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viernes, 23 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 8

El Reinado del Mesías

Resumen de las Profecías del Tiempo del Fin


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Concluyamos como comenzamos, echando un vistazo a un resumen de las profecías del tiempo del fin contenidas en los Salmos. Pero analicémoslas con mayor detalle y en orden cronológico.

El Rapto

El Rapto es la promesa de que pronto, en cualquier momento, el Mesías aparecerá en los cielos cuando suene una trompeta y un arcángel grite. Su propósito será llevarse a todos los creyentes de la Era de la Iglesia en Él — tanto a los vivos como a los muertos — de este mundo antes de que comience la Gran Tribulación.

Este evento se describe en detalle en 1 Tesalonicenses 4:13-18. Se representa como el Novio (el Mesías) viniendo por Su Novia (la Iglesia). Como el Rapto es un evento sólo para los santos de la Era de la Iglesia, no se menciona en detalle en las Escrituras del Antiguo Testamento. Los creyentes de los tiempos del Antiguo Testamento, antes de la Cruz, serán resucitados después de la Tribulación, cuando Jesús regrese a la tierra (Dn. 12:1-2).

Sin embargo, hay destellos del principio del Rapto a lo largo de las Escrituras hebreas. Pedro se refiere a dos de ellos en 2 Pedro 2:5-8. En este pasaje, Pedro habla de cómo Dios salvó a Noé y a su familia del diluvio y a Lot y a su familia de la destrucción de Sodoma y Gomorra. Concluye el pasaje con estas palabras: “El Señor sabe librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio”.

El principio de proteger a los justos de la ira de Dios se repite varias veces en los Salmos:

“Besad al Hijo para que no se enoje y perezcáis en el camino,
pues puede inflamarse de repente su ira.
¡Cuán bienaventurados son todos los que en Él se refugian!” (Sal. 2:12; LBLA)

“¡Castígalos [a los malvados], Dios!  
¡Caigan por sus mismas intrigas!
Por la multitud de sus transgresiones échalos fuera,
porque se rebelaron contra ti.
Pero alégrense todos los que en ti confían;
den voces de júbilo para siempre,
porque tú los defiendes;
en ti se regocijen los que aman tu nombre” (Sal. 5:10-11).

“Una cosa he demandado a Jehová,
ésta buscaré:
que esté yo en la casa de Jehová
todos los días de mi vida,
para contemplar la hermosura de Jehová
y para buscarlo en su Templo.
Él me esconderá en su Tabernáculo en el día del mal;
me ocultará en lo reservado de su morada…” (Sal. 27:4-5).

En mi opinión, la expresión más hermosa del Rapto en los Salmos se encuentra en el Salmo 45, que es una celebración de la boda del Rey. Describe a la novia del Rey siendo llevada a Él con gloria, tal como será el caso cuando la Novia de Cristo ascienda para encontrarse con Jesús en los cielos en el momento del Rapto:

13) Toda gloriosa es la hija del rey en su morada;
de brocado de oro es su vestido.

14) Con vestidos bordados será llevada al rey;
vírgenes irán en pos de ella,
sus compañeras serán traídas a ti.

15) Serán traídas con alegría y gozo;
entrarán en el palacio del rey.

El Anticristo

El Anticristo surgirá después del Rapto de la Iglesia. Rápidamente tomará el control de Europa y luego la usará como su base de operaciones para conquistar el mundo.

Hará un pacto con Israel que garantizará su seguridad, pero, en medio de la Tribulación, lo violará y se volverá contra el pueblo judío con el objetivo de aniquilarlos. Esto sucederá cuando el Anticristo vaya a Jerusalén para dedicar el nuevo Templo judío. En medio de las ceremonias, de repente se declarará Dios, y el pueblo judío se rebelará. Su traición parece mencionarse en el Salmo 55:

20) Extendió el perverso sus manos contra los que estaban en paz con él;
violó su pacto.

21)  Los dichos de su boca son más blandos que mantequilla,
pero guerra hay en su corazón;
suaviza sus palabras más que el aceite,
mas ellas son espadas desnudas.

La naturaleza engañosa y orgullosa del Anticristo, que se detalla en Daniel 8:23-25, se menciona en el Salmo 10:

3) El malo se jacta del deseo de su alma,
bendice al codicioso y desprecia a Jehová...

7) El malo se jacta del deseo de su alma,
bendice al codicioso y desprecia a Jehová;

El Salmo 52 revela aún más la personalidad del Anticristo:

1) ¿Por qué tú, poderoso, te jactas de la maldad?
¡La misericordia de Dios es continua!

2) Agravios maquina tu lengua;
engaña como navaja afilada.

3) Amaste el mal más que el bien,
la mentira más que la verdad. 

4) Has amado toda suerte de palabras perversas,
engañosa lengua.

La Tribulación

La Gran Tribulación, que seguirá al Rapto de la Iglesia, está profetizada en el Salmo 75:8. Este versículo deja claro que la ira de Dios será experimentada por toda la Tierra: “La copa está en la mano de Jehová; el vino está fermentado, lleno de mixtura, y él lo derrama; ¡hasta el fondo lo apurarán y lo beberán todos los impíos de la tierra!”.

Según Apocalipsis 12:13-17, la segunda mitad de la Tribulación será el tiempo en que el pueblo judío será severamente perseguido por el Anticristo. Esto se menciona en el Salmo 60:

1) Tú, Dios, tú nos has desechado, nos quebrantaste;
te has airado. ¡Vuélvete a nosotros!

2) Hiciste temblar la tierra, la has hendido;
¡sana sus fracturas, porque titubea!

3) Has hecho ver a tu pueblo cosas duras;
nos hiciste beber vino de aturdimiento.

El profeta Zacarías dijo que esta persecución por parte del Anticristo será tan severa que dos tercios del pueblo judío serán asesinados (Zac. 13:8-9). El propósito, por supuesto, será llevar al pueblo judío al límite para que el remanente busque al Señor, lo que resultará en la salvación de todos los judíos que queden vivos al final de la Tribulación.

Durante este tiempo de terrible persecución, que será como un segundo Holocausto peor que el primero, creo que el pueblo judío recurrirá a los Salmos para clamar a Dios por liberación:

“Guárdame como a la niña de tus ojos;
escóndeme bajo la sombra de tus alas,
de la vista de los malos que me oprimen,
de mis enemigos que buscan mi vida” (Sal. 17:8-9).

“Señor, ¿hasta cuándo verás esto?
Rescata mi alma de sus destrucciones,
mi vida de los leones” (Sal. 35:17).

“Acude, Dios, a librarme;
apresúrate, Dios, a socorrerme.
 Sean avergonzados y confundidos
los que buscan mi vida;
sean vueltos atrás y avergonzados
los que mi mal desean” (Sal. 70:1-2).

“Dios mío, líbrame de manos del impío,
de manos del perverso y violento,
porque tú, Señor Jehová, eres mi esperanza,
seguridad mía desde mi juventud” (Sal. 71:4-5).

Algunas de las oraciones judías durante este tiempo de “angustia de Jacob” (Jer. 30:7) seguramente pedirán específicamente el derrocamiento del Anticristo:

“Sean pocos sus días,
tome otro su oficio.
Queden sus hijos huérfanos
y su mujer viuda…
¡Su posteridad sea destruida;
en la segunda generación sea borrado su nombre!
Estén siempre delante de Jehová
y él corte de la tierra su memoria…” (Sal. 109:8-9, 13, 15).

“Salva, Jehová, porque se acabaron los piadosos,
porque han desaparecido los fieles de entre los hijos de los hombres.
Habla mentira cada cual con su prójimo;
adulan con los labios, pero con doblez de corazón.
Jehová destruirá todos los labios aduladores,
y la lengua que habla con jactancia…” (Sal. 12:1-3).

Arrepentimiento Judío

La severa disciplina de Dios sobre el pueblo judío durante su “tiempo de angustia” (Dn. 12:1) tendrá éxito en alcanzar su objetivo, ya que se nos dice que, al final de los tres años y medio de ira dirigida hacia ellos, el remanente que sobreviva se volverá a Dios en arrepentimiento y aceptará a Jesús como su Mesías (Zac. 12:10).

Ese espíritu de arrepentimiento se refleja en dos salmos que contienen las oraciones de arrepentimiento de David por sus pecados cometidos con Betsabé y contra su esposo, Urías. El primero es el Salmo 51:

1) Ten piedad de mí, Dios,
conforme a tu misericordia;
conforme a la multitud de tus piedades
borra mis rebeliones.

2) ¡Lávame más y más de mi maldad
y límpiame de mi pecado!

El mismo espíritu lo expresa David de nuevo en el Salmo 32:

1) Bienaventurado aquel cuya transgresión ha sido perdonada
y cubierto su pecado.

5) Mi pecado te declaré
y no encubrí mi iniquidad.
Dije: “Confesaré mis rebeliones a Jehová”,
y tú perdonaste la maldad de mi pecado. 

La Segunda Venida

El período de la Tribulación de siete años llegará a su fin con el repentino regreso del Mesías a la tierra. Él derramará la ira de Dios sobre todas las naciones rebeldes y sus líderes, y luego manifestará Su gloria ante todos Sus creyentes.

Primero, la ira (Salmo 21):

8) Alcanzará tu mano a todos tus enemigos;
tu diestra alcanzará a los que te aborrecen.

9) Los pondrás como horno de fuego
en el tiempo de tu ira;
Jehová los deshará en su ira
y el fuego los consumirá.

Luego, la gloria (Salmos 46):

10) “Estad quietos y conoced que yo soy Dios;
seré exaltado entre las naciones; enaltecido seré en la tierra”.

11) ¡Jehová de los ejércitos está con nosotros!
¡Nuestro refugio es el Dios de Jacob!


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 8. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 


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martes, 20 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 7

Salmos 2: Nuestro Rey que Regresa

La Segunda Venida del Mesías


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Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes… Los hombres quedarán sin aliento por el temor y la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra, porque las potencias de los cielos serán conmovidas. — Lucas 21:25-26

Vivimos en un mundo dominado por el miedo. Entre todos los segmentos de la sociedad y todas las naciones del mundo, existe un inquietante presentimiento de que estamos avanzando hacia una consumación catastrófica de la historia.

Las noticias están llenas de informes sobre el aumento de la violencia: asaltos, secuestros, abuso infantil, terrorismo, guerras y rumores de guerras. Pareciera que estamos bombardeados por un flujo interminable de calamidades naturales como terremotos, hambrunas, huracanes, inundaciones e incendios. Y la creciente inmoralidad sigue dando lugar a nuevas enfermedades que amenazan la propia existencia del hombre.

Mientras tanto, las naciones del mundo continúan con su frenesí de gasto, acumulando deuda sobre deuda, preparando el camino para un colapso económico mundial colosal.

Mientras tanto, las naciones del mundo continúan con su frenesí de gasto, acumulando deuda sobre deuda, preparando el camino para un colapso económico mundial colosal.

La Realidad del Miedo

En medio de la Gran Depresión, el presidente Franklin Roosevelt trató de animar a una nación desanimada al declarar: “Lo único que debemos temer es al propio temor”. Esas palabras suenan huecas hoy en día mientras enfrentamos una multiplicidad de miedos muy reales y sin precedentes.

No es de extrañar que la gente esté asustada. Temen perder sus empleos, sus hogares y sus ahorros. Tienen miedo por su bienestar personal, la seguridad de sus hijos y la protección de su nación. Les atemoriza la perspectiva de plagas amenazantes y la posibilidad de un devastador desorden civil. Y, acechando en segundo plano, siempre está la posibilidad de un holocausto nuclear.

Las personas buscan desesperadamente seguridad. Están comprando armas y asegurando sus casas con dispositivos electrónicos. Están modificando su estilo de vida para protegerse contra la violencia de los ladrones y enfermedades como el SIDA. Están recurriendo a religiones orientales y a la psicología popular para encontrar consuelo para sus almas.

Preguntas Crecientes

Mientras el mundo se desintegra ante nuestros ojos, incluso los cristianos comienzan a cuestionar las tendencias. Cada vez más, los cristianos preguntan: “¿Está Dios en control? ¿Triunfará el mal? ¿Realmente hay esperanza?”.

La buena noticia es que Dios, en Su gracia y misericordia, dio las respuestas a estas preguntas hace casi tres mil años cuando habló al corazón de un niño pastor llamado David ben Isaí. Le dio al niño un poema que era corto, dulce, poderoso y lleno de esperanza. Contiene un mensaje que un mundo temeroso necesita desesperadamente escuchar hoy.

El poema se encuentra en la Biblia hebrea. Se llama Salmos 2. Vamos a echarle un vistazo.

LOS GOBERNANTES SE BURLAN

A diferencia de la mayoría de los salmos, el Salmo 2 no tiene una inscripción que identifique a su autor. Pero sabemos que fue escrito por David, hijo de Isaí, porque Lucas, por inspiración del Espíritu Santo, identificó a David como el autor en Hechos 4:25.

El salmo comienza con el autor lamentando la condición del mundo:

1) ¿Por qué se amotinan las gentes
y los pueblos piensan cosas vanas?
 
2)  Se levantarán los reyes de la tierra,
y príncipes conspirarán
contra Jehová y contra su ungido, diciendo:
 
3) “Rompamos sus ligaduras
y echemos de nosotros sus cuerdas”.

El lenguaje de estos versículos es bastante artificioso en la traducción al español, así que permítanme tratar de traducir las palabas al español moderno para ustedes. 

El salmista está preguntando: “Señor, ¿por qué es que en todas partes del mundo que miro, las naciones están en conflicto? ¿Por qué siempre están tramando algo vano para la gloria del hombre—cosas como la torre de Babel, el Imperio Romano, la Liga de las Naciones y las Naciones Unidas? ¿Por qué, Señor, los presidentes, primeros ministros y reyes de la tierra siempre conspiran contra Ti y Tu Ungido, Jesús? ¿Por qué es que los líderes políticos del mundo siempre dicen: “¡Dejemos de lado las limitaciones de la Palabra de Dios, abandonemos Sus leyes y hagamos lo que queramos!”.

Como puedes ver, nada ha cambiado en tres mil años. Al igual que en la época de David, las naciones del mundo hoy todavía están en plena rebelión contra el Señor. Por eso, el Salmo 2 es tan relevante como si hubiera sido escrito ayer.

Preguntas Incisivas

Algo que debes entender sobre el Salmo 2 es que las preguntas que David plantea al principio no fueron hechas con el propósito de obtener respuestas de Dios. David ya conocía las respuestas.

Éstas son preguntas retóricas, formuladas con el propósito de provocar reflexión. Están diseñadas para motivar al lector a pensar sobre la naturaleza del mundo en el que vive y hacerlo en respuesta a lo que la Palabra de Dios revela acerca de ese mundo.

Digo que David conocía las respuestas a las preguntas porque las respuestas se encuentran en el libro de Génesis, y David debe haber estado familiarizado con ese libro, así como con toda la Torá — los primeros cinco libros de las Escrituras hebreas —al menos por tradición oral.

Un Regalo Fenomenal

Si recordamos por un momento las primeras páginas del Génesis, recordaremos que Dios presentó un regalo increíble a Adán y Eva poco después de su creación.

Dios les dio en bandeja de plata algo que Hitler codiciaba. Les dio algo con lo que soñaba Stalin, que los romanos anhelaban y que Alejandro Magno casi logró. Dios les dio dominio sobre toda la tierra (Gn. 1:27-28).

Pero, casi tan pronto como a Adán y Eva recibieron este regalo, lo perdieron. Cuando se rebelaron contra Dios, Satanás dio un paso adelante y les robó el dominio que estaba destinado para el hombre.

Satanás se convirtió en el príncipe de esta tierra. Ésa es la razón por la que Jesús se refirió a él como “el príncipe de este mundo” (Jn. 12:31). Ésa es la razón por la cual Satanás pudo tentar a Jesús ofreciéndole “todos los reinos del mundo” si Jesús tan sólo lo adoraba (Mt. 4:8-10). Ésa no habría sido una tentación legítima si los reinos no le pertenecieran a Satanás.

Incluso después de la Cruz, el apóstol Juan afirmó que “el mundo entero está bajo el poder del maligno” (1 Jn. 5:19). La Cruz selló el destino final de Satanás, pero ese destino no se experimentará hasta que Jesús regrese y Satanás sea aplastado bajo los pies del pueblo del Señor (Romanos 16:20).

Satanás continúa hasta el día de hoy sirviendo como el príncipe de este mundo, ejerciendo el dominio que Dios le destinó al hombre.

La Soberanía de Dios

El hecho de que Satanás gobierne como el príncipe de esta tierra no significa que Dios haya perdido el control. Satanás no es omnipotente. Siempre ha actuado dentro de los límites establecidos por Dios. 

El libro más antiguo de la Biblia, el libro de Job, comienza mostrando a Satanás ante el trono de Dios pidiendo permiso para afligir a Job (Job 1:6-11). Dios le da permiso para tocar todo lo que posee Job, pero le niega el permiso para quitarle la vida (Job 1:12).

Satanás fue limitado aún más por la Cruz, porque desde ese momento los creyentes han sido habitados por el Espíritu Santo, y “mayor es Aquel que está en ustedes que el que está en el mundo” (1 Jn. 4:4).

El libro de Daniel deja claro que Dios es quien levanta naciones y derriba naciones. Como dijo Daniel, “Él [Dios] quita reyes y pone reyes” (Dn. 2:21). Pablo lo afirma en el Nuevo Testamento cuando habla de “autoridades gobernantes” y declara que “no hay autoridad sino de parte de Dios” (Ro. 13:1).

Pero el otro lado de la moneda es el hecho de que, en el momento en que Dios pone a alguien en una posición de autoridad gobernante, Satanás se enfrenta a esa persona e intenta de todas las maneras posibles corromperla y comprometerla para que termine sirviendo a los propósitos de Satanás.

No importa si la persona es miembro de la junta escolar, gobernador de una provincia o presidente de una nación, Satanás intenta controlar a todas las autoridades gobernantes. Por eso se nos insta con tanto énfasis a orar “por los reyes y por todos los que están en autoridad” (1 Tim. 2:1).


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 7. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 


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martes, 13 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 5

Salmos 22: Nuestro Salvador Sufriente

La Profecía más Asombrosa de los Salmos


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Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro… — 2 Pedro 1:19


Hay muchas razones para estudiar la profecía bíblica. Una de las más importantes es que valida a Jesús como Dios encarnado.

Hay más de 300 profecías sobre la Primera Venida del Mesías en las Escrituras hebreas. Ciento nueve de estas son separadas y distintas. Las probabilidades de que sólo siete se cumplan accidentalmente en la vida de una persona son de 1 en 10^17, o una en cien cuatrillones. Todas las 109 —no sólo 7— se cumplieron en la vida de Jesús.8

La profecía bíblica también nos ayuda a comprender mejor a Jesús, a comprender quién era y qué hizo. 

Una de las profecías más notables sobre el Mesías se encuentra en el Salmo 22. Este salmo fue escrito por David, hijo de Isaí, mil años antes del nacimiento de Jesús.

Un Grito de Desesperación

1) Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
¿Por qué estás tan lejos de mi salvación
y de las palabras de mi clamor?

2) Dios mío, clamo de día y no respondes;
y de noche no hay para mí descanso.

El salmo comienza con un grito agonizante de desesperación. David clama: “¿Dónde estás, Dios?”. Lamenta el hecho de que, aunque ha estado buscando la ayuda del Señor, tanto de día como de noche, todo lo que ha recibido como respuesta es silencio.

¿Alguna vez has tenido esa experiencia? Si ora regularmente, la ha tenido. Sucede porque Dios contesta las oraciones de tres maneras: Sí, No y Espera. Podemos lidiar con “Sí” y “No”. Es la espera lo que desgasta nuestros nervios. Por lo general, deseamos gratificación instantánea, en lugar de la voluntad de Dios en Su tiempo perfecto.

David había experimentado este sentimiento antes. Un ejemplo se puede encontrar en el Salmo 6:

6)Me he consumido a fuerza de gemir;
de llanto inundo mi lecho todas las noches,
riego mi cama con mis lágrimas.

7) Mis ojos están gastados de sufrir;
se han envejecido a causa de todos mis angustiadores.

Este tipo de declaración no es evidencia de una pérdida de fe. El salmista ni siquiera se molestaría en clamar a Dios si hubiera perdido su fe. Es más una expresión de impaciencia y una verbalización de un sentimiento de desesperación.

Una Reafirmación de Fe

De hecho, después de lanzar su grito de desesperación, David inmediatamente reafirma su fe en Dios. Se recuerda a sí mismo de la fidelidad de Dios:

3) Pero tú eres santo,
tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

4) En ti esperaron nuestros padres;
esperaron y tú los libraste.

5) Clamaron a ti y fueron librados;
confiaron en ti y no fueron avergonzados.

Como para preservar su cordura en medio de su sufrimiento, el salmista se recuerda a sí mismo la fidelidad de Dios para responder a las necesidades desesperadas de sus antepasados.

Un Misterio

Ahora bien, una cosa es que David clame a Dios desesperado en su frágil humanidad, pero ¿cómo se puede explicar el hecho de que Jesús, el Hijo de Dios, exclamó el mismo grito lastimero mientras estaba colgado en la cruz?

Cerca de la hora novena [3 P. M.], Jesús clamó a gran voz, diciendo: “Elí, Elí, ¿lama sabactani?» (que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”). — Mateo 27:46

Una vez más, ¿cómo se pueden explicar tales palabras que salen de la boca del Hijo de Dios? Creo que, al igual que con David, esta expresión no estaba relacionada con una pérdida de fe. Más bien, fue un grito desesperado de agonía inexpresable y lamento por la separación de Dios Padre que Jesús experimentó en la Cruz.

Sufrimiento Espiritual

Verán, el mayor sufrimiento que Jesús experimentó en su pasión no fue físico o emocional—fue espiritual.

Piénsalo: Él había experimentado eternamente una perfecta comunión de amor con Dios el Padre. Entonces, de repente, esa dulce comunión se rompió porque sus pecados y los míos fueron puestos sobre Jesús, y la ira de Dios, que merecemos, fue derramada sobre el Hijo. Así es como el apóstol Pablo lo expresó en 2 Corintios 5:21:

Al que no conoció pecado, [Dios el Padre] por nosotros lo hizo pecado [al Hijo], para que nosotros seamos justicia de Dios en él.

Una vez más, por un breve momento, la comunión perfecta entre el Padre y el Hijo se rompió porque nuestros pecados fueron puestos sobre Jesús, y la santidad de Dios no puede tolerar el pecado. Dios el Padre tuvo que darle la espalda a Su Hijo, lo que llevó a Jesús a clamar desde lo más profundo de Su alma: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 5. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 


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jueves, 8 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 4

Salmos 24: Una Puerta a la Profecía

Una Fascinante Confirmación Histórica


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La Puerta Oriental en la antigua ciudad amurallada de Jerusalén tiene un lugar muy especial en mi corazón, ya que fue esa puerta la que Dios usó para abrir mis ojos a Su Palabra Profética.

Era el año 1967. La ocasión fue la Guerra de los Seis Días. 

Mientras el destino del nuevo Estado de Israel pendía de un hilo, yo buscaba diariamente en los periódicos cualquier información que pudiera encontrar acerca de la guerra. El punto de inflexión llegó el 7 de junio, cuando el ejército israelí atravesó la Puerta del León y devolvió el control de la ciudad antigua de Jerusalén al pueblo judío por primera vez en 1,897 años.

Una Declaración Misteriosa

Al día siguiente leí un fascinante relato acerca de uno de los grupos de comandos judíos que habían estado involucrados en el asalto a la ciudad. El artículo afirmaba que algunos miembros del grupo habían sugerido agarrar fuera de guardia a los defensores jordanos, al volar la sellada Puerta Oriental. Pero el líder del grupo, un judío ortodoxo, había protestado vehementemente la idea, declarando que “la Puerta Oriental sólo puede ser abierta cuando el Mesías venga”. 

Esa declaración llamó mi atención. Me pregunté acerca de qué estaba hablando el individuo. No sabía nada acerca de la Puerta Oriental, excepto que era la única puerta de la ciudad que conducía directamente al Monte del Templo. No estaba al tanto de que estaba sellada, ni tampoco sabía que su apertura estaba relacionada bíblicamente con el regreso del Mesías.

Una Profecía Extraordinaria

Decidí investigar un poco acerca del asunto, y esa decisión inició mi estudio de la profecía bíblica. Había estado asistiendo a la iglesia durante 30 años, pero, al igual que la mayoría de los cristianos, no sabía nada acerca de la profecía bíblica. El tema era generalmente ignorado por los predicadores de la iglesia en la que crecí.

Mi concordancia me dirigió rápidamente al pasaje al que el judío ortodoxo se había referido. Lo encontré en Ezequiel 44. El contexto es un recorrido sobrenatural del futuro Templo del Milenio que el Señor le está dando a Ezequiel (40:1-3).

En el capítulo 43, el Señor le da a Ezequiel una visión de la gloria de Dios entrando al Templo Milenial desde el este, a través de la Puerta Oriental. El Señor entonces le dice a Ezequiel: “La voz me dijo: «Hijo de hombre, éste es el lugar de mi trono, el lugar donde posaré las plantas de mis pies…” (43:7).

El Señor le revela entonces a Ezequiel que la Puerta Oriental estará cerrada al público durante el Milenio sólo estará disponible para una persona descrita como “el príncipe” (Ez. 44:2-3; LBLA).

La identidad de este príncipe es uno de los misterios de la profecía bíblica. Ciertamente no es el Mesías, porque ofrece un sacrificio por el pecado para sí mismo (Ez.  45:22) y tiene hijos (46:16). Algunos han especulado que podría ser el rey David, pero David tendrá un cuerpo glorificado y sin pecado durante el Milenio, por lo que no necesitaría un sacrificio por el pecado. Lo más probable es que sea un regente del rey David, un príncipe encarnado descendiente de David.

Un Pre-Cumplimiento en Tipo

Las profecías bíblicas a menudo tienen un cumplimiento previo en un tipo simbólico antes de su cumplimiento real en la historia. Un buen ejemplo es Antíoco Epífanes, que era un tipo simbólico del Anticristo. Otro ejemplo sería la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C., que fue un tipo simbólico de la destrucción que Jerusalén experimentará durante la Gran Tribulación.

De igual modo, creo que la profecía de Ezequiel 44:1 fue pre-cumplida simbólicamente hace casi 500 años, en 1517, cuando los turcos conquistaron Jerusalén bajo el liderazgo de Solimán el Magnífico. Él ordenó que las antiguas murallas de la ciudad fueran reconstruidas y, en medio de este proyecto de reconstrucción, por alguna razón desconocida, ordenó que la Puerta Oriental fuera sellada con piedras.

Abundan las leyendas en cuanto al por qué Solimán cerró la Puerta. La más creíble es que mientras las murallas estaban siendo reconstruidas, un rumor recorrió Jerusalén de que el Mesías venía. Solimán convocó a algunos rabinos judíos y les pidió que le dijeran acerca del Mesías. Ellos describieron al Mesías como un gran líder militar que sería enviado por Dios desde el Este. Él entraría por la Puerta Oriental y liberaría la ciudad del control extranjero.

Solimán decidió entonces poner fin a las esperanzas judías, al ordenar que la Puerta Oriental fuera sellada. También puso un cementerio musulmán en frente de la Puerta, creyendo que ningún santo judío se contaminaría a sí mismo caminando a través de un cementerio musulmán.

Una Profecía Relacionada

Los judíos creen que la Puerta Oriental permanecerá cerrada hasta que regrese el Mesías. Creo que tienen razón.

Salmos 24:7-10 contiene una profecía sobre el regreso del Señor que está relacionada con la Puerta Oriental. Dice lo siguiente:

7) ¡Alzad, puertas, vuestras cabezas!
    ¡Alzaos vosotras, puertas eternas,
    y entrará el Rey de gloria!

8) ¿Quién es este Rey de gloria?
    ¡Jehová el fuerte y valiente,
   Jehová el poderoso en batalla!

9) ¡Alzad, puertas, vuestras cabezas!
    ¡Alzaos vosotras, puertas eternas,
    y entrará el Rey de gloria!

10) ¿Quién es este Rey de gloria?
     ¡Es Jehová de los ejércitos!
     ¡Él es el Rey de gloria! Selah

Esto es claramente imagen de la Segunda Venida. El Señor regresa como un Rey listo para la batalla. Y cuando regrese, las puertas de una de las puertas de la Ciudad Vieja de Jerusalén se abrirán para recibirlo. Creo que esto habla de la Puerta Oriental, que ahora está cerrada, ya que el Mesías siempre es descrito en las profecías de la Segunda Venida regresando del este. Por ejemplo, en el pasaje de la Segunda Venida en Isaías 63:1-6, el Mesías se presenta llegando a Jerusalén desde la dirección de Edom y Bozra — áreas al este.

Un Símbolo Profético

La Puerta Oriental ha permanecido sellada cerca de 500 años, y el cementerio musulmán aún bloquea la entrada. La antigua ciudad amurallada tiene 8 puertas, y la Puerta Oriental, y sólo ella, está sellada — tal como fue profetizado en Ezequiel 44. El mundo llamaría a eso una “coincidencia sorprendente”. Yo lo llamo una “Diosidencia”.

Creo que la Puerta Oriental es prueba irrefutable de que la Biblia es la Palabra de Dios. Su sellado es una evidencia clara que estamos viviendo en los tiempos del fin. La Puerta aguarda el regreso del Mesías. Entonces, y sólo entonces, será abierta.

Una Visión Emocionante

Tengo una visión de cómo será ese glorioso día. Está relacionada con la Primera Venida del Señor. Creo que Jesús va a repetir Su entrada triunfal a Jerusalén cuando regrese.

Cuando vino la primera vez, Jesús cabalgó en un asno desde el Monte de los Olivos hacia el Valle del Cedrón y hasta la Puerta Oriental, donde entró al Monte del Templo para Sus últimos días de enseñanza. Mientras hacía ese viaje, el Valle del Cedrón se llenó de miles de admiradores que habían escuchado sobre de la resurrección de Lázaro. Ondeaban hojas de palma y cantaban, “¡Hosanna al Hijo de David!”. A los pocos días, muchos de aquella multitud voluble estaban gritando, “¡Crucifíquenle!”.

En Apocalipsis 19 se nos dice que, cuando Jesús regrese, vendrá como un conquistador militar victorioso, cabalgando por los aires sobre un caballo blanco sobrenatural. En Isaías 63 se nos dice que Él vendrá desde el este y, en Zacarías 14, se nos dice que tocará tierra en el Monte de los Olivos.

Apocalipsis 19:14 dice que todos los santos de la Era de la Iglesia vendrán con el Señor. ¡Piénsalo! Tú y yo estaremos allí para presenciar el regreso del Señor. Por cierto, no habrá una “batalla de Armagedón”. Jesús simplemente pronunciará una palabra que destruirá sobrenaturalmente al Anticristo y sus fuerzas (Ap. 19:15; 1 Ts. 2:8).

Luego, creo que seremos testigos de una repetición de la entrada triunfal del Señor a Jerusalén. Con ángeles revoloteando arriba, junto con millones de santos glorificados, Jesús cabalgará hacia el Valle del Cedrón y hasta la Puerta Oriental en Su caballo blanco y, cuando se acerque a la Puerta, ésta se abrirá sobrenaturalmente. Luego entrará a la Ciudad de David y, a los gritos triunfales de “Hosanna al Hijo de David”, será coronado como el Rey de reyes y Señor de señores. 


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 4. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 


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miércoles, 7 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 3

Profecías Mesiánicas

Una Plétora de Promesas Futuras


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Este libro se va a centrar en la categoría de salmos conocidos como “Salmos Mesiánicos”. Estos son salmos que presentan profecías sobre el Mesías que Dios había prometido enviar al pueblo judío.

Algunos de ellos son de naturaleza totalmente mesiánica. Otros contienen sólo uno o dos versículos que hacen referencia al Mesías prometido.

Como verás, los Salmos están llenos de profecías sobre los Tiempos del Fin. Esto sorprende a muchos, porque no se les considera como textos proféticos. En cambio, normalmente se clasifican dentro de la “Literatura de Sabiduría” del Antiguo Testamento, que incluye Job, Proverbios, Cantar de los Cantares y Eclesiastés.

La mayoría de los expertos coinciden en que hay 16 Salmos que contienen profecías mesiánicas. Estas profecías, enumeradas a continuación, presentan un panorama de la Primera y Segunda Venida de Jesús:

Listado de Salmos Mesiánicos Generalmente Reconocidos 

con Ejemplos de Pasajes Proféticos

Salmos 2 – “Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy”.
La Encarnación (v. 7)

“…Te daré por herencia las naciones”,
El Reinado del Mesías (v. 8).

Salmos 8 – “Lo has hecho poco menor que los ángeles”
La Encarnación (v. 5)

Salmos 16 – “Porque no dejarás mi alma en el seol…”
La Resurrección (v.10)

Salmos 22 – “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”
La Crucifixión (v. 1)

“Todas las familias de las naciones adorarán delante de ti”
El Milenio (v. 27)

Salmos 24 – “¡Alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria!”
La Segunda Venida (v. 7)  

Salmos 40 – Quieras, Jehová, librarme…”
La Crucifixión (v. 40).

Salmos 41 – “Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba…”
La Traición (v. 9)

Salmos 45 – “Con vestidos bordados [la novia] será llevada al rey…”
El Rapto (v. 14)

Salmos 68 – “Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos”
La Segunda Venida (v. 1)

“Subiste a lo alto…”
La Ascensión (v. 18)

Salmos 69 – Me pusieron además hiel por comida y en mi sed me dieron a beber vinagre”
La Crucifixión (v. 21)

“Porque Dios salvará a Sion y reedificará las ciudades de Judá”
La Salvación de Israel (v. 35)

Salmos 72 – “Dios, da tus juicios al rey…”
El Reinado del Mesías (v. 1)

Salmos 89 – “Yo también lo pondré por primogénito, el más excelso de los reyes de la tierra”
El Reinado del Mesías (v. 27)

Salmos 91 – “…Lo libraré; lo pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre”.
La Resurrección (v. 14)

Salmos 102 – “Entonces las naciones temerán el nombre de Jehová y todos los reyes de la tierra tu gloria”.
El Reinado del Mesías (v. 15)

Salmos 110 – “Jehová dijo a mi Señor: ‘Siéntate a mi diestra…’”
La Ascención (v. 1)

“Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder…” 
El Reinado del Mesías (v. 2)

“El Señor… quebrantará a los reyes en el día de su ira”
La Segunda Venida (v. 5)

Salmos 118 – “La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser la cabeza del ángulo”
La Resurrección (v. 22)

“¡Bendito el que viene en el nombre de Jehová! …”
La Segunda Venida (v. 26)

Todos estos Salmos, excepto tres, son citados directamente en el Nuevo Testamento y aplicados a Jesús. Los tres que no se citan son los Salmos 24, 72 y 89. Como se mencionó antes, el más citado es el Salmo 110. Se cita o se hace referencia a él más de 30 veces en el Nuevo Testamento, más que cualquier otro pasaje del Antiguo Testamento.

Otros tres de estos Salmos mesiánicos se mencionan con frecuencia en el Nuevo Testamento. El Salmo 69 se cita o se alude a él 17 veces. El Salmo 2 se cita 4 veces. Y el Salmo 118 se cita 13 veces y se hace referencia a él 24 veces.

Otros Salmos Mesiánicos

Las profecías mesiánicas en los Salmos no se limitan en absoluto a los 16 mencionados anteriormente. Yo agregaría los siguientes 17 Salmos a la lista,  ya que son obviamente de naturaleza mesiánica y se relacionan con la Segunda Venida del Señor:

1) Salmos 18 y 21: Contienen descripciones vívidas y detalladas del regreso del Señor en ira (Sal. 18:7-19 y 21:8-13)

2) Salmos 46: Muestra al Señor exaltado en medio de Jerusalén después de Su regreso triunfal.

3) Salmos 47: Un cántico de alegría que  celebra el reinado del Señor como Rey de reyes.

4) Salmos 48: La belleza de la Jerusalén milenial.

5) Salmos 76: Una descripción de la Batalla de Armagedón.

6) Salmos 95, 96, 97, 98, 99: Cánticos de alegría que celebran el reinado del Señor sobre las naciones.

7) Salmos 145, 146, 147, 148, 149, 150 — Cánticos de alabanza que celebran la gloria, la majestad y la bondad del reinado del Señor.

La adición de estos 17 Salmos nos da un total de 33 Salmos Mesiánicos. Pero incluso estos 33 no agotan el rico tesoro de material profético que se encuentra en los Salmos.

De hecho, uno de los temas proféticos fundamentales de los Salmos ni siquiera se refleja en ninguno de los Salmos Mesiánicos identificados hasta ahora. Me refiero al sufrimiento del pueblo judío durante la Gran Tribulación. Pero, antes de desarrollar este punto, echemos un vistazo detallado a los Salmos Mesiánicos ordenados cronológicamente.

Pasajes Proféticos de los Salmos Mesiánicos

Ordenados Cronológicamente

A. La Primera Venida

1) Salmos 8:4-5; 40:7-10 – La Encarnación

2) Salmos 91:9-13 – La Tentación

3) Salmos 8:2; 118:25-26 – La Entrada Triunfal

4) Salmos 69:1-19 – La Agonía en Getsemaní

5) Salmos 41:9 – La Traición

6) Salmos 22:1-21; 40:13-17; 69:20-21 – La Crucifixión

7) Salmo 16:8-11; 22:19-24; 91:11-16; 118:22 – La Resurrección

8) Salmo 68:18; 110:1 – La Ascensión


B. La Segunda Venida

1) Salmos 45:1-17 – El Rapto y la Fiesta de Bodas

2) Salmos 24:7-10 – El Regreso del Rey de Gloria

3) Salmos 68:1-3; 110:5 – El Derramamiento de la Ira de Dios

4) Salmos 69:35-36; 102:12-22 – La Salvación y Restauración de Israel

5) Salmos 2:4-9; 72:1-4; 89:19-29; 102:15; 110:2 – El Mesías Reina desde Sion

6) Salmos 110:1-7 – El Rey es Sacerdote y Juez

7) Salmos 2:8; 8:3-9; 22:27-29 – El Dominio del Rey

8) Salmos 22:25-31; 72:1-19 – El Milenio

9) Salmos 89:4, 27-29, 36-37 – La Naturaleza Eterna del Reino


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 3. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 


martes, 6 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 2

Los Tipos de Salmos

Un Panorama de la Vida


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Hay salmos que se relacionan con cada aspecto de la vida. Tocan todas las emociones y todo tipo de situaciones. Su naturaleza abarcadora y su sabiduría sobrenatural son la clave de su continua relevancia y popularidad.

Hay varias categorías principales de salmos. Las categorías no siempre son claras. Algunos salmos podrían encajar en varias categorías. Por ejemplo, el Salmo 23 ha sido clasificado en las categorías de adoración, acción de gracias y confianza. No hace falta decir que a menudo es difícil distinguir entre salmos de adoración y de alabanza. No hay nada sagrado en las categorías mencionadas a continuación. Siéntete libre de clasificar los salmos como mejor te parezca.

Salmos de Lamento

Una de las razones por las que los Salmos son tan relevantes para nuestra vida diaria es porque la mayoría de ellos se pueden clasificar como lamentos. Un lamento es una súplica desesperada a Dios pidiendo ayuda, generalmente en respuesta a una crisis personal o comunitaria.

Y dado que las calamidades siguen siendo una característica del mundo caído en el que vivimos, los Salmos son tan relevantes para nosotros hoy como si hubieran sido escritos ayer. Son particularmente relevantes para la cultura occidental, donde existe la tendencia a reprimir los sentimientos manteniendo —como dicen los británicos— “una actitud firme y estoica”.

Reprimir los sentimientos no es saludable ni mental ni espiritualmente. ¡Cuánto mejor es liberar la presión expresando la angustia a alguien! Y cuando ese alguien es Dios —como es el caso de los cristianos— ¡qué bendición tan maravillosa es! 

No tengo talento como consejero, pero cuando alguien viene a mí con un problema, siempre le animo a leer los Salmos y a expresar sus sentimientos a Dios, como lo hacen los salmistas. Les insto a ser sinceros y honestos con Dios, de la misma manera que lo hizo el rey David en sus salmos. Si estaba enojado con Dios, lo decía abiertamente. Al fin y al cabo, Dios ya conocía su corazón.

Una característica de los Salmos de lamento que me encanta es la manera en que usualmente terminan con el salmista alabando a Dios por escucharlo y responder con ayuda y aliento.

Toma el Salmo 28 como ejemplo. David comienza el salmo con una súplica desesperada de ayuda para lidiar con enemigos malvados:

1) A ti clamaré, Jehová.
¡Roca mía, no te desentiendas de mí,
no sea que, dejándome tú,
llegue a ser semejante a los que descienden al sepulcro!

2) Oye la voz de mis ruegos
cuando clamo a ti,
cuando alzo mis manos
hacia tu santo Templo.

3) No me arrebates juntamente con los malos
y con los que hacen iniquidad.
Ellos hablan paz con sus prójimos,
pero la maldad está en su corazón.

Pero antes de que termine el salmo, de repente pasa de la tristeza al triunfo cuando David proclama:

6) ¡Bendito sea Jehová,
que oyó la voz de mis ruegos!

7) Jehová es mi fortaleza y mi escudo;
en él confió mi corazón y fui ayudado,
por lo que se gozó mi corazón.
Con mi cántico lo alabaré.

Además de los salmos de lamento individuales que tratan los mismos problemas con los que lidiamos hoy, hay salmos de lamento nacionales con los que también podemos identificarnos. Éstos son salmos que claman a Dios para que ayude a la nación del salmista de alguna manera — como en una batalla que se avecina contra una nación enemiga.

Mientras nos sentimos ansiosos y sentimos dolor en nuestro corazón hoy por la terrible caída de nuestra antigua nación cristiana que le ha dado la espalda a Dios, podemos encontrar consuelo en un lamento nacional como el Salmo 44. En este salmo, el profeta expresa su consternación por la derrota de su nación en la batalla:

13) Nos has hecho objeto de afrenta de nuestros vecinos;
nos pones por escarnio y por burla de los que nos rodean.

14) Nos pusiste por proverbio entre las naciones;
todos al vernos menean la cabeza.

15) Cada día mi vergüenza está delante de mí
y la confusión cubre mi rostro.

El salmista entonces clama al Señor para que libere a su nación:

23) ¡Despierta! ¿Por qué duermes, Señor?
¡Despierta! No te alejes para siempre.

24) ¿Por qué escondes tu rostro,
y te olvidas de nuestra aflicción y de la opresión nuestra?

El salmista concluye su lamento recordándole a Dios uno de Sus atributos:

26) ¡Levántate para ayudarnos
y redímenos por causa de tu misericordia!

Salmos de Adoración

La segunda categoría más grande de salmos la conforman poemas de alabanza, acción de gracias y adoración. Hay tantos que la iglesia primitiva los usaba como cancionero — una tradición que continúa hasta hoy en las iglesias más formales.

Así que muchos de los himnos y cánticos espirituales que se encuentran en cancioneros de nuestra iglesia provienen directamente palabra por palabra de los Salmos o están basados en frases de los Salmos.

Un buen ejemplo del uso moderno de los Salmos es la canción muy popular “How Majestic” del músico judío mesiánico Aaron Shust. Él ha producido un álbum completo de canciones basadas en los Salmos, titulado “Heaven & Earth: The Psalms Project” (Cielo y Tierra: El Proyecto de los Salmos).2

Otro músico mesiánico, Marty Goetz, quien ha sido fuertemente ungido por el Señor, centra su ministerio en adaptaciones musicales de los Salmos.3

Isaac Watts (1674-1748) fue uno de los mayores compositores de himnos en la historia de la Iglesia. Escribió más de 750 himnos, y la mayoría de ellos estaban basados en los Salmos. Uno de los más conocidos fue “Joy to the World” “Al Mundo Paz”), basado en el Salmo 98.

Una cosa muy interesante sobre esta canción es que se ha aplicado erróneamente a la Navidad. La verdad es que no tiene absolutamente nada que ver con el nacimiento de Jesús. La primera línea dice: “Al mundo alegría, ha llegado el Señor, que la Tierra reciba a su Rey”. Jesús no vino la primera vez como Rey, sino como Salvador. Regresará como Rey. La canción continúa: “Al mundo alegría, el Salvador reina” y “gobierna el mundo con verdad y gracia”. Esto no es cierto hoy. Satanás es “el príncipe de este mundo” (Juan 12:31). Así que, de principio a fin, “Al Mundo Paz” es una canción sobre la Segunda Venida de Jesús.

Una pareja joven de Irlanda del Norte, Keith y Kristyn Getty, se han dedicado a la revitalización de himnos, y muchos de sus himnos están basados en los Salmos. Uno de sus últimos álbumes se titula “¡Canta! Salmos: Antiguos y Modernos”.4

Uno de mis Salmos de adoración favoritos es el 47. ¡Me encanta su exuberancia! Así es como empieza:

1) Pueblos todos, batid las manos!
¡Aclamad a Dios con voz de júbilo!

2) Porque Jehová, el Altísimo, es temible,
rey grande sobre toda la tierra.

Crecí en una iglesia que no usaba instrumentos y que enfatizaba el canto a capella. El canto era hermoso, pero extrañaba mucho el acompañamiento musical. El Salmo 150 dice que debemos alabar al Señor con trompeta, arpa, lira, pandero, instrumentos de cuerda, flauta y címbalos resonantes. ¡También menciona danzas! (vv. 3-5). Y concluye llamando a todo ser que respire a alabar a Jah! (v. 6).

¡Desde que descubrí ese salmo, he estado tratando de recuperar el tiempo perdido!


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 2. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 


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