miércoles, 16 de noviembre de 2011

Poderosa Refutación del Calvinismo por Dave Hunt - II Parte


Dave Hunt, de The Berean Call Ministries, ha escrito una poderosa refutación del Calvinismo titulada “¿Qué Amor es Éste? (“What love is this?”) y subtitulado (“Calvinismo: Una Falsa Representación de Dios”).

Hunt aborda este tema controversial de una forma cortés pero también firme en la verdad.

Él ha investigado diligentemente este tópico y ha hecho un gran esfuerzo en ser justo con los calvinistas y en representarlos con precisión.

Los títulos de los capítulos son los siguientes:

¿Está el entendimiento bíblico reservado a una élite?
Juan Calvino y sus Institutos
La sorpresiva conexión católica del Calvinismo
“Cristianismo” irresistiblemente impuesto
Arminio, Dort, Westminter y Cinco Puntos
Depravación Total
El tema solemne: El carácter de Dios
Una soberanía distorsionada
La presciencia y el libre albedrío del hombre
Erasmo y Lutero en debate
El cautiverio de la voluntad
Elección Incondicional
¿Está la salvación disponible para todos?
Presciencia y Predestinación/Elección
Expiación Limitada
Comprendiendo Escrituras esenciales
Gracia Irresistible
Gracia y Responsabilidad Humana
Persuasión, el Evangelio y Dios
Perseverancia de los Santos
Descansando en el Amor de Dios

Algunas citas del libro

“La mayoría de los que hoy en día, incluyendo a líderes evangélicos, tienen a Calvino en gran estima, no son conscientes de que han sido cautivados por los escritos de un devoto católico romano recién convertido al Protestantismo de Lutero tan sólo dos años antes (en la primera parte de 1533). Curiosamente, a pesar de su suma importancia y de sus voluminosos escritos, no tenemos un claro testimonio en las propias palabras de Calvino acerca de su salvación. Él se refiere sólo a ‘una conversión repentina’ que sometió su ‘muy endurecido corazón’, pero no da ninguna descripción de cómo o qué pasó. …Desde cualquier punto de vista, este joven, aunque inusualmente brillante, estaba muy lejos de madurar en la fe cristiana. …Sin lugar a dudas, sus Institutos no pudieron haber surgido de una comprensión evangélica profunda y completamente desarrollada de la Escritura. En cambio, surgieron del entusiasmo enérgico de un recién graduado en leyes y estudiante ferviente de filosofía y religión, un joven genio devoto a Agustín y a una causa recién adoptada. …Al momento de escribir sus Institutos, Calvino, lejos de ser como el apóstol Pablo, era un nuevo convertido a la fe que apenas había comenzado a caminar con el Señor. Por lo tanto, no podría haber sido la madurez espiritual bajo la guía del Espíritu Santo la que dio a luz los Institutos, sino el poder de la brillante mente legal de Calvino” (pp. 38, 39, 40).

“El casi completo acuerdo de Calvino con Agustín no es nada menos que asombroso. Calvino se llamó a sí mismo ‘un teólogo agustiniano’. De Agustín dijo, ‘a quien citamos con frecuencia, como siendo el mejor y más fiel testigo de toda la antigüedad’. Son los calvinistas mismos que insisten en la conexión entre Calvino y Agustín. Escribe McGrath, ‘Por encima de todo, Calvino consideraba su pensamiento como una fiel exposición de las ideas principales de Agustín de Hipona’. … ¿Cómo pudo uno de los principales líderes de la Reforma abrazar por completo las doctrinas de aquél que ha sido llamado ‘el primer católico romano verdadero’ y el ‘principal creador teológico del sistema latino-católico tan diferente al… Protestantismo evangélico…’?” (p. 51).

“El Calvinismo ofrece una definición especial de la depravación humana: que la depravación es igual a la incapacidad – y esta definición especial requiere tanto la Elección Incondicional como la Gracia Irresistible. …Sin embargo, no existe ningún versículo en la Biblia que presente la idea radical del Calvinismo que el pecador es incapaz de creer en el Evangelio que le ofrece el perdón y la salvación y sin embargo es condenado por Dios por no creer. …Decir que Dios manda a los hombres que hagan lo que no pueden hacer sin Su gracia, y que entonces les niega la gracia que necesitan y los castiga eternamente por no obedecer, es burlarse de la Palabra de Dios, de Su misericordia y amor, y es difamar Su carácter” (pp. 93, 94, 96).

“El calvinista insiste, sin embargo, que la salvación no puede estar condicionada a ningún acto o creencia por parte del hombre. …Esta declaración se hace en repetidas ocasiones: ‘Rechazar la elección [calvinista] es rechazar la salvación por gracia y promover la salvación por obras’. Sin embargo, si algo es evidente en la Escritura es el hecho indiscutible que la fe no es una obra, sino su antítesis misma. ‘Por gracia sois salvos, por medio de la fe… no por obras’ (Efesios 2:8-9). Nada podría estar más claro que el hecho que, al creer, uno no está haciendo ninguna obra. De hecho, la fe y las obras se ponen en contraste” (pp. 190, 191).

“A veces, Calvino mismo parecía ser ambivalente acerca de este tema. Hizo declaraciones tanto apoyando la expiación ilimitada y en otras ocasiones a favor de la expiación limitada. Refiriéndose a Isaías 52:12, dijo, ‘sobre Él fue puesta la culpabilidad del mundo entero’. En cuanto a Marcos 14:24, ‘Ésta es mi sangre del nuevo pacto, la cual es derramada por muchos’. Calvino dijo, ‘La palabra muchos no significa una parte del mundo, sino toda la raza humana’. Acerca de 1 Juan 2:2, Calvino declaró, ‘Cristo sufrió por los pecados del mundo entero y en la bondad de Dios es ofrecido a todos los hombres sin distinción, siendo derramada su sangre… por toda la raza humana’. …Calvino es citado como la autoridad cuando le conviene a los calvinistas de hoy y otras veces es ignorado. Sin embargo, esta doctrina confusa (expiación limitada) de la que sus partidarios no concuerdan entre ellos o incluso con Calvino aún es llamada ‘Calvinismo’ por todo el mundo” (pp. 262, 263).

“Cómo veremos cuando lleguemos a la Perseverancia de los Santos, un gran problema para los calvinistas es la manera de estar seguro de que uno está en ese solo grupo selecto por el que Cristo supuestamente murió. Vemos esta incertidumbre en el propio Calvino. En su testamento, redactado poco antes de su muerte, Calvino escribió, ‘Con humildad busco de Dios… ser lavado y purificado por la sangre del gran Redentor, derramada por los pecados de la raza humana…’ ¿Cómo es que el más grande de los exégetas parecía inseguro a pesar de la promesa de la Escritura de seguridad absoluta: ‘estas cosas las he escrito a ustedes que han creído en el nombre del Hijo de Dios; para que sepan que tienen la vida eterna…’ (1 Juan 5:13)? Esta seguridad no se produce por una revelación especial de que uno está entre los elegidos, sino por la simple fe en Cristo” (p.253).

“En lugar de un brillo natural, los argumentos de Calvino reflejan un prejuicio hacia el sacramentalismo que aprendió de Agustín siendo un católico romano, sobre quien elaboró y que a partir de entonces se vio obligado a defender. Su lógica a menudo traiciona a una inmadurez espiritual. De forma increíble, Calvino argumentó: ‘…Pero si el bautismo era de Dios [refiriéndose al bautismo infantil católico que recibió cuando era un niño], ciertamente incluía en él la promesa del perdón de pecados, la mortificación de la carne, la vivificación del Espíritu y la comunión con Cristo’. Estas declaraciones asombrosas reflejan un sacramentalismo que sostiene que el acto físico del bautismo tiene poder espiritual y que imparte regeneración. ¡Ser bautizado por sacerdotes católicos romanos, que ni siquiera eran cristianos, pero que se aferraban y promovían un falso Evangelio, era perfectamente aceptable para Calvino porque utilizaban el nombre de Dios cuando lo administraban! (p. 341).

“Antes de comenzar lo que se convirtió en un estudio urgente y profundo del Calvinismo, había pensado que yo era al menos un calvinista de un punto. Sin duda, mi creencia en la seguridad eterna, la seguridad de la salvación eterna en la presencia de Dios, debe ser la misma que la Perseverancia de los Santos del Calvinismo. Sin embargo, eso no resultó ser el caso. ¿Por qué? La seguridad bíblica de la salvación no depende de la propia actuación de uno, sino de la declaración del Evangelio de que Cristo murió por los pecados del mundo y de Su promesa de que todo aquel que crea en Él recibe el regalo de la vida eterna. Por el contrario, la seguridad calvinista está en que Dios lo haya predestinado a la vida eterna como uno de los elegidos – y su actuación juega un papel importante en ayudarle a saber si está o no en ese grupo selecto” (p. 377).

“Las dudas asaltan incluso a líderes calvinistas. Zane C. Hodges señala que ‘el resultado de esta teología es desastroso. Dado que, según la creencia puritana, la autenticidad de la fe de un hombre sólo puede determinarse por la vida que le sigue, la seguridad de la salvación se hace imposible en el momento de la conversión’. Y, se podría añadir, en cualquier momento posterior también, por razones que mostraremos. …No es de extrañar, entonces, como R.T. Kendall ha comentado, que ‘casi todos los ´divinos´ puritanos atravesaron grandes dudas y desesperación en sus lechos de muerte, mientras se daban cuenta que sus vidas no daban evidencia perfecta de que habían sido elegidos’. Arminio, por otro lado, contrario a la falsa etiqueta puesta sobre él por sus enemigos, tuvo perfecta seguridad y dijo que el creyente puede ‘partir de esta vida… para aparecer ante el trono de gracia, sin ningún temor ansioso…’…Congdon escribe, ‘La seguridad absoluta de la salvación es imposible en el Calvinismo clásico. …Dado que las obras son un resultado inevitable de la salvación “verdadera”, uno sólo puede saber si es salvo por la presencia de buenas obras. Pero dado que nadie es perfecto… cualquier seguridad es imperfecta también. Por tanto, usted podría pensar que creyó en Jesucristo, podría pensar que tenía fe salvadora, pero estar lamentablemente equivocado… y, debido a que no es salvo, estar totalmente ciego al hecho de que usted no es salvo…’” (p. 378).

Artículos recomendados:
Poderosa refutación del Calvinismo por Dave Hunt – Parte 1
El Debate acerca del Calvinismo

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Source:
Way of Life Literature

Dave Hunt’s book “What love is this?” can be obtained here:

1 comentario:

Sebastian Bustamante Miranda dijo...

No toman en cuenta las enseñanzas completas de la escritura. Ignoran demasiada biblia para desacreditar las enseñanzas calvinistas. Que ustedes no entiendan, no significa que sean falsas, estudienlas sin el afan de hayar error ya que el pincelar enseñanzas solo para tratar de tener razon los convertira en arrogantes. Estas doctrinas de la gracia revelan lo alto de los pensamientos del altisimo y el inutil esfuerzo de algunos por traer esos pensamientos a la altura de la mente humana... y lo mas probable es que no permitan este comentario, ya que los que mas gritan "defendiendo" la palabra son aquellos que no aceptan otros comentarios, deseando ser oidos convierten en la verdad absoluta la opinion de ellos... el señor hunt tiene muy buenas enseñanzas pero en este caso, no sabe de que habla. Bendiciones

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