viernes, 21 de julio de 2017

Libro: Israel en la Profecía Bíblica — Prólogo

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Dado que muchos de los que lean este libro puede que no estén familiarizados con la historia bíblica, pensé que sería importante comenzar con una breve panorámica de los antiguos orígenes del pueblo judío.

Su nacimiento como nación comenzó con un suceso que tuvo lugar hace casi 4000 años en un lugar en el Medio Oriente llamado Ur de los Caldeos (en la parte sur de lo que hoy es Iraq).

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Traducción cortesía del hermano Pablo Losa.

jueves, 20 de julio de 2017

Video: Daniel y el Reino Mesiánico — Una Breve Exposición


Durante esta breve enseñanza, hice un análisis general de la evidencia bíblica en el libro de Daniel, que demuestra que el Reino Mesiánico prometido en el Antiguo Testamento no es una realidad presente. Éste será establecido de manera sobrenatural por el Rey mismo: Jesús, el Mesías. 

Esto nos lleva a una sencilla conclusión: Todos los esfuerzos humanos que se hagan para establecerlo fracasarán rotundamente y están en contra de la voluntad de Dios.

En el siguiente enlace podrán descargar la presentación que usé:



Si desea mayor información acerca de este tema, le recomiendo los siguientes artículos:

Viviendo para Cristo en los Tiempos del Fin (pdf)

Un Desafío a Prepararse para Su Pronto Regreso

Observaciones del Dr. David R. Reagan

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La Biblia enseña claramente que la sociedad se degenerará en los tiempos del fin, llegando a ser tan mala como lo fue en los días de Noé (Mateo 24:37-39). El apóstol Pablo, hablando como un profeta, dice que la sociedad descenderá a un hoyo negro de inmoralidad, violencia y paganismo (2 Timoteo 3:1-5). Afirma que los hombres serán “amadores de sí mismos, amadores del dinero y amadores del placer”. Las personas serán “vanagloriosas, arrogantes e impías” y los hijos serán “desobedientes a los padres”.

Suena como al noticiero de la noche, ¿no es así? En resumen, hemos llegado hasta ese punto.

Señales de Persecución Venidera 

Deberíamos estar profundamente preocupados acerca de estos acontecimientos, no sólo porque estamos siendo testigos de la destrucción de nuestra amada América, sino porque Jesús y Pablo profetizaron que cuando estas cosas ocurriesen, la Iglesia llegará a estar bajo ataque y los cristianos individuales serán perseguidos.

Jesús dijo que mientras la maldad aumenta, “el amor de muchos se enfriará” (Mateo 24:12). Declaró que en esta atmósfera hostil, muchos cristianos profesantes “apostatarán” y procederán a cooperar en la persecución de sus antiguos hermanos y hermanas en Cristo (Mateo 24:10). Pablo indica la misma cosa cuando dice que las personas serán “aborrecedores de lo bueno” y que serán, por lo tanto, “brutales” e “implacables”, ultrajando a aquellos que defienden la justicia (2 Timoteo. 3:2-4).

Estamos viendo que hoy estas profecías se están haciendo realidad ante nuestros propios ojos, aquí en Estados Unidos y alrededor del mundo. Mientras nuestra cultura se ha secularizado y paganizado, el Cristianismo, la Iglesia y los cristianos han llegado a estar bajo ataque creciente como “fanáticos intolerantes”. Los ataques se van a intensificar, y va a ser cada vez más difícil para los cristianos defender la justicia. Se perderán puestos de trabajo. Las carreras profesionales serán destruidas. Los cristianos incluso serán enviados a prisión por hablar en contra de males como la homosexualidad, porque tales pronunciamientos serán etiquetados como “crímenes de odio”.

¿Qué vamos a hacer entonces aquellos de nosotros que amamos a Jesús mientras enfrentamos una creciente ola de ridículo, hostigamiento y persecución por nuestra fe? ¿Cómo debemos vivir para Cristo en los tiempos del fin? Permítame sugerir algunas pautas.

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Viviendo con una Perspectiva Eterna: Un Buen Consejo


Uno de los servidores públicos más grandes en la historia de Inglaterra fue William Gladstone (1809-1898), quien sirvió como Primer Ministro cuatro veces durante la segunda mitad del siglo XIX.

Gladstone era un cristiano comprometido quien siempre asistía a la iglesia. También enseñó clases de la escuela dominical durante toda su vida adulta. De hecho, su objetivo temprano en la vida era convertirse en un clérigo anglicano, pero después de su graduación de Oxford,  su empecinado padre insistió en que entrara en la política.1

William Gladstone

Poco antes de morir, Gladstone pronunció un discurso en el que contó que había sido visitado por un joven ambicioso que buscaba su consejo acerca de la vida. El muchacho le dijo al anciano estadista que lo admiraba más que a nadie y quería pedirle sus consejos con respecto a su carrera.2

Una Entrevista Extraordinaria

“¿Qué esperas hacer cuando te gradúes de la universidad”, le preguntó Gladstone.

El joven respondió, “Espero poder asistir a la facultad de Derecho, señor, tal como usted lo hizo”.

“Ésa es una meta noble”, dijo Gladstone, “¿y luego qué?”.

“Espero practicar la ley y hacerme un buen nombre, al defender a los pobres y a los marginados de la sociedad, tal como usted lo hizo”.

“Ése es un propósito noble”, respondió Gladstone. “¿Y luego qué?”.

“Bueno, señor, espero un día postularme para el Parlamento y convertirme en un servidor del pueblo, tal como usted lo hizo”.

“Ésa también es una esperanza noble. ¿Luego qué?, preguntó Gladstone.

“Espero poder servir en el Parlamento con gran distinción, al evidenciar integridad y preocupación por la justicia — así como usted lo hizo —”.

 ¿Luego qué?, preguntó Gladstone.

“Espero servir al gobierno como Primer Ministro, con los mismos vigor, dedicación visión e integridad que usted”.

“¿Y luego qué?”, preguntó Gladstone.

“Espero retirarme con honores y escribir mis memorias — así como usted lo está haciendo actualmente — para que otros puedan aprender de mis errores y triunfos”.

 “Todo eso es muy noble”, dijo Gladstone, “¿y luego qué?”.

El joven pensó por un momento. “Bueno, señor, supongo que entonces moriré”.
“Eso es correcto”, dijo Gladstone. “¿Y luego qué?”.

El joven estaba perplejo. “Bueno, señor”, respondió con vacilación, “nunca he pensado en eso”.

“Joven”, respondió Gladstone, “el único consejo que tengo para ti es que vayas a casa, leas tu Biblia y piensa en la eternidad”.

Un Buen Consejo

¡Piensa en la eternidad! Qué buen consejo. La vida pasa muy rápidamente. Es como un vapor que está aquí en un momento y se evapora el siguiente. Nos estamos preparando para la eternidad. ¿Está usted listo?

O, ¿está viviendo como si esperara vivir para siempre? ¿Está enfocado en esta vida, determinado a acumular todo el dinero, el poder y la fama que pueda? ¿Es usted como el joven que visitó a Gladstone — es usted una persona que nunca ha pensado en la eternidad? —. Si es así, la Palabra de Dios tiene una severa advertencia para usted (Santiago 4:13-15):3

Presten atención, ustedes que dicen: «Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad y nos quedaremos un año. Haremos negocios allí y ganaremos dinero». 

¿Cómo saben qué será de su vida el día de mañana? La vida de ustedes es como la neblina del amanecer: aparece un rato y luego se esfuma.

Lo que deberían decir es: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello».

En la segunda parte de esta serie acerca de vivir con una perspectiva eterna, exploraremos la fugaz naturaleza de la vida.

Lea también:
»» Viviendo para Cristo en los Tiempos del Fin (pdf)
»» Viviendo a la Luz de Su Venida
»» La Curva Exponencial (pdf)
»» Un Manifiesto Profético (pdf)
»» 50 Razones por las que Estamos Viviendo en los Tiempos del Fin (pdf)

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Notas
1) Roy Jenkins, Gladstone: A Biography (New York, New York: Random House, 1997), 768 pages.


2) Hay muchas versiones de esta conversación que circulan por Internet, todas haciendo el mismo punto. La versión reproducida aquí es una composición preparada por el autor.

3) Nueva Traducción Viviente

miércoles, 19 de julio de 2017

Libro: Apocalipsis Sin Velo (pdf)

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Fundamento bíblico en el que se basó la serie Dejados Atrás

En un abrir y cerrar de ojo, millones de personas alrededor del mundo entero desaparecen, lo que provoca catástrofes en las carreteras, accidentes aéreos y mucho más. Reina el caos. Con la puesta en escena lista, emerge un dictador que persigue con saña los cristianos. Sin embargo, la tribulación está a punto de dar paso a un gozo increíble: se acerca el regreso del rey de reyes. 

En Apocalipsis sin Velo, el Doctor Tim LaHaye, coautor con Jerry Jenkins de la serie de novelas de tanto éxito, Dejados Atrás y Tribulation Force, revela la base bíblica de esta serie. 

Apocalipsis sin Velo explica puntos trascendentales como: 
  • El Rapto de la Iglesia 
  • La Gran Tribulación 
  • Los siete sellos 
  • Las siete trompetas 
  • Las copas de la ira 
  • La caída de Babilonia 
  • La venida de Cristo 
  • La batalla final contra Satanás y sus huestes de maldad 
  • El juicio ante el gran trono blanco 
  • El cielo nuevo y la tierra nueva 

Publicado anteriormente bajo el título "Revelation Ilustrated and Made Plain", esta edición revisada y aumentada cuenta con numerosos cuadros y tablas. Con su lenguaje simple y asequible, Apocalipsis sin Velo le ayudará a comprender este misterioso libro de la Biblia y sus implicaciones respecto a nuestros tiempos.

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Descargue también:

Libro: Daniel y el Reino Mesiánico (pdf)

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El libro de Daniel es, sin duda, uno de los libros de la Biblia más difíciles de entender. Quizá no haya otro libro del canon sagrado que haya sido atacado más enconadamente que el de Daniel. Sus profecías han recibido toda clase de interpretación.

Francisco LaCueva, en el prólogo de esta obra, dice que este comentario "va a ser de enorme provecho a todos los estudiantes de la profecía, por la rectitud de su línea exegética, por la constante apelación al original hebreo y arameo, por la claridad de la exposición, y por la enorme erudición bibliográfica".

Evis L. Carballosa cursó sus estudios en Detroit Bible College, Southern Methodist University, Dallas Theological Seminary y Texas Christian University. En esta última le fue concedido el Doctorado en Filosofía y Letras de la especialidad de Historia. Después de servir como pastor y profesor universitario en los Estados Unidos, el Doctor Carballosa fue cofundador y primer director del Instituto Bíblico y Seminario Teológico de España, y rector del Seminario Teológico Centroamericano en Guatemala. Actualmente ejerce un ministerio de conferencias bíblicas en España y América Latina.

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martes, 18 de julio de 2017

Libro: Israel en la Profecía Bíblica — Capítulo 9

El Resurgimiento del Ejército Israelí

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Ahora echemos una mirada en profundidad a una quinta profecía acerca de Israel en los tiempos del fin que se cumplió en el siglo XX y continúa cumpliéndose hasta el día de hoy — el resurgimiento del ejército israelí —.

Cuando me refiero a “resurgimiento”, tengo en mente el hecho de que el pueblo judío era una formidable fuerza militar en los tiempos bíblicos, siempre y cuando estuvieran operando en el centro de la voluntad de Dios. Establecieron una reputación de una potencia militar en el momento en que entraron a su Tierra Prometida, cuando derrocaron la ciudad de Jericó. Siguieron conquistando toda la tierra en victoria tras victoria, incluyendo la ciudad jebusea de Jerusalén, que hicieron su capital.

Muchas de sus victorias militares fueron muy milagrosas, como cuando Débora y Barac derrotaron a los ejércitos de los cananeos en el Valle de Jezreel, al pie del Monte Tabor (Jueces 4). O cuando Gedeón, con sólo 300 hombres, fue capaz de derrotar los ejércitos combinados de los madianitas y los amalecitas, al atacarlos en medio de la noche (Jueces 7).

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Libro: Israel en la Profecía — Capítulo 8

La Recuperación de la Tierra de Israel

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Así como vimos en el capítulo 4, cuando los judíos comenzaron a regresar a su tierra natal en la década de los 1890s, no encontraron una tierra de la “que fluye leche y miel”. En su lugar, se enfrentaron con tratar de ganarse la vida en un páramo desolado plagado de pantanos infestados de malaria. Pagaron precios exorbitantes por la tierra, y los árabes que vivían allí (personas que se consideraban a sí mismas como sirios o turcos), se reían de camino hacia el banco.   
    
Pero Dios había prometido que cuando los judíos regresaran, Él causaría que su tierra fuera rejuvenecida, transformándola de la desolación a la abundancia.

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lunes, 17 de julio de 2017

Libro: Israel en la Profecía — Capítulo 4

La Desolación de la Tierra de Israel

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Antes de que los hijos de Israel entraran a la Tierra Prometida, Dios les habló de una serie de severas advertencias por medio de Moisés, su líder y profeta. Las advertencias están registradas en Deuteronomio 28 y 29.

Estos capítulos constituyen el Pacto de la Tierra de Dios con el pueblo judío. En este pacto, Dios dejó en claro que aunque Él le había dado al pueblo judío un título eterno de la tierra, su disfrute de ella dependería de su obediencia a las leyes que Él les había dado en el Pacto Mosaico.

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Libro: Israel en la Profecía — Prefacio

Pasado, Presente y Futuro

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Prefacio

El amor de Dios por el pueblo judío se demuestra claramente en la crónica de Su fidelidad en el cumplimiento de las promesas contenidas en las profecías que les ha dado por medio de sus profetas. Es una historia de sublime gracia, y por eso es tan importante para la Iglesia.

Trágicamente, durante los últimos 2,000 años, la Iglesia en general — incluso hoy — ha tomado la posición de que, debido a la infidelidad del pueblo judío al llamado de Dios a sus vidas para ser testigos de Él, Él los ha desheredado, cancelado Sus promesas a ellos y anulados Sus profecías concernientes a ellos. Esto es llamado Teología del Reemplazo y, como he mostrado en mi libro, The Jewish People: Rejected or Beloved? (El Pueblo Judío: ¿Rechazado o Amado?), esta abominable teología simplemente no es bíblica.

Los defensores de la Teología del Reemplazo responden proclamando, “En los tiempos del Antiguo Testamento, el pueblo judío rechazó a Dios como Rey de su nación y, en los tiempos del Nuevo Testamento, rechazaron al Hijo de Dios como su Mesías. Por lo tanto, no merecen que Dios sea fiel a Sus promesas y profecías concernientes a ellos”.

Mi respuesta a este argumento es que ninguno de nosotros ha sido fiel a Dios. Todos nosotros somos pecadores que no merecemos más que la muerte. La relación de Dios con Israel es una demostración de Su gracia — una demostración de amor inmerecido —. Y, en ese sentido, el pueblo judío hasta el día de hoy sigue siendo testigo de lo que significa tener una relación con Dios. Así pues, a partir de su historia, podemos ver que cuando somos fieles, Él bendice. Cuando somos infieles, Él disciplina. Y cuando nos arrepentimos, Él perdona y olvida, y comienza a bendecir de nuevo.

Mi libro anterior sobre el pueblo judío mostró cómo Dios ha sido fiel a todas las promesas que les ha hecho, a pesar de su infidelidad, ya que la Biblia dice que Dios es fiel incluso cuando somos infieles (2 Timoteo 2:13).

Este libro mostrará claramente que Dios también ha sido fiel en cumplir las profecías que les ha dado a los profetas judíos acerca del futuro de su pueblo hasta el día de hoy. Y, debido a eso, podemos estar seguros de que Dios cumplirá todas las profecías concernientes a Israel que aún son futuras — ¡y las profecías que aún deben cumplirse con alucinantes! —.

Ruego que, mientras lee este libro, su corazón sea tocado de nuevo por la insondable gracia de Dios. Cualquier dios creado por la mente del Hombre habría renunciado al testarudo y rebelde pueblo judío hace mucho tiempo, pero no el verdadero Dios de este universo.

También espero que sea alentado a creer que así como Dios ha sido fiel en cumplir cada profecía dada al pueblo judío, Él también será fiel en cumplir cada profecía que ha dado a la Iglesia.

Ruego también que si algún lector tiene algún vestigio de la Teología del Reemplazo en su corazón o cualquier tinte de Antisemitismo, este libro los liberará de ello. 

Tengamos en cuenta que el que maltrata al pueblo judío, “toca la niña del ojo de Dios” (Zacarías 2:8).


Dr. David R. Reagan
Allen, Texas
Enero 2017

Libro: Israel en la Profecía Bíblica — Índice


Índice


Prefacio


Prólogo

La increíble historia de Israel en la Profecía Bíblica es prueba positiva de la existencia de Dios y que la Biblia es Su Palabra inerrante. Demuestra, además, sin lugar a dudas de que Dios está en Su trono y que tiene la sabiduría y el poder para ver que Su voluntad en la historia sea cumplida.
El libro está dividido en las siguientes tres partes:

Parte 1: El Pasado

Capítulo 1 —
La Dispersión Mundial de los Judíos

Capítulo 2 —
La Implacable Persecución de los Judíos 

Capítulo 3 —
La Milagrosa Preservación de los Judíos

Capítulo 4 —


Parte 2: El Presente

Capítulo 5 —
La Reunión del Pueblo Judío

Capítulo 6 —
El Restablecimiento del Estado de Israel

Capítulo 7 —
El Reavivamiento del Idioma Hebreo

Capítulo 8 —

Capítulo 9 —
El Resurgimiento del Ejército Israelí

Capítulo 10 —
La Reocupación de la Ciudad de Jerusalén

Capítulo 11 —
El Reenfoque de la Política Mundial sobre Israel 


Parte 3: El Futuro

Capítulo 12 —
La Redención de Israel 

Epílogo

Referencias

Acerca del Autor


En cada capítulo, el Dr. Reagan presenta las profecías específicas y relevantes y luego muestra cómo las de la Parte 1 se cumplieron antes del inicio del siglo XX y cómo las de la Parte 2 se cumplieron total o parcialmente durante el siglo XX.

En el Epílogo, el Dr. Reagan presenta la relevancia de todas las profecías cumplidas entre el pueblo judío para los cristianos hoy. Él enfatiza que debido a que Dios ha cumplido en detalle todas estas promesas proféticas que Él ha hecho al pueblo judío, podemos estar seguros de que Él cumplirá todas Sus promesas a la Iglesia, incluyendo la promesa de un Arrebatamiento Pre-Tribulación. Además, el Dr. Reagan señala que lo que Dios está haciendo entre el pueblo judío hoy es evidencia concluyente de que estamos viviendo en la época del regreso del Mesías. 

Apreciados lectores: Sus oraciones y contribuciones voluntarias harán posible que este valioso recurso sea traducido y publicado en su totalidad en idioma español. Si siente de parte del Señor apoyar este proyecto, escríbame a mi correo electrónico para indicarle cómo podrá hacerlo. 

Libro: Israel en la Profecía Bíblica

Pasado, Presente y Futuro

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El Dr. David Reagan presenta un cuadro panorámico de la Profecía Bíblica concerniente al pueblo judío. Él muestra cómo cuatro profecías se cumplieron antes del inicio del siglo XX, y cómo otras siete se cumplieron total o parcialmente durante el proceso de ese siglo. Luego presenta las innumerables profecías que aún deben cumplirse entre ahora y el final del reinado milenial del Señor. 

Concluye el libro explicando cómo el cumplimiento de las promesas de Dios al pueblo judío son relevantes para los cristianos hoy, y deberían servir como una fuente de gran ánimo para ellos.

El Dr. Reagan es un defensor de toda la vida del derecho del pueblo judío a su patria. También es un franco crítico de todas las formas de antisemitismo. En 2016, fue ordenado como un Rabino Mesiánico honorario por la Alianza Judía Mesiánica de Estados Unidos.

El Dr. David Reagan es el fundador y director del Ministerio Cordero y León. Es el anfitrión de un programa de televisión semanal llamado “Cristo en la Profecía”, que es transmitido en varias cadenas nacionales  que tienen acceso a más de 100 millones de hogares en los Estados Unidos. Adicionalmente, el programa es transmitido en todo el mundo a través de sistemas satelitales. 



Estimados colaboradores: Sus oraciones y contribuciones voluntarias harán posible que podamos poner este valioso recurso a la disposición de todos nuestros lectores de forma gratuita. 

domingo, 16 de julio de 2017

El Misterio de Pablo

Un estudio bíblico por Jack Kelley



Sin duda se han enterado del plan de la gracia de Dios que él me encomendó para ustedes, es decir, el misterio que me dio a conocer por revelación, como ya les escribí brevemente. Al leer esto, podrán darse cuenta de que comprendo el misterio de Cristo. Ese misterio, que en otras generaciones no se les dio a conocer a los seres humanos, ahora se les ha revelado por el Espíritu a los santos apóstoles y profetas de Dios; es decir, que los gentiles son, junto con Israel, beneficiarios de la misma herencia, miembros de un mismo cuerpo y participantes igualmente de la promesa en Cristo Jesús mediante el evangelio. (Efesios 3:2-6).

¿Qué fue lo que Pablo quiso decir cuando expresó que ese misterio en otras generaciones no se les dio a conocer a los seres humanos? Pues bien, el misterio no era sobre si el Señor les extendería la mano a los gentiles, puesto que Isaías había dejado muy claro que el Mesías traería Su salvación a todas las naciones (Isaías 49:5-6). El misterio era en la forma cómo Él lo haría. De Hechos 15:13-18 vemos que Jacobo fue el primero en decir que Israel estaba siendo puesto a un lado por un tiempo hasta que el Señor tomara un pueblo para Su nombre de entre los gentiles, pero que después de eso Él se volvería de nuevo a Israel. (En realidad, el Señor había insinuado esto en Mateo 21:43 cuando Él les dijo a los líderes judíos que el Reino les sería quitado y entregado a un pueblo que produciría sus frutos. Jacobo solamente estaba aclarando Su afirmación).

Con una visión retrospectiva de 20/20, podemos ver un número de vacíos en la profecía del Antiguo Testamento en los cuales el Señor había insertado la Iglesia. Pero esa es la clase de cosas que uno puede ver mirando en retrospectiva desde nuestra perspectiva. Es como un camino que está escondido en un sendero y que uno solamente puede verlo después que lo ha pasado, y luego solamente mirando hacia atrás en la dirección por la que uno viene.

Como dije, encontramos estos vacíos en la profecía del Antiguo Testamento, y uno de los más claros lo vemos en Isaías 9:6-7 en donde el Señor hizo que Isaías dijera:

Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre.

El ángel Gabriel le dijo a María que su hijo cumpliría esta profecía (Lucas 1:33), pero mirando hacia atrás vemos que solamente fue parcialmente cumplida durante la vida del Señor a la tierra. Un niño nació, y un hijo fue dado, pero eso fue todo. El resto espera la Segunda Venida, y en el centro se encuentra la Iglesia.

Los discípulos tropezaron en otra cuando el Señor dijo que el Templo pronto sería destruido en Mateo 24:2. Ellos sabían que 69 semanas (483 años) de la profecía de las Setenta Semanas (490 años) de Daniel ya habían sido, y que Herodes había pasado los 40 años previos construyendo el Templo. Y ahora Jesús les dice que el mismo iba a ser completamente destruido justo siete años antes del tiempo en que Daniel había dicho que se terminaría la transgresión, se pondría fin al pecado, y se expiaría la iniquidad, para traer la justicia perdurable, y sellar la visión y la profecía, y ungir al Santo de los santos (el lugar) (Daniel 9:24). Sin un Templo esta meta no podía cumplirse. Su asombro sobre la profecía del Señor fue la que produjo el Discurso del Monte de los Olivos y el descubrimiento de lo que ahora nos damos cuenta que es un vacío entre los primeros 483 años y los últimos siete. Una vez más, ese vacío ha sido llenado por la Iglesia.

Pero aun eso no reveló el misterio. No, el secreto que hizo reventar a todo el mundo fue que los gentiles estuvieran siendo herederos del Reino junto con Israel, y que Dios en realidad estaba creando una raza humana enteramente nueva, una raza espiritual compuesta de judíos y gentiles, pero con un destino separado uno del otro. Pablo describió esto en Efesios 2:14-16:

Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.

Ya la humanidad no consistiría más en judíos y gentiles ante los ojos de Dios. De ahora en adelante incluye a un tercer tipo de humanos, la Iglesia (1 Corintios 10:32). Y de la misma manera como Dios llamó a los judíos de entre los gentiles, ahora Él está llamando a la Iglesia de entre los judíos y los gentiles. Fue por medio de la Iglesia que los judíos y los gentiles se unirán para compartir por igual la herencia de Dios.

Los Gentiles en el Antiguo Pacto

Desde nuestro lado de las profecías, podemos ver que esta era la intención de Dios todo el tiempo. Pero para tener el sentido de cómo esto pudo haber impresionado a los apóstoles judíos, veamos la manera cómo a los convertidos gentiles al judaísmo les había ido bajo el Pacto Antiguo. Desde los primeros tiempos que los gentiles se sometieron a la Ley, compartieron tanto sus privilegios como sus responsabilidades.

Y el extranjero que sigue al SEÑOR no hable diciendo: Me apartará totalmente el SEÑOR de su pueblo… Y a los hijos de los extranjeros que sigan al SEÑOR para servirle, y que amen el nombre del SEÑOR para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto, yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos (Isaías 56:3, 6-7).

Pero especialmente durante el período del Segundo Templo, existía una distinción definitiva de clases. El mismo Templo era un buen ejemplo de ello. Estaba rodeado de una serie de patios para los adoradores, cada uno separado de los otros por medio de paredes o portones. Inmediatamente fuera del edificio en donde estaba localizado el altar del sacrificio, se encontraba el patio de los sacerdotes. Justo más allá de este estaba el patio de los varones, y rodeando a este estaba el patio de las mujeres. Todos juntos formaban el patio de los israelitas.

Separado del patio de los israelitas por otra pared con portones vigilados se encontraba el patio exterior, el patio de los gentiles. En cada portón de esta pared de separación se encontraba un rótulo que les advertía a los gentiles de no ingresar más allá so pena de muerte. Y lo peor es que estaba por lo menos a 30 metros del altar, y algunas veces a una mayor distancia en la mayoría de los lugares, y detrás de una pared. Mientras que algunos gentiles podían escuchar lo que sucedía dentro, nadie podía mirar el interior. Además de eso, algunas personas creen que a los cambistas y a los que vendían animales se les permitía montar sus tiendas en este patio durante las festividades santas para así restringir aún más la oportunidad de que los gentiles pudieran adorar al Señor. Jesús citó el anterior pasaje de Isaías al condenar a los judíos por hacer eso.

Ahora Pablo estaba diciendo que los gentiles serían elevados a un nivel de igualdad junto con los judíos, “Pero ahora en Cristo Jesús, ustedes que en otro tiempo estaban lejos, han sido hechos cercanos por la sangre de Cristo” (Efesios 2:13).

Los Gentiles Reciben el Espíritu Santo

En el Libro de los Hechos encontramos dos ocasiones en las cuales los nuevos creyentes hablaron en lenguas. En ambos casos había gentiles en presencia de judíos. En Hechos 10 vemos que fueron los invitados en casa de Cornelio, y en Hechos 19:6, fue un grupo de personas procedentes de Éfeso, parte de la moderna Turquía. Hechos 10:45-46, nos dice, “Y los fieles de la circuncisión (judíos) que habían venido con Pedro se quedaron atónitos de que también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo. Porque los oían que hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios”.

Hechos 19 es similar. Yo creo que estas dos experiencias fueron anotadas para el propósito expreso de mostrarles a los judíos de que los gentiles podían recibir el Espíritu Santo como ellos lo habían recibido así como lo explica Hechos 10:45. Dios estaba asegurándose de que en la Iglesia ambos eran iguales. Estos son los únicos dos lugares mencionados en el Libro de Hechos en donde el hablar en lenguas va acompañado de la salvación. (Es interesante que uno de estos casos sucedió antes de que los creyentes fueran bautizados y el otro después).

Por medio de la Iglesia, judíos y gentiles serán uno solo en Cristo (Gálatas 3:28). Servirán como los mejores ejemplos y los más grandes de las riquezas incomparables de la gracia de Dios. Su obra de arte, Su obra maestra (Efesios 2:6-10). Todas sus imperfecciones serán eliminadas y finalmente serán lo que Dios quiso que fueran, tan perfectos como Él es, inmortales e incorruptibles (1 Corintios 15:53). Y no era que los gentiles serían parte de Israel, o, que la Iglesia reemplazaría a Israel, sino que todas las personas que acepten a Jesús como su Señor se convertirán en parte de la Iglesia, ya sean judíos o gentiles, y tendrán un destino diferente aparte de los dos.

Su hogar eterno también será una obra de arte, hecho del oro y las piedras preciosas más finas, construyéndose durante 2000 años. Nada impuro jamás entrará allí, como tampoco allí habrá más muerte, ni llanto, ni clamor, ni dolor (Apocalipsis 21). Todos serán coherederos con Cristo (Gálatas 4:4-7) y corregentes con Él (Apocalipsis 5:10), morando en Su presencia para siempre en un estado perpetuo de bendición. Ni aun durante lo más grandioso de la gloria que tuvo Salomón, jamás el mundo ha conocido lo que el Señor tiene planeado para la Iglesia. Y está disponible para judíos y gentiles por igual.

Así que el misterio de Pablo no solamente era que el Señor les extendiera la mano a los gentiles, sino que Él además lo haría de manera suntuosa. Esto es lo que Pablo escribió:

“Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman. Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu” (1 Corintios 2:9-10).

Era obvio para todas aquellas personas que leen la Biblia que Dios incluiría a todas las naciones en Su plan de salvación. Pero no fue sino hasta que Dios se lo reveló a Sus santos apóstoles y profetas, que ninguna persona en la tierra jamás se imaginó lo que eso significaría para nosotros. Ese era el misterio de Pablo.


Revista En La Calle Recta — Diciembre 2014


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La ECR propone un diálogo abierto y sincero con católicos y no católicos, a la luz, siempre, de la Palabra de Dios. Nuestro testimonio no se fundamenta en vanas especulaciones filosóficas, experiencias místicas, en ni un mero conocimiento académico. Sino en el llamamiento de Dios por Su Palabra, por pura gracia y por medio de la sola fe en el único y suficiente sacrificio de su Hijo Jesucristo, quién nos rescató de las tinieblas y nos trasladó a su luz admirable.

Temas incluidos en esta edición:

Editorial 
Jacob en la escuela de Dios 
Venga tu reino 
La fe de Tomás 
Problemas familiares (B) (Números) 
El testimonio de sus cartas 
Los jóvenes 
El Espíritu Santo es Dios 
Ante el trono de Dios 
Sobre monjes y monjas (2ª parte) 
No hagas de tu mente un estercolero 
Hebreos 6:1-20 

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Revista En La Calle Recta — Junio 2014

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Temas incluidos en esta edición:

Editorial
La vida de Jacob: Un parto complicado 
Padre nuestro que estás en los cielos 
La resurrección de Cristo: hecho y significado  
Una promesa (y juicio) para el pueblo (Números)  
El testimonio de sus cartas 
Tomando café con 
Dios subió en medio de aclamación 
Hebreos: Tercera exposición 
Aplicaciones a Hebreos capítulo 5 
La gran fiesta 
La confusión entre la inmaculada concepción de María y su virginidad 
Firmes y constantes


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viernes, 14 de julio de 2017

Características Generales del Reino Mesiánico


"El Reino Pacífico", por Edward Hicks. 


Un gran número de los profetas del Antiguo Testamento dirigió su atención a los detalles del Reino Mesiánico, proporcionando una visión general y comprensiva de la vida durante esa época. Esta sección estará dedicada a aquellos pasajes que se ocupan de las características generales del Reino Mesiánico, que serán ciertas para los judíos y gentiles por igual.

A. Salmo 15:1-5

Jehová, ¿quién habitará en tu tabernáculo?  ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a Jehová. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; Quien su dinero no dio a usura, Ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás.

Este pasaje describe la rectitud que caracterizará a un ciudadano en el Reino. Aunque no todos los individuos en el Reino se caracterizarán necesariamente con esta clase de rectitud, la mayoría sí lo serán. 

B. Salmo 24:1-6

De Jehová es la tierra y su plenitud;  El mundo, y los que en él habitan. Porque él la fundó sobre los mares, Y la afirmó sobre los ríos. ¿Quién subirá al monte de Jehová? ¿Y quién estará en su lugar santo? El limpio de manos y puro de corazón; El que no ha elevado su alma a cosas vanas, Ni jurado con engaño. El recibirá bendición de Jehová, Y justicia del Dios de salvación. Tal es la generación de los que le buscan, De los que buscan tu rostro, oh Dios de Jacob.

Este pasaje describe el establecimiento del Reino y la rectitud que caracterizará a un hombre que estará relacionado correctamente con Dios en esa época. 


C. Isaías 2:2-4

Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra.

En este pasaje, Isaías describe una de las características principales del Reino Mesiánico, la de la paz universal. Mientras que las diferencias entre naciones surgirán, tales diferencias ya no serán dirimidas por conflictos militares, sino sólo por la Palabra del Señor desde Jerusalén. Aun el arte de la guerra será olvidado.


D. Isaías 11:6-9

Morará el lobo con el cordero, y el leopardo con el cabrito se acostará; el becerro y el león y la bestia doméstica andarán juntos, y un niño los pastoreará. La vaca y la osa pacerán, sus crías se echarán juntas; y el león como el buey comerá paja. Y el niño de pecho jugará sobre la cueva del áspid, y el recién destetado extenderá su mano sobre la caverna de la víbora. No harán mal ni dañarán en todo mi santo monte; porque la tierra será llena del conocimiento de Jehová, como las aguas cubren el mar.

La paz universal descrita en el pasaje anterior se extenderá incluso al reino animal. Todos los animales regresarán al estado edénico y se convertirán en vegetarianos (vs. 6-7). Los más antiguos enemigos, el hombre y la serpiente, serán capaces de vivir en compatibilidad en aquel día (v. 8), porque el conocimiento de Dios se impregnará a lo largo de todo el mundo, afectando al hombre y a los animales por igual (v. 9).


E. Isaías 65:17-25

Porque he aquí que yo crearé nuevos cielos y nueva tierra; y de lo primero no habrá memoria, ni más vendrá al pensamiento. Mas os gozaréis y os alegraréis para siempre en las cosas que yo he creado; porque he aquí que yo traigo a Jerusalén alegría, y a su pueblo gozo. Y me alegraré con Jerusalén, y me gozaré con mi pueblo; y nunca más se oirán en ella voz de lloro, ni voz de clamor. No habrá más allí niño que muera de pocos días, ni viejo que sus días no cumpla; porque el niño morirá de cien años, y el pecador de cien años será maldito. Edificarán casas, y morarán en ellas; plantarán viñas, y comerán el fruto de ellas. No edificarán para que otro habite, ni plantarán para que otro coma; porque según los días de los árboles serán los días de mi pueblo, y mis escogidos disfrutarán la obra de sus manos. No trabajarán en vano, ni darán a luz para maldición; porque son linaje de los benditos de Jehová, y sus descendientes con ellos. Y antes que clamen, responderé yo; mientras aún hablan, yo habré oído. El lobo y el cordero serán apacentados juntos, y el león comerá paja como el buey; y el polvo será el alimento de la serpiente. No afligirán, ni harán mal en todo mi santo monte, dijo Jehová.

Este pasaje comienza con el anuncio de la creación de cielos nuevos y una tierra nueva (v. 17). Estos cielos nuevos y tierra nueva no deben ser confundidos con los de Apocalipsis 21-22. El último describe los cielos nuevos y la tierra nueva del Orden Eterno, mientras que el pasaje de Isaías describe los del Reino Mesiánico, el cual será una renovación de los cielos y tierra actuales. Los de Apocalipsis no son una renovación, sino todo un nuevo orden. Por lo tanto, para el Milenio, habrá una renovación total de los cielos y la tierra. El hecho de que se usa el término crear, muestra que ésta será una renovación milagrosa, posible sólo para Dios. El resultado de esta renovación será una continuación de muchas cosas del orden antiguo y un número de cosas nuevas. Un buen ejemplo de lo antiguo y de lo nuevo va a ser visto en lo que las Escrituras dicen acerca de la Tierra de Israel. Israel también va a sufrir el proceso de renovación. Algunas cosas del orden antiguo permanecerán, tales como el Mar Mediterráneo y el Mar Muerto. Pero un número de cosas serán totalmente nuevas, tales como la excesiva montaña elevada (la más alta del mundo) en el centro del país. Tras este anuncio de cielos nuevos y una tierra nueva, hay una descripción de la Jerusalén milenial (vv. 18-19). La Jerusalén milenial será estudiada en detalle en el capítulo 19, Israel en el Reino Mesiánico.

El versículo 20 es especialmente significativo, ya que discute la vida y la muerte en el Reino. Este versículo enseña varias cosas. Primera: ya no habrá ninguna mortalidad infantil en el Milenio; todo aquel que nazca en el Reino alcanzará una cierta edad. Segunda: la edad específica en la que uno puede morir es la edad de cien años. Con la mortalidad infantil removida, todo aquel nacido en el Milenio vivirá al menos hasta su centésimo año de vida. Debido a la prolongación de la vida en el Milenio, aquéllos que mueran a la edad de cien años serán considerados como habiendo muerto jóvenes. Tercera: este versículo limita a las personas que mueran a la edad de cien años a aquellas que son pecadoras; es decir, los incrédulos, pues sólo ellos serán considerados malditos. Así que, entonces, la muerte en el Reino será sólo para los incrédulos. 

Comparando este pasaje con lo que es declarado acerca de la salvación en otros pasajes, todo el concepto de la vida y la muerte en el Reino puede ser resumido a continuación. Cuando el Reino comience, todos los hombres naturales, tanto judíos como gentiles, serán creyentes. Los judíos en su totalidad serán salvos justo antes de la Segunda Venida del Mesías. Todos los incrédulos gentiles (cabros) morirán durante el intervalo de 75 días entre la Tribulación y el Milenio, y sólo los creyentes gentiles (ovejas) serán capaces de entrar al Reino. Sin embargo, en el proceso de tiempo, habrá nacimientos de judíos y gentiles en el Reino. Estas personas naturales recién nacidas continuarán heredando la naturaleza pecaminosa de sus padres naturales y también tendrán necesidad de regeneración. Aunque Satanás está confinado, reduciendo así la tentación, la naturaleza pecaminosa es muy capaz de rebelarse contra Dios aparte de la actividad satánica. Al tiempo, habrá personas no salvas viviendo en el Reino con necesidad de regeneración. Como en el pasado, los medios de salvación serán por gracia a través de la fe y el contenido de la fe será la muerte del Mesías por el pecado y Su posterior resurrección. Los nacidos en el Reino tendrán hasta su centésimo año para creer. Si no lo hacen, morirán en su centésimo año. El incrédulo no podrá vivir después de su primer siglo de vida. Sin embargo, si creen, vivirán a lo largo del Milenio y nunca morirán. Por lo tanto, la muerte en el Milenio será sólo para los incrédulos. Esa es la razón por la que la Biblia en ninguna parte habla de una resurrección de santos mileniales. Esta es la razón por la que se dice que la resurrección de los santos de la Tribulación completa la primera resurrección (Ap. 20:4-6). También es evidente por el Nuevo Pacto de Jeremías 31:31-34 que no habrá incrédulos judíos en el Reino, todos los judíos nacidos durante el Reino aceptarán al Mesías antes de su centésimo año. La incredulidad será sólo entre los gentiles y, por lo tanto, la muerte existirá sólo entre los gentiles.

Los versos 21-24 continúan describiendo la vida en el Reino como un tiempo de paz y prosperidad personal. Será un tiempo para edificar y plantar. Al que construya y plante se le garantiza el disfrute de las labores de sus manos, porque muchos de los efectos de la maldición serán removidos (vv. 21-22a). La vida estará caracterizada por la longevidad (v. 22b), ausencia de calamidad y agitación (v.23) y respuesta instantánea de Dios (v. 24). Al igual que en Isaías 11:6-9, el reino animal estará en paz entre sí y con el hombre (v. 25).


F. Miqueas 4:1-5

Acontecerá en los postreros tiempos que el monte de la casa de Jehová será establecido por cabecera de montes, y más alto que los collados, y correrán a él los pueblos. Vendrán muchas naciones, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, y a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará en sus caminos, y andaremos por sus veredas; porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y él juzgará entre muchos pueblos, y corregirá a naciones poderosas hasta muy lejos; y martillarán sus espadas para azadones, y sus lanzas para hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se ensayarán más para la guerra. Y se sentará cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera, y no habrá quien los amedrente; porque la boca de Jehová de los ejércitos lo ha hablado. Aunque todos los pueblos anden cada uno en el nombre de su dios, nosotros con todo andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios eternamente y para siempre.

Los tres primeros versos de este pasaje son los mismos que se encuentran en Isaías 2:2-4, que hablan del Monte de la Casa de Jehová convirtiéndose en el centro de atención de la población del mundo gentil; el Reino caracterizándose como un tiempo de enseñanza mesiánica y la ausencia de guerra mientras la paz universal permea a todo el Reino. Miqueas añade que el Reino será un tiempo de paz y prosperidad personal (v. 4), con la completa lealtad de Israel hacia Dios (v. 5).

Resumen

Para resumir las características generales del Reino Mesiánico, será un tiempo cuando Satanás estará atado, lo que causará una reducción del pecado y la muerte, aunque ninguno de estos dos será eliminado en ese tiempo. Éste será un tiempo de prosperidad universal y personal y de paz entre el hombre y el hombre, entre animal y animal y entre el hombre y el animal, con muchos (pero no todos) de los efectos de la maldición removidos. Será una época caracterizada por la verdad, santidad y rectitud, con la justicia siendo dispersada continuamente desde Jerusalén. Será un tiempo de labor en edificar y plantar, con resultados garantizados y disfrute prometido de estas labores.

Si desea obtener información adicional acerca de este tema, visite nuestra sección:
Premilenialismo

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article:
General Characteristics of the Messianic Kingdom
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