Mostrando entradas con la etiqueta Teología del Reemplazo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Teología del Reemplazo. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de noviembre de 2020

Folleto: Aguardando el Reinado de Jesucristo – Parte 2 (1 de 2)

Cómo se Desarrollaron los Diferentes Puntos de Vista

Haga clic sobre la imagen para ir al Índice

Se podría decir que la naturaleza del reinado del Mesías ha sido una fuente de confusión durante más de 2,000 años. Cuando estaba ministrando en la tierra, los propios discípulos de Jesús esperaban que introdujera el comienzo de Su reino en ese momento y lugar. Él comprendía sus expectativas.

Lucas registra que una de las parábolas que les contó a Sus discípulos al acercarse a Jerusalén, fue específicamente en respuesta su suposición de “que el reino se manifestaría inmediatamente” (Lucas 19:11). Jesús quería que Sus discípulos entendieran que estaría ausente “en un país lejano” por un tiempo. Dijo que se esperaba que los que le servían en la tierra se ocuparan de Sus negocios hasta que Él regresara (Lucas 19:12-26).

Después de la resurrección de Jesús, los discípulos que encontró en el camino a Emaús, confesaron: “Nosotros esperábamos que él [Jesús] era el que había de redimir a Israel” (Lucas 24:21). Esperaban un reino terrenal para el Mesías y una restauración de la primacía de Israel. Justo antes de Su ascensión, Sus apóstoles todavía seguían preguntando: “Señor, ¿restaurarás el reino a Israel en este tiempo?” (Hechos 1:6).

Las Aclaraciones de Jesús

Es importante reconocer que Jesús no les dijo a Sus discípulos que no habría un reino futuro en Israel. En cambio, les dijo: “No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad” (Hechos 1:7).

El futuro reino físico de Jesús en la tierra no entra en conflicto con el reino espiritual actual. Se refirió a esto cuando le dijo a Pilato: “Mi reino no es de este mundo” (Juan 18:36). El reino de Jesús es una promesa profética de “ya, pero aún no”. Aunque ya tiene un reino celestial, Jesús aún no ha ejercido Su autoridad como Rey de reyes y Señor de señores en la tierra. Si lo hubiera hecho. Satanás no estaría engañando a naciones e individuos hoy. 

La Biblia dice que el Mesías cumplirá todas las promesas de la profecía (Lucas 24:44). Una de ellas es que se sentará en el trono de Su padre David en el Monte Sión, en Jerusalén (Lucas 1:32-33; Salmos 2:6) durante Su reinado, la tierra será restaurada a su perfección que existía antes de que ocurriera la Caída, en el Jardín del Edén (Romanos 8:19-22). Satanás estará verdaderamente atado (Apocalipsis 20:1-3). La esperanza de vida humana aumentará dramáticamente, e Israel se convertirá en la nación preeminente del mundo (Isaías 65:17-25; Miqueas 4:1-7). Incluso el famoso Mar Muerto estará lleno de vida (Ezequiel 47:1-10). Jesús claramente no cumplió ninguna de estas promesas específicas durante Su Primera Venida. 

Así pues, los discípulos no estaban equivocados en su expectativa de que el Mesías reinara sobre un reino terrenal. Simplemente entendieron mal el momento de su establecimiento. A medida que la Iglesia primitiva creció y se expandió, surgieron otros conceptos erróneos. 

Desviándose de la Escritura

Unos pocos cientos de años después de la muerte de Jesús, la Iglesia abandonó en gran medida la expectativa de un reinado literal de Jesús en la tierra. Y, sin tener en cuenta numerosas profecías bíblicas, negó cualquier papel futuro del pueblo judío en el plan de Dios para los tiempos del fin.

¿Por qué los primeros Padres de la Iglesia se desviaron del entendimiento del futuro reino de Jesús al que se referían los discípulos? Hay dos razones principales — el antisemitismo cristiano y el orgullo creciente. 

Antisemitismo Cristiano

La Iglesia Apostólica era Premilenial en su expectativa del regreso de Jesús. Inspirados por el Espíritu Santo, los escritores de la Escritura tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, previeron el reinado justo del Mesías sobre toda la tierra. Pero, a partir del siglo III, el creciente antisemitismo condujo a los Padres de la Iglesia, como Orígenes, a espiritualizar el texto de la Escritura.

¿Por qué los primeros líderes cristianos espiritualizarían la Palabra profética de Dios? Principalmente, para apropiarse de las promesas hechas al pueblo judío, y reclamarlas para la Iglesia.

A medida que se agregaron más gentiles a la Iglesia, ésta se alejó de sus raíces judías. Menos judíos depositaban su fe en Jesús como el Mesías, porque los líderes judíos endurecieron su resistencia al movimiento cada vez más gentil que estaba despreciando al pueblo judío.

La resistencia de los judíos motivó a los líderes de la Iglesia gentil a intensificar sus ataques contra los judíos obstinados. Declararon que los judíos eran “asesinos de Cristo”, y comenzaron a perseguirlos sin misericordia. Con el tiempo, las fiestas cristianas se desvincularon de cualquier conexión con las fiestas judías. Finalmente, los líderes de la Iglesia descartaron cualquier papel futuro del pueblo judío. Argumentaron que Dios se había desentendido de ellos y que todas sus promesas habían sido transferidas a la Iglesia. 

Agustín, quien fue el más influyente de todos los Padres de la Iglesia, fue particularmente vehemente en su desdén por los judíos. Impulsado por el odio a todo lo judío, proclamó que todas las futuras promesas proféticas dadas a los judíos deberían entenderse como aplicables al “verdadero Israel” — a saber, la Iglesia. Agustín no podía aceptar la idea de que Dios todavía podría tener un plan y un propósito para el pueblo judío. Por lo tanto, rechazó la idea de un futuro en el que Israel sería la primera nación en el mundo, bajo el reinado de Jesucristo. 

Como lo habían hecho Orígenes y otros, Agustín espiritualizó las promesas aún por cumplir al pueblo judío, apropiándose de ellas para la Iglesia. Luego, espiritualizó la duración y la naturaleza del reinado de Jesús. 

Agustín es considerado el padre del Amilenialismo, porque sistematizó el concepto en sus escritos, allanando el camino para que se convirtiera en doctrina oficial de la iglesia. Haciéndose eco de los filósofos griegos, que consideraban maligno el mundo material, desestimó un reinado terrenal por ser atractivo a los deseos carnales. 

Su gran obra, La Ciudad de Dios (426 d.C.), consistentemente elevaba lo espiritual sobre lo material. Esto era en realidad otra manifestación de su antisemitismo, porque los textos del Antiguo Testamento judío registran claramente a Dios declarando Su creación “buena”, antes de la caída del hombre. Agustín no fue consistente en su enfoque de la interpretación bíblica. Aunque tendía a interpretar la mayor parte de la Biblia literalmente, espiritualizaba la profecía. 

Por lo tanto, en lugar de que Cristo reinara físicamente en la tierra, como predijeron los profetas del Antiguo Testamento, Agustín declaró que ese deber mundano sería llevado a cabo por la Iglesia — bajo los auspicios del reinado espiritual de Jesús desde el Cielo. Agustín también proclamó que Satanás fue atado en la cruz — una contradicción directa de 1 Juan 5:19. Su punto de vista elevó dramáticamente el papel mundano de la Iglesia como la autoridad gobernante en la tierra. Es por eso que fue rápidamente adoptado en la doctrina católica y ha seguido dominando en muchas denominaciones protestantes. 

Quizás sorprendentemente, Agustín negaría haber eliminado el Milenio. Simplemente argumentaría que el Milenio representa el reinado espiritual de Jesús sobre la Iglesia, que comenzó en la Cruz y continuará ininterrumpidamente hasta que Él regrese. Pero si Agustín tenía razón, entonces la duración de 1,000 años del reinado, que se cita en Apocalipsis 20, no tiene sentido. 

El antisemitismo cristiano de Agustín perdura hasta el día de hoy en la forma de la Teología del Reemplazo. Esa doctrina no bíblica afirma que la Iglesia ha reemplazado a Israel y que Dios se ha desentendido del pueblo judío. Esta enseñanza contradice la enseñanza de Pablo en Romanos 9-11, donde deja en claro que Dios todavía ama al pueblo judío, y tiene un propósito futuro para ellos. Es un cáncer doctrinal que infectó a Martín Lutero y continúa como una pandemia entre la mayoría de las iglesias de hoy. 

A pesar de estas actitudes equivocadas hacia el pueblo judío, Dios bendijo a la Iglesia. Llena como está de gente salva pero imperfecta, creció e impactó el mundo para bien — tal como Él prometió que lo haría. Ese crecimiento y esa bendición llevaron a muchos en la Iglesia a una comprensión distorsionada del reinado de Jesús en la tierra, por una razón completamente diferente. 


Lea la parte 2 aquí


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe

Estimados lectores: Gracias a las ofrendas de amor de nuestros colaboradores, podemos poner gratuitamente a su disposición este material exclusivo de nuestro Ministerio. Si siente de parte del Señor apoyar la labor que su servidor está llevando a cabo, visite nuestra sección Donativos, para descubrir cómo podrá hacerlo.

sábado, 1 de septiembre de 2018

Libro: Los Fundamentos de la Profecía Bíblica – Lección 10 (pdf)

La Teología del Reemplazo

Haga clic sobre la imagen para ir al Índice

Hecho: Muchos cristianos creen que la Iglesia ha reemplazado a Israel, y que Dios se ha desentendido de los judíos. 

Escritura Clave:¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión? Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios. ¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios? De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso…” (Romanos 3:1-4).

Haga clic sobre la siguiente imagen para ir a la página de descarga:


Estimado lector: Su valiosa contribución, manifestada a través de sus oraciones y sus ofrendas voluntarias, hace posible que sigamos produciendo materiales que contribuirán grandemente a su crecimiento y edificación espiritual.

Haga clic en la imagen para que sepa cómo podrá apoyar la labor que estamos llevando a cabo. 

viernes, 31 de agosto de 2018

Libro: Los Fundamentos de la Profecía Bíblica – Lección 10

La Teología del Reemplazo

Haga clic sobre la imagen para ir al Índice

Hecho: Muchos cristianos creen que la Iglesia ha reemplazado a Israel, y que Dios se ha desentendido de los judíos. 

Escritura Clave:¿Qué ventaja tiene, pues, el judío? ¿o de qué aprovecha la circuncisión? Mucho, en todas maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido confiada la palabra de Dios. ¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios? De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso…” (Romanos 3:1-4).

Historia Temprana

Muy temprano en la historia de la Iglesia, comenzó a desarrollarse una doctrina perniciosa que demonizaba al pueblo judío y que argumentaba que deberían ser perseguidos por rechazar a Jesús como su Mesías. Esto es irónico cuando considera el hecho de que la Iglesia comenzó como una institución judía. Fue fundada en Judea por judíos que eran seguidores de un Mesías judío y todos sus documentos fundacionales fueron escritos por judíos.

Pero el característico sabor judío del cristianismo primitivo no iba a durar mucho. A medida que la Iglesia comenzó a extenderse más allá de Judea, su mensaje fue abrazado por más y más gentiles que no tenían ningún interés en mantener contacto con las raíces judías de la Iglesia. Peor aún, los nuevos líderes gentiles comenzaron a volverse contra los judíos al caracterizarlos como “asesinos de Cristo”.

Considere los siguientes ejemplos:

Ignacio de Antioquía (50-117 EC) – Enseñó que aquellos que participan de la Pascua son partícipes con aquellos que mataron a Jesús.

Justino Mártir (100-106 EC) – Afirmó que el pacto de Dios con Israel ya no era válido y que los gentiles habían reemplazado a los judíos.

Ireneo (130-202 EC) – Declaró que los judíos fueron desheredados de la gracia de Dios.

Tertuliano (155-230 EC) – Culpó a los judíos por la muerte de Jesús y argumentó que habían sido rechazados por Dios.

Eusebio (275-339 EC) – Enseñó que las promesas de la Escritura estaban destinadas para los gentiles y que las maldiciones estaban destinadas para los judíos. Afirmó que la Iglesia era el “verdadero Israel”.

Juan Crisóstomo (349-407 EC) – Predicó una serie de sermones contra los judíos en los que declaró, “La sinagoga no sólo es un burdel y un teatro, también es una cueva de ladrones y un lugar de alojamiento para bestias salvajes… Los judíos son asesinos empedernidos poseídos por el diablo. Su libertinaje y embriaguez los ha entregado a las costumbres de los cerdos”. Negó que los judíos pudieran recibir alguna vez el perdón. Afirmó que era un deber cristiano odiar a los judíos. Afirmó que los judíos adoraban a Satanás. ¡Y este hombre fue canonizado como un santo!

Jerónimo (347-420 EC) – Describió a los judíos como “…serpientes usando la imagen de Judas. Sus salmos y oraciones son los rebuznos de los burros… Son incapaces de entender la Escritura…”.

San Agustín (347-420 EC) – Afirmó que los judíos merecían la muerte pero que estaban destinados a vagar por la tierra para “ser testigos de la victoria de la Iglesia sobre la sinagoga”.

La Edad Media
(Siglos V al XV)

Para la Edad Media, dos conceptos erróneos se habían convertido en doctrina establecida de la Iglesia:

1. Los judíos deberían ser considerados “asesinos de Cristo” y deberían ser maltratados como corresponde.

2. La Iglesia ha reemplazado a Israel, y Dios no tiene ningún propósito futuro para los judíos.

Estos conceptos fueron reforzados a lo largo de la Edad Media por medio de las Cruzadas, la Inquisición, las obras que representaban la pasión, y los libelos de sangre. Los judíos incluso fueron culpados por la epidemia de la Plaga Negra.

La Reforma
(1517-1648)

Lamentablemente, la Reforma no produjo ningún cambio en las actitudes. De hecho, el odio hacia los judíos fue reforzado e intensificado por los escritos de Martín Lutero, el mismo hombre que puso en marcha la Reforma.

Inicialmente, Lutero se mostró comprensivo hacia los judíos porque creía que su rechazo del Evangelio era debido a su reconocimiento de la corrupción de la Iglesia Católica Romana.

Pero cuando continuaron rechazando el Evangelio, Lutero se volvió contra ellos en venganza. En 1543 escribió un panfleto titulado, “Sobre los judíos y sus mentiras”. El documento era una diatriba antisemita. En él, se refirió a los judíos como: “Un pueblo miserable y maldito”, “tontos estúpidos”, “miserables, ciegos e insensibles”, “ladrones y atracadores”, y “las grandes alimañas de la humanidad”.

Habiéndolos deshumanizado y demonizado, Lutero procedió entonces a hacer algunas propuestas asombrosas para lidiar con ellos. Abogó por que sus sinagogas y escuelas fueran quemadas, sus casas debían ser destruidas y sus escritos sagrados debían ser confiscados. Además, pidió que les quitaran su dinero y que los obligaran a realizar trabajos forzados. 

Huelga decir que los nazis citaban alegremente a Lutero mientras subían al poder y ponían en marcha el Holocausto. En su libro, Mein Kampf, publicado en 1925, Adolfo Hitler se refirió a Martín Lutero como “un gran guerrero, un verdadero estadista y un gran reformador”. 

La Actitud Hoy

El horror del Holocausto tendía a enmudecer las formas más radicales de antisemitismo entre los líderes cristianos. Pero en realidad, el antisemitismo continúa hoy en día en una nueva forma sofisticada llamada antisionismo. Mientras que el antisemitismo procuraba expulsar a los judíos de las tierras donde vivían, el antisionismo se niega a aceptar su derecho a vivir en su propia tierra

El Punto de Vista Bíblico

La idea de que la Iglesia alguna vez reemplazó a Israel no está arraigada en la Biblia. Por el contrario, es una expresión de un antisemitismo irracional. Eso no significa que todos los que creen en la Teología del Reemplazo sean antisemitas. 

La mayoría lo cree porque es lo que se les ha enseñado, y no tienen idea de dónde vino el concepto y el daño que le ha hecho al pueblo judío.

Regrese y lea los versículos de Romanos 3 que se citan al comienzo de este capítulo. Pablo pregunta si Dios ha rechazado al pueblo judío debido a su incredulidad. Durante casi 2,000 años la Iglesia ha gritado: “¡Sí”! Pero, ¿qué dice Pablo en respuesta a esta pregunta? “¡De ninguna manera!”. Hace el mismo comentario otra vez en Romanos 11. Comienza ese capítulo preguntando de nuevo si Dios ha rechazado a Su pueblo o no. Y una vez más responde, “¡De ninguna manera!”.

En Romanos 9:1-4, Pablo específicamente declara que las promesas que Dios hizo al pueblo judío aún son válidas. También en Romanos 9:27 le recuerda a sus lectores que Dios ha determinado salvar a un remanente de los judíos. Y él repite esto en Romanos 11:26, donde declara que “todo Israel será salvo”, refiriéndose al remanente que la Biblia dice que aceptará a Jesús como Mesías al final de la Tribulación (Zacarías 12:10).

La Fuente del Antisemitismo

Satanás es la fuente de todo antisemitismo. Él odia a los judíos con pasión por varias razones: 
  • Los odia porque Dios proveyó tanto la Biblia como el Mesías por medio de ellos.
  • Los odia porque Dios los llamó a ser Su Pueblo Escogido. 
  • Los odia porque Dios ha prometido salvar a un gran remanente de ellos. 
  • Los odia porque Dios los ama.

El resultado es que él trabaja tiempo extra para plantar semillas de odio hacia los judíos en los corazones de las personas. Él está determinado a destruir a todos los judíos sobre el planeta tierra para que Dios no pueda cumplir Su promesa de salvar a un gran remanente. Trató de aniquilarlos en el Holocausto. Fracasó. Tratará de destruirlos una vez más durante la última mitad de la Tribulación. Fracasará otra vez.

Salmos 129:5-8

5) Serán avergonzados y vueltos atrás
Todos los que aborrecen a Sion.

6) Serán como la hierba de los tejados,
Que se seca antes que crezca;

7) De la cual no llenó el segador su mano,
Ni sus brazos el que hace gavillas.

8) Ni dijeron los que pasaban:
Bendición de Jehová sea sobre vosotros;
Os bendecimos en el nombre de Jehová.

Preguntas:

1) El desarrollo de la Teología del Reemplazo se basaba en la acusación de que, debido a que los judíos fueron los que mataron a Jesús, Dios se desentendió de ellos y reemplazó a Israel con la Iglesia. Lea Hechos 4:27 y enumere a continuación a los que el versículo dice que fueron responsables de la muerte de Jesús. ¿Hay alguna persona en particular que falte en el versículo?

_____________________________________________________________

_____________________________________________________________

2) Aquellos que defienden la Teología del Reemplazo argumentan que los judíos perdieron su título de la tierra de Canaán ya fuera por su desobediencia o porque la promesa se cumplió en algún momento en el pasado. Lea Deuteronomio 12:1; Salmos 89:30-35 y Salmos 105:8-11. Con base en estos versículos, ¿cree que el pueblo judío ha perdido el título de su tierra?

_____________________________________________________________

_____________________________________________________________

3) El segmento del Nuevo Testamento que ha sido más ignorado en la historia de la enseñanza y predicación cristiana es Romanos 9-11. Lea estos tres capítulos. ¿Por qué cree que han sido ignorados?

_____________________________________________________________

_____________________________________________________________

4) Los defensores de la Teología del Reemplazo argumentan que el regreso del pueblo a su patria en el siglo XX y el restablecimiento de su Estado son accidentes de la historia y no tienen relevancia espiritual o bíblica. Lea Isaías 11:10-12; Ezequiel 37:1-12 y Zacarías 10:6-12. ¿Qué opina?

_____________________________________________________________

_____________________________________________________________

5) Deuteronomio 7:6-9 dice que el pueblo judío es el “Pueblo Escogido” de Dios. Éstas son las palabras de Moisés. Fueron confirmadas muchos años después por el profeta Isaías (Isaías 41:8-9). ¿Qué cree que significa  ser el “Pueblo Escogido” de Dios? ¿Significa que son salvos? Finalmente, ¿cree que siguen siendo el “Pueblo Escogido” de Dios?

_____________________________________________________________

_____________________________________________________________

_____________________________________________________________

_____________________________________________________________

domingo, 1 de julio de 2018

Folleto Electrónico: Israel — Dios No Lo Ha Reemplazado (pdf)

Por Mike Oppenheimer

Haga clic sobre la imagen para descargar el folleto 

En este tiempo, cuando un entendimiento claro y bíblico de la profecía es de suma importancia, es una paradoja que la Iglesia tenga menos conocimiento del tema, especialmente cuando se relaciona específicamente con Israel.

Históricamente, la mayoría de los creyentes evangélicos han apoyado a los judíos y el actual país de Israel; pero las cosas se están cambiando. La Iglesia, desde su principio, creía que Dios tenía un plan para el futuro de Israel, basado en las Escrituras (Hechos 3:19). Este plan incluía la restauración nacional de Israel a la misma tierra desde donde su gente fue dispersada. 

Al pasar el tiempo, y al alejarse la Iglesia más y más de sus principios judíos, muchos empezaban a pensar erróneamente que la Iglesia había reemplazado a Israel. Pero hoy en día cuando vemos la profecía bíblica cumpliéndose en una forma tan clara y sin precedentes, y la protección especial de Dios con los judíos y su restauración a su tierra, no debería haber personas que anden dudando de las promesas de Dios. ¡Pero sí, las hay!



Si desea obtener información adicional acerca de este tema, visite nuestra sección:

Si desea obtener materiales adicionales del autor, visite su sitio web oficial:


lunes, 24 de julio de 2017

¿Qué es el Mandato de los Siete Montes? (7-M/7M) ¿Es Bíblico?



Respuesta: El mandato de los siete montes o la profecía de los siete montes es un movimiento antibíblico y perjudicial que ha ganado seguimiento en algunas iglesias carismáticas y pentecostales. Aquellos que siguen el mandato de los siete montes creen que, para que Cristo regrese a la tierra, la Iglesia debe tomar el control de las siete principales esferas de influencia en la sociedad para la gloria de Cristo. Una vez que el mundo haya sido sometido al reino de Dios, Jesús regresará y gobernará el mundo.

Aquí están los siete montes, según el mandato de los siete montes:

1) Educación
2) Religión
3) Familia
4) Negocios
5) Gobierno/Ejército
6) Artes/Entretenimiento
7) Medios de comunicación

Se piensa que estos siete sectores de la sociedad moldean la forma en la que todos piensan y se comportan. Por lo tanto, para hacer frente al cambio social, estos siete “montes” deben ser transformados. Los montes también son denominados “pilares”, “formadores”, “moldeadores” y “esferas”. Aquellos que siguen el mandato de los siete montes hablan de “ocupar” los montes, “invadir” la cultura”, y “transformar” la sociedad.

El mandato de los siete montes tiene sus raíces en la teología del dominio, que inició a principios de la década de 1970, con el objetivo de “tomar dominio” de la tierra, torciendo Génesis 1:28, para incluir un mandato para que los cristianos controlen los asuntos civiles y todos los otros aspectos de la sociedad. La Nueva Reforma Apostólica, con sus autoproclamados profetas y apóstoles, también ha influenciado al movimiento de los siete montes, prestando sueños y visiones y otras revelaciones extrabíblicas al mandato.

El mandato de los siete montes dice que es deber de todos los cristianos crear un reino mundial para la gloria de Cristo. Los maestros en el movimiento usan Isaías 2:2, que menciona montes, en un intento de apoyar su punto de vista: “En los días postreros, el monte del templo del Señor será establecido como el más alto de los montes; será exaltado entre las colinas, y todas las naciones correrán a él”. El objetivo principal de la teología del dominio y del mandato de los siete montes es la dominación política y religiosa del mundo a través de la implementación de las leyes morales — y de los castigos subsiguientes — del Antiguo Testamento.

Lance P. Wallnau acuño el término mandato de los siete montes y es su maestro más prominente. Wallnau adapta el mandato misionero de Jesús a Sus discípulos de “ir y hacer discípulos” de todas las naciones en un mandato para efectuar la transformación social. Él razona que, dado que las iglesias ya tienen una presencia en todas las naciones del mundo, ahora debemos concentrarnos en influenciar los sistemas (los “montes”) dentro de estas naciones. El problema, según Wallanau, es que los cristianos no están influyendo actualmente en la sociedad fuera de la iglesia. Los cristianos han dejado los montes susceptibles a las “puertas del infierno”, que son portales espirituales sobre los “reyes” (influenciadores) de esos montes.

La enseñanza de Wallnau se basa liberalmente en el Pacto Abrahámico, que prometió a Abraham una simiente y una herencia duradera. También, a Israel se le prometió en Deuteronomio 28:12-14 ser “cabeza y no cola” entre las naciones. Los proponentes del mandato de los siete montes infieren que la iglesia, no Israel, es la entidad que debe reclamar esa promesa. Ahora les corresponde a los creyentes aproximarse a las “puertas del infierno” y posicionarse para ejercer la mayor cantidad de influencia. La iglesia necesita entonces ser diseccionada en “micro componentes” e infiltrar los montes. Dado que cada cristiano no puede posicionarse en la cima de cada montaña, cada individuo debe encontrar su pico más pequeño particular y ser un líder en ese reino.

La vanguardia del mandato de los siete montes es la Nueva Reforma Apostólica, que enseña que la iglesia del siglo XXI será gobernada por apóstoles y profetas. El movimiento no es gobernado por una denominación específica, sino que por los supuestos apóstoles y profetas quienes, por supuesto, afirman recibir revelación directa de Dios. Al dar credibilidad a los profetas y apóstoles modernos, la NRA denigra a la Biblia y la sola escriptura, enfatiza la teología orientada a la experiencia y promueve el misticismo.

La NRA y los proponentes del mandato de los siete montes han abandonado la enseñanza bíblica sobre los tiempos del fin, eligiendo creer que los cristianos deben preparar el escenario para la segunda venida de Jesús, al alcanzar el dominio sobre los sistemas del mundo. Según la teología 7.M, Jesús sólo volverá a un mundo que refleje el reino de Dios. Esta idea es similar a la enseñanza de la Nueva Era que anticipa un cambio espiritual cósmico cuando el hombre se convierta en corredentor del planeta tierra.


Los cristianos están llamados a ser luz en el mundo (Mateo 5:14). Sin embargo, no hay un requisito bíblico de tomar el timón de todos los sistemas del mundo con el fin de abrir paso al reino de Cristo. La Biblia dice que el mundo empeorará, no que mejorará, en los días postreros (2 Timoteo 3:1, 13; 2 Pedro 3:3).

La teología asociada con el mandato de los siete montes es peligrosa, y arroja una luz terriblemente negativa sobre los cristianos en todas partes. La enseñanza del 7-M pone una carga enorme sobre los creyentes para que realicen y hagan progresos en sus esferas de influencia relativas, y para que preparen el escenario para el regreso de Jesús a la tierra — todo sin un punto final definido —. Poco énfasis es puesto en el mensaje de salvación del evangelio por gracia por medio de la fe en Jesucristo; el movimiento es más acerca de reclamar derechos y tomar el control.  El mandato de los siete montes es un movimiento dirigido por falsos profetas, y debe ser evitado y expuesto cada vez que los cristianos creyentes en la Biblia lo encuentren. 

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article:
What is the seven mountain mandate (7-M / 7M), and is it biblical?

jueves, 18 de septiembre de 2014

El Error de la Teología del Reemplazo (en pdf)

¿Ha Reemplazado la Iglesia a Israel?


Haga clic en la imagen para ir a la página de descargar (usar opción File-Download o Archivo-Descargar)

Para poder descargar y leer este documento, necesitará tener instalado el programa Adobe Reader. Descárguelo gratuitamente en el siguiente enlace:

lunes, 6 de agosto de 2012

Chutzpah Escatológica



Comencemos con algunas definiciones. La escatología es la rama de la teología que está relacionada con las profecías y eventos de los tiempos del fin. Chutzpah es una palabra hebrea que puede traducirse como descaro, desfachatez o atrevimiento. Cuando una persona angloparlante usa la palabra, normalmente lo hace para enfatizar que una declaración o acción particular es especialmente indignante. Por lo tanto, “Chutzpah Escatológica” se refiere a una declaración acerca de la profecía del tiempo del fin que se caracteriza por una desfachatez sin límites.

Dispensacionalismo Definido

Para entender y apreciar dos afirmaciones así que tengo en mente, se requiere una definición más – la definición de Dispensacionalismo. Este término, cuando aplica a la profecía del tiempo del fin, se refiere a aquellos que tienen un punto de vista Premilenial y que creen en un Rapto Pre-Tribulación. También creen que los judíos aún son el Pueblo Escogido de Dios y que un día, al final de la Tribulación, un gran remanente de ellos aceptará a Yeshúa (Jesús) como su Mesías.

Los dispensacionalistas son muy cuidadosos en mantener las promesas de Dios a los judíos separadas de las promesas que Él ha hecho a la Iglesia. Y rechazan tajantemente el punto de vista anti-judío que ha dominado a la Cristiandad durante 2,000 años, llamado Teología del Reemplazo. Es la idea anti bíblica de que Dios se ha lavado Sus manos de los judíos y que ya no tiene ningún propósito para ellos debido a que rechazaron a Jesús como su Mesías.

Los dispensacionalistas señalan Romanos 3:1-4 y Romanos 9-11 como prueba positive de que Dios aún ama al pueblo judío y que Él aún tiene un propósito por ellos. Rechazan totalmente la idea de que las promesas que Dios hizo a los judíos han sido transferidas a la Iglesia.

Los dispensacionalistas también creen que las numerosas profecías del Antiguo Testamento acerca de una reunión de los judíos en su patria y del restablecimiento de su Estado en el tiempo del fin están siendo cumplidas en Israel hoy en día. En consecuencia, los dispensacionalistas son llamados a menudo “cristianos sionistas”, dado que son los más firmes defensores del Estado judío en toda la Cristiandad hoy en día.

Ejemplo #1 de Chutzpah

Ahora, con este trasfondo, procedamos a dos ejemplos increíbles de Chutzpah Escatológica que quiero compartir con ustedes.

El 12 de julio, Hank Hanegraaf, presidente del Christian Research Institute, entrevistó al Dr. Gary Burge en su programa de radio llamado “The Bible Answer Man” (El hombre de las respuestas bíblicas). El Dr. Burge es un profesor de teología en Wheaton College.

A la izquierda, el Dr. Gary Burge, a la derecha, Hank Hanegraaf. 

El Dr. Burge también es el más franco cristiano estadounidense crítico de Israel y partidario de los palestinos. Él ha ayudado a organizar conferencias celebradas dentro de la Autoridad Palestina, donde los que odian a Israel han vomitado su desprecio hacia los judíos e Israel, han denunciado el reclamo judío sobre la tierra y han expresado su apoyo incondicional de los feroces y sanguinarios líderes del Movimiento Palestino, incluyendo a Yasser Arafat, quien era el principal terrorista del mundo.

El primer ejemplo de Chutzpah Escatológica en este programa ocurrió cuando Hanegraaf comenzó con un preámbulo en el que condenó a los cristianos sionistas por ser “racistas” y por apoyar la “limpieza étnica”. ¡Absolutamente increíble!

¿Quiénes son los verdaderos racistas en el Medio Oriente que están decididos a hacer una limpieza étnica? Son los árabes musulmanes a quienes Hanegraaf y Burge apoyan con tanto entusiasmo. Hay más de un millón de árabes que viven dentro del Estado judío y todos ellos tienen completos derechos democráticos. A ningún judío se le permite vivir en las naciones árabes circundantes. ¿Y quién tiene la intención de matar a quién? No son los judíos quienes están cometiendo actos terroristas contra civiles inocentes. No son los judíos los que están disparando diariamente cohetes contra países árabes. No son los judíos los que están enseñándoles a sus hijos en sus escuelas a odiar y a matar a los árabes.

Como a menudo lo he dicho: “La situación en el Medio Oriente puede resumirse muy sencillamente en esta observación: Si los árabes depusieran las armas, habría paz; pero si los judíos las depusieran, Israel dejaría de existir”.

Ejemplo #2 de Chutzpah

El segundo ejemplo de Chutzpah Escatológica en esta disparatada conversación en la radio fue el argumento de Gary Burge de que ¡los dispensacionalistas son los verdaderos antisemitas! Cómo pudo decir eso de forma tan impávida está más allá de mi comprensión.

Su explicación de esta absurda acusación se basó en el hecho de que los dispensacionalistas enseñan que la Iglesia será arrebatada de este mundo antes de que la Tribulación comience, mientras que los judíos serán dejados atrás para sufrir la ira de Dios (junto a los gentiles incrédulos), y que dos tercios de los judíos morirán en el proceso (junto a la mitad de los gentiles).

¿Cómo puede esta enseñanza ser considerada antisemita cuando proviene directamente de las Escrituras? (Véase, por ejemplo, Zacarías 13:7-9). La Biblia enseña muy específicamente que en los tiempos del fin Dios reuniría a los judíos de regreso en su patria y que volvería a restablecer su Estado (Isaías 11:10-12 y Ezequiel 37:1-22). Dios traerá entonces a todas las naciones del mundo en contra del Estado judío (Zacarías 12:1-3), no porque El odie a los judíos, sino porque los ama (Malaquías 3:1-4). Él quiere llevarlos hasta el final de sí mismos y ponerlos en una posición en donde no tendrán a nadie a quien recurrir, excepto a Él, y cuando el pueblo judío lo vea regresando en majestad, se arrepentirán y lo aceptarán como su Mesías, para la gloria eterna de Dios (Zacarías 12:10).

Y entonces, ahí lo tiene – un ejemplo perfecto de Chutzpah Escatológica. Sólo piense en ello: dos proponentes antisemitas de los enemigos islámicos de Israel llamando a los más grandes partidarios de Israel, “antisemitas”. Ahora bien, ¡ésa es la definición de chutzpah!
Listen to the interview:


Artículos relacionados:

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article:

Courtesy of:

martes, 22 de mayo de 2012

Dios y los Judíos (en pdf)



Apreciados lectores:

Pongo a su disposición este acertado e interesante artículo, el cual fue escrito por el Dr. David R. Reagan, Fundador y Presidente de Lamb & Lion Ministries. 

En este artículo, el Dr. Reagan explica la importancia que el pueblo judío tiene dentro de los planes proféticos de Dios para la Humanidad y también muestra los peligros de seguir los erróneos postulados de la Teología del  Reemplazo. 

Espero que este material contribuya grandemente a su crecimiento y edificación espiritual.

Descargue el archivo en el siguiente enlace:

Nota: Para descargar el archivo, primero seleccione la opción "File" y luego elija la opción "Download".

lunes, 30 de enero de 2012

El Antisemitismo: Sus Raíces y Perseverancia (en pdf)

Apreciados lectores:

En el enlace siguiente, podrán descargar de forma gratuita el artículo en referencia, el cual fue escrito por el Dr. David R. Reagan, Fundador y Presidente de Lamb & Lion Ministries.

Espero que su lectura bendiga de forma abundante su vida.


Nota: Para descargar el artículo, hagan clic en el ícono que dice: "Download original", el cual se encuentra ubicado en la esquina superior derecha de la página de Google Docs.

Recuerden también que tienen que tener instalado el programa gratuito Adobe Reader, para poder descargar y leer el documento.

domingo, 8 de enero de 2012

El Antisemitismo

Sus Raíces y Perseverancia



Recientemente hablé en una conferencia en la que me fue asignado el tema, “Israel en los Tiempos del Fin”. Creo que sorprendí a muchas personas cuando inicié mi presentación haciendo la pregunta, “¿Realmente hay algún papel para Israel en el plan de Dios para los tiempos del fin?”. Estoy seguro que la mayor parte de mi audiencia pensó que era una pregunta tonta debido a que la mayoría de ellos eran estudiantes de la profecía bíblica y estaban conscientes del hecho de que el pueblo judío es el punto focal de la profecía bíblica del tiempo del fin.

Pero procedí a asegurarles que la pregunta no era tonta. Les expliqué que durante casi 2,000 años la Iglesia en general, Católica y Protestante, ha mantenido que, debido al hecho de que los judíos rechazaron a Jesús como su Mesías, Dios derramó Su ira sobre ellos en el año 70 EC, destruyendo su nación y su templo y que Él se ha lavado Sus manos de ellos, dejándolos sin ningún propósito en absoluto como nación. En resumen, por causa de su rebelión contra Dios en su rechazo de Jesús, Dios ha reemplazado a Israel con la Iglesia, transfiriendo las bendiciones prometidas a Israel a la Iglesia.

Esto se llama “Teología del Reemplazo” y aquellos que creen en ella constituyen la mayoría de los cristianos profesantes de hoy en día. Por consiguiente, consideran que el Israel de la época moderna es un accidente de la historia, sin ninguna importancia espiritual en lo absoluto.

Y, por lo tanto, niegan que Dios tenga algún plan especial para el pueblo judío en los tiempos del fin. De nuevo, para ellos, la reunión de los judíos y el re-establecimiento de Israel son sencillamente accidentes de la historia, sin ninguna importancia espiritual.

El Origen de la Teología del Reemplazo

Las raíces de la Teología del Reemplazo y su fruto de antisemitismo se remontan al comienzo mismo del Cristianismo.

Esto es irónico cuando usted considera el hecho de que la Iglesia comenzó como una institución judía. Fue fundada en Judea por judíos que eran seguidores de un Mesías judío y todos sus documentos fundacionales fueron escritos por judíos.


Este símbolo es el símbolo cristiano más antiguo que alguna vez haya sido descubierto. Éste enfatiza claramente los orígenes judíos del Cristianismo. El símbolo está tallado en artefactos hallados en Jerusalén que datan desde el Siglo I. Como puede ver, muestra al pez, el símbolo de la Iglesia, emergiendo de raíces judías, representadas por la Menorá y la Estrella de David. El pez se convirtió en un símbolo para los cristianos debido a que la palabra pez en griego es icthus, y los cristianos usaban las letras de esta palabra, ICTHUS, como un acrónimo para Iesous, Christos, Theos, Huios and Soter, que quiere decir, Jesucristo, el Hijo de Dios y Salvador.

Pero el característico sabor judío del Cristianismo primitivo no iba a durar mucho. A medida que la Iglesia comenzó a extenderse más allá de Judea, su mensaje fue abrazado por más y más gentiles que no tenían ningún interés en mantener contacto con las raíces judías de la Iglesia. Peor aún, los nuevos líderes gentiles comenzaron a volverse contra los judíos al caracterizarlos como “asesinos de Cristo”.

Considere los siguientes ejemplos:

Ignacio de Antioquía (50-117 EC) Enseñó que aquellos que participan de la Pascua son partícipes con aquellos que mataron a Jesús.

Justino Mártir (100-106 EC) Afirmó que el pacto de Dios con Israel ya no era válido y que los gentiles habían reemplazado a los judíos.

Ireneo (130-202 EC) Declaró que los judíos fueron desheredados de la gracia de Dios.

Tertuliano (155-230 EC) Culpó a los judíos por la muerte de Jesús y argumentó que habían sido rechazados por Dios.

Orígenes (185-254 EC) Fue responsable de mucho antisemitismo, todo el cual estaba basado en su afirmación de que los judíos fueron responsables de matar a Jesús.

El Concilio de Elvira (305 EC en España) Prohibió a los cristianos compartir alimentos con un judío, casarse con un judío, bendecir a un judío u observar el Sabbath.

El Concilio de Nicea (325 EC en Turquía) – Cambió la celebración de la Resurrección de la Fiesta de las Primicias judía a la de la Pascua (Semana Santa) en un intento de desasociarla de las fiestas judías. El Concilio declaró: “Porque es indecoroso más allá de toda medida que el más sagrado de los festivales tengamos que seguir las costumbres de los judíos. Por lo tanto no tengamos nada en común con este pueblo tan aborrecible…”

Eusebio (275-339 EC) – Enseñó que las promesas de la Escritura estaban destinadas para los gentiles y que las maldiciones estaban destinadas para los judíos. Afirmó que la Iglesia era el “verdadero Israel”.


Juan Crisóstomo (349-407 EC) – Predicó una serie de sermones contra los judíos en los que declaró, “La sinagoga no sólo es un burdel y un teatro, también es una cueva de ladrones y un lugar de alojamiento para bestias salvajes… Los judíos son asesinos empedernidos poseídos por el diablo. Su libertinaje y embriaguez los ha entregado a las costumbres de los cerdos”. Negó que los judíos pudieran recibir alguna vez el perdón. Afirmó que era un deber cristiano odiar a los judíos. Afirmó que los judíos adoraban a Satanás. ¡Y este hombre fue canonizado como un santo!

Jerónimo (347-420 EC) – Describió a los judíos como “…serpientes usando la imagen de Judas. Sus salmos y oraciones son los rebuznos de los burros… Son incapaces de entender la Escritura…”

San Agustín (347-420 EC) – Afirmó que los judíos merecían la muerte pero que estaban destinados a vagar por la tierra para “ser testigos de la victoria de la Iglesia sobre la sinagoga”.

La Edad Media

Para la Edad Media, dos conceptos erróneos se habían convertido en doctrina establecida de la Iglesia:

1. Los judíos deberían ser considerados “asesinos de Cristo” y deberían ser maltratados como corresponde.

2. La Iglesia ha reemplazado a Israel, y Dios no tiene ningún propósito futuro para los judíos.

Estos conceptos fueron reforzados a lo largo de la Edad Media por medio de las Cruzadas, la Inquisición, obras que representaban la pasión, la epidemia de la plaga negra y los libelos de sangre.


En el año 1095, el papa Urbano II convocó a una cruzada para liberar a la Tierra Santa de sus gobernantes musulmanes. Aunque la meta primaria de la cruzada era liberar Jerusalén de los musulmanes, los judíos eran un segundo blanco. El odio y los temores acumulados resultantes de los cargos de deicidio (el asesinato de Dios) explotaron con este llamado a las armas. El abad de Cluny preguntó el porqué los cristianos deberían viajar a “los confines del mundo para pelear contra los sarracenos, cuando permitimos entre nosotros otros infieles mil veces más culpables hacia Cristo que los mahometanos”. La pasión religiosa, la codicia y la vulnerabilidad de los judíos condujeron al surgimiento de turbas violentas que asesinaron a miles de judíos al grito de “¡Conversión o muerte!”. Este comportamiento continuó durante ocho cruzadas adicionales hasta la novena en 1272.

Las obras de la pasión abundaron durante la Edad Media, y fueron usadas para cultivar el odio hacia el pueblo judío. Los judíos eran descritos como demonios que sabían muy bien que Cristo era el hijo de Dios. En cada obra, mientras Cristo cargaba la cruz, era torturado por demonios sedientos de sangre y maldicientes con narices puntiagudas, cuernos y colas. Los judíos fueron hechos parecer que eran tan impíos así como Cristo era divino.

A lo largo de la Edad Media, los cristianos profesantes esparcieron mitos que ayudaron a intensificar el odio y el temor popular hacia el pueblo judío. Como resultado, se volvió común entre los grupos cristianos pensar de los judíos como agentes de Satanás. Uno de los mitos anti-judíos más populares que ganó amplia aceptación era la noción de que los judíos asesinaban a cristianos cada año cerca del tiempo de la Pascua con el fin de obtener la sangre necesaria para llevar a cabo ritos satánicos. Esto llegó a ser conocido como el cargo de asesinato ritual o “libelo de sangre”. Otro mito común que circuló durante estos años era que los judíos robaban las hostias usadas en la comunión y las apuñalaban con cuchillos, ¡matando así a Cristo de nuevo!


La Plaga Negra a mediados del Siglo XIV mató aproximadamente a un tercio de la población de Europa. En la época, no se sabía cómo se propagaba la enfermedad, pero las historias y rumores circulaban que los judíos habían envenenado los pozos. Aunque la acusación era infundada, muchos cristianos creyeron el mito. Una razón por la que era fácil creerlo fue debido a que los judíos no fueron impactados por la plaga tanto como lo fueron los gentiles. Pero esto fue debido a las leyes sanitarias de la Biblia que los judíos cuidadosamente seguían. Esta acusación condujo a severas consecuencias para los judíos. Más de sesenta comunidades judías fueron quemadas hasta los cimientos con todos sus ocupantes asesinados y, en algunos lugares, los judíos fueron torturados y quemados vivos en hogueras.

Fernando e Isabel, los "Reyes Católicos"

En 1478, el papa Sixto IV les otorgó a los monarcas de España, Fernando e Isabel, el derecho de establecer una inquisición especial en España para lidiar con los judíos bautizados que eran sospechosos de permanecer fieles al Judaísmo. Miles fueron quemados en la hoguera por orden de la Inquisición Española. En 1492, el rey Fernando decidió que todos los judíos españoles deberían ser expulsados de España. Se temía que los judíos eran un peligro para el Cristianismo. Aproximadamente 150,000 judíos fueron forzados a abandonar España.

El Impacto de la Reforma

Lamentablemente, la Reforma no produjo ningún cambio en las actitudes. De hecho, el odio hacia los judíos fue reforzado e intensificado por los escritos de Martín Lutero, el mismo hombre que puso en marcha la Reforma.


Inicialmente, Lutero se mostró comprensivo hacia los judíos porque creía que su rechazo del Evangelio era debido a su reconocimiento de la corrupción de la Iglesia Católica Romana.

Pero cuando continuaron rechazando el Evangelio, Lutero se volvió contra ellos con venganza. En 1543 escribió un panfleto titulado, “Sobre los judíos y sus mentiras”. El documento era una diatriba antisemita. En él, se refirió a los judíos como:

- “Un pueblo miserable y maldito”

- “Tontos estúpidos”

- “Miserables, ciegos e insensibles”

- “Ladrones y atracadores”

- “Las grandes alimañas de la humanidad”

- “Granujas perezosos”

- “Ciegos y venenosos”

Habiéndolos deshumanizado y demonizado, Lutero luego procedió a hacer algunas propuestas asombrosas para lidiar con ellos:

1. Sus sinagogas y escuelas debían ser quemadas.

2. Sus hogares debían ser destruidos.

3. Sus escritos talmúdicos debían ser confiscados.

4. A sus rabinos debía prohibírseles enseñar.

5. Su dinero debía serles quitado.

6. Debía ser obligados a labores forzadas.

Huelga decir que los nazis alegremente citaban a Lutero mientras subían al poder y ponían en marcha el Holocausto. En su libro, Mein Kampf, publicado en 1925, Adolfo Hitler se refirió a Martín Lutero como “un gran guerrero, un verdadero estadista y un gran reformador”. Tenga en cuenta que Hitler era un cristiano profeso.


En 1924, en una reunión cristiana en Berlín, Hitler habló ante miles y recibió una ovación de pie cuando hizo la siguiente proclamación: “Creo que hoy estoy actuando de acuerdo con la voluntad del Dios Todopoderoso mientras anuncio la obra más importante que los cristianos podrían emprender – y ésa es estar contra los judíos y deshacerse de ellos de una vez por todas”.

Hitler luego procedió a hablar acerca de la influencia de Lutero en su vida:

Martín Lutero ha sido el más grande ánimo de mi vida. Lutero fue un gran hombre. Él fue un gigante. Con un solo soplido anunció la llegada de un nuevo amanecer y de una nueva era. Él vio claramente que los judíos necesitan ser destruidos y apenas estamos empezando a ver que necesitamos llevar a cabo esta obra.

En los juicios de Nuremberg después de la II Guerra Mundial, Julius Streicher, se defendió diciendo, “Nunca he dicho algo que Martín Lutero no dijera”.

La terrible verdad que a los cristianos nos les gusta enfrentar, y de la cual muchos no son conscientes, es que el Holocausto fue el producto de 1,900 años de un virulento antisemitismo cristiano.

El Nuevo Antisemitismo

El horror del Holocausto tendió a enmudecer las formas más radicales de antisemitismo entre los líderes cristianos. Pero en realidad, el antisemitismo continúa hoy en día en una nueva forma sofisticada llamada antisionismo. Mientras que el antisemitismo procuró expulsar a los judíos de las tierras donde vivían, el antisionismo rechaza aceptar su derecho a vivir en su propia tierra.

Un buen ejemplo del nuevo antisemitismo puede encontrarse en un documento publicado por el Dr. James Kennedy, del Seminario Teológico Knox, en el 2002. Tomó la forma de una carta pública a los evangélicos en relación con la tierra de Israel. Desde entonces ha sido apoyada por cientos de teólogos y pastores, incluyendo a luminarias tales como R. C. Sproul.

El documento inicia denunciando a aquellos que enseñan que las promesas de la Biblia concernientes a la tierra de Israel están siendo cumplidas hoy “en una región especial o ‘Tierra Santa’, perpetuamente puesta aparte por Dios para un solo grupo étnico”. Luego procede a proclamar que las promesas hechas a Abraham “no aplican a ningún grupo étnico particular, sino a la Iglesia de Jesucristo, el verdadero Israel” (énfasis añadido).

El documento luego niega específicamente el reclamo de los judíos sobre cualquier tierra en el Medio Oriente: “El derecho de cualquier grupo religioso o étnico a un territorio en el Medio Oriente llamado la ‘Tierra Santa’ no puede ser apoyado por la Escritura”. Luego, increíblemente, el documento afirma que “las promesas de tierra específicas a Israel en el Antiguo Testamento fueron cumplidas bajo Josué”.

Para añadir sal a las heridas, el documento concluye con la siguiente observación:

“El actual Estado de Israel secular… no es una realización auténtica o profética del reino mesiánico de Jesucristo. Además, no debería anticiparse un día en el cual el reino de Cristo manifestará características judías, ya sea por su ubicación en ‘la tierra’, por su circunscripción o por sus instituciones o prácticas ceremoniales”.

Y ahí la tienen – una visión general de la triste y sórdida historia del antisemitismo cristiano que está arraigado en la Teología del Reemplazo y que continúa hasta este día bajo el disfraz del antisionismo.

La Actitud Judía

Espero que ahora entienda el porqué es tan difícil compartir el Evangelio con los judíos. Debido a que los judíos han sido perseguidos y asesinados a lo largo de la historia en el nombre de Jesús, el pueblo judío mira al Cristianismo como su enemigo mortal. Cualquier judío que se convierte al Cristianismo es considerado un traidor, ya que es visto como alguien que se ha unido al enemigo. Ésa es la razón por la que los judíos ortodoxos reaccionan tan enérgicamente cuando un hijo se convierte en un cristiano. Algunas veces declararán que el hijo ha muerto e incluso realizarán un servicio funeral.

Ésta es la razón por la que el Movimiento Mesiánico Judío de hoy es un gran milagro. Comenzando tan sólo en 1971, ha compartido exitosamente el Evangelio con más de un millón de judíos a nivel mundial y ha establecido más de 500 congregaciones mesiánicas.

La Respuesta de la Escritura

¿Qué tiene que decir la Palabra de Dios acerca de todo esto? Para iniciar, ella rechaza contundentemente el antisemitismo. Salmo 129:5-8 dice que “Todos los que aborrecen a Sión serán avergonzados”. Además declara que ningún creyente nunca debería bendecir a esta clase de personas.

Con respecto al alegato de que los judíos son los “asesinos de Cristo”, la Palabra claramente identifica quiénes mataron a Jesús y deja en claro que no fueron exclusivamente los judíos. En Hechos 4:27, se nos dice que Jesús fue asesinado por medio de una conspiración que involucró a “Herodes y Poncio Pilato, con los gentiles y el pueblo de Israel”. En realidad, todos nosotros tenemos la sangre de Jesús en nuestras manos, porque todos hemos pecado (Romanos 3:23) y Jesús murió por todos los pecadores (1 Cor. 15:3).

Con respecto a la idea de que Dios ya ha cumplido las promesas de tierra a los judíos durante la época de Josué, es interesante observar que mucho tiempo después de Josué, David escribió en los salmos que la promesa de tierra es de naturaleza eterna y que aún debe ser cumplida (Salmo 105:8-11). El hecho del asunto es que los judíos nunca han ocupado toda la tierra que les fue prometida en el Pacto Abrahámico (Génesis 15:18-21).

En cuanto a la afirmación de que los judíos han sido rechazados por Dios, existen un par de principios bíblicos que necesitan ser tenidos en cuenta. En primer lugar, la Biblia afirma que los judíos fueron llamados el Pueblo Escogido de Dios para ser testigos de lo que significa tener una relación con Él (Is. 43:10-12). Y la Biblia deja en claro que este llamamiento es “irrevocable” (Ro. 11:29).


En segundo lugar, en contradicción directa con la Teología del Reemplazo, la Biblia enseña que los judíos nunca han sido rechazados por Dios por causa de su incredulidad. En Romanos 3 Pablo afirma sin rodeos que su rechazo de Jesús no ha anulado la fidelidad de Dios a las promesas que Él les ha hecho (Ro. 3:1-4). Pablo hace el punto de nuevo en Romanos 11:1, cuando pregunta, “Digo pues: ¿Ha desechado Dios a su pueblo?”. Él responde a su propia pregunta con una declaración enfática: “¡En ninguna manera!... No ha desechado Dios a su pueblo, al cual desde antes conoció” (Romanos 11:2). Es cierto que el pueblo judío está actualmente bajo disciplina por causa de su rechazo a su Mesías. Una y otra vez en sus Escrituras, los profetas dijeron que ellos serían disciplinados si eran infieles, pero siempre se hizo la promesa de que serían preservados. Un ejemplo de este tipo de declaración profética puede hallarse en Jeremías 30:11:

Porque yo estoy contigo para salvarte, dice Jehová, y destruiré a todas las naciones entre las cuales te esparcí; pero a ti no te destruiré, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo.

Dios los ha preservado en Su gracia porque los ama. En Zacarías 2:8 Dios proclama que el pueblo judío es “la niña de Sus ojos”, y advierte contra cualquiera que intente hacerles daño.

Otra razón por la que han sido preservados es debido a que Dios está determinado a traer a un gran remanente de ellos a la salvación (Is. 10:20-22). Esta promesa es hecha repetidamente en las Escrituras Hebreas y es confirmada por Pablo en el Nuevo Testamento en Romanos capítulos 9-11. La salvación de este remanente está descrita en detalles en Zacarías 12:10, donde dice que al final de la Tribulación los judíos restantes llegarán al final de sí mismos y volverán sus corazones a Dios en arrepentimiento y aceptarán a Yeshúa como su Mesías.

Ese remanente creyente entrará al Milenio en la carne y constituirá la nación de Israel a la cual Dios cumplirá todas las promesas que ha hecho a los judíos (Isaías 60-62). Durante el Milenio, la nación de Israel será la nación más importante en el mundo por medio de la cual Dios bendecirá a todas las otras naciones (Zacarías 8:22-23).

En resumen, la Palabra de Dios deja en claro que Israel definitivamente tiene un papel y un futuro en los tiempos del fin.

Preguntas Cruciales

La primera pregunta que la mayoría de la gente pregunta en respuesta a estos puntos bíblicos acerca de Israel en los tiempos del fin es: “¿Por qué continuaría Dios persiguiendo a un pueblo tan obstinado y rebelde?”.


La respuesta es que ellos son testigos de Dios y por medio de ellos Dios está demostrando Su insondable gracia. (¡Sólo un Dios de gracia los toleraría!). Pero eso también es cierto de usted y de mí. Dios no está haciendo una cosa por el pueblo judío que no estuviera dispuesto a hacer por todos nosotros. Él nos persigue en amor a pesar de nuestra pecaminosidad y sin importar cuán obstinados podamos ser, Él nunca se lava Sus manos de nosotros.

Esto nos lleva a una segunda pregunta: ¿Cuál es el plan de Dios para los judíos en los tiempos del fin? ¿Cómo llevará a cabo la salvación de un gran remanente?

Permítame detallar brevemente la respuesta para usted:

1. El pueblo judío será reunido en incredulidad desde los cuatro ángulos de la tierra (Isaías 11:11-12). Ésta es la profecía más prolífica en el Antiguo Testamento. Por cierto, si Dios ya no tiene ningún propósito para ellos, ¿por qué se tomaría la molestia de reunirlos?

2. Su Estado será re-establecido (Isaías 66:7-8).

3. Ellos ocuparán una vez más la ciudad de Jerusalén (Zacarías 8:7-8).

4. Todas las naciones del mundo vendrán contra ellos por el asunto del control de Jerusalén (Zacarías 12:2-3).

5. El Anticristo vendrá a su rescate al garantizarles la paz y permitirles reconstruir su templo (Daniel 9:27).

6. Pero al final de tres años y medio, el Anticristo declarará ser Dios y los judíos lo rechazarán (2 Tes. 2:3-4).

7. El Anticristo intentará entonces aniquilar a los judíos y logrará matar a dos tercios de ellos (Ap. 12:13-17 y Zacarías 13:8-9).

8. Al final de la Tribulación, cuando los judíos hayan llegado al final de sí mismos, se volverán a Dios y recibirán a Jesús como su Mesías (Zacarías 12:10).

9. Jesús regresará en este punto en el tiempo y Él reunirá a todos los judíos creyentes en Israel donde Él los establecerá como la nación más importante en el mundo (Deuteronomio 30:1-9).

10. Las bendiciones de Dios fluirán a las naciones por medio de los judíos durante el Milenio (Zacarías 8:22-23).

Como puede ver, el pueblo judío tiene un papel muy central en la profecía bíblica de los tiempos del fin.

La Perseverancia del Antisemitismo

Una perversión del Cristianismo ha sido la fuente de la mayor parte del antisemitismo en el mundo occidental. A lo largo del norte de África, el Medio Oriente y partes de Asia, el antisemitismo ha sido promovido por el Islam. El Corán llama a los judíos “los hijos de monos y cerdos”.

Pero hay antisemitas en este mundo que no son ni cristianos ni musulmanes y que nunca han conocido a un judío. Por ejemplo, hace muchos años cinco de los diez libros más vendidos en Japón eran virulentamente antisemitas, culpando de todos los problemas de Japón a una “conspiración internacional judía”.
 ¿Por qué el antisemitismo está tan extendido, por qué es tan persistente, tan virulento y tan irracional? Es porque es fundamentalmente un fenómeno sobrenatural.

Satanás odia a los judíos con pasión. Los odia porque Dios proveyó la Biblia y el Mesías por medio de ellos. Los odia porque Dios los llamó a ser Su Pueblo Escogido. Los odia porque Dios ha prometido salvar a un gran remanente de ellos. Los odia porque Dios los ama.

El resultado es que él trabaja tiempo extra para plantar semillas de odio hacia los judíos en los corazones de las personas. Él está determinado a destruir a todos los judíos sobre el planeta tierra para que Dios no pueda cumplir Su promesa de salvar a un gran remanente. Trató de aniquilarlos en el Holocausto. Fracasó. Tratará de destruirlos una vez más durante la última mitad de la Tribulación. Fracasará otra vez.

Conclusión

Dios está en control, no Satanás. Dios tiene toda la sabiduría y el poder para orquestar todo el mal de Satanás y de la Humanidad para el triunfo de Su perfecta voluntad en la historia.

Los judíos serán preservados. Un gran remanente será salvo. Todas las promesas a los judíos serán cumplidas.

¿Y cuándo ocurrirá esto? Al final de la Tribulación, cuando Jesús regrese para triunfar sobre Satanás. Ese día glorioso, el remanente judío clamará “¡Baruch Haba Bashem Adonai!”, lo que significa, “¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!” (Mt. 23:39).

¡Maranatha!

Artículos relacionados:
Nuestra Portada
Museo del Holocausto
Dios y los Judíos
El Error de la Teología del Reemplazo
Profecía Cumplida e Israel
Las Profecías de los Tiempos del Fin de Daniel
Los Judíos en la Profecía de los Tiempos del Fin
La Iglesia y los Judíos
Israel y la Prueba Profética – I Parte
¡El Futuro ha Llegado!
¿Qué sucede cuando la Iglesia suplanta a Israel?
Video: Conteo Regresivo a la Eternidad

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)
 Original article:
Antisemitism, Its Roots and Perseverance

Read in Lamplighter


Share/Bookmark