miércoles, 24 de mayo de 2017

El Ministerio de los Ángeles — Parte 1 de 2

Pasado, Presente y Futuro


"La Palabra de Dios", por William Hallmark (williamhallmark.com)


El Ministerio Cordero y León tuvo cuatro fundadores en 1980. Uno suplió la fe; otro, el liderazgo; un tercero, el dinero. El cuarto fue a quien Dios le dio la visión del ministerio — un hombre llamado Dudley Head —.

Dudley es uno de los hombres más piadosos que alguna vez haya conocido. Desde que lo conocí en la década de los 70, él ha tenido una relación íntima con el Señor, lo que ha producido muchas experiencias espirituales especiales en su vida.

Por ejemplo, recuerdo el día que me llamó muy emocionado para contarme acerca de algo que le había pasado en su patio. “Estaba meditando en el Señor”, dijo, “cuando sentí Su presencia. En voz baja dije, ‘Señor, por favor manifiéstame tu presencia en alguna forma especial’”.

Dudley dijo que las palabras apenas habían salido de su boca, cuando una mariposa monarca apareció de repente, lo rodeó unas cuantas veces y luego aterrizó en la palma abierta de su mano derecha. “Nos sentamos ahí y nos miramos el uno el otro por un largo tiempo”, dijo Dudley.

En 1963, Dudley estaba sirviendo como el predicador laico de una pequeña iglesia en Dakota del Sur y necesitaba desesperadamente ánimo. Un día recibió una llamada telefónica de un extraño. “¿Cree usted en ayudar a las personas?”, preguntó el hombre.

 “Sí lo creo”, respondió Dudley

“¿Aun si son judíos?”.

“Sí”, respondió Dudley.

El hombre entonces explicó que él era un judío que estaba varado en la ciudad y necesitaba ayuda. Dijo que estaba en una gasolinera en la calle principal que atravesaba la ciudad.

Dudley manejó hasta allá y lo recogió. Era un hombre joven como de 30 años. Dijo que había estado viajando al raid desde California.

Dudley lo llevó a casa, y su esposa preparó la cena para él. Después de la cena, Dudley le preguntó al hombre si le gustaría ir al estudio bíblico de miércoles por la noche de su iglesia. El hombre accedió.

Estaban estudiando el Antiguo Testamento, algo con lo que ninguno de los miembros de la iglesia estaba familiarizado, incluyendo a Dudley. Mientras comenzaban su estudio esa noche, el extraño judío pronto tomó la palabra y empezó a explicar el significado de las Escrituras. Dudley estaba asombrado, iluminado y alentado.

Dudley encontró un lugar para que el hombre pasara esa noche y pagó por su alojamiento. A la mañana siguiente, había desaparecido sin dejar rastro.

Hasta este día Dudley cree que el hombre era un ángel enviado por Dios para animarlo y para hacer que se interesara en las profecías contenidas en las Escrituras hebreas. Y desde esa extraña experiencia hace más de 40 años, Dudley le ha enfatizado Hebreos 13:2 a todos: “No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles”.

Sí, la Biblia enseña la realidad de los ángeles, y enseña que a veces toman forma humana con el fin de ministrar a aquellos que están en el proceso de ser salvos (Hebreos 1:14).

¿Qué son los ángeles? ¿De dónde provienen? ¿Cuál es su propósito? ¿Tienen un ministerio hoy? ¿Cómo se relacionan con los tiempos del fin?

El Origen de los Ángeles

Los ángeles son seres espirituales (Hebreos 1:14) que fueron creados por Dios (Génesis 2:1 y Colosenses 1:16). Exactamente cuándo fueron creados no está claro, pero ellos preceden a la creación del universo material, ya que las Escrituras dicen que fueron testigos de la creación y se regocijaron de ella (Job 38:4-7).

Uno de los mitos más grandes con respecto a los ángeles corresponde a su origen. Muchas personas están convencidas que cuando una persona salva se va al Cielo, se convierte en un ángel. No existe ninguna base bíblica para esta creencia. Los ángeles y los humanos son dos entidades separadas. La Biblia dice que el hombre es ligeramente menor que los ángeles (Hebreos 2:5-7), pero la Biblia también enseña que, a través de la redención, el Hombre se vuelve superior a los ángeles y que los salvos un día juzgarán a los ángeles — muy probablemente a los ángeles caídos (1 Corintios 6:3) —.

"La Nueva Era de los Ángeles. El 69% de los estadounidenses cree que existen. ¿Qué está sucediendo?".

Jesús habló de dos clases de ángeles — los “ángeles del Cielo” (Mateo 22:30) y “el diablo y sus ángeles” (Mateo 25:41) —. Estos últimos parecen haberse originado de la rebelión de Satanás contra Dios.

Satanás originalmente fue uno de los ángeles más gloriosos de Dios, “lleno de sabiduría y perfecto en hermosura” (Ezequiel 28:12). Pero su corazón se enalteció por causa de su belleza (Ezequiel 28:17), y su orgullo lo motivó a intentar apoderarse del trono de Dios (Isaías 14:12-14). Debido a su rebelión, fue expulsado del Cielo, hacia la tierra, y un tercio de los ángeles fueron expulsados con él debido a que se unieron a su rebelión (Apocalipsis 12:4).

La Biblia no nos dice cuándo se llevó a cabo esta revuelta, pero fue muy probablemente después del final de la semana de la creación, porque al final de esa semana Dios pronunció que toda Su creación era “buena” (Génesis 1:31).

Creo que estos ángeles caídos son los demonios que están mencionados tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Satanás, de hecho, es llamado el “príncipe de los demonios” (Mateo 9:34).

En tres lugares de las Escrituras hebreas se nos dice que las personas sacrificaban a los demonios (Levítico 17:7; Deuteronomio 32:17 y Salmo 106.37). Con la apertura del Nuevo Testamento, hay una explosión de actividad demoníaca, indudablemente en respuesta a la Primera Venida del Mesías. Jesús fue confrontado a menudo por demonios que reconocieron quién era Él (Marcos 3:11) y gran parte de Su ministerio de sanidad estaba dirigido a expulsar demonios de la gente (Mateo 8:16).

La Biblia enseña que algunos de estos ángeles caídos no guardaron su dominio asignado adecuadamente (Judas 6) y fueron destinados, por lo tanto, a un lugar llamado Tártaro, probablemente un compartimento en Hades, posiblemente incluso el abismo o cisma que existe en Hades (Lucas 16:26). Lo que se entiende por “no guardaron su propio dominio” no está claro. Algunos creen que esto es una referencia a Génesis 6 donde se nos dice que “los hijos de Dios” tuvieron relaciones sexuales con “las hijas de los hombres” y que su unión produjo una raza de gigantes conocidos como los Nefilim (Génesis. 6:1-4).

La Naturaleza de los Ángeles

Los ángeles son seres espirituales creados (Nehemías 9:6 y Hebreos 1:14). Sin embargo, la Biblia claramente enseña que ellos pueden tomar forma humana y aparecer a las personas. En el Antiguo Testamento hay registradas apariciones de ángeles a Abraham, Agar, Lot, Moisés, Josué, Gedeón, David, Daniel y muchos otros. El Nuevo Testamento abre con una serie completa de apariciones angelicales relacionadas con el nacimiento del Mesías. Después de la muerte de Jesús, los ángeles aparecieron en Su tumba y en Su ascensión. Pedro, Juan, Felipe y Pablo tuvieron encuentros angelicales en sus ministerios.

En sus apariciones bíblicas los ángeles siempre se manifiestan a sí mismos como hombres. No se menciona que tengan alas. La idea de que los ángeles tienen alas está arraigada en la descripción de la Biblia de algunos seres angelicales especiales llamados Serafines y Querubines, que residen en la sala del trono de Dios en el Cielo. Los serafines son descritos como teniendo seis alas (Isaías 6:2). Los querubines son representados con cuatro alas (Ezequiel 1:5-6). 

Cuando los ángeles toman forma humana, aparecen como cualquier persona normal (Génesis 18:2 y Génesis 19:1-17). Cuando se manifiestan a sí mismos en su forma espiritual, tienden a aparecer como una luz deslumbrante (Mateo 28:1-4).

Los ángeles tienen emociones. Se regocijaron por la creación del universo (Job 38:7) y se nos dice que “hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente” (Lucas 15:10).

Los ángeles no se casan o procrean (Mateo 22:30). No envejecen ni tampoco están sujetos a la muerte (Lucas 20:36). Por lo tanto, su número permanece constante. El número exacto no está revelado, pero es muy grande. Diez mil ángeles se le aparecieron a Moisés en el Monte Sinaí (Deuteronomio 33:2). David vio 20,000 en una ocasión (Salmo 68:17). Cuando Juan fue arrebatado a la sala del trono de Dios, vio diez veces diez mil (King James Version) o, como lo dice la Versión Reina Valera de 1977: “miríadas de miríadas, y millares de millares” (Apocalipsis 5:11). El libro de Hebreos dice que hay “incontables miríadas” (Hebreos 12:22).

Los ángeles tienen gran conocimiento, pero no son omniscientes. Jesús dijo, por ejemplo, que los ángeles no saben cuándo se llevará a cabo Su Segunda Venida (Marcos 13:32). Los ángeles son muy poderosos (2 Tesalonicenses 1:7 y 2 Pedro 2:11), pero no son omnipotentes. Son siervos obedientes de su Creador (Salmo 103.2). Se pueden trasladar rápidamente, pero no son omnipresentes. En resumen, los ángeles no son dioses y, por lo tanto, no deben ser adorados (Colosenses 2:18 y Apocalipsis 22:8-9). No hay ningún pasaje bíblico que diga que los ángeles deben comer para mantenerse con vida, pero la Biblia los describe comiendo cuando toman la forma humana (Génesis 18:1-8 y 19:1-3). También, Salmo 78:25 se refiere al maná que Dios proveyó para alimentar a los hijos de Israel en el desierto como “el pan de los ángeles”.

De igual forma, la Biblia nunca dice específicamente que los ángeles cantan, pero su canto está implicado de dos maneras. En primer lugar, sus palabras son expresadas a menudo en forma poética (Lucas 2:14;  Apocalipsis 4:8, 11; 5:9-10, 12-13). En segundo lugar, la música es una forma universal de adoración y los ángeles son representados adorando al Señor sin cesar (Salmo 148:1-2 y Apocalipsis 4 y 5).

Cuando los ángeles le hablan a una persona, siempre usan el lenguaje nativo de esa persona. Pero la Biblia indica que los ángeles tienen su propio lenguaje que usan entre ellos mismos (1 Corintios 13:1).

Los Tipos de Ángeles

Existe una gran variedad de ángeles, además de los regulares y los caídos.

La Biblia indica que Satanás pudo haber sido originalmente el ángel supremo. Antes de su caída, él es llamado “el querubín ungido” (Ezequiel 28:14). Es descrito además como “el sello de la perfección, lleno de sabiduría y perfecto en belleza” (Ezequiel 28:12-13). Después de la caída de Satanás, un ángel llamado Miguel se convirtió en el jefe de las huestes celestiales de Dios. Él es el único ángel al que se hace referencia en la Biblia como un “arcángel” (Judas 9).

Las Escrituras hebreas retratan a Miguel como “el gran príncipe que vela sobre los hijos de tu pueblo” [los judíos] (Daniel 12:1). El libro de Apocalipsis describe a Miguel como el comandante en jefe de los ejércitos de Dios y, en esta capacidad, hace guerra  contra Satanás en la mitad de la Tribulación, cuando Satanás intenta por última vez tomar el trono de Dios (Apocalipsis 12:7-9). Tan poderoso e importante es Miguel, que algunos grupos sectarios, como los Testigos de Jehová y los Adventistas del Séptimo Día, lo han identificado incorrectamente con Jesús.

"El Canto de los Ángeles" (1881), una pintura de un artista francés llamado William-Adolphe Bouguereau (1825-1905).

En 1 Tesalonicenses 4:16 se nos dice que cuando Jesús aparezca para el Rapto de la Iglesia, el evento será anunciado por el grito de un arcángel. Dado que Miguel es el único ángel identificado en las Escrituras con este título, es muy probable que será él quien pronunciará el grito.

Otro ángel muy importante es Gabriel. Él emerge en las Escrituras como el mensajero principal de Dios. Él se le apareció dos veces a Daniel, primero para interpretar una visión concerniente al Anticristo (Daniel 8:15-26) y segundo, para presentar la profecía de las 70 Semanas de Años (Daniel 9:20-27).

En el Nuevo Testamento, Gabriel sirve como un ángel de anunciación. Él fue el que le proclamó a Zacarías que su esposa daría a luz a un profeta llamado Juan (Lucas 1:8-20). Y él es el ángel que le dijo a María que ella sería la madre del Mesías (Lucas 1:26-33).

Hay dos grupos misteriosos de ángeles que ocupan la sala del trono de Dios. Son llamados serafines y querubines. Los serafines son representados sólo una vez en las Escrituras, en Isaías 6:1-3. En este pasaje se le da a Isaías un vistazo de la sala del trono de Dios en el Cielo. Él mira criaturas angelicales llamadas serafines flotando sobre el trono de Dios. Son descritos teniendo seis alas cada uno. Parecen ser líderes de adoración ya que ellos exclaman, “Santo, santo, santo, es el Señor de los ejércitos, toda la tierra está llena de Su gloria”.

Los querubines son mencionados por primera vez en Génesis 3:24. Después de la caída de Adán y Eva y su expulsión del Jardín del Edén, Dios puso querubines con espadas en llamas “para guardar el camino al árbol de la vida”. A continuación son mencionados en Éxodo 25, donde Dios le dijo a Moisés que colocara imágenes de dos querubines en el asiento de misericordia (la cubierta) del Arca del Pacto (Éxodo 25:18-20).  

Cuando el Rey Salomón construyó su magnífico templo, colocó dos imágenes gigantescas de querubines en el Lugar Santísimo. Sus alas extendidas se cernían sobre toda la cámara, incluyendo al Arca del Pacto con sus querubines más pequeños (2 Crónicas 3:8-14). Estos usos simbólicos de los símbolos de querubines indican que los querubines son guardianes especiales de las cosas de Dios. 



La descripción más detallada de estas enigmáticas criaturas celestiales se puede encontrar en el capítulo uno de la profecía de Ezequiel. Él era un prisionero en Caldea junto al río Quebar, cuando tuvo una visión de una tormenta proveniente del Norte con figuras brillantes en las nubes (Ezequiel 1:1-4). Los describió como “cuatros seres vivientes” que tenían “forma humana”, pero cada uno de ellos tenía cuatro caras y cuatro alas (Ezequiel 1:4-6). Brillaban como bronce bruñido (Ezequiel 1:7). Cada una de estas criaturas tenía la cara de un hombre, la cara de un león, la cara de un toro y la cara de un águila — que aparentemente representan toda la creación de Dios (Ezequiel 1:10) —.

Tres de las cuatro caras de un querubín

Ezequiel más tarde identifica a estas criaturas como querubines (Ezequiel 10:15), cuando los encuentra por segunda vez. El segundo encuentro es triste. Ocurrió cuando Dios decidió retirar su gloria del Lugar Santísimo, en preparación para la destrucción de Jerusalén por los caldeos. Mientras la gloria del Señor (lo que los judíos llamaban “la Shekiná”) se iba, Ezequiel fue testigo de los querubines que la acompañaban al Cielo (Ezequiel 10:1-22).

Cuando el apóstol Juan fue arrebatado al Cielo desde la isla de Patmos, vio criaturas similares delante del trono de Dios. Como Ezequiel, se refirió a ellos como “cuatro criaturas vivientes” (Apocalipsis 4:6). Lo que él vio era muy similar, pero no exactamente igual. Él no menciona que cada una tenga cuatro caras, y dice que tenían seis alas en lugar de cuatro. Pero sí afirma que cada una tenía una cara diferente, y las caras mencionadas son las mismas que Ezequiel vio — león, buey, hombre, y águila —.

"La Escena del Trono Esmeralda", por Pat Marvenko Smith (revelationillustrated.com)

El único otro ángel especial mencionado en las Escrituras es uno muy especial de hecho. Él es quien a lo largo de todo el Antiguo Testamento es referido como “El Ángel del Señor”. Creo que Él no es otro que Jesús haciendo apariciones pre-encarnadas. 

En el segundo y último segmento de nuestro estudio, veremos el ministerio que llevan a cabo los ángeles y el papel que ocuparán en los tiempos del fin. 

Artículo recomendado:
»» Estudio Bíblico Mesiánico: La Trinidad (pdf)

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article:
The Ministry of Angels

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