jueves, 15 de diciembre de 2016

Profecía en los Salmos: Las Profecías Descuidadas

Un Depósito Importante de Profecías Mesiánicas


"El Rey David tocando el arpa", por Gerard van Honthorst (1592 - 1656).

Cuando enseño sobre la importancia de la Profecía Bíblica, uno de los puntos que siempre menciono es la cantidad de profecía que la Biblia contiene. Enfatizo que cerca de un cuarto a un tercio de todas las Escrituras son de naturaleza profética, y ese hecho por sí solo debería ser suficiente para obligar a nuestro estudio de la profecía. Luego le recuerdo a mi audiencia que, en 2 Timoteo 3:16-17 se nos dice que, “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra”. Y “toda la escritura”, ciertamente incluye profecía. 

La mayoría de los cristianos son completamente inconscientes de cuánto de la Biblia está dedicado a la profecía, al igual que la mayoría son inconscientes del hecho de que la Biblia es el único libro en el mundo que contiene profecías cumplidas. No hay, por ejemplo, profecías cumplidas en el Corán, los Vedas hindúes o el Libro del Mormón. En contraste, la Biblia contiene cientos de profecías que ya se han cumplido — profecías acerca de personas, ciudades, naciones, imperios y el Mesías —.

Volviendo a la cantidad de profecía, considere el hecho de que uno de cada 25 versículos del Nuevo Testamento tiene que ver con la Segunda Venida de Jesús. Y los Evangelios están llenos de profecías acerca de la muerte, sepultura y resurrección de Jesús.

El Nuevo Testamento contiene libros enteros dedicados a la profecía — como 1 y 2 de Tesalonicenses y Apocalipsis —. Los Evangelios contienen largos pasajes dedicados a la profecía. Considere, por ejemplo, Mateo 24-25, Marcos 13, Lucas 21 y Juan 14-17. Otros largos pasajes proféticos están dispersos por todo el Nuevo Testamento — Hechos 1, Romanos 9-11, 1 Corintios 15, 1 Timoteo 4, 2 Timoteo 3-4, Tito 2, 1 Pedro 1 y 4, y 2 Pedro 3.

En el Antiguo Testamento, inmediatamente pensamos en los Profetas Mayores y Menores — un total de 16 libros —. Pero estos libros no son los únicos en las Escrituras hebreas que contienen profecía. Importantes pasajes proféticos se pueden encontrar en los libros históricos, un buen ejemplo siendo Deuteronomio 28-30, donde Moisés profetiza que el pueblo judío un día será esparcido por todo el mundo, y serán perseguidos donde quiera que vayan, pero serán preservados y reunidos en su tierra natal.

Los libros históricos también contienen profecías mesiánicas. El nacimiento virginal del Mesías es profetizado en Génesis 3:15. En Deuteronomio 18:15-18, Moisés profetizó que el Mesías sería un profeta. En Génesis 12:1-3, Dios le prometió a Abraham que el Mesías vendría a través de su linaje y, en Génesis 49:8, Jacob profetizó que el Mesías vendría de la tribu de Judá. La profecía de que el Mesías vendría de la casa de David, dentro de la tribu de Judá, está indicada en 2 Samuel 7:8-16.

Las Profecías Descuidadas

Quizás el área más ignorada del Antiguo Testamento con respecto a la profecía es el libro de los Salmos. Éste es un importante depósito de profecías mesiánicas concernientes a la Primera y Segunda Venidas del Mesías. Algunas son directas y claras. Otras son indirectas y sutiles.

La mayoría de los eruditos reconocen que 16 de los salmos son claramente de naturaleza mesiánica. Se enumeran a continuación:

Lista de Salmos Mesiánicos Generalmente Reconocidos con Ejemplos de Pasajes Proféticos
Salmo 2
— “Mi Hijo eres tú; Yo te engendré hoy”. — La Encarnación
— “Te daré por herencia las naciones…” — El Reinado de Jesús

Salmo 8
—“Le has hecho [al Hijo del Hombre] poco menor…”. — La Encarnación

Salmo 16
— “No dejarás mi alma en el Seol…”. — La Resurrección

Salmo 22
— “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”. — La Crucifixión
— “Todas las familias de las naciones adorarán delante de ti”. — El Milenio

Salmo 24
— [Abríos], Oh puertas…Y entrará el Rey de gloria”. — La Segunda Venida

Salmo 40
— “Quieras, oh Jehová, librarme”. — La Crucifixión

Salmo 41
— “Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba”. — La Traición

Salmo 45
— “Ella [la novia] será llevada al rey”. — El Arrebatamiento

Salmo 68
— “Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos…”. — La Segunda Venida 
— “Subiste a lo alto”. — La Ascensión

Salmo 69
— “Me pusieron además hiel por comida, Y en mi sed…”. — La Crucifixión
— “Porque Dios salvará a Sion, y reedificará las ciudades de Judá”.                   — La Salvación de Israel

Salmo 72
— “Oh Dios, da tus juicios al rey…”. — El Reinado de Jesús

Salmo 89
— Yo también le pondré por primogénito, El más excelso de los reyes de la tierra…”. — El Reinado de Jesús

Salmo 91
— “Yo lo libraré; Le pondré en alto”. — La Resurrección

Salmo 102
— “Las naciones [y reyes] temerán el nombre del Señor…”. — El Reinado de Jesús

Salmo 110
— “El Señor dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra”. — La Ascensión
— “Desde Sión el Señor extenderá tu cetro real”. — El Reinado de Jesús
— “Quebrantará a los reyes en el día de su ira”. — La Segunda Venida

Salmo 118
— “La piedra que desecharon los edificadores”. — La Resurrección
— “Bendito el que viene en el nombre del Señor”. — La Entrada Triunfal

Todos, excepto tres de estos salmos, son citados directamente en el Nuevo Testamento y aplicados a Jesús. Los tres no citados son el Salmo 24, el Salmo 27 y el Salmo 89. El más frecuentemente citado es el Salmo 110. Es mencionado un total de catorce veces en el Nuevo Testamento, más que cualquier otro pasaje del Antiguo Testamento. Otros tres de estos salmos mesiánicos son mencionados frecuentemente en el Nuevo Testamento. Son los Salmos 2 y 69, mencionados siete veces cada uno, y el Salmo 118, el cual es citado un total de seis veces. 

Juntos, estos 16 salmos mesiánicos presentan una visión panorámica de la Primera y Segunda Venidas de Jesús. La siguiente lista presenta pasajes de estos 16 salmos dispuestos en orden cronológico, de acuerdo con los eventos en la vida de Jesús.

Pasajes Proféticos de los Salmos Mesiánicos
Dispuestos en Orden Cronológico

A. La Primera Venida

1) Salmo 8:4-5; 40:6-10 — La Encarnación

2) Salmo 91:9-13 — La Tentación

3) Salmo 8:2; 118:25-26 — La Entrada Triunfal

4) Salmo 69:1-19 — La Agonía del Getsemaní

5) Salmo 41:9 — La Traición

6) Salmo 22:1-21; 40:13-17; 69:20-21 — La Crucifixión

7) Salmo 16:8-11; 22:19-24; 91:11-16; 118:22 — La Resurrección

8) Salmo 68:18; 110:1 — La Ascensión

9) Salmo 118:22 — La Iglesia

B. La Segunda Venida

1) Salmo 45:1-17 — El Rapto y el Banquete de Bodas

2) Salmo 24:7-10 — El Regreso del Rey de Gloria

3) Salmo 68:1-3; 110:5 — El Derramamiento de la Ira de Dios

4) Salmo 2:4-9; 72:1-4; 89:19-29; 102:15; 110:2 — El Rey Reina desde el Monte Sión

5) Salmo 110:1-7 — El Rey es un Sacerdote y un Juez

6) Salmo 2:8; 8:3-9; 22:27-29 — El Dominio del Rey

7) Salmo 69:35-36; 102:12-22 — La Salvación y la Restauración de Israel

8) Salmo 22:25-31; 72:1-19 — El Milenio

9) Salmo 89:4,27-29,36-37 — La Naturaleza Eterna del Reinado

Otros Salmos Mesiánicos

Las profecías Mesiánicas en los Salmos no se limitan de ninguna manera a los 16 que están mencionados más arriba. Yo añadiría los siguientes 17 Salmos a la lista, como aquellos que son obviamente de naturaleza mesiánica, relacionados con la Segunda Venida del Señor:

1. Salmos 18 y 21— Contienen descripciones vívidas y detalladas del regreso del Señor en ira (Salmo 18:7-19 y Salmo 21:8- 13).

2. Salmo 46 — Describe al Señor exaltado en medio de Jerusalén, después de Su regreso triunfante.

3. Salmo 47 — Un cántico de gozo, que celebra el reinado del Señor como Rey de reyes.

4. Salmo 48 —La belleza de la Jerusalén milenial.

5. Salmo 76 — Una descripción de la batalla del Armagedón.

6. Salmos 95, 96, 97, 98, 99 — Cánticos de gozo, que celebran el reinado del Señor sobre las naciones.

7. Salmos 145, 146, 147, 148, 149, 150 — Cánticos de alabanza, que celebran la gloria, majestad, y bondad del reinado del Señor.

La adición de estos 17 Salmos nos da un total de 33 Salmos Mesiánicos. Pero, incluso estos 33 no agotan el rico tesoro de material profético que está contenido en los Salmos. De hecho, el tema profético fundamental de los Salmos ni siquiera se refleja en ninguno de los Salmos Mesiánicos hasta ahora identificados. 

En la segunda parte de esta serie sobre la profecía en los Salmos, veremos los temas proféticos que se encuentran en ese libro. 

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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