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martes, 13 de enero de 2026

Trazando Correctamente la Palabra

La Palabra Profética más Segura

 Tim Moore


Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que maneja con precisión la palabra de verdad – 2 Timoteo 2:15

La exhortación de Pablo a su protegido, Timoteo, ofrece un consejo sabio a los seguidores de Cristo incluso hoy: trazar correctamente la Palabra de Dios. El desafío a lo largo de la Edad de la Iglesia ha sido permanecer fiel a la Palabra de Dios—contendiendo con diligencia por la Verdad que revela para poder transmitir la fe una vez entregada a las futuras generaciones de santos.

La clave para aplicar esa sabiduría radica en acercarse a la Palabra con temor y temblor—y sin ideas preconcebidas surgidas de la mente del hombre. Esto es especialmente cierto en lo que respecta a los Tiempos del Fin.

Sin menospreciar la postura de aquellos que sostienen puntos de vista no Pre-Tribulacionales y Pre-Mileniales, mi experiencia es que la mayoría de ellos fueron enseñados a acercarse a la Biblia con un marco ya establecido. Para los amilenialistas, eso suele ser la expectativa de que cualquier profecía relacionada con la Segunda Venida de Jesús debe ser espiritualizada. Algunos llegan a decir que, aunque las profecías del Primer Adviento se cumplieron literalmente, ninguna de las profecías sobre la Segunda Venida se cumplirá de la misma manera.

Lo mismo ocurre con los defensores del Postmilenialismo. Ellos elevan el papel de la Iglesia hasta el punto de creer que la Iglesia traerá una era dorada de paz, justicia y santidad en la tierra—olvidando que, mientras esas características deberían marcar a los cristianos individuales y a la Iglesia como un todo, el Diablo, aún desenfrenado, continuará engañando y devorando hasta que Cristo ordene que sea confinado por 1,000 años.

En el corazón del desacuerdo entre los distintos puntos de vista escatológicos se encuentra el Milenio. Hemos abordado la variación teológica en esas perspectivas muchas veces, pero basta decir que cualquiera que simplemente abra el Libro y lea las revelaciones proféticas de Dios tenderá a llegar a un entendimiento pre-tribulacional y premilenial.

Escatología: El estudio de los Tiempos del Fin, incluyendo el juicio y el destino final de la humanidad.

Significado de Sentido Llano

La regla de oro de la interpretación bíblica es Ésta: Si el sentido llano tiene sentido, no busques ningún otro sentido, para no terminar con sinsentidos.

Este método de interpretación hace algunas presunciones clave:

1. Dios quiso comunicarse con la humanidad.

2. Además de Sus revelaciones sobre Sí mismo y Su plan de salvación, proporciona percepciones proféticas sobre lo que depara Su plan para los siglos.

3. Dios quiere que todos los que abran la Biblia tengan acceso a Su verdad, sin importar su nivel educativo o procedencia.

Esas presunciones se reflejan en un patrón claro de comprensión. Exploremos cada una a su vez y seamos animados por la bondad amorosa y la auto-revelación de Dios.

Él Sabe Cómo Comunicarse

El nuestro es el Dios que habla. A diferencia de los dioses mudos de madera y piedra, y de los falsos dioses demoníacos que no pueden prever el futuro, el Dios vivo pronuncia palabras autoritativas que transmiten Su poder y sus intenciones.

Porque como descienden de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelven allá sino que riegan la tierra, haciéndola producir y germinar, dando semilla al sembrador y pan al que come, Así será Mi palabra que sale de Mi boca, no volverá a Mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié (Isaías 55:10-11).

Él reveló Sus intenciones a través de Sus profetas. Y envió a Su único Hijo para dar testimonio de la verdad, es decir, el Evangelio del Reino (Juan 18:37). Más de 1,600 veces, tan sólo en el Antiguo Testamento, los escritores precedieron sus declaraciones ordenadas por Dios con: “Así dice el Señor”. Pablo lo afirmó como la Fuente de los escritos sagrados transmitidos desde lo alto: “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia; a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente capacitado para toda buena obra” (2 Ti. 3:16-17).

La cuestión no es si Dios se comunica, sino si escuchamos Su voz—y estamos prestando atención.

Él Está Cerca, y Será Hallado por Todos los que lo Buscan

Demasiados cristianos han sido infectados por el mismo veneno insidioso que infectó a los antiguos israelitas, se propagó por las iglesias católica y ortodoxa y se extiende como un cáncer incluso hoy en día. La gente cree que sólo los hombres con títulos elevados o títulos académicos pueden comprender la Palabra de Dios.

Las cosas llegaron a ser tan malas en el período medieval que simplemente poseer una Biblia (especialmente una impresa en un idioma que la gente común pudiera leer) era un delito capital. Los sacerdotes dominaban a sus congregaciones—aislándolas de su verdadero Señor y Salvador. Las Biblias estaban encadenadas al altar de la iglesia, para que ningún feligrés curioso se atreviera a tomarla y leerla por sí mismo.

En tal ambiente, la comprensión bíblica era limitada y los abusos abundaban. Esa es una de las razones por las que Martín Lutero y otros impulsaron la Reforma. Podemos alegrarnos de que hoy la Biblia sea el libro más publicado en la historia de la humanidad. Se han impreso y distribuido más de 5 mil millones de copias, en prácticamente todos los idiomas del mundo. El mensaje del Evangelio —locura para los que se pierden, pero poder de Dios para los que son salvos (1 Corintios 1:18)—puede ser entendido por un niño. Puede ser comunicado a personas iletradas. Y continúa siendo estudiado y meditado por hombres y mujeres con múltiples títulos avanzados. En resumen, es para cada oveja que oirá la voz del Pastor y responderá con fe creyente.

Él Revela Cosas que Vendrán

Dios parece deleitarse en revelar lo que está por venir. Esto no sólo es una fuente de ánimo y bendición para nosotros, sino que también es una clara demostración de Su omnisciencia y poder.

Podemos sentirnos alentados por el hecho de que ninguna de las patologías de este mundo es una sorpresa para Dios. Él las conoció de antemano, así como conoció de antemano el hecho de que la humanidad necesitaría un Salvador. Por eso, desde la fundación del mundo, su intención era ofrecer la salvación a través de la sangre derramada del Cordero: Su Hijo unigénito (Ap. 13:8). Así que, incluso cuando el mundo se vuelve más oscuro a nuestro alrededor, podemos estar seguros de que Dios sigue teniendo el control y que Él orquestará cada hilo suelto en un hermoso tapiz para Su propia gloria.

El SEÑOR Dios se jacta legítimamente de su previsión y poder. Contraponiéndose a los dioses sordos, mudos, ciegos e incapaces que la humanidad fabrica y sigue, desafió burlonamente a los falsos dioses, diciendo:

Declaren lo que ha de suceder en el futuro, para que sepamos que ustedes son dioses. Sí, hagan algo bueno o malo, para que nos desalentemos y temamos a una. Miren, ustedes no son nada, y su obra es vana; abominación es el que los escoge” (Isaías 41:23-24)

Como dijo Daniel al rey Nabucodonosor: “Hay un Dios en el cielo que revela los misterios, y Él ha dado a conocer… lo que sucederá al fin de los días” (Daniel 2:28).

Pero hay un Dios en el cielo que revela los misterios, y Él ha dado a conocer al rey Nabucodonosor lo que sucederá al fin de los días. Su sueño y las visiones que usted ha tenido en su cama eran éstos:

Además de revelar lo que ocurrirá, Dios también eligió proporcionar señales de advertencia para aquellos que tienen ojos para ver. Me recuerda a las bandas sonoras grabadas en una carretera al acercarse a su fin, o a la pista de advertencia en el borde de un campo de béisbol diseñada para alertar a los jardineros que se están acercando al muro antes de una colisión peligrosa. Entretejidas en Su Palabra profética hay señales que pueden ser reconocidas. Es como si Dios estuviera absolutamente decidido a que hubiera indicios claros de que Su paciencia no durará para siempre y que Su Hijo viene pronto.

Jesús expresó gran decepción al ver que los judíos supuestamente religiosos con los que se encontraba eran ajenos a las Señales de los Tiempos. Recordándoles señales antiguas de la naturaleza evidentes en el color del cielo por la mañana o al atardecer, dijo:

¿Saben ustedes discernir el aspecto del cielo, pero no pueden discernir las señales de los tiempos?” (Mt. 16:3).

¿Sabes lo que Estás Leyendo?

En el Ministerio Cordero y León, somos grandes defensores de simplemente abrir la Biblia y estudiarla por uno mismo. Creemos que el Espíritu Santo es fiel para guiarnos hacia toda la verdad. Jesús lo prometió:

Cuando Él, el Espíritu de verdad venga, los guiará a toda la verdad, porque no hablará por Su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y les hará saberlo que habrá de venir.  Él me glorificará, porque tomará de lo Mío y se lo hará saber a ustedes” (Jn. 16:13-14).

Puedo dar fe de que hay una gran bendición en acercarse a la Palabra de Dios sin nociones preconcebidas, sin “esquemas” esqueléticos ya formados o sistemas escatológicos creados por el hombre. Cuando comencé a estudiar la Palabra profética de Dios, el esquema básico de lo que está por venir era lo suficientemente claro para ver: Jesús prometió regresar, reinar sobre la Tierra e instaurar mil años de paz, justicia y santidad.

Algunos matices y detalles siguen siendo misteriosos, pero algunos de ellos se han hecho más evidentes con el tiempo—como la provisión para la reunificación de la Casa de Israel desde los cuatro rincones del mundo.

Dicho esto, hay momentos en los que cualquier estudiante de la profecía bíblica puede quedarse perplejo. Esto también es reconocido y registrado en las Escrituras.

Por ejemplo, cuando el eunuco etíope estaba regresando a su país después de haber ido a Jerusalén para adorar (lo que lo marcaba como un hombre leal al Dios de Abraham, Isaac y Jacob), estaba leyendo el libro de Isaías (Hechos 8). La Biblia no aclara si el hombre era judío o gentil, pero la falta de especificidad (en contraste con el relato de Cornelio en Hechos 10) sugiere que probablemente era judío. Guiado por el Espíritu, Felipe había viajado desde Jerusalén por el camino del desierto hacia Gaza. Entonces el Espíritu le ordenó acercarse al eunuco y preguntarle: “¿Entiendes lo que estás leyendo?”. La respuesta del eunuco, “Bueno, ¿cómo podría, si alguien no me guía?”, le dio a Felipe la oportunidad de compartirle a Jesús.

Debido a que Felipe fue obediente al Espíritu Santo y estaba dispuesto a participar, el eunuco aceptó su ofrecimiento de iluminación y se salvó ese día. Es en obediencia al mismo Espíritu Santo que Cordero & León comparte verdades proféticas enfocadas en el Evangelio y busca iluminar la Palabra profética de Dios.

Nuestro Regalo para ti

Siempre abogo por estudiar la Palabra de Dios por uno mismo. Encuentra una traducción en la que confíes y asegúrate de que nada interfiera con que el Espíritu Santo abra los ojos de tu corazón mientras te sumerges en Su Palabra. El único recurso que recomiendo es una concordancia muy completa, porque te guiará a otros pasajes para que interpretes la Escritura a la luz de la Escritura.

Después de haber estudiado y acogido las revelaciones que el Espíritu Santo ilumina en mi corazón, luego recurro a otros comentarios, libros, sermones y guías de estudio de confianza. Lo cual nos lleva al nuevo recurso didáctico que estamos presentando este mes.

Con ese espíritu, les estamos ofreciendo un nuevo recurso. Escrito como un artículo típico del Farolero, nuestro nuevo folleto de cuatro páginas, titulado “Panorama de los Tiempos del Fin” contiene una Tabla de Estudio de Profecías a todo color (también en el centro de esta edición). Este recurso independiente puede compartirse con familiares y amigos para introducirlos a la profecía bíblica y exponerlos al estilo y contenido de un artículo típico del Farolero.


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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miércoles, 7 de enero de 2026

De Pie al Borde de la Eternidad

 Tim Moore


¿Cómo se comprimen 45 años de enseñanza—y mucho menos la totalidad de la profecía bíblica—en un solo libro centrado en “los eventos del porvenir”?

El libro de J. Dwight Pentecost con el mismo nombre alcanzó 670 páginas sobre el tema. El libro de John Walvoord, Revelation (Apocalipsis), abarcó 400 páginas. Y el maravilloso libro de David Reagan, El Plan de Dios para las Edades, abordó los Tiempos del Fin en 383 páginas reveladoras. Con 32-36 páginas cada una, la revista Farolero sólo puede rozar la superficie de este urgente tema.



Ahora imagina transmitir la sinopsis en un solo resumen visual de los eventos de los Tiempos del Fin. Eso es exactamente lo que nos propusimos hacer en los últimos meses.

En la sede del Ministerio Cordero y León, tenemos un gráfico de 90 x 240 cm pintado por Clarence Larkin hace más de 100 años sobre lienzo, que busca capturar algunos de los detalles del Rapto y del regreso de Cristo para reinar en la Tierra. Integrando muchos de esos detalles y basándonos en un gráfico en blanco y negro que el Ministerio Cordero y León produjo en la década de 1980, pusimos a nuestro equipo de diseño gráfico a trabajar para capturar la belleza y grandeza de lo que pronto ocurrirá.

Conozca los Tiempos en que Vive

Nuestro próximo artículo explicará cómo esperamos que este folleto y el Cuadro de Profecías sean una bendición para ti—y para cualquiera con quien lo compartas. De pie en la corriente del tiempo, con el “presente” fluyendo ante nosotros hacia la historia, es una tarea abrumadora entender el momento que estamos viviendo, y más aún tratar de comprender las cosas por venir.

Desde una perspectiva bíblica, estamos viviendo en la Era de la Iglesia. Algunos protestarán diciendo que el término “Era de la Iglesia” no aparece en la Biblia. Pero la palabra “Biblia” tampoco aparece en la Biblia. La Era de la Iglesia simplemente describe el período de tiempo desde la fundación de la Iglesia (clásicamente comprendida como Pentecostés, después de la ascensión de Cristo) hasta el momento en que la Iglesia sea sacada del mundo en el Rapto.


Jesús dijo que Él construiría Su Iglesia sobre el fundamento—la roca—de la revelación de la que Pedro dio testimonio en Cesarea de Filipo. Esa “roca” era la confesión de que Jesús es el Cristo, el Hijo del Dios vivo (Mateo 16:16), no el hombre apasionado e impulsivo a quien Jesús renombró como Pedro, como ha sostenido el catolicismo romano. El Señor ha estado haciendo esto desde entonces, reformando y llamando a Su amada Iglesia (y a las ovejas individuales que contiene) a arrepentirse—volver atrás—según ha sido necesario a lo largo de los siglos.

** El cambio de nombre de Simón a Pedro por parte de Jesús se considera una afirmación de la solidez de su fe. Pero la triple negación de Pedro tras la crucifixión de Cristo socava esa comprensión—al igual que su impulsiva reprimenda a Jesús, tan solo unos versículos después, que lo impulsó a volverse hacia Pedro y decirle: "¡Quítate de delante de mí, Satanás!". En cambio, estoy convencido de que el nuevo nombre de Pedro refleja el cariñoso sentido del humor de Jesús, dada su notoria terquedad.

Las Escrituras aluden a que esto será conocido, en retrospectiva, como el “Tiempo de los Gentiles”, revelando proféticamente que la Iglesia asumirá una consistencia predominantemente gentil. Claramente, poco después de que comenzara la Diáspora judía en el año 70 d. C., la Iglesia comenzó a expandirse dramáticamente en naciones gentiles. Incluso cuando el pueblo judío sufría el castigo descrito por Moisés por su rebelión contra Dios y su amplio rechazo a Su Mesías, la nueva rama gentil creció y prosperó.

El Señor no ha terminado de alimentar esa rama. La Iglesia continúa agregando almas (gentiles y judías) al Reino. Pero el crecimiento se ha trasladado a partes del mundo previamente paganas, mientras que la luz se está apagando en naciones que antes eran cristianas. Mientras tanto, el regreso de los judíos y su readquisición de Jerusalén indican que el Tiempo de los Gentiles está llegando a su fin. El Espíritu de Dios ha atraído a la Casa de Israel para que comience a regresar en masas a su hogar, preparando el escenario para la culminación profetizada de la historia humana.


Además de eso, un pastor judío en Israel me dijo recientemente que, mientras la tasa de crecimiento de la Iglesia gentil está disminuyendo o revirtiéndose, los seguidores judíos mesiánicos de Cristo se están multiplicando a un ritmo acelerado. Esos creyentes judíos son parte del cuerpo contemporáneo de Cristo al que nos referimos como la Iglesia, pero esa tendencia por sí sola indica que estamos al borde de una transición importante.

Lo que Viene Después

Aunque podríamos ver que otros eventos profetizados ocurran si Jesús tarda en regresar, el próximo acontecimiento importante en la línea de tiempo de los eventos de los Tiempos del Fin es el Rapto mismo. Ese glorioso encuentro de todos los santos de la Iglesia es algo que los apóstoles anticiparon incluso en su época.  Porque sabían que el regreso de Jesús sería inminente—y podría ser “pronto” desde una perspectiva eterna—, estaban muy motivados a soportar cualquier dificultad y compartir el Evangelio.

A medida que Jesús tardaba, los burladores comenzaron a dudar de la validez de las promesas de Jesús o a redefinirlas con interpretaciones espiritualizadas y fantasiosas. Esos mismos burladores ahora desprecian a quienes esperan con ansias la venida del Señor con acusaciones cínicas, acusándolos de ser/estar:
  • Demasiado enfocados en el Cielo como para útiles en la Tierra
  • Con la cabeza en las nubes
  • Indiferentes ante la creciente violencia y maldad
  • Desconectados del mundo, mientras se retiran a una montaña para esperar al Señor
  • Consumidos por fijar fechas
Al contrario, los cristianos que comprenden plenamente la cercanía de la venida de Jesús están comprometidos con la evangelización urgente, la vida santa y mantener nuestros ojos en Jesucristo—tanto en el aquí y ahora como en anticipación a Su inminente regreso.

Más por Venir

El resto de esta edición de enero/febrero se centrará en el primero de la serie de eventos que nuestro Gráfico de Profecía resume: la Era de la Iglesia. Las ediciones posteriores durante los próximos 12 meses tratarán sucesivamente el resto del gráfico. Además del material impreso contenido en el Farolero, hemos creado una serie de enseñanzas en video relacionadas con el Gráfico de Profecía. Sólo tienes que hacer clic en el código QR que aparece en el gráfico (o visitar ChristInProphecy.org) para acceder a esos amplios recursos.

Ya sea leyendo, viendo o estudiando—de manera individual o en pequeños grupos—oramos para que este gráfico sea una bendición para ti y para todos los que reciban una copia.

Mientras vivimos en la Era de la Iglesia, tenemos la gran bendición de ver la Palabra profética “aún más segura” e incluso cumpliéndose ante nuestros ojos. Siguiendo el consejo de Pedro, ciertamente debemos “prestar atención como a una lámpara que brilla en un lugar oscuro, hasta que amanezca el día y el Lucero de la Mañana aparezca en [nuestros] corazones” (2 Pedro 1:19).

¡Propongámonos hacerlo juntos en los próximos meses!

¿Está Listo?

El Ministerio Cordero y León ha estado proclamando el pronto regreso de Jesús durante más de 45 años. Ese mensaje se vuelve más pertinente con cada día que pasa. Él podría irrumpir desde los cielos antes de que esta edición del Farolero les llegue en formato electrónico o por correo. Pero aquí está la otra verdad: algunos de los que reciben esta revista podrían ser llamados a casa incluso antes de que se escriba la próxima edición.

De manera similar, personas a tu alrededor—y en tu propia familia y círculo de amigos—están al borde de la Eternidad. En ese instante en que un incrédulo pasa de esta vida, los años que parecían pasar tan lentamente llegarán a su fin de manera demasiado repentina.

Por tu bien—y por el bien de Dios, porque nuestro Padre Celestial no desea que nadie perezca—es imperativo que aprovechemos cada oportunidad para instarles a huir de la ira venidera. Por tu amor a Dios (y Su gran amor por nosotros), asegúrate de que todos los que conoces estén preparados, ¡antes de que sea demasiado tarde!

Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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martes, 6 de enero de 2026

Los Tiempos de los Gentiles

 Tim Moore

…Jerusalén será pisoteada por los gentiles hasta que se cumplan los tiempos de los gentiles”. – Lucas 21:24

A menudo es difícil reconocer dónde te encuentras o qué está sucediendo “en el momento”. Podemos reflexionar sobre el pasado, obteniendo una comprensión adicional a través de la experiencia. Y podemos meditar y anticipar lo que está por venir. Pero, en ese instante que transita continuamente y que llamamos presente, la perspectiva puede desvanecerse.

Incluso en el curso de la historia de la Iglesia, los acontecimientos significativos y los puntos clave de transición se reconocen mejor con perspectiva histórica. Ya sea las 95 Tesis de Lutero, diversos avivamientos trascendentales o un desliz hacia la apostasía, los cristianos que vivieron esos momentos no comprendían inicialmente la importancia de la época que estaban experimentando. Consideremos el testimonio de las Escrituras respecto a los hijos de Isacar. Aunque todo Israel vivía el mismo momento en el tiempo, fueron elogiados por su capacidad “de discernir los tiempos, para saber lo que Israel debía hacer” (1 Crónicas 12:32).

Reflexionando sobre los últimos 100 años, la mayor parte de la Iglesia gentil ha estado dormida. Aunque las Señales de los Tiempos se han multiplicado ante nuestros ojos—aumentando en frecuencia e intensidad, y convergiendo como nunca antes—la mayoría de los seguidores fieles de Cristo parecen ajenos a que la hora se está haciendo proféticamente tardía.

Judía o Gentil

¿Es la Iglesia judía o gentil? De hecho, es ambas. Pero, a lo largo de sus casi 2,000 años de historia, la Iglesia ha evolucionado de ser un cuerpo exclusivamente judío a ser predominantemente gentil. Tras la introducción del Evangelio en todo el Imperio Romano, la Iglesia creció exponencialmente entre las naciones gentiles del mundo. Lamentablemente, el número y el porcentaje de creyentes judíos disminuyó con los años.

El Concilio de Jerusalén, con los apóstoles discutiendo sobre los creyentes gentiles.

Ignoradas tanto por judíos como por gentiles fueron las palabras de Jesús a la mujer cananea (gentil): “No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mateo 15:24). El hecho de que luego respondiera a su fe (y a la de otros gentiles) afirmó que Él también ofrece gracia a todos los que acuden a Él. Pablo más tarde aclaró que el Evangelio es para “el judío en primer lugar, y también para el griego (gentil)” (Ro. 1:16 y 2:10). También nos exhortó a no ignorar un misterio: “que un endurecimiento parcial ha acontecido a Israel hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles” (Ro. 11:25). He sido testigo personalmente de un deshielo acelerado en la receptividad judía al Evangelio, lo que me indica que nos estamos acercando a la “plenitud de los gentiles” de la que Pablo escribió.

Durante la Era de la Iglesia, Pablo enfatizó que los seguidores gentiles de Cristo deberían ser intencionales en “hacer que los judíos tengan celos” de la fe que ahora tienen en el Dios de Abraham, Isaac y Jacob (Ro. 11:11). La totalidad de Romanos 9-11 señala el plan continuo de salvación de Dios para el pueblo judío, y su primacía como nación elegida según el pacto irrevocable que Él selló con Su propio juramento.

En pocas palabras, muchos cristianos gentiles malinterpretan la disciplina de Dios como una invalidación de Sus promesas. Al hacerlo, descuidan la enseñanza clara de la profecía bíblica y socavan su propia afirmación de creer en la Palabra de Dios.

La Advertencia... y la Promesa de Moisés

En Deuteronomio 28 y 29, Moisés advirtió lo que sucedería si los hijos de Israel se apartaban de Dios. Pronunciadas poco después de que Israel vagara 40 años en el desierto debido a su desobediencia en el Monte Sinaí, sus palabras resonaron profundamente en el pueblo. Pensaron: “Seguramente nuestros hijos y nuestros nietos aprenderán de las duras lecciones que hemos experimentado. Seguramente permanecerán fieles al Señor nuestro Dios”. Pero no lo hicieron.

Las maldiciones que Moisés predijo eran mucho más extensas y descriptivas incluso que las bendiciones prometidas por la fidelidad:

  • Dispersión
  • Persecución
  • Desolación

Todas las maldiciones que Moisés predijo (mucho más largas y descriptivas que incluso las bendiciones prometidas por la fidelidad) se cumplieron tras el rechazo generalizado del Mesías por parte de los judíos hace 2,000 años. Fueron esparcidos “de un extremo de la Tierra hasta el otro extremo de la Tierra” a partir del año 70 d. C. (Dt. 28:64). En esas tierras extranjeras y variadas, no encontraron descanso en su persecución, sino que se les dio “un corazón tembloroso, decaimiento de ojos y desesperación del alma” (Dt. 28:65). Para mediados del siglo XX, millones de judíos estaban viviendo la profecía de Deuteronomio 28:67: “Debido a lo que temerá tu corazón y por lo que verán tus ojos, dirás por la mañana: ‘¡Oh, si fuera de noche!’. Y dirás por la noche: ‘¡Oh, si fuera de mañana!’.

Incluso la Tierra se volvió desolada como lo profetizó Moisés. Privada de sus habitantes ordenados por Dios, se convirtió en “un desierto ardiente, no sembrado y estéril” (Dt. 29:23).

“’Te abandoné por un instante, pero con profunda compasión volveré a recogerte. Por un momento, en un arrebato de enojo, escondí mi rostro de ti; pero con amor eterno te tendré compasión’, dice el Señor, tu Redentor” (Isaías 54:7-8; NVI)

¿Por qué el Señor prometió reunir, restaurar, rejuvenecer y redimir a la Casa de Israel (un término proféticamente exacto de Ezequiel 36)? Para vindicar la santidad de Su propio gran Nombre (Ez. 36:23). Dios ha cumplido y cumplirá Sus promesas porque dio Su Palabra y Él es Dios. La evidencia de Su fidelidad a las promesas se acumuló a lo largo del siglo XX.

Fin de la Era de la Iglesia

Al hablar en iglesias de todo el país, he preguntado a cristianos experimentados que estaban vivos en 1948 y 1967 si recuerdan la emoción que rodeó los acontecimientos en Israel. Específicamente, ¿eran los seguidores gentiles de Cristo conscientes del significado profético del restablecimiento de Israel y de la recuperación por parte de los judíos de su antigua capital, Jerusalén?

Casi todos los que vivieron esos tiempos testificaron consistentemente que no hubo celebración, ni un “¡Ajá!”, ni siquiera una leve conciencia de que el reloj profético de Dios estaba acelerando. Sin una comprensión clara de las promesas de Dios a Israel, la mayoría de las personas no tenía realmente conciencia de lo que estaba sucediendo ante sus ojos.

Ciertamente, algunos cristianos gentiles sí comprendieron la importancia profética de esos eventos. Y en Israel, algunos judíos también eran muy conscientes de lo que Dios estaba haciendo en medio de ellos.

Cuando los paracaidistas de las FDI capturaron la Ciudad Vieja de Jerusalén del ejército jordano durante la Guerra de los Seis Días, tuvieron que preguntar cómo llegar al Muro Occidental a los dueños árabes de las tiendas. Se quedaron admirados ante el símbolo del patrimonio y anhelo judío—el sitio más sagrado del judaísmo hoy en día después del Monte del Templo. Las lágrimas corrían por sus rostros, pero incluso ellos no eran conscientes de la importancia profética de su logro. Un hombre sí lo era.

David Reagan describió ese momento de manera conmovedora:

El rabino Shlomo Goren, el rabino principal del ejército israelí, corrió hacia el muro y tocó el shofar. Luego, levantó la mano y dijo: “Les proclamo el comienzo de la Era Mesiánica.

Criado como judío ortodoxo, Goren entendía por las Escrituras que, cuando los judíos recuperaran el control de su antigua capital, Jerusalén, el tiempo de los gentiles estaría llegando a su fin y el Mesías vendría pronto. Respecto a los judíos, el Dr. Reagan concluyó: “No se van a sorprender por Su aparición. Se van a sorprender por Su identidad”.

David Ben Gurión proclamando el Estado de Israel, bajo el retrato de Theodor Herzl, 1948.

Aunque no podamos distinguir una línea clara de demarcación que separe la Era de la Iglesia de la Era Mesiánica en esta vida, hay pocas dudas de que la transición de una a otra ya ha comenzado.

Una Aceleración Profética

Después de casi 20 siglos, la justa ira de Dios (según Su descripción) hacia el pueblo judío comenzó a disminuir. Él escuchó sus gritos en los campos de concentración de Alemania y Polonia. Su corazón se conmovió por su persecución en Rusia y en todos los demás lugares a los que habían sido dispersados. Y comenzó a traerlos de regreso a su anhelada patria.

Con la readquisición por parte de los judíos de su antigua capital, parece que los tiempos de los gentiles están llegando a su fin. Jerusalén verá más drama y trauma cuando el Anticristo exija adoración en el templo reconstruido y las naciones del mundo rodeen la ciudad. Parafraseando a Winston Churchill, junio de 1967 no es el fin, sino, quizás, más bien el comienzo del fin.

Hasta que suene la trompeta y Jesús descienda del Cielo con un clamor para reunir a los suyos (los muertos en Cristo y los vivos que permanezcan), continuará la Era de la Iglesia. Tanto judíos como gentiles que expresen fe creyente en el Señor Jesucristo serán añadidos a la Iglesia. Y Su última orden permanente sigue en efecto: ocuparnos hasta ser relevados, evangelizar mientras aún haya tiempo, y permanecer vigilantes; porque nuestra Redención se acerca.

Ya seas judío o gentil, oro para que estés listo para recibir a nuestro Novio que pronto regresará.


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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viernes, 2 de enero de 2026

Observaciones del Editor: La Era de la Iglesia – La Pausa Estratégica de Dios

Director y Evangelista Sénior 
Ministerio Cordero y León



¿Les parece que el tiempo se está acelerando? Mirando hacia atrás, el 2025 pasó en un abrir y cerrar de ojos, con altibajos que apuntaban a esperanzas y temores intensificados.

Aquellos que no están arraigados en la Palabra Viva están destinados a ser sacudidos de un lado a otro como hojas en un torbellino. Pero aquellos que hunden raíces profundas en la Fuente de toda Verdad son capaces de entender los tiempos. Como los hijos de Isacar, saben qué hacer porque saben a Quién sirven.

A pesar del reciente desprestigio de quienes fijan fechas erróneas, hay una verdad a la que se aferran los entusiastas del Rapto: Jesús regresará. Las señales de Su regreso ciertamente están aumentando en frecuencia e intensidad, y multiplicándose como nunca antes. Trágicamente, el mundo burlón se mofa de las falsas alarmas y vuelve a sus búsquedas mundanas. Algunos cristianos se estremecen al ver que otra predicción esperanzadora se desmorona y deciden no dejarse atrapar por el alboroto del Rapto.

En el Ministerio Cordero y León, reconocemos abiertamente la necesidad de mantenernos enfocados en la tarea, cumpliendo la Gran Comisión. Apoyamos firmemente el crecimiento en el Espíritu, el discipulado de los seguidores de Cristo y la realización de buenas obras. La clave de estas disciplinas espirituales es trazar correctamente la Palabra de Dios, estudiando todo el consejo de las Escrituras, incluyendo Su Palabra profética.

Con eso en mente (y sabiendo que las Escrituras tienen mucho más que decir sobre la culminación de la historia humana que sobre su inicio), estamos emocionados de ofrecer un nuevo recurso para promover la comprensión de la profecía sobre el Tiempo del Fin. Esta edición del Farolero presenta un nuevo y emocionante gráfico que proporciona una Visión General de los Eventos de los Tiempos del Fin. La adición de cuatro páginas a esta revista comprende el folleto, que está disponible como material independiente.

La clave de este gráfico reside en la abundancia de material complementario disponible en línea. Cada evento principal será explicado en gran detalle en una serie de videos, a los que se puede acceder en nuestro sitio web (o mediante el código QR integrado).

Esta edición profundizará en la primera división principal del gráfico—La Era de la Iglesia. Todos los demás acontecimientos importantes destacados en nuestro gráfico de profecías serán explicados en futuras ediciones del Farolero. Pero todos los videos relacionados con el gráfico pronto estarán disponibles en línea para cualquiera que quiera adelantarse.

No escuchen a los detractores ni permitan que su corazón se turbe. Jesús regresará tal como se separó de Sus discípulos hace casi 2,000 años. Hasta que lo haga, tenemos trabajo que hacer, ¡y muy poco tiempo para hacerlo!


Tim Moore

Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

lunes, 29 de diciembre de 2025

Las Esperanzas y los Temores

 Por Tim Moore


Cuantas más cambian las cosas, más permanecen igual.

Esa frase fue introducida por primera vez en el mundo literario por el novelista francés Jean-Baptiste Alphonse Karr, pero captura la vanidad expresada por el autor del Eclesiastés. El Predicador que escribió ese libro de sabiduría llegó a comprender que no hay nada nuevo bajo el sol.

Aplicada a la profecía bíblica, podría ser más apropiado decir que muchas cosas parecen estar llegando a un punto crítico, o convergiendo. La batalla milenaria entre la oscuridad y la luz ha continuado desde el Jardín, pero ahora el choque de fuerzas espirituales parece particularmente intenso. Es como si Dios estuviera aumentando la presión (permitiendo que las señales proféticas se multipliquen exponencialmente) y Satanás estuviera reconociendo que su tiempo es corto.

Convergencia: La idea de que las señales proféticas se están multiplicando y entrelazando a un ritmo exponencial, indicando la rápida aproximación de los Tiempos del Fin. A medida que el Fin se acerca, esperaríamos naturalmente que la oscuridad se desate en una frenética anticipación de la Luz que pronto estallará desde los cielos; la Luz cuyos primeros indicios anunciarán la pronta desaparición de los terrores de la noche. Y eso es precisamente lo que está sucediendo.

Terror Santo o Esperanza Bienaventurada

Para aquellos que perciben las sombras que se alargan y reconocen que la maldad está en aumento, pero no comprenden las implicaciones de estos cumplimientos proféticos, la creciente desilusión amenaza con apagar su gozo. Muchas personas ven el aumento de guerras y rumores de guerras, la descomposición de la sociedad, el creciente alejamiento de la fe en la Iglesia y todas las demás señales predichas simplemente como evidencia de que el mundo “se está yendo al garete”. Lo que muchos no comprenden es que Jesús nos dijo que estas cosas sucederían. Él dijo: “En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo” (Juan 16:33).

Les he hablado de estas cosas para que en mí tengan paz. En el mundo tendrán aflicción, pero ¡tengan valor; yo he vencido al mundo! (Juan 16:33).

Si eres un cristiano veterano — es decir, un seguidor firme de Jesús que ha visto mucho a lo largo de una larga vida de fidelidad — ¡éste no es el momento de tambalearse! Eso es lo que la señora Margaret Thatcher solía decirles a sus colegas en el parlamento cuando muchos de ellos se debilitaban ante el peligro. Ella sabía que se podía alcanzar la victoria si se mantenían firmes y luchaban por lo que era correcto en principio y en el mejor interés de su nación.

Tenemos la seguridad de que la victoria ya está ganada, aunque Cristo aún no haya atado a Satanás ni instituido Su reinado en la Tierra. El Reino Milenario llegará pronto. Sólo tenemos que resistir y pelear “la buena batalla” un poco más (1 Ti. 6:12). El encargo de Pablo a Timoteo era continuar, siguiendo el mandato dado “hasta la aparición de nuestro Señor Jesucristo” (1 Ti. 6:13-15).

Pelea la buena batalla de la fe; echa mano de la vida eterna a la cual fuiste llamado y confesaste la buena confesión delante de muchos testigos (1 Ti. 6:12).

Nuestra situación actual está lejos de ser precaria. Para parafrasear al general de Marina Chesty Puller (cuando le dijeron que su batallón estaba rodeado por fuerzas chinas en Corea): “Estamos rodeados. ¡Bien! ¡Ahora no pueden escapar de nosotros!”.

Chesty Puller 

Amigos, estamos rodeados, no por el enemigo, sino por personas que desconocen su destino eterno. Puede que incluso sean enemigos involuntarios de la Cruz, pero las Escrituras dicen que Cristo murió por ellos, así como murió por mí y por ti. ¿Amamos a los perdidos con un amor semejante al de Cristo? ¿Estamos dispuestos a arriesgar la vida, la integridad física, la vergüenza, la humillación o incluso la simple incomodidad para compartir el Evangelio con aquellos que están pereciendo?

Una Brillante Esperanza para el Mañana
Perdón del pecado y una paz
que perdura, Tu querida
presencia para animar y guiar;
Fortaleza para hoy y brillante
esperanza para mañana, Bendiciones
todas mías, con diez mil
además.
    
¡Grande es Tu fidelidad!
¡Grande es Tu fidelidad!
Mañana tras mañana, veo nuevas
misericordias; Todo lo que he necesitado
Tu mano ha provisto—
¡Grande es Tu fidelidad, Señor, para conmigo!

– Thomas O. Chisholm (1923)

Si el Señor tarda y algunos de nosotros somos llamados a nuestro hogar celestial mientras la guerra continúa en la Tierra, ¿hemos entrenado a jóvenes soldados cristianos para tomar nuestro manto y continuar el avance? Hay una razón por la cual la Escritura dice que las puertas del Hades no prevalecerán contra la Iglesia de Jesucristo: debemos seguir avanzando hasta que nuestro Comandante nos releve del deber.

No hay duda de que el miedo está aumentando en el mundo. Es palpable en muchos círculos, incluso dentro de las filas de aquellos que están bien versados en la profecía bíblica. Pero, como cualquier buen comandante militar puede decir, el miedo es debilitante y contagioso. Por eso se nos dice que nos animemos unos a otros—y más aún cuando vemos que el Día se acerca.

La esperanza también es contagiosa. Una sola persona desbordante de esperanza resiliente y eterna (no simplemente esperanza en la esperanza o en una causa inútil, sino en una causa justa y una promesa confiable) puede motivar a otros a levantarse y seguir adelante.

El lema de las Fuerzas de Defensa de Israel es “Acharai”, que significa “¡Sígueme!”. Captura el énfasis en que los líderes lideren con valentía para alcanzar la victoria. Esa confianza inquebrantable es lo que ha distinguido a las FDI de sus enemigos árabes en las guerras de los últimos 80 años.

Cuando Jesús llamó a Sus discípulos, dijo: “Síganme”. Si eres un seguidor de Cristo, Él también te ha llamado a seguirle. Incluso mientras la batalla espiritual se libra a nuestro alrededor, podemos tener confianza porque Él ha prometido nunca dejarnos ni abandonarnos.

En el Rapto, cada seguidor de Jesús se levantará para encontrarse con nuestra Esperanza Bienaventurada. Durante la Tribulación, aquellos que se rebelen llegarán a darse cuenta de que Él es su Terror Santo. La elección es milenaria. Moisés presentó a los hijos de Israel la misma elección: vida y muerte, bendición y maldición. Les exhortó a escoger la vida para que ellos y sus descendientes pudieran vivir (Dt. 30:19).

A medida que el mundo se sale de control, te insto a elegir entre la esperanza y el miedo—una decisión que determinará tu eficacia en el ejército de Dios. Si eliges la esperanza, irradia confianza en la certeza de que el Santo Niño de Belén descenderá a nosotros, vendrá a a recogernos y a morar con nosotros, nuestro Señor Emmanuel.

Luego, levanta tu rostro, disciplina tus palabras y forma a aquellos que te siguen. Y permanece en la lucha, hasta que hayas echado “mano de la vida eterna a la cual fuiste llamado” (1 Ti. 6:12).


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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lunes, 22 de diciembre de 2025

Belén: Pequeña Ciudad de Batalla Espiritual (Parte 2 de 2)

 Por Tim Moore


Jesús como Palestino

A medida que el islam llegó a dominar el Medio Oriente, varios enclaves cristianos disminuyeron o fueron abrumados y erradicados. Eso incluía los bastiones cristianos eruditos de Alejandría, Damasco y Alepo. Sé que aún hoy permanecen minorías cristianas considerables en esos lugares (al menos hasta la guerra civil siria y el auge del ISIS que diezmaron a la Iglesia siria), pero el centro cristiano se trasladó notablemente hacia el Oeste. Ese hecho se demuestra con el cambio de nombre de Constantinopla (la capital oriental de la Iglesia Ortodoxa) a Estambul, una ciudad marcadamente musulmana hoy en día.

Con respecto a Belén, una población cristiana significativa permaneció también hasta tiempos muy recientes. La mayoría de los árabes palestinos que vivían en Belén (86%) afirmaban tener una herencia cristiana tan recientemente como en 1950, pero esa mayoría se ha reducido hoy a menos del 10% ante la hostilidad musulmana implacable. Parece existir una compulsión por parte de los musulmanes de apoderarse, o al menos intentar afirmar su superioridad sobre, los sitios sagrados cristianos. Es la razón por la cual la llamada a la oración musulmana más alta (y más larga) en Israel se hace escuchar a todo volumen desde los altavoces del minarete erigido inmediatamente junto a la Iglesia del Santo Sepulcro. Los musulmanes olvidan que, aunque el adhan (llamada a la oración) sea lo suficientemente fuerte como para despertar a los muertos, ¡Jesús ya ha resucitado! (Ese deseo de marcar territorio y obtener ascendencia también explica el intento musulmán de erigir una mezquita en el sitio del 11 de Septiembre de las Torres Gemelas). Esa impulsión de negar y destruir es evidente en Belén.

Incluso ahora, los cristianos restantes en Belén pueden señalar la Universidad de Belén (católica) y el Colegio Bíblico de Belén (evangélico). Pero, al igual que muchos que se describen a sí mismos como cristianos en toda Europa y el hemisferio occidental hoy en día, la identidad cristiana es algo que la mayoría de los árabes palestinos ven como un patrimonio, no como una fe activa o una relación personal.

Un querido amigo fue invitado una vez al Bethlehem Bible College para considerar posibles oportunidades de enseñanza. Durante su reunión con el presidente y el personal, mientras también estaba en un viaje de peregrinación, sus anfitriones se ofendieron cuando él se refirió a Israel como Israel. Los cristianos árabes expresaron gran desagrado y le aconsejaron que nunca llamara a la tierra de Palestina con ese odioso nombre (Israel). Su reverencia por la Palabra de Dios y Sus promesas al pueblo y a la Tierra de Israel era superada por su nacionalismo árabe palestino. Mi amigo se dio cuenta de que no podría enseñar todo el consejo de la Palabra de Dios en un lugar así.

Incluso ahora, la propaganda generalizada afirma que Jesús era palestino. Trágicamente, algunos que profesan seguir a Cristo han abrazado un antisemitismo virulento, distorsionando Su identidad judía y negando las promesas de pacto de Dios a Israel. 

Un episodio refleja esta animosidad mejor que cualquier otro que conozca.

En los años 90, una oleada de atentados terroristas sacudió Israel mientras los palestinos intentaban infligir gran dolor y sufrimiento al pueblo judío. Tras un ataque insensible contra civiles judíos (siempre el blanco más fácil para los terroristas), un grupo de árabes huyó hacia Belén y se lanzó a la Iglesia de la Natividad. Durante varios días, las FDI intentaron atraer a los terroristas fuera de la iglesia sin asaltar realmente el edificio. Seguían el protocolo clásico de rehenes, con música alta, luces brillantes y negociaciones las 24 horas. Finalmente, francotiradores de las FDI intercambiaron disparos con los terroristas mientras estos disparaban desde el interior de la iglesia.

Finalmente, se llegó a un acuerdo por el cual se permitiría a los terroristas viajar sin obstáculos a Gaza. Llegaron a la franja de tierra ahora controlada por Hamás y fueron recibidos como héroes. Tras su partida, los sacerdotes y monjes que administraban la Iglesia de la Natividad descubrieron bombas y trampas dejadas por los terroristas. Se vieron obligados a solicitar la ayuda de zapadores de las FDI (expertos en desactivación de explosivos) para desactivar y retirar los dispositivos amenazantes.

Antes de reabrir la iglesia como una importante atracción turística, los cuidadores “cristianos” de la Iglesia de la Natividad celebraron un servicio especial para limpiar ceremonialmente el edificio de la presencia de los judíos. Esa actitud reprobable (y el hecho de que la Autoridad Palestina, similar a la mafia, controle Belén) es la razón por la que el Ministerio Cordero y León ya no va allí durante los viajes de peregrinación. Eso, y el hecho de que mi guía judío probablemente sea perseguido y asesinado si se atreve a visitar Belén.

Hay cristianos fieles en Belén. Conozco a algunos de ellos personalmente. Pero la ciudad está en las garras de matones que justifican su odio como parte de su fervor religioso. Esa ideología satánica incluso ha infectado a muchos que dicen seguir a Jesús pero rechazan Su judaísmo y niegan Su fidelidad a Su pacto con los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob. Cuando incluso el nombre de Israel es repugnante para quienes se llaman a sí mismos cristianos, es evidente que están adorando a un Cristo falso.

Pero esa actitud cada día se está extendiendo más.

Belén como Símbolo de la Oscuridad Creciente

Cada Navidad, los cristianos de todo el mundo cantarán villancicos que describen la Natividad. Mostrarán belenes que incluyen a Jesús y a Sus padres terrenales, junto con animales, pastores, Reyes Magos y ángeles (mezclando a los diversos participantes que son descritos por Mateo y Lucas, aunque comprimiendo la cronología de sus visitas de adoración). Incluso imaginarán con nostalgia el pequeño pueblo donde nació Jesús e intentarán imaginar los pastos tranquilos y las calles oscuras del lugar de nacimiento de Jesús.

Al mismo tiempo, demasiados de ellos caerán en la mentira de que Jesús era palestino— o al menos estaba muy alejado del pueblo judío y de la nación de Israel que conocemos hoy. En lugar de compartir Su amor tanto por judíos como por gentiles, han decidido, ya sea de manera subconsciente o intencional, que la Iglesia ha reemplazado a Israel en el pacto eterno establecido por Dios. Tal teología va en contra de los escritos de Pablo en Romanos 9-11 y de todo el alcance de la Palabra de Dios.

¿Por qué esta batalla espiritual por los corazones y las mentes de los cristianos (sin mencionar la actitud y los prejuicios del mundo incrédulo) está tan encarnizada? Porque Satanás sabe que su tiempo es corto. Puede discernir las mismas señales de los tiempos que tú y yo deberíamos reconocer, y conoce la profecía bíblica. Él, quizás más que cualquier criatura mortal, cree en la Palabra de Dios al pie de la letra, aunque esté tratando desesperadamente de frustrar la voluntad de Dios y anular Sus promesas. Satanás cree que si puede erradicar a los judíos (algo que Amán, Herodes, Hitler y Hamás han intentado hacer en diferentes momentos de la historia humana), puede demostrar que Dios es un mentiroso. Aunque muchos caerán en sus engaños, el diablo fracasará en ese malvado intento.

Cuando Phillips Brooks escribió el querido villancico, Oh, Pequeña Ciudad de Belén, capturó la desesperada esperanza de todo corazón que se acobarda en la oscuridad, incluso si ignora la Luz. La Luz eterna brilló en la pequeña ciudad, cuyas calles yacían oscuras y silenciosas, y cuyos habitantes dormían profundamente y sin soñar.

Phillips Brooks

La batalla entre la Oscuridad y la Luz continúa hoy en día. Pero, a todos los que lo invocan, el Santo Niño de Belén expulsará el pecado y entrará, haciendo que un corazón oscuro renazca.

La canción de Brooks termina con un anhelo de que Cristo descienda nuevamente. Cuando lo haga—primero viniendo por Su Iglesia y, luego, para reinar en la Tierra—habrá de permanecer con nosotros como Emanuel, Dios con nosotros, por los siglos de los siglos

¡No teman, pueblo de Belén! ¡Nuestra Esperanza Bienaventurada viene pronto!


Lea la parte 1 aquí

Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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