El Rapto es un evento que rápidamente se convierte en especulación descabellada si no nos apegamos al significado de sentido llano de las Escrituras. De hecho, hay detalles que escapan a nuestra comprensión—a menudo porque hay aspectos demasiado maravillosos para que nuestra mente los pueda comprender.
Aun así, la Palabra de Dios ofrece suficientes indicios proféticos para delinear lo que Él tiene preparado para los seguidores de Cristo al final de la Era de la Iglesia. Con eso en mente, aquí están los hechos del Rapto, presentados en un formato de “Quién, Qué, Cuándo, Dónde, Por qué y Cómo” que agradaría a Joe Friday:
Quién
Jesús prometió reunir a Sus seguidores de la Era de la Iglesia—conocidos colectivamente como la Iglesia o la “Novia”—rescatándolos de la ira venidera y llevándolos al lugar que Él está preparando en la Casa de Su Padre.
▸ Juan 14:1-4, 18
▸ Romanos 5:8-9
▸ 1 Tesalonicenses 1:10
En un evento singular, los muertos en Cristo resucitarán para encontrarse con Él en el aire. Un instante después, sus seguidores vivos también serán rescatados de la ira venidera.
Cuándo
Este evento no tiene precursores per se, lo que lo convierte en un evento inminente desde la ascensión de Jesús al Cielo en Hechos 1. Aunque las Señales de los Tiempos precederán la Segunda Venida de Jesús para reinar sobre la Tierra, ninguna señal o evento profetizado tiene que ocurrir antes de que Jesús venga a reunir a Su Novia.
▸ 1 Tesalonicenses 5:1-6
Dónde
Jesús dijo que nos llevaría a un lugar que Él está preparando para nosotros. De manera general, nos referimos a ese lugar como “Cielo”, ya sea que se trate de un lugar físico, una dimensión desconocida o un estado espiritual. Las Escrituras lo describen como un lugar donde los ángeles y los santos adoran perpetuamente a Dios.
▸ 2 Corintios 5:
▸ Filipenses 1:21-23
Por Qué
Los burladores desestiman cualquier entusiasmo por la esperanza del Rapto como escapismo o evasión de una realidad que empeora. Supongo que ambas acusaciones son ciertas a primera vista, pero no se basan en deseos ilusorios, sino en la promesa de Dios.
Hay algunas razones distintas por las cuales el Señor eligió revelarnos el Rapto, así como a los receptores de la Bendita Esperanza de esa promesa (Ef. 5:23-25; 2 Co. 4:14, 11:2; Ap. 19:7-8).
1. El primer beneficiario del Rapto es Jesucristo. Él se refería a Sí mismo como el Novio y a los santos de la era de la Iglesia colectivamente como la Novia. La analogía habla del propio entusiasmo de Jesús por reunir a Su Novia consigo mismo porque la ama, se entregó hasta la muerte por ella y no quiere ver que Su Novia sufra las consecuencias del derramamiento de la ira de Dios durante la Tribulación.
2. El segundo beneficiario es la propia Novia—la Iglesia. Saber en nuestro corazón que Jesús ha hecho una provisión para nosotros, está preparando un lugar para nosotros y pronto nos llamará al cielo para estar con Él nos ofrece un tremendo aliento al ver cómo el mundo se descontrola.
Claramente, existe el beneficio prometido de ser rescatado antes de que la ira de Dios caiga sobre la Tierra.
3. El capítulo final del plan de Dios para los siglos no comenzará hasta que aquello que lo restringe sea eliminado del mundo. En este momento, el Espíritu Santo habita en millones y millones de cristianos repartidos por todo el mundo. Cuando la Iglesia sea removida, aunque el Espíritu Santo seguirá atrayendo corazones individuales hacia Dios, ya no trabajará a través de la Iglesia para frenar la rápida multiplicación de la maldad, la violencia y la impiedad en la Tierra. En poco tiempo, una vez que los cristianos sean removidos, el mundo descenderá al caos, el Anticristo surgirá y se desatará el derramamiento de la ira de Dios conocido como la Tribulación.
Cómo
Las Escrituras no son claras respecto a los medios exactos por los cuales Dios pretende cumplir esta promesa. Dada la referencia de Jesús a una boda judía y Su propia sumisión constante a la voluntad del Padre (y Su revelación de que incluso “el Hijo no sabe el día ni la hora”), podemos imaginar a Dios Padre diciéndole a Jesús: “Es el momento. Ve y toma a Tu Novia”.
Cuando eso ocurra, Jesús irrumpirá desde el Cielo. Basándonos en Su llamado a Juan en Ap. 4:1 (“Sube acá"), en el llamado a los dos Profetas de Ap. 11 (“Suban acá”, 11:12), y a Lázaro en Juan 11:43 (“Lázaro, sal fuera” o “ven fuera”), es posible que Él simplemente diga: “¡Sube acá”!”.
Jesús dijo en Juan 10:27 que Sus ovejas escuchan Su voz. Así como Sus seguidores escucharon la voz de Dios en Juan 12:28—recordando la voz del Padre en el bautismo de Jesús (“Este es mi Hijo amado, en quien me complazco”; Mateo 3:17) y en la Transfiguración (“Este es mi Hijo, Mi Escogido; oigan a Él”; Lucas 9:35 y Marcos 9:7)—Sus seguidores escucharán ese fuerte mandato. Es muy posible que los no salvos sólo oigan el sonido del trueno (Juan 12:29).
En un instante (mucho más rápido que el parpadeo de un ojo), Pablo le dijo a la iglesia de Corinto que “los muertos resucitarán incorruptibles, y nosotros seremos transformados” (1 Co. 15:52). El contexto evidente de ese pasaje aclara que sólo los muertos en Cristo (para usar su lenguaje de 1 Tes. 4:16) serán resucitados incorruptibles, y sólo los seguidores de Cristo que aún estén vivos serán igualmente transformados. A la persona promedio le toma entre 0.1 y 0.4 segundos parpadea r. Pero las palabras que Pablo usó (atomos y rhipē en griego) apuntan a algo aún más rápido. Denotan un “momento indivisible” o un “parpadeo” del ojo.
La ciencia moderna ha medido un “zeptosegundo”—una billonésima de una billonésima de segundo. Ese es el tiempo que tarda un fotón de luz en atravesar una molécula de hidrógeno. En contraste, ese mismo fotón de luz viajaría más de 29,000 kilómetros en 0.1 segundos.
El punto es que el Rapto ocurrirá tan rápido, que cualquiera que aún no esté escuchando la voz de Jesús y preparado para Su llamado ascendente será dejado atrás.
Esos son los hechos. ¿Estás listo?
Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)
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