lunes, 31 de mayo de 2021

La Misteriosa Visión de Abdías – Parte 2 de 4

 Capítulo 14 del libro: Salmo 83 – La Profecía Faltante es Revelada

Por Bill Salus

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“La soberbia de tu corazón te ha engañado, tú que moras en las hendiduras de las peñas, en tu altísima morada; que dices en tu corazón: ¿Quién me derribará a tierra? Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido, de ahí te derribaré, dice Jehová” (Abdías 1:3-4 RVR1960)

Aunque son los más pequeños entre los miembros de la confederación de naciones, tienen la ilusión de que son invencibles. Este es el resultado de su pensamiento religioso engañoso, “Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido”. Por su uso de "estrellas", Abdías nos impulsa a reconocer la tipología bíblica de los ángeles. Numerosos pasajes de las escrituras asocian el reino angelical con las estrellas. Por lo tanto, existe una posible conexión entre la condición engañosa de los palestinos y su mentalidad religiosa islámica.

Note la decadencia de Edom. Primero son reducidos a nivel nacional en Abdías 1:2, y luego deben ser derribados espiritualmente en Abdías 1:4. Es importante reconocer el papel del islam como la encarnación de todo el antiguo odio transmitido a lo largo de los siglos, en toda la región, contra Israel. El islam tiende a fomentar la violencia contra el pueblo judío.

El terrorista suicida islámico pronuncia notoriamente el canto "Allah Akbar" justo antes de hacer estallar su objetivo previsto israelí. Este canto significa que Alá, su dios islámico, es más grande que todo. Además, recuerde que la actitud predominante de los países árabes en el Medio Oriente es obstaculizar la adoración de Jehová, el Dios de los judíos del Antiguo Testamento. Generalmente prohíben el establecimiento de sinagogas judías en suelo árabe.

Adelante con la visión de Abdías

“Si ladrones vinieran a ti, o robadores de noche (¡cómo has sido destruido!), ¿no hurtarían lo que les bastase? Si entraran a ti vendimiadores, ¿no dejarían algún rebusco? ¡Cómo fueron escudriñadas las cosas de Esaú! Sus tesoros escondidos fueron buscados” (Abdías 1:5-6 RVR1960)

Hasta el versículo 5, Edom ha sido descrito como un miembro confederado "entre las naciones", que llegaría a ser "hecho pequeño entre ellos (las naciones)" y "en gran manera despreciado", pero ahora, en los versículos 5-6 Edom "será cortado” y “sus tesoros escondidos (de Esaú) serán buscados”. Abdías advierte de la forma más severa de juicio, los ladrones se llevan todo, los recolectores de uvas no dejan rebuscos e incluso los tesoros escondidos son buscados.

El profeta Amós nos dice que hay un punto en el que el castigo de Edom no puede posponerse. “Así ha dicho Jehová: Por tres pecados de Edom, y por el cuarto, no revocaré su castigo; porque persiguió a espada a su hermano (Israel)”, y violó todo afecto natural; y en su furor le ha robado siempre, y perpetuamente ha guardado el rencor”." (Amós 1:11 RVR1960). Amós alude al odio histórico hacia los judíos por parte de sus hermanos edomitas con "en su furor le ha robado siempre", y nos informa que éste continuó a través de los siglos: "y perpetuamente ha guardado el rencor". De generación en generación, la enemistad hacia los judíos desgarró el núcleo mismo de la existencia edomita. Nunca abandonaron este sentimiento, que se perpetúa incluso hoy a través de la contingencia remanente edomita que reside dentro de los palestinos de hoy en día.

Es importante notar que Dios no impone castigos a las naciones gentiles al azar. Él juzga a Edom específicamente por sus continuos ataques contra los judíos. Como tal, provocarán sobre sí mismos la cláusula de Génesis 12:3 contenida dentro del Pacto Abrahámico, es decir, la maldición por maldición en especie.

El “él” que te maldiga en ese importante verso, tiene aplicaciones individuales, nacionales e internacionales. Todos los que, individual o colectivamente, se oponen a Israel más allá de ese punto determinado por Dios como aceptable, provocarán la cláusula de maldición por maldición en especie sobre sí mismos. Hay un punto en el que Dios usó naciones gentiles, como en el cautiverio babilónico, para servir en juicio contra los judíos, y en estos casos, esas naciones estaban "exentas". Sin embargo, en el momento en que esas naciones cruzaron más allá del punto aceptable y persiguieron a los judíos, se determinó que estaban operando “con desprecio” o “en exceso”, y provocaron la cláusula de Génesis 12:3 sobre sí mismos.

“Todos los hombres de tu confederación te forzarán a la frontera; los hombres que estaban en paz contigo te engañarán y prevalecerán contra ti. Los que comen tu pan te tenderán una trampa. Nadie lo sabe (Abdías 1:7; NKVJ–trad. propia).  

En el versículo 7 obtenemos el reconocimiento de que Edom, hecho pequeño entre las naciones y muy despreciado, está involucrado en un esfuerzo confederado, que probablemente sea la misma confederación descrita en Salmos 83:5-8.

Estas naciones, supuestamente habiendo prometido una alianza pacífica con los edomitas en apoyo de la difícil situación de los palestinos, en realidad los "obligan" a "la frontera" (de Israel). Debido a que los edomitas tienen la mente puesta en su invencibilidad religiosa "Si te remontares como águila, y aunque entre las estrellas pusieres tu nido", los palestinos se engañan. El engaño los anima hacia la frontera de Israel y sirve a los propósitos de otras naciones para usarlos como sus peones. Este esquema diabólico utiliza a los palestinos como aislamiento entre Israel y las otras naciones confederadas enumeradas anteriormente.

Este engaño comenzó principalmente en 1967 debido a la derrota árabe en la Guerra de los Seis Días. En ese momento, los judíos expandieron sus fronteras y los líderes árabes se dieron cuenta de que no podían aislar militarmente a la nación de Israel. A partir de entonces, los líderes árabes de la región adoptaron estrategias poco convencionales de terrorismo y propaganda. El terrorismo les permitió llevar a cabo una guerra permanente contra Israel, destinada a la interrupción continua de la soberanía nacional de Israel. El terrorismo también les dio a estas naciones árabes la capacidad de llevar a cabo esta guerra sucia con las manos algo limpias. Descubrieron que los palestinos desplazados eran grandes soldados de infantería y minas terrestres humanas, pero la sangre judía no aparecería descaradamente como manchas en sus manos nacionales.

Estas naciones optaron por mantener a estas personas desplazadas desplegadas engañosamente dentro de la Franja de Gaza, Cisjordania y varios campos de refugiados fronterizos. Tenga en cuenta que todas estas ubicaciones anteriores están cerca de la frontera de Israel. Estos palestinos ahora se reproducen profusamente en estas comunidades fronterizas, y desde el momento de su nacimiento se les enseña en los libros de texto a odiar a Israel.

Con las manos aparentemente limpias, estas naciones se dedican al sucio negocio de promover la propaganda palestina dentro de la comunidad internacional. Los tres temas principales que alimentan los disturbios en el Medio Oriente son: el derecho de Israel a existir como nación soberana, un estado palestino dentro de las fronteras de Israel y los derechos de los refugiados árabe-palestinos en las fronteras de Israel a regresar a Israel. Qué hacer con Jerusalén es un subproducto de estos tres temas. Estas naciones árabes niegan a Israel el derecho a existir, exigen un estado para los árabes desplazados, pero sólo dentro de las fronteras de Israel, y exigen que los refugiados sean asimilados dentro de las fronteras de Israel.

Numerosos estudios han demostrado que los refugiados árabes podrían asimilarse fácilmente por estas naciones árabes limítrofes, pero estas naciones dificultan que los refugiados se conviertan en ciudadanos. Todos estos asuntos son sólo problemas, porque estas naciones árabes están preparadas para aliarse en un intento de destruir a la nación de Israel. ¡Este esfuerzo fracasará!

Esta confederación se está formando para los propósitos específicos a los que se hace referencia en Abdías 1:1: " Levantaos, y levantémonos contra ella en batalla". Se confederan para destruir a Israel. Alientan a los palestinos hacia las fronteras de Israel como su ofensiva de primera línea, mientras ellos mismos protegen sus propias fronteras.

¿No es este el caso hoy, con los palestinos y los muchos campos de refugiados a lo largo de las fronteras de Israel? Estos palestinos tienen una situación difícil y sus supuestos socios árabes la han propagado plenamente a su favor. En su mayor parte, desalientan la idea de que Israel tiene algún derecho a existir y fomentan la idea de que los palestinos y los refugiados pertenecen a Israel. No asimilan a estas gentes dentro de sus fronteras; más bien, promueven la idea de que todos pertenecen a la tierra de Israel. Han fomentado el mito de que Israel es la patria de los palestinos, mientras que la historia no sugiere tal cosa. La trampa es que Israel no tiene otro lugar adonde ir y, como tal, se ha convertido en un gran ejército dispuesto a proteger las mismas fronteras en las que esta confederación obliga a los palestinos a permanecer. Como se citó anteriormente de Abdías 1:7: " los que comen tu pan te tenderán una trampa". Nadie lo sabe.

Finalmente, estas naciones se unirán en un esfuerzo militar convencional para destruir a la nación de Israel, pero el “el ejército grande en extremo” de Israel derrotará decisivamente a estas naciones árabes.

Bill Salus es un expositor de Profecía Bíblica radicado en California, Estados Unidos. Se especializa en explicar la importancia profética de eventos actuales del Medio Oriente y del mundo. Sus artículos han sido publicados en revistas, publicaciones cristianas, y de forma extensa en Internet. Él es el autor de los éxitos de librería, Isralestine, Revelation Road, Psalm 83: The Missing Prophecy y Nuclear Showdown in Iran (prophecydepot.com

Lea la parte 1 aquí

Traducido por: Hno. Pablo Losa

Editado por: Hno. Donald Dolmus

domingo, 30 de mayo de 2021

La Misteriosa Visión de Abdías – Parte 1 de 4

Capítulo 14 del libro: Salmo 83 – La Profecía Faltante es Revelada

Por Bill Salus

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Para comenzar este estudio, recuerde que Abdías identifica nombres, lugares y eventos históricos y futuros, usando el vernáculo hebreo de su época. Además, él presume que sus lectores poseen una comprensión básica de historia hebrea en el momento en el que se discierne su visión. Dado que esta visión debe ser descifrada en estos tiempos presentes, esta consideración histórica incluye su éxodo fuera de Egipto, el cautiverio babilónico, sus siglos de dispersión mundial, el pasado renacimiento de la nación de Israel en 1948, y estos tiempos modernos. Los hechos más importantes a tener en cuenta a medida que su misteriosa visión se abre son:

  • Esaú se estableció en el territorio del antiguo Edom, que en la actualidad es el sur de Jordania, y es el padre patriarcal de los pueblos edomitas.
  • Una contingencia remanente de la población edomita puede ubicarse dentro de los palestinos de hoy en día.
  • Esta generación palestina será juzgada por los crímenes históricos que sus padres edomitas cometieron anteriormente y por los crímenes que actualmente cometen contra el pueblo judío. La ejecución de este juicio sobre los palestinos se realizará mediante el poderío militar de la nación de Israel. 

El Comentario de Abdías

Un pastor una vez instruyó a su congregación que leyera todo el libro de Abdías antes del próximo servicio dominical. Cuando llegó el domingo siguiente, comenzó el servicio pidiendo que todos los que habían leído al menos los tres primeros capítulos de Abdías, levantaran la mano. Le complació observar que se levantaron varias manos. Después de soltar una carcajada, comentó: “Eso es gracioso, sólo hay un capítulo en el libro de Abdías; ¿de qué Biblia estaban leyendo?”.

Abdías es sólo un capítulo que consta de 21 versículos, lo que lo clasifica como el quinto libro más corto de la Biblia. Aunque es un libro corto, está repleto de información profética oportuna para esta generación final. A menos que uno entienda el libro de Abdías, probablemente carecerá de una comprensión significativa acerca de la pieza faltante del Salmo 83 del rompecabezas profético. A continuación se encuentra una lista de los diez libros más cortos de la Biblia:

1. 3 Juan — 1 capítulo, 14 versículos, 299 palabras

2. 2 Juan — 1 capítulo, 13 versículos, 303 palabras

3. Filemón — 1 capítulo, 25 versículos, 445 palabras

4. Judas — 1 capítulo, 25 versículos, 613 palabras

5. Abdías — 1 capítulo, 21 versículos, 670 palabras

6. Tito — 3 capítulos, 46 versículos, 921 palabras

7. 2 Tes. — 3 capítulos, 47 versículos, 1042 palabras

8. Hageo — 2 capítulos, 38 versículos, 1131 palabras

9. Nahúm — 3 capítulos, 47 versículos, 1285 palabras

10. Jonás — 4 capítulos 48 versículos, 1321 palabras

Visión de Abdías. Hemos oído una noticia de parte del Señor y un mensajero ha sido enviado a las naciones, diciendo: «¡Vamos, marchemos a la guerra contra ella!» (Abdías 1:1; NVI).

Dos cosas se declaran en el versículo 1. Primera, los profetas (plural) han escuchado “una noticia de parte del Señor”. Segunda, “un mensajero ha sido enviado a las naciones”. Note que la “noticia de parte del Señor” no es necesariamente el mensaje enviado a las naciones; más bien, el mensaje a las naciones dicta la necesidad de la noticia. La noticia se da a través de los profetas, para que el pueblo judío conozca la respuesta de Dios al mensaje conmovedor de batalla “enviado a las naciones”. 

Sabemos lo que dice el mensaje: ”¡Subid a la batalla!” (Jer. 49:14; RVR–1960). Pero, ¿quiénes son los “nosotros” a quiénes se les da la noticia? ¿Quiénes son las naciones a las que el mensajero ha sido enviado? Por último, ¿quién es “ella”, a la que atacarán estas naciones? Los profetas son Abdías y Jeremías. “Nosotros”, Abdías y Jeremías, “hemos oído una noticia de parte del Señor”. Abdías se hace eco de una noticia escuchada primero por Jeremías: “La noticia oí, que de Jehová había sido enviado mensajero a las naciones, diciendo: Juntaos y venid contra ella, y subid a la batalla” (Jeremías 49:14, RVR–1960).

¿Quiénes son las naciones? Hay tres formas clave de determinar cuáles son las naciones. Primero, en el versículo 2 se nos dice que Edom está entre estas naciones. 

“He aquí, te empequeñeceré [Edom] entre las naciones [confederadas]; serás muy menospreciado (Abdías 1:2, RVA–2015; énfasis añadido). 

En segundo lugar, en (Abdías 1:7), las otras naciones, además de Edom, están reunidas juntos con estos edomitas en una confederación:

“Todos los hombres de tu confederación te forzarán [palestinos] a la frontera; los hombres que estaban en paz contigo te engañarán y prevalecerán contra ti (Abdías 1:7; NKVJ–trad. propia; abreviado con énfasis añadido).  

Por último, en el versículo 1, el mandato de la confederación es levantarse en batalla contra alguna nación a la que se hace referencia como “ella”. ¿Es Edom esta “ella? Las Escrituras generalmente hacen referencia a Edom o Esaú como “él”, en lugar de “ella”.  Además, ¿cómo podría ser Edom un miembro de una confederación que estuviera en su contra? Aunque el versículo 7 describe a Edom como un miembro engañado dentro de la confederación, todavía es un miembro conocido de la confederación. No es probable que los edomitas, que están vinculados a los palestinos de hoy en día, se levanten en batalla entras las naciones confederadas, con las naciones, para extinguir su propia existencia.

Sin embargo, lo más importante es notar que la noticia que Abdías escucha se refiere al juicio final contra los pueblos edomitas. Las Escrituras señalan que el juicio final contra los palestinos será ejecutado por una sola nación—esa nación es Israel. No hay base bíblica para asumir que la destrucción final del pueblo edomita será a manos del propio Edom, reunido con una multiplicidad de naciones.

Actualmente, residiendo entre los refugiados palestinos de hoy en día, hay una contingencia de descendientes edomitas. Por lo tanto, esta profecía aún no cumplida está destinada a encontrar su asociación con un juicio pendiente contra los palestinos y sus secuaces vecinos árabes que los apoyan. Estas naciones se identifican más adelante en este estudio.

Entonces, ¿quién es la “ella” del versículo 1 destinada a ser atacada? Ella es atacada por un grupo de naciones confederadas. Dado que Edom se encuentra entre estas naciones atacantes”, ella” debe ser alguien que los palestinos quieren destruir. Abdías 1:10-14 nos dice que es Israel con quien Edom antagoniza. Salmos 83:1-8 nos dice que los palestinos se involucran en una confederación para levantarse en batalla contra Israel. Además, Israel es referida como “ella” en la Biblia más veces que cualquier otra nación. 

Así, en resumen, Dios le da al pueblo judío a través de sus profetas, predominantemente Jeremías y Abdías, como se prescribe en la fórmula profética de Amós 3:7, una noticia importante, cuyo contenido se explicará en Abdías 1:1-21 y Jeremías 49:7-22. Esta noticia de parte del Señor sirve como la respuesta de Dios a la petición del salmista Asaf en Salmos 83:9-18. En segundo lugar, “un mensajero ha sido enviado a las naciones”. Aunque destaca a Edom, esta respuesta también incorpora a las naciones miembros de la confederación de Salmos 83:6-8 del Líbano, Siria, Iraq, Jordania, Arabia Saudita, Egipto, y Gaza; Edom es sólo un miembro de “las naciones”. Podemos restringir al grupo de “las naciones” a aquellos miembros que, en Abdías 1:7, están alineados en una confederación con Edom. 

“Levantaos, y levantémonos contra ella en batalla”. Entre las naciones confederadas, el llamado a la batalla ha sonado en la visión del futuro de Abdías. Ha llegado el tiempo para que los miembros de Salmos 83:6-8 se levanten contra ella, la nación de Israel, en batalla. La intención: 

“Han dicho: Venid, y destruyámoslos para que no sean nación, ¡qué el nombre de Israel no vuelva a recordarse!” (Salmos 83:4).

Adelante con la Visión de Abdías

“He aquí, te empequeñeceré [Edom] entre las naciones [confederadas]; serás muy menospreciado (Abdías 1:2, RVA–2015; énfasis añadido). 

La noticia de parte del Señor comienza haciendo dos afirmaciones proféticas en el versículo 2 con respecto a Edom. Primero, serán reducidos en estatura nacional entre las naciones, y segundo, serán muy despreciados. 

Entre las naciones confederadas, Edom será la de menor estatura. Esta condición se enfatiza en Salmos 83:6, en el que se identifica a los palestinos como “las tiendas de Edom”. Para cuando surja el llamado a la batalla entre las naciones confederadas, “Edom” será “pequeña entre las naciones”. Los palestinos son identificados como habitantes de tiendas de campaña, probablemente refiriéndose  a ellos como una población desplazada, quizás un pueblo sin su propio Estado. Recuerde que, bíblicamente, “las tiendas de”, típicamente se refiere a refugiados, campamentos militares, o ambos. 

Muchos consideran que Abdías es un contemporáneo de Jeremías, lo que significa que ministerio profético floreció en la época del cautiverio babilónico. Un estudio de la historia de Edom desde la época del cautiverio babilónico se dio en el capítulo de mi libro sobre el Salmo 83 titulado “¿Quiénes son los edomitas hoy?”, pero vale la pena resumirlo nuevamente. La siguiente cita ilustra el proceso de la reducción nacional de Edom, es decir, “He aquí, te empequeñeceré entre las naciones”. De la Enciclopedia Bíblica Estándar  Internacional:

“Ellos [los edomitas] dieron toda la ayuda que pudieron a Nabucodonosor, y se regocijaron por la destrucción de Jerusalén, provocando la más amarga indignación en los corazones de los judíos (Lm. 4:21; Ez. 25:12; 35:3ss; Abd. 1:10ss). Los edomitas presionaron hacia las tierras entonces evacuadas en el sur de Judá. En el 300 a.C., el Monte Seir con su capital Petra cayó en las manos de los nabateos. Al oeste del Arabá, el país que ocuparon llegó a ser conocido por el nombre griego de Idumea, y la gente como idumeos. Hebrón, su ciudad principal, fue tomada por Judas Macabeo en el 165 a.C. (1 Mac. 4:29, 61; 5:65). En el 126 a.C., el país fue sometido por Juan Hircano, quien obligó al pueblo a convertirse en judío y someterse a la circuncisión. Antípater, gobernador de Idumea, fue nombrado procurador de Judea, Samaria y Galilea por Julio César. Allanó el camino hacia al trono para su hijo, Herodes el Grande. Con la caída de Judá bajo los romanos, Idumea desaparece de la historia”.

Actualmente, hay un grupo de árabes desplazados en la región que luchar por una patria. Comúnmente se les llama palestinos. Durante los últimos cien años, la comunidad internacional los ha alentado en varias ocasiones a reasentarse en sus tierras árabes ancestrales, lejos de lo que se conoce como el moderno Israel. Sin embargo, hasta la fecha, estos pueblos siguen residiendo predominantemente como refugiados y, en general, no pueden reasentarse en las naciones árabes.

Hay numerosos campamentos de refugiados palestinos ubicados en varios lugares dentro de las fronteras de Israel y sus países árabes vecinos. En general, estos países se han negado a asimilar a estos refugiados en su ciudadanía. Es probable que estos pueblos desplazados, al menos en parte, encuentren que su ascendencia se remonta al grupo étnico conocido como los edomitas. Podríamos inferir que estos pueblos desplazados, han sido “hechos pequeños entre las naciones”.


Bill Salus es un expositor de Profecía Bíblica radicado en California, Estados Unidos. Se especializa en explicar la importancia profética de eventos actuales del Medio Oriente y del mundo. Sus artículos han sido publicados en revistas, publicaciones cristianas, y de forma extensa en Internet. Él es el autor de los éxitos de librería, Isralestine, Revelation Road, Psalm 83: The Missing Prophecy y Nuclear Showdown in Iran (prophecydepot.com


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe

domingo, 23 de mayo de 2021

Revista Llamada de Medianoche – Mayo 2021

¿Quién desatará el nudo gordiano?

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Temas incluidos en esta edición:

»» Israel mejora nueva estrategia para la Franja de Gaza
»» Sensacional hallazgo de monasterio en Galilea
»» Israel: un pueblo muy especial
»» ¿Esperar a Jesús? ¿De qué lado nos encontramos? 
»» Lo que significa comer del árbol de la vida

Entre otros.

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La Sexta Dispensación: La Iglesia

 Por Dr. Ciro I. Scofield

La sexta dispensación: la Iglesia. En Mt. 12:47–13:52 nuestro Señor Jesucristo anunció una nueva era. Él claramente profetizó la Iglesia en Mt. 16:18 (comp. Mt. 18:15-19). La Iglesia fue comprada con Su sangre derramada en el Calvario (Ro. 3:24-25; 1 Co. 6:20; 1 P. 1:18-19), y constituida en tal durante Pentecostés, después de Su resurrección y ascensión. En ese momento, de acuerdo a Su promesa (Hch. 1:5), los creyentes en forma individual fueron bautizados por primera vez con el Espíritu Santo  en un organismo espiritual unificado que se compara a un cuerpo del cual Cristo es la Cabeza (1 Co. 12-13; Col. 2:19). En vista del énfasis sobre el Espíritu Santo, esta era también ha recibido el nombre de “dispensación del Espíritu”. 

El criterio por el cual las personas son puestas a prueba en esta dispensación es el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo, el mensaje de buenas nuevas sobre Su muerte y resurrección (Jn. 19:30; Hch. 4:12; 1 Co. 15:3-5; 2 Co. 5:21; etc.). La revelación continuada y acumulativa de dispensaciones pasadas se combina con esta revelación más plena para subrayar la total pecaminosidad y el estado de perdición del hombre y la suficiencia de la obra de Cristo, completada en la historia a fin de salvar por gracia por medio de la fe a todos los que se acercan a Dios por Él (Jn. 14:6; Hch. 10:43; 13:38-39; Ro. 3:21-26; Ef. 2:8-9; 1 Ti. 4:10; He. 10:12-14; 11:6). Mientras los individuos salvados que componen la verdadera Iglesia de Cristo cumplen el mandato de Su Señor de predicar el Evangelio hasta lo último de la tierra (Mr. 16:15; Lc. 24:46-48; Hch. 1:8), durante esta era Dios está tomando de entre judíos y gentiles  “pueblo para su nombre” (Hch. 15:14). Este pueblo es llamado “la Iglesia”, una entidad separada que de aquí en adelante se distingue tanto de judíos como de gentiles (1 Co. 10:32; Gá. 3:27-28; Ef. 2:11-18; 3:5-6).

El Señor Jesús advirtió que, durante todo el período en que la Iglesia estuviera siendo formada por el Espíritu Santo, muchos rechazarían Su Evangelio y muchos otros simularían creer en Él y se convertirían en una fuente de corrupción y estorbo espiritual para el propósito divino en esta era; todo esto en la iglesia militante (o profesante), la verdadera Iglesia. El resultado será apostasía, especialmente en los últimos días (Mt. 13:24-30, 36-40, 47-49; 2 Ts. 2:5-8; 1 Ti. 4:1-2; 2 Ti. 3:1; 4:3-4; 2 P. 1:1-2; 1 Jn. 2:18-20).

La era de la Iglesia terminará con una serie de eventos ya profetizados, de los cuales los principales son: (1) El traslado de la Iglesia desde la tierra para encontrarse con Su Señor en el aire en un momento conocido por Dios pero no revelado a los hombres, y siempre considerado como una esperanza inminente y feliz que anima a los creyentes al servicio en amor y a la santidad de vida. Este evento a menudo recibe el nombre de “arrebatamiento”. (2) Los juicios de la semana setenta de Daniel, llamados “la tribulación”, que caerán sobre la humanidad en general, pero incluirán a la porción no salvada de la iglesia militante, que estará en apostasía y será dejada en la tierra cuando la verdadera Iglesia sea llevada al cielo. Esta forma final de la iglesia apóstata se halla descrita en Ap. 17, con el nombre de “la ramera”, que primero habrá de ir montada (Ap. 17:7) sobre el poder político (“la bestia”), pero sólo para ser vencida y absorbida por ese poder. (3) El regreso desde el cielo a la tierra por parte de nuestro Señor Jesucristo en poder y gloria trayendo con Él a Su Iglesia, para establecer el reino milenial de justicia y paz. 

Tomado de:
Nota al pie de la Biblia de Estudio Scofield

Lea también:

La Fiesta de Pentecostés

Un Estudio Bíblico por Jack Kelley


Pentecostés se celebra al comienzo del verano (mediados de mayo-mediados de junio). Es la única fiesta levítica que se celebra entre las tres fiestas primaverales (La Pascua, los Panes Sin Levadura, y las Primicias) y las tres fiestas otoñales (Rosh Hashanah, Yom Kippur y la Fiesta de los Tabernáculos). El nombre en hebreo para este día es Shavuot, que significa semanas, por eso en Israel generalmente se le llama la Fiesta de las Semanas.

Esto es porque supuestamente se celebra siete semanas después de la Fiesta de las Primicias (Levítico 23:15-16). Deuteronomio 16:9 lo confirma. “Siete semanas contarás; desde que comenzare a meterse la hoz en las mieses comenzarás a contar las siete semanas”. La primera cosecha del grano se hacía en la Fiesta de las Primicias. Puesto que las Primicias es el primer día después del Sabbat que le seguía a la Pascua, siempre se observaba en domingo. El Shavuot que sucedía siete semanas después, también caía en domingo, y celebraba el comienzo de la cosecha de verano.

Pero en el año 140 d.C., después de la derrota final de la nación judía luego de la revuelta de bar Kochba en el año 135 d.C., el Sanedrín cambió el enfoque del Shavuot de la fecha de la cosecha de verano a la fecha cuando se dio la Ley. Esto lo hicieron porque el Shavuot era una de las tres fiestas que todo judío debía observar (Éxodo 23:14-17 nos dice que las fiestas de los Panes Sin Levadura y de los Tabernáculos eran las otras dos) y la nación derrotada y dispersada ya no tenía ninguna cosecha nacional que celebrar. Desde ese momento en adelante, la cuenta empezó desde el primer día de la Fiesta de los Panes Sin Levadura, que fue el día en que los israelitas salieron de Egipto. Entonces ahora el Shavuot puede caer en cualquier día de la semana y es en el sexto día del mes hebreo de Sivan, el cual es el día tradicional en el que Moisés recibió la Ley de parte del Señor. Al hacer este cambio se colocó el día en que la Ley fue dada en el Monte Sinaí exactamente siete semanas después del Éxodo de Egipto y así se preservó la Fiesta de las Semanas en la vida judía.

Los cristianos le llaman a este día por su nombre en griego, Pentecostés, que significa “50 días”. Eso es porque había 50 días desde el Sabbat después de la Pascua hasta el Shavout (Pentecostés).

Los primeros cristianos también cambiaron la manera de cómo las distintas fechas son determinadas, a pesar de que hemos retenido el requerimiento de Pentecostés para el domingo. Los cristianos ahora empiezan a contar desde el día que llamamos el Domingo de Resurrección, que oficialmente es el primer domingo después de la primera luna llena después del equinoccio de primavera. Incluimos el Domingo de Resurrección como el día uno, así que Pentecostés siempre cae 49 días después de ese domingo y de esa manera también cae en domingo. Al contar el Domingo de Resurrección a ambos lados de ese lapso de tiempo podemos llegar a los 50 días (Pentecostés) y aun mantener la celebración en el séptimo domingo después del de Resurrección.

¿Qué es un Pentecostés?

Como mencioné, los judíos celebran Pentecostés (solamente utilizaré el nombre en griego para evitar más confusiones de las necesarias) como el día en que Moisés recibió la Ley en el Monte Sinaí y la nación de Israel nació (Éxodo 19-20). Los cristianos lo celebran como el día en que el Espíritu Santo vino sobre los discípulos en Jerusalén y la Iglesia nació. (Algunos eruditos ven en Pentecostés el cumplimiento histórico y profético de estos dos eventos.)

Hechos 2 describe ese día para nosotros. En Pentecostés los seguidores de Jesús se habían reunido en un lugar cuando un sonido semejante al soplo de un fuerte viento llenó la casa en la que estaban y lo que parecía como lenguas de fuego separadas se posaron sobre cada uno de ellos. Ellos fueron llenos del Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas conforme Él lo hacía posible. Justo antes de ascender al Cielo Jesús les dijo que esperaran eso (Hechos 1:8) y ahora estaba sucediendo. Puesto que Pentecostés era una de las fiestas de asistencia obligatoria para ir a Jerusalén, había judíos temerosos de Dios procedentes de muchos otros países en Jerusalén, aumentando considerablemente su población. El sonido del viento había alertado a quienes se encontraban cerca del lugar los cuales se acercaron más para ver qué estaba sucediendo, cada uno de estos peregrinos se asombró al oír a los discípulos, todos ellos galileos, hablar en sus propias lenguas.

Pedro obtuvo la atención de ellos y explicó lo que estaba sucediendo. Esa fue la primera presentación pública del Evangelio desde la muerte y resurrección del Señor, y cuando Pedro finalizó, 3,000 personas de entre las que se habían reunido aceptaron su mensaje y fueron bautizadas, y el Señor continuó añadiendo a ese número todos los días.

Si ustedes concuerdan con mi punto de vista de que las Parábolas de Mateo 13 describen el Reino de los Cielos en la Tierra y que la parábola de la levadura (Mateo 13:33) predice que la Iglesia estará llena de pecadores, entonces ustedes se interesarán en el hecho de que, a diferencia de otras festividades levíticas que requieren pan sin levadura, Pentecostés requiere pan horneado con levadura (Levítico 23:17). En la Biblia la levadura es un modelo del pecado porque hace que la masa se fermente.

Otras ceremonias judías de Pentecostés también revelan que hay una sutil sugerencia de la Iglesia venidera. En las sinagogas judías se lee el Libro de Rut en Pentecostés. La historia de Rut ha sido llamada “El Romance de la Redención” en donde Noemí, una mujer judía de Belén pierde su tierra y su posición debido a una hambruna en Israel y se ve obligada a ir al exilio al vecino país de Moab (Jordania) en donde no había hambre y su esposo pronto muere dejándola sola y sin un centavo en un país extranjero.

Después que terminó la hambruna, ella regresó a Belén acompañada por Rut, una mujer gentil que había jurado nunca abandonarla. Rut era una moabita que se había casado con uno de los hijos de Noemí (el cual también había muerto), convirtiéndola en la nuera de Noemí, y como ella, una viuda desamparada también.

De vuelta en Belén, un pariente cercano de Noemí, un judío prominente llamado Booz se enamora de Rut y se casa con ella, y en el proceso también redime la tierra de Noemí como su pariente redentor. Ambos eventos se hicieron según la ley. Para Noemí fue la ley de la redención (Levítico 25:25), y para Rut fue la ley del matrimonio del levirato (Deuteronomio 25:5-6).

El modelo que vemos aquí es dramático, con Noemí en el papel de Israel, en la miseria y sola, Rut como la Iglesia, la novia gentil, Booz como el Mesías, y la misma narración como una predicción de la relación entre los tres. En el proceso de redimir a Israel, el Mesías toma para sí una novia gentil. Al hacerlo, Él salva a ambos de la miseria y al mismo tiempo redime la tierra de Israel. La identificación de la Iglesia con Pentecostés empezó en las profecías de Rut. 

A propósito, Booz fue hijo de Rahab la ramera en el Libro de Josué. Su bisnieto David se convirtió en Rey de Israel. Rahab y Rut aparecen en la genealogía del Señor Jesús (Mateo 1:5), y el Rey Salomón nombró una de las columnas a la entrada del Templo con el nombre de su ancestro Booz.

¿Cuándo es su cumpleaños?

Según la tradición, Enoc, uno de los patriarcas en Génesis 5, nació en el día que más tarde se conocería como Pentecostés. El nombre de Enoc quiere decir “enseñanza” lo cual es una de las principales funciones de la Iglesia (Mateo 28:19-20). Por este motivo muchos eruditos lo ven también como un “tipo” de la Iglesia. Génesis 5:21-23 indica que Enoc era muy cercano a Dios y realmente fue llevado con vida (raptado) al cielo un poco antes del diluvio universal. Los eruditos pre-tribulacionistas ven este evento como una de las varias insinuaciones en el Antiguo Testamento de que la Iglesia desaparecerá antes de la Gran Tribulación.

Estas mismas tradiciones también sostienen que Enoc desapareció en su cumpleaños. Entonces, aquí tenemos a un hombre identificado con la iglesia, que nació y fue raptado en el día que se conocería después como Pentecostés, que fue el día en que también nació la iglesia. ¿Será raptada la Iglesia en nuestro aniversario también? Personalmente no creo que el Rapto de la Iglesia será el cumplimiento profético de alguno de los días santos de Israel. Pero si estoy equivocado y el Rapto sí cumple con una de las fiestas judías, Pentecostés parece ser el candidato más obvio.

Como ustedes probablemente saben, yo creo que la razón por la que nadie en el mundo puede predecir con seguridad el día del Rapto es porque es un evento numérico y no de fecha. En Romanos 11:25 Pablo insinuó que la Iglesia alcanzará un “número pleno”, cuando sus rangos se consideren que están completos. Cuando se llegue a ese número la Iglesia “arribará” a su destino programado, similar a cuando un barco “arriba” a puerto. Jesús dijo que el destino de la Iglesia es la casa de Su Padre (Juan 14:2). Si unimos todo esto yo creo que quiere decir que seremos raptados tan pronto se alcance un número predeterminado de personas cristianas vueltas a nacer, sin importar el día que eso suceda.

Pronto, Muy Pronto

No importa el día que fuese, un día, pronto, todas las personas que están en Cristo, habiendo oído y creído la Palabra de la Verdad, el Evangelio de nuestra salvación (recibiendo así el sello de la promesa del Espíritu Santo) de repente desaparecerán de la faz de la tierra junto con todos los niños y niñas y todas aquellas personas que son mentalmente incapaces de tomar decisiones conscientes acerca de su destino eterno. En un instante estaremos en nuestras ocupaciones habituales en la Tierra y al siguiente instante estaremos ante la presencia de nuestro Redentor, con nuestros pecados perdonados y olvidados, y todas nuestras imperfecciones eliminadas. Entre nosotros estarán los muertos de la Era de la Iglesia que fueron fieles, reunidos con sus cuerpos perfeccionados y restablecidos a la vida física eterna. Todos juntos empezaremos el viaje más increíble de exploración y de realización jamás soñado, el cual durará eternamente.

Ni nosotros, ni el mundo incrédulo, habremos recibido la más mínima advertencia del momento de este evento, pues sucederá de manera totalmente sorpresiva. Quizás suceda en Pentecostés, quizás no. Pero una cosa sí es cierta, cuando suceda, a ninguno de nosotros nos va a importar un pelo si lo habíamos predicho con exactitud. Solamente podemos expresar nuestro gozo inimaginable de gratitud por estar allí. “Porque por gracia son ustedes salvos por medio de la fe; y esto no de ustedes, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe” (Efesios 2:8-9).

“Antes bien, como está escrito: Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu” (1 Corintios 2:9-10). Ya casi se escuchan los pasos del Mesías.

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