miércoles, 13 de febrero de 2019

Libro: Los Fundamentos de la Profecía Bíblica – Lección 22 (conclusión)

Señales de los Tiempos

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Las Señales de los Tiempos

Hay una gran cantidad y variedad de estas señales. De hecho, hay tantas que es difícil controlarlas. La mejor manera de comprenderlas es agruparlas en varias categorías amplias. Echémosles un vistazo de esa manera.

1) Las Señales de la Naturaleza — Las señales concernientes a la naturaleza son las menos respetadas. El problema es doble. Primero, la gente es propensa a pensar, “Siempre ha habido terremotos, erupciones volcánicas, huracanes y hambrunas. Entonces, ¿qué es lo nuevo?

El segundo problema es más filosófico. Somos personas muy racionalistas y, como tales, tendemos a ser escépticos de lo sobrenatural. Si no podemos verlo, pesarlo y medirlo, no podemos aceptar su existencia. Sin embargo, la Biblia enseña que hay todo un ámbito de realidad que normalmente no es perceptible a los sentidos — el ámbito de lo sobrenatural que incluye a ángeles y demonios (Efesios 6:10-12).

Debido a que somos tan racionalistas, tendemos a burlarnos de la idea de que Dios nos hablaría a través de las señales de la naturaleza. Pero la Biblia afirma esto una y otra vez. Los profetas del Antiguo Testamento repetidamente señalaron las señales de la naturaleza y afirmaron que indicaban el juicio de Dios o Su ira inminente.

Hoy estamos viendo que las calamidades naturales aumentan en frecuencia e intensidad, tal como fue profetizado. 

2) Las Señales de la Sociedad — Jesús dijo que regresaría en un tiempo cuando la sociedad se parecería a “los días de Noé” (Mateo 24:37). El Antiguo Testamento nos dice que la época de Noé era de inmoralidad y violencia, porque los pensamientos de los corazones de los hombres estaban continuamente enfocados en la maldad (Génesis 6:5-13).

El apóstol Pablo enfatizó esta señal en sus escritos. En 2 Timoteo 3:1-5; Pablo dice que la sociedad de los tiempos del fin se caracterizará por una gran tensión. Será una sociedad en la que la gente amará tres cosas: el yo, el dinero y el placer (2 Timoteo 3:2-4). Lo que Pablo identifica aquí es la religión, el dios y el estilo de vida de la sociedad del tiempo del fin: el Humanismo, el Materialismo, y el Hedonismo.

Pablo describe la desesperación resultante en términos gráficos: “habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados…” (2 Timoteo 3:2-4). No hace falta decir que esto se lee como si fueran las noticias de la noche. 

3) Las Señales Espirituales — Hay numerosas señales espirituales que debemos vigilar, tanto negativas como positivas.

Las negativas son en verdad muy negativas. Incluyen cosas tales como la aparición de falsos cristos, y sus grupos sectarios (Mateo 24:5, 11, 24), la apostasía de la iglesia profesante (2 Timoteo 3:5), la persecución de los cristianos fieles (Lucas 21:12-19), y un brote de satanismo (1 Timoteo 4:1).

Estamos en medio del cumplimiento de todas estas profecías. Gran parte del cristianismo tradicional está revolcándose en apostasía. Los grupos sectarios se están multiplicando. Los cristianos están siendo perseguidos en todo el mundo. 

Pero, afortunadamente, hay algunas señales espirituales muy positivas que están profetizadas para los tiempos del fin. Una es la proclamación del Evangelio a todo el mundo (Mateo 24:14).

Esta profecía comenzó a cumplirse en el siglo XX, como resultado de la tecnología moderna, como la radio de onda corta y la televisión vía satélite. Con el advenimiento de la tecnología informática, la Biblia ha sido traducida rápidamente a cientos, incluso miles, de idiomas y dialectos.

Otra señal positiva es la creciente comprensión de la profecía bíblica. Muchas de las profecías concernientes a los tiempos del fin ni siquiera fueron entendidas por el profeta que las dio. Un buen ejemplo es Daniel. Él estaba desconcertado por muchas de las profecías del tiempo del fin que el Señor le dio. Cuando se quejó de esto, el Señor le dijo que dejara de preocuparse, porque “estas palabras están cerradas y selladas hasta el tiempo del fin” (Daniel 12:4, 9).

A medida que nos acercamos al día en que el Señor regresará, entendemos más y más la profecía bíblica. Parte de la nueva comprensión se debe al desarrollo de eventos mundiales, como el restablecimiento de la nación de Israel. Otras profecías misteriosas ahora pueden entenderse debido a los desarrollos tecnológicos modernos.

Una de las señales espirituales más gloriosas es el gran derramamiento del Espíritu de Dios que la Iglesia está recibiendo en estos tiempos del fin. La Biblia profetiza que un gran empoderamiento del Espíritu Santo vendrá en los días postreros para permitir que los cristianos que estén abiertos al poder del Espíritu se opongan a los ataques de Satanás. 

En Joel 2:23, esto es puesto en las imágenes de una “lluvia temprana y tardía”. La lluvia temprana fue en Pentecostés y continuó a través de la historia temprana de la Iglesia, cuando era joven y luchaba por establecerse. La lluvia tardía está ocurriendo hoy, cuando la verdadera Iglesia se opone a los ataques finales de Satanás. 

4) Las Señales de la Tecnología —  La explosión del conocimiento científico y su aplicación técnica a las comunicaciones, el transporte, el procesamiento de datos y las armas de guerra es definitivamente una señal del pronto regreso del Señor (Daniel 12:4).

Por ejemplo, ¿cómo podría toda la gente del mundo recibir la marca de la bestia (Apocalipsis 13:16-18) antes de la invención del láser y las computadoras? ¿Cómo podría el Falso Profeta hacer una imagen del Anticristo que parecerá estar viva (Apocalipsis 13:14-15) antes del desarrollo de la robótica y los hologramas?

5) Las Señales de la Política Mundial — La profecía bíblica pronostica la reunión de cierto patrón internacional de naciones en los tiempos del fin. 

La nación de Israel volverá a existir, y todas las naciones del mundo buscarán destruir al Estado judío (Zacarías 12:1-3). Particularmente amenazante para Israel será una superpotencia ubicada en “los confines del norte” (Ezequiel 38:6). Está nación es identificada en Ezequiel 38 en términos que sólo pueden interpretarse como la Rusia moderna. 

La existencia del Estado judío también será amenazada por sus vecinos árabes (Salmos 83; Ezequiel 35).

El resurgimiento de China como una superpotencia también está profetizado (Apocalipsis 9:12-16; 16:12), al igual que la reunificación de Europa (Daniel 7:7-8, 24).

El mundo se caracterizará por guerras y rumores de guerras (Mateo 24:6). Las naciones también se verán afectadas por conflictos políticos internos que a menudo conducirán a “reino contra reino”, o guerra civil (Mateo 24:7).

La anarquía aumentará en todas partes (Mateo 24:12), una profecía que se ha cumplido en el escenario internacional con la llegada del terrorismo moderno.

6) Las Señales de Israel — El grupo más importante de señales, más importante que todos los demás juntos, es el grupo concerniente a la nación de Israel. Una razón es porque la profecía del tiempo del fin se enfoca en Israel.

Otra razón por la que Israel es tan importante es porque el pueblo judío es el reloj profético de Dios. Esto significa que muy a menudo, cuando Dios está revelando un evento importante que se llevará a cabo en el futuro, Él señalará al pueblo judío y afirmará que cuando algo les suceda a ellos, el evento importante también ocurrirá. 

Un ejemplo de este principio se encuentra en Lucas 21:24, donde Jesús les dijo a Sus discípulos que observaran a Jerusalén. Su punto era que Jerusalén sería conquistada y luego “pisoteada por los gentiles” hasta que llegara el momento de que Él regresara. En otras palabras, Él estaba diciendo que cuando los judíos recuperen la ciudad de Jerusalén de los gentiles, eso será una señal segura de que Su regreso está cerca.

Los romanos estaban en control de Jerusalén cuando Jesús habló estas palabras. Fueron sucedidos por muchas naciones e imperios hasta el 7 de junio de 1967, cuando los judíos finalmente recuperaron la soberanía sobre la ciudad de Jerusalén por primera vez en 1,897 años.

La Súper Señal

Hay una “súper señal” decisiva que eclipsa a todas las mencionadas anteriormente y que claramente indica que Jesús está en la puerta misma del Cielo preparándose para Su pronto regreso.

Esa señal es lo que podría llamarse CONVERGENCIA. Lo que significa es que, por primera vez en la historia, todas las señales de los tiempos del fin del regreso del Señor han convergido. No falta ninguna.

Esto significa que estamos viviendo en tiempo prestado, y la pregunta crucial para todos nosotros es, “¿Está listo para el regreso del Señor?”.

Preguntas:

1) ¿Cómo se siente acerca de la “súper señal”? ¿Cree que realmente estamos viviendo en los tiempos cuando todas las señales han convergido?

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2) Lea Apocalipsis 11:3-11 con respecto a los dos testigos de Dios que predicarán en Jerusalén durante la primera mitad de la Tribulación. ¿Qué hay en los versículos 8-11 que no se podía entender en términos naturales antes de la década de 1960? 

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3) Lea 2 Timoteo 3:1-5. ¿Suena esto como una descripción de su nación hoy?

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4) A principios de la década de 1900, cuando C. I. Scofield estaba preparando la publicación de su famosa Biblia de estudio, que fue publicada en 1909, él hizo el siguiente comentario acerca de Ezequiel 38 y 39: “Estos capítulos muestran una invasión en los tiempos del fin de Israel por parte de Rusia y ciertos aliados. No lo entiendo, y no puedo explicarlo, pero lo creo porque la Biblia dice que pasará. ¿Por qué las profecías en estos capítulos eran tan difícil de entender entonces, pero no hoy?

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5) Una de las señales espirituales negativas de los tiempos del fin se presenta en 1 Timoteo 4:1. ¿Puede nombrar algunos cumplimientos de esta profecía en su nación hoy?

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Lea la parte 1 »»aquí 

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Libro: Los Fundamentos de la Profecía Bíblica – Lección 22 (parte 1)

Señales de los Tiempos

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Hecho: Se nos dan señales a vigilar que indicarán la época del regreso del Señor. 

Escritura Clave: Cuando estas cosas [eventos profetizados del tiempo del fin] comiencen a suceder, erguíos y levantad vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca” (Lucas 21:28).

No hay señales para el Rapto. Puede ocurrir en cualquier momento. Pero la Biblia enseña que podemos conocer la época de la Segunda Venida y el período inmediatamente anterior — la Tribulación.

Conociendo la Época

La razón por la que podemos conocer la época de la Tribulación y la Segunda Venida es porque la Biblia está llena de señales que indicarán la época del regreso del Señor, y se nos dice que las vigilemos. Estas señales se encuentran tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, y hay una gran cantidad de ellas.

Por ejemplo, uno de cada 25 versículos en el Nuevo Testamento específicamente se refiere a la Segunda Venida. Pero lo que no es tan conocido es el hecho de que hay cientos de profecías en el Antiguo Testamento que también se relacionan con la Segunda Venida. 

Además de los Profetas Mayores y Menores, los Salmos están llenos de profecías mesiánicas con respecto al regreso del Señor. De hecho, el Salmo 2 es una de las profecías sobre la Segunda Venida más importantes de la Biblia.

Un Área de Ignorancia

Muchos, si no la mayoría de, cristianos, han ignorado el estudio de estas señales porque creen que, dado que “Jesús vendrá como ladrón en la noche”, es una pérdida de tiempo intentar interpretar las señales para anticipar el momento de Su venida.

Es cierto que Jesús dijo que vendría como un ladrón en la noche (Mateo 24:42-43). Pero Pablo más tarde explicó que esta declaración de Jesús estaba dirigida a los incrédulos, no a los cristianos.

Pablo señala este punto en su primera carta a los tesalonicenses. En el capítulo 5, dice que aunque Jesús va a regresar como un ladrón en la noche, no hay razón para que Su regreso sorprenda a ningún cristiano (1 Tesalonicenses 5:4). ¿Por qué no? Porque, como lo dice Pablo, “Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día…” (1 Tesalonicenses 5:4-5).

¿Qué quiere decir Pablo con esta declaración aparentemente enigmática? Él se estaba refiriendo al hecho de que cuando aceptamos a Jesús como nuestro Salvador, recibimos la presencia permanente del Espíritu Santo (Romanos 5:5). A través del Espíritu, recibimos el poder de iluminarnos espiritualmente. 

Así pues, Pablo está diciendo en 1 Tesalonicenses 5 que podemos saber la época del regreso del Señor, porque se nos ha dado discernimiento espiritual a través del don del Espíritu Santo.

El Concepto de Jesús

En Mateo 24, Jesús comparó las señales de Su regreso con las señales de un embarazo. Piénselo de esta manera: Es posible que no sepa la fecha cuando una mujer embarazada va a dar a luz, pero tarde o temprano, mientras observa el desarrollo de su embarazo, pensará: “¡Ese bebé va a nacer pronto!”. ¿Por qué? Usted puede saber mirando.

Jesús dijo que las señales que apuntan a Su regreso serían como “dolores de parto” (Mateo 24:8). Cualquier madre sabe lo que Jesús quiso decir con este comentario. A medida que se acerca el momento de Su regreso, las señales aumentarán en frecuencia e intensidad, al igual que los dolores de parto. Por ejemplo, habrá más terremotos y serán más intensos. 

Éste es un punto crucial que generalmente se pasa por alto. Por lo tanto, las personas a menudo se burlan de las señales diciendo: “Siempre ha habido guerras y rumores de guerra, y terremotos y hambrunas”. Sí, siempre ha habido tales calamidades, pero ahora están aumentando en frecuencia e intensidad, tal como Jesús profetizó.

En Hebreos 10:25 se nos dice que debemos animarnos “unos a otros, y con mayor razón ahora que vemos que aquel día se acerca” (NVI). El contexto es la Segunda Venida de Jesús. Este pasaje deja en claro que podemos saber la época del regreso del Señor — que cosas tangibles serán visibles para alertarnos del pronto regreso del Señor. ¿Qué son esas cosas? ¿Cuáles son las señales que Biblia nos dice que debemos vigilar?


Lea la conclusión »»aquí 

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

martes, 12 de febrero de 2019

Libro: Los Fundamentos de la Profecía Bíblica – Lección 21 (pdf)

Recompensas Celestiales

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Hecho: Los creyentes serán juzgados por sus obras para determinar sus grados de recompensa.

Escritura Clave: “Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras” (Mateo 16:27).

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Video: Peregrinaje a Israel 11 – Abu Gosh (subtitulado)


Dr. David Reagan: Uno de los lugares más inusuales de todo Israel es una intersección en un pequeño pueblo llamado Abu Gosh, que está situado a unas siete millas de Jerusalén. No van a creer lo que se encuentra ubicado en esta intersección. Varía de lo ridículo a lo profundamente espiritual. Para un vistazo cercano, quédese en sintonía.


Nota: Recuerde hacer clic en la opciones "CC" y "Configuración", para activar los subtítulos en español.

Video subtitulado por la hermana Helena Aillón.

»» Vea el episodio 1: Una Visita al Salón de la Independencia
»» Vea el episodio 2: La Costa de Israel
»» Vea el episodio 3: Galilea 
»» Vea el episodio 4: Nazareth
»» Vea el episodio 5Meguido y Bet-Semes
»» Vea el episodio 6El Monte de los Olivos 
»» Vea el episodio 7: La Ciudad Vieja
»» Vea el episodio 8: El Mar Muerto
»» Vea el episodio 9: El Cementerio del Monte Herzl

»» Vea el episodio 10: La Tumba del Jardín

Libro: Los Fundamentos de la Profecía Bíblica – Lección 21 (conclusión)

Recompensas Celestiales

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Niveles de Gloria

Las Escrituras también nos aseguran que habrá distinciones de gloria que se darán a los creyentes. Considere estas palabras de Pablo: “Porque considero que los padecimientos del tiempo presente no son dignos de comparar con la gloria que pronto nos ha de ser revelada” (Romanos 8:18, RVA-2015). Pablo habla de este tipo de recompensa de nuevo en 2 Corintios 4:17, donde escribe: “Porque nuestra momentánea y leve tribulación produce para nosotros un eterno peso de gloria más que incomparable…” (RVA-2015).

Lo que todo esto significa no está precisamente explicado en detalle, pero las posibilidades son alucinantes. Tanto es así, que cuando lo experimentemos, ¡es posible que nos encontremos deseando que se nos hubiesen dado más oportunidades de sufrir por el Señor!

Grados de Autoridad Reinante

Otro tipo de recompensa que se menciona en la Biblia es una que se relaciona con el Milenio y con el Estado Eterno. Es el grado de autoridad reinante que compartiremos con Jesús bajo Su supervisión.

Se nos asegura que reinaremos con Él (2 Timoteo 2:12; Apocalipsis 5:9-10). Pero nuestro grado de participación en Su reinado estará relacionado con nuestro servicio a Él ahora (Lucas 19:1-27). Algunos reinarán sobre una ciudad, algunos sobre cinco y otros sobre ninguna.

Actitudes hacia las Recompensas

Desafortunadamente, la mayoría de los cristianos parecen tener una actitud muy despreocupada hacia las recompensas, y hay varias razones para esta falta de preocupación. 

En primer lugar, muchos parecen pensar que si son motivados por una recompensa, ¡perderán la recompensa! Esta extraña actitud se basa en la enseñanza de Jesús registrada en Mateo 6:1-4. En este pasaje, Jesús les advierte a Sus discípulos en contra de “hacer vuestra justicia delante de los hombres” porque si lo hacen “no tendréis recompensa de vuestro Padre que está en los cielos”.

Lo que Jesús está advirtiendo es en contra de hacer nuestras buenas obras con el fin de recibir la alabanza de la gente. Está diciendo que deberíamos ser motivados, en cambio, por la alabanza de Dios. Se supone que debemos ser motivados por la esperanza de que, cuando estemos ante Jesús  para ser juzgados, Él dirá, “Bien, buen siervo y fiel” (Mateo 25:21).

Una segunda razón por la que a algunos creyentes no les apasionan las recompensas es porque creen que éstas serán temporales. Esta actitud se basa en una escena en el Cielo que es descrita por el apóstol Juan en Apocalipsis 4. Juan dice que vio a 24 ancianos adorando a Dios (Apocalipsis 4:10-11). Como parte de su adoración, ellos se arrodillan y lanzan sus coronas delante del trono de Dios.

Esta escena ha producido una enseñanza de que tan pronto como recibamos nuestras recompensas en el Cielo, las lanzaremos a los pies de Jesús y terminaremos con ellas. Por lo tanto, son vistas como poca cosa. 

Pero Apocalipsis 4:9 presenta una palabra calificadora. Dice que los 24 ancianos hacen esto “cada vez” (NVI) que se produce la adoración. Eso no indica una acción de una vez por todas. En 1 Pedro 5:4 se nos dice que las coronas “durarán para siempre” (TLA).

Una Visión Socialista de las Recompensas

Algunos argumentan que las recompensas tienen que ser temporales debido a que no puede haber distinciones en el Cielo, de lo contrario habría celos, y dicho pecado no puede existir en la atmósfera perfecta del Cielo. Pero ésta es una visión terrenal. En el Cielo, nuestra naturaleza pecaminosa no existirá. Viviremos en perfecto amor. 

Por lo tanto, cuando veamos a un santo con una corona especial o exhibiendo alguna otra recompensa, nuestros corazones se llenarán de admiración y aprecio — lo mismo que sentimos en esta vida cuando uno de nuestros hijos recibe una recompensa especial. 

El Pastor Glenn Meredith, de McKinney, Texas, quien ha enseñado extensamente sobre las recompensas celestiales, ha concluido: “Créanme, habrá distinciones eternas en el Cielo, porque lo que haga ahora en esta vida, tendrá un profundo impacto en las recompensas que recibirá y los servicios que se le asignarán”. 

Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos…” (palabras de Jesús en Mateo 5:21). 

Preguntas

1)  Ya que nuestras recompensas celestiales van a estar basadas en parte en cómo usamos nuestros dones espirituales, ¿sabe cuáles son sus dones espirituales? (Lea Romanos 12:6-8; 1 Corintios 12:4-11, 28-31; Efesios 4:11; 1 Pedro 4:10-11). Enumere a continuación los dones espirituales que cree que el Espíritu Santo le ha dado. Si está en un grupo de estudio bíblico, léales la lista a ellos y pregúnteles si pueden identificar otros dones de los que usted no esté consciente. 

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2) ¿Sabía que hay pruebas en el Internet que pueden ayudarle a identificar sus dones espirituales? Busque “pruebas de dones espirituales” en Google y luego escriba a continuación los dones que tiene que fueron identificados por estas pruebas.

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3) ¿Qué recompensa celestial le gustaría recibir y por qué?

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4) ¿Siente que entiende completamente la enseña bíblica de que somos salvos por la fe y no por obras (Efesios 2:8-9), pero de que somos salvos para buenas obras (Efesios 2:10; Tito 2:14). ¿Cuál cree que es el significado de esto para los cristianos culturales que no se preocupan por practicar su fe?

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5) Reflexione sobre las recompensas que los creyentes recibirán en esta vida como resultado de su fe en Jesús como Señor y Salvador y el don del Espíritu Santo que reside en ellos. Enumere algunas de esas recompensas a continuación:

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6) Debido a la importancia que las Escrituras dan a las recompensas celestiales, ¿siente que ahora está más motivado a ganar algunas de las recompensas sirviendo al Señor más diligentemente?

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Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

sábado, 9 de febrero de 2019

Libro: Los Fundamentos de la Profecía Bíblica – Lección 21 (parte 1)

Recompensas Celestiales

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Hecho: Los creyentes serán juzgados por sus obras para determinar sus grados de recompensa.

Escritura Clave:Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras” (Mateo 16:27).

Llegará un día cuando todos los creyentes serán juzgados por sus obras, no para determinar su destino eterno, sino para determinar sus grados de recompensa (2 Corintios 5:10 y Apocalipsis 20:12).

No somos salvos por nuestras obras (Efesios 2:8-9), pero somos salvos para hacer buenas obras (Efesios 2:10 y Tito 2:14). El Espíritu Santo les da a todos los creyentes uno o más dones espirituales en el momento de su salvación, y se espera que usen esos dones para promover el reino del Señor en la tierra.

Los creyentes serán juzgados no sólo por la cantidad de sus obras, sino también por su calidad (1 Corintios 3:13) y su motivo (1 Corintios 4:4.5). Algunos que son salvos pero que nunca usaron sus dones espirituales para el Señor, o que lo hicieron por el motivo incorrecto (como la gloria personal), todas sus obras serán quemadas y no recibirán recompensas especiales más allá de la vida eterna (1 Corintios 3:15).

La Memoria de Dios

La Biblia dice en Malaquías 3:16 que hay un Libro de Memoria en el que Dios ha escrito todas las cosas que hemos hecho para Él. La mayoría de estas cosas las hemos olvidado, pero no Dios. ¡Jesús dijo que incluso seríamos recompensados por darle a una persona un vaso de agua! (Mateo 10:41-42). Hebreos 6:10 dice que “Dios no es injusto para olvidar vuestra obra y el trabajo de amor que habéis mostrado hacia su nombre, habiendo servido a los santos…”. Una vez más, se nos asegura que Dios nunca olvidará ninguna de nuestras buenas obras.

Diversas Coronas

La Biblia enseña que hay cinco tipos diferentes de coronas que serán dadas a los creyentes como recompensas.

1) La Corona del Vencedor (1 Corintios 9:24-25) — Esta corona se otorgará a aquellos que demostraron un dominio propio excepcional en su servicio al Señor, siempre poniendo Su voluntad antes que la suya.

2) La Corona del Ganador de Almas (1 Tesalonicenses 2:19) — Esta corona se otorgará a aquellos que participaron en ganar almas — incluidos los evangelistas, los maestros bíblicos, los evangelizadores personales, y aquellos que financiaron sus esfuerzos. 

3) La Corona de Justicia (2 Timoteo 4:8) — Esta corona será dada como recompensa a aquellos que vivieron sus vidas anhelando el regreso del Señor, — aquellos que vivieron con una perspectiva eterna.

4) La Corona del Pastor (1 Pedro 5:4) — Ésta es la recompensa para los pastores y ancianos fieles.

5) La Corona de la Vida (Santiago 1:2) — Esta recompensa está reservada para aquellos que perseveraron bajo tribulaciones — aquellos que sufrieron pruebas difíciles, tentaciones, sufrimiento, persecución e incluso el martirio. Jesús mencionó esta recompensa específicamente en Apocalipsis 2:10.

Tesoro Celestial

La Biblia dice que los redimidos recibirán diferentes cantidades de tesoros en el Cielo. Jesús mismo hizo esta promesa en Mateo 6:19, cuando dijo: “No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo…”.

El apóstol Pablo menciona la misma recompensa  en 1 Timoteo 6:17-19. Aquí le dice a Timoteo que instruya a los creyentes a “que hagan bien” y “que sean ricos en buenas obras”, y “dadivosos”, porque al hacerlo, están “atesorando para sí buen fundamento para lo por venir”.


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Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

martes, 5 de febrero de 2019

Libro: Los Fundamentos de la Profecía Bíblica – Lección 20 (pdf)

El Cielo

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Hecho: La Biblia enseña que el Cielo será un lugar tangible ubicado en una tierra nueva.

Escritura Clave: “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” (Romanos 8:18).

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Libro: Los Fundamentos de la Profecía Bíblica – Lección 19 (pdf)

El Milenio

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Hecho: La Biblia enseña que Jesús regresará a esta tierra para reinar durante mil años desde el Monte Sion en Jerusalén.

Escritura Clave: “El SEÑOR será rey sobre toda la tierra. En aquel día habrá un solo SEÑOR y únicamente su nombre será adorado” (Zacarías 14:9 – NTV).

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viernes, 1 de febrero de 2019

Proyecto: Programa de Radio

Solicitud de apoyo

Su servidor en la cabina de grabación de Radio Ondas de Luz, en Managua, Nicaragua. En mis manos, el libro "Las Bases de la Profecía Bíblica", que muy pronto estará completamente disponible en idioma español.


Estimados hermanos:

Reciban un fraternal saludo de mi parte.

Desde hace algunas semanas atrás, he sentido de parte del Señor realizar un programa semanal de radio. El enfoque del mismo será el análisis de los eventos actuales a la luz de la Profecía Bíblica, así como la proclamación del pronto regreso de Jesús.

En ocasiones anteriores, los hermanos encargados de Radio Ondas de Luz amablemente me han invitado a hacer unos programas de este tipo. Pero, considerando la urgencia que estos tiempos finales requieren, considero que es necesario contratar un espacio propio, para poder hablar de escatología y apologética de forma regular. 

El costo de la media hora de tiempo aire cuesta entre $25 y $30, en dependencia del horario en que se transmita el programa. Inicialmente, la frecuencia del programa sería de 1 vez por semana. Si la audiencia y el apoyo comienzan a crecer, consideraré la posibilidad de aumentarla.

Si usted siente de parte de Dios formar parte de este proyecto y que, de esta manera, juntos proclamemos el mensaje de la Bienaventurada Esperanza, le invito a visitar nuestra sección de Donativos, para que descubra cómo podrá apoyar. También pueden contactarme a mi correo electrónico o a mi teléfono móvil (505)89803356

Libro: Los Fundamentos de la Profecía Bíblica – Lección 18 (pdf)

La Segunda Venida

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Hecho: La Segunda Venida terminará la Tribulación e inaugurará el Milenio.

Escritura Clave: “Porque yo reuniré a todas las naciones para combatir contra Jerusalén…Después saldrá Jehová y peleará con aquellas naciones…Y se afirmarán sus pies en aquel día sobre el monte de los Olivos…Y Jehová será rey sobre toda la tierra…” (Zacarías 14:2-4, 9).

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Libro: Los Fundamentos de la Profecía Bíblica – Lección 20 (conclusión)

El Cielo

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Las Actividades del Cielo

¿Qué haremos por la eternidad? De nuevo, la Palabra extrañamente guarda silencio. Todo lo que dice es que nosotros le serviremos (Apocalipsis 22:3).

Probablemente pasaremos gran parte de nuestro tiempo en adoración, cantando los salmos del rey David, con él dirigiéndonos. Es probable que nuestros talentos serán magnificados, y seremos capaces de cantar o pintar o escribir con una majestad y un alcance que nunca imaginamos posible — ¡y todo para la gloria de Dios! 

Seguramente vamos a pasar un tiempo considerable en el estudio de la Palabra de Dios. ¡Piense en estudiar el Evangelio de Juan con el apóstol Juan como el maestro! O imagine a Jesús enseñando el Antiguo Testamento, así como lo hizo con Su discípulos después de Su resurrección (Lucas 24:44-45). La Palabra de Dios es infinita en su profundidad, y creo que sin duda seguiremos aprendiendo de ella para siempre.

Mientras estudiamos la Palabra, creceremos en madurez espiritual a la semejanza de Jesús. Y dado que Dios es infinito, no importa cuánto crezcamos a Su semejanza, simplemente habrá mucho más crecimiento por delante. En este sentido, nuestro crecimiento espiritual probablemente continuará dónde se quedó en esta vida. 

Quizás el Señor nos dará la oportunidad de ver “repeticiones de video instantáneas” de grandes eventos en la historia bíblica. ¿Y qué hay de las giras al universo? Seguramente podremos viajar a través del espacio en nuestros cuerpos glorificados y ver de cerca los milagros de la creación de Dios ¡Imagine visitar todos los planetas en nuestra galaxia y recorrer miles de otras galaxias!

Reinando con Jesús

También se nos dice en Apocalipsis 22:3 que serviremos a Dios como Sus “siervos”. Esto seguramente significa que se nos dará un trabajo productivo que hacer. Las Escrituras no dicen cuál trabajo será. Pero hay una pista en Apocalipsis 22:5, donde dice que reinaremos con el Señor “por los siglos de los siglos”.

Reinar implica, por necesidad, que debemos  reinar sobre alguien. ¿Quién será? De nuevo, hay una pista intrigante. Apocalipsis 21:24-27 se refiere a las “naciones” que vivirán en la tierra nueva fuera de la nueva Jerusalén. Apocalipsis 22:2 indica que las personas que componen estas naciones estarán en cuerpos físicos, ya que dice que las hojas del árbol de la vida será usada para “la sanidad de las naciones”.

¿Quiénes son esta “naciones”? éste es uno de los más grandes misterios de la profecía bíblica. Hay tantas conjeturas diferentes como comentarios sobre el libro de Apocalipsis.

¿Podrían ser los redimidos que aceptan a Jesús durante el Milenio? No se dice nada sobre el destino final de aquellos que son salvados durante el Milenio. No se les hacen promesas de cuerpos glorificados.

Comunión Celestial

Esto nos lleva a la mayor bendición del Cielo. ¡Apocalipsis 22:4 dice que veremos el rostro de Dios!

La Palabra dice en Éxodo 33:20 que ningún hombre ha visto el rostro de Dios. Pero se nos dará ese privilegio cuando tengamos comunión con Él en el Cielo. 

Y eso es realmente de lo que se trata el Cielo. Experimentaremos una intimidad con el Señor que trasciende todo lo posible en esta vida. Fuimos creados para tener comunión con Dios (Juan 4:23), y ese propósito alcanzará su cenit en el Estado Eterno mientras vivimos en la presencia de Dios. 

La Naturaleza de la “Tierra Nueva”

¿Será la tierra nueva completamente nueva, o será esta tierra rejuvenecida?

La Biblia enseña que la tierra actual es eterna: “Generación va, y generación viene; mas la tierra siempre permanece” (Eclesiastés 1:4; vea también Salmos 78:69 y Salmos 148:6).

Es cierto que 2 Pedro 3:10 dice que la tierra actual será “destruida con un fuego intenso”, pero el mismo contexto dice que la tierra del tiempo de Noé fue “destruida” por el agua (2 Pedro 3:5-6). La tierra de Noé no dejó de existir, más bien, fue “destruida” en el sentido de que fue cambiada radicalmente por el diluvio universal.

Dios ama Su creación, y está determinado a restaurarla a su perfección original. 

La promesa de una creación redimida y restaurada se reafirma en el Nuevo Testamento. Pedro se refirió a la promesa en su segundo sermón en el Templo en Jerusalén. Le dijo a su audiencia que Jesús permanecería en el Cielo hasta que llegue el momento de la “restauración de todas las cosas” (Hechos 3:21).

Pablo desarrolla el tema en Romanos 8:8-18. Él declara que toda la creación está en “esclavitud de corrupción” (versículo 21). Ésta es una referencia a lo que los físicos llaman la Segunda Ley de la Termodinámica; a saber, que toda la creación se está agotando, moviéndose del orden al desorden — que toda la creación está en esclavitud a la decadencia.

Pablo luego describe a la creación como una mujer embarazada que espera ansiosamente el momento del nacimiento, cuando la maldición será levantada y la creación será redimida. Él dice que eso ocurrirán en “la manifestación de los hijos de Dios” (versículo 19). Ésa es una referencia a la resurrección de los santos. 

En realidad actualmente estamos viviendo en la tierra número tres, como verá en el gráfico de la página siguiente. 



1) La tierra original fue creada perfecta (Génesis 1). Fue corrompida por el pecado del hombre (Génesis 3:1-13) y la posterior maldición de Dios (Génesis 3:14-24), lo que produjo la tierra número 2.

2) La segunda tierra fue radicalmente cambiada de la original. Los cataclismos naturales comenzaron, algunos animales se convirtieron en carnívoros y una amenaza a la humanidad, y algunas plantas y animales se volvieron venenosos. La gente tenía que luchar contra la naturaleza para ganarse la vida. Debido a la naturaleza pecaminosa heredada de Adán, la gente comenzó a rebelarse contra Dios, y esta rebelión continuó aumentando hasta que Dios decidió destruir la tierra con agua, lo que produjo la tierra número 3.

3) La tercera tierra es en la que vivimos hoy. Su topografía y su atmósfera fueron cambiadas radicalmente por el diluvio. Cuando Jesús regrese, la tierra cambiará radicalmente una vez más a través de terremotos sin precedentes (Apocalipsis 6:12-14; 16:17-21), lo que producirá la tierra número 4.

4) La cuarta tierra, la tierra del Milenio, volverá a ser abundante con vegetación exuberante (Isaías 30:23-26; Amós 9:13-14). El Mar Muerto cobrará vida (Ezequiel 47:1-9). Lo más importante es que la maldición será levantada parcialmente, lo que hará posible que la humanidad se reconcilie con la naturaleza y que la naturaleza se reconcilie con sí misma. 

5) Al final del Milenio, la tierra será consumida por el fuego y será totalmente renovada y devuelta a su perfección original, lo que producirá la tierra eterna donde los redimidos vivirán para siempre en la Nueva Jerusalén. 

Preguntas:

1) ¿Qué es lo más sorprendente que aprendió de esta lección?

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2) ¿Se ha estado aferrando a este mundo porque no tenías idea de cómo sería el Cielo?

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3) Si no tiene celo por la Palabra de Dios o por la comunión con él en un servicio semanal de la semana, ¿por qué cree que sería feliz en Su presencia eternamente?

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4) Muchas personas espiritualizan la descripción de la Nueva Jerusalén en Apocalipsis 21, argumentando que es una descripción simbólica de la Iglesia. ¿Qué piensa y por qué?

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5) ¿Podría usted respaldar las siguientes palabras del apóstol Pablo?


a) “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia” (Filipenses 1:21). ____________


b) “…más quisiéramos estar ausentes del cuerpo, y presentes al Señor” (2 Corintios 5:8). ____________

6) Si fuera a morir este mismo día, ¿está seguro de que iría al Cielo? Si es así, ¿por qué?

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7) El libro más completo y detallado que se haya escrito sobre el Cielo es el de Randy Alcorn, que se titula simplemente, El Cielo (Tyndale House, 2004). Aquí hay una cita del libro: “…”con el fin de obtener una imagen del Cielo — que algún día se centrará en la Tierra Nueva — no es necesario mirar a las nubes; necesita mirar a su alrededor e imaginar cómo sería todo este mundo sin pecado, muerte, sufrimiento y corrupción”. ¿Cuál es su respuesta?

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Lea la parte 1 »»aquí 

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

miércoles, 30 de enero de 2019

Libro: Los Fundamentos de la Profecía Bíblica – Lección 20 (parte 1)

El Cielo

Haga clic sobre la imagen para ir al Índice

Hecho: La Biblia enseña que el Cielo será un lugar tangible ubicado en una tierra nueva.

Escritura Clave: Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” (Romanos 8:18).

La mayoría de los cristianos parecen creer que ir al Cielo significa ser un espíritu incorpóreo que reside en un mundo etéreo, flotando en una nube tocando un arpa. Y por decir lo menos, no parecen emocionarse con esa imagen.

La Biblia nos dice en gran detalle cómo será el Milenio, pero casi no nos da información detallada acerca del Cielo, o lo que podría llamarse el Estado Eterno. Lo que nos dice a menudo es una gran sorpresa para la mayoría de los cristianos, porque los versículos sobre el Cielo han sido terriblemente espiritualizados. Por ejemplo, la Biblia dice claramente que los redimidos vivirán eternamente en una tierra nueva, no en un lugar etéreo llamado Cielo.

La Tierra Nueva

Isaías fue el primero en hablar de esta verdad cuando habló de “los cielos nuevos y la nueva tierra” que perdurarán para siempre delante del Señor (Isaías 66:22). Esta verdad se repite en el libro de Apocalipsis, donde el apóstol Juan dice que se le mostró una tierra nueva, “porque el primer cielo y la primera tierra pasaron” (Apocalipsis 21:1).

Juan continúa describiendo la Nueva Jerusalén descendiendo a la tierra nueva “descender del cielo, de Dios” (Apocalipsis 21:2). Y luego declara que Dios mismo vendrá a vivir en la tierra nueva: He aquí el tabernáculo de Dios con los hombres, y él morará con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios mismo estará con ellos como su Dios” (Apocalipsis 21:3).

Esta verdad ya había sido revelada a los profetas del Antiguo Testamento. Mientras lo llevaban en una gira profética del templo milenial, a Ezequiel le dijo su guía (el Señor Jesús en una aparición pre-encarnada): “Hijo de hombre, este es el lugar de mi trono, el lugar donde posaré las plantas de mis pies, en el cual habitaré entre los hijos de Israel para siempre” (Ezequiel 43:7).

Los redimidos van a morar para siempre en cuerpos nuevos en una tierra nueva en una nueva Jerusalén en la presencia del Dios Todopoderoso y Su Hijo, Jesús. ¡El Cielo vendrá a la tierra!

La Nueva Jerusalén

La información más detallada que las Escrituras dan sobre el Cielo se refiere a nuestra morada eterna — la nueva Jerusalén. Veinte versículos en el capítulo 21 de Apocalipsis están dedicados a una descripción de ella. 

La información contenida en Apocalipsis 21 no es la primera referencia en la Biblia a la nueva Jerusalén. Se menciona en Hebreos 11:10 como una ciudad “cuyo arquitecto y constructor es Dios”. Jesús hizo una referencia a ella que está registrada en Juan 14:1-4. Él la llamó la “casa de mi Padre”, y dijo que prepararía un lugar en ella para Su Iglesia.

La ciudad se describe en Apocalipsis bellamente decorada, como “una novia ataviada para su marido” (Apocalipsis 21:2). Más tarde, Juan en realidad se refiere a la ciudad como la novia del Cordero (Apocalipsis 21:9), porque la ciudad contiene a la novia de Cristo, Su Iglesia.

Esto implica que al final del Milenio, todos los redimidos serán sacados de la tierra actual y colocados en la nueva Jerusalén, que probablemente estará suspendida en los cielos. Desde ese punto de vista, observaremos cómo Dios quema esta tierra y la remodela como una bola de cera caliente en una tierra nueva, una tierra perfeccionada como la que Dios creó al principio. Luego, descenderemos a esa nueva tierra dentro de la nueva Jerusalén. 

El Tamaño de la Ciudad

La ciudad será espectacular, tanto en tamaño como en apariencia. ¡Tendrá la forma de un cubo de 2,400 kilómetros en todas las direcciones! Y reflejará “la gloria de Dios” (Apocalipsis 21:11, 16).

El increíble tamaño significa que la ciudad se extendería desde Canadá hasta el Golfo de México y desde la costa atlántica de los Estados Unidos hasta Colorado. También se extendería 2,400 kilómetros en la atmósfera.

Esta tremenda extensión de la ciudad verticalmente en el aire es una pista de que la nueva tierra podría ser considerablemente más grande que la actual. De lo contrario, la ciudad no sería proporcional a su entorno.

Es probable que tenga calles verticales así como horizontales, ya que nuestros cuerpos glorificados, que se nos dice serán como el cuerpo de Jesús después de Su resurrección (Filipenses 3:21), serán inmunes  a las leyes actuales de la gravedad.

La Belleza de la Ciudad

¡Y qué calles serán! La Biblia dice que serán “de oro puro, transparente como vidrio” (Apocalipsis 21:21). De hecho, toda la ciudad estará hecha de oro puro con la apariencia de un vidrio transparente (Apocalipsis 21:18).

La ciudad se sentará sobre una base hecha de 12 capas de piedras preciosas (Apocalipsis 21:19-20). Cada capa tendrá el nombre de uno de los 12 apóstoles (Apocalipsis 21:14). La ciudad estará rodeada por un muro de jaspe de más de 60 metros (Apocalipsis 21:17). Habrá 12 puertas, tres en cada lado, y cada una de ellas tendrá el nombre de una de las tribus de Israel (Apocalipsis 21:12).

Y sí, las puertas serán “perlas”, cada una de las cuales consistirá de una perla enorme (Apocalipsis 21:21).

Lo mejor de todo será que Dios el Padre y Jesús residirán en la ciudad con nosotros (Apocalipsis 21:22). La gloria Shejiná de Dios iluminará la ciudad constantemente, y así no habrá  noche ni habrá necesidad alguna de ningún tipo de luz artificial o de la luz del sol (Apocalipsis 22:5).

El trono de Dios y Su Hijo estará en la ciudad, y “un río limpio de agua de vida, resplandeciente como cristal” fluirá por la mitad de la calle principal de la ciudad, con el árbol de la vida creciendo a ambos lados del río, produciendo 12 tipos de frutos — un fruto diferente cada mes (Apocalipsis 22:1-2).

Eso es todo. La Palabra de Dios sólo nos da un vistazo  del Cielo. ¡Pero qué vistazo tan prometedor es! Es una escena de perfecta paz, gozo y belleza. 


Lea la conclusión »»aquí 

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)
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