jueves, 15 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 6

Salmos 23: Nuestro Amoroso Pastor

El Mesías como Nuestro Sumo Sacerdote


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Llegamos ahora al más amado de todos los Salmos — a menudo conocido como “El Salmo del Pastor.” Es una obra maestra de diseño y expresión poética que ha traído consuelo, paz y esperanza a millones.

Henry Ward Beecher (1813-1887), clérigo congregacionalista estadounidense, compuso las siguientes palabras conmovedoras sobre el Salmo 23:

Ha apaciguado más penas que toda la filosofía del mundo.

Ha relegado a su calabozo más pensamientos criminales, más dudas oscuras, más penas traicioneras, que arenas en la orilla del mar.

Ha consolado a la noble multitud de los pobres. Ha infundido valor al ejército de los desanimados.

Ha derramado bálsamo y consuelo en el corazón de los enfermos, de los cautivos en las mazmorras, de las viudas en sus penas punzantes, de los huérfanos en su soledad.

Los soldados moribundos han muerto con más facilidad al escucharlo; los hospitales más lúgubres se han iluminado; ha visitado al prisionero, ha roto sus cadenas. Ha hecho al esclavo cristiano moribundo más libre que su amo.

Cantará a tus hijos y a los míos, y a los hijos de tus hijos, a través de todas las generaciones; y no plegará sus alas hasta que el último peregrino esté a salvo y el tiempo haya terminado; y entonces volará de regreso al seno de Dios, de donde surgió, y seguirá resonando, mezclado con todos esos sonidos de gozo celestial que hacen del cielo música para siempre.9

El gran teólogo reformado, James Montgomery Boice, (1938-2000) resumió el Salmo 23 de manera más sucinta cuando escribió:10

Millones de personas han memorizado este salmo, incluso aquellos que apenas conocen otros pasajes de las Escrituras. Los pastores lo han utilizado para consolar a quienes atraviesan duras pruebas personales, sufren enfermedades o están muriendo. Para algunos, las palabras de este salmo han sido las últimas que han pronunciado en su vida.

El ministro escocés Colin Smith (1958), pastor emérito de la Orchard Evangelical Free Church, con seis sedes en el área de Chicago, condensó su resumen del salmo en cuatro frases perspicaces:11

El Salmo 23 trata sobre el Señor. Cada línea habla de quién es Él y lo que hace. También habla de nosotros. Cada línea habla de nosotros y de lo que nos corresponde cuando pertenecemos al Señor.

Un Salmo Mesiánico

El Salmo 23 presenta al Mesías en su papel actual como nuestro Sumo Sacerdote, quien funge como nuestro Mediador ante el trono de Dios. También lo revela como el Gran Pastor de la Iglesia, atendiendo todas las necesidades de los creyentes a través del Espíritu Santo.

En Hebreos capítulo 4, el autor presenta a Jesús hoy como nuestro “gran sumo sacerdote” (Hebreos 4):

14) Por tanto, teniendo un gran Sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. 

15) No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 

16) Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

En los versículos finales de la carta a los Hebreos, el autor se refiere a Jesús como el “gran Pastor de las ovejas” (Hebreos 13):

20) El Dios de paz levantó de entre los muertos al gran Pastor de las ovejas, a nuestro Señor Jesús, por la sangre del pacto eterno. 

21) Que él los capacite en todo lo bueno para hacer su voluntad. Y que, por medio de Jesucristo, Dios cumpla en nosotros lo que le agrada. A él sea la gloria por siempre jamás. Amén.

El Símbolo del Pastor

La imagen de Dios como pastor es una metáfora que se utiliza frecuentemente en las Escrituras. Por ejemplo, cuando Jacob estaba bendiciendo a sus hijos, se refirió al “Fuete de Jacob” como el “Pastor, la Roca de Israel” (Gn. 49:24). Aquí hay algunos otros ejemplos de referencias a Dios como Pastor:

  • En Salmos 28:9, David le pidió al Señor que cuidara al pueblo de Israel para siempre.
  • En Salmos 78:52, Asaf se refiere a que Dios guía a Su pueblo como ovejas y los conduce en el desierto “como a un rebaño”.
  • En Salmos 79:13, Asaf dice que el pueblo del Señor es “las ovejas de Su prado”.
  • El Salmo 80 comienza con Asaf clamando: “Pastor de Israel, escucha”.
  • Salomón, en Eclesiastés 12:11, dice que las palabras de los sabios son pronunciadas por “un Pastor”.
  • Isaías 40:11 nos dice que Dios cuidará de Su rebaño, Israel, como “Pastor”.
  • En Miqueas 7:14, el profeta clama al Señor: “apacienta a tu pueblo”.
  • En Zacarías 13:7, hay una profecía sobre el Mesías que dice que cuando “Mi Pastor” (el Mesías; LBLA) sea herido, las ovejas [Sus discípulos] se dispersarán.

Este tema del Pastor como referencia al Mesías continúa en el Nuevo Testamento. En Juan 10, Jesús se refiere a Sí mismo dos veces como el “Buen Pastor” (vv. 11 y 14). Pedro llama a Jesús “el Pastor y Obispo de vuestras almas” (1 P. 2:25). Y en el capítulo final de su primera epístola, Pedro llama a Jesús el “pastor supremo” (1 P. 5:4; NVI).


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 5. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 


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Video: Un Altar del Tercer Templo se Encuentra Terminado en Jerusalén | Dr. Mark Hitchcock

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Veinticinco siglos después de que los exiliados reconstruyeran un altar en las ruinas de Jerusalén, un nuevo altar se alza terminado en la misma ciudad, construido según las especificaciones bíblicas y a la espera de ser colocado en el mismo monte. El rabino Tovia Singer afirma que las piedras, las vestiduras sacerdotales y las trompetas de plata están listas, y que sólo falta una cosa. También dice que los sacrificios podrían comenzar sin un templo. ¿Tiene razón? El Dr. Mark Hitchcock abre el libro de Esdras para mostrar por qué esta afirmación es relevante para la profecía bíblica y por qué el Monte del Templo podría ser la manecilla segundera del reloj profético de Dios. 

Luego, Mark responde a sus preguntas. ¿Cómo pudo Jesús pasar tres días y tres noches en la tierra si fue crucificado un viernes? ¿Cuántas resurrecciones describe la Biblia y dónde encaja el rapto? ¿Y cuáles fueron los “diez días” de tribulación que Jesús prometió a la iglesia de Esmirna? ¡No se pierda este episodio de última hora!


NOTA: Difiero respetuosamente con la postura del Dr. Hitchcock con respecto al día en que Jesús fue crucificado. Es mi firme opinión de que Él fue crucificado un miércoles. Les recomiendo que lean los siguientes artículos sobre el tema:

La Resurrección de Jesús en la Profecía

Un Problema de la Profecía Bíblica con Respecto a la Resurrección

Video: Vivir Hasta los 900 Años | Dr. Jake Hebert


¿De verdad vivían las personas 900 años antes del Diluvio? Descúbralo con el Dr. Jake Hebert y los evangelistas Tim Moore y Nathan Jones en el programa de televisión ¡Cristo en la Profecía!


Recursos Recomendados:

El Principio y el Fin (pdf)

La Profecía y la Evolución

La Tierra en la Profecía

martes, 13 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 5

Salmos 22: Nuestro Salvador Sufriente

La Profecía más Asombrosa de los Salmos


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Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro… — 2 Pedro 1:19


Hay muchas razones para estudiar la profecía bíblica. Una de las más importantes es que valida a Jesús como Dios encarnado.

Hay más de 300 profecías sobre la Primera Venida del Mesías en las Escrituras hebreas. Ciento nueve de estas son separadas y distintas. Las probabilidades de que sólo siete se cumplan accidentalmente en la vida de una persona son de 1 en 10^17, o una en cien cuatrillones. Todas las 109 —no sólo 7— se cumplieron en la vida de Jesús.8

La profecía bíblica también nos ayuda a comprender mejor a Jesús, a comprender quién era y qué hizo. 

Una de las profecías más notables sobre el Mesías se encuentra en el Salmo 22. Este salmo fue escrito por David, hijo de Isaí, mil años antes del nacimiento de Jesús.

Un Grito de Desesperación

1) Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
¿Por qué estás tan lejos de mi salvación
y de las palabras de mi clamor?

2) Dios mío, clamo de día y no respondes;
y de noche no hay para mí descanso.

El salmo comienza con un grito agonizante de desesperación. David clama: “¿Dónde estás, Dios?”. Lamenta el hecho de que, aunque ha estado buscando la ayuda del Señor, tanto de día como de noche, todo lo que ha recibido como respuesta es silencio.

¿Alguna vez has tenido esa experiencia? Si ora regularmente, la ha tenido. Sucede porque Dios contesta las oraciones de tres maneras: Sí, No y Espera. Podemos lidiar con “Sí” y “No”. Es la espera lo que desgasta nuestros nervios. Por lo general, deseamos gratificación instantánea, en lugar de la voluntad de Dios en Su tiempo perfecto.

David había experimentado este sentimiento antes. Un ejemplo se puede encontrar en el Salmo 6:

6)Me he consumido a fuerza de gemir;
de llanto inundo mi lecho todas las noches,
riego mi cama con mis lágrimas.

7) Mis ojos están gastados de sufrir;
se han envejecido a causa de todos mis angustiadores.

Este tipo de declaración no es evidencia de una pérdida de fe. El salmista ni siquiera se molestaría en clamar a Dios si hubiera perdido su fe. Es más una expresión de impaciencia y una verbalización de un sentimiento de desesperación.

Una Reafirmación de Fe

De hecho, después de lanzar su grito de desesperación, David inmediatamente reafirma su fe en Dios. Se recuerda a sí mismo de la fidelidad de Dios:

3) Pero tú eres santo,
tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

4) En ti esperaron nuestros padres;
esperaron y tú los libraste.

5) Clamaron a ti y fueron librados;
confiaron en ti y no fueron avergonzados.

Como para preservar su cordura en medio de su sufrimiento, el salmista se recuerda a sí mismo la fidelidad de Dios para responder a las necesidades desesperadas de sus antepasados.

Un Misterio

Ahora bien, una cosa es que David clame a Dios desesperado en su frágil humanidad, pero ¿cómo se puede explicar el hecho de que Jesús, el Hijo de Dios, exclamó el mismo grito lastimero mientras estaba colgado en la cruz?

Cerca de la hora novena [3 P. M.], Jesús clamó a gran voz, diciendo: “Elí, Elí, ¿lama sabactani?» (que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”). — Mateo 27:46

Una vez más, ¿cómo se pueden explicar tales palabras que salen de la boca del Hijo de Dios? Creo que, al igual que con David, esta expresión no estaba relacionada con una pérdida de fe. Más bien, fue un grito desesperado de agonía inexpresable y lamento por la separación de Dios Padre que Jesús experimentó en la Cruz.

Sufrimiento Espiritual

Verán, el mayor sufrimiento que Jesús experimentó en su pasión no fue físico o emocional—fue espiritual.

Piénsalo: Él había experimentado eternamente una perfecta comunión de amor con Dios el Padre. Entonces, de repente, esa dulce comunión se rompió porque sus pecados y los míos fueron puestos sobre Jesús, y la ira de Dios, que merecemos, fue derramada sobre el Hijo. Así es como el apóstol Pablo lo expresó en 2 Corintios 5:21:

Al que no conoció pecado, [Dios el Padre] por nosotros lo hizo pecado [al Hijo], para que nosotros seamos justicia de Dios en él.

Una vez más, por un breve momento, la comunión perfecta entre el Padre y el Hijo se rompió porque nuestros pecados fueron puestos sobre Jesús, y la santidad de Dios no puede tolerar el pecado. Dios el Padre tuvo que darle la espalda a Su Hijo, lo que llevó a Jesús a clamar desde lo más profundo de Su alma: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 5. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 


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lunes, 12 de octubre de 2026

Video: Padres Atacados, Vida Descartada | Pastor Andy Woods

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¿Estamos viviendo en los últimos tiempos? Las señales son innegables. Desde un candidato que celebra los campos de concentración hasta tribunales que privan a los padres del derecho a criar a sus hijos en la fe cristiana, la persecución de los creyentes ya no es una amenaza lejana: es una realidad.

Siete pecados sociales definirán el período de la Tribulación—incluido el asesinato. A medida que nuestra cultura justifica cada vez más la pérdida de vidas inocentes, reconocemos estas señales proféticas que apuntan al juicio venidero. Sin embargo, hay esperanza. Tito 2:13 nos recuerda que busquemos la “bienaventurada esperanza”:el regreso de nuestro Señor Jesucristo. Esa esperanza está disponible para todos los que depositan su confianza en lo que Jesús logró por nosotros hace 2,000 años.

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