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jueves, 4 de diciembre de 2025

Libro: Cristo en la Profecía – El Segundo Adviento de Jesús en la Profecía del Antiguo Testamento (Introducción)

 Dr. David R. Reagan

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EL SEGUNDO ADVIENTO DE JESUS EN LA PROFECÍA DEL ANTIGUO TESTAMENTO


A. INTRODUCCIÓN

Las referencias bíblicas en esta sección con respecto al Segundo Adviento de Jesús están organizadas según las palabras del Señor que habló a sus discípulos tras Su resurrección:

Era necesario que se cumpliera todo lo que sobre Mí está escrito en la ley de Moisés, en los profetas y en los Salmos”. Lucas 24:44

Observe que el Señor agrupa las profecías del Antiguo Testamento en tres grandes categorías: la Ley, los Profetas y los Salmos.

Tres Divisiones de las Escrituras Hebreas

“La Ley” se refiere a los primeros cinco libros de las Escrituras hebreas, los libros de Moisés que hoy en día los judíos denominan la Torá. Estos libros también se conocen comúnmente como el Pentateuco — un término griego.

“Los Salmos” era un término utilizado no sólo para referirse al libro de los Salmos, sino también a toda la literatura poética de sabiduría, incluyendo Job, Proverbios, Eclesiastés y el Cantar de los Cantares.

“Los Profetas” era una referencia a un volumen mucho mayor de literatura de lo que normalmente pensamos hoy en día. Pensamos en los Profetas Mayores y Menores. Los judíos del siglo I usaban el término para referirse a estos libros y otros que consideramos más históricos que proféticos — libros como Josué, Jueces, 1 y 2 Samuel, Reyes y Crónicas.

En las páginas siguientes, repasaremos las profecías de la Segunda Venida en el Antiguo Testamento. Las agruparemos como hizo Jesús — en tres grandes categorías — y las consideraremos en el orden en que se refirió a ellas.

Cumplimiento Profético

Pero antes, una última nota introductoria. Algunas personas interpretan Lucas 24:44 como que todas las profecías del Antiguo Testamento sobre el Mesías se cumplieron en el Primer Adviento de Jesús. Eso no es lo que dijo Jesús. No dijo que todas las profecías se habían cumplido. Más bien, dijo que debían cumplirse. No todas se cumplirán hasta que termine el reinado Milenario y se inaugure el Estado Eterno.

Pedro y Pablo lo dejan muy claro en sus escritos. En 1 Pedro 1:11 se nos dice que los profetas predijeron dos cosas sobre el Mesías: “Los sufrimientos de Cristo y las glorias que vendrían”. Las profecías del sufrimiento se cumplieron en el Primer Adviento. Las profecías de gloria se cumplirán en el Segundo Adviento.

Pablo deja muy claro en 1 Corintios 15 que aún hay profecías por cumplirse. Dice que el fin sólo llegará después de que Jesús entregue el reino al Padre, y que eso ocurrirá después de que el reinado de Jesús haya resultado en la abolición de todo gobierno y toda autoridad y poder — y la abolición de la muerte (1 Corintios 15:24-26).


Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Estimado lector: Gracias a las ofrendas de amor de nuestros colaboradores, podemos poner gratuitamente a su disposición este material exclusivo de nuestro Ministerio. Si siente de parte del Señor apoyar la labor que su servidor está llevando a cabo, visite nuestra sección Donativos, para descubrir cómo podrá hacerlo.


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miércoles, 3 de diciembre de 2025

Libro: Cristo en la Profecía – Profecías del Primer Adviento en el Nuevo Testamento

 Dr. David R. Reagan

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B. PROFECIAS DEL PRIMER ADVIENTO EN EL NUEVO TESTAMENTO

1. INTRODUCCIÓN

Las profecías sobre el Primer Adviento del Mesías no se limitan al Antiguo Testamento. Ésta es una verdad que a menudo se pasa por alto.

Fuentes del Nuevo Testamento

Los Evangelios contienen una serie de profecías sobre el Primer Adviento. Un buen número de ellas están agrupadas alrededor del nacimiento de Jesús.

Los ángeles pronunciaron profecías sobre la Primera Venida del Señor a José y María, al sacerdote Zacarías y a los pastores de Belén. También hubo varias profecías que el Espíritu Santo inspiró en personas relacionadas con el nacimiento de Jesús — personas como los padres de Juan el Bautista (Zacarías y Elisabet), la madre del Señor y dos ancianos profetas llamados Simeón y Ana.

Juan el Bautista, quien era un profeta de Dios, hizo varias declaraciones proféticas sobre su primo, Jesús. Y Caifás, el Sumo Sacerdote en el tiempo de la muerte de Jesús, fue dirigido por el Espíritu Santo a hacer una declaración profética sobre la muerte de Jesús y su importancia.

Jesús, “el Profeta”

La mayor parte de las profecías del Nuevo Testamento sobre eventos relacionados con el Primer Adviento provino de la boca del propio Jesús. Mil quinientos años antes, Moisés había profetizado que el Mesías sería un profeta (Dt. 18:15, 18). Esta es la razón por la que se le preguntó a Juan el Bautista si él era “el Profeta” (Juan 1:21). Él negó que lo fuera (Juan 1:22-23).

Más tarde, cuando Jesús comenzó Su ministerio, Sus señales milagrosas hicieron que la gente exclamara: “Verdaderamente Éste es el Profeta que había de venir al mundo” (Juan 6:14 y Juan 7:41). 

Ciertamente, Jesús actuó como un profeta. Pronunció numerosas profecías sobre Su Segundo Adviento. También habló proféticamente sobre eventos que ocurrieron durante Su Primera Venida — o que resultarían de ella.

El Tema

Con respecto a Su Primera Venida, el tema al que Él dio más atención fue Su muerte y resurrección. Repetidamente, les dijo a Sus discípulos que sería asesinado y que resucitaría de entre los muertos al tercer día después de Su muerte. Otro tema sobre el que profetizó en detalle fue el Espíritu Santo. Afirmó que enviaría al Espíritu después de Su partida, y profetizó cuál sería la obra del Espíritu.

La Importancia

La exactitud del 100% de las profecías de Jesús sobre Sí mismo es una prueba contundente de que Él es Dios hecho carne. También fue totalmente preciso en Sus profecías sobre individuos, los judíos, la Iglesia y la ciudad de Jerusalén. No cabe duda de que Jesús era “el Profeta” que Moisés le dijo a su pueblo que esperara — Aquel que también sería el Mesías de Dios.

2. BOSQUEJO DE LAS PROFECÍAS DEL PRIMER ADVIENTO EN EL NUEVO TESTAMENTO

I. Profecías de los Ángeles

A. Un “ángel del Señor” a José (Mateo 1:20-23)

1) Su prometida, María, tendría un hijo — versículo 20.

2) El nombre del hijo sería llamado Jesús — versículo 20.

3) Él “salvará a su pueblo de sus pecados” — versículo 20.

B. Gabriel a Zacarías (Lucas 1:11-17)

1) Su esposa tendrá un hijo — versículo 13.

2) El nombre del hijo será Juan — versículo 13.

3) Estará lleno del Espíritu Santo aun estando en el vientre de su madre — versículo 15.

4) “Volverá muchos de los hijos de Israel al Señor su Dios” — versículo 16.

5) Servirá como precursor del Mesías — versículo 17.

C. Gabriel a María (Lucas 1:26-37)

1) Ella concebirá un hijo — versículo 31.

2) Su nombre será Jesús — versículo 31.

3) Él será grande — versículo 32.

4) Se le llamará “el Hijo del Altísimo” — versículo 32.

5) Ella concebiría por el poder del Espíritu Santo — versículo 35.

D. Ángeles a los Pastores de Belén (Lucas 2:8-14)

Profetizaron que Jesús sería el Salvador de todas las personas — versículos 10-11.

II. Declaraciones Proféticas de Individuos

A. Elisabeth (esposa de Zacarías)

Profetizó que el bebé en el vientre de María era el Señor. Lucas 1:43.

B. María (esposa de José)

Profetizó en un cántico de alegría que iba a dar a luz al Mesías. Lucas 1:46-55.

C. Zacarías (esposo de Elisabet)

1) Profetizó que Dios había enviado un Salvador — “el Sol que nace de lo alto”. Lucas 1:68-73, 78-79.

2) Su hijo recién nacido, Juan, serviría como profeta, preparando el camino para el Mesías. Lucas 1:76-77.

D. Simeón y Ana

Cuando los padres del bebé Jesús lo llevaron al Templo en Jerusalén, ambos profetas ancianos proclamaron al bebé como el Salvador de los judíos y de los gentiles. Lucas 2:25-38.

E. Juan el Bautista

1) Profetizó que el Mesías sería aquel que ha existido eternamente. Juan 1:15, 30.

2) Afirmó que su propósito era preparar el camino para la venida del Mesías. Mateo 3:3; Marcos 1:7; y Juan 1:23.

3) Declaró que Jesús era “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”. Juan 1:29, 36.

4) Profetizó que Jesús bautizaría con el Espíritu Santo. Mateo 3:11; Marcos 1:8; Marcos 3:16; y Juan 1:33.

5) Declaró que Jesús era el Salvador. Juan 3:36.

F. Caifás, el sumo sacerdote (quien condenó a Jesús a muerte) 

Profetizó que un hombre moriría por el pueblo para que “toda la nación no pereciera” (Juan 11:50). El siguiente versículo, Juan 11:51, dice que Caifás no dio esta profecía “por su propia iniciativa” (en otras palabras, fue inspirada por Dios). El versículo 51 también dice que ésta era una profecía de que Jesús “moriría por la nación”.

III. Profecías de Jesús

A. Acerca de Su Propósito

1) Que vino “para dar Su vida en rescate por muchos”. Mateo 20:28 y Marcos 10:45.

2) Que vino a salvar al mundo y no a juzgarlo. Juan 3:17 y Juan 12:47.

B. Acerca de la Ley 

Que Él vino a cumplir la Ley. Mateo 5:17.

C. Acerca de Su Destino

1) Traición

a) Sería “entregado” (traicionado) a Sus enemigos. Mateo 17:22; Mateo 20:18; Mateo 26:45-46; Marcos 9:31; Marcos 14:42; Lucas 9:44; y Lucas 24:7.

b) Sería traicionado por uno de los apóstoles. Mateo 26:20-24; Marcos 14:17-21; Lucas 22:21-22; Juan 13:18-19, 21; y Juan 17:12.

2) Juicio

a) Sería rechazado y condenado a muerte por los principales sacerdotes y escribas. Mateo 20:18; Marcos 8:31; Marcos 10:33; y Lucas 9:22.

b) Sería entregado a los gentiles para morir. Mateo 20:19; Marcos 10:33; y Lucas 18:32.

3) Sufrimiento

a) Sería maltratado. Lucas 12:50 y Lucas 18:32.

b) Sería objeto de burlas. Mateo 20:19; Marcos 10:34; y Lucas 18:32.

c) Sería escupido. Marcos 10:34 y Lucas 18:32.

d) Sería azotado. Mateo 20:19; Marcos 10:34; y Lucas 18:33.

4) Muerte

a) Sería asesinado. Marcos 8:31; Marcos 9:31; Marcos 10:34; Lucas 9:22; y Lucas 18:33.

b) Sería asesinado en Jerusalén. Mateo 16:21 y Marcos 10:33.

c) Sería asesinado por crucifixión. Mateo 20:19; Mateo 26:2; y Lucas 24:7.

d) Moriría voluntariamente. Juan 10:17-18 y Juan 15:13.

D. Acerca de la Resurrección

1) Cumpliría la “señal de Jonás”, permaneciendo tres días y tres noches “en el corazón de la tierra”. Mateo 12:39-40; Mateo 16:4; y Lucas 11:29-30.

2) Sería “levantado”. Mateo 17:23; Mateo 26:32; Marcos 9:9; y Lucas 18:31.

3) Sería “levantado” al tercer día después de Su muerte. Mateo 16:21; Mateo 17:23; Mateo 20:19; Marcos 8:31; Marcos 9:31; Marcos 10:34; Lucas 9:22; Lucas 18:33; Lucas 24:7; y Juan 2:19-22.

4) Aparecería a Sus discípulos en Galilea. Mateo 26:32.

E. Acerca de Sus Discípulos

1) Lo abandonarían. Mateo 26:31 y Marcos 14:27.

2) Pedro lo negaría tres veces. Mateo 26:33-34; Marcos 14:30; y Lucas 22:34, 61.

3) Pedro sería renovado después de ser probado por Satanás y fortalecería a los otros discípulos. Lucas 22:31-32.

4) Los apóstoles serían ungidos por el Espíritu Santo — “vestidos de poder desde lo alto”. Lucas 24:49 y Hechos 1:5, 8.

5) Pedro sería martirizado. Juan 21:18-19.

F. Acerca de los judíos

1) Su rechazo por parte de los judíos resultaría en que la ira de Dios se derramara sobre la nación de Israel y la ciudad de Jerusalén. Mateo 23:37-38; Mateo 24:2; Marcos 13:2; Lucas 13:34-35; Lucas 19:41-44; Lucas 21:5-6, 20-24; y Lucas 23:28-30.

a) Ilustrado en la maldición de la higuera. Mateo 21:18-19. (Ver también Marcos 11:12-14).

b) Ilustrado en la parábola de los labradores de la viña. Mateo 21:33-46; Marcos 12:1-12; y Lucas 20:9-18.

2) Su rechazo por parte de los judíos resultaría en que el reino fuera entregado a los gentiles (en la forma espiritual de la Iglesia). Mateo 21:42-43 y Juan 10:16.

G. Acerca de la Iglesia

1) La Iglesia sería establecida sobre la confesión de Pedro de que Jesús es el Mesías, “el Hijo del Dios viviente”. Mateo 16:15-19.

2) El Evangelio debería ser predicado a todo el mundo. Mateo 28:19; Marcos 16:15; Lucas 24:47; y Hechos 1:8.

3) Los creyentes podrían realizar señales milagrosas en Su nombre. Marcos 16:17-18.

H. Acerca del Espíritu Santo

1) El Espíritu Santo sería dado cuando Él (Jesús) se fuera. Juan 14:16-17; Juan 15:26; y Juan 16:7-14.

2) El Espíritu Santo:

a) Testificará acerca de Jesús — Juan 15:26.

b) Glorificará a Jesús — Juan 16:14.

c) Servirá como maestro — Juan 14:26.

d) Guiará a los creyentes en la verdad — Juan 14:17; Juan 15:26; y Juan 16:13.

e) Será un ayudador para los creyentes — Juan 14:16; Juan 15:26 y Juan 16:7.

f) “Convencerá al mundo acerca del pecado, la justicia y el juicio” — Juan 16:8.

g) “Revelará lo que ha de venir” — Juan 16:13.

I. Acerca de la Salvación

1) Aquellos que pongan su fe en Él serán salvos. Juan 3:14-16; Juan 6:40, 47; y Juan 11:25-26.

2) Él es el único camino a Dios. Juan 14:6

J. Sobre Su Ascensión

Que Él ascendería al Padre después de Su resurrección. Juan 20:17.


Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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miércoles, 12 de noviembre de 2025

Los Dos Juicios de la Babilonia de los Tiempos del Fin

  Capítulo 22 del Libro: Las PRÓXIMAS Profecías

Por Bill Salus

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Este capítulo se toma parcialmente del DVD titulado “La Identidad de Misterio Babilonia: ¿La Meca o Roma?”. El DVD fue producido a partir de un debate histórico entre Joel Richardson, el autor de éxitos de librería del New York Times, y yo. Richardson cree que La Meca será la gran ciudad ramera de Apocalipsis 17, y yo defendí la visión popular e histórica de que la ciudad es Roma.

Hay dos juicios de los tiempos del fin sobre Babilonia en el libro de Apocalipsis. Apocalipsis 17:16 pone fin a la religión mundial de la Ramera y Apocalipsis 18:8-10 termina con la economía global. En el escenario del tiempo del fin de Richardson, estos dos juicios son uno y el mismo. Si no lo son, entonces, en teoría, su hipótesis sobre La Meca tiene problemas significativos, los cuales se revelarán al final de este capítulo. Sin embargo, primero, este capítulo explicará cómo éstos parecen ser dos juicios claramente distintos.

¿Cuál es el orden cronológico lógico de Apocalipsis 13, 17 y 18?

Muchas personas leen e interpretan el libro de Apocalipsis en un orden cronológico estricto. Creen que los eventos de Ap. 13 ocurren antes que Ap. 17. Otros creen que Ap. 17 y 18 describen los mismos eventos de juicio contra Babilonia. Sin embargo, el orden real de los eventos tiene más sentido cuando estos capítulos se reorganizan como Ap. 17, luego Ap. 13, y luego Ap. 18. Esta secuenciación ilustra que Ap. 17 y Ap. 18 están describiendo dos eventos diferentes con Ap. 13 intercalado en medio.

Ap. 17 y Ap. 18 describen juicios sobre la Babilonia de los tiempos del fin. Sin embargo, estas dos destrucciones no parecen estar describiendo el mismo evento. A continuación, se muestra una cita de John Walvoord de su libro llamado Todas las Profecías de la Biblia:

El Libro de Apocalipsis fue escrito en el orden en que la verdad fue revelada a Juan, pero los eventos descritos no están necesariamente en orden cronológico… Esto es especialmente cierto en Apocalipsis 17, que probablemente ocurrió durante la primera mitad de los últimos siete años… En realidad, la destrucción del capítulo 17 y la destrucción del capítulo 18 son dos eventos separados por tres años y medio”.

Walvoord separa los dos eventos por 3.5 años, lo que significa que la destrucción de Ap. 17 ocurre en el medio de la Tribulación y la destrucción de Ap. 18 ocurre al final. A continuación, se muestra otra cita relacionada sobre el momento de los diferentes juicios en Ap. 17 y Ap. 18 de David Guzik.

En mi opinión, es mejor verlos como entrelazados, pero, en cierta medida distintos. La Babilonia religiosa del Apocalipsis 17 es juzgada en el punto medio del período de tribulación de siete años. La Babilonia comercial (Ap. 18) es juzgada al final de ese período”.

La humanidad experimenta un doble problema cuando se trata de la Babilonia del tiempo del fin. Ocurren dos sistemas. Primero viene la religión global de la gran Ramera en Ap. 17, luego viene el sistema comercial bestial del Anticristo en Ap. 13. El orden de los eventos que se describen en las Escrituras se resume a continuación. Demuestran la secuencia Ap. 17, 13, 18.

  • La Ramera forma una alianza con el Anticristo (Ap. 17:3-7)

  • La Ramera gobierna sobre un sistema religioso global (Ap. 17:15)

  • La Ramera martiriza a los creyentes en el pasado y en el futuro (Ap. 17:6)

  • Los 10 reyes odian y desolan a la ramera (Ap. 17:16)

  • Los 10 reyes transfieren su poder al Anticristo (Ap. 17:13,17)

  • El Anticristo entonces gobierna sobre el mundo (Ap. 13:7-16)

  • El Anticristo establece una sociedad sin dinero en efectivo (Ap. 13:17)

  • El Anticristo martiriza a los futuros creyentes (Ap. 13:15)

  • El reino del Anticristo destruido en 1 hora (Ap. 18:8-10)

  • El Anticristo es destruido por Cristo (Ap. 19:11-21)

Ap. 17:15 informa que la Ramera gobierna en todo el mundo sobre “pueblos, multitudes, naciones y lenguas”. En algún momento, este sistema global se vuelve problemático para el Anticristo, quien ejerce su poder para que los Diez Reyes infames eliminen la falsa religión de la Ramera. Al desolar este sistema religioso, transfieren toda su riqueza y poder al Anticristo. Esto concluye el primer juicio de la Babilonia del tiempo del fin, que trata sobre la religión mundial de la Ramera. La desolación de la Ramera se explica en los versículos a continuación.

“Los diez cuernos que viste son diez reyes que todavía no han recibido reino, pero que por una hora reciben autoridad como reyes con la bestia. 13 Estos tienen un mismo propósito, y entregarán su poder y autoridad a la bestia” (Ap. 17:12-13).

“Y los diez cuernos que viste y la bestia odiarán a la ramera y la dejarán desolada y desnuda, y comerán sus carnes y la quemarán con fuego. Porque Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar Su propósito: que tengan ellos un propósito unánime, y den su reino a la bestia hasta que las palabras de Dios se cumplan” (Ap. 17:16-17).

Los Diez Reyes están de acuerdo en eliminar a la Ramera y entregar su reino al Anticristo. En su libro, Hay un Nuevo Mundo que Se Acerca, Hal Lindsey afirma lo siguiente sobre este evento de transición.

La pregunta que lógicamente viene a la mente es: Cuando el Anticristo destruye a esta Ramera en medio de la Tribulación, ¿destruye alguna ubicación geográfica desde la cual ella gobierna? Personalmente, no lo creo, ya que eso significaría destruir su propio reino, porque es en el reino del Anticristo donde la Ramera ha dominado. Por ejemplo, si alguien hoy quisiera romper el poder de la Iglesia Católica Romana, no tendría que volar la Ciudad del Vaticano o la ciudad de Roma. Los asesinatos del Papa y de los cardenales y obispos de la iglesia, además de la destrucción de algunos de los principales seminarios y edificios eclesiásticos, y la confiscación de las propiedades y riquezas de la iglesia acabarían con la organización. Creo que algo así ocurrirá cuando el Anticristo destruya el sistema eclesiástico falso que intenta sofocarlo. Él purgará a sus líderes y confiscará toda su riqueza. Luego se establecerá como el líder religioso del mundo y consolidará toda adoración en sí mismo”.

Con la Ramera destronada en la mitad de la Tribulación, ¡el Anticristo entonces establece su orden global! Clarence Larkin (1850-1924 d. C.) lo explica de la siguiente manera


Nota: El resto del artículo está disponible para nuestros colaboradores. Descubra cómo puede convertirse en uno, visitando nuestra sección Donativos.

Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Bill Salus es un expositor de Profecía Bíblica radicado en California, Estados Unidos. Se especializa en explicar la importancia profética de eventos actuales del Medio Oriente y del mundo. Sus artículos han sido publicados en revistas, publicaciones cristianas, y de forma extensa en Internet. Él es el autor de los éxitos de librería, Isralestine, Revelation Road, Psalm 83: The Missing Prophecy y Nuclear Showdown in Iran (prophecydepot.com

miércoles, 29 de octubre de 2025

El Dr. David Reagan Reseña el Libro “El Reino Milenial Venidero”

 Por Dr. David R. Reagan


Uno de mis antiguos colegas en el Ministerio Cordero y León, el Dr. Nathan E. Jones, ha publicado un nuevo libro sobre el Milenio, ¡y es excelente!

No me sorprendió lo completo, informativo y fiel a las Escrituras que es el libro de principio a fin. Lo digo porque éstas han sido las características de los dos libros anteriores de Nathan. El primer libro de Nathan fue 12 Viajes de Fe de los Profetas Menores (2016). Fue el mejor libro sobre los Profetas Menores que he leído—y los he leído todos.

Su segundo libro, titulado Los Poderosos Ángeles del Apocalipsis, ofreció una perspectiva muy única sobre los tipos y roles de los ángeles que son tan prevalentes a lo largo del último libro de la Biblia. Además, estaba ilustrado con fascinantes dibujos a página completa de cada uno de los ángeles principales.

Personalmente creo que Nathan se ha destacado como uno de los mejores intérpretes de la profecía bíblica en la actualidad. Evita las exageraciones sin sentido, especulaciones y sensacionalismos que caracterizan gran parte de la escritura profética hoy en día. Se apega a las Escrituras como justificación de todas sus interpretaciones, las cuales se basan en el sentido literal de cada texto.

El libro de Nathan sobre el Milenio es desesperadamente necesario en la cristiandad hoy en día porque la mayoría de las iglesias ignoran completamente la enseñanza y predicación de la profecía bíblica. Y la mayoría de las que sí prestan alguna atención al tema son amilenialistas, lo que significa que creen que estamos viviendo en el Milenio ahora y que nunca habrá un reinado literal de mil años de Jesús en esta tierra en el futuro, a pesar de que tal reinado se enseña claramente tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Las iglesias amilenialistas simplemente desestiman el significado de todas las escrituras acerca del Milenio alegando que deben interpretarse de manera espiritual, para que se refieran al reinado de Jesús sobre Su Iglesia en este momento.

Nathan utiliza las Escrituras para demoler el punto de vista amilenial. Espero que muchos amilenialistas reflexionen sobre el mensaje de Nathan, porque la creencia en un Milenio futuro proporciona gran esperanza y consuelo a los creyentes en los tiempos cada vez más oscuros en los que actualmente vivimos.

Recurso

Para aprender más sobre cómo será la vida en el Reino Milenial, ¡ordene el libro más reciente del Dr. Nathan Jones, El Reino Milenial Venidero, publicado por Harvest House Publishers! (Disponible en inglés).


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article:

The Coming Millennial Kingdom (Book)

martes, 28 de octubre de 2025

Libro: Cómo Morir con una Sonrisa en el Rostro – Epílogo

 Por Dr. David R. Reagan

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Quiero compartir con ustedes dos historias reveladoras e inspiradoras sobre la muerte.

La primera es apócrifa y ha circulado en Internet durante varios años. La segunda es una historia real sobre una mujer que se enfrenta a la muerte.

La Historia Apócrifa

Una anciana con cáncer terminal llamó a su pastor y le pidió que fuera a su casa para ayudarla a planear su funeral.

Después de discutir el orden del servicio y las canciones que quería que se cantaran, el pastor le preguntó qué tipo de mensaje quería que transmitiera.

Ella pensó por un momento y luego dijo: “¿Por qué no relaciona el mensaje con el hecho de que he pedido a mis hijos que se aseguren de que me entierren con un tenedor en la mano derecha?”.

El pastor estaba sorprendido y desconcertado por su declaración. “¿Por qué un tenedor?”, preguntó.

“Bueno”, respondió ella, “toda mi vida he ido a almuerzos y cenas de la iglesia, y he notado que cuando termino mi comida, alguien siempre recoge mi plato y luego dice: ‘Guarda tu tenedor, porque lo mejor está por venir’. ¡Y así es como me siento respecto a la muerte: lo mejor está por venir!”.

La Historia Verdadera 

El nombre de Grace Rice MacMullen no les resultará familiar a la mayoría de ustedes. Ella fue la hija mayor del fallecido evangelista John R. Rice. Grace era una cristiana vibrante y activa que llevó a muchas personas al Señor.

Su historia es demasiado familiar. Los médicos descubrieron cáncer, lo trataron con quimioterapia y ella entró en remisión. Luego la enfermedad regresó con fuerza. Los médicos le dijeron que viviría de cuatro a seis meses. Eso fue el 18 de agosto de 1981. Ella regresó a casa, calculó cuatro meses y luego escribió las siguientes palabras:

¿Qué estaré haciendo el 18 de diciembre?

Bueno, eso depende. Estaré alabando al Señor por Su gloria y bondad, ya sea por fe o por vista. Si es por fe, como lo he estado haciendo, mi alabanza puede ser contenida, alternando a veces con una lágrima.

Si no es por fe, ¡ah entonces, ah entonces! ¡Con ángeles y trompetas y coros e instrumentos indescriptibles!

¡Seguiré amando al Señor, tal vez ciegamente, vacilante, pero con todo el corazón, confiando plenamente!

¡O si no — o si no! Lo amaré en un estallido de luz donde las sombras se disipan, para conocer como soy conocida — con esa efusión plena que sólo al fin puede expresar mi amor limitado, reducido y anhelante — en la luz y el color más puros y relucientes, y en su sustancia.

Ese día, hablaré un poco con Dios, como de costumbre, sobre las cosas en las que estoy pensando, sobre las personas que amo, sobre cómo va el día, sobre lo que necesito y deseo.

O bien — o bien — ese día hablaré con Dios mismo, en persona, sin cristales oscuros de por medio, sin hacerme la niña hablando de cosas infantiles.

Ese día yaceré en la cama, o me moveré en una silla de ruedas, encontrando mis necesidades satisfechas minuto a minuto por manos amorosas y rostros sonrientes.

Moverme con la gracia planificada por Dios mismo, como lo hizo Eva; rodar por un largo campo de hierba, saltar un arroyo. Observaré con ojos sin opacar y escucharé con oídos sin obstruir, probaré con papilas gustativas inmaculadas y oleré las fragancias de otro mundo.

¿Dónde estaré?

¿Aquí o allí?

¡Qué poco importa!

* * * * * * * * * *

Grace nunca llegó al 18 de diciembre. La muerte llegó el 24 de octubre. Sus maravillosas palabras nos dicen todo lo que necesitamos saber sobre la fe cristiana frente a la muerte. Permítanme dejarles algunas preguntas simples: ¿Ese es el tipo de fe que tienes? ¿Estás listo para morir, y sabes a dónde irás cuando mueras? ¿Cuál será tu destino eterno? ¿El cielo o el infierno?

¿Estás listo para morir con una sonrisa en el rostro?


La Vida sin Jesús

“Sin Cristo, la vida humana es simplemente una muerte prolongada. Todo se está descomponiendo. Pero Jesús nos da la vida eterna, que cambia radicalmente nuestra vida en la tierra. No sólo tenemos la eternidad que anhelar, sino que tenemos el poder de vivir en una relación correcta con Dios y con los demás ahora mismo, en nuestra vida diaria. Jesús es nuestra esperanza para el futuro y nuestra confianza para cada día. ¡Alabado sea!” — William J. y Randy Petersen de The One Year Book of Hymns (Tyndale Publishers, 2017)


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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Libro: Cómo Morir con una Sonrisa en el Rostro – Capítulo 8 (Parte 2 de 2)

 Preparándose para la muerte 

Por Dr. David R. Reagan

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EL MENSAJE PARA LOS INCRÉDULOS

El mensaje del pronto regreso del Señor es como una espada de dos filos. Corta por un lado a los creyentes y por otro a los incrédulos. El mensaje para los incrédulos es: “¡Huyan de la ira venidera!”. La paradoja es que Jesús es tanto el amor de Dios (la cruz), como la ira de Dios (la Segunda Venida). La única forma de huir de la ira de Jesús es correr hacia los brazos amorosos de Jesús, aceptándolo como Señor y Salvador.

Uno de los secretos mejor guardados del universo es que Jesús regresará con gran ira. Incluso la mayoría de los cristianos desconocen este hecho.

La Realidad de la Ira de Dios

Hace varios años, acepté a regañadientes ser el invitado de un programa de entrevistas de una radio secular en la ciudad de Oklahoma. Digo de mala gana porque esos programas suelen terminar con muchas discusiones y gritos que me resultan desagradables. Acepté aparecer cuando el productor del programa me dijo que el presentador estaba en la lista de correo de mi ministerio y que le gustaban mis escritos. Me aseguró que el anfitrión me trataría de manera justa. Sin embargo, debería haber sabido que iba a tener problemas cuando el productor dijo: “El presentador es cristiano, pero ninguno de sus oyentes lo sabe”.

Me entrevistaron por teléfono. El programa comenzó bien, con el anfitrión diciendo algunas cosas agradables sobre mi ministerio y sus publicaciones. Luego me pidió que me tomara cinco minutos para hablar sobre mi ministerio antes de abrir el programa para hacer preguntas.

No quería hablar sobre el ministerio. Quería hablar del Señor. Entonces, pasé los cinco minutos hablando sobre cómo el Señor había cambiado mi vida y cómo podía cambiar la vida de cualquiera para bien, si tan sólo se sometiera a Él.

Cuando terminé, el anfitrión dijo: “Eso fue muy interesante, pero no fue lo que pedí. Por favor, díganos algo sobre su ministerio. ¿Podría resumir su mensaje en una frase?”.

“Sí”, respondí, “el propósito del ministerio es proclamar el pronto regreso de Jesús, llamando a los creyentes a comprometerse con la santidad y llamando a los incrédulos a huir de la ira que está por venir”.

“¿Qué quiere decir con ira?”, preguntó.

“Quiero decir que el Señor regresa en venganza para derramar la ira de Dios sobre los enemigos de Dios”.

“Nunca había escuchado algo tan extraño”, espetó. “El Jesús que conozco no mataría ni a una mosca”. Luego gritó: “¡Tu Dios es un monstruo!”, y me colgó. Fin de la entrevista.

¿Gracia o Ira?

La verdad es que el Creador de este universo es un Dios justo que está muy preocupado por el pecado. La Biblia enseña que Él trata con el pecado de dos maneras — gracia o ira. Juan el Bautista mencionó esto en uno de sus sermones. Declaró: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él” (Juan 3:36).

Toda persona en el planeta Tierra está bajo la gracia o la ira de Dios. Para quienes están bajo la gracia, el regreso de Jesús será un evento de bendición. Regresará como su “Esperanza Bienaventurada”. Para quienes están bajo la ira, el regreso de Jesús será un evento aterrador. Vendrá como su “Santo Terror”.

El principio se declara elocuentemente en el libro de Nahum. De los justos dice: “Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían” (Nahum 1:7). Pero con respecto a los injustos, el mensaje es severo y sombrío: 

2) “Jehová es Dios celoso y vengador; Jehová es vengador y lleno de indignación; se venga de sus adversarios, y guarda enojo para sus enemigos. 

3) Jehová es tardo para la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable” (Nahum 1:2–3).

Los Profetas Hablan de la Ira de Dios

Isaías dice que, el día en que el Señor regrese, Su terror será tan grande que la gente se meterá en agujeros en la tierra y clamará para que las rocas y las montañas caigan sobre ellos (Isaías 2:10-21). El profeta declara además que “la tierra será enteramente vaciada” (Isaías 24:3), y la tierra será sacudida tan violentamente que se tambaleará “de un lado a otro como un ebrio” (Isaías 24:19-20). Concluye diciendo: “Jehová vendrá con fuego. . . para descargar su ira con furor” (Isaías 66:15).

Jeremías expresó un sentimiento similar cuando escribió estas palabras en el capítulo 25: 

30) “Jehová rugirá desde lo alto. . . contra todos los habitantes de la tierra. 

31) Ha llegado el estruendo hasta el fin de la tierra; porque Jehová tiene un pleito contra las naciones; entra en juicio contra toda carne; a los impíos los entrega a la espada” (Jeremías 25:30-31).

El profeta Sofonías dedicó todo su libro al día del regreso del Señor. Se unió a Isaías y Jeremías al hablar de la horrible naturaleza de ese día para los incrédulos. Lo describió como “un día de ira. . .día de angustia y de aprieto, un día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento” (Sofonías 1:15-16). Dijo que el Señor derramará tal ira que los hombres tropezarán como si fueran ciegos, y “su sangre será derramada como polvo” (Sofonías 1:17). Concluyó diciendo: “En el día de la ira de Jehová. . . toda la tierra será consumida con el fuego de su celo” (Sofonías 1:18). 

Estas son palabras asombrosas. Hablan de un Dios santo que no tolerará el pecado impenitente.

La Ira de Jesús

En el Nuevo Testamento, el libro de Apocalipsis retoma el tema de los profetas hebreos. Describe en detalle la ira sin igual que se derramará durante la Tribulación, lo que resultará en la muerte de la mitad de la población mundial en los primeros tres años y medio (Apocalipsis 6-9). 

Concluye con una descripción del regreso del Señor como un guerrero de justicia que viene a juzgar y librar la guerra contra los pecadores impenitentes (Ap. 19:11-15).

El humilde Cordero, que fue a la cruz a morir por la humanidad regresa como un León rugiente. No regresa como un debilucho manso y apacible “que no mataría ni a una mosca”.

Jesús toma el pecado tan en serio como Su Padre. En Apocalipsis 2 y 3 tenemos lo más parecido en el Nuevo Testamento a las Escrituras escritas directamente por Jesús. Estos capítulos constan de siete cartas que dictó a siete iglesias. Escuche lo que aquel “que no mataría ni a una mosca” tuvo que decirles a algunas de las iglesias:

A la iglesia en Pérgamo

“Por tanto, arrepiéntete; pues si no, vendré a ti pronto, y pelearé contra ellos [pecadores impenitentes] con la espada de mi boca”. — Apocalipsis 2:16

A la iglesia en Tiatira

Hablando de una “Jezabel” en la iglesia, que estaba incitando a la gente a cometer actos de inmoralidad: “Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación. He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella”. — Apocalipsis 2:21-22  

A la iglesia en Laodicea:

“Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”. — Apocalipsis 3:15-16  

Soportando la Ira de Dios

El Dios de este universo no es un osito de peluche cósmico que le guiña el ojo al pecado. Él es un Dios de santidad. No se le puede engañar. Es paciente y longánimo, y no desea que nadie perezca. Pero está acumulando Su ira para un día de terrible juicio.

El profeta Malaquías preguntó: “¿Quién podrá soportar el tiempo de su venida?” (Malaquías 3:2). Juan se hace eco de esas palabras cuando habla de “la ira del Cordero” y dice que los que sean sujetos a esa ira clamarán: “¿Quién podrá mantenerse en pie?” (Ap. 6:17).

La respuesta es simple. Cualquiera que ponga su fe en Jesús como Señor y Salvador pasará de la ira a la gracia. Pablo escribió: “Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira” (Romanos 5:9). Pablo expresó la misma idea en 1 Tesalonicenses 1:10 cuando escribió que los cristianos están esperando “de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera”.

La elección entre la ira y la gracia es tuya. Dios hizo posible esa elección a través del regalo de Su Hijo, quien murió en la Cruz por tus pecados, para que pudieras reconciliarte con el Padre.

Dios es muy misericordioso. Envió a Su Hijo a morir por nosotros. Ha retrasado el regreso de Su Hijo porque no desea que nadie perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento (2 Pedro 3:9). Incluso, durante la Tribulación, el propósito fundamental de Su ira no será castigar, sino motivar a las personas a arrepentirse para que puedan ser salvas.

¿Eres un Vencedor?

Si nunca has recibido a Jesús como tu Señor y Salvador, ¿qué estás esperando? El tiempo es limitado. El único tiempo que tienes garantizado es este mismo momento. La vida es frágil. Puedes estar aquí en un momento y desaparecer al siguiente.

Como he dicho antes, la Biblia está llena de pesimismo y fatalismo para quienes rechazan a Jesús. Pero sólo ofrece buenas noticias para aquellos que han puesto su fe en Jesús. El libro de Apocalipsis está lleno de gloriosas promesas para los “vencedores”. Trece de estas promesas están contenidas en las siete cartas que Jesús escribió a las siete iglesias de Asia Menor (Apocalipsis 2-3).

Son promesas de dicha eterna. El libro de Apocalipsis concluye con más promesas para el “vencedor”: promesas de vida eterna en una tierra nueva, vivir en la presencia del Creador. “Ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor” (Ap. 21:1-4). Juan afirma: “El que venciere heredará todas las cosas” (Ap. 21:7).

¿Quién es un vencedor? Jesús es el primer y más importante vencedor. Venció el pecado, el mundo y la muerte (Juan 16:33). Aquellos que ponen su fe en Él se vuelven vencedores con Él. Juan lo expresó en forma de pregunta retórica: “¿Quién es el que vence al mundo, sino el que cree que Jesús es el Hijo de Dios?” (1 Juan 5:5).

Falsos Conceptos de la Salvación

Quizás estás pensando que eres salvo porque naciste en una familia cristiana. La salvación no está determinada por el nacimiento natural. Lo único que cuenta es el nacimiento espiritual. Jesús dijo: “El que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios” (Juan 3:3). Es asombroso cuántos cristianos profesantes se burlan cuando se les pregunta si han nacido de nuevo. Muchos anuncian con orgullo: “No soy de esos ‘nacidos de nuevo’”. ¡Ésa es una confesión de que realmente no son cristianos!

Quizás estés pensando que eres salvo porque pasaste por algún tipo de rito cristiano como el bautismo. Los ritos religiosos no salvan. Debes someter voluntariamente tu corazón al Señor en arrepentimiento de tus pecados.

Quizás pienses que eres salvo porque tu nombre está en una lista de miembros de una iglesia. Nuestras iglesias están llenas de personas inconversas, algunas de las cuales son maestros de escuela dominical, miembros del coro, diáconos, ancianos — y sí, incluso pastores. A menudo he dicho que el domingo después del Rapto muchas iglesias se llenarán de gente asustada que buscará respuestas de pastores inconversos que hayan sido dejados atrás.

La Naturaleza de la Salvación

La esencia de la salvación es una relación. Jesús no dijo que la vida eterna resulta del bautismo o de la asistencia a la iglesia o del diezmo. Dijo que la vida eterna es conocer al único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien Él envió (Juan 17:3).

Quizás eres una persona no religiosa o una persona que ha vivido una vida de pecado intencional. Quizás estés pensando: “No hay esperanza para mí. He cometido pecados tan terribles que Dios nunca podría perdonarme”. No es así.

No hay pecado tan terrible que pueda separarte del amor de Dios en Jesucristo. De eso se trata la gracia: un favor inmerecido a través de la sangre de Jesús. Y la Biblia dice que cuando pones tu fe en Jesús, Dios no sólo perdona tus pecados, sino que también los olvida, en el sentido de que nunca más los tomará en tu contra (Hebreos 8:12).

Así que, de nuevo, pregunto, “¿Por qué te demoras? ¿Qué te está deteniendo? ¿Es un orgullo insensato? Isaías dice que el día que el Señor regrese, “la altivez de los ojos del hombre será abatida, y la soberbia de los hombres será humillada” (Isaías 2:11).

Una Invitación

Te invito a nacer de nuevo y convertirte en un vencedor, al hacer esta oración:

Padre celestial, vengo a ti confesando que soy un pecador. Deseo aceptar a Tu Hijo, Jesús, como mi Señor y Salvador. Perdóname de mis pecados, habita en mí con tu Santo Espíritu y séllame para redención. Gracias, Señor. En el nombre de Jesús, Amén.

Si acabas de hacer esa oración, comienza a buscar una iglesia donde se predique la Biblia y se exalte a Jesús como la única esperanza para el mundo. Busca una oportunidad para confesar tu fe públicamente ante esa congregación, y luego manifiesta tu fe en el bautismo cristiano. Participa en un grupo de oración y estudio bíblico, y comienza a crecer en el Señor.

Un Desafío Final

Nos enfrentamos a días oscuros por delante a medida que las fuerzas del paganismo se intensifican en estos tiempos del fin. Pero la victoria está cerca. El Príncipe de Paz pronto llegará, y con Él vendrá el triunfo de la justicia y la santidad.

Mientras esperamos el regreso del Señor, debemos:

Permanecer en la Palabra

        Creer en el poder de Dios

            Depender del Espíritu Santo

                Practicar una fe firme

                    Ordenar nuestras prioridades

                        Mantener una perspectiva eterna

                    Defender la justicia

                Persistir en la oración

            Rendirnos en adoración

        Aferrarnos a la esperanza

Y, vivir aguardando a Jesús

Vivimos en territorio enemigo. Nunca olvidemos eso. Como nos instó C. S. Lewis, comportémonos como comandos que están operando tras las líneas enemigas, preparando el camino para la llegada del Comandante en Jefe. Prepárense para el combate y manténganse firmes, orando constantemente,

 “¡Maranata!” — ¡Ven pronto, Señor Jesús!

Reflexiones sobre la Muerte

“La única diferencia en la muerte entre un cristiano y uno que no lo es, es que el cristiano está preparado para encontrarse con Jesús. Un cristiano ya está muerto — muerto para el mundo, pero vivo en Cristo. La muerte para ti, como hijo de Dios, es quedarte dormido en Sus brazos y despertar en el otro mundo, vivo para siempre más allá del poder del dolor, seguro para siempre de toda enfermedad y sufrimiento”. Winkie Pratney (1944-), un autor cristiano de Nueva Zelanda.

“No trajimos nada al mundo y no podemos llevarnos nada del mundo. No hay camiones de mudanza detrás de los coches fúnebres”. John Piper (1946-), pastor bautista estadounidense y erudito.

“Cuando dejes este mundo, ¿serás conocido como alguien que acumuló tesoros en la tierra que no pudo conservar? ¿O serás reconocido como alguien que invirtió tesoros en el cielo que no podría perder?” Randy Alcorn (1954-), autor cristiano prolífico y best-seller.

“La muerte no es más que pasar de una habitación a otra. Pero hay una diferencia para mí, sabes, porque en esa otra habitación podré ver”. Helen Keller (1880-1968), autora ciega y sorda y defensora de los derechos de las personas con discapacidad.

“Que teman la muerte aquellos que no temen al pecado”. Thomas Watson (1620-1686), predicador y autor puritano inglés.


Lea la parte 1 »»aquí

Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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