martes, 20 de junio de 2017

Jesús: El Cordero y el León (pdf)




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»» El Versículo Elusivo
»» El Cordero Sufriente
»» El León Conquistador
»» El Mesías Victorioso

La Naturaleza del Regreso del Señor

¿Regresará el Señor en amor o en ira?


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 Cuando usted piensa acerca de la venida del Señor, ¿en qué piensa? ¿Cuál es su imagen? ¿Es positiva o negativa? ¿Es un regreso en amor o en ira? ¿Y qué siente? ¿Miedo o gozo? ¿Consuelo o ansiedad?

¿Cómo caracterizaría usted su actitud general acerca del regreso del Señor? ¿Deseo o apatía? ¿Ora usted por ella? O, ¿intenta usted no pensar en ella? ¿Es usted entusiasta o pasivo?

Finalmente, ¿cómo describiría la venida del Señor? ¿Cómo la explicaría a alguien que no conoce nada acerca de ella?

Las Imágenes Escriturales

En el Nuevo Testamento hay dos descripciones detalladas del regreso del Señor, una escrita por el apóstol Pablo y la otra por el apóstol Juan. (1 Tes. 4:13-18 y Ap. 19:11-16).

Ahora, déjeme hacerle algunas preguntas más. ¿Cómo pueden reconciliarse estas dos descripciones? Le pregunto eso porque ellas son tan diferentes como la noche y el día. ¿Se dio cuenta de eso?

Mire de nuevo y haga una comparación cuidadosa. Note que no tienen absolutamente nada en común. De hecho, son totalmente incompatibles.

Comparación y Contraste

El pasaje en 1 Tesalonicenses 4 presenta una escena de amor, misericordia y gracia. El cuadro que está pintado en Apocalipsis 19 es uno de venganza e ira. En el pasaje de Tesalonicenses, el Señor aparece en el cielo, pero no desciende a la tierra. En el relato de Apocalipsis, Él llega a la tierra. Zacarías 14 dice que Él regresará al Monte de los Olivos, de donde ascendió al Cielo.

Una de las diferencias más significativas entre los dos pasajes se relaciona con la Iglesia. En el relato de Tesalonicenses, el Señor viene con el propósito de llevar a Su Iglesia, tanto a los miembros vivos como a los muertos, fuera de este mundo. En Apocalipsis, por contraste, Él regresa con Su Iglesia. Esto está indicado en Ap. 19:14, donde dice que los “ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, le seguían en caballos blancos”. Sabemos que estas personas constituyen la Iglesia, porque el mismo grupo es descrito unos cuantos versículos antes (versículos 7 y 8) como la “novia” de Cristo.

Así pues, en la descripción de Pablo acerca del regreso del Señor, Él es retratado viniendo por Su Iglesia, para librar a los creyentes de la “ira venidera” (1 Tes. 1:10). Pero en la descripción de Juan, Jesús es retratado regresando con Su Iglesia en gran ira. En Tesalonicenses Jesús regresa como un Salvador. En Apocalipsis, Él regresa como un Guerrero. En una escena, Él viene para reclamar a los justos; en la otra, Él regresa para condenar a los injustos.

Un Problema en la Reconciliación

¿Qué está pasando aquí? ¿Cómo podrían estos pasajes estar hablando acerca del mismo evento? ¿Cómo pueden reconciliarse?

Creo que sólo hay una forma de reconciliarlos y ésa es concluyendo que están describiendo dos eventos separados. Eso, a su vez, implica claramente que va a haber dos venidas futuras del Señor.

Una de ellas — la descrita en 1 Tesalonicenses 4 — será más una aparición que una venida, ya que el Señor en realidad no regresará a la tierra. Él, en cambio, aparecerá en los cielos y atraerá sobrenaturalmente a la Iglesia, vivos y muertos, hacia Él.

La segunda aparición futura del Señor — la descrita en Apocalipsis 19 — será la verdadera “Segunda Venida”, ya que el Señor en realidad descenderá a la tierra para derramar la ira de Dios y establecer Su reino sobre todo el mundo.

Esto significa que la “Segunda Venida” del Señor va a ser en dos etapas. La primera etapa será lo que venido a ser conocido como el Rapto — el arrebatamiento de la Iglesia fuera de este mundo —. La segunda etapa, la cual ocurrirá después, será el regreso del Señor a la tierra.

El Asunto de la Inminencia

Este método de reconciliar estos pasajes soluciona un problema serio que surge cuando usted piensa en una sola venida futura del Señor. Ese problema se relaciona con el énfasis que las Escrituras dan a la inminencia.

A lo que me estoy refiriendo, por supuesto, es a la advertencia constante de las Escrituras que el Señor puede aparecer en cualquier momento y, por lo tanto, siempre tenemos que estar listos para el regreso del Señor (Mt. 24:36, 42, 44, 50; 25:13).

Si sólo hay una venida futura del Señor, entonces estas advertencias son una pérdida de tiempo y no hay ninguna inminencia porque hay muchas profecías que aún tienen que ser cumplidas antes que el Señor pueda regresar.

Por ejemplo:

1. Un tratado de paz debe ser firmado que garantizará la paz de Israel con todos sus vecinos árabes (Dn. 9:27).

2. El Templo Judío debe ser reconstruido en Jerusalén (Mt. 24:15; 2 Tes. 2:3-4; Ap. 11:1-2).

3. La Gran Tribulación debe empezar y recorrer su curso de siete años, la que ocasionará la muerte de más de la mitad de la población del mundo (Ap. 6-18).

4. El Anticristo debe revelarse a sí mismo y empezar una persecución sin precedentes de los judíos — la que producirá la muerte de dos tercios de todos los judíos (Ap. 12:13-17; Zac. 13:7-9) —.

5. El Evangelio debe ser predicado a toda persona en la tierra (Mt. 24:14 y Ap. 14:6-7).

6. Un sistema sin precedentes de control económico debe establecerse que impedirá a las personas comprar o vender algo, a menos que puedan exhibir en sus manos derechas o frentes la marca o nombre del Anticristo.

7. El gobierno mundial del Anticristo debe ser destruido en “una hora de un día” (Ap. 17 y 19).

Todos estos son eventos que están profetizados claramente en las Escrituras que ocurren antes que Jesús regrese a la tierra. Ninguno de ellos ha sido cumplido aún en la historia. Si sólo hay una venida futura del Señor y ésta debe llevarse a cabo después de estos eventos, entonces, ¿por qué deberíamos estar velando por Jesucristo? ¡En cambio, deberíamos estar buscando al Anticristo!

Vivir con Expectativa

La única manera en la que la inminencia enseñada por las Escrituras puede ser mantenida es creyendo que Jesús puede regresar en cualquier momento. La única forma para mantener esa creencia es concluyendo que la aparición del Señor por Su Iglesia (el Arrebatamiento) es un evento que es independiente y aparte de la Segunda Venida y es un evento que puede ocurrir en cualquier momento.

Esto es lo que he concluido de mi estudio de la profecía y vivo, por lo tanto, aguardando que el Arrebatamiento ocurra en cualquier momento. Esto es exactamente lo que Pablo nos ordena que hagamos cuando escribe que debemos vivir “aguardando la esperanza bienaventurada y la manifestación gloriosa de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo” (Tito 2:13).

No creo, por lo tanto, que haya una profecía en la Biblia que deba cumplirse antes que el Señor aparezca por Su Iglesia. Él puede aparecer en cualquier momento. Y la inminencia de Su aparición se incrementa diariamente mientras las señales de los tiempos apuntan a los eventos que culminarán con Su Segunda Venida. Esas señales incluyen, entre otras, el restablecimiento del Estado de Israel, la reocupación judía de la ciudad de Jerusalén, la reunificación de Europa y el aumento de la militancia árabe en el Medio Oriente.

Mantenga en mente que el Arrebatamiento no es el evento que dará inicio a la Tribulación. Ese evento es la firma de un tratado de paz que garantizará la paz de Israel con todos sus vecinos árabes y también autorizará a los judíos a reconstruir su Templo (Dn. 9:27). El Arrebatamiento podría ocurrir años antes de que empiece la Tribulación, aunque es más probable que ocurra cerca del inicio porque la Tribulación es el tiempo para el derramamiento de la ira de Dios y 1 Tesalonicenses 1:10 dice que Jesús “librará” a Su Iglesia “de la ira venidera”.

¿Esperanza o Terror?

Para resumir, deberíamos estar velando por dos venidas futuras del Señor — una al comienzo de la Tribulación, la otra al final —. La primera, el Arrebatamiento, será la aparición del Señor por Su Iglesia. La segunda, la Segunda Venida, será el regreso del Señor a la tierra para “juzgar y hacer guerra” contra los enemigos de Dios (Ap. 19:11).

Las señales de los tiempos apuntan al hecho de que Jesús está a las puertas mismas del Cielo, esperando por la orden de Su Padre para aparecer por Su Iglesia. El Arrebatamiento es inminente.

¿Está usted listo? ¿Aparecerá Jesús (el Arrebatamiento) como su Esperanza Bienaventurada? O, ¿regresará Él (la Segunda Venida) como su Santo Terror? La opción es suya.

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Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article:

lunes, 19 de junio de 2017

34 Bendiciones Espirituales...

...que han llegado a ser suyas, en el momento que depositó su confianza en Cristo:



1. Usted es parte del plan eterno de Dios (Romanos 8:28-30).

2. Usted ha sido redimido del mercado de esclavos del pecado (1 Pedro 1:18-19).

3. Usted ha sido reconciliado con Dios (Romanos 5:10).

4. Usted ha sido salvo de la pena del pecado (Efesios 2:8).

5. Ustd tiene vida eterna (Juan 3:16).

6. Usted ya no es condenado (Romanos 8:1).

7. Usted es un hijo de Dios (Gálatas 3:26).

8. Usted ha sido aceptado en Cristo (Efesios 1:16).

9. Usted ha sido perdonado de todos sus pecados (Colosenses 1:14).

10. Usted está muerto al pecado (Romanos 6:6, 11a).

11. Usted está vivo para Dios (Romanos 6:4, 11b).

12. Usted ha sido liberado de la Ley como una norma de vida (Romanos 6:14; 8:2).

13. Usted ha sido justificado ante los ojos de Dios (Romanos 3:23-24).

14. Usted ha sido santificado en Cristo (1 Corintios 1:2).

15. Usted ha sido traído cerca de Dios (Efesios 2:13).

16. Usted ha sido rescatado del poder de satanás (Colosenses 1:13a).

17. Usted ha sido trasladado al reino de Cristo (Colosenses 1:13).

18. Usted ha sido dado por Dios a Cristo (Juan 10:29).

19. Usted nunca será separado del amor de Dios (Romanos 8:35-39).

20. Usted es un rey-sacerdote (1 Pedro 2:5).

21. Usted es una persona elegida y protegida (1 Pedro 2:9).

22. Usted es un ciudadano del cielo (Filipenses 3:20).

23. Usted es una nueva criatura en Cristo (2 Corintios 5:17).

24. Usted ha nacido de nuevo (1 Corintios 4:15).

25. Usted es luz en el Señor (Efesios 5:8).

26. Usted está completo en Cristo (Colosenses 2:10).

27. Usted tiene una posición en la gracia (Romanos 5:2).

28. Usted ha sido glorificado en Cristo (Romanos 8:30).

29. Usted es coheredero con Cristo (Romanos 8:17).

30. Usted ha sido regenerado, bautizado y sellado por el Espíritu Santo (Juan 3:3; 3:16; 1 Corintios 12:13; Efesios 1:13-14).

31. Usted está crucificado para el mundo (Gálatas 6:14).

32. Usted está seguro en Cristo (1 Pedro 1:4-5).

33. Usted tiene paz con Dios (Romanos 5:1).

34. Usted es dueño de toda bendición espiritual en Cristo (Efesios 1:13).

Fuente: La Salvación - Un Análisis Doctrinal Claro, por Lewis Sperry Chafer (citado en No Perecerán Nunca Jamás, por el Pr. Dennis Rokser, págs. 139-140).

Lea también:

Venga Tu Reino: El Milenio



Es trágico que la mayoría de las principales denominaciones — católico romana y protestante — abracen una escatología (“estudio de las últimas cosas”) que es amilenial: un enfoque que no visiona un reinado literal de Cristo sobre el Trono de David en el Planeta Tierra.

Mientras que hay muchos, incluso defendibles, enfoques diferentes con respecto a los muchos aspectos de las profecías de los tiempos del fin; esta divergencia básica — la negación de un Milenio literal — es particularmente peligrosa, ¡ya que pareciera ser un ataque contra el mismo carácter de Dios! Hace violencia a Sus numerosas y explícitas promesas y compromisos que impregnan tanto el Antiguo como el Nuevo Testamentos.

El AT está repleto con compromisos para un Mesías literal que gobierna definitivamente el mundo a través de Israel desde Su trono en Jerusalén. Hay al menos 1,845 referencias en el AT y 17 libros le dan prominencia al evento. Las antiguas aspiraciones rabínicas estaban dominadas por él. De hecho, esta obsesión obscureció su reconocimiento del Mesías cuando hizo Su aparición inicial.

Hay al menos 318 referencias en 216 capítulos del NT y 23 de sus 27 libros le dan prominencia al evento. La iglesia primitiva aguardaba largamente por Su retorno prometido como su “Esperanza Bienaventurada”, para librar a su mundo desesperado de sus gobernantes malvados. ¿Cómo y cuándo inició este escepticismo conocido como “Amilenialismo”?

Orígenes 

Piadoso, popular y persuasivo, Orígenes permanece como una de las grandes figuras de la iglesia del tercer siglo. Incluso a la edad de 18, se ubicó espectacularmente bien como un maestro en Alejandría (en obediencia equivocada a Mateo 19:12, se emasculó a sí mismo, de lo cual luego se arrepintió). Luego, como un prolífico escritor basado en Cesarea, su obra De Principiis, dispuso sistemáticamente la doctrina cristiana en términos del pensamiento helénico y estableció el patrón para la mayor parte de los pensamientos teológicos subsecuentes por muchos años. Sin embargo, sus numerosos sermones y comentarios también establecieron trágicamente un patrón extremo de alegorización de las Escrituras, el cual influiría fuertemente en Agustín en los años subsiguientes.

Agustín

Agustín, el Obispo de Hipona (354-430 EC), fue uno de los líderes más influyentes de la iglesia Occidental, el cual vivió durante los días turbulentos de la desintegración del Imperio Romano. Tenía una vida sensual y disoluta, pero, siguiendo una dramática conversión, experimentó un cambio total de carácter. En el año 391 fue ordenado sacerdote en África del Norte y cuatro años más tarde fue elevado a Obispo de Hipona. Se embarcó en una carrera de escritor y sus extensos escritos doctrinales afectaron profundamente a la Iglesia Católica Romana Medieval. El escrito más elaborado de Agustín, La Ciudad de Dios, fue escrito mientras el Imperio yacía desmoronado bajo el asedio de tribus medio civilizadas. Describió a la Iglesia como un nuevo orden cívico en el medio de las ruinas del Imperio Romano. Agustín murió mientras los vándalos estaban sitiando las mismas puertas de Hipona en el año 430 EC.

Aunque sus escritos derrotaron efectivamente a un número de herejías que emergían en esos tiempos turbulentos, las influencias alegorizantes de Orígenes dejaron en su estela una escatología amilenial. ¡Cómo la Iglesia se había convertido cada vez más en un instrumento del estado, no era políticamente conveniente esperar un retorno literal de Cristo para librar al mundo de sus gobernantes malvados! La repostura alegórica de esos pasajes era más “políticamente correcta”.

La Insuficiencia de la Reforma

Mil años más tarde, bajo la influencia de Martín Lutero y otros, la Reforma trajo un retorno intensivo a la autoridad de las Escrituras lo cual, a su vez, resultó en la reforma subsecuente en la soteriología (el estudio de la salvación), con su énfasis en la salvación sólo por fe. Muchos fueron quemados voluntariamente en la hoguera por su compromiso a una perspectiva bíblica. Sin embargo, una de las deficiencias desafortunadas de la Reforma fue que fracasó en reexaminar también la escatología de la Iglesia Medieval a la luz de laa Escritura. Así, la alquimia alegorizante de Orígenes, institucionalizada por Agustín, dejó una negación del Milenio que todavía continúa impregnando las doctrinas de la mayoría de las denominaciones protestantes de hoy en día.

De Agustín a Auschwitz

Uno de los aspectos derivados de una perspectiva amilenial es que niega el papel futuro de Israel en los planes de Dios. Esto también conduce a una “teología del reemplazo” en la cual la Iglesia es vista como el reemplazo de Israel en el programa de Dios para la humanidad. Además de forzar una alegorización de muchos pasajes clave de las Escritura, esto también condujo a la tragedia del Holocausto en Europa. La responsabilidad por los seis millones de judíos que fueron asesinados sistemáticamente en los campos de concentración tiene que incluir a los púlpitos silenciosos que habían abrazado esta escatología herética y su compañero, el antisemitismo. El compromiso explícito y condicional de Dios de la tierra de Israel hacia los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob es el mismo asunto que está siendo desafiado hoy en día por el mundo. Y la resurgencia del amilenialismo y sus doctrinas acompañantes, están preparando nuevamente el escenario para el próximo holocausto.

La  Realidad del Milenio

Para cualquiera que tome la Biblia seriamente, los numerosos compromisos explícitos del Dios de Abraham, Isaac y Jacob que el Mesías literalmente gobernaría desde Sión no pueden ser ignorados o desestimados. ¡El compromiso explícito e incondicional de Dios de la tierra de Israel a los descendientes de Abraham, Isaac y Jacob es el asunto que siendo desafiado por el mundo hoy! Y, la resurgencia del amilenialismo, y sus doctrinas asociadas, están nuevamente preparando el escenario para el próximo holocausto.1

En el Nuevo Testamento, estos compromisos son reconfirmados. Cada Navidad nos recuerda que Gabriel le prometió a María que su hijo estaba destinado a sentarse en el Trono de David (que no existía durante los días de Su ministerio).2 Esto aún debe cumplirse. De hecho, Él nos enseñó que oráramos específicamente por ello: “Venga Tu reino…”. ¿Qué significa eso? El reinado de mil años, del cual el Milenio toma su término, está detallado en numerosos pasajes, incluyendo Apocalipsis 20, Isaías, y Ezequiel 40-48, entre otros. La detallada visita de Ezequiel al Templo del Milenio virtualmente desafía cualquier intento de los escépticos de tratarlo alegóricamente. Abarcando un área del Templo de 50 millas en un lado, substancialmente al norte de Jerusalén, como una fuente de un río que fluye hacia el Mediterráneo al Oeste y al Mar Muerto al Este, la descripción de Ezequiel implica un cambio total de la topografía, el que es explícito en la Escritura.3

Sin embargo, cuanto más aprendemos sobre el Milenio, más preguntas surgen. No es el cielo; es claramente distintivo en contraste con el estado eterno que sigue (Apocalipsis 21). Se caracterizará por un cantidad limitada de maldad, la que Cristo juzgará perfecta e inmediatamente.4 Tampoco es la “tierra nueva” que Dios creará,5 porque ahí habita la justicia, algo que no es cierto del Milenio.

Paradojas del Milenio

Como un ejemplo de algunas de las aparentes paradojas del Milenio está la extraña cuestión de la muerte. El Dr. Arnold Fruchtenbaum, un querido amigo y muy respetado erudito mesiánico, sugiere que la muerte en el Milenio será sólo para los incrédulos. En ninguna parte la Biblia habla de una resurrección de los santos del Milenio. Ésta puede ser la razón por la que los santos de la Tribulación se dice que completan la “primera resurrección” (Apocalipsis 20:4-6).

A partir del Nuevo Pacto en Jeremías 31:31-34, parecería que no habrá incrédulos judíos en el reino; todos los judíos que nazcan durante el Milenio aceptarán al Mesías antes de su año 100.6 La incredulidad estaría así sólo entre los gentiles y, por lo tanto, la muerte sólo existiría entre los gentiles.7 (Jeremías 31:35-37 refuta el “Reconstruccionismo” y herejías similares). Otro aspecto extraño es la prominencia de los sacrificios en el Milenio. Parecería que son memoriales después del hecho, así como los sacrificios en el Antiguo Testamento eran memoriales anticipados.8

Un Tiempo para Estudiar

Tal como los acontecimientos recientes nos han enfatizado a todos nosotros, éste es, en efecto, un tiempo para reexaminar nuestras perspectivas, y de reconocer en nuestras prioridades personales que la historia incluye algunas “no linealidades” impactantes: i¡ncluso nuestras presunciones más preciadas están sujetas a desafíos catasclímicos! Es tiempo de refrescar nuestra comprensión a partir del fundamento de la Escritura y de reconocer la urgencia de los tiempos. Creo que estamos siendo sumidos rápidamente en un periodo de tiempo acerca del cual la Biblia dice más de lo que dice acerca de cualquier otro periodo de tiempo en la historia — ¡incluyendo el tiempo cuando Jesús caminó por las costas de Galilea y escaló las montañas de Judea! —.

¿Está usted listo? ¡Maranata!

Artículos relacionados:
»» ¿Por qué un Milenio? (pdf)
»» Zacarías 14
»» El Milenio en el Antiguo Testamento
»» El Regreso del Mesías (pdf)
»» La Certeza del Regreso del Señor (pdf)
»» Video: 6 razones por las que todos los cristianos deberían regresar el pronto regreso de Jesús
»» ¿Es la Iglesia el Reino?
»» El Error de la Teología del Reemplazo
»» Dios y los Judíos

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article: 
Thy Kingdom Come


1. See our briefing package, The Next Holocaust and the Refuge in Edom. Also, Hal Lindsey's Road to Holocaust, Bantam Books, is a definitive study of these issues.
2. Lucas 1:32.
3. See our briefing package, Thy Kingdom Come.
4. Isaías 11:1-16.
5. Isaías 65:17; 66:22; 2 Pedro 3:13; Apocalipsis 21:1.
6. Isaías 65:20.
7. Arnold Fruchtenbaum, Footsteps of the Messiah, p.273. Cf. Jerusalem in the Millennium: pp.330ff.
8.Hebreos 10:4.

viernes, 16 de junio de 2017

¿Qué Dice la Biblia acerca del Diezmo Cristiano?



Pregunta: "¿Qué dice la Biblia acerca del diezmo cristiano?"

Respuesta: Diezmar es un asunto con el que muchos cristianos luchan. En muchas iglesias ponen demasiado énfasis en diezmar. Al mismo tiempo, muchos cristianos rehúsan someterse a la exhortación bíblica tocante a ofrendar al Señor. Diezmar/ofrendar intenta ser un gozo, una bendición. Tristemente, casi nunca es ese el caso en la iglesia de hoy.

Diezmar es un concepto del Antiguo Testamento. El diezmo era un requisito de la ley en la cual todos los Israelitas ofrendaban al tabernáculo/templo el 10% de todo lo que ganaban y hacían crecer (Levítico 27:30; Números 18:26; Deuteronomio 14:23; 2 Crónicas 31:5). Algunos toman al diezmo del Antiguo Testamento como un método de imposición de tributos para suplir las necesidades de los sacerdotes y los Levitas del sistema Mosaico. El Nuevo Testamento en ninguna parte ordena, o aún recomienda que los cristianos se sometan a un sistema legalista de diezmar. Pablo declara que los creyentes deberían apartar una porción de sus ingresos a fin de dar soporte a la iglesia (1 Corintios 16:1-2).

El Nuevo Testamento en ningún lugar señala un cierto porcentaje de ingreso que se deba apartar, solamente dice que ponga aparte algo “según haya prosperado” (1 Corintios 16:2). La iglesia cristiana básicamente ha tomado la figura del 10% del diezmo del Antiguo Testamento, y la ha aplicado como un “mínimo recomendado” para los cristianos en su ofrendar.

Sin embargo, los cristianos no deberían sentirse obligados a diezmar siempre. Deben dar de acuerdo a su capacidad, “según hayan prosperado”. Algunas veces eso significa dar más que un diezmo, otras veces puede significar dar menos. Todo depende de los recursos del cristiano y de las necesidades de la iglesia. Cada cristiano debería orar diligentemente y buscar la sabiduría de Dios acerca de participar en el diezmo y de cuánto debería ofrendar (Santiago 1:5). “Cada uno de como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre” (2 Corintios 9:7).

Fuente: GotQuestions

¿Cuáles son sus Puntos de Vista sobre el Diezmo?

Pregunta: Me han enseñado que es nuestro deber dar exactamente una décima parte de nuestro ingreso bruto a la iglesia. Bajo esta enseñanza, al no hacerlo así se piensa que se le está robando a Dios de lo que es Suyo. ¿Cuáles son sus puntos de vista sobre el diezmo?

Respuesta del Dr. Arnold G. Fruchtenbaum: Con respecto a su pregunta sobre el diezmo, lo que le han dicho es un buen ejemplo de lo que pasa cuando la gente saca ciertos versículos de contexto y luego aplican mal lo que han sacado de contexto. 

En primer lugar, el diezmo mosaico real no era del 10 por ciento, sino del 22-23 por ciento. Esto es porque había dos diezmos anuales de 10 por ciento cada uno y un tercer diezmo cada tercer año. El total es un promedio del 22-23 por ciento.

En segundo lugar, el diezmo en sí mismo estaba dirigido estrictamente a la comunidad agrícola, de la que la mayoría de los judíos eran miembros en esa época. Ellos tenían que diezmar de lo que había crecido y de lo que se criaba, como los rebaños. Cualquier otra persona fuera del campo de la agricultura simplemente pagaría el medio siclo anual en la Pascua.

En tercer lugar, el diezmo era parte de la Ley Mosaica y, por lo tanto, sólo estaba en vigor mientras la Ley Mosaica estuviera en vigor. La Ley Mosaica llegó a su fin cuando el Mesías murió en la cruz.

En cuarto lugar, el principio bíblico para dar hoy no está basado en el diezmo, sino que está basado en dar como el Señor nos haya prosperado. De semana a semana, el percentil puede ser diferente, dependiendo de las obligaciones que podamos tener.

En quinto lugar, la Biblia en ninguna parte dice que debemos dar toda nuestra ofrenda (no el diezmo) a la iglesia local. Por el contrario, se nos dice que debemos ponerlo en un depósito privado y distribuir estrictamente nuestra donación según sea necesario. Ciertas cosas que debemos apoyar incluirían a la iglesia local, pero eso no significa que obtengan la cantidad total de nuestra ofrenda. Hay otros ministerios que estamos obligados a apoyar, como aquellos de los que aprendemos la Palabra (Gálatas 6), ministerios judíos (Romanos 15:25-27), y otros a los que damos como seamos dirigidos a dar. No hay necesidad de sentirse culpable si alguien trata de acusarnos por no diezmar específicamente a la iglesia. Los versículos que ellos usan son versículos que tratan con la Ley Mosaica. El almacén estaba en el complejo del Templo, donde la comida era almacenada, y no el tesoro de la iglesia. 

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Source: Ariel Ministries

Libro: ¿Qué Amor es Éste? — Capítulo 4 (Parte 2)

La Sorprendente Conexión del Calvinismo con el Catolicismo

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La Influencia Dominante de Agustín

No hay duda sobre el papel importante que Agustín desempeñó en moldear el pensamiento, la teología y las acciones de Calvino. Esto es particularmente cierto con respecto a las bases fundamentales del Calvinismo. Warfield se refiere a Calvino y a Agustín como "dos hombres extraordinariamente talentosos [que] son como  pirámides imponentes sobre la escena de la historia."19 Los Institutos de la Religión Cristiana de Calvino hacen repetidas referencias favorables a Agustín, frecuentemente citando sus escritos como autoritativos y usando la expresión, "confirmado por la autoridad de Agustín".20 Calvino le acredita a menudo a Agustín con haber formulado conceptos clave, que luego expone en sus Institutos.  Los siguientes son sólo una muy pequeña muestra de tales referencias:

• "Hemos llegado al camino de la fe," dice San Agustín: "mantengámonos siempre apegados a él" 21

• La verdad de Dios es tan poderosa, tanto aquí y en todas partes, que no debe  temer las calumnias de los impíos, como sostiene poderosamente Agustín... Agustín quien no disfraza… a menudo fue acusado de predicar la doctrina de la predestinación con demasiada libertad, pero... él abundantemente refuta la acusación... Porque se ha observado sagazmente por Agustín (De Genesi ad litteram, Lib V) que podemos seguir las escrituras con seguridad...22

• Porque Agustín, quien expone con razón este pasaje, dice...23

• Lo digo con Agustín, que el Señor ha creado aquellos que,  sin duda conoció con anterioridad, debían ir a la destrucción, y lo hizo porque él así lo quiso.24

• Si tu mente está preocupada, no se niegue en aceptar el Consejo de Agustín...25

• Por lo tanto no dudare simplemente confesar con Agustín... esas cosas sin duda sucederán  que [Dios] ha previsto [y] que la destrucción de los no elegidos es la justa consecuencia de la predestinación.26

•  Agustín, en dos pasajes en particular, da un retrato [favorable] de la forma del antiguo monaquismo. [Calvino luego procede a citar los elogios de Agustín a los primeros monjes].27

• Aquí las palabras de Agustín se aplican admirablemente...28

• Esta es una fiel cita de Agustín; Pero ya que sus palabras tendrán más autoridad que las mías, les presento el siguiente pasaje de su tratado.29

• Por tanto, Agustín, ordena a maestros sin sentido o profetas de mal presagio y siniestros, a retirarse de la Iglesia cuando lo merecen.30

Podríamos multiplicar muchas veces los ejemplos anteriores de la influencia de Agustín sobre Calvino, por las decenas de veces que Calvino cita extensamente los escritos de Agustín. Los líderes calvinistas admiten que las creencias básicas de Calvino se formaron mientras que él todavía era un devoto católico romano, a través de los escritos de Agustín — una influencia que permaneció con él durante toda su vida —. Las enseñanzas agustinas que Calvino presentó en sus Institutos incluían la soberanía de Dios como la causa de todo (incluyendo el pecado), la predestinación de algunos para salvación y de otros para la condenación, la elección y la reprobación, la fe como un irresistible don de Dios — de hecho, todos los conceptos claves del corazón del Calvinismo —.

Buscamos en vano la evidencia de que Calvino alguna vez desaprobara alguna de las herejías de Agustín. El calvinista Richard A. Muller admite, "Juan Calvino fue parte de una larga línea de pensadores que fundamentaron su doctrina de la predestinación en la interpretación agustiniana de San Pablo".31 En cada edición ampliada de sus Institutos, Calvino cita y depende de  Agustín cada vez más.

¿Es el Calvinismo Realmente una Creencia Protestante?

Que muchos evangélicos prominentes están todavía bajo el hechizo de Agustín es evidente — y sorprendente, si tenemos en cuenta sus numerosas herejías —.  Norm Geisler ha dicho, "Agustín fue uno de los más grandes pensadores cristianos de todos los tiempos".32  Pero Agustín dijo: "no debo creer el evangelio a menos que yo fuera impulsado a hacerlo por la autoridad de la Iglesia [Católica]."33  Esa declaración fue citada con gran satisfacción por el Papa Juan Pablo II en su celebración de 1986 del 1600mo aniversario de la conversión de San Agustín. El Papa dijo:

El legado de Agustín… son los métodos teológicos que han permanecido fieles...la plena adhesión a la autoridad de la fe...revelada a través de las Escrituras, la Tradición y la Iglesia... Asimismo el sentido profundo del misterio — "porque es mejor”, exclama, "el tener una ignorancia fiel que un conocimiento presuntuoso...". Una vez más expreso mi deseo ferviente que la enseñanza autorizada de un gran médico y pastor florezca cada vez más feliz en la iglesia...34

En mi debate con James White, él afirma que "Calvino refutó este mismo pasaje en sus Institutos, y cualquier lectura justa de los escritos de Agustín refuta esta tergiversación por Hunt".35 De hecho, Calvino reconoció la autenticidad de la declaración e intentó defenderla como un razonamiento legítimo para quienes no tienen la certeza de fe por el Espíritu Santo.36

Vance ofrece numerosas citas asombrosas de calvinistas que alaban a Agustín: "Uno de los mejores teólogos y filósofos que Dios ha tenido a bien darle a Su iglesia".37 "El cristiano más grande desde la época del Nuevo Testamento...el hombre más grande que alguna vez escribió en latín."38 "[Sus] trabajos y escritos, más que las de cualquier otro hombre en la época en que vivía, contribuyeron a la promoción de la sana doctrina y al renacimiento de la religión verdadera".39

Warfield agrega, "Agustín determinó para siempre la doctrina de la gracia".40 Aun así [Agustín] creía que la gracia venía por medio de los sacramentos católicos romanos. El que los calvinistas atribuyan tales elogios sobre Agustín, hace más fácil comprender por qué dan la misma alabanza a Calvino.

En cuanto a la formación de las doctrinas y prácticas del catolicismo romano, la influencia de Agustín fue la mayor de la historia. Vance nos recuerda que Agustín fue "uno de los cuatro 'Doctores de la Iglesia'  originales del catolicismo [con] un día de fiesta [dedicado a él] en la iglesia católica, el 28 de agosto, el día de su muerte".41 El papa Juan Pablo II llamó a Agustín "el padre común de nuestra civilización cristiana".42 William P. Grady, por otro lado, escribe: "El engañado Agustín (354-430) llegó tan largo como para anunciar (a través de su libro, La Ciudad de Dios) que Roma había tenido el privilegio de marcar el comienzo del reino milenial (también conocido como la 'Edad Oscura')".43

Extrayendo de una Fuente Contaminada

Sir Robert Anderson nos recuerda que "la iglesia [católica] romana fue moldeada por Agustín a la forma que  ha mantenido desde entonces.  De todos los errores que siglos que más tarde se convirtieron en las enseñanzas de la iglesia católica,  casi no hay ninguna que no se encuentre como embrión en su escritos."44  Esos errores incluyen el bautismo de los niños para la regeneración (los bebés que mueren sin ser bautizados están condenados) la necesidad del bautismo para la remisión de los pecados (el martirio, como en el Islam, hace lo mismo), el purgatorio, la salvación en la iglesia sola a través de sus sacramentos, y la persecución de quienes rechazan los dogmas católicos. Agustín también engendró la aceptación de los libros apócrifos (que admitió que aun los judíos los habían rechazado), la interpretación alegórica de la Biblia (así el relato de la creación, los seis días, y otros detalles en Génesis no son necesariamente literales) y el rechazo del reinado personal literal de Cristo en la tierra por mil años (ahora supuestamente estamos en el reino milenial de Cristo con la iglesia reinando y el diablo actualmente encadenado).

Agustín insiste en que Satanás ahora está "atado" basándose en que "aun ahora los hombres son,  y sin duda hasta el fin del mundo lo serán, convertidos a la fe de la incredulidad en la cual él [Satanás] los mantenía”. Que él considera el encadenamiento prometido de Satanás en el "abismo" (Apocalipsis 20:1-3) alegóricamente es claro. Sorprendentemente, Satanás "está atado en cada instancia en la que es despojado de sus bienes [es decir, alguien que cree en Cristo]". Y aún más sorprendente, "el abismo en el que está encerrado", de alguna manera es interpretado por Agustín como “las profundidades de los corazones" de los que rechazan a Cristo. Es así como Satanás es continuamente confinado en un abismo.45

Agustín no intenta explicar cómo llegó a esa idea asombrosa, mucho menos cómo podría existir un abismo en millones de corazones o, cómo estando “atado" allí, Satanás todavía es libre para cegar a aquellos en cuyos "corazones" él está supuestamente confinado (2 Corintios 4:4). Tampoco explica cómo ni por qué, a pesar de que Satanás está atado,

Cristo encargó a Pablo a convertir a judíos y gentiles "del poder de Satanás a Dios" (Hechos 26:18)

• Pablo podría entregar al fornicador corintio a Satanás (Corintios 5:5)

• Satanás puede transformarse "en un ángel de luz" (Corintios 11:14)

• Pablo advertiría a los creyentes de Éfeso a no "dar lugar al diablo" (Efesios 4:27) e instamos a ellos y a nosotros hoy a "estar firmes contra las asechanzas del diablo" (6:11)

• Satanás todavía puede ir "como león rugiente... buscando a quien devorar"(1 Pedro 5:8)

• Satanás todavía es capaz de acusar a los cristianos ante Dios, y  con sus demonios hacer  guerra en el cielo contra “Miguel y sus ángeles" y por fin ser echado del cielo a la tierra (Apocalipsis 12:7-10)

Agustín fue uno de los primeros en poner la autoridad de la tradición al nivel de la Biblia, e incorporar mucha filosofía, especialmente platonismo, en su teología. Exponiendo la locura de aquellos que alaban a Agustín, Vance escribe:

Él creía en la sucesión apostólica desde Pedro, como una de las marcas de la iglesia verdadera, enseñó que María era sin pecado y promovió su adoración. Él fue el primero que definió los  así llamados sacramentos como un signo visible de la gracia invisible... El memorial de la Cena del Señor se convirtió en la presencia espiritual del cuerpo y la sangre de Cristo. Para Agustín la única iglesia verdadera era la iglesia católica.  Escribiendo en contra de los donatistas, aseveró: "La iglesia católica sola es el cuerpo de Cristo... Fuera de este cuerpo, el Espíritu Santo no da vida a nadie... [y] no es partícipe del amor divino quien es el enemigo de la unidad.  Por lo tanto no tienen el Espíritu Santo los que están fuera de la Iglesia.46

Y éste es el hombre a quien Geisler llama "uno de los más grandes pensadores cristianos de todos los tiempos". Por el contrario, Calvino extrajo de una fuente muy contaminada cuando acogió las enseñanzas de Agustín. ¿Cómo podría alguien sumergirse en una herejía tan contaminada sin llegar a estar confundido e infectado? Sin embargo, este desconcertante embrollo de especulación y catolicismo romano en formación es reconocido como la fuente del Calvinismo — y es elogiado por líderes evangélicos.  Uno queda estupefacto al ver la aclamación amontonada sobre Calvino y Agustín por líderes cristianos, por lo demás con sano juicio.

Una Contradicción Asombrosa

El acuerdo casi total de Calvino con, y sus repetidos elogios a Agustín no se pueden negar. Calvino se llamaba a sí mismo "un teólogo agustino".47  De Agustín dijo: "A quien citamos con frecuencia, por ser el mejor y más fiel testigo de toda la antigüedad."48   

Los calvinistas mismos insisten en la conexión entre Calvino y Agustín. McGrath escribe, "Sobre todo, Calvino consideraba su pensamiento como una fiel exposición de las ideas principales de Agustín de Hipona".49 Wendel concede, "Sobre los puntos de doctrina que toma prestado de Agustín con las dos manos”. 50 Vance escribe:

Sin embargo, para probar concluyentemente que Calvino fue un discípulo de Agustín, no necesitamos mirar más allá del propio Calvino.  Uno no puede leer cinco páginas en los Institutos de Calvino sin ver el nombre de Agustín. Calvino cita a Agustín más de cuatrocientas veces en sus Institutos.  Llamó a Agustín por títulos como "hombre santo" y "santo padre".51

Como Vance señal además, "los calvinistas admiten que Calvino fue fuertemente influenciado por Agustín en la formación de su doctrina de la predestinación".52 ¿Cómo podría uno de los líderes de la Reforma acoger tan plenamente las doctrinas de quien ha sido llamado el "principal creador teológico del sistema latino-católico tan distinto del…Protestantismo evangélico... "?53

La admiración de Calvino por Agustín, y el aceptar una gran parte de sus enseñanzas, es sólo una de varias contradicciones importantes en su vida. Estas serán completamente documentadas en este libro. La situación también es contradictoria del lado católico romano. Sus dogmas rechazan algunas de las doctrinas más importantes sostenidas por el más famoso de sus Santos — las mismas doctrinas Agustinas que Calvino aceptó.

Aquí nos enfrentamos a una extraña anomalía.  Warfield declara que "es Agustín quien nos dio la reforma"54 — sin embargo, al mismo tiempo, también reconoce que Agustín fue "en un sentido el verdadero fundador del catolicismo romano". 55  Y "el creador del santo imperio romano."56

Philip F. Congdon escribe: "otro paralelo curioso es evidente entre la teología calvinista clásica y la teología católica romana.  Los dos comparten una inclusión de obras en el mensaje del Evangelio y una imposibilidad de certeza en la salvación... Ambos sostienen la primacía de la gracia de Dios; y ambos incluyen la necesidad de nuestras obras".57 Las herejías de Agustín, especialmente su visión romanista de la fe en Cristo, que es complementada por buenas obras y los sacramentos,  se perdieron en Lutero, quien escribió: "al principio, devoraba a Agustín, pero cuando...supe lo que en realidad era la justificación por la fe, lo deseche".58

Extrañamente, pareciera que Calvino no pudo reconocer que Agustín nunca entendió la salvación por gracia, únicamente mediante la fe en Cristo.

Sin embargo, líderes calvinistas sugieren que yo estoy del lado del catolicismo romano al rechazar el calvinismo, a pesar de que éste proviene en gran parte del máximo católico romano,  Agustín.  Así me lo expresó un escritor:

Y teniendo en cuenta que la posición que usted adopta, es, completamente opuesta al corazón mismo del mensaje de los reformadores, y se alinea con la visión de Roma en cuanto a la voluntad del hombre y la naturaleza de la gracia., ésta me parece tremendamente incoherente de su parte.  Usted a menudo habla de oponerse a las tradiciones de los hombres, sin embargo, en este caso, usted acepta las tradiciones que se encuentran en el corazón del "evangelio" de Roma.59

Por el contrario, los reformadores y sus credos están infectados con las ideas provenientes del más grande católico romano, Agustín mismo.  Además, un rechazo de la Elección, la Predestinación y la Preservación de los Santos, según son definidos por los calvinistas, difícilmente es una aceptación de "el corazón del 'evangelio' de Roma". El verdadero corazón del evangelio de Roma son los sacramentos y las buenas obras.   Ciertamente el hecho de que Calvino retuvo los sacramentos, la regeneración bautismal para infantes, y honrar el sacerdocio católico como válido, es una aceptación más grave del falso evangelio del catolicismo. El rechazo del Calvinismo no requiere ningún acuerdo en absoluto con Roma sobre ninguna parte de sus doctrinas heréticas de salvación.

Parece incomprensible que la influencia predominante sobre la teología reformada y sus credos podría estar tan estrechamente relacionada con el catolicismo romano contra el cual se rebelaron los reformadores.  Sin embargo, quienes no se inclinan ante estos credos están supuestamente "en error".  La historia de cómo los credos protestantes llegaron a ser dominados por la doctrina calvinista es una historia interesante.


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Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)



19. Warfield, Calvin, v.
20. John Calvin, contents page of Institutes of the Christian Religion, trans. Henry Beveridge (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Co., 1998 ed.), III: xxiii, IV: xvii, etc.
21. Calvin, Institutes, III: xxi, 2.
22. Ibid., xxi, 4.
23. Ibid., xxiii, 1.
24. Ibid., 5.
25. Ibid.
26. Ibid., 8.
27. Ibid., IV: xiii, 9.
28. Ibid., III: xxiii, 11.
29. Ibid., 13.
30. Ibid., 14.
31. Richard A. Muller, Christ and the Decree (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1988), 22.
32. Norman L. Geisler, What Augustine Says (Grand Rapids, MI: Baker Book House, 1982), 9.
33. Aug. Cont. Epist. Fundament c.v.
34. John Paul II, Sovereign Pontiff, Augustineum Hyponensem (Apostolic Letter, August 28, 1986. Available at: www.cin.org/jp2.ency/augustin.html).
35. Dave Hunt and James White, Debating Calvinism, (Sisters, OR: Multnomah Publishers, 2004), 244.
36. Calvin, Institutes, I: vii, 3.
37. Talbot and Crampton, Calvinism, Hyper-Calvinism, 78; cited in Vance, Other Side, 39.
38. Alexander Souter, The Earliest Latin Commentaries on the Epistles of St. Paul (n. p., 1927), 139.
39. N. L. Rice, God Sovereign and Man Free (Harrisonburg, VA: Sprinkle Publications, 1985), 13.
40. Benjamin B. Warfield, “The Idea of Systematic Theology,” in The Princeton Theology, ed. Mark A. Noll (Phillipsburg, NJ: Presbyterian and Reformed Publishing Co., 1983), 258.
41. Vance, Other Side, 41.
42. Richard N. Ostling, “The Second Founder of the Faith” (Time, September 29, 1986).
43. William P. Grady, Final Authority: A Christian’s Guide to the King James Bible (Knoxville, TN: Grady Publications, 1993), 54.
44. Sir Robert Anderson, The Bible or the Church? (London: Pickering and Inglis, 2nd ed., n. d.), 53.
45. Augustine, The City of God, trans. Marcus Dods. In Great Books of the Western World, ed. Robert Maynard Hutchins and Mortimer J. Adler (Encyclopaedia Brittanica, Inc., 1952), XX:7, 8.
46. Vance, Other Side, 55.
47. Talbot and Crampton, Calvinism, Hyper-Calvinism, 79.
48. Calvin, Institutes, IV:xiv, 26.
49. Alister E. McGrath, The Life of John Calvin (Cambridge, MA: Blackwell Publishers, 1990), 151.
50. Francois Wendel, Calvin: Origins and Development of His Religious Thought (Grand Rapids, MI: Baker Books, 1997), 124.
51. Vance, Other Side; citing Calvin, Institutes, 139, 146, 148–49.
52. Vance, Other Side, 113; citing Wendel, Origins, 264, and Timothy George, Theology of the Reformers (Nashville, TN: Broadman Press, 1988), 232.
53. Philip Schaff, History of the Christian Church (New York: Charles Scribner’s Sons, 1910; Grand Rapids, MI: Wm B. Eerdmans Publishing Co., reprint 1959), III: 1018.
54. Warfield, Calvin, 322.
55. Ibid., 313.
56. Ibid., 318.
57. Philip F. Congdon, “Soteriological Implications of Five-point Calvinism,” Journal of the Grace Evangelical Society, Autumn 1995, 8:15, 55–68.
58. George, Theology, 68.
59. James R. White to Dave Hunt, August 4, 2000. On file.

jueves, 15 de junio de 2017

Libro: ¿Qué Amor es Éste? — Capítulo 4 (Parte 1)

La Sorprendente Conexión del Calvinismo con el Catolicismo

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No hay duda de que Calvino impuso sobre la Biblia ciertas interpretaciones erróneas provenientes de su trasfondo católico romano. Muchos líderes calvinistas concuerdan que los escritos de Agustín fueron el origen real de la mayor parte de lo que hoy en día es conocido como Calvinismo. Los calvinistas David Steele y Curtis Thomas señalan que “Las doctrinas básicas de la posición calvinista habían sido defendidas vigorosamente por Agustín contra Pelagio durante el Siglo V”.1

En su revelador libro, El Otro Lado del Calvinismo [The Other Side of Calvinism], Laurence M. Vance documenta minuciosamente que “Juan Calvino no originó las doctrinas que llevan su nombre…”.2 Para este efecto, Vance cita a numerosos calvinistas conocidos. Por ejemplo, Kenneth G. Talbot y W. Gary Crampton escriben, “El sistema de doctrina que llevan el nombre de Juan Calvino de ninguna manera fue originado por él…”.3 B. B. Warfield declaró, “El sistema de doctrina enseñado por Calvino es simplemente el Agustinianismo común a todo el cuerpo de los reformadores”.4 Así pues, la deuda que los credos provenientes de la Reforma deben a Agustín también es reconocida. Esto no es sorprendente en vista del hecho de que la mayoría de los reformadores habían sido parte de la Iglesia Católica Romana, de la cual Agustín era uno de los “santos” tenido en más alta estima. John Piper reconoce que Agustín fue la influencia principal sobre Calvino y Lutero, que siguieron reverenciándolo y a sus doctrinas incluso después de que se separaron del Catolicismo Romano.

C. H. Spurgeon admitió que “quizá el mismo Calvino lo derivó [el Calvinismo] principalmente de los escritos de Agustín”.6 Alvin L. Baker escribió, “Difícilmente existe una doctrina de Calvino que no lleve las marcas de la influencia de Agustín”.7 Por ejemplo, lo siguiente de Agustín suena como un eco reverberando a través de los escritos de Calvino:

Así como los ha designado para ser regenerados…a los cuales predestinó para la vida eterna, como el más misericordioso dador de gracia, mientras que a aquellos a los que ha predestinado a la muerte eterna, él también es el más justo otorgador de castigo.8

C. Gregg Singer dijo, “Las características principales de la teología de Calvino se encuentran en los escritos de San Agustín a tal punto que muchos teólogos consideran al Calvinismo como una forma más completamente desarrollada de Agustinianismo”.9 Tales afirmaciones son declaraciones asombrosas en vista del hecho indiscutible que, como señala Vance, la misma Iglesia Católica Romana tiene mayores derechos sobre Agustín que los calvinistas.10 Calvino mismo dijo:

Agustín es tan integral conmigo que, si deseara escribir una confesión de mi fe, lo podría hacer con toda plenitud y satisfacción de mí mismo a partir de sus escritos”.11

Agustín y el Uso de la Fuerza

Los donatistas del Siglo IV creían que la Iglesia debía ser una comunión pura de verdaderos creyentes que demostraban la verdad del Evangelio en sus vidas. Aborrecían la apostasía que había entrado a la Iglesia cuando Constantino unió el cristianismo con el paganismo con el fin de unificar al imperio. Los clérigos acomodados eran “sacerdotes malignos trabajando tomados de la mano con los reyes de la tierra, que muestran que no tienen a ningún rey más que a César”. Para los donatistas, la Iglesia era un “pequeño cuerpo de salvos rodeados por la masa no regenerada”.12 Éste es, por supuesto, el punto de vista bíblico.

Agustín, por el contrario, veía a la iglesia de su época como una mezcla de creyentes e incrédulos, en la que a la pureza y la maldad se les debía permitir existir una junta a la otra por el bien de la unidad. Él usó el poder del estado para obligar la asistencia a la iglesia (como también haría Calvino 1,200 años después): “A quienquiera que no fuera hallado dentro de la Iglesia  no se le preguntaba la razón, sino que debía ser corregido y convertido…”.13 Calvino siguió a su mentor Agustín al forzar la asistencia a la iglesia y la participación en los sacramentos por medio de amenazas (y cosas peores) contra los ciudadanos de Ginebra. Agustín “identificó a los donatistas como herejes…que podían ser sometidos a la legislación imperial [y a la fuerza] exactamente en la misma forma que otros criminales e incrédulos, incluyendo a envenenadores y paganos”.14 Frend dice de Agustín, “El averiguador y sensible joven se había convertido en el padre de la inquisición”.15

Aunque prefería la persuasión de ser posible, Agustín apoyaba usar la fuerza militar contra aquellos que se rebautizaban como creyentes después de la conversión a Cristo y para otros supuestos herejes. En su controversia con los donatistas, usando una interpretación distorsionada y anticristiana de Lucas 14:23,16 Agustín declaró:

Por lo tanto, ¿por qué no debería la Iglesia usar la fuerza para forzar a sus hijos perdidos a regresar?... El Señor mismo dijo, ‘Vayan por los caminos y vallados y fuércenlos a entrar’ Por lo tanto es el poder que la Iglesia ha recibido…a través del carácter religioso y la fe de los reyes…el instrumento por el cual aquellos que son hallados en los caminos y los vallados – es decir, en herejías y divisiones – son forzados a entrar, y que no hallen defectos al ser forzados.17

Lamentablemente, Calvino puso en efecto en Ginebra los mismos principios de castigo, coerción y muerte por los que Agustín abogó y que la Iglesia Católica Romana siguió consistentemente durante siglos. Henry H. Milman escribe: “El Agustinianismo fue elaborado en un sistema mucho más rígido e inflexible por el intelecto severo de Calvino”.18 Y él se justificó a sí mismo usando la interpretación errónea de Agustín de Lucas 14:23. ¿Cómo puede alguien que hoy aclame a Calvino como un gran exégeta, aceptar tal abuso de este pasaje?

¿Forzar? ¿No es ése el trabajo de Dios por medio de la Elección Incondicional y la Gracia Irresistible? ¿Forzar a aquellos por los que Cristo no murió y a los que Dios ha predestinado al tormento eterno? ¡Este verso refuta al Calvinismo sin importar cómo sea interpretado!


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Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

1. David N. Steele and Curtis C. Thomas, The Five Points of Calvinism (Phillipsburg, NJ: Presbyterian and Reformed Publishing Co., 1963), 19.
2. Laurence M. Vance, The Other Side of Calvinism (Pensacola, FL: Vance Publications, rev. ed., 1999), 37.
3. Kenneth G. Talbot and W. Gary Crampton, Calvinism, Hyper-Calvinism and Arminianism (Edmonton, AB: Still Water Revival Books, 1990), 78.
4. Benjamin B. Warfield, Calvin and Augustine, ed. Samuel G. Craig (Phillipsburg, NJ: Presbyterian and Reformed Publishing Co., 1956), 22.
5. John Piper, The Legacy of Sovereign Joy: God’s Triumphant Grace in the Lives of Augustine, Luther, and Calvin (Wheaton, IL: Crossway Books, 2000), 24-25.
6. Charles Haddon Spurgeon, ed., Exposition of the Doctrine of Grace (Pasadena, CA: Pilgrim Publications, n. d.), 298.
7. Alvin L. Baker, Berkouwer’s Doctrine of Election: Balance or Imbalance? (Phillipsburg, NJ: Presbyterian and Reformed Publishing Co., 1981), 25.
8. St. Augustine, A Treatment On the Soul and its Origins, Book IV, 16.
9. C. Gregg Singer, John Calvin: His Roots and Fruits (Abingdon Press, 1989), vii.
10. Vance, Other Side, 40.
11. John Calvin, “A Treatise on the Eternal Predestination of God,” in John Calvin, Calvin’s Calvinism, trans. Henry Cole (Grandville, MI: Reformed Free Publishing Association, 1987), 38; cited in Vance, Other Side, 38.
12. Leonard Verduin, The Reformers and Their Stepchildren (Sarasota, FL: Christian Hymnary Publishers, 1991), 33.
13. Petilian II.85.189; cited in W. H. C. Frend, The Rise of Christianity (Philadelphia, PA: Fortress Press, 1984), 671.
14. Frend, Rise, 671.
15. Ibid., 672.
16. F.F. Bruce, Light in the West, Vol 3 in The Spreading Flame (Grand Rapids, MI: Wm. B. Eerdmans Publishing Co, 1956), 60-61.
17. E. H. Broadbent, The Pilgrim Church (Port Colborne, ON: Gospel Folio Press, reprint 1999), 49.
18. Henry H. Milman, History of Christianity (New York: A. C. Armstrong and Son, 1886), 3:176.
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