jueves, 2 de julio de 2020

¿Qué es el Movimiento de las Raíces Hebreas?


Pregunta: "¿Qué es el Movimiento de las Raíces Hebreas?"

Respuesta: La premisa del Movimiento de la Raíces Hebreas es la creencia de que la Iglesia se ha desviado muchísimo de las verdaderas enseñanzas y de los conceptos hebreos de la Biblia. El movimiento afirma que el cristianismo ha sido adoctrinado con la cultura y las creencias de la filosofía griega y romana y que, en última instancia, el cristianismo bíblico que se enseña en las iglesias de hoy, se ha corrompido con una imitación pagana de los evangelios del Nuevo Testamento.

Los de las creencias de las Raíces Hebreas se aferran a la enseñanza de que la muerte de Cristo en la cruz no puso fin al Pacto Mosaico, sino que, por el contrario, lo renovó, amplió su mensaje, y lo escribió en los corazones de Sus verdaderos seguidores. Ellos enseñan que la comprensión del Nuevo Testamento puede venir sólo desde una perspectiva hebrea y que las enseñanzas del apóstol Pablo no se entienden claramente o no se enseñan de manera correcta por los pastores de las iglesias cristianas de hoy. Muchos afirman la existencia de un Nuevo Testamento en un lenguaje hebreo original y, en algunos casos, denigran el actual texto del Nuevo Testamento escrito en griego. Esto se convierte en un sutil ataque a la fiabilidad del texto de nuestra Biblia. Si el texto griego no es confiable y ha sido pervertido, como algunos lo han afirmado a manera de acusación, entonces la Iglesia ya no tiene un estándar de verdad.

Aunque hay numerosas y variadas asambleas de Raíces Hebreas, con variaciones en sus enseñanzas, todas ellas se adhieren a un énfasis común, que es el de recuperar el judaísmo "original" del cristianismo. Su hipótesis es que la Iglesia ha perdido sus raíces judías y no es consciente de que Jesús y Sus discípulos eran judíos que vivían en obediencia a la Torá. En la mayoría de los casos, quienes participan defienden la necesidad de que cada creyente debe vivir una vida de observancia a la Torá. Esto significa que las ordenanzas del Pacto Mosaico deben ser un tema central en el estilo de vida de los creyentes de hoy, como lo fue para los judíos de Israel en el Antiguo Testamento. El guardar la Torá incluye el guardar el día de reposo en el séptimo día de la semana (sábado), celebrar las fiestas judías y los festivales, mantener las leyes alimenticias, evitar el "paganismo" del cristianismo (Navidad, Semana Santa, etc.), y aprender a entender las Escrituras desde un punto de vista hebreo. Ellos enseñan que los cristianos gentiles han sido injertados en Israel, y ésta es una razón por la que cada creyente nacido de nuevo en Jesús el Mesías, debe participar en estas celebraciones. Se dice que hay que hacer esto no como el resultado de una esclavitud legalista, sino que debe salir de un corazón de amor y obediencia. Sin embargo, enseñan que para vivir una vida que agrade a Dios, hay que seguir la Torá y ésta debe ser parte de la vida.

Javier Palacios, uno de los exponentes de este movimiento en México.

Las asambleas de las Raíces Hebreas en su mayoría están compuestas por gentiles, incluidos los rabinos gentiles. Usualmente prefieren ser identificados como "cristianos mesiánicos". Muchos han llegado a la conclusión de que Dios los ha "llamado" a ser judíos y han aceptado la posición teológica de que la Torá (la ley del Antiguo Testamento) es igualmente obligatoria para gentiles y judíos por igual. Suelen llevar accesorios de vestimenta tradicional judía, practican la danza davídica, e incorporan frases y nombres hebreos en sus escritos y conversaciones. La mayoría rechaza el uso del nombre "Jesús" y lo cambia por Yeshúa o YHWH, alegando que éstos son los "verdaderos" nombres que Dios desea para Sí mismo. En la mayoría de los casos, colocan la Torá como la enseñanza fundamental para la Iglesia, lo cual provoca la degradación del Nuevo Testamento, haciendo que éste se torne secundario en importancia y que sólo se debe entender a la luz del Antiguo Testamento. La idea de que el Nuevo Testamento es defectuoso y que es importante sólo a la luz del Antiguo Testamento, también ha puesto en peligro la doctrina de la Trinidad y ha sido atacada por muchos defensores de las creencias de las Raíces Hebreas.

A diferencia de lo que afirma el Movimiento de las Raíces Hebreas, las enseñanzas del apóstol Pablo en el Nuevo Testamento son perfectamente claras y se explican por sí mismas. Colosenses 2:16-17 dice, "Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo, todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo". Romanos 14:5 dice, "Uno hace diferencia entre día y día; otro juzga iguales todos los días. Cada uno esté plenamente convencido en su propia mente". La Biblia indica claramente que estos temas son un asunto de elección personal. Estos versículos y muchos otros dan una clara evidencia de que las leyes y ordenanzas del Pacto Mosaico han terminado. Seguir enseñando que el Antiguo Pacto está todavía vigente a pesar de lo que el Nuevo Testamento enseña, o torcer el Nuevo Testamento para estar de acuerdo con las creencias de las Raíces Hebreas, es una falsa enseñanza.

Hay aspectos de las enseñanzas de la Raíces Hebreas que sin duda pueden ser beneficiosos. Explorar la cultura y la perspectiva judía, dentro de las cuales se escribió la mayoría de la Biblia, abre y enriquece nuestra comprensión de las Escrituras, añadiendo discernimiento y profundidad a muchos pasajes bíblicos, parábolas y expresiones. No hay nada malo con que los gentiles y judíos se reúnan para celebrar las fiestas y disfrutar de un estilo de adoración mesiánica. El tomar parte en estos eventos y aprender la forma en que los judíos entendieron las enseñanzas de nuestro Señor, puede ser una herramienta, lo que nos da una mayor eficacia para alcanzar a los incrédulos judíos con el Evangelio. Es bueno que los gentiles, en el cuerpo del Mesías, se identifiquen en nuestra comunión con Israel. Sin embargo, el identificarse con Israel es completamente distinto a identificarse "como" Israel.

Liliana Hunter, otra reconocida defensora del herético Movimiento de las Raíces Hebreas

La influencia de este movimiento está entrando en nuestras iglesias y seminarios. Es peligroso en su insinuación de que el guardar la ley del Antiguo Pacto es caminar por un "camino superior" y que es la única manera de agradar a Dios y recibir Sus bendiciones. En ningún lugar de la Biblia encontramos que los creyentes gentiles son instruidos a seguir la ley levítica o las costumbres judías; de hecho, se enseña lo contrario. Romanos 7:6 dice, "Pero ahora estamos libres de la ley, por haber muerto para aquella en que estábamos sujetos, de modo que sirvamos bajo el régimen nuevo del Espíritu y no bajo el régimen viejo de la letra". Cristo, al guardar perfectamente cada ordenanza de la Ley Mosaica, la cumplió en su totalidad. Así como cuando un contrato se cumple cuando se efectúa el pago final de una vivienda y termina con la obligación adquirida, así también Cristo ha efectuado el pago final y ha cumplido la ley, poniéndole fin para todos nosotros.

Es Dios mismo quien ha creado un mundo de personas con distintas culturas, idiomas y tradiciones. Dios es glorificado cuando nos aceptamos mutuamente en amor y nos unimos como "uno" en Cristo Jesús. Es importante entender que no hay superioridad en haber nacido judío o gentil. Nosotros que somos seguidores de Cristo, compuestos de diferentes culturas y estilos de vida, somos valiosos y muy amados porque hemos entrado en la familia de Dios.


miércoles, 1 de julio de 2020

Observaciones del Editor: ¡Libertad!




Un amigo mío recientemente me envió un mensaje de texto que contenía una percepción profunda. Decía: “La respuesta del pueblo estadounidense a la pandemia ha demostrado que tiene tanto miedo a la muerte que está dispuesto a dejar de vivir”.

Era muy similar a un comentario que había leído el día anterior en un artículo del columnista sindicado a nivel nacional y ministro ordenado, Mychal Massie. Él lamentaba la forma en la que el pueblo estadounidense había “rendido tan rápidamente libertades esenciales a cambio de un poco de seguridad temporal”. Observó: “El hecho de que todos vamos a morir escapó de las masas por temor a que vayan a morir”.

Es sorprendente lo dispuestos que estamos a entregar nuestras libertades fundamentales ante una crisis.

Afortunadamente, nosotros en este ministerio no tuvimos que enfrentar este desafío porque nuestra sede se encuentra en una zona rural en cinco acres de tierra que nos fue entregada en 1983 por uno de nuestros fideicomisarios. Aunque nuestra dirección postal es McKinney, Texas, en realidad estamos ubicados a siete millas al este de McKinney, en un área no incorporada.

Tenemos la bendición de contar con un juez del condado que está dotado de sentido común y una actitud de respeto por las libertades civiles. Se negó a  emitir una orden de quedarse en casa, y se negó a ordenar que las empresas cerraran. En cambio, simplemente le pidió a la gente que tuvieran cuidado a través del distanciamiento social, el lavado de manos, y el uso de máscaras faciales, según corresponda.

Fueron los alcaldes del condado quienes emitieron órdenes draconianas para que la gente se quedara en casa y para que las empresas cerraran.

Dado que no estamos ubicados dentro de los límites de la ciudad, sólo las directrices generales del juez nos aplicaban. Continuamos, por lo tanto, operando como de costumbre, excepto que hemos practicado el distanciamiento social, y desinfectamos regularmente las manijas de las puertas, los interruptores de luz y las superficies comunes. Uno de los miembros de nuestro personal, con problemas de salud subyacentes y otra con un nuevo bebé decidieron que sería mejor para ellos trabajar desde casa, y lo hemos permitido. Pero, de lo contrario, hemos seguido yendo a trabajar todos los días, y hemos continuado con todas nuestras actividades normales.

Estoy agradecido de que no tuvimos que violar ninguna orden que se nos haya aplicado porque, de lo contrario, lo habría hecho, porque nadie me iba a decir que nuestra operación era “no esencial”. Podemos ser considerados irrelevantes desde un punto de vista pagano o secular — como fue el caso en muchas áreas de nuestra nación — pero, desde un punto de vista espiritual, considero que nuestra operación es absolutamente esencial. Además, la Declaración de Derechos no es una lista de recomendaciones.

El Dr. Reagan se muestra arriba con Rachel Houck, quien es la Directora de Operaciones del Ministerio.

En respuesta a la pandemia, nos preparamos inmediatamente para proveer servicios especial para ayudar a las personas a enfrentar la pandemia. Publicamos una edición especial de esta revista, para ayudar a las personas a entender la pandemia desde un punto de vista espiritual. Preparamos un programa especial de televisión diseñado para hacer lo mismo. Y comenzamos a producir breves videos diarios para nuestro sitio web, que fueron diseñados para dar esperanza a las personas. 

Estaba consternado  por la rapidez con la que la gente estaba dispuesta a renunciar a sus libertades básicas de movimiento, reunión y empleo. Y lo peor está por venir, porque creo que la cura va a demostrar ser peor que el virus. Eso es porque hemos destruido nuestra economía y hemos acumulado rápidamente una deuda abrumadora. ¿Qué libertades estarán dispuestos a entregar los estadounidenses para conseguir comida en sus mesas?

Puedo garantizarles que hay tiranos esperando tras bastidores, relamiéndose, listos para abalanzarse y ofrecer “seguridad” a cambio de lealtad.


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe

martes, 30 de junio de 2020

Video: Señales Proféticas de los Tiempos del Fin


Aunque no podemos saber el momento exacto del Arrebatamiento, sí podemos vigilar una serie de señales proféticas que nos indicarán que estamos viviendo en la época del regreso del Señor.

Impartida el 27 de junio en el Auditorio de Radio Ondas de Luz. 

¿Actos de la Naturaleza o Armas Nucleares?

Una Señal Cuestionable




¿Cómo sabemos que los tiempos del fin están sobre nosotros y que Jesucristo regresará pronto? Una de las formas más seguras en que podemos saberlo es a través de las señales de la naturaleza de los tiempos del fin. Pero, ¿hay profecías, que al principio suenan como desastres naturales, pero que en realidad son cataclismos hechos por el hombre? ¿Podrían estos llamados desastres naturales caer realmente en la categoría de Señales de la Tecnología en lugar de en Señales de la Naturaleza?

Uno de los muchos cataclismos interpretados como un acto de la naturaleza que debería ser asignado a la tecnología implica la inevitable liberación del arsenal nuclear del mundo. Tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento describen la destrucción de gran parte del mundo por una serie de cataclismos que suenan más nucleares que naturales.

Escrituras Nucleares

Por ejemplo, tanto en Isaías 17:1-14 como en Jeremías 49:23-27, se profetiza que Damasco será totalmente destruida en los tiempos del fin. Isaías lo expresa de esta manera: “Al tiempo de la tarde, he aquí la turbación, pero antes de la mañana el enemigo [Damasco] ya no existe. Esta es la parte de los que nos aplastan [a Israel]…” (Isaías 17:14). Por lo tanto, una de las ciudades más antiguas de nuestro planeta será destruida repentinamente en una sola noche. ¿Cómo destruyes una ciudad entera en sólo una noche? Israel tendrá que usar una bomba nuclear.

En el Evangelio de Lucas, se cita a Jesús diciendo que, en los tiempos del fin, los hombres estarán “desfalleciendo por el temor” a “la expectación de las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de los cielos serán conmovidas”. En otras palabras, los horrores de la Tribulación causarán ataques cardíacos. Y el horror particular retratado — la conmoción de las potencias del cielo — suena como la división del átomo.  

En el sexto capítulo del libro de Apocalipsis, al apóstol Juan se le dio esta visión: “Y el cielo se desvaneció como un pergamino que se enrolla; y todo monte y toda isla se removió de su lugar” (Apocalipsis 6:14). El pasaje continúa diciendo que la gente se esconderá “en las cuevas y entre las peñas de los montes” (versículo 15).

Este Juicio del Sexto Sello asombrosamente describe cómo se ve una explosión nuclear, y cómo la gente se esconderá en cuevas para escapar de toda la destrucción y radiación que estas bombas harán caer sobre ellos. 

La descripción de Juan de los Juicios de las Trompetas suena como si los Juicios de los Sellos se transformaran de una guerra tradicional a una guerra nuclear total: “El primer ángel tocó la trompeta, y hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fueron lanzados sobre la tierra; y la tercera parte de los árboles se quemó, y se quemó toda la hierba verde” (Apocalipsis 8:7).


Como se puede ver en estos ejemplos, muchos de los juicios de Dios durante la Tribulación suenan como el intento de un hombre del primer siglo para describir un holocausto nuclear. Mucha gente cree que las dos bombas atómicas lanzadas sobre Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial han sido las únicas armas atómicas jamás explotadas. Es cierto que son las únicas que se han usado en la guerra hasta la fecha. Pero, en los últimos 70 años, más de 2,500 ojivas nucleares han sido detonadas en pruebas. Nueve países han almacenado un estimado de 15,000 armas nucleares, con 1,800 siempre en alerta y preparadas para su lanzamiento inmediato.

El hecho de que el mundo no se haya aniquilado a sí mismo en un holocausto nuclear demuestra que la mano restrictiva de Dios está manteniendo a raya las peores inclinaciones destructivas de la humanidad. Pero, ese tiempo terminará cuando, en el Rapto de la Iglesia, se levante la influencia restrictiva de Dios. El resultado será que, durante los primeros tres años después de que comience la Tribulación, la mitad de la población del mundo perecerá.

Un holocausto nuclear está a punto de ser desatado sobre este mundo, y un día pronto. Mientras tanto, el mundo duerme felizmente, sin darse cuenta de la constante amenaza de la auto-aniquilación nuclear. 

Reconociendo los Tiempos

Las señales de los tiempos del fin de la naturaleza y la tecnología son simplemente dos de las muchas categorías de señales que apuntan al hecho de que Jesucristo regresará pronto. Sabiendo que este maravilloso regreso del Rey es inminente, ¿cómo debemos aplicar esta verdad a nuestras propias vidas?

Primero, consuélese sabiendo que Dios lo tiene todo bajo control — que tiene un plan majestuoso y que los hijos de Dios juegan un papel vital en ese plan. La vida, por lo tanto, no es carente de sentido, sino que tiene un propósito. Los cristianos estamos llamados a servir a Dios en estos tiempos oscuros, así que sírvale con sus todos sus talentos únicos, dones, tiempo, dinero y experiencia. 

Para aquellos de ustedes que aún no han aceptado a Jesucristo como su Salvador, pero que ahora reconocen que estamos viviendo en los tiempos del fin, esa comprensión debería actuar como un reloj despertador sonando para despertarlos al hecho de que al mundo no le queda mucho tiempo. La convergencia de todas las señales del tiempo del fin claramente indica que todos estamos viviendo en tiempo prestado. 

Por lo tanto, abrace el hecho de que Dios amó tanto al mundo de que dio a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él crea no se perezca, sino que tenga vida eterna (Juan 3:16). ¡No pase otro momento sin haber aceptado a Jesucristo como su Salvador personal!


Artículo recomendado:

Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe

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viernes, 26 de junio de 2020

Realidades del Medio Oriente: El Acuerdo Muerto



El “Acuerdo del Siglo” del Presidente Trump, que presentó en enero para la paz entre Israel y los palestinos, estaba muerto a su llegada. Era, de hecho, un acuerdo absurdo.

La paz entre las naciones requiere que ambas partes estén dispuestas a negociar. El Presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbás, ni siquiera asistió a la ceremonia. De hecho, durante los días previos al evento, incluso se negó a hablar por teléfono con el Presidente Trump.

Los Detalles

El “acuerdo” preveía el intercambio de algunos territorios en Cisjordania (Judea y Samaria) por tierra en el Desierto del Néguev, a lo largo de la frontera con Egipto. Los asentamientos de Israel en territorio “ocupado” permanecerían. Jerusalén continuaría siendo la capital indivisible de Israel. Los palestinos establecerían su capital en la frontera oriental de Jerusalén. Jordania conservaría su autoridad de status quo sobre el Monte del Templo, bajo soberanía Israelí. A los “refugiados” palestinos se les prohibiría regresar a Israel.

Las zonas palestinas estarían completamente desmilitarizadas. Israel sería responsable por la seguridad de ambas áreas, con un control absoluto sobre el Valle del Jordán.

Aunque en la propuesta hay referencias constantes a un “Estado palestino”, las referencias son sólo semánticas. La realidad es que el acuerdo no crea tal Estado. A lo sumo, daría lugar a lo que podría llamarse una “Entidad Palestina”.

Para endulzar el acuerdo, a los palestinos se les ofreció un plan de desarrollo económico de 50 mil millones de dólares.

Los Requisitos

Pero las exigencias impuestas a los palestinos, aunque necesarias, eran totalmente irrealistas. Para completar el acuerdo y obtener el dinero, tendrían que dejar de incitar el terrorismo y pagar a los terroristas. Tendrían que limpiar su corrupción gubernamental y comenzar a respetar los derechos humanos.

Además, tendrían que proporcionar libertad de religión y de prensa. Y, por supuesto, los palestinos tendrían que reconocer la existencia del Estado de Israel.

No hace falta decir que todos estos requisitos son cosas que los palestinos no tienen intención de hacer.

Hechos Ignorados

La propuesta de paz de Trump ignora varios hechos incontrovertibles y, por lo tanto, está condenada al fracaso, como todos los planes de dos Estados similares antes de ella.

El primer hecho que el Presidente ignoró es que los palestinos no quieren una solución de dos Estados. Ya han rechazado tales propuestas varias veces en el pasado, y continuarán haciéndolo porque su verdadero deseo es la aniquilación de Israel, y no se conformarán con nada menos.

El segundo hecho que hace imposible el acuerdo del Presidente es que la disputa del Medio Oriente no es política. Más bien, es espiritual y no se puede resolver con maniobras y acuerdos políticos. 

El tercer hecho que el Presidente no parece entender es que nunca habrá paz en el Medio Oriente hasta que el Príncipe de la Paz, Jesús, regrese para reinar sobre todo el mundo.

Hay un cuarto hecho que es muy siniestro. Es la advertencia en las Escrituras que Dios derramará Su juicio sobre todas las naciones en los tiempos del fin que se involucren en dividir Su tierra (Joel 3:2).


Realidades del Medio Oriente

La verdad del asunto es que ya existe un Estado palestino. Se llama Jordania. Constituye dos tercios de la tierra de Palestina que los británicos le prometieron a los judíos en la Declaración Balfour de noviembre de 1917. Los británicos luego renegaron de su promesa a favor de los judíos, para obtener el favor de los árabes y conseguir acceso a su petróleo. Dos tercios de las personas que viven en Jordania son palestinos.

Los así llamados refugiados palestinos son simplemente peones políticos usados por los Estados árabes para ganar simpatía mundial. La Guerra de los Seis Días de 1967 dio lugar a un millón de refugiados judíos que fueron desalojados por la fuerza de países árabes. Israel los absorbió. El mundo árabe se negó a absorber a los refugiados palestinos que huyeron de Israel, cuando los Estados árabes que atacaron a Israel les pidieron que lo hicieran.

Los árabes podrían haber declarado la existencia de un segundo Estado palestino el 14 de mayo de 1948 — el día que los israelíes establecieron su Estado. Habían sido autorizados para hacerlo por las Naciones Unidas. Pero en su lugar decidieron atacar a Israel y “hacer que el Mediterráneo se vuelva rojo con la sangre de los judíos”.

Conclusión

Abba Eban (1915-2002), Ministro de Relaciones Exteriores de Israel de 1966 a 1974, dijo una vez: “Los palestinos nunca han perdido una oportunidad de perder una oportunidad”.

Benjamín Netanyahu, el Primer Ministro en servicio más antiguo de Israel, ha dicho: “Si el mundo árabe se desarmara, tendríamos paz en el Medio Oriente. Si Israel se desarmara, Israel dejaría de existir”.

Golda Meir (1898-1978), una judía rusa que se crió en los Estados Unidos, y que se convirtió en Primer Ministro de Israel (1969-1974), una vez observó: “La paz llegará cuando los árabes amen más a sus hijos de lo que nos odian”.

En el Salmo 122 se nos ordena orar por la paz de Jerusalén. Cuando lo hace, no está orando por el “acuerdo del siglo” de Trump. No, está orando por el regreso del Rey de reyes y Señor de señores, Jesús. 

¡Maranata!


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe

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The Dead Deal

jueves, 25 de junio de 2020

El Mayor Misterio de la Profecía Bíblica (parte 4 de 4)



Soluciones Propuestas a la “Sanidad de las Hojas”

Al igual que las referencias a las naciones en la Tierra Nueva, el comentario en Apocalipsis 22:2 acerca de las naciones siendo sanadas por las hojas del Árbol de la Vida generalmente se pasa por alto en los comentarios o se espiritualiza en un sinsentido.

Como un ejemplo de espiritualización, considere esta explicación de Robert Hawker (1753-1827):26

Mirad a Jesús como el Árbol de la Vida…Él da doce frutos, es decir, toda variedad: Tiene perdón, misericordia, paz, gracia, amor, fortaleza, consuelo, liberación en tentaciones, recuperaciones en deslices, ayuda en momentos de necesidad, preparación para las ordenanzas, y bendiciones en el uso de ellas.

Afortunadamente, la mayoría de los comentaristas son más sensatos. La vasta mayoría toma la posición de que la palabra, “sanidad”, debería traducirse como “salud” o “servicio”. Señalan que Apocalipsis 21:4 proclama que, cuando el Estado Eterno comience, la muerte será abolida y ya no habrá más duelo, llanto o dolor. Por lo tanto, la “sanidad” provista por las hojas del Árbol de la Vida debe referirse al mantenimiento de una salud perfecta y no a la sanidad de la enfermedad. 


Aquí hay algunas muestras representativas de esta explicación:
  • Clarence Larkin: “Las hojas de los árboles son para la Sanidad de las Naciones que ocuparán la Tierra Nueva. No es que haya ninguna enfermedad, sino para preservarlas en salud, como Adán habría sido preservado en salud si hubiera comido del Árbol de la Vida en el Jardín del Edén”.27
  • David Hocking: “Significa que el Árbol de la Vida es la clave para la salud perpetua de todas las personas que se encuentran en el Estado Eterno. Es difícil concebir la necesidad de curación en el Estado Eterno, cuando todo el dolor y la muerte han sido removidos para siempre”.28
  • John MacArthur: “Quizás una mejor manera de traducirlo sería “dador de vida” o “dador de salud”, ya que la palabra griega para “sanidad” también puede significar ‘terapéutico’. Las hojas del Árbol de la Vida pueden compararse a vitaminas sobrenaturales, ya que las vitaminas no se toman para tratar enfermedades, sino para promover la salud general”.29

Conclusiones

Entonces, ¿dónde estamos? ¿Qué podemos concluir con certeza? No mucho. Principalmente tenemos que especular y abstenernos del dogmatismo.

Lo único que siento que puedo personalmente con certeza es que, en el Estado Eterno, habrá naciones viviendo en la Tierra Nueva fuera de la Nueva Jerusalén.

La identidad de las naciones sólo se puede adivinar. Mi mejor conjetura es que serán los sobrevivientes creyentes de la Tribulación, que entrarán al Milenio en la carne, así como sus descendientes nacidos durante el Milenio, que aceptarán a Jesús como su Señor y Salvador. Todas estas personas vivirán hasta el final del Milenio en cuerpos naturales. Nunca se nos dice que estas personas recibirán cuerpos glorificados como los que recibirán los creyentes resucitados.

Independientemente de su identidad, creo que las naciones en la Tierra Nueva estarán en cuerpos que son capaces de reproducirse, porque la Biblia dice que nunca un habrá un final para el crecimiento y la expansión del reino eterno de Jesús (Isaías 9:6-7).

También se nos dice que aquellos de nosotros que recibamos cuerpos glorificados y cuya residencia será la Nueva Jerusalén reinaremos como sacerdotes y reyes con Jesús para siempre (Apocalipsis 5:9-10). Para hacerlo, se requiere una población a la que ministrar y reinar. 


El principal problema que me queda es si las naciones de la Tierra Nueva serán capaces de pecar. La mayoría de los comentaristas creen que no lo harán, y tienen buenas razones para creer esto. De nuevo, la Biblia dice que “la paga del pecado es la muerte” (Romanos 6:23), y las Escrituras también nos dicen que, en el Estado Eterno, la muerte será abolida (1 Corintios 15:25-26; Apocalipsis 21:4). 

Pero la prohibición de que los pecadores entren a la Nueva Jerusalén (Apocalipsis 21:27) parece indicar que las personas que componen las naciones serán capaces de cometer pecados. Y si no lo son, ¿por qué necesitarían sacerdotes y reyes? Esto es un misterio para mí, para el que no tengo respuesta.


Considere también que Dios nunca ha creado robots. Incluso los ángeles son capaces de pecar, y muchos lo hicieron cuando se unieron a la rebelión de Satanás. Todos los seres creados de Dios tienen libre albedrío. ¿Se eliminado esto de aquellos que estén en cuerpos naturales que habitarán la Tierra Nueva?

Desearía poder darle las respuestas a estas preguntas, pero no puedo. Para mí, las respuestas son un misterio.

Pero, lo que no es un misterio es que Dios ha prometido que, en el Estado Eterno, los redimidos van a ser bendecidos más allá de lo imaginable: “Cosas que ojo no vio, ni oído oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que Dios ha preparado para los que le aman” (1 Corintios 2:9).

Debido a promesas como ésta, anhelo con todo mi corazón ese día en que Jesús aparecerá en los cielos y nos llamará a casa para estar con Él.

¡Maranata!


Lea la parte 1 aquí
Lea la parte 2 aquí 
Lea la parte 3 aquí 

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe

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Revista Llamada de Medianoche – Junio 2020

Reposo en Tiempos Turbulentos

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Temas incluidos en esta edición:

»» Israel y la Corte Penal Internacional
»» Revista Time: innovaciones israelíes entre las 100 mejores
»» Israel: un pueblo muy especial
»» Habacuc: la respuesta de Dios a nuestras preguntas
»» La venida de Jesús y el secreto de Juan

Entre otros.

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Si desea obtener materiales adicionales, visite la página web del Ministerio Llamada de Medianoche:

martes, 23 de junio de 2020

Video: ¿Estás Aguardando la Esperanza Bienaventurada?


Dado que el Arrebatamiento es un evento inminente (que puede suceder en cualquier momento), los cristianos debemos estar aguardando su cumplimiento cada día.

Sermón impartido el sábado 20 de marzo en el Auditorio de Radio Ondas de Luz. 

viernes, 19 de junio de 2020

El Mayor Misterio de la Profecía Bíblica (parte 3 de 4)



Explicaciones Inusuales

Dos expositores bíblicos muy reconocidos presentan explicaciones altamente imaginativas y desafiantes de las naciones en la Tierra Nueva. Ellos son J. Vernon McGee (1904-1988) y David L. Cooper (1886-1965).

McGee enseñaba que la Nueva Jerusalén nunca vendría a la tierra. En cambio, pensaba que se convertiría en un nuevo planeta, con la tierra actual convirtiéndose en un satélite orbitando alrededor de la ciudad. Creía que Israel y las naciones gentiles ocuparían la tierra en órbita y tendrían acceso a la Nueva Jerusalén. Sólo los santos de la Era de la Iglesia vivirían en la Nueva Jerusalén.15

Cooper creía que la Tierra Nueva sería mucho más grande que la actual, para mantener a la gigantesca Nueva Jerusalén en proporción. También creía que las naciones en la Tierra Nueva estarían compuestas de “una nueva raza de personas que serán creadas” y que serán inmunes al pecado, viviendo “en perfecta armonía con la voluntad de Dios por toda la eternidad”. Es a esta “nueva raza de personas” sobre la que los santos de la Era de la Iglesia gobernarán para siempre.16

Un tercer conocido experto en profecía bíblica, George Eldon Ladd (1911-1982), es la única persona que pude encontrar que tomó la posición de que las naciones de la Tierra Nueva estarían compuestas por personas no salvas. Él escribió: “Tomado literalmente, este versículo sugiere que, en la tierra nueva, habrá dos compañías de personas: los redimidos que habitan la nueva Jerusalén, y las naciones no regeneradas de la tierra, que viven fuera de la ciudad pero que son influenciadas por su presencia, caminando a su luz y llevando su gloria a la ciudad”.17 Pero continúa diciendo: “Sin embargo, es igualmente posible que Juan esté usando un lenguaje humano convencional para describir la universalidad del conocimiento de Dios en el orden eterno”18 —  ¡lo que sea que esas galimatías signifiquen!

Comentaristas Profundos

La discusión más detallada de las naciones en la Tierra Nueva, que he podido encontrar en un comentario publicado, es la de Robert L. Thomas, quien es profesor de lengua y literatura del Nuevo Testamento en The Master’s Seminary, en California. También sirvió en el consejo editorial de la New American Standard Bible, y en 1990 sirvió como el Presidente de la Sociedad Teológica Evangélica. 

En su muy detallado comentario de dos volúmenes sobre Apocalipsis, considera nueve interpretaciones diferentes de las naciones en la Tierra Nueva.20 Descarta las nueve por varias razones y luego presenta su teoría:

…las “naciones” están compuestas por personas salvas que sobreviven el reino milenial sin morir y sin unirse a la rebelión de Satanás, y que experimentan alguna clase de transformación que los adapta para la vida en el Estado Eterno. Serán como Adán y Eva en el Jardín del Edén antes de la Caída. Serán seres humanos no resucitados que habitarán la tierra nueva…Éstos serán sobre quienes los santos resucitados de Dios reinarán. Las naciones, los pueblos, y los hombres en la tierra deben continuar en la carne como lo hicieron Adán y Eva antes de la Caída.

Esta explicación me deja con ganas de más información. Por ejemplo, ¿qué significa “algún tipo de transformación que los adapta para la vida en el estado eterno”? Y, ¿por qué “las naciones, los pueblos y los hombres en la tierra” deben continuar en la carne?

La concepción de un artista desconocido del Árbol de la Vida

Hay dos artículos muy detallados sobre las generaciones perpetuas que se pueden encontrar en Internet:
  • Darrel Mitchell: “El Plan de Dios: los habitantes eternos”.21
  • F. M. Riley: “Mil Generaciones”.22

Ambos autores están de acuerdo en que habrá naciones de personas en la Tierra Nueva que existirán en cuerpos naturales. También están de acuerdo en que estos pueblos estarán compuestos por santos no resucitados que provienen de dos grupos:
  • Aquellos salvados durante la Tribulación que viven hasta el final de la Tribulación y se les permite entrar al Milenio en la carne.
  • Aquellos nacidos durante el Milenio, que aceptan a Jesús como su Señor y Salvador.

Las Escrituras indican que ambos grupos tendrán su esperanza de vida extendida a “los días de los árboles” (Isaías 65:20-22), lo que significa que vivirán hasta el final del Milenio, momento en el que estos escritores asumen que serán transferidos a la Nueva Jerusalén en sus cuerpos naturales.

Ambos escritores afirman que “la tierra fue creada para ser habitada por seres ‘naturales’ a los que se les prometió la tierra como una “herencia eterna” (Éxodo 32:13; Salmos 37:29; Mateo 5:5).23 También señalan de que Dios originalmente creó al hombre para vivir para siempre en su cuerpo natural, y que aquellos que existan en la Tierra Nueva en tales cuerpos cumplirán el propósito original de Dios de rellenar la tierra con personas naturales (Génesis 1:27-31; 9:7).24 Ambos autores también están de acuerdo en que la naturaleza pecaminosa será removida de estos habitantes de la Tierra Nueva, lo que los restaurará al “estado de pureza e inocencia en el que Adán y Eva estaban cuando Dios los creó”.25


Ambos autores reconocen que una objeción a su concepto es la declaración del apóstol Pablo: “Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción” (1 Corintios 15:50). Su contraargumento es que estas naciones en la Tierra Nueva son súbditos del reino del Señor y no herederos. Sólo los santos resucitados en cuerpos glorificados son coherederos con Cristo en Su reino eterno (Romanos 8:17).

En el cuarto y último segmento de nuestro estudio sobre el mayor misterio de la profecía bíblica, les daré mi conclusión.


Lea la parte 1 aquí
Lea la parte 2 aquí 

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe

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jueves, 18 de junio de 2020

El Mayor Misterio de la Profecía Bíblica (parte 2 de 4)

Aplicado al Milenio

Muchos comentaristas a lo largo de los años, que han prestado atención al misterio de las naciones en la Tierra Nueva, han tratado de resolverlo argumentando que los versículos son una retrospectiva al Milenio, cuando sabemos con certeza que las personas en cuerpos naturales y pecaminosos estarán viviendo en la tierra — siendo éstos los sobrevivientes de la Tribulación y los hijos que les nacieron durante el Milenio.

Un buen ejemplo de este punto de vista se puede encontrar en el comentario de G. R. Beasley-Murray (1916-2000): “El simbolismo es más adecuado para el orden de vida en el reino de Cristo que en la nueva creación”.4

Pero, simplemente no hay una base textual para asignar estos versículos al Milenio. Están ubicados en medio de la descripción de la Tierra Nueva y la Nueva Jerusalén.

Además, la Nueva Jerusalén no desciende a la tierra hasta después del Milenio, cuando la tierra actual ha sido consumida por el fuego y remoldeada en la Tierra Nueva.

Naciones Salvas de Santos Glorificados

Una segunda solución para el misterio se basa en manuscritos defectuosos de Apocalipsis 21:24. Ésta es la salida fácil del misterio para la mayoría de los autores que siquiera se molestan en prestarle atención.

La versión King James dice: “…y las naciones que hayan sido salvas…”. Basándose en esta lectura, muchos comentaristas simplemente concluyen que los redimidos podrán vivir dentro de la Nueva Jerusalén o en la Tierra Nueva fuera de la ciudad, o en ambos lugares. Algunos de los autores que toman esta posición incluyen a Adam Clarke, Albert Barnes, Daymond Duck, John Walvoord, Salem Kirban, Tim LaHaye, Herschel Hobbs y Mark Hitchcock.


El problema es que la frase, “que hayan sido salvas”, no se encuentra en ninguno de los manuscritos más antiguos. Aparentemente fue añadida por algún escriba a lo largo del camino que estaba tratando de resolver el misterio. Esta frase ha sido eliminada de casi todas las versiones modernas (NIV, NASB, RSV y ESV). La Versión New King James mantiene la frase, pero proporciona una nota al pie que explica que ésta no se encuentra en los manuscritos más antiguos.

Entonces, basado en este error del manuscrito, no se puede concluir decisivamente que las naciones a las que se hace referencia estando fuera de la Nueva Jerusalén en la Tierra Nueva son formadas por santos glorificados. Y esta “solución” no resuelve el segundo problema de por qué las naciones necesitan sanidad.

Otras Personas Redimidas

Una tercera solución al misterio es la idea de que aquellos salvados durante la Tribulación, que entraron al Milenio en la carne, y aquellos nacidos de estas personas durante el Milenio que aceptan a Jesús, serán transferidos a la Tierra Nueva en sus cuerpos naturales y vivirán fuera de la Nueva Jerusalén y repoblarán la Tierra Nueva.

Tomemos, por ejemplo, al famoso ilustrador de la Biblia, Clarence Larkin (1850-1924). Argumenta que antes de que la tierra sea consumida en fuego, Dios “quitará a los justos representantes de las naciones del Milenio que Él propone salvar, y cuando la tierra esté de nuevo en condiciones de ser la morada de los hombres, los colocará de nuevo en la Tierra Nueva, para que puedan aumentar, y multiplicar y rellenar, tal como se les dijo a Adán y a Noé de que multiplicaran y rellenaran la tierra actual (Génesis 1:27-28; 9:1).5 Él afirma, además, que cuando la siempre creciente población de la tierra se vuelva demasiado grande, el exceso se utilizará para poblar otros planetas”.6

Larkin concluye con esta observación:7

Dios no permitirá que Satanás bloquee Sus planes para poblar esta tierra con una Raza Humana sin Pecado. La muerte de Cristo no fue sólo para redimir a unos cuantos millones de la raza humana, sino para redimir la Tierra y la Raza misma de la maldición del pecado, y del dominio de Satanás.

Del mismo modo, Henry Morris (1918-2006), el renombrado científico creacionista, especula que las naciones de la Tierra Nueva podrían muy bien ser los salvados durante la Tribulación y el Milenio, que serán transferidos  a la Tierra Nueva en sus cuerpos naturales.8 Admite que esta interpretación está “cargada de dificultades”, pero señala que resuelve varios problemas. Después de todo, las Escrituras se refieren muchas veces a “generaciones perpetuas” (Génesis 9:12), y a “pactos eternos” (Génesis 9:12-16). Además, se nos dice en Isaías 9:7 que “lo dilatado de su dominio y la paz no tendrán fin…desde ahora y para siempre”.


Morris admite que su propuesta es “altamente especulativa, pero parece algo razonable”.9 Luego, afirma que quizás “la exposición alternativa más probable” es que éstas son “naciones de los salvos” que son residentes de la Nueva Jerusalén, “pero a quienes también se les han dado fronteras naciones en la Tierra Nueva”.10

David Hocking está de acuerdo con la propuesta especulativa de Morris. Él escribe: “Probablemente, aquellos que salen del período de la Tribulación, aquellos descritos como ‘ovejas’ en Mateo 25:31-46, y aquellos nacidos durante el Milenio que no se rebelan contra el Mesías, son parte de las ‘naciones’ en la tierra en el estado eterno”.11

John MacArthur está de acuerdo: “Otra posible interpretación es que esta frase [naciones en la Tierra Nueva] se refiere a los creyentes vivos al final del Milenio. Según este punto de vista, la declaración…se refiere al traslado de esos creyentes antes de la destrucción del planeta actual”.12

Otros que están de acuerdo con esta idea incluyen a E. W. Bullinger, J. A. Seiss y Keith Krell. También es la posición de Hal Lindsey.

J. A. Seiss (1823-1904), escribió: “Yo…considero que es una parte necesaria e integral de la doctrina bíblica de la redención humana, que nuestra raza, como un orden de seres que se multiplican por sí mismos, nunca dejará de existir o de poseer la tierra…Las naciones rescatadas en la carne, por lo tanto, se encuentran entre los ocupantes de la tierra nueva, y los habitantes bendecidos y felices en ella, como Adán y Eva moraban en el Paraíso”.13

Keith Krell, pastor de la Iglesia Fourth Memorial en Spokane, Washington, y profesor asociado de exposición bíblica en el Instituto Bíblico Moddy en Spokane, explica su posición de la siguiente manera:14

Es claro por el contexto, que Juan está hablando acerca de un grupo de personas que tienen acceso a la Nueva Jerusalén, pero que no viven allí.

Sólo queda un grupo de personas en la tierra para ir a la eternidad en sus cuerpos físicos — creyentes que sirvieron a Cristo durante Su reino milenial. Entran en la eternidad en sus cuerpos físicos glorificados, no en cuerpos espirituales glorificados como nosotros [los santos de la Era de la Iglesia] tendremos, porque no experimentaron la muerte y la resurrección. Estas personas irán a la eternidad con cuerpos como los que Adán y Eva tenían en su creación, antes de que fueran hechos defectuosos por el pecado.

Esta explicación plantea otro misterio: “¿Qué es un “cuerpo físico glorificado”? Esto es algo que nunca se menciona en las Escrituras.

En el tercer segmento de nuestro estudio sobre el mayor misterio de la profecía bíblica, veremos algunas explicaciones inusuales al enigma de las naciones eternas.


Lea la parte 1 aquí 

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe

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miércoles, 17 de junio de 2020

El Mayor Misterio de la Profecía Bíblica (parte 1 de 4)




Hay muchos misterios en la profecía bíblica. Por ejemplo, cuando Apocalipsis 17:5 menciona “Misterio Babilonia” como el cuartel general del Anticristo, ¿se está refiriendo al sitio de la antigua Babilonia o a la Roma moderna? ¿Y qué acerca de 2 Tesalonicenses 2:8-12? ¿Significa este pasaje que aquellos que escuchan el Evangelio y lo rechazan antes del Rapto continuarán haciéndolo durante la Tribulación?

Éstas son preguntas difíciles y muy debatidas. Incluso aquellos que creen en la interpretación de la profecía por su sentido llano no está de acuerdo con las respuestas. Y la razón es sencilla: la profecía no siempre es precisamente clara. Y eso, a su vez, brinda espacio para un desacuerdo honesto en cuanto a su significado. 

He estudiado intensamente la profecía bíblica durante 40 años. Creo que entiendo la mayor parte. Pero, definitivamente hay áreas donde es como mirar en un espejo oscuro (1 Corintios 13:12). Y por eso, he compilado una lista de preguntas para el Señor, porque se nos promete que, cuando Él regrese, nos aclarará todas las cosas (1 Corintios 13:9-12).

El gran maestro bíblico, Vance Havner (1901-1986), planteó el problema de esta manera:1 

Hay muchas preguntas que la Biblia no responde sobre el Más Allá. Pero, creo que una razón se ilustra con la historia de un niño sentado ante un plato de espinaca cuando hay un pastel de chocolate al final de la mesa. Va a tener un mal momento comiendo esa espinaca cuando sus ojos estén en el pastel. Y si el Señor nos hubiera explicado todo sobre lo que está por venir, creo que tendríamos un momento difícil con nuestras espinacas aquí abajo.

Con respecto a la profecía, la Biblia contiene muchas profecías detalladas sobre Israel en los tiempos del fin y eventos del tiempo del fin como el Rapto, la Tribulación, y el Milenio. Pero tiene muy poco que decir sobre el Estado Eterno.
Se nos dice que los redimidos vivirán en cuerpos nuevos en una Nueva Jerusalén, que estará ubicada en una Tierra Nueva (Apocalipsis 21:1-8).

Más allá de eso, todo lo que se nos dice es que Dios descenderá a la Tierra Nueva para vivir en la Nueva Jerusalén con nosotros y que veremos Su rostro y le serviremos para siempre (Apocalipsis 22:3-4).

El Mayor Misterio

Para mí, el mayor misterio de la profecía bíblica se relaciona con algo que se dice sobre el Estado Eterno.

Pero, primero, para aquellos de ustedes que no estén familiarizados con el libro de Apocalipsis, permítanme presentarlo en orden cronológico.2 En los capítulos 1 al 3, Jesús se le aparece al apóstol Juan en la Isla de Patmos 65 años después de Su muerte, sepultura y resurrección. A través de Juan, Jesús les asegura a Sus iglesias que está con ellas en medio de su persecución por el Imperio Romano. En ese momento, Juan es raptado al Cielo (Apocalipsis 4:1), donde experimenta la increíble sala del trono de Dios y la gloriosa adoración que la llena constantemente (capítulos 4 y 5).

El Señor luego comienza a darle a Juan un panorama profético de los eventos del tiempo del fin:

Capítulos 4-18 — La Tribulación

Capítulo 19 — La Segunda Venida

Capítulo 20 — El Milenio

Capítulos 21-22 — El Estado Eterno

Cerca del final del capítulo 21, mientras Juan está describiendo en detalle los diversos aspectos de la Nueva Jerusalén, donde los redimidos residirán para siempre, de repente interpone lo que para muchos es una declaración impactante acerca de naciones que estarán en la Tierra Nueva fuera de la Nueva Jerusalén:

24) Y las naciones que hubieren sido salvas andarán a la luz de ella; y los reyes de la tierra traerán su gloria y honor a ella.

25) Sus puertas nunca serán cerradas de día, pues allí no habrá noche.

26) Y llevarán la gloria y la honra de las naciones a ella.

27) No entrará en ella ninguna cosa inmunda, o que hace abominación y mentira, sino solamente los que están inscritos en el libro de la vida del Cordero.

Tampoco es eso todo lo que se dice acerca de estas naciones. En el siguiente capítulo, Juan habla de ver un Río de la Vida que fluye desde el trono de Dios, con el Árbol de la Vida a cada lado del río dando doce tipos de frutas cada mes (Apocalipsis 22:1-2). Y luego viene la siguiente declaración misteriosa: “…y las hojas del árbol eran para la sanidad de las naciones” (Apocalipsis 22:2).


Estos versículos plantean algunas preguntas intrigantes:
  • ¿Quiénes son las naciones en la Tierra Nueva afuera de la Nueva Jerusalén?
  • ¿Por qué estas naciones necesitan sanidad?

Soluciones Propuestas a la Identidad de las Naciones

La mayoría de los comentarios simplemente ignoran estos versículos y las preguntas planteadas por ellos. Por ejemplo, no encontrará ningún comentario en los libros sobre Apocalipsis escritos por personas notables como Charles Swindoll, W. A. Criswell, Donald Grey Barnhouse, William Hendriksen, H. A. Ironside, Herbert Lockyer y Ray Stedman.

Incluso el mejor y más detallado libro jamás escrito sobre el Estado Eterno — El Cielo, por Randy Alcorn — no logra desarrollar estos versículos enigmáticos en alguna profundidad.3

En el segundo segmento de nuestro estudio sobre el mayor misterio de la profecía bíblica, veremos tres posibles soluciones al enigma de las naciones eternas.


Lea la parte 3 aquí 

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe

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