miércoles, 12 de febrero de 2020

Interpretando Hebreos: Comenzando con los Lectores

Por Dr. Charles C. Bing



Muchos encuentran a Hebreos como un libro difícil de interpretar. Tal vez la mayor dificultad es la interpretación de los cinco pasajes de las advertencias (2:1-4; 3:7-4:13; 6:1-8; 10:26-39; 12:25-29). Muchos comentarios tratan a estas como advertencias para los incrédulos entre los lectores. Esto considera al público objetivo de las advertencias a aquellos que profesan, pero no poseen, la fe. Pero, ¿es esto consistente con la evidencia en el texto? La mayoría está de acuerdo en que el resto del libro claramente les habla a creyentes. ¿Existe alguna aparente disparidad entre la manera en que esas advertencias se abordan y el resto de la epístola?

Evidencia externa a las advertencias

El sentido común nos muestra que la epístola fue escrita para creyentes, como la mayoría está de acuerdo. No necesitamos decir más. Además de las advertencias, encontramos que se dirige a los lectores como “hermanos” (10:19; 13:22) y “hermanos santos” (3:1). Se les dicen cosas que sólo pueden aplicarse a los cristianos (3:1; 6:9; 5:12; 10:24- 25). Note que todos estos aparecen un poco antes o después de las secciones de las advertencias.
Exhortaciones

También, la naturaleza de las exhortaciones en el capítulo 13 muestra que, obviamente, están destinadas a los creyentes. No existe ningún intento de aplicarlas a dos grupos diferentes. De hecho, en toda la epístola, los pasajes de las advertencias nunca se introducen con una transición que indique que el autor está cambiando su atención a un grupo diferente dentro de los lectores. Implicar lo contrario es artificial y, por lo tanto, interrumpe el flujo del texto.

Evidencia interna de las advertencias

Ahora vamos a examinar cómo le habla el autor a los que quiere advertir. Su lenguaje deja en claro que ellos son cristianos.

1. Se les habla en primera persona plural, lo que muestra que el autor se identifica con ellos como creyente (la terminación “omos” en 2:1,3; 3:14,19; 4:1,3,11; 6:1,3;10:26,30,39; 12:28; y “nosotros” en 4:2; 12:28).

2. También son llamados “hermanos” (3:12). De la misma manera que en las secciones sin advertencias, esto claramente muestra su posición común en la familia de Dios.

3. Han creído (4:3; 10:39). Esto habla de una fe incondicional en Cristo como Salvador. No se le dice que casi creyeron, o que no creyeron lo suficiente.

4. Tienen la confianza cristiana (3:14; 10:35). Esto se refiere a su seguridad de los beneficios de las provisiones de Cristo. Por lo tanto, se les dice que se mantengan firmes (3:14; 4:14; 10:23) y que perseveren (10:36) en esa confianza.

5. Están en peligro de negar su fe. Aún no lo han hecno, pero podrían “deslizarse” (2:1), “apartarse del Dios vivo” (3:12), “recaer” (6:6), “retroceder” (10:39), o “desechar” (12:25). Todo este lenguaje demanda un punto de partida del cual puedan caer. El único punto en la epístola es Jesucristo y su confesión de Él.

6. Se les motiva a que entren en el reposo de Dios (4:11) y que maduren (6:1). Como en el Antiguo Testamento, el “reposo” se refiere no sólo a recibir la promesa de Dios, sino también disfrutarla. Esto es un privilegio sólo para los creyentes, así como la posibilidad de crecer a la madurez.

7. Sufrieron por su fe después de que fueron “iluminados” (10:32-34). Pudieron soportar esta persecución porque sabían que tenían una posesión celestial (10:34).

8. Nunca se les dice que tienen que creer en Cristo, lo cual pudiéramos esperar si fueran incrédulos. Sería una vergüenza que el autor hubiera omitido eso. En lugar, él dice que la epístola fue escrita para exhortar o animar a los lectores (13:22).

9. Se les describe como que han experimentado las bendiciones que vienen con la fe en Cristo. La evidencia más convincente está en 6:4-5: Fueron “iluminados”, han “gustado del don celestial”, fueron “partícipes del Espíritu Santo”, y “gustaron de la buena Palabra de Dios y los poderes del siglo venidero”. Cualquier intento de aplicar estas descripciones a los incrédulos sería forzar el texto a expensas de una buena exégesis y el sentido llano del lenguaje. También recibieron “el conocimiento de la verdad” (10:26), fueron “santificados” (10:29), “conocieron” a Dios (10:30), fueron “iluminados” (10:32), y, por implicación, son llamados “justos”' o rectos (10:38).

10. Se les dan analogías del Antiguo Testamento que, en el pasado y ahora en su presente, aplican al castigo de Dios sobre Su pueblo. En 3:16 se usa el Salmo 95 para hablar de los redimidos que salieron de Egipto y que obviamente aplica a los lectores redimidos. En 10:30 se habla de Deut. 32:36, que habla de Dios juzgando a “Su pueblo”. Que esto aplica a los creyentes es obvio en 10:31 en donde está el prospecto de caer “en” las manos de Dios. No pueden caer de Sus manos.

11. Se les exhorta a que sirvan “a Dios agradándole con temor y reverencia” (12:28), algo imposible para los incrédulos.

12. Enfrentan la perspectiva de recompensas condicionadas a su perseverancia fiel y obediencia. Pueden ser “participantes de Cristo” (3:14), entrar en el reposo de Dios (4:9,11), tener “una mejor y perdurable herencia en los cielos” (10:34), recibir “tan grande galardón” (10:35), y recibir “un reino inconmovible” (12:28).

Conclusión

La evidencia de que el autor se está dirigiendo a cristianos, tanto en la naturaleza general de la epístola y en las advertencias mismas, es abrumadora. No hay necesidad de ver como incrédulos a los que se les escriben las advertencias. Ellos no tienen necesidad de salvación, sino de una perseverancia fiel. Evidentemente, ellos eran judíos creyentes que estaban siendo tentados a disfrazar su cristianismo con el judaísmo, o revertirse del todo, por la amenaza de la persecución.

Probablemente la razón por la que muchos interpretan estas advertencias como escritas a incrédulos es por la severidad de los juicios amenazantes, especialmente aquellos que mencionan el fuego. ¿Será que la mención del fuego implica automáticamente una amenaza de condenación eterna? ¡Absolutamente no! Pero eso es materia de otro estudio.

Nosotros que creemos, tomemos en serio tanto las exhortaciones para crecer en nuestra confesión de Cristo y las advertencias acerca de descuidar nuestro crecimiento. Todo Hebreos puede aplicar para nosotros.

Fuente:

El Vigilante: Desde Belén, la Verdadera Historia de la Primera Navidad.


Erick Stakelbeck está en Belén con el historiador bíblico Aaron Eime, para visitar el sitio de la primera Navidad y aprender la verdadera historia del nacimiento de Jesús.

jueves, 6 de febrero de 2020

Un Modelo para el Discipulado Balanceado

Por Dr. Charles C. Bing



Los cristianos están de acuerdo en que Jesús nos mandó a hacer discípulos en Mt. 28:18-20. Pero hacer discípulos tiene diferentes significados para diferentes personas. ¿Cómo podemos saber cuándo hemos hecho un discípulo? ¿Es alguien que ha pasado un curso o una serie de cursos de discipulado? ¿Es alguien que ha aprendido la doctrina bíblica? ¿O hemos hecho un discípulo cuando le enseñamos a alguien a tener un tiempo de meditación o devocional?

Una encuesta de los programas de discipulado, cursos, y libros demuestra las diferentes opiniones acerca de lo que significa hacer discípulos. Algunos nunca clarifican lo que están tratando de producir, y rápido se vuelve evidente que existen diferentes maneras de llegar allí. Algún material está altamente orientado hacia el conocimiento de la doctrina o de la Biblia. Otros escogen un enfoque hacia hábitos de disciplina como orar, estudio bíblico, y evangelismo. Aun así, otros materiales se pueden enfocar en las relaciones o en el carácter.

Un elemento que parece faltar consistentemente en los materiales de discipulado es una adecuada motivación. Tal vez ésta es la razón por la que muchos que pasan los cursos de discipulado fallan cuando tratan de cumplir con su compromiso. Jesús le puso un gran precio al discipulado. Los discípulos deben estar motivados a pagar el precio. Cuando Jesús explicaba acerca del discipulado, Él constantemente hablaba de bendiciones, consolaciones, recompensas, y significado eterno. Un discípulo verdaderamente motivado va a vencer todos los obstáculos para aprender la doctrina y la Biblia, va a hacer las disciplinas necesarias, y va a desarrollar las relaciones necesarias.

Aquí es donde entra la gracia. La gracia de Dios que nos da la salvación es la motivación para seguir a Cristo como discípulos. Tristemente, muchos o la mayoría de los materiales parecen omitir una aplicación constante de las bendiciones de la gracia para la vida y crecimiento del cristiano. Sin embargo, Jesús incorporó la gracia en Sus enseñanzas de discipulado como una motivación. Él habló de las recompensas temporales y eternas, una rendición de cuenta en el futuro para nuestras obras (en el Tribunal de Cristo), y un significado eterno (Mt. 10:37-39; 16:24-27; Mr. 10:28-31; Lc. 9:23-26; Jn. 8:31-32).

Para hacer un discípulo, debemos empezar pensando en el final. En Mt. 10:25, Jesús dice, “Bástale al discípulo ser como su maestro”. Nuestro objetivo debe ser hacer que el discípulo se parezca a Cristo. Los programas de discipulado, cursos, o materiales deben producir un seguidor de Cristo comprometido, quien está cimentado en la gracia, y por lo tanto, está motivado a crecer en las características de un discípulo como lo enseñó nuestro Señor.

Con eso en mente, aquí hay un modelo de cuatro partes para un discipulado balanceado:

1. ¿En qué quiere Dios que yo me convierta? Esto involucra una transformación mientras el discípulo se hace más como Jesús en su carácter interior.

2. ¿Qué es lo que Dios quiere que conozca? La información que se provee en forma de doctrina y el conocimiento de la Biblia son necesarios para vivir una vida piadosa.

3. ¿Qué es lo que Dios quiere que haga? No podemos tener un verdadero discipulado sin disciplina, aunque podemos tener disciplina sin discipulado. El enfoque aquí es en la aplicación de la verdad en la vida y el comportamiento.

4. ¿Qué es lo que Dios quiere que disfrute? Aquí está la motivación para el discipulado continuo mientras el discípulo obtiene una perspectiva eternal a través de la apreciación de la gracia de Dios.

Conclusión

El discipulado es más que conocimiento. Es más que hacer. Es conocimiento, y hacer, y ser por las razones correctas. Esas razones son la respuesta del cristiano a la gracia de Dios. Sabemos que estamos produciendo discípulos de Cristo cuando vemos gente balanceada en la apariencia de Cristo a través de la transformación, la información, la aplicación, y la motivación. Tal discípulo va a producir discípulos similares.


Fuente: 

jueves, 16 de enero de 2020

Libro: Viviendo en Tiempo Prestado – Capítulo 10 (parte 3)

La Convulsión de la Naturaleza 

El mensaje de los desastres naturales


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Un Libro Profético

En 2006, un corresponsal de la Casa Blanca (uno de los 250 que hay en el mundo) llamado William Koenig, escribió un libro titulado “Ojo a Ojo”. Fue subtitulado “Enfrentando las consecuencias de dividir a Israel”.1 La tesis del libro era que muchas de las calamidades naturales, reveses económicos y crisis políticas experimentadas por los Estados Unidos desde 1991 han estado directamente relacionados con las acciones que hemos tomado para obligar a Israel a entregar territorio a los árabes.

Koenig es un devoto cristiano evangélico que tiene el don de la profecía. En consecuencia, tiene el discernimiento para ver la relación sobrenatural entre los sucesos mundiales y los juicios de Dios.

Su libro tiene una portada muy profética. Muestra al Presidente Bush mirando por encima de su hombro derecho a un huracán, y en el ojo del huracán estaá la Estrella de David, el símbolo de Israel.

El título del libro, Ojo a Ojo, fue sugerido por la esposa de Koenig.2 Ella lo tomó del comentario de Matthew Henry sobre Isaías 52:8 —

Ellos [los vigilantes] verán un acuerdo y una correspondencia exactos entre la profecía y los eventos, la promesa y la actuación; verán cómo se ven en otro ojo por ojo, y estarán satisfechos de que el mismo Dios habló lo uno e hizo lo otro.3


En otras palabras, en los tiempos del fin habrá gente que estará proféticamente dotada para reconocer la correspondencia entre las profecías de la Biblia y los eventos mundiales.

En su libro, Koenig muestra los sorprendentes paralelismos entre el maltrato de EE.UU. a Israel y las consecuentes calamidades naturales, los reveses económicos y las crisis políticas. Déjenme mostrarles algunos ejemplos.

La Conferencia de Madrid — Esta conferencia, la que forzamos a Israel, marcó el principio del proceso de “tierra por paz”. La apertura de la conferencia el 30 de octubre de 1991, coincidió con la formación de la “Tormenta Perfecta”. Esa fue la tormenta que rompió récords sobre nuestra costa atlántica, la que produjo olas de 30 metros de altura que dañaron duramente la casa del Presidente Bush en Kennebunkport, Maine. Los titulares de USA Today el 1 de noviembre mostraban las historias de la tormenta y la Conferencia de Madrid una al lado de la otra.4

La Ronda Seis de las conversaciones bilaterales sobre el acuerdo de paz — En junio de 1992, Yitzhak Rabin fue elegido como el nuevo Primer Ministro de Israel. El gobierno de EE.UU. inmediatamente insistió que viniera a Washington, D.C., y se reuniera con Yasser Arafat. El día que ese encuentro comenzó, el 24 de agosto de 1992, el Huracán Andrew golpeó Florida con vientos de 284 km/h. Los daños producidos sumaron 30,000 millones de dólares — el huracán más costoso en la historia de EE.UU. hasta ese momento.5

Arafat en la ONU — En septiembre de 1998, Yasser Arafat fue invitado a hablar en una sesión especial de la Organización de las Naciones Unidas que se llevó a cabo en Nueva York. El Presidente Clinton preparó un encuentro con él para presionar a Israel. En el momento que la reunión tenía lugar, el Huracán Georges aplastó la Costa del Golfo, causando daños por valor de más de 6,000 millones de dólares.6

Arafat y un Estado Palestino — Con el aliento de EEUU, Arafat anunció que iba a proclamar un Estado Palestino el 4 de mayo de 1999. A pesar de que el Presidente Clinton más tarde persuadió a Arafat para posponer la declaración al menos hasta diciembre, en el mismo día que la proclamación estaba programada para ser hecha (3 de mayo en EE.UU., 4 de mayo en Israel), el tornado más potente de la historia de EE.UU. desgarró la ciudad de Oklahoma con vientos de 500 km/h, destruyendo más de 2,000 hogares.7

La Cumbre de Camp David — Desde el 11 al 24 de julio del verano del año 2000, el Presidente Clinton organizó una conferencia cumbre entre Israel y la Autoridad Palestina. Clinton presionó al Primer Ministro israelí Ehud Barak a entregar la parte central de Israel. Durante esos días precisos, una gigantesca ola de calor golpeó el centro-sur de EE.UU. y se produjeron incendios en los estados occidentales. En un momento, había más de 50 incendios activos que consumieron más de 200,000 hectáreas antes de que acabara ese mes.8

La celebración de Ramadán en la Casa Blanca — En la noche del jueves 7 de noviembre de 2002, el Presidente Bush organizó una cena en la Casa Blanca para honrar la fiesta religiosa musulmana llamada Ramadán. En su discurso esa noche, el Presidente dijo:9

…esta temporada conmemora la revelación de la palabra de Dios al profeta Mahoma en el santo Corán. Hoy esta palabra inspira a los fieles musulmanes a llevar vidas de honestidad e integridad y compasión…

Vemos en el Islam una religión que traza sus orígenes hacia atrás en la llamada de Dios a Abraham…

Dos días más tarde, un total de 88 tornados golpearon Arkansas, Tennessee, Alabama, Mississippi, Georgia, Ohio y Pennsylvania.

El Plan de Paz para el Medio Oriente — El 30 de abril de 2003, el Embajador de EE.UU., Daniel Kurtzer, presentó la “Hoja de Ruta” del plan de paz al Primer Ministro israelí Ariel Sharon. Era un plan formulado por una coalición impía llamada “el Cuarteto”. Este grupo estaba formado por Rusia, la Unión Europea, las Naciones Unidas y los Estados Unidos. Llamaba a Israel a entregar Gaza y su núcleo territorial de Judea y Samaria a los palestinos. El 3 de mayo, el Secretario de Estado, Colin Powell, salió hacia Medio Oriente para tener las conversaciones para implementar ese plan.

El 4 de mayo, el Secretario Powell se reunió con el líder terrorista de Siria, Hafez Assad, y se comprometió con él a incluir la entrega de los Altos del Golán en el plan de paz. Ese día, un enjambre de tornados comenzó a hacer pedazos el centro de EE.UU. Durante los siguientes siete días, hubo un total de 412 tornados — el grupo más grande jamás observado por la NOAA (Administración Nacional Atmosférica y Oceánica) desde que comenzó a mantener registros en 1950. El récord anterior había sido 177 tornados en 1999.10

En resumen, entre octubre de 1991 y noviembre de 2004, los EE.UU. experimentaron:11
  • 9 de los 10 eventos más costosos cubiertos por las compañías aseguradoras en la historia de EE.UU.
  • 9 de los 10 más grandes desastres naturales, tal como han sido calificados por los costos de ayuda por FEMA (Agencia Federal para el Manejo de Emergencias)
  • 5 de los huracanes más costosos huracanes en la historia de EE.UU.
  • 3 de los 4 enjambres de tornados más grandes en la historia de EE.UU.

Todos los cuales estaban relacionados con nuestros intentos de presionar a Israel para que dividiera  su tierra o entregara parte de su capital, Jerusalén.

El mundo se reiría y llamaría a esto coincidencias, pero no creo en las coincidencias. Sólo creo en las incidencias de Dios. Dios es Soberano. Él está en control.

La Retirada de Gaza

Uno de los eventos caóticos más recientes en Israel fue la retirada forzada de todos los judíos de Gaza, en el verano de 2005. Comenzó el 7 de agosto y continuó hasta el 22 de agosto, y casi 9,000 israelíes fueron arrancados de sus tierras y hogares.

Muchos habían estado en el área durante 35 años. Su desalojo se hizo ante la insistencia del gobierno de los Estados Unidos, como parte de la política de apaciguamiento de “intercambio de tierras por la paz".

Fue un evento desgarrador ver a mujeres y niños siendo maltratados, sinagogas violadas, rollos de la Torá profanados, casas arrasadas, tumbas excavadas y granjas destruidas. Comunidades judías enteras fueron sacadas por la fuerza de la tierra que Dios le ha dado al pueblo judío como una eterna posesión (Salmos 105:8-11).

El impacto económico en la economía israelí fue abrumador. Las granjas en Gaza representaban el 70% de los productos orgánicos israelíes, el 60% de las hierbas exportadas del país, el 15% de sus exportaciones agrícolas totales, el 60% de sus exportaciones de tomate cherry, y 120 millones de dólares de sus exportaciones de flores.

Y mientras se realizaba esta farsa, la Secretaria de Estado Condoleezza Rice comenzó a aplicar más presión con la siguiente declaración: “Todos simpatizan con lo que los israelíes están enfrentando. . . pero no puede ser solamente Gaza”.12

La Respuesta Sobrenatural

La retirada de Gaza finalizó el 22 de agosto de 2005, y al día siguiente, el gobierno de Bermudas anunció que una depresión tropical se había formado frente a su costa. Apodada "Katrina", la tormenta se convirtió rápidamente en el huracán más poderoso de la historia moderna. Se estrelló contra Nueva Orleans y la costa de Mississippi cuatro días después, el día 27. El huracán interrumpió el 25% de nuestra producción de petróleo crudo y destruyó el puerto más grande de nuestra nación (el quinto más grande del mundo en términos de tonelaje).

Creo que es interesante notar que el huracán golpeó sólo tres días antes de que Nueva Orleans — que a menudo se refiere a sí misma con orgullo como la "Sin City USA" (la Ciudad del Pecado de EE.UU.) — tuviera programada a albergar un evento impío llamado "Gay Mardi Gras" (un carnaval homosexual. El tema de ese año era "Jazz and Jezebels" (Jazz y Jezabeles). El año anterior, el evento atrajo a 125,000 juerguistas que orgullosamente hicieron alarde de su perversión pública en un desfile estrafalario. Increíblemente, este evento es patrocinado por un grupo que se ha denominado a sí mismo "Decadencia del Sur".

Nueva Orleans es conocida por sus prácticas ocultistas, particularmente por el vudú. La ciudad también es famosa por su alta tasa de asesinatos y por su rampante corrupción política.

Sin embargo, no creo que la tormenta fuera principalmente como un juicio sobre la ciudad de Nueva Orleans. Más bien, lo vi como un juicio sobre toda nuestra nación por nuestro maltrato a Israel. Las consecuencias de la tormenta fueron de alcance nacional. Provocó una subida de precios de los combustibles, lo que llevó a un aumento de precios para todos los bienes. Interrumpió indefinidamente el flujo de bienes dentro y fuera de nuestro país. Provocó un incremento significativo de nuestra deuda nacional. Nos avergonzó ante el mundo, mientras manejábamos mal las secuelas. Y marcó profundamente el Gobierno de Bush.


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Traducido por Pablo Losa 
Editado por Donald Dolmus

Características de una Iglesia Orientada en la Gracia

Por Dr. Charles C. Bing


Muchas iglesias creyentes en la Biblia hablan acerca de la gracia. ¿Pero la practican consistentemente? Aquí hay algunas cosas que deben caracterizar a una iglesia que sigue los principios bíblicos de la gracia. Los pasajes bíblicos relevantes para el estudio se listan a continuación.

1. La Gracia Gratuita se enseña y se predica consistentemente. Una iglesia orientada hacia la gracia motiva la predicación clara del evangelio de que somos salvos por gracia y nada más, a través de la fe en Cristo y nada más. Su mensaje del evangelio no implica hacer compromisos con Dios o hacer buenas obras para poder ser salvos, o hacer lo mismo después para validar que hemos sido salvos. La garantía de la salvación está disponible para todos los que creen en la promesa de Dios. De la misma manera, nuestro subsecuente crecimiento se basa en la gracia tal y como nuestra salvación inicial (Ef. 2:8-9; Jn. 1:16; Tit. 2:11-12).

2. Las personas son motivadas a crecer en la gracia. La gracia les da a las personas motivación para crecer y espacio para cometer errores mientras los guía gentilmente a la madurez. Éste es el proceso del discipulado. Crecer en la gracia tiene como objetivo llegar a ser como Cristo. Una iglesia que toma en serio su papel de hacer discípulos va a ayudar a las personas a crecer profundamente en su vida cristiana (Ef. 4:17; Col. 2:7; 1 Pe. 2:1-3; 2 Pe. 3:18).

3. La gracia es la motivación principal para la vida cristiana. Existe un acercamiento positivo al ministerio que motiva a las personas a crecer por gracia y no en base a la culpa. La predicación y la enseñanza no hacen que las personas sientan una culpa innecesaria. En lugar de enfatizar lo que estamos o no haciendo, la gracia se enfoca en lo que somos en Cristo Jesús. Esto nos motiva a vivir como lo que somos: hijos de Dios grandemente bendecidos (Ro. 12:1-2; Gá. 2:20-21; Ef. 4:1).

4. Las personas son aceptadas tal y como son. Una iglesia debe de ser un modelo del mismo amor de Dios y de Sus gentiles acciones hacia las personas. Aunque todos somos diferentes y estamos propensos a pecar, Dios nos acepta porque somos Sus hijos en Cristo. Una iglesia orientada hacia la gracia muestra aceptación a las personas no sólo cuanto estas vienen a Cristo para salvación, pero también cuando ellos tratan de vivir la vida cristiana. Este tipo de iglesia acepta las diferentes culturas, personalidades, opiniones, talentos, asuntos cuestionables, y preferencias personales porque Dios ha aceptado a esa persona (Ro. 14:1-13; 1 Cor. 13:4-7; Ef 1:6).

5. Se evitan los extremos liberales y legalistas que no son bíblicos. La gracia no se pervierte en una excusa para hacer lo que nos plazca, llamándola licencia. La Biblia dice que la gracia nos enseña a vivir vidas piadosas. La perversión contraria de la gracia, el legalismo, implica que debemos adherirnos a estándares que no son bíblicos o hechos por los hombres para ser aceptados por Dios. Una iglesia puede ejercer una abierta presión o una presión sutil para conformarnos externamente a estándares artificiales. Pero una iglesia orientada hacia la gracia sostiene las claras enseñanzas bíblicas, es flexible en los asuntos que no son claros, y nunca permite que el gobierno humano esté por encima de la autoridad de la Escritura (Mr. 7:1-23; Ro. 6; Col. 2:20-23; Tit. 2:11-12).

6. La libertad está balanceada por el amor. La gracia nos libera para amar y servir a Dios, lo que significa que debemos amarnos y servirnos unos a otros. Una iglesia orientada hacia la gracia enseñará cómo balancear la gozosa libertad de la vida cristiana con un amor por Dios y otros. Esto significa que en áreas de consciencia o cosas cuestionables, se nos motiva a controlar nuestras actividades, al pensar cómo puede afectar a otros y al actuar sólo por amor. Somos motivados a usar nuestra libertad para servir a otros. Ro. 14; 1 Cor. 8, 23-33; Gá. 5:13-14).

7. Existe un énfasis en ser, no en hacer. Estar activos no significa ser piadoso; piadoso es ser piadoso. Y la piedad empieza en el corazón cuando entendemos cómo somos hechos hijos de Dios por medio de la fe en Cristo. La iglesia orientada hacia la gracia motiva a la piedad poniendo el énfasis en el crecimiento de nuestra relación personal con Dios. El ministerio y el servicio nacen del gozoso deseo de honrar a Dios, no de la creencia equivocada de que Dios no está contento a menos que nosotros estemos ocupados (Lc. 10:38-42; Ef. 5:1-2; Col. 2:6-7; 2 Pe. 1:2-11).

8. Existe un sincero deseo de compartir el mensaje de la gracia con el mundo. Aquellos que han sido bendecidos gratuitamente deben de estar dispuestos a compartir sus bendiciones con otros. El "Dios de toda gracia" desea que todos los hombres sean salvos a través de Su provisión en Cristo. Si una iglesia está buscando el corazón de Dios, ellos van a estar activamente llevando el evangelio de la gracia a todo el mundo, porque eso es lo que está en el corazón de Dios (Mt. 28:18-20; Jn. 17:18; Hch. 1:8; 1 Tim. 1:12-16, 1 Tim. 2:1-7).

9. Aquellos que pecan son tratados bíblicamente. La realidad del pecado en los cristianos se entiende y se atiende bíblicamente. Se enseñan la confesión personal y la restauración. Los pecados públicos o de naturaleza escandalosa se tratan por la iglesia con amor y en oración con el objetivo de restaurar al ofensor a una total comunión con Dios y la iglesia. La iglesia orientada hacia la gracia refleja un ambiente de sanidad en lugar de un espíritu de condenación y crítica (Mt. 18:15-20; 2 Cor. 2:6-8; Gá. 6:1; 2 Tes. 3:6-15).

Conclusión

Algunas iglesias ya son un modelo de las características de una iglesia orientada hacia la gracia. Seguramente otras más también pueden serlo. Los cristianos que quieren una iglesia local que refleje constantemente las doctrinas de la gracia se beneficiarán si buscan esas características. Los cristianos que ya asisten a una iglesia no deben usar las características anteriores para condenar groseramente las debilidades de una iglesia. Más bien, deben motivar gentil y amorosamente a la iglesia a luchar por estos objetivos. La mejor manera de ayudar a una iglesia a convertirse en una iglesia orientada hacia la gracia es hacer que la gente vea estos principios obrando en nuestras vidas primero.


Fuente:
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