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sábado, 15 de agosto de 2026

¿Conquistará el Islam al Mundo?

Dr. Nathan Jones


El Ministerio Cordero y León se ubica justo al norte de Dallas, Texas, ciudad que se encuentra en el centro del debate nacional sobre el expansionismo islámico en Estados Unidos. La zona metropolitana de Dallas-Fort Worth alberga 62 mezquitas sunitas y 5 chiitas, sumando un total de 67 lugares de culto islámicos reconocidos oficialmente. La región cuenta con una de las comunidades musulmanas más grandes y de más rápido crecimiento en Estados Unidos, sólo superada por Houston.

Recientemente se ha generado un intenso debate sobre el desarrollo del Centro Islámico de East Plano (EPIC, por sus siglas en inglés), ahora renombrado como The Meadow, un complejo residencial de 402 acres con planes para construir una escuela islámica de primaria y secundaria, otra mezquita, varias tiendas y viviendas exclusivas para musulmanes. Su propósito declarado es priorizar la atracción de residentes musulmanes y hacer cumplir la ley islámica sharia, lo cual violaría la ley estatal. Impulsado por CAIR, una organización terrorista extranjera y criminal transnacional con vínculos con Hamás, el gobernador de Texas, Greg Abbott, ha trabajado duramente para quitarle a CAIR la capacidad de operar en Texas. Sin embargo, no ha logrado frenar el crecimiento de los proyectos islámicos, ya que las leyes pluralistas y libertades religiosas de nuestro país se están usando para superar los obstáculos impuestos por el gobernador, y la construcción continúa.

El mes pasado, incluso después de que cientos de personas asistieran a una reunión del consejo de McKinney para protestar contra el plan de la Asociación Islámica de McKinney de construir una nueva mega-mezquita, el consejo liberal, probablemente por temor a ser etiquetado como islamófobo, votó unánimemente (7-0) para permitir la construcción. Entre los manifestantes había un iraní que vivió bajo la ley islámica. Explicó que, durante siglos, la estrategia islámica ha sido construir primero una mezquita para afianzarse en una comunidad. Una vez establecida como base de operaciones, la población musulmana crece rápidamente, desplazando inevitablemente a los residentes nativos y exigiendo cada vez más beneficios y derechos que van más allá de la legislación local.

Una vista cada vez más común en nuestros parques comunitarios locales es la de musulmanes arrodillados sobre alfombras de oración, rezando por el área y pidiéndole a Alá que la reclame. Sólo hay que mirar a Dearborn, Michigan, donde se estima que 45,000 personas se reunieron para lo que los organizadores dicen que fue la marcha de Arbaeen más grande jamás realizada en Estados Unidos, para ver el futuro de Texas, si no el de toda la nación.

Surgido para Conquistar

El islam, a todos los efectos, parece estar listo para conquistar, no sólo Texas, sino el mundo entero. 

La tasa de crecimiento del islam ha aumentado un 500% en los últimos 50 años, ya que su tasa de natalidad supera con creces a la de todas las demás religiones. Los 1,500 millones de musulmanes de hoy representan el 22% de la población mundial y controlan 65 naciones. Gracias a las estrategias gemelas de la guerra santa (yihad) y la inmigración, se espera que los musulmanes superen el 50% de la población mundial y rebasen al cristianismo como la religión más grande a finales del siglo XXI. 

Según todos los indicios estadísticas, el islam efectivamente conquistará el mundo. Las iglesias eventualmente se convertirán en mezquitas. Tus hijos eventualmente se convertirán en musulmanes, o morirán por negarse. Esa es la dirección hacia la que el mundo se está encaminando ahora mismo.

¿O no es así? 

Yo diría que no. ¡Alabado sea el Señor! Según la Biblia, el islam tendrá un fin. La Biblia predice tres guerras proféticas que se acercan y que, en mi opinión,  acabarán definitivamente con el islam como una religión viable en los tiempos del fin.

1) La Guerra del Salmo 83

La primera guerra del tiempo del fin, la Guerra del Salmo 83, ataca el corazón geográfico del islam. Es una guerra en la que Israel someterá a sus países vecinos hostiles: Egipto, Siria, Líbano, Gaza y Jordania. Desde que Israel renació el 14 de mayo de 1948, ha peleado repetidamente guerras y enfrentamientos con estas naciones para proteger el derecho del pueblo judío a existir. Según el Salmo 83, cuando esta profecía se cumpla por completo, Israel controlará a esos países vecinos, ya sea militarmente o a través de acuerdos de paz como los Acuerdos de Abraham, y así obtendrá un breve período de paz.

2) La Guerra de Gog-Magog (Ezequiel 38-39)

La segunda guerra que sigue se encuentra en Ezequiel 38–39. La Guerra de Gog-Magog es una de las guerras proféticas mejor descritas en toda la Biblia, abarcando dos capítulos completos. Esta emocionante guerra cambiará el mundo para siempre. 

La Guerra de Gog y Magog predice cómo Rusia, Irán, Turquía, Libia, todos esos países que terminan en “stán”, y otros países que forman un anillo exterior de naciones islámicas, guerrearán contra Israel. Israel parecerá ser invencible después de la Guerra del Salmo 83, por lo que todas esas naciones se unen en una coalición para intentar saquear y destruir Israel. 

¿Qué pasa? Estas hordas, estos ejércitos incontables; bueno, Israel no tiene ninguna posibilidad de hacerles frente. ¡Israel parece estar condenado!

Sin embargo, la Biblia revela que Dios hará Su aparición de nuevo en la tierra, no físicamente, sino que Él mismo aniquilará personalmente a las hordas invasoras, de modo que nadie pueda negar que Dios está detrás de este rescate divino. Dios interviene usando tipos de juicios bíblicos como fuego y azufre, haciendo que los ejércitos se vuelvan unos contra otros y sean diezmados por terremotos. Dios incluso hace llover fuego sobre las tierras de estas naciones invasoras. Toda la coalición de ejércitos islámicos, junto con Rusia, queda prácticamente destruida.

Para una religión que se basa en tener que destruir a los enemigos para honrar a Alá, y que luego Alá pierda todas y cada una de las guerras finales a lo grande, creo que estas guerras de los tiempos del fin van a tambalear al islam antes de que comience la Tribulación.

3) La Guerra Convencional de la Tribulación (Ap. 6).

La tercera guerra profética de tiempo del fin finalmente debería clavar el último clavo en el ataúd del islam.

A pesar del poder del islam en el mundo hoy, ésta no se menciona durante la Tribulación. Más bien, de la Biblia se deduce que durante la Tribulación existirán cuatro religiones. Primero, estará el cristianismo compuesto por esos santos de la Tribulación que aceptaron a Cristo después del Arrebatamiento. Segundo, el judaísmo. El Anticristo pasará gran parte de su tiempo persiguiendo a los santos de la Tribulación y a los judíos. Tercero, está la religión de la ramera de inicios de la Tribulación, formada por una mezcla de las religiones del mundo. Al principio ella parece estar a cargo, pero el Anticristo en realidad sólo la está usando para sus propios fines. Y cuarto, a mitad de la Tribulación, el Anticristo eliminará a todas las religiones rivales y se erigirá como el único objeto de adoración.

Ahora bien, si no puedes permitir que otra religión compita contigo, especialmente una religión militarista como el islam, que exige que no haya otras religiones aparte de ella, ¿qué haces con ella? Tienes que aniquilarla. Y, la mayoría no se da cuenta de que la mayoría de los musulmanes más grandes del mundo vive en Indonesia, Bangladesh y otros países orientales fuera de Oriente Medio. Así que, lo más probable es que el Anticristo pase el inicio de su reinado aniquilando el islam, para que no haya ningún rival que le impida establecerse como el verdadero gobernante global.

¡Qué trágico que 2,000 millones de personas mueran en la guerra convencional del Anticristo! Pero, después de esa guerra, el mapa islámico debería ser borrado por completo.

Conclusión

Al observar estas tres guerras bíblicas del tiempo del fin, sólo puedo concluir que al islam le queda poco futuro. Una guerra como la del Salmo 83 podría cumplirse en cualquier momento, inevitablemente con la destrucción de Damasco (véase Isaías 17 y Jeremías 49). La alianza de naciones de Gog-Magog ya existe. Europa es tan frágil que está lista para que un líder fuerte tome el control. Todo se ha alineado y está en su lugar. Estos eventos que sacuden al mundo podrían ocurrir literalmente en cualquier momento. 

Y así, según la Biblia, al islam le queda muy poco tiempo.


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)



Recurso Recomendado:

Las 9 Guerras de los Tiempos del Fin

miércoles, 4 de marzo de 2026

Purim y la Guerra Actual con Irán

 Tim Moore


El 3 de marzo de 2026, los judíos de todo el mundo conmemoraron Purim. Esto corresponde al 14 de Adar en el calendario judío.

Purim recuerda el desastre que casi le ocurrió a la Casa de Israel durante el reinado del Rey Asuero en el siglo V a. C. Muchos estudiosos creen que el nombre bíblico se refiere al rey de Persia que conocemos como Jerjes o Artajerjes. Lo que no se disputa es la narrativa contenida en el libro de Ester.

Durante el reinado de este poderoso rey de Persia (cuyo imperio se extendía desde la India hasta Etiopía—y claramente habría abarcado la tierra de Israel), una joven judía llamada Ester vivía en cautiverio en la ciudad capital de Susa. Cuando la reina del propio rey Asuero, Vasti, desagradó al soberano, él la apartó y buscó una nueva reina. En poco tiempo, Ester fue elevada al trono y su tío Mardoqueo salvó la vida del rey al revelar un complot.

Antagonismo Milenario

Dentro de la corte del rey había un hombre llamado Amán. Amán era descendiente de Agag, el rey de los amalecitas, a quien el profeta Samuel mató tras la desobediencia de Saúl. Dada la extensión del territorio y reino de Asuero, tiene sentido que un amalecita sirviera en su administración.

Cualquiera que esté familiarizado con el Antiguo Testamento recordará que Amalec fue el rey que atacó a Israel durante su éxodo de Egipto. Éxodo 17:8-16 describe cómo Israel prevalecía sólo cuando Aarón y Hur sostenían los brazos extendidos de Moisés. Josué condujo a los israelitas a la victoria, y luego Moisés declaró: “El SEÑOR lo ha jurado. El SEÑOR hará guerra contra Amalec de generación en generación” (Éxodo 17:16; NBLA). La finalidad de esa maldición fue reiterada en Deuteronomio 25:17-19:

Acuérdate de lo que hizo Amalec contigo en el camino, cuando salías de Egipto; de cómo te salió al encuentro en el camino, y te desbarató la retaguardia de todos los débiles que iban detrás de ti, cuando tú estabas cansado y trabajado; y no tuvo ningún temor de Dios. Por tanto, cuando Jehová tu Dios te dé descanso de todos tus enemigos alrededor, en la tierra que Jehová tu Dios te da por heredad para que la poseas, borrarás la memoria de Amalec de debajo del cielo; no lo olvides.

Podríamos preguntarnos, ¿por qué Amalec fue tan hostil hacia el pueblo de Dios, y por qué se negó a respetar al Dios de Abraham, Isaac y Jacob? La respuesta se encuentra en el ámbito espiritual, y en la realidad innegable de que Amalec era otro peón de Satanás—intentando una vez más acosar y erradicar al pueblo elegido por Dios.

Así que, muchas generaciones después, un descendiente sobreviviente de Amalec (y su igualmente antagonista sucesor, Agag) buscó eliminar a la Casa de Israel una vez más. Ester relata que la ofensa que aparentemente desencadenó la furia asesina de Amán fue un desaire percibido que Mardoqueo le hizo—una afrenta a su orgullo. Pero, una vez más, quienes tienen ojos para ver reconocen las dinámicas espirituales involucradas. El orgullo nunca es característico de un hijo de Dios; en cambio, refleja la arrogancia del antagonista infernal (Satanás) que motivó a Amán a buscar la destrucción de los judíos.

Purim recibe su nombre porque Amán buscó orientación a través de un sorteo (podríamos pensar en un dado o dados) para determinar su curso. Algunos antiguos consultaban a médiums o astrólogos. Los paganos modernos buscan sabiduría en cualquier lugar y con cualquier persona excepto Dios. En el caso de Amán, habiendo decidido en su corazón buscar la destrucción de los judíos (Ester 3:6), permitió que el purim (dados) determinara el momento de su malvado plan.

Cualquiera que haya leído Ester sabe que Mardoqueo animó a su joven sobrina recordándole que compartiría el destino de sus parientes judíos si no intervenía. También señaló: ¿Y quién sabe si para una ocasión como esta tú habrás llegado a ser reina?” (Ester 4:14). Al final, se descubrió el complot de Amán y fue colgado en el mismo patíbulo que había preparado para Mardoqueo y su pueblo. Las suertes que había echado y el odio que había sembrado resultaron ser su propia perdición.

Amánes Modernos

En los largos siglos que han seguido a la historia de Ester, muchos otros Amán han venido y se han ido. Sus nombres han sido tan variados como Herodes, Hitler, Hezbolá, Hamás y los hutíes. Cada individuo y grupo lleno de odio que ha buscado destruir la Casa de Israel también ha sido un instrumento de Satanás, intentando, y fracasando repetidamente en, servir a la voluntad de su maestro demoníaco.

Durante los últimos 47 años, el instigador de gran parte del odio antisemita que agita el Medio Oriente ha sido Irán—el estado-nación que es la Persia moderna. Otros, indudablemente, se han asociado con los ayatolás y mulás de esa república islámica. Aun así, el enfoque obstinado de sus líderes desde 1979 ha sido la erradicación de Israel, incluso a costa de la degradación y ruina del pueblo iraní. Este mismo triste patrón ha sido evidente en Gaza, desde el surgimiento de Hamás, y en Líbano, desde la infiltración de Hezbolá.

Ahora el mundo está observando mientras Irán es castigado tras la muerte de una versión moderna de Amán. El mismo espíritu de Amalec, Agag y Satanás ciertamente motivó al Ayatolá Jamenei, así como lo hizo con Jomeini antes que él. Expertos, críticos y analistas militares analizarán cada matiz de la guerra actual. Con respecto a Donald Trump y su decisión de cortar la cabeza de la serpiente iraní, sin duda acumularán críticas o se deleitarán con elogios según sus propias inclinaciones políticas. Pero nosotros, los que creemos que el Dios Todopoderoso establece reyes y derriba reinos, debemos reconocer que Su mano está obrando en el curso de la historia humana.

La antigua maldición sobre aquellos que maldicen a los descendientes de Abraham sigue en efecto. El pronunciamiento de la ira contra quienes buscan destruir a Israel es el mismo hoy que en los días de Amalec, Agag y Amán. Y, aunque Dios ha permitido que naciones antagonistas sirvan como instrumentos de disciplina y castigo (como lo hizo con Babilonia, los medopersas y Persia misma), Su ira finalmente se vuelve contra aquellos que se atreven a decir “¡Ajá!” contra Su Pueblo escogido y su tierra prometida (Ezequiel 25:1-7; 26:2-6; Salmos 40:15).

Regocíjense, Porque Nuestro Dios Salva

Incluso mientras la guerra arrecia, estamos llamados a orar por la paz de Jerusalén. También oramos por los enemigos de Israel, sabiendo que los impíos siempre se opondrán a Dios y a Su pueblo. Entonces, nuestra oración es por la salvación de millones de personas, tanto en Irán como en Israel.

En las palabras de Salmos 9:7, el ayatolá Jomeini, y todos aquellos que buscaron borrar a Israel de la faz de la Tierra, han regresado (o regresarán) al Seol; incluso todas las naciones que olvidan al Dios verdadero y viviente. Cualquiera que crea en las mentiras de Satanás y sirva como instrumento de su odio en la Tierra recibirá la justa recompensa por su misma rebelión contra Dios en el cumplimiento del tiempo.

Pero todos los que miran al Ungido de Israel, el León de la tribu de Judá, serán salvos. Esa promesa no se basa en dados, ni en suertes, ni en Purim, sino en la infalible Palabra de Dios. 

Veamos este conflicto actual desde la perspectiva clara de las Escrituras y sepamos que Dios no abandonará a aquellos a quienes Él ha llamado Sus amados. De hecho, como describe Sofonías 3:12-20, es el SEÑOR Dios quien se regocijará sobre Israel como un guerrero victorioso. Es Él quien se regocija con amor silencioso y se alegra con gritos de gozo. Y es Él quien tratará, a su vez, con todos los opresores de Israel.

Todos los que esperamos con ansias el regreso de Jesús debemos esperar en el Señor. Pero ya sabemos en quién hemos creído y que Él protegerá lo que le hemos confiado hasta ese día (2 Timoteo 1:12). Y, en anticipación a Su pronta regreso y Su poderosa mano extendida, proclamamos al mundo rebelde, que observa con miedo y temblor el cumplimiento de las promesas proféticas ante nuestros ojos en un tiempo como éste:

Este es nuestro Dios a quien hemos esperado para que nos salvara. Este es el Señor a quien hemos esperado; regocijémonos y alegrémonos en su salvación (Isaías 25:9).


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article:

Purim and the Present War with Iran

martes, 16 de diciembre de 2025

Por Qué los Cristianos Deben Despertar Ante la Amenaza del Islam Radical

Por Michael Youssef


Como cristiano copto nacido en Egipto y como persona que pasó años en el ámbito académico, incluyendo obtener un doctorado en la Universidad de Emory, en Atlanta, estudiando movimientos islámicos radicales, hablo con autoridad cuando advierto sobre la amenaza del islamismo, que está invadiendo abrumadoramente Occidente.

Durante décadas, he advertido que esta ideología no sólo es incompatible con la civilización occidental; rechaza por completo la coexistencia  y busca tomar el control. Ahora, los islamistas han formado una alianza impía con los marxistas, dos grupos que normalmente estarían enfrentados, pero que ahora se están uniendo en toda Europa y América del Norte con el propósito de causar estragos en Occidente. Su propósito final es construir una utopía en el desierto árabe del siglo VII a partir de los restos de la civilización occidental.

El Antisemitismo como Presagio

Los crímenes contra los judíos estadounidenses continúan en los titulares, desde el asesinato de la joven pareja en Washington, D.C., hasta el flagrante ataque antisemita de un migrante egipcio ilegal en Boulder, Colorado. Los judíos, sin embargo, son los canarios en la mina de carbón. El objetivo más grande, en el que se centran las miras de los islamistas radicales, es la civilización occidental.

Estos incidentes no son aislados; son presagios del caos alimentado por fronteras abiertas y la obstrucción judicial. Los cristianos y las personas con valores morales en todas partes deben despertar, discernir la verdad y reclamar nuestra cultura antes de que se pierda. Debemos compartir el Evangelio de Cristo con valentía. No te equivoques: incluso si los occidentales mismos no son conscientes de ello, la civilización occidental es el subproducto de la reforma cristiana del siglo XIV.

El objetivo del islam radical es claro: no compatibilidad, sino un califato global. En La Tercera Yihad, explico cómo se está llevando a cabo una guerra santa, no sólo con terror sino también con sigilo, y algunos incluso apuntan a imponer un Estado Islámico de América del Norte para 2050. Esta “tercera yihad”, a diferencia de la primera yihad impulsada por la espada (622-751) o la segunda yihad (1302-1922), utiliza nuestras libertades — migración, sistemas legales, influencia cultural — para infiltrarse y dominar. El llamado del Corán a la “hijrah” (yihad mediante la migración) insta a los musulmanes a difundir el islam, considerando la reubicación como sagrada.

En Europa, los cantos de “Alá da la victoria al islam en todas partes” acompañan a enclaves no asimilados. Los nueve millones de musulmanes de Francia, con tasas de natalidad que superan a las de los nativos diez a uno, están construyendo mezquitas y transformando la cultura, a menudo rechazando los valores occidentales. Los concilios de la Sharia en Gran Bretaña erosionan la soberanía, funcionando como sistemas legales paralelos. Esto no es integración; es conquista.

La Agenda del Islam

La violencia no es la única amenaza. Ahora enfrentamos la erosión cultural. Los islamistas radicales explotan nuestros sistemas.

En El Enemigo Oculto, noté: “El enemigo externo [el islamismo radical] busca un califato; el enemigo interno [los izquierdistas secularistas] borra los valores judeocristianos”. Su alianza es evidente: los izquierdistas, rechazando la verdad bíblica, defienden a los defensores de la Sharía como Linda Sarsour, que co-lideró la Marcha de las Mujeres de 2017 junto a defensores del aborto y de los derechos LGBTQ. La corrección política califica a los críticos de “islamófobos”, protegiendo este pacto. El vacío espiritual del secularismo—evidente desde el canto de Jesse Jackson en 1987, “¡La civilización occidental tiene que desaparecer!”—invita a los islamistas a llenar el vacío, usando la asistencia social, los tribunales y los medios para avanzar en su agenda. A medida que el cristianismo se desvanece, con las iglesias de Europa ahora convertidas en museos, el islamismo radical ve nuestra cultura como “fruta demasiado madura”, lista para ser conquistada.

Los eventos recientes subrayan lo que está en juego. El ataque en Nueva Orleans, inspirado en ISIS en enero de 2025, que dejó 14 muertos, expuso nuestra vulnerabilidad. En Chipre, las recientes protestas acusaron a Turquía de imponer el islam político, erosionando raíces seculares, lo que constituye una advertencia para Occidente. Las publicaciones en X (anteriormente Twitter) amplifican estas preocupaciones, denunciando la silenciosa expansión de la Sharía. Aplacar a los radicales, como hicimos antes de la victoria talibán en 2021, genera extremismo. Históricamente, los cristianos detuvieron las conquistas islámicas en Tours (732) y Viena (1683). La lucha de hoy es espiritual y cultural, sin embargo, muchos cristianos permanecen en silencio, intimidados por la “tolerancia”. Como he dicho antes, este engaño es “del abismo del infierno”. Justificar la no asimilación o las zonas de Sharía supone rendir nuestra herencia.

La crisis de fronteras abiertas amplifica esto. Durante más de cuatro años, las políticas laxas y los bloqueos judiciales han importado caos. El atacante de Boulder, un migrante ilegal, encarna el riesgo: la entrada sin control trae ideologías que alimentan el antisemitismo y la violencia. Si no hacemos cumplir las fronteras, veremos más tragedias como las de Washington D.C. y Boulder. El islam radical no está aquí para integrarse, está aquí para dominar, como confirman mis décadas estudiando sus trampas.

La Contraofensiva del Cristianismo

Entonces, ¿qué deben hacer los cristianos? Primero, acudir a la Palabra de Dios, no a los titulares. Segundo, evangelizar con valentía. Comprender la oscuridad del islam radical, pero amar a las personas musulmanas. El Evangelio es nuestro poder, por lo que debemos encontrar el valor para compartir a Cristo con los vecinos musulmanes. Tercero, fortalecer las iglesias. Los pastores deben predicar sin complejos, equipando a los creyentes para contrarrestar el secularismo y el islamismo. Las congregaciones deben discipular a las familias, orientar a los jóvenes y orar para que Dios actúe.

Lo que está en juego es eterno. En el Evangelio de Mateo, Jesús advirtió sobre lobos con piel de oveja. El islam radical oculta su dominio bajo la apariencia de tolerancia, pero su objetivo es un califato, no la coexistencia. El antisemitismo aumentará a medida que crezca la migración sin control. Sin embargo, la esperanza perdura. La iglesia primitiva se enfrentó a Roma y ganó almas a través del amor. Nosotros también podemos hacerlo. Cristianos, ¡levántense! Compartan el Evangelio, amen a los musulmanes, defiendan nuestra fe y exijan fronteras seguras.

El islam radical cuenta con nuestro silencio—demostremos que están equivocados.

(Nota: Nuestro colaborador invitado, el Dr. Michael Youssef, nació en Egipto y es pastor principal de la Iglesia de los Apóstoles, en Atlanta. Es autor de más de 50 libros y fundador de Leading the Way, un programa de radio que llega a 190 países. Apareció en el programa Cristo en la Profecía para hablar sobre la creciente amenaza de los bárbaros entre nosotros, basada en su libro, The Barbarians Are Here. Este artículo apareció por primera vez en DailyWire.com (4 de junio de 2025). Todavía es relevante y urgente, y se reimprime con el permiso del autor).

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article:

Recurso recomendado:

Libro: Islam y Cristianismo

jueves, 24 de octubre de 2024

La Furia de mis Adversarios (Parte 2 de 2)

  Por Tim Moore

En la Parte 1, proporcioné la historia y los antecedentes de Hamás y su odio antisemita hacia Israel, que culminó con su invasión de Israel el 7 de octubre de 2023 y la masacre de unos 1,400 ciudadanos israelíes. Ahora veremos el dónde, el por qué y la solución al ataque antisemita de Hamás contra el pueblo judío.

Dónde

A menudo le decimos a la gente que Israel es aproximadamente del tamaño de Nueva Jersey. Una mejor referencia podría ser el área metropolitana de Dallas-Fort Worth, tanto en tamaño como en población. Comparada incluso con Israel, Gaza es diminuta — poco más de 44 kilómetros cuadrados. (En comparación, Manhattan tiene casi 60 kilómetros cuadrados).

En términos de población, Gaza es el hogar de poco más de 2 millones de palestinos (Manhattan sólo tiene 1.6 millones). El hecho de que la atención mundial se centre en Israel y Gaza es un cumplimiento de la profecía bíblica. Zacarías previó que las naciones del mundo se obsesionarían con la tierra alrededor de Jerusalén, y que vendrían contra el pueblo judío reunido allí (Zacarías 12:2-3; 14:14-16).

Hoy en día, miles de millones de dólares en activos militares estadounidenses y miles de soldados, marineros, aviadores e infantes de marina estadounidenses están desplegados alrededor de Israel, ofreciendo una prueba demostrable de que Israel está una vez más en el centro de la atención mundial. Pero, la guerra que se libra en Gaza, y que amenaza con convertirse en un conflicto regional, ya está causando escaramuzas en todo el mundo.

En todas las naciones donde judíos y musulmanes han inmigrado, se han producido protestas y disturbios en las últimas semanas. Lo que comenzó como una efusión inicial de apoyo a Israel y solidaridad con el pueblo judío, se convirtió rápidamente en indignación antisemita. Y, en los lugares donde se encuentran poblaciones musulmanas considerables, la furia de Hamás ha tenido eco en el frenesí de sus partidarios sin remordimientos y sus compañeros de viaje.

Incluso aquí en Estados Unidos, los expertos en seguridad han advertido que las células durmientes terroristas, los agitadores palestinos y los individuos radicalizados están a punto de provocar su propia Intifada (levantamiento violento). A diferencia de las guerras pasadas, que en gran parte tuvieron lugar “allá” en tierras lejanas, la guerra contra los judíos y aquellos que apoyan al Estado judío se producirá dondequiera que vivan las masas incitadas a odiar al pueblo escogido de Dios.

Independientemente de la confusión que se avecina, podemos estar seguros de que el esfuerzo satánico para destruir a Israel fracasará. Dios prometió: Juntar “a los desterrados de Israel, y [reunir] a los dispersos de Judá de los cuatro extremos de la tierra” (Isaías 11:12). Y habiéndolos reunido, prometió: “Los plantaré en su tierra y nunca más serán arrancados de la tierra que yo les di” (Amós 9:15).

A pesar de la propaganda y las mentiras palestinas, el pueblo judío seguirá viviendo y prosperando en su tierra — la tierra que Dios le dio.

Por Qué

Además de la palabra profética de Dios con respecto a Ismael y sus descendientes, hay otro pasaje profético trágico que explica la animosidad incesante del pueblo “árabe” que vive en, y cerca de, Israel. Cuando la nación hebrea entró en la Tierra Prometida bajo el liderazgo de Josué, se les dijo que actuaran como agentes del juicio de Dios contra el pecado de los amorreos. Aquellos paganos habían ofendido a Dios al sacrificar incluso a sus hijos a dioses falsos.

Los hijos de Israel comenzaron con fuerza, pero pronto se cansaron de su tarea y se mezclaron con aquellos cananeos adoradores de ídolos. Entonces Dios declaró: “No los echaré de delante de vosotros, sino que serán azotes para vuestros costados, y sus dioses os serán tropezadero” (Jueces 2:3). El pueblo lloró cuando escuchó ese pronunciamiento y, más de 3,000 años después, sus descendientes todavía son acosados por espinas cercanas.

Gran parte de la antigua animosidad entre los hijos de Israel (Jacob) y Esaú (por no hablar de Ismael) se basa en el resentimiento y los celos. Debido a que Dios bendijo a Isaac en lugar de a Ismael, y otorgó una bendición a Jacob en lugar de a Esaú, los árabes no escogidos han estado celosos de los judíos escogidos. El islam no hizo más que echar leña al fuego. Mahoma autorizó el asesinato de judíos porque rechazaban su nueva religión de adorar a Alá.

Los palestinos llevan esa animosidad a nuevas alturas. Consideran que el Estado moderno de Israel es una catástrofe (llamada la Nakba en árabe). Marginados por el resto del mundo musulmán y utilizados como peones en la lucha de 75 años contra la “Entidad Sionista”, los palestinos han centrado su ira en los judíos en lugar de en sus parientes árabes — incluso cuando Estados árabes como Egipto, Jordania y Líbano los han abandonado y perseguido dramáticamente.

Irónicamente, a pesar de haber exportado disturbios y terror durante generaciones, los palestinos se han convertido en una causa célebre en muchas partes del mundo, mientras que los judíos han llegado a ser despreciados y odiados. Thomas Sowell dio una idea de esta tendencia cuando respondió a la pregunta de un amigo judío sobre por qué los judíos se han vuelto tan odiados. Sowell respondió que los judíos “no sólo tienen éxito, sino que lo hacen de una manera que es una amenaza para los egos de otras personas”. ¿Cuál es el consejo de Sowell para minimizar la hostilidad hacia los judíos? “Fracasar. Porque mientras tengas éxito, vas a ser odiado”.

La mentalidad de las personas tan consumidas por el odio está más allá de la comprensión de la mayoría de los occidentales. Al presenciar la ideología autodestructiva de aquellos que están decididos a destruir a Israel, Golda Meir dijo: “La paz llegará cuando los árabes amen a sus hijos más de lo que nos odian a nosotros”.

Esperando al Príncipe de Paz

Si bien la palabra Hamás es un acrónimo de la organización terrorista que controla Gaza, también es una palabra tanto en árabe como en hebreo. En árabe la palabra significa “celo que se manifiesta en furia exuberante”. En hebreo la palabra significa “violencia”. Muchos cristianos gentiles se sorprenderían al saber que la palabra realmente aparece en las Escrituras. Génesis 6:11 dice: “La tierra se corrompió delante de Dios, y estaba la tierra llena de hamás (violencia)”.

Jesús dijo en Mateo 24:37 que la venida del Hijo del Hombre será “como en los días de Noé”. Corrupto y lleno de violencia — suena como una descripción adecuada de nuestro mundo cansado de pecado.

Hace muchos siglos, el rey David también se encontró rodeado de enemigos que buscaban su vida. Comprendió el aguijón de la animosidad y el odio, y oró: “Líbrame de los que hacen iniquidad, y sálvame de hombres sanguinarios. Porque han puesto emboscada contra mi vida; hombres feroces me atacan” (Salmos 59:1-3).

En el Salmo 7 (un salmo apropiado que leí la mañana de los ataques de Hamás), David comenzó: “Oh Señor, Dios mío, en Ti me refugio; sálvame y líbrame de todos los que me persigue, no sea que desgarren mi vida cual león, y me destrocen sin que haya quien me libre” (v. 1-2). En el versículo 6 exclamó: Levántate, oh, Señor, en Tu ira; álzate contra de la furia de mis adversarios, y despiértate en favor mío; Tú has establecido juicio” (NLBLA). Y en los versículos 9-10, él dice: “Que se acabe la maldad de los impíos, pero establece Tú al justo, porque el Dios justo prueba los corazones y las mentes. Mi escudo está en Dios, que salva a los rectos de corazón”.

En otro gran testimonio de fe en el “Señor mi salvación”, David declaró: “Aunque un ejército acampe contra mí, no temerá mi corazón; aunque contra mí se levante guerra, yo estaré confiado” (Salmo 27:3). Concluye ese salmo de una manera que resuena en el corazón de todos los que esperan el pronto regreso de Jesús: “¡Espera en Jehová! ¡Esfuérzate y aliéntese tu corazón! ¡Sí, espera en Jehová!” (Salmos 27:14).

Seremos fuertes y valientes — mientras esperamos...


Vea también

Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article:

lunes, 30 de septiembre de 2024

La Furia de mis Adversarios (Parte 1 de 2)

 Por Tim Moore

En el musical clásico, El Violinista en el Tejado, Tevye mira al cielo y exclama: “Lo sé, lo sé. Somos Tu pueblo escogido. Pero, de vez en cuando, ¿no puedes elegir a alguien más?”.

La mayoría de nosotros nunca hemos sido odiados visceralmente por lo que somos. No hemos convivido con personas que proclaman que su mayor aspiración es erradicar nuestra nación y nuestras familias. Bienvenidos a la realidad de los judíos israelíes.

El 7 de octubre, la intención declarada de Hamás se llevó a cabo con resultados asesinos. Durante unas horas traumáticas, unos cuantos miles de terroristas de Hamás y otros oportunistas palestinos arrasaron el sur de Israel. Masacraron a más de 1,400 hombres, mujeres y niños; hirieron a decenas más y secuestraron a 242 personas — arrastrándolas de regreso a Gaza y encarcelándolas en un laberinto subterráneo de túneles del terror. Incluso ahora, el destino de esos rehenes sigue siendo exasperadamente incierto.

Para entender las implicaciones bíblicas y proféticas de este ataque —y de la resultante guerra en Gaza— tenemos que considerar el quién, el qué, el cuándo, el dónde y el por qué.

Quién

La organización terrorista detrás de esta atrocidad más reciente es Hamás. La palabra “Hamás” es un acrónimo de Harakat al-Muqawama al-Isamiya (Movimiento de Resistencia Islámica). Surgió en la década de 1980 como una escisión de la Hermandad Musulmana en Palestina. El clérigo palestino, Sheikh Ahmed Yassin, llevó el activismo militante de la Hermandad Musulmana de Egipto a Cisjordania y Gaza después de la Guerra de los Seis Días en 1967.

Después de la primera Intifada (lanzada por Yasser Arafat en 1987), Yassin afirmó la influencia política de Hamas, inicialmente — oponiéndose tanto a la Organización para la Liberación de Palestina de Arafat. como a la Yihad Islámica Palestina, pero demostrando su voluntad de participar en ataques dramáticamente más violentos contra Israel. En 1988, Hamás publicó sus estatutos, en los que prometía una lucha “muy grande y muy seria” contra los judíos. Se comprometió a vencer al enemigo para “levantar el estandarte de Alá sobre cada pulgada de Palestina”.

La obsesión decidida de Hamás — junto con Hezbolá en el Líbano y el Estado Islámico (o ISIS) — por aniquilar a los judíos, a veces ha llevado a rivalidades abiertas con sus compañeros musulmanes. Es por eso que Hamas compitió con Fatah (el brazo político de la Autoridad Palestina) por el control de la Franja de Gaza en 2005, cuando Israel retiró unilateralmente su ejército bajo la presión de la Administración Bush. Tras la muerte de Arafat, la Autoridad Palestina no fue rival para la ideología más extrema de Hamás. A medida que consolidaba el poder, los militantes de Hamás asesinaron a los líderes de Fatah. Es revelador que la mayoría de los palestinos de Gaza afirmaran el liderazgo radical de Hamás, entregando a Hamás el 56% de los escaños de su parlamento gazatí.


Casi de inmediato, Hamás demostró su intención de incitar a más violencia contra Israel. Rápidamente provocó la ira incluso de países árabes, incluidos Egipto, Arabia Saudita y Jordania. Egipto conocía de primera mano a la Hermandad Musulmana radical y su influencia desestabilizadora en su propio país, y no quería formar parte de una organización aún más peligrosa.

Avancemos hasta el pasado mes de octubre. Algunos en Occidente expresaron su conmoción por el hecho de que Hamás hubiera despilfarrado millones en ayuda destinada a beneficiar al pueblo de Gaza en su guerra contra Israel. Mientras los habitantes de Gaza viven en la miseria, los militantes de Hamás acumularon miles de cohetes, construyeron 300 millas de túneles terroristas y se prepararon para lanzar su ataque total contra Israel. Pero el portavoz de Hamás, Taher El-Nounou, fue bastante sincero cuando confesó: "El objetivo de Hamás no es gobernar Gaza y llevarle agua, electricidad y cosas así. Espero que el estado de guerra con Israel se vuelva permanente en todas las fronteras, y que el mundo árabe esté con nosotros”.

Aunque cargadas de sus propias divisiones internas, las principales naciones árabes que rodean a Israel se han negado a adoptar la posición radical de Hamás. De hecho, han dejado bastante claro que les gustaría que Israel extirpara este cáncer infeccioso. Las excepciones han incluido a Siria — un enemigo rabioso y de larga data de Israel, Yemen y Qatar. Qatar ha sido particularmente engañoso en todo momento, porque permite que los jefes de Hamás —Ismail Haniyeh, Moussa Abu Marzuk y Khaled Mashal— vivan en el lujo y la seguridad. Los medios de comunicación estadounidenses han informado de que esos tres líderes de Hamás tienen una fortuna de más de 11,000 millones de dólares. Se han enriquecido mientras relegan al pueblo palestino a campos de refugiados y a la pobreza, incluso mientras canalizan millones de dólares hacia el terrorismo contra Israel y Occidente.

Pero, a pesar de lo malvado que es Hamás, no está solo. Hezbolá ha invadido el sur del Líbano y tiene aún más armas, más combatientes y más apoyo del financiador de la mayor parte del terrorismo de Oriente Medio en la actualidad: Irán.

Desde una perspectiva bíblica, Hamás y Hezbolá se considerarían organizaciones árabes. Como tales, su linaje se remonta al hijo de Abraham, Ismael. En Génesis 16:11-12, Dios le dijo a Agar que su hijo sería un “asno montés” y que “su mano estará contra todos”. Hasta el día de hoy, esa palabra profética sigue viva en un proverbio árabe citado a menudo:

Yo contra mis hermanos. Mis hermanos y yo contra mis primos. Mi familia y yo contra la tribu. Yo y mi tribu contra el mundo.

Qué

Muchos de los detalles del 7 de octubre están bien establecidos. En un ataque sorprendentemente coordinado, militantes de Hamás perforaron la valla de seguridad que separa Israel de Gaza y arrasaron varias ciudades y pueblos israelíes. Rápidamente invadieron un puesto militar local y una estación de policía, dejando a la población civil prácticamente indefensa.

Mucha gente ha especulado sobre cómo Hamás pudo planear una misión tan complicada sin que las organizaciones de inteligencia israelíes se enteraran del plan. Pero la seguridad operativa de Hamás sólo fue superada por su audacia y sed de sangre. Utilizando tecnología de aviones no tripulados, parapentes, naves marítimas y pistoleros montados en motocicletas, los terroristas de Hamás primero cegaron el equipo de monitoreo electrónico y luego comenzaron su embestida asesina.

Una inevitable investigación israelí determinará cómo se produjo tal fallo de inteligencia. Desde el punto de vista militar, es obvio que la dependencia de Israel de equipos de alta tecnología y su presumida confianza en sí mismo frente a las constantes amenazas jactanciosas pero incumplidas han llevado a la complacencia. Hay otra actitud exclusivamente occidental que ciertamente estaba en juego: la incapacidad de reconocer que el enemigo es tan despiadado como sus palabras indican.

Por lo tanto, cuando la primera oleada de militantes cegó el equipo de vigilancia local de las FDI (y ya están circulando informes de que mujeres soldados de las FDI que vigilaban ese equipo advirtieron de un posible ataque, pero fueron ignoradas), las siguientes oleadas pudieron extenderse por toda la región de Israel que rodea Gaza sin resistencia.

Lo que también se ha hecho evidente en las últimas semanas es que decenas de civiles palestinos atravesaron las brechas en la valla fronteriza para cometer atrocidades. Algunas de las mutilaciones más horribles de israelíes muertos fueron a manos de esos civiles radicalizados de Gaza.

Una vez más, es difícil entender el odio que se incita desde el nacimiento. No podemos concebir enseñar a nuestros hijos que su mayor aspiración debe ser morir matando judíos. Pero esa es la ideología innegable de aquellos que aplaudieron cuando los terroristas de Hamás trajeron a Gaza a personas muertas, heridas e indefensas de su asalto a Israel.

Cuándo

Esta última guerra comenzó el 7 de octubre — exactamente 50 años y un día después de que las fuerzas egipcias y sirias lanzaran la Guerra de Yom Kippur — pero las repercusiones continúan hasta el día de hoy. Es probable que la guerra en Gaza continúe durante algún tiempo. Por su parte, Israel ha sido claro sobre su intención de destruir a Hamás, una hazaña que llevará meses o años lograr (si es que se puede hacer).

Lo que complica todas las guerras que Israel ha librado es la presión ejercida por el mundo en general. En 1948, el mundo no intervino cuando Israel fue amenazado con la aniquilación por cinco ejércitos árabes. En 1956, Gran Bretaña y Francia no impidieron que Israel se llevara la peor parte de los ataques de Egipto, a pesar de que habían instigado la guerra en un pacto secreto con Israel.

En 1967, el mundo no sintió ninguna compulsión a intervenir mientras Abdul Nassar afirmaba falsamente que estaba devastando a la nación judía. Pero obligó a Israel a detener la guerra después de seis días cuando se dio cuenta de que las fuerzas de Egipto, Siria y Jordania habían sido derrotadas tan estrepitosamente. Cuando se hizo evidente que Israel tenía la sartén por el mango, las Naciones Unidas insistieron en el cese de las hostilidades.

Incluso en 1973, Estados Unidos sólo intervino cuando se hizo evidente que Israel estaba en una situación tan desesperada que estaba considerando una opción nuclear. Y el resto del mundo sólo se preocupó y exigió un alto el fuego cuando Israel cambió el rumbo contra Egipto y Siria y se dirigía hacia El Cairo y Damasco.

Esta guerra no es diferente. La efusión de apoyo a Israel por parte de Occidente ya ha disminuido drásticamente. Estados Unidos y sus aliados europeos están bastante alarmados ante la posibilidad de que este conflicto se amplíe para abarcar todo Oriente Medio. Y todos están sumidos en protestas internas de agitadores musulmanes y progresistas ruidosos y violentos. Nuestro propio presidente Biden, quien declaró que “Estados Unidos apoya a Israel” cuando comenzaron su propia guerra justa, ha vacilado en su apoyo debido a la presión política de los izquierdistas en el Partido Demócrata. Incluso se ha disculpado por denunciar las mentiras de Hamás.

El autoproclamado Escuadrón” apoya a Hamás   

A mediados de noviembre, me enteré personalmente de que la Administración Biden estaba tratando de detener la transferencia de equipo defensivo, como chalecos antibalas y cascos, a ciudadanos israelíes. Hasta aquí llegó el apoyo a Israel.

Proféticamente, sabemos que el resto de la diáspora judía estará motivada para regresar a su hogar en Israel. Esta guerra puede desencadenar una aliá masiva. [Aliá = “Subir”, un judío que regresa a Israel] Pero también sabemos que todas las naciones del mundo vendrán en contra de Israel en los tiempos del fin. El aumento del antisemitismo en Occidente está proporcionando la motivación para que la diáspora regrese, y las arenas rápidamente cambiantes de la conveniencia política demuestran por qué las naciones se volverán contra el pueblo escogido de Dios cuando se reúnan plenamente en su antigua patria.

El ritmo acelerado de los acontecimientos mundiales es otra señal de que estamos viviendo en el Tiempos del Fin. Las guerras pronosticadas en las Escrituras pueden materializarse muy pronto — y en rápida sucesión.

Pero, este momento en el tiempo también demuestra que las ramificaciones de esta guerra se extienden mucho más allá de las fronteras de Gaza o Israel.

En la Parte 2, veremos el dónde, el por qué y la solución al ataque antisemita de Hamás contra el pueblo judío.

Vea también

Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article:

jueves, 4 de abril de 2024

Libro: Islam y Cristianismo – Conclusión

Conclusión

Por Dr. David R. Reagan

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Espero sinceramente que este libro le haya convencido más allá de toda duda de que el islam no es un camino hacia el único Dios verdadero, Yahvé. Sólo hay un camino hacia Dios, y es a través de la fe en Su Hijo, Jesús. Podemos estar seguros de esto porque Jesús es Dios encarnado (Mateo 3:16-17 y Juan 12:44-45), y Él dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie viene al Padre sino por mí” (Juan 14:6).

Concluyamos con una mirada resumida a las profundas diferencias entre el islam y el cristianismo — diferencias que son tan sustanciales, que dejan en claro que aquellos cristianos equivocados que buscan unificar las dos religiones en algo llamado “Crislam”, como ya lo ha hecho la Iglesia Católica, están realmente engañados. Todo lo cual me recuerda un comentario que escuché recientemente de un destacado maestro de profecía bíblica llamado Jeff Kinley: “Las personas que están engañadas no saben que están engañadas porque están engañadas.

Un Resumen de las Diferencias entre el Islam y el Cristianismo

La Biblia afirma ser la Palabra de Dios. 
El islam afirma que la Biblia está corrupta y que no se puede confiar en ella.


La Biblia enseña que el Dios Creador de este universo — revelado como Yahvé — es una trinidad de tres personas en una: Padre, Hijo y Espíritu Santo. 
El islam niega la trinidad y argumenta que Alá es un dios unitario.


La Biblia revela que el Espíritu Santo es una persona que es parte del Dios trino. 
El islam enseña que el Espíritu Santo es el arcángel Gabriel.

La Biblia dice que Jesús es el divino Hijo de Dios. 
El islam enseña que Jesús fue sólo un mensajero o profeta, y que Alá no tiene hijo.

La Biblia sostiene que Jesús murió en una cruz por los pecados de la humanidad. 
El islam niega que Jesús haya sido crucificado y, en cambio, argumenta que un impostor murió en su lugar.

La Biblia dice que Jesús un día regresará en gloria y majestad para reinar sobre todo el mundo desde Jerusalén por mil años. 
El islam enseña que Jesús regresará, pero como asistente del mesías islámico llamado Mahdi, y que Jesús reinará sólo por 40 años.

La Biblia insiste en que la salvación es por gracia a través de la fe en Jesús, y no por obras. 
El islam enseña que la salvación debe ganarse a través de las buenas obras o de la muerte en el campo de batalla mientras se lucha para defender o hacer avanzar el islam.

La Biblia enseña que aquellos que ponen su fe en Jesús pueden tener la seguridad absoluta de su salvación. 
El islam afirma que nadie puede estar seguro de su salvación. Más bien, todo depende de las obras y de la voluntad arbitraria de Alá.

La Biblia revela que Yahvé es un Dios Padre que es amoroso, compasivo y personal. 
El dios del islam, Alá, se revela en el Corán como distante, arbitrario, engañoso e impersonal. Nunca se hace referencia a él como “Padre”.

La Biblia revela a Jesús como divino, sin pecado, compasivo, amoroso y personal. 
El Corán y el Hadiz revelan a Mahoma como un polígamo, un pedófilo, un militante sediento de sangre y un dictador absoluto.

La Biblia deja claro que Yahvé ama al pueblo judío y tiene la intención de salvar a un gran remanente de ellos. 
El Corán enseña el odio hacia los judíos y aboga por su destrucción.

Resumen

Como puede ver, el cristianismo y el islam son totalmente incompatibles entre sí. No son dos caminos hacia el mismo Dios verdadero. Los musulmanes de este mundo están esclavizados a una religión demoníaca. Necesitan desesperadamente escuchar el Evangelio.

Aquellos que profesan ser cristianos, y que sostienen que los musulmanes tienen su propio camino hacia Dios, y que no es apropiado insistir en que pongan su fe en Jesús, los están amando directamente hasta el infierno. Si eres miembro de una iglesia que predica la tolerancia hacia el islam y está tratando de convencerte de que el islam es sólo otro camino hacia Dios, debes defender la verdad. Y si te ignoran, tienes que salir de esa iglesia lo más rápido posible.

Si eres musulmán, ten la seguridad de que Dios te ama y desea tu salvación. Él está dispuesto a perdonar y olvidar todos tus pecados y sellarte con Su Espíritu para la salvación eterna, si tan sólo te arrepientes de tus pecados, te acercas con fe y recibes a Jesús como tu Señor y Salvador.

Mahoma no murió por ti; Jesús lo hizo. Mahoma yace en una tumba; Jesús resucitó a la vida y vive hoy en Su cuerpo glorificado, sentado a la diestra de Su Padre en el trono de Su Padre en el Cielo, donde intercede en oración como Sumo Sacerdote por todos los que creen en Él.

Las señales de los tiempos indican claramente que un día, muy pronto, Jesús va a aparecer en los cielos por Su Iglesia, en lo que se llama el Rapto. Los que se queden atrás tendrán que enfrentar el terror del Anticristo.

No te arriesgues a quedarte atrás. No continúes en esclavitud a un falso profeta de una religión falsa que exige que te ganes tu salvación. Pon tu fe en el verdadero Jesús revelado en la Palabra de Yahvé, la Biblia, y entra en la gloriosa vida de libertad en Cristo Jesús.

Para libertad fue que Cristo nos hizo libres. Por tanto, permanezcan firmes, y no se sometan otra vez al yugo de esclavitud (Gálatas 5:1).

Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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miércoles, 3 de abril de 2024

Libro: Islam y Cristianismo – Capítulo 8 (parte 2 de 2)

Cómo Testificar a un Musulmán

Por Dr. David R. Reagan

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5. La Gracia de Dios

El islam es como ponerle grilletes a un musulmán. Lo sienten. Ellos lo saben. Un musulmán que se convirtió al cristianismo, explicó la razón de esto con las siguientes palabras:

El islam, sin embargo, es fundamentalmente una teología de obras y no de redención [eso es el cristianismo]. No hay un Jesús que expíe los pecados del hombre para liberarlo de la esclavitud de su vieja naturaleza. Su salvación depende de sus obras y de la misericordia de Dios. En realidad, la teología islámica aboga por una escatología basada en la recompensa en la que la vida eterna del hombre está determinada por su esfuerzo humano.

Debido a que el islam enseña la salvación por las buenas obras, cuando los cristianos enseñan a los musulmanes acerca de la “magnífica doctrina” de la gracia de Dios, se sienten aliviados. Se sienten abrumados al saber que no hay nada que nadie pueda hacer para salvarse, porque Dios lo hizo todo cuando Jesús murió por los pecados de la humanidad en la cruz.

Como los hermanos Caner saben de primera mano, “Para la mayoría de los conversos del islam, la obra terminada y expiatoria de Jesucristo en la cruz habla poderosamente [a los musulmanes]”. Los cristianos pueden mirar hacia atrás, al momento en que fueron salvos y recordar cómo se sintieron cuando se les quitó el peso de sus pecados y obras. Los musulmanes están buscando que se les quite ese peso de encima a ellos también.

Simbad, de la India, compartió su gozo al ser liberado de la carga de una salvación basada en obras:

Por supuesto, había pasado por todo el proceso de aprender sobre el islam y lo que se debe y no se debe hacer, y siempre había tratado de practicarlo, pero siempre estaba luchando, como si siempre estuviera cargando una gran carga sobre mi espalda, como si estuviera en una prisión. Después de irme, me sentí como si acabara de salir de la cárcel.

6. Una Relación con Dios

Aprender que uno puede tener una relación personal con Dios es una de las mejores maneras de alcanzar a un musulmán para Cristo. La doctrina islámica del tawhid declara que hay una brecha infranqueable entre el Creador y la creación, de modo que el hombre no puede conocer a Dios ni describirlo por el lenguaje humano.

Sin embargo, los cristianos disfrutan de una relación personal con Dios. Yahvé no es un ser distante e incognoscible al que no le importan y quiere que su muerte pruebe su fe. No, el Dios cristiano es un Padre Celestial que los ama y cuida de ellos (1 Pedro 5:6-7).

Abd Al-Masih, un apologista cristiano árabe, escribió en el siglo IX y declaró: “El acto redentor de Cristo en la cruz, que reconcilió al hombre y a la creación con Dios, y recuperó la relación perdida, restauró también la esperanza escatológica de todos los redimidos”.

Cynthia, de los Estados Unidos, habla del gozo de su nueva relación con su Salvador. Después de haber abandonado la fe cristiana de sus padres para convertirse en musulmana, siete años más tarde regresó a Jesús:

Mi temor a Alá se hizo tan intenso que esperaba contraer cáncer y, por lo tanto, ser castigada por mis pecados en la tierra en lugar de después de la muerte. Limpiaba mi cuerpo para orar tan obsesivamente que mis manos se agrietaban y ensangrentaban. Aun así, seguí creyendo en una religión que por fuera parecía tan moral y justa.

Entonces hice algo que les dije a mis padres y a mí mismo que nunca haría. Alquilé la película La Pasión de Cristo. Contuve las lágrimas que amenazaban con caer de mis ojos hasta la breve escena de la película en la que María Magdalena regresa al día en que Jesús era la única persona que la aceptaría y la amaría. Comencé a llorar cuando de repente me di cuenta de lo que mi madre había estado tratando de decirme durante años.

Finalmente, entendí que Dios me amaba y que no quería atraparme ni hacerme daño. Fue también en ese momento que supe que Alá no era Dios. Sentí el amor y la protección de Dios a mi alrededor. Ya no tenía miedo de vivir y ya no tenía miedo de morir. El mundo se veía tan hermoso y no podía dejar de agradecer a Dios por salvarme.

Sólo han pasado dos semanas desde que fui salvada por Jesucristo, y han sido las dos semanas más felices de mi vida. Cada día que me despierto estoy muy agradecida de que Dios nunca se haya separado de mi lado durante mi pausa de siete años. Siento que Él estaba esperando pacientemente mi regreso. Ahora vivo mi vida con una paz interior y un amor por Dios que no puedo expresar con palabras. Gracias, Jesús, por nunca dejarme.

7. Leer el Corán

Lo crea o no, otra forma de alejar a los musulmanes del islam es desafiarlos a leer el Corán. Internet está lleno de testimonios de ex musulmanes sobre cómo se quedaron atónitos cuando leyeron lo que dice el Corán. La mayoría testifica que estaban conmocionados por la degradación de las mujeres, su promoción del odio hacia los no musulmanes y sus llamamientos a la persecución e incluso al asesinato de cristianos y judíos.

Muchos, si no la mayoría, de los musulmanes simplemente nacen en la religión y la dan por sentada. Son como los católicos que nacen en una familia católica y se crían en la Iglesia Católica, pero nunca han leído la Biblia. Cuando se les desafía a hacerlo, a menudo se sorprenden de cómo las doctrinas de la iglesia no se ajustan a las Escrituras.

Éste es el testimonio de una chica iraní que se hace llamar Fars:

Dejé el islam por varias razones. Originalmente, porque mi abuela me envió a un mulá para aprender la oración islámica. Me enseñaron esto en árabe y, como persa, no entendía ni una palabra. Cuando le pregunté a este mulá qué diablos significaba y qué estaba diciendo, me dijo que no era importante que lo supiera, sólo que lo dijera con todo mi corazón. ¿Decir qué con todo mi corazón? Luego se quejó con mi abuela de que yo era demasiado inquisitiva para una niña y que debía “hablar conmigo”. ¡Lo que sea!

Finalmente compré una traducción al inglés del Corán y me horroricé. No es de extrañar que el mulá no quisiera que yo supiera lo que significaba todo aquello. Cuando le leí algunos de los pasajes en inglés a mi madre, ella se sorprendió con incredulidad. “¡Eso no puede estar bien!”. Ella no podía creerlo, y había sido musulmana toda su vida, y nunca supo exactamente lo que decía el Corán. Ella y mi hermana también han abandonado el islam.

Por lo tanto, si se encuentra con un musulmán que nunca ha leído el Corán, anímelo a hacerlo y luego ore para que el Espíritu Santo abra sus ojos al hecho de que ha sido engañado para poner su fe en una religión demoníaca.

Un Llamado a la Acción

Los cristianos a menudo temen compartir el Evangelio con los musulmanes. Sin embargo, los creyentes en Cristo pueden encontrar coraje y confianza cuando saben lo que el islam cree y cómo evangelizar adecuadamente al musulmán.

Como lo insinúa la profecía bíblica, el falso sistema islámico será inevitablemente destruido durante la Gran Tribulación. Pero muchos musulmanes pondrán su fe y confianza en Jesús durante ese tiempo y serán parte de las multitudes que serán bendecidas de vivir bajo el reinado de Jesús durante Su Reino Milenial aquí en la tierra. Así, leemos en Isaías 19:

22) En aquel día habrá una calzada desde Egipto hasta Asiria; los asirios entrarán en Egipto, y los egipcios en Asiria, y los egipcios adorarán junto a los asirios.

24) En aquel día Israel será tercero con Egipto y con Asiria, una bendición en medio de la tierra. 

25) Porque Yahvé de los Ejércitos los bendecirá diciendo: “¡Bendito es Egipto Mi pueblo, y Asiria obra de mis manos, e Israel mi heredad!”.

Hasta entonces, los cristianos deben seguir siendo testigos, compartiendo las Buenas Nuevas del Dios Todopoderoso y Salvador y Su gran salvación.

Lea la parte 1 aquí

Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

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