martes, 4 de junio de 2019

Juicio en Josafat – Parte 2

La Ira de Dios


La Ira de Dios

Pero, antes de que consideremos el juicio de Dios que el mundo experimentará durante la Gran Tribulación, primero debemos considerar el concepto de la ira de Dios. La razón por la que debemos hacerlo es porque he descubierto que la mayoría de cristianos, si no la mayoría de los pastores, no creen en la ira de Dios.

Si se hace cualquier mención de la ira de Dios, generalmente hay una respuesta inmediata y vehemente de que Dios es un Dios de amor, gracia y misericordia. Y si uno señala la ira de Dios en las Escrituras hebreas, como, por ejemplo, cuando destruyó el mundo con el Diluvio de Noé, la respuesta usualmente es, “Pero ése era el Dios del Antiguo Testamento. El Dios del Nuevo Testamento es un Dios de gracia, misericordia y amor”.

Uno de los momentos más memorables en los que me encontré con esta actitud fue en 1995. Fui contactado por el productor de un popular programa de radio en Oklahoma City. Dijo que el anfitrión del programa había visto un artículo que yo había escrito sobre la responsabilidad financiera de los ministerios cristianos, y le había gustado. Quería entrevistarme sobre eso. Acepté la entrevista.

El anfitrión comenzó la entrevista amablemente, dándome la oportunidad de resumir el mensaje fundamental de mi ministerio. Respondí diciendo que Dios me había llamado a proclamar “el pronto regreso de Jesús”.

Luego expliqué que este mensaje era como una espada de dos filos, con un mensaje para los creyentes y los incrédulos. Señalé que el mensaje para los creyentes es que se comprometan a la santidad y al evangelismo. Luego añadí: “El mensaje para los incrédulos es que huyan de la ira que está por venir, huyendo a los brazos amorosos de Jesús ahora”.

Antes de que pudiera continuar con mi explicación, el anfitrión me interrumpió. “¿Qué quieres decir cuando te refieres a ‘ira’?”, preguntó. 

“Quiero decir que Jesús va a regresar muy pronto para derramar la ira de Dios sobre aquellos que han rechazado el amor, la gracia y la misericordia de Dios”.

Él respondió diciendo: “Sucede que soy cristiano, voy a la iglesia todos los domingos, y nunca he escuchado algo sobre Dios ‘derramando ira’. Mi Dios es Jesús, ¡y Él no lastimaría a una mosca!”. Luego, literalmente me gritó: “¡Tu Dios es un monstruo!”.

Ése fue el final de la entrevista. Me colgó. No se me dio la oportunidad de responder a su tergiversación de nuestro Creador. Si me hubiera dado la oportunidad de responder, habría citado la advertencia que Jesús dio en el libro de Apocalipsis a la iglesia de Tiatira, que estaba tolerando a una falsa profetisa, que estaba corrompiendo a toda la iglesia. Jesús advirtió:

20) Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que toleras que esa mujer Jezabel, que se dice profetisa, enseñe y seduzca a mis siervos a fornicar y a comer cosas sacrificadas a los ídolos.

21) Y le he dado tiempo para que se arrepienta, pero no quiere arrepentirse de su fornicación.

22) He aquí, yo la arrojo en cama, y en gran tribulación a los que con ella adulteran, si no se arrepienten de las obras de ella.

23) Y a sus hijos heriré de muerte, y todas las iglesias sabrán que yo soy el que escudriña la mente y el corazón; y os daré a cada uno según vuestras obras (Apocalipsis 2:20-23).

¡Estos versículos destruyen muy bien el concepto de un Jesús manso y suave que no le haría daño a una mosca!

Por supuesto, también podría haber señalado al hecho de que la Tribulación comienza con Jesús mismo iniciando los Juicios de los Sellos. De hecho, en Apocalipsis 6:16, esos juicios son referidos como “ira del Cordero”.

Permítanme darles otro ejemplo de lo que ocurrió más recientemente, en 2005. Es el ejemplo de un pastor enfurecido.

Fui invitado a hablar en una iglesia grande en el área de Dallas, donde antes había hablado varias veces. La fecha de mi presentación cayó en domingo, cerca de tres semanas después de que el huracán Katrina había devastado Nueva Orleáns.

Video: Dios y el Clima, parte 1. Expositor: Dr. David R. Reagan (subtitulado)

Decidí que hablaría sobre el huracán, con la intención de señalar que yo creía que era un juicio correctivo de Dios sobre esta nación por dos razones. La primera razón que mencioné era la presión de nuestra razón para que Israel entregara la Franja de Gaza a sus enemigos. Noté que el huracán se había comenzado a formar muy repentinamente cerca de las Bahamas, el último día de la retirada israelí.

La segunda razón que di fue la inmoralidad de nuestra nación y, en particular, de la ciudad de Nueva Orleáns, una ciudad que se llama a sí misma, “La Ciudad del Pecado de EE.UU.”. El huracán azotó la ciudad justo cuando se estaba preparando para su festival anual llamado “El Mardi Gras Gay”. El tema del 2005 de esta orgía sexual fue “Jazz y Jezabeles”. En el 2004, el evento había atraído a 125,000 juerguistas, que orgullosamente hicieron alarde de su perversión públicamente en un estridente desfile. El evento fue patrocinado por un grupo llamado, “Decadencia del Sur”.

Todo el infierno se desató durante la semana siguiente. Verán, el pastor estaba fuera de la ciudad cuando pronuncié el mensaje. Cuando regresó a casa y vio un video del mensaje, ¡se puso furioso! Incluso revisó mi agenda de conferencias en nuestro sitio web y llamó a la siguiente iglesia donde iba a hablar, y les advirtió acerca de permitirme presentar mi sermón.

¿Por qué estaba tan enojado? Por dos cosas. Primero, sintió que estaba mal que yo le atribuyera un desastre a Dios, cuando debería haber sido asignado a Satanás. En segundo lugar, se opuso a mi caracterización del huracán como una manifestación de la ira de Dios. Él insistió en que el “Dios de Ira” era el Dios del Antiguo Testamento, mientras que el Dios del Nuevo Testamento es un “Dios de Gracia”. La idea de Dios derramando Su ira era totalmente ajena a él.

Éstos son sólo dos ejemplos de muchas experiencias que he tenido, donde los cristianos han reaccionado con repugnancia contra cualquier mención de la ira de Dios.

En la tercera parte de nuestro estudio de Armagedón, cubriremos cuatro puntos sobre cómo la Iglesia moderna debería ver a Dios.

Lea la parte 1 »»aquí

Artículo recomendado:
La Ira de Dios


Original article:
Judgment in Jehoshapat

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

El Reino Teocrático: Proposición 1. El Reino de Dios es un Tema de Vital Importancia

Por George N. H. Peters



Las Escrituras no pueden ser comprendidas correctamente sin un conocimiento debido de este reino. Es un hecho, atestiguado por una multitud de obras, y constantemente presentado en todas las fases de la literatura bíblica, que la doctrina sobre el reino ha afectado materialmente los juicios de los hombres sobre la autoridad canónica, la credibilidad, la inspiración y el significado de los escritos contenidos en la Biblia. Si se produce un error aquí, inevitablemente éste se manifestará, por ejemplo, en la exégesis y la crítica. Esta característica ha sido notada por varios escritores, y, sin importar como sea explicada, se admiten los puntos de vista sobre este tema para modificar en gran medida la recepción, la interpretación y la enseñanza doctrinal de la Palabra.

Observación 1. Su importancia puede ser estimada al considerar los siguientes detalles: 

1. El reino es el objeto diseñado por el pacto obligado por juramento (Prop. 49). 

2. Es el gran tema, el tema principal de la profecía (Props. 33-35, etc.). 

3. Es un tema que abarca una mayor proporción de revelación que todos los demás temas combinados; indicando así la estimación que Dios le tiene. El Dr. Pye Smith, Bickersteth y otros han observado y comentado esta peculiaridad, es decir, que los escritores inspirados dicen más respecto al reino de Cristo que lo que hacen con respecto a todas las demás cosas tratadas o discutidas en la Palabra. 

4. Fue el tema principal de la predicación de Juan el Bautista, de Cristo, de los discípulos y de los apóstoles (Props. 38-74). 

5. Fue un tema apreciado de predicación en la Iglesia primitiva (Props. 75-77). 

6. Es el fundamento de una predicación bíblica correcta, porque el Evangelio mismo es “el evangelio del reino”. 

7. Con el fin promover su establecimiento, Jesús aparece, sufre y muere (Props. 50, 181) y para manifestarlo, Él vendrá de nuevo (Props. 66, 68, 130, etc.). 

8. Jesucristo mismo debe estar profundamente interesado en él, ya que es una bendición y un honor distintivos que le ha dado el Padre (Prop. 84), y le pertenece a Él como Su herencia (Props. 82, 116, etc.). 

9. Hemos sido invitados, como el privilegio más precioso, a heredar este reino (Prop. 96). 

10. Es el constantemente presentado objeto de fe y esperanza, que debería influir en nosotros para la oración, el deber y la vigilancia.

11. Es el resultado de las dispensaciones preparatorias, que nos permiten apreciar los medios empleados para lograr este fin. 

12. Abraza en sí la perfecta redención completada; porque en él todas las promesas de Dios serán verificadas y realizadas. 

13. Manifiesta en una forma externa el placer de la voluntad Divina en la salvación de la raza y la liberación de la creación (Props. 149, 145, etc.). 

14. Mantiene las expresiones Divinas en unidad de diseño (Props. 174, 175), exhibe la unidad manifestada (Prop. 173) y reivindica la inspiración de la Sagrada Escritura (Prop. 182), incluyendo el Apocalipsis (Prop. 176). 

15. Refuerza no sólo la humanidad (Props. 82, 89) de Cristo, sino también Su Divinidad (Props. 85 y 183), con el razonamiento más fuerte. 

16. Nos muestra la majestad y gloria de Jesús, “El Cristo”, como el Rey Teocrático (Props. 88, 89, 132, 184, etc.), y la posición preeminente de “los primogénitos” quienes son coherederos con Él (Props. 118, 119, 127, etc.). 

Todos estos, así como otros puntos relacionados, serán ampliamente discutidos en las siguientes páginas. Se menciona brevemente una suficiencia, para que el lector no deje de ver cuán importante debe ser una comprensión adecuada de este tema.

Estamos preparados, a partir de tales consideraciones, para apreciar la observación atribuida por Lange (Com., volumen 1, pág. 254) a Starke: “El reino de los cielos debe formar el punto central de todo aprendizaje teológico”. Van Oosterzee (Theol. del NT, p. 69) lo llama el pensamiento fundamental, y, después de dar a la doctrina del reino su posición correcta en la enseñanza de Jesús (diciendo: “que la idea del reino de Dios es fundamental en la teología de Cristo”) comenta: “Ya Hess ha proporcionado un tratado sobre la doctrina del reino de Dios, en el que muestra cuán prominente es el lugar que ocupa esta idea en la Sagrada Escritura, especialmente en la enseñanza del Señor. Por lo tanto, es sorprendente que Schmid, en la obra citada, le asigna el tercer lugar en su tratamiento de la doctrina de Jesús. Mucho mejor Neander, quien, en su vida de Jesús, deriva un ‘sistema completos de verdades’ de las parábolas del reino de Dios”. Sin embargo, agreguemos que incluso Schmid hace mucha justicia al reconocer su importancia, cuando (p. ej., Bib. Theol. NT, pág. 243) lo llama, la base de su enseñanza (de Cristo)”.

Obs. 2. Es significativo para el estudiante reflexivo — un cumplimiento de la profecía — que la idea de un reino Divino distintivo relacionado con Cristo y esta tierra, un reino que ocupa decididamente el lugar principal en la enseñanza de Jesús, se haga, tanto (con pocas excepciones) en teología y las confesiones de la Iglesia, para descender de su primer puesto en la Biblia y ocupar, cuando se alude, a uno muy subordinado. En centenares de libros, donde razonablemente debería ser evidente, algunas referencias de naturaleza un tanto mística e insatisfactoria, o un breve respaldo de la antigua visión monástica de que éste aplica a la Iglesia, descarta todo el tema; mientras que los temas inferiores tienen amplios capítulos e incluso volúmenes en su interés. Hay, a la mente reflexiva, algo radicalmente erróneo en un cambio de posición, y cuanto mayor sea la salida de la base bíblica más defectuosa se vuelve. Cualquier esfuerzo, como aquí se hizo, por restaurar la doctrina del reino a su verdadero y supremo lugar bíblico debería al menos solicitar atención.

Obs. 3. El reino merece el primer lugar en la teología bíblica y el primer rango en la Teología Sistemática. Las razones para esto, como ya se indicó, son abundantes. Esto ha sido pasado por alto demasiado, y el reino ha sido colocado en una posición subordinada, hasta que durante algunos años ha tenido lugar una reacción — inducida por ataques incrédulos — y el reino (como sea explicado) se destacó más prominentemente, especialmente por Lange (ver Pref. hasta Cam.), Van Oosterzee (Ch. Dogmatics), Thompson (Theol. of Christ), Auberlen (Div. Rev.), y otros. Abogando así por sus afirmaciones a una postura doctrinal, nosotros, como a veces somos acusados injustamente, no despreciamos la importancia, el valor y la excesiva preciosidad de la persona y la muerte de Jesús. Esto último es doctrinalmente la consecuencia de lo primero, y como provisional (porque sin esto último el reino, como pactual y prometido, no podría ser obtenido), para el reino, es de consecuencia incalculable.

Obs. 4. A medida que la investigación avance en esta dirección, podemos esperar aportaciones valiosas. Reuss (Hist, of Ch. Theol. of Ap. Age, p. 137) aunque equivocado en su interpretación del reino, dice con sinceridad: “No puede haber duda, entonces, de que esta idea completa y sugestiva del reino de Dios debe ser de alguna manera la mina a ser explorada por nosotros, para sacar a la luz los tesoros que la ciencia cristiana tiene que moldear y formar, para satisfacer las necesidades de cada esfera sucesiva, y la medida y las capacidades de cada mente”.

Obs. 5. Que el tema del reino es ampliamente reconocido como principal, se puede ver incluso en los puntos de vista más extremos, como por ejemplo el swedenborgianismo, el mormonismo, el shakerismo, etc. Sólo necesitamos referirnos al simple hecho de que los escritores de tendencias panteístas y místicas han tomado la frase “reino de los cielos” como el verdadero punto de partida del cristianismo, que denominan “La Nueva Jerusalén que desciende de Dios desde el cielo”; y de la cual argumentan que todos los hombres deben trabajar moralmente por el infinito, haciendo todos los esfuerzos posibles, ya sea en religión, ciencia, poesía, arte, etc., para ser aclamado como una sumisión subjetiva a, o reconocimiento de, este reino. Considerando la noción espiritualizada entretenida por muchos en la Iglesia, la amplían dándole una apariencia panteísta o un adorno místico, para adaptarlo a sus ideas de evolución, ley, unidad, filosofía, naturaleza humana, espiritualismo, etc. Hoy la atención sólo es dirigida a la circunstancia de que, en los sistemas y teorías de la religión, la menos bíblica, aún se le da un gran grado de prominencia a la idea del reino.

Obs. 6. Este tema es atractivo para el creyente reverente, no sólo por ser el tema absorbente de la profecía del Antiguo Testamento y la predicción del Nuevo Testamento, sino debido a la relación personal que él sostiene, como heredero, de ello. Es apropiado reconocer, comprender y apreciar nuestra herencia. Pero incluso el aspecto literario, la excelencia intelectual del mismo, invita a una investigación seria. Además de ser una idea predominante del libro, que ha tenido una influencia tan moldeadora en todas las áreas de la vida, es el tema que, por encima de todos los demás, suscita la más elocuente y sublime de todas las descripciones y promesas de la Biblia, que culmina en las últimas palabras conmovedoras de Jesús confiadas a Juan.

Obs. 7. Al examinar la gran variedad de hechos y eventos, algunos de los más grandes que el mundo haya alguna vez presenciado, todos señalan a este reino como un final contemplado; al mirar a lo mismo que ocurre y existe hoy, preparatorios para el reino; y al contemplar la hueste de acontecimientos notables y asombrosos que se prevé sucedan con relación al reino aún futuro, seguramente esto forma un tema digno, más allá de todos los demás, del estudio sincero, devoto y paciente de cada estudiante de los eventos del mundo  acontecimientos y , sin esta clave, una historia desconcertante. El reino abarca mucho, tanto en la preparación como en el cumplimiento actual, que, en vista de su extensión, la doctrina excede a todas las demás en magnitud, envolviendo en sí misma casi toda doctrina.

Obs. 8. Una investigación más profunda de esta doctrina y un retorno correspondiente a la antigua fe, sostenida por hombres que, por posición y asociación (como por ejemplo, la Iglesia Apostólica), estaban preeminentemente calificados para comprenderla, eliminarán esas dolorosas concesiones ahora hechas a la incredulidad, que estigmatizan a los apóstoles y a la Iglesia primitiva como todavía bajo la influencia de “formas judías erróneas.” Tal estudio y retorno aliviarán a los teólogos de ser conducidos al expediente humillante de reconocer virtualmente que los apóstoles estaban equivocados en sus nociones respecto del Reino; que abrazaban “la cáscara judía,” que, no obstante, contenía el germen de verdad (el cual ellos, situados como estaban, no podían apreciar adecuadamente) que “la conciencia de la Iglesia” en su desarrollo (así también Neander, etc.) debía despojar de sus alrededores y fructificar en la verdad plena. Sólo en la dirección indicada por nosotros, podemos esperar  —  defendiendo como lo hace cada enunciado y posición doctrinal de los primeros predicadores del reino  — por una súplica constante, justificación y protección contra la escuela de Strauss y Bauer (y otras), que ha llevado a notables teólogos  —  liderados por una doctrina preconcebida del reino  —  a colocar “la conciencia de la Iglesia” (que finalmente obtuvo la verdad que había escapado a la comprensión de los apóstoles), como es exhibida en la autoridad de la Iglesia o la teología, o las creaciones de hombres falibles, por encima de la de las Escrituras que contienen “la cáscara judía.” La importancia de nuestra doctrina se evidencia, en que se invierte todo esto, exaltando y reivindicando tanto las Escrituras como el conocimiento correcto de sus autores inspirados.



Si desea conocer más acerca de este tema, visite nuestra sección:

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

viernes, 31 de mayo de 2019

Libro: El Rapto: ¿Verdad o Ficción? – Parte 2: Las Preguntas (pdf)

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1. ¿Qué pasa con el momento del Rapto? ¿Cuándo es más probable que ocurra?

2. ¿Está el Rapto mencionado en el libro de Apocalipsis? Y, si es así, ¿dónde?

3. ¿Hay alguna mención del Rapto en el Discurso de los Olivos de Jesús (Mateo 24) acerca de los tiempos del fin?

4. Algunos argumentan que el Rapto es más probable que ocurra a la mitad de la Tribulación o cerca del final. ¿Qué hay de malo con estos puntos de vista con respecto al momento?

5. ¿Podría el Rapto ocurrir al final de la Tribulación, como una etapa en la Segunda Venida del Señor?

6. ¿Es 1 primera de Tesalonicenses 4 el único pasaje del Rapto contenido en el Nuevo Testamento? 

7. ¿Hay alguna mención del Rapto en el Antiguo Testamento?

8. Si el Rapto va a  ocurrir antes del comienzo de la Tribulación, ¿significa eso que van a haber dos Segundas Venidas del Señor?

9. ¿Qué acerca de los santos del Antiguo Testamento? ¿Van a ser incluidos en el Rapto?

10. Sigue hablando de los creyentes de la Era de la Iglesia recibiendo cuerpos glorificados al momento del Rapto. ¿Qué es un cuerpo glorificado?

11. ¿Se les dará a los que fueron dejados atrás en el momento del Rapto la oportunidad de ser salvos?

12. ¿Podría haber un Rapto parcial, que consista sólo de aquellos cristianos que están viviendo vidas piadosas y que están aguardando la aparición del Señor?

13. ¿Serán llevados al Cielo todos los bebés y niños menores cuando el Rapto ocurra?

14. ¿No podría Dios simplemente proteger a los creyentes durante la Tribulación? ¿Es realmente necesario removerlos de la tierra?

15. ¿Marcará el Rapto el comienzo de la Tribulación?

16. ¿Hay otros raptos mencionados en la Biblia, o es el Rapto de la Iglesia el único?

17. ¿Cuáles podrían ser algunas explicaciones del mundo acerca del Rapto de la Iglesia?

18. ¿Hay algunas señales bíblicas que debemos vigilar, que indicarán el Rapto de la Iglesia?

19. A menudo se hacen referencias a las prácticas de bodas judías del primer siglo como símbolo de un Rapto Pre-Trib. ¿Qué es todo esto?

20. Muchas personas enseñan que el Rapto probablemente ocurrirá en la Fiesta judía de las Trompetas, que ocurre en el otoño del año. ¿Cuál es la base de esta creencia, y es precisa?

21. ¿Indica la Biblia que hay algo en particular que desencadenará el Rapto?

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El Vigilante: Explorando el Corazón Bíblico de Samaria


Erick Stakelbeck, se encuentra en la región israelí de Samaria para visitar el antiguo sitio bíblico del altar de Josué. Además, una entrevista con el Alcalde de Samaria, Yossi Dagan, y la increíble historia detrás de un viñedo israelí, que está ganando renombre mundial.

Recursos recomendados:

Mitos sobre Israel (haga clic sobre la imagen para ir a la página de descarga)

Libro: Israel en la Profecía Bíblica (haga clic sobre la imagen para ir a la página de descarga)

miércoles, 29 de mayo de 2019

Libro: El Rapto: ¿Verdad o Ficción? – Las Preguntas (conclusión)

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Parte 2 

Las Preguntas

16. ¿Hay otros raptos mencionados en la Biblia, o es el Rapto de la Iglesia el único?

Sí, se mencionan otros raptos. De hecho, la Biblia habla de un total de ocho. 

El primero se registra en Génesis 5:24, donde se afirma que el patriarca, Enoc, “Caminó, pues, Enoc con Dios, y desapareció, porque le llevó Dios”. La Biblia dice que tenía 365 años de edad cuando esto ocurrió (Génesis 5:23). Por lo tanto, era un hombre relativamente joven, en una época cuando las personas vivían entre 800 y 900 años. 

¡Qué glorioso testimonio del hecho de que tuvo una relación tan rica y personal con Dios, que su Creador lo llamó a casa antes de su muerte!

El segundo rapto bíblico fue el del profeta Elías (2 Reyes 2:7-14). A medida que su ministerio llegaba a su fin, Dios le había informado que iba a ser tomado antes de que muriera, porque él le reveló a su discípulo, Eliseo, que pronto sería “quitado” (versículo 9).

Cuando se le informó de este evento inminente, Eliseo solicitó que se le diera una doble porción del espíritu de Elías. Elías respondió asegurándole que si era testigo de su toma, recibiría esa bendición. Y eso es exactamente lo que pasó. Eliseo fue testigo de Elías siendo llevado al cielo en un “carro de fuego con caballos de fuego” que se elevó a los cielos como “en un torbellino” (versículo 11).

El tercer rapto mencionado en las Escrituras fue uno horizontal, por el que Ezequiel fue transportado por el Espíritu desde Babilonia a Jerusalén, donde se le mostró la idolatría que se estaba llevando a cabo en el Templo (Ezequiel 8:1-3).

El cuarto rapto es, por supuesto, la ascensión de Jesús al Cielo (Hechos 1:9-11). Esto tuvo lugar 40 días después de Su resurrección.

Y, cuando estaba siendo tomado, dos ángeles se aparecieron a los discípulos, que presenciaban el evento y les dijeron que un día Jesús regresaría “como le habéis visto ir al cielo” (versículo 11). Esto significaba que Jesús regresaría corporal y visiblemente.

El siguiente rapto registrado en las Escrituras fue otro horizontal. Ocurrió cuando el evangelista Felipe fue transportado sobrenaturalmente por Dios de un lugar a otro, después de la conversión de un eunuco etíope (Hechos 8:26-40).

Las Escrituras dicen que, tan pronto como el etíope fue bautizado, “el Espíritu del Señor arrebató a Felipe” (versículo 39). Lo siguiente que Felipe supo fue que estaba en un lugar diferente.

El sexto rapto registrado en las Escrituras se encuentra en 2 Corintios 12:1-4. En este pasaje, el apóstol Pablo revela que él fue “arrebatado” al Cielo (versículo 2), donde “oyó palabras inefables que no le es dado al hombre expresar” (versículo 4). Sin embargo, en este caso, Pablo dice que no está seguro si fue llevado en su cuerpo o en su espíritu (versículo 2).

El siguiente ejemplo de un rapto bíblico se encuentra en el libro de Apocalipsis. En el capítulo 4, el apóstol Juan dice que fue llevado al Cielo para recibir una vista previa de los años de la Tribulación, que llegarían en los tiempos del fin (versículos 1-2). Pero, a diferencia de Pablo, él dice que definitivamente estaba en el espíritu, así que éste no fue un rapto corporal.

El último rapto registrado en las Escrituras es uno futuro, como el de la Iglesia, y definitivamente será uno corporal. Tengo en mente el rapto de los Dos Testigos, que le predicarán al mundo durante los primeros tres años y medio de la Tribulación, llamando al mundo al arrepentimiento.

Apocalipsis 11 dice que serán protegidos sobrenaturalmente por Dios, hasta que el Anticristo vaya a Jerusalén a la mitad de la Tribulación para declararse dios. El Anticristo los matará y sus cuerpos yacerán en las calles de Jerusalén durante tres días y medio, mientras todo el mundo se regocija por sus muertes. Entonces, de repente, mientras todo el mundo está mirando, serán resucitados y arrebatados al Cielo (versículos 10-12).

17. ¿Cuáles podrían ser algunas explicaciones del mundo acerca del Rapto de la Iglesia?

Lo más probable es que consistirán en escenarios de ovnis o extraterrestres.

El Movimiento de la Nueva Era comenzó a producir explicaciones del Rapto hace años, aunque describían el evento en términos no bíblicos.

Ya en la década de 1970, los líderes de la Nueva Era afirmaban que los “Maestros Ascendidos” (muy probablemente ángeles demoníacos) con quienes se estaban canalizando místicamente, habían revelado que llegará un día cuando todos aquellos que viven por fe serán removidos del planeta, para que aquellos que viven por la razón puedan continuar progresando en su desarrollo evolucionario hacia una conciencia superior.19

Los extraterrestres (de nuevo, los demonios) son a menudo descritos como los que lograrán esta gran remoción de millones de personas. Y, por lo general, se describen logrando la tarea mediante el uso de ovnis.

El evento es mencionado a menudo en los artículos y libros de la Nueva Era como “La Gran Evacuación”. Otros nombres que se le aplican son “La Purga Evolutiva”, “La Acción de Limpieza Global”, “El Gran Cambio”, y el “Plan de Ascensión”.20

Por lo tanto, cuando el Rapto ocurra, no hay duda de que los líderes de la Nueva Era se apresurarán a tomar los micrófonos y dirán, “¿Ven? Se los dijimos hace muchos años que esto iba a suceder”. Y el mundo será engañado. 

18. ¿Hay algunas señales bíblicas que debemos vigilar, que indicarán el Rapto de la Iglesia?

No, no hay. Ésta es una de las principales diferencias entre el Rapto y la Segunda Venida.

Hay muchas señales que se nos dice que debemos vigilar, que marcarán la época de la Tribulación y la Segunda Venida. Pero, como el Rapto es un evento inminente, éste ha sido un evento sin señales durante los últimos 2,000 años.

Un evento inminente es uno que puede ocurrir en cualquier momento, pero eso no significa necesariamente que deba ocurrir pronto. Durante 2,000 años, el Rapto ha sido inminente, y por eso los cristianos fueron instados en las Escrituras a vivir con una perspectiva eterna, esperando que el Señor aparezca en cualquier momento.

Lo que es nuevo es el hecho que ahora sabemos que el Rapto no es sólo inminente, sino que también va a suceder pronto. La razón por la que podemos estar seguros de que está cerca es debido a que las señales de los tiempos están indicando que estamos en el umbral de la Tribulación.

Es similar a la situación cuando vemos que las decoraciones navideñas son puestas en las tiendas en septiembre y octubre. Señalan al hecho de que se acerca la Navidad, pero también indican que el Día de Acción de Gracias [que se celebra el último jueves de noviembre, editor] está a la vuelta de la esquina.

La convergencia de las señales de los tiempos apunta al hecho de que estamos viviendo en la época de la Segunda Venida, y eso significa que el Rapto va a suceder pronto.

19. A menudo se hacen referencias a las prácticas de bodas judías del primer siglo como símbolo de un Rapto Pre-Trib. ¿Qué es todo esto?

Hay un sorprendente paralelo simbólico entre las etapas de una boda judía en la época de Jesús y lo que la Biblia enseña sobre la relación de Jesús con Su Iglesia y el momento del Rapto.

Consideremos las diversas etapas y veamos cómo se relacionan con lo que la Biblia enseña acerca de Jesús y Su relación con la Iglesia.

1) El Compromiso Matrimonial — El padre del novio negociaría un pacto o contrato de boda que incluiría el precio a pagar por la novia. Cuando el precio era pagado, el pacto era sellado, y la pareja se consideraba comprometida. Técnicamente, esto significaba que estaban casados, aunque el matrimonio aún no había sido consumado.

De igual manera, Dios el Padre envió a Su Hijo a la tierra para asegurar una novia (la Iglesia): “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Juan 3:16).

El contrato de matrimonio era el “nuevo pacto”, al que se hace referencia en Hebreos 9:15 — “Así que, por eso  [Jesús] es mediador de un nuevo pacto, para que interviniendo muerte para la remisión de las transgresiones que había bajo el primer pacto, los llamados reciban la promesa de la herencia eterna”.

El precio por la novia iba a ser la sangre del Novio, Jesús: “Maridos, amad a vuestras mujeres, así como Cristo amó a la iglesia, y se entregó a sí mismo por ella” (Efesios 5:25). 

2) El Período de Espera — Después del compromiso, había un período de espera de al menos nueve meses, durante el cual la novia y el novio estaban separados. 

Durante este tiempo, la novia se preparaba para la boda y demostraba su pureza al no quedar embarazada. El novio pasaba su tiempo preparando un lugar para vivir, por lo general, agregando una habitación a la casa de su padre.

De la misma manera, la Novia de Cristo, la Iglesia, se está preparando para la unión con su Novio, al ser purificada por medio del Espíritu Santo. Así, en 2 Corintios 11:2 leemos: “Porque os celo [el apóstol Pablo] con celo de Dios; pues os he desposado con un solo esposo, para presentaros como una virgen pura a Cristo”.

Pablo se refiere a este proceso de limpieza en Efesios 5:26-27, donde dice que el Señor está santificando a la Iglesia “…en el lavamiento del agua por la palabra, a fin de presentársela a sí mismo, una iglesia gloriosa, que no tuviese mancha ni arruga ni cosa semejante, sino que fuese santa y sin mancha”.

Y, así como el novio judío del primer siglo, pasaba este período de espera preparando un lugar para que él y su novia vivieran, Jesús está haciendo lo mismo hoy.

En Juan 14:1-4, Jesús les dijo a Sus discípulos en Su última cena con ellos, que iba a regresar al Cielo para preparar un lugar para Su Novia, la Iglesia. Así lo dijo: “En la casa de mi Padre muchas moradas hay…voy, pues, a preparar lugar para vosotros” (Juan 14:2).

3) La Búsqueda de la Novia — En cualquier momento después del período de espera de nueve meses, cuando el novio había completado las nuevas habitaciones, él se iba a buscar a su novia.

Su partida por ella sería inesperada pero, cuando se acercaba a su casa, gritaría y tocaría un shofar para alertarla sobre su llegada. Dado que ésta era la única advertencia de su venida, la novia tenía que estar lista en todo tiempo para su aparición.

El paralelo aquí con el Rapto de la Iglesia es obvio. Las Escrituras dicen en Lucas 12:35 que la Novia de Cristo, la Iglesia, debe estar lista, esperando que el Novio llegue en cualquier momento: “Estén ceñidos vuestros lomos, y vuestras lámparas encendidas”.

Las Escrituras también aclaran que, cuando Jesús aparezca por Su Novia, habrá un grito de un arcángel y el toque de una trompeta (1 Tesalonicenses 4:16). La Iglesia será arrebatada de la tierra y llevada a la mansión en el Cielo que Jesús ha estado preparando (Juan 14:1-4).

4) La Unión — Una vez que el novio judío fuera a buscar a su novia en el primer siglo, la llevaba a la habitación que había estado preparando, donde se encerraban durante siete días. Era durante este tiempo que el matrimonio se consumaba.

De nuevo, de igual manera, las Escrituras nos dicen que Jesús llevará a Su Novia, la Iglesia, al Cielo, donde permanecerán durante siete años (durante el tiempo de la Tribulación). Los siete años parecen corresponder simbólicamente a los siete días en la cámara nupcial.

5) La Celebración — Al final de los siete días en la cámara nupcial, la novia y el novio emergían para celebrar su unión en una elaborada fiesta, a la que sus amigos eran invitados.

Del mismo modo, Jesús celebrará Su unión con Su Novia al final de los siete años de Tribulación, cuando Él sea el anfitrión de lo que la Biblia llama “La Cena de las Bodas del Cordero” (Apocalipsis 19:7-9).21

Bueno, como puede ver, hay un paralelo muy definido entre las prácticas de boda judías del primer siglo y el matrimonio de Jesús con Su Iglesia. Y esos paralelos claramente apuntan  a un Rapto Pre-Trib.

20. Muchas personas enseñan que el Rapto probablemente ocurrirá en la Fiesta judía de las Trompetas, que ocurre en el otoño del año. ¿Cuál es la base de esta creencia, y es precisa?

La idea está definitivamente arraigada en las Escrituras.

Hay siete fiestas judías cada año — cuatro en la primavera y tres en el otoño. Cada fiesta tiene tres puntos de referencia — pasado, presente y futuro.

Por ejemplo, la Fiesta de la Pascua (Pesach en hebreo) es un recordatorio de la liberación milagrosa por parte de Dios de los hijos de Israel de la cautividad egipcia. En el presente, es una celebración de la cosecha de cebada. Con respecto al futuro, era un símbolo profético del Mesías convirtiéndose en el Cordero de Pascua, que sería sacrificado por los pecados de la humanidad.

O, considere la Fiesta de la Cosecha, también conocida como la Fiesta de Pentecostés (Shavuot en hebreo). Apunta hacia atrás a la entrega de la Ley a Moisés en el Monte Sinaí. En el presente, es una celebración de la cosecha de trigo. Con respecto al futuro, demostró ser un símbolo profético del establecimiento de la Iglesia, que ocurrió el mismo día de la fiesta. 

Las primeras cuatro fiestas se han cumplido proféticamente con los eventos en la vida de Jesús o la historia de la Iglesia:

Pascua — La Crucifixión de Jesús
Panes sin Levadura — La Vida sin Pecado de Jesús
Primeros Frutos — La Resurrección de Jesús 
Pentecostés — El Establecimiento de la Iglesia

Actualmente estamos viviendo en la brecha entre las fiestas de la primavera y el otoño — una brecha que constituye la Era de la Iglesia. 

Dado que las primeras cuatro fiestas se cumplieron proféticamente en la vida de Jesús o en la historia de la Iglesia, es razonable asumir que algunos eventos importantes en la historia del cristianismo ocurrirán en el futuro, en las fechas de las tres fiestas del otoño. Generalmente, los cumplimientos se proyectan de la siguiente manera:

Trompetas — El Rapto
Día de Expiación — La Segunda Venida
Tabernáculos — El Milenio

El Rapto es asociado con la Fiesta de las Trompetas (Rosh Hashanah en hebreo), porque ésta se caracterizaba por el sonar de shofares, y el Rapto será anunciado con el sonido de un shofar. 

La Segunda Venida está asociada con el Día de Expiación, (Yom Kippur en hebreo) porque es un día de arrepentimiento para los judíos, y las Escrituras dicen que un gran remanente de los judíos se arrepentirá y recibirá a Jesús el día que regrese a la tierra, al final de la Tribulación. 

La Fiesta de los Tabernáculos es la fiesta más alegre del año, porque señala la finalización del ciclo agrícola y, por lo tanto, comienza un período de descanso. Mirando al pasado, es un recordatorio de la fidelidad de Dios, cuando cuidó de los hijos de Israel mientras estuvieron vagando por 40 años en el desierto, viviendo en cabinas o tabernáculos temporales. Pero también mira al futuro, cuando el Mesías vendrá a hacer un tabernáculo entre Su pueblo en la tierra, durante Su reinado milenial.

¿Significa esto que el Rapto ocurrirá algún año en la Fiesta de las Trompetas? Tal vez sea así, pero yo personalmente no haría esa predicción. Considero que el Rapto es inminente, y eso significa que podría ocurrir en cualquier momento. 

21. ¿Indica la Biblia que hay algo en particular que desencadenará el Rapto?

Sí, pero no es una señal tangible y visible que podamos estar vigilando. Más bien, es algo sobrenatural.

A lo que me refiero está mencionado en Romanos 11:25, que dice lo siguiente: “Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles”.

Creo que este versículo está diciendo que el Rapto ocurrirá cuando el último gentil, del número que Dios ha preordenado, se convierta a Jesús. 

Así pues, cuando el último gentil llegue a la fe en Cristo, la Iglesia — el Cuerpo de Cristo — estará completo y el Rapto tendrá lugar.

Habrá entrado el número completo de gentiles, y entonces nuestro Señor volverá Su atención a la salvación de “todo Israel” (Romanos 11:26), que se refiere a un remanente judío durante el posterior período de la Tribulación.

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Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

El Vigilante: Los Milagros de Jesús en Galilea


Erick Stakelbeck y Danny "El Excavador" Herman caminan tras los pasos de Jesús en Capernaum, Nazaret y Caná, y visitan los lugares en donde Jesús realizó algunos de sus más grandes milagros.

martes, 28 de mayo de 2019

Libro: El Rapto: ¿Verdad o Ficción? – Las Preguntas (parte 4)

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Parte 2 

Las Preguntas

11. ¿Se les dará a los que fueron dejados atrás en el momento del Rapto la oportunidad de ser salvos?

Definitivamente.

El libro de Apocalipsis dice que la vasta mayoría de los que sean dejados atrás se negarán a arrepentirse y, de hecho, adorarán a los demonios y al dinero, así como a los ídolos hechos de madera y piedra (Apocalipsis 9:20-21). Pero, el libro también revela que habrá muchos que se arrepentirán y se volverán a Dios para salvación — “una gran multitud, la cual nadie podía contar” (Apocalipsis 7:9).

¿Cómo pueden estas personas ser salvas si la Iglesia se ha ido? La respuesta es que serán salvas por el poder del Espíritu Santo, quien todavía estará en el mundo, atrayendo a las personas a Jesús.

Tenga en cuenta que los miembros de la Iglesia del Señor tienen una morada especial del Espíritu Santo y, por medio de ella, el Espíritu Santo restringe la maldad en el mundo. Cuando la Iglesia sea removida en el Rapto, el Espíritu Santo no será removido, porque  Él es omnipresente. Él seguirá Su obra de atraer a la gente a Jesús, y lo logrará de varias maneras:
  • A través del testimonio del Rapto.
  • A través de Biblias que la gente encuentre.
  • A través de testimonios del Evangelio, que la gente encontrará en Internet, antes de que puedan ser borrados.
  • A través del testimonio de los Dos Testigos, quienes estarán predicando diariamente en Jerusalén (Apocalipsis 11).
  • A través del testimonio de 144,000 judíos que serán sellados por el Espíritu y protegidos por Dios durante la Tribulación (Apocalipsis 11).
  • A través de la proclamación del Evangelio a todo el mundo por un ángel, cerca del final de la Tribulación (Apocalipsis 14:6).

La gloriosa verdad que emerge de esta salvación masiva es que, incluso cuando Dios derrama Su ira, Su propósito fundamental no es castigar. En cambio, Su propósito más apasionado es llevar a la gente al arrepentimiento, para que puedan ser salvos. Así es como lo expresó el profeta Isaías: “…luego que hay juicios tuyos en la tierra, los moradores del mundo aprenden justicia” (Isaías 26:9).

Hay un punto importante de controversia con respecto a la salvación después del Rapto. Se refiere a aquellos que escucharon el Evangelio antes del Rapto, y que se negaron a aceptarlo. Algunos argumentan que serán inelegibles para recibir el Evangelio y, por lo tanto, seguirán rechazándolo. Otros argumentan que podrán ser salvados. 

La controversia está arraigada en 2 Tesalonicenses 2:8-12, que dice lo siguiente:

8) Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su venida;

9) inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con gran poder y señales y prodigios mentirosos,

10) y con todo engaño de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron el amor de la verdad para ser salvos.

11) Por esto Dios les envía un poder engañoso, para que crean la mentira,

12) a fin de que sean condenados todos los que no creyeron a la verdad, sino que se complacieron en la injusticia.

Este pasaje parece enseñar que las personas que han rechazado el Evangelio antes del Rapto continuarán haciéndolo. Debido a este pasaje, no puedo decir con absoluta confianza que aquellos que han rechazado el Evangelio antes del Rapto tendrán la posibilidad de aceptarlo después. Espero que aquellos que argumentan que se les dará otra oportunidad a estas personas, estén en lo correcto, pero no quisiera darles a esas personas una falsa esperanza.

Una cosa a tener en cuenta es que las personas que acepten a Jesús como su Señor y Salvador durante la Tribulación, van a ser sometidos a una persecución instantánea e incluso al martirio. Por lo tanto, me parece altamente improbable que las personas que rechazaron el Evangelio antes de la Tribulación, estén dispuestas a aceptarlo una vez que se encuentren en medio de una persecución sin precedentes por parte del Anticristo.

12. ¿Podría haber un Rapto parcial, que consista sólo de aquellos cristianos que están viviendo vidas piadosas y que están aguardando la aparición del Señor?

No, esto no es una posibilidad.

Los pasajes que describen el Rapto aplican a todos los cristianos verdaderos, ya sean maduros o inmaduros en la fe, y ya sean fieles o desobedientes. De nuevo, a los creyentes se les ha prometido liberación de la ira de Dios. Y Dios no va a crear la Iglesia sobre la base de la gracia por medio de la fe, y luego dividirla sobre la base de las obras.

Aquellos que defienden un Rapto parcial basan su caso en la parábola de Jesús de las diez vírgenes (Mateo 25:1-13). En esta parábola, cinco de las diez vírgenes estaban listas para el regreso del Señor y fueron tomadas, mientras que cinco no estaban listas y fueron dejadas atrás. Aquellas que fueron dejadas atrás no simbolizan a los creyentes desprevenidos. Ellas no tenían aceite (simbólico del Espíritu Santo) en sus lámparas. Prueba positiva de esto es el hecho de que Jesús dice a aquellas que se quedaron: “De cierto os digo, que no os conozco” (versículo 12).

Tenga en cuenta también lo que se dice en 1 Juan 2:28 — “Y ahora, hijitos, permaneced en él, para que cuando se manifieste, tengamos confianza, para que en su venida no nos alejemos de él avergonzados”. Este versículo claramente indica que algunos cristianos tomados en el Rapto sufrirán vergüenza. Por tanto, no sólo aquellos que viven vidas piadosas van a ser tomados.  

Esta conclusión es reforzada por 1 Corintios 3:10-15, donde el apóstol Pablo explica que algunos de los que sean  tomados en el Rapto, sufrirán vergüenza cuando estén ante el tribunal de Jesús, y sean juzgados en cuanto a cómo usaron sus dones espirituales, para avanzar el reino del Señor. Se les otorgará vida eterna debido a su fe en Jesús, pero no recibirán ninguna de las recompensas celestiales que se prometen a aquellos creyentes que sirvieron fielmente al Señor. De hecho, Pablo indica que todas sus obras inútiles serán quemadas, ¡y serán salvos con sus plumas de la cola humeando!

Jack Van Impe ha señalado otro problema con el concepto del Rapto parcial, que es muy perspicaz. Él nos recuerda que la Biblia declara que todo creyente es un miembro del cuerpo de Cristo (Romanos 12:4-5). Luego observa: “Si sólo fueran tomados aquellos que cumplen un cierto estándar de espiritualidad, el cuerpo de Jesucristo sería desmembrado y desfigurado”.15 Luego añade: “El punto de vista del Rapto parcial, por definición, niega la enseñanza sobre la unidad del cuerpo de nuestro Señor”.16

Los únicos “cristianos” que serán dejados atrás serán aquellos que profesan ser cristianos, pero que nunca han nacido de nuevo  — personas a las que me refiero como “cristianos culturales”.

13. ¿Serán llevados al Cielo todos los bebés y niños menores cuando el Rapto ocurra?

Ésta es una pregunta difícil de responder de manera definitiva, y eso es porque la Biblia no aborda directamente la pregunta. Sólo podemos trabajar con inferencias y lógica.

Las respuestas generalmente dadas en respuesta a esta pregunta se dividen en dos campos. El primero es la posición de que todos los niños menores serán tomados en el Rapto. (Algunos incluso aplican esto a los bebés en el vientre). El otro campo argumenta que sólo los niños menores de los creyentes serán tomados. 

Aquellos que argumentan a favor de que todos los niños serán incluidos en el Rapto, usualmente presentan tres argumentos sólidos a favor de  su posición:

En primer lugar, señalan la actitud de Jesús hacia los niños, que se revela en Marcos 10 cuando dijo:

14) “…Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.

15) De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él”.

Jesús también dijo en Mateo 18:3, “De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos”.

El segundo argumento de aquellos que incluyen a todos los niños en el Rapto, se basa en lo que le pasó al niño que nació del adulterio entre el rey David y Betsabé (2 Samuel 12). Durante el embarazo de Betsabé, el profeta Natán confrontó a David con su pecado y luego le dijo que la muerte del niño sería su castigo. 

Cuando la profecía se hizo realidad, David se consoló a sí mismo en su dolor diciendo, “Yo voy a él, mas él no volverá a mí” (2 Samuel 12:23). Así pues, el Espíritu Santo reveló a través de David que, cuando un niño menor muere, su espíritu va a estar con el Señor.

El tercer punto hecho por el grupo que los incluye a todos, se relaciona con la edad de responsabilidad. Ellos señalan que, aunque los niños nacen con una naturaleza pecaminosa debido al pecado original de Adán, no son responsables por el pecado de Adán, ni tampoco son responsables por sus propios pecados hasta que alcancen la edad de responsabilidad — la edad en la que son capaces de discernir entre el bien y el mal. Por lo tanto, si un niño muere antes de alcanzar la edad de responsabilidad, serán salvos. 

Éstos son argumentos poderosos a favor de que todos los niños menores siendo incluidos en el Rapto. 

Pero ignoran una realidad bíblica. No hay un solo ejemplo en la Biblia de hijos menores siendo salvados de la ira de Dios. Considere:
  • Cuando Dios derramó Su ira en la generación de  Noé con un diluvio universal, toda la humanidad murió, excepto Noé y su familia.
  • Cuando Dios sometió al pueblo egipcio a Su ira, al matar al primogénito de cada familia, ninguno se salvó, sin importar la edad. Y esto aplicaba también al primogénito de cualquier familia judía que se negara a pintar los postes de sus puertas con la sangre de un sacrificio animal. 
  • Cuando Dios permitió que Israel fuera conquistado por Asiria y Judá por los babilonios, los niños fueron incluidos en las masacres. 
  • Cuando Dios derramó Su ira sobre el pueblo judío, en el año 70 d.C., a través de los ejércitos romanos, los niños no se salvaron.
  • Y cuando Dios libere Su ira durante la Tribulación, que resultará en que la mitad de la población sea destruida en los primeros tres años y medios, no se menciona que los niños sean protegidos.

Aquellos que incluyen a todos los niños en el Rapto responden señalando a la liberación de Noé y toda su familia. También enfatizan que Lot y toda su familia fueron librados de la destrucción de Sodoma y Gomorra. Pero ninguno de los hijos de Noé y Lot era menor. Eran creyentes adultos. 

Aquellos que argumentan que sólo los hijos menores de los creyentes serán tomados en el Rapto, normalmente apuntan a los siguientes dos pasajes de la Escritura:

Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos (1 Corintios 7:14).

En el temor de Jehová está la fuerte confianza; y esperanza tendrán sus hijos (Proverbios 14:26).

El primero de estos pasajes es bastante impreciso en su significado. Aquí está cómo es puesto en paráfrasis diseñadas para representar su intención:

Porque el marido no creyente está, en cierto sentido, consagrado al estar unido a la persona de su esposa; la esposa incrédula está igualmente consagrada por el hermano cristiano con el que se ha casado. Si esto no fuera así, sus hijos tendrían las manchas del paganismo, mientras que en realidad están consagrados a Dios (The Phillips New Testament, traducción del editor).17

Pues la esposa creyente da santidad a su matrimonio, y el esposo creyente da santidad al suyo. De otro modo, sus hijos no serían santos, pero ahora son santos (Nueva Traducción Viviente).18

Independientemente de la traducción o la paráfrasis, el sentido del pasaje parece ser que los hijos menores de incluso un solo padre creyente son puestos aparte para Dios como santos.

Bueno, creo que ahora puede ver por qué dije al principio que ésta es una pregunta muy difícil de responder. 

Personalmente, creo que hay tres verdades fundamentales que surgen de las Escrituras que hemos considerado:

1) Que los niños que mueren antes de la edad de responsabilidad van al Cielo.

2) Que cuando Dios derrama Su ira, no perdona a los niños en general.

3) Que Dios provee una protección especial de Su ira para los hijos de los creyentes.

Basándome en estas verdades, he concluido que los únicos niños menores que serán tomados en el Rapto serán aquellos que tengan al menos un padre creyente. Creo que también es lógico concluir que cuando Dios se lleve a los cristianos en el Rapto, no dejará atrás a sus hijos menores como huérfanos, para enfrentar los terrores del Anticristo.

14. ¿No podría Dios simplemente proteger a los creyentes durante la Tribulación? ¿Es realmente necesario removerlos de la tierra?

Sí, el Señor podría proveerles a los creyentes protección sobrenatural. De hecho, Él hará precisamente eso, cuando les provea a los santos que están presentes en la Tribulación, protección de los aguijones del ataque de las langostas demoníacas que serán parte de los Juicios de las Trompetas (Apocalipsis 9:4).

Pero la promesa de Dios a la Iglesia durante la Tribulación no es una de protección, sino de liberación. Jesús dijo que cuando las señales que apuntan a la Tribulación “comiencen a suceder” los creyentes deben alzar su mirada porque su “redención está cerca” (Lucas 21:28, énfasis añadido). También les urgió a los creyentes a que oraran para que puedan “escapar de todas estas cosas” (Lucas 21:36).

Realmente no hay propósito alguno para que la Iglesia esté presente durante la Tribulación. Es un tiempo del derramamiento de la ira de Dios sobre aquéllos que han rechazado Su gracia, amor y misericordia. 

De nuevo, hay algunos que argumentan que la Iglesia debe ser “purgada” durante la Tribulación para purificarla. Pero esta idea es absurda. La sangre de Jesús es suficiente para limpiarnos de todos nuestros pecados. Ése es un hecho logrado por todos aquéllos que han puesto su fe en Jesús (Efesios 5:26-27). 

¡Argumentar que la Iglesia necesitar ser purgada durante la Tribulación es convertir esos siete años en un purgatorio protestante!

Algunos de los que creen que la Iglesia pasará por la Tribulación, a menudo señalan el ejemplo de Noé y su familia. Fueron dejados en la tierra mientras Dios derramó Su ira, pero fueron protegidos por el Señor. Pero este ejemplo ignora el hecho de que Enoc fue arrebatado fuera del mundo antes que el diluvio comenzara (Génesis 5:24).

De nuevo, creo que Enoc es un tipo simbólico de la Iglesia, y Noé y su familia son un tipo del remanente judío que será protegido a través de la Tribulación hasta el día que el Mesías retorne.

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Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

El Vigilante: ¿Las pistas de un antiguo misterio yacen bajo el Monte del Templo, en Jerusalén?


Erick Stakelbeck se adentra bajo el Monte del templo en Jerusalén con Ze'ev Orenstein para discutir el misterio de la desaparición del Arca del Pacto. Además, una mirada de cerca a los artefactos de hace 2,000 años, de las guerras entre Roma e Israel, que se exhiben en el Museo de la Biblia en Washington, D.C.


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