido a desatar su propia ira y a destruir a tantos portadores de la imagen como sea posible. Así que él morará en el Anticristo y hará guerra tanto contra Israel como contra aquellos que guardan el testimonio de Jesús (Ap. 12:17).

Según la cronología de la Tribulación que se presenta en Apocalipsis, es ahora cuando el Anticristo exige que todos los que quieran comprar o vender lleven su nombre o número en la mano derecha o en la frente. Por eso, el miedo exagerado de que la gente esté recibiendo sin darse cuenta la Marca de la Bestia hoy en día demuestra ignorancia de las Escrituras.

 

Las consecuencias eternas de esta elección cósmica de bandos no podrían ser más dramáticas. Quienes reciban la marca de la Bestia “beberán del vino de la ira de Dios… y serán atormentados con fuego y azufre… por los siglos de los siglos” (Ap. 14:9-11). Pero aquellos que guardan los mandamientos de Dios y su fe en Jesús vivirán para siempre, aunque sean martirizados mientras el Anticristo, poseído por Satanás, se enfurece.

Es en medio de este horrible período que Juan ve a un trío de ángeles cosechando a los hombres como si fueran espigas de trigo o racimos de uvas, y arrojándolos al “gran lagar de la ira de Dios” (Ap. 14:19). En una descripción espeluznante, Juan dice que la sangre que fluye llegará hasta el freno de un caballo a lo largo de trescientos veinte kilómetros.

El ángel metió su hoz sobre la tierra, y vendimió los racimos de la vid de la tierra y los echó en el gran lagar del furor de Dios (Ap. 14:19). 

Claramente, el Fin está cerca, pero todavía queda más destrucción por venir.

La Última Arremetida del Cielo

Cuando Juan describe por primera vez a los siete ángeles que derramarán los Juicios de las Copas, señala que, cuando estas plagas finales concluyan, “en ellas se consumaba la ira de Dios” (Ap. 15:1). Antes de considerar los juicios en sí, es importante reconocer lo que revela esa declaración.

En su primera descripción autorreveladora de Sí mismo, Dios proclamó a Moisés: “¡Jehová! ¡Jehová! Dios fuerte, misericordioso y piadoso; tardo para la ira y grande en misericordia y verdad, 7 que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, pero que de ningún modo tendrá por inocente al malvado…” (Éx. 34:6-7). En las Escrituras, la paciencia de Dios lo llevó a retrasar Su ira, ofreciendo así la oportunidad para que se produjera el arrepentimiento:

  • El mundo sumido en el pecado durante los muchos años que le tomó a Noé construir el Arca.
  • Sodoma y Gomorra, ciudades malvadas visitadas por ángeles antes de que el fuego las consumiera.
  • La tierra de Canaán,  a la que Dios concedió cuatro generaciones antes de considerar que el pecado de los amorreos estaba “completo”.
  • Nínive, que escuchó la advertencia de Jonás, la cual no era sensible, y se sintió inspirada a arrepentirse.
  • Israel, advertido por profeta tras profeta antes de que la ira del Señor surgiera y la nación fuera juzgada y devastada.

Ira: “Enojo extremo que se manifiesta en venganza o castigo; la máxima expresión de indignación justa y justicia divina”.

Mía es la venganza y la retribución; a su tiempo el pie de ellos resbalará, porque el día de su calamidad está cerca, ya se apresura lo que les está preparado (Dt. 32:35).

Sólo un tonto, al ver éstos y otros ejemplos bíblicos, elegiría ignorar los límites de la paciencia de Dios. Como Él dijo en Génesis 6:3: “No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre”. Llega un punto en que la paciencia, la gracia y la misericordia de Dios se agotan, y Su justa indignación da paso a una ira devastadora. Cuando eso sucede, el autor de Hebreos tenía toda la razón: “¡Horrenda cosa es caer en manos del Dios vivo” (He. 10:31).

Faraón comprendió que no se debía jugar con el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. En algún momento, Dios cerró el corazón obstinado de Faraón. Más allá de ese punto sin retorno, Dios endureció su corazón (Éxodo 9:12; 10:20, 27; 11:10) y Egipto fue devastado. Eso debería ser ejemplo suficiente, sin embargo, la historia se repite una y otra vez, mientras la humanidad presume de su maldad y se burla de la provisión del Señor para la salvación.

Durante dos milenios después del Primer Adviento de Jesús y Su ministerio en terrenal, Dios ha sido paciente, no queriendo que nadie perezca. Pero la rebelión y el rechazo a Su Hijo, que son cada vez más profundos, están llenando la copa de Su ira—Su justa ira. Ésta pronto se desbordará y se derramará sobre un mundo impenitente. 

Los cristianos que vivimos en esta época podemos compartir la indignación de Dios cuando somos testigos del pecado. Pero es muy difícil evitar que nuestra propia ira nos lleve a pecar. Por eso Pablo citó el Salmo 4:4 cuando advirtió a los efesios a “airaos, pero no pequéis”, reconociendo que la ira propia le da al diablo la oportunidad de hacernos tropezar (Ef. 4:26-27).

Es en ese contexto que Dios derramará Su ira sobre la Tierra durante la Tribulación. Cuando Su paciencia se agote y Su furia se desate por completo, castigará lo que es debido y merecido. Para cada cristiano cuyo corazón se ha entristecido al ver cómo el pecado se multiplica ante nuestros ojos, la promesa de Romanos 12:19 se cumplirá en cada corazón humano cuya dureza se haya  arraigado: “Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor”.

Inflingir – “Distribuir, dispensar o administrar algo, especialmente un castigo, recompensa o justicia, de manera cuidadosa y mesurada”.

Los Juicios de las Copas son, por tanto, el derramamiento final de esa ira, pero aún no son el juicio final.

Siete Copas de Ira

Suena trillado decir: “pero esperen, aún hay más”. En lo que respecta a la serie de juicios que caerán sobre la Tierra durante la Tribulación, esta afirmación es alarmantemente cierta. El horror se sucede sin cesar y el sufrimiento se multiplica exponencialmente. La serie final de los Juicios de las Copas parece llegar en rápida sucesión y, de hecho, podría ocurrir en un período de tiempo muy comprimido. En orden, son:

Primero — Llagas repugnantes y malignas en todos los que toman la Marca de la Bestia

Segundo — El agua del mar se convierte en sangre, causando la muerte de toda criatura marina

Tercero — Los manantiales de agua dulce también se convierten en sangre en todo el mundo

Cuarto — El calor o la radiación del Sol aumenta hasta quemar a la humanidad

Quinto — El reino de la Bestia es sumido en una oscuridad penetrante, de modo que los hombres se muerden la lengua de dolor

Sexto — El río Éufrates se seca para permitir que los reyes del oriente marchen hacia el frente de Jezreel contra el Anticristo

Séptimo — La Tierra sufre rayos y truenos catastróficos y otro gran terremoto que destruye ciudades en todo el mundo, divide la gran ciudad “Babilonia” en tres partes y altera todas las islas y montañas; al mismo tiempo, caen del cielo enormes granizos de 100 libras

Juan intercala su descripción de estos derramamientos finales de la ira de Dios con algunas observaciones reveladoras. Cuando el tercer ángel derrama la copa que hace que el agua fresca se convierta en sangre, comenta: “Justo eres tú, Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre, pues se lo merecen” (Ap. 16:5-6). De hecho, la impartición del castigo es innegablemente justa y merecida.

Además de la justicia que se imparte, Habacuc nos enseña que, incluso en la ira, Dios se acuerda de la misericordia (Hab. 3:2). Un aspecto clave es llevar a los rebeldes (y eventualmente a toda la Casa de Israel) al límite de sí mismos. Incluso en la ira, se ofrece misericordia a todos los que confiesen su pecado, se arrepientan (se alejen de sus malos caminos) y acepten a Jesucristo como Salvador y Señor. Esta oferta sólo se retira cuando el destino de una persona queda sellado, como cuando el corazón del faraón se endureció. También se nos dice que, durante la Tribulación, quienes acepten la Marca de la Bestia habrán tomado una mala decisión, sellando así su destino por toda la eternidad.

Afortunadamente, muchos se darán cuenta del error de sus caminos y se volverán a Cristo. Ellos representan a los santos de la Tribulación, a quienes el Anticristo perseguirá con furia y matará. Esos mártires serán reunidos bajo el altar de Dios en el Cielo. Afirmando su fe en la justicia y rectitud de Dios, clamarán: “¿Hasta cuándo Señor, santo y verdadero, vas a tardar en juzgar y vengar nuestra sangre de los que habitan sobre la tierra?” (Ap. 6:10). 

¿Por qué alguien sometido a la ira de Dios—y reconociendo que está sufriendo bajo Su terrible ira—se negaría a arrodillarse? Por la misma razón que la gente se niega a honrarlo como Señor hoy. Jesús fue clarísimo sobre esta irracional tendencia humana. Tan sólo tres versículos después de describir el amor maravilloso de Dios en Juan 3:16, explicó: “los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas” (Juan 3:19).

Juan también registra tres veces en esta secuencia que las personas que sufren esta última serie de plagas se niegan a arrepentirse. En cambio, blasfeman contra Dios (Ap. 16:9, 11, 21). No es de extrañar que Dios esté indignado. Las mismas personas a las que Él envió a Su Hijo para salvar—y a quienes se les ofrece misericordia y gracia hasta este momento—siguen maldiciéndolo. El Hijo ya no interviene para decir: “Padre, perdónalos; porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:34). El destino de esta generación final blasfema está sellado, para siempre.

El Propósito de la Tribulación

La Tribulación será más horrible de lo que cualquiera de nosotros puede imaginar. La gente piensa que está sufriendo hoy en día, pero las pequeñas tribulaciones que soportamos son el resultado de A) este mundo caído y la maldición que Dios puso sobre la Creación; B) las consecuencias del pecado cometido por los portadores de la imagen desde la Caída; y C) nuestros propios pecados y las decisiones caídas que tienen las consecuencias que les corresponden.

Nadie que esté vivo hoy puede decir que ha sido sometido a toda la ira de Dios. Juicio y castigo, sí. Pero no a la santa, reprimida e indignada ira de Dios. Jesús dijo que cuando esa ira se derrame sobre toda la Tierra, “si aquellos días no fueran acortados, nadie sería salvo; pero por causa de los escogidos, aquellos días serán acortados” (Mateo 24:22). Sí, incluso en medio de la ira, Dios se acordará de la misericordia. Él “acortará” esos días en Su gran misericordia para que los escogidos—ese pequeño grupo de cristianos que sobrevivan hasta el fin de la Tribulación—puedan entrar en el Reino Milenial en sus cuerpos mortales.

Así pues, para reiterar, existe un gran malentendido sobre el propósito de la Tribulación. Aunque Dios derramará sobre el mundo un castigo justo, legítimo, santo y aparentemente largamente esperado, también orquestará la redención final del remanente de la Casa de Israel a través de la Tribulación (cuando lleguen al límite de sí mismos y clamen a Él). Además, muchos otros llegarán a darse cuenta de su desesperada necesidad de perdón durante la Tribulación, lo que dará lugar a una gran cosecha de almas.

Podemos regocijarnos sabiendo que la oferta de salvación de Dios (basada en la maravillosa gracia de Su Evangelio) estará vigente durante la Tribulación. También podemos darle gracias por demorar Su venida para permitir que la Iglesia alcance su plenitud y que cada uno de nosotros sea salvo.

Me alegra que sólo Dios el Padre sepa cuándo enviará a Su Hijo a reunir a Su Novia; cuándo comenzará la Tribulación, qué corazones aún son lo suficientemente blandos como para permitir que las semillas del Evangelio crezcan, y qué corazones están irremediablemente endurecidos.

Armado con el conocimiento del Evangelio, sólo puedo confiar en la Palabra de Dios y confiar en que el tiempo es esencial. El martillo podría caer en cualquier momento, por lo que mi tarea es a la vez eternamente importante y críticamente urgente. Si eres seguidor de Cristo, has sido comisionado con el mismo llamado.

¿Dónde Está la Esperanza?

Comencé este artículo citando a uno de mis héroes personales, George Washington Carver. Un hombre de talento y humildad excepcionales, Carver entendía su lugar ante Dios. Testificó que aspiraba a hacer grandes cosas, pero Dios le dijo que era más apto para estudiar el maní. Así que se dedicó a estudiar el humilde maní—e hizo contribuciones perdurables a la ciencia y al bienestar de la humanidad a través de su obediencia diligente y servicial al Señor.

La esperanza en nuestra reflexión de los Juicios de las Copas radica en el hecho de que estamos leyendo sobre este horrible período de la historia humana antes de que ocurra. Dios no nos debía a ninguno de nosotros un adelanto de lo que nos espera. El Alfarero tendría todo el derecho (y totalmente justificado) de simplemente destruir los “vasos de ira preparados para destrucción” (Ro. 9:21-23). Pero nos ha advertido que Su paciencia se acabará—igual que lo hizo a través de Noé (el pregonero de justicia), los visitantes angelicales en Sodoma y Gomorra, Abraham, Jonás, y una gran cantidad de profetas para Israel y Judá.

Como Jesús compartió en la parábola del dueño de la tierra y los agricultores necios, Dios envió a Su propio Hijo, pero la mayoría se ha negado a respetarlo. En cambio, celebran Su muerte y quieren apoderarse de la Tierra y de la gloria que pertenecen sólo a Dios. A su debido tiempo—pronto—la respuesta justa que incluso los principales sacerdotes y ancianos del Templo predijeron se cumplirá: “Llevará a esos miserables a un fin lamentable” (Mateo 21:41; NBLA).

Mientras aún tengas aliento—y mientras cada miserable y blasfemo rebelde habite en este mundo—hay esperanza. Esperanza de que tú, y ellos, se humillen, pidan perdón y se aparten de sus malos caminos. Si lo haces, el Dios de toda misericordia te escuchará desde el Cielo, perdonará tu pecado y te concederá la vida eterna. 

¿Qué decisión tomarás?


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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