Mostrando entradas con la etiqueta Gentiles. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gentiles. Mostrar todas las entradas

martes, 6 de enero de 2026

Los Tiempos de los Gentiles

 Tim Moore

…Jerusalén será pisoteada por los gentiles hasta que se cumplan los tiempos de los gentiles”. – Lucas 21:24

A menudo es difícil reconocer dónde te encuentras o qué está sucediendo “en el momento”. Podemos reflexionar sobre el pasado, obteniendo una comprensión adicional a través de la experiencia. Y podemos meditar y anticipar lo que está por venir. Pero, en ese instante que transita continuamente y que llamamos presente, la perspectiva puede desvanecerse.

Incluso en el curso de la historia de la Iglesia, los acontecimientos significativos y los puntos clave de transición se reconocen mejor con perspectiva histórica. Ya sea las 95 Tesis de Lutero, diversos avivamientos trascendentales o un desliz hacia la apostasía, los cristianos que vivieron esos momentos no comprendían inicialmente la importancia de la época que estaban experimentando. Consideremos el testimonio de las Escrituras respecto a los hijos de Isacar. Aunque todo Israel vivía el mismo momento en el tiempo, fueron elogiados por su capacidad “de discernir los tiempos, para saber lo que Israel debía hacer” (1 Crónicas 12:32).

Reflexionando sobre los últimos 100 años, la mayor parte de la Iglesia gentil ha estado dormida. Aunque las Señales de los Tiempos se han multiplicado ante nuestros ojos—aumentando en frecuencia e intensidad, y convergiendo como nunca antes—la mayoría de los seguidores fieles de Cristo parecen ajenos a que la hora se está haciendo proféticamente tardía.

Judía o Gentil

¿Es la Iglesia judía o gentil? De hecho, es ambas. Pero, a lo largo de sus casi 2,000 años de historia, la Iglesia ha evolucionado de ser un cuerpo exclusivamente judío a ser predominantemente gentil. Tras la introducción del Evangelio en todo el Imperio Romano, la Iglesia creció exponencialmente entre las naciones gentiles del mundo. Lamentablemente, el número y el porcentaje de creyentes judíos disminuyó con los años.

El Concilio de Jerusalén, con los apóstoles discutiendo sobre los creyentes gentiles.

Ignoradas tanto por judíos como por gentiles fueron las palabras de Jesús a la mujer cananea (gentil): “No he sido enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel” (Mateo 15:24). El hecho de que luego respondiera a su fe (y a la de otros gentiles) afirmó que Él también ofrece gracia a todos los que acuden a Él. Pablo más tarde aclaró que el Evangelio es para “el judío en primer lugar, y también para el griego (gentil)” (Ro. 1:16 y 2:10). También nos exhortó a no ignorar un misterio: “que un endurecimiento parcial ha acontecido a Israel hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles” (Ro. 11:25). He sido testigo personalmente de un deshielo acelerado en la receptividad judía al Evangelio, lo que me indica que nos estamos acercando a la “plenitud de los gentiles” de la que Pablo escribió.

Durante la Era de la Iglesia, Pablo enfatizó que los seguidores gentiles de Cristo deberían ser intencionales en “hacer que los judíos tengan celos” de la fe que ahora tienen en el Dios de Abraham, Isaac y Jacob (Ro. 11:11). La totalidad de Romanos 9-11 señala el plan continuo de salvación de Dios para el pueblo judío, y su primacía como nación elegida según el pacto irrevocable que Él selló con Su propio juramento.

En pocas palabras, muchos cristianos gentiles malinterpretan la disciplina de Dios como una invalidación de Sus promesas. Al hacerlo, descuidan la enseñanza clara de la profecía bíblica y socavan su propia afirmación de creer en la Palabra de Dios.

La Advertencia... y la Promesa de Moisés

En Deuteronomio 28 y 29, Moisés advirtió lo que sucedería si los hijos de Israel se apartaban de Dios. Pronunciadas poco después de que Israel vagara 40 años en el desierto debido a su desobediencia en el Monte Sinaí, sus palabras resonaron profundamente en el pueblo. Pensaron: “Seguramente nuestros hijos y nuestros nietos aprenderán de las duras lecciones que hemos experimentado. Seguramente permanecerán fieles al Señor nuestro Dios”. Pero no lo hicieron.

Las maldiciones que Moisés predijo eran mucho más extensas y descriptivas incluso que las bendiciones prometidas por la fidelidad:

  • Dispersión
  • Persecución
  • Desolación

Todas las maldiciones que Moisés predijo (mucho más largas y descriptivas que incluso las bendiciones prometidas por la fidelidad) se cumplieron tras el rechazo generalizado del Mesías por parte de los judíos hace 2,000 años. Fueron esparcidos “de un extremo de la Tierra hasta el otro extremo de la Tierra” a partir del año 70 d. C. (Dt. 28:64). En esas tierras extranjeras y variadas, no encontraron descanso en su persecución, sino que se les dio “un corazón tembloroso, decaimiento de ojos y desesperación del alma” (Dt. 28:65). Para mediados del siglo XX, millones de judíos estaban viviendo la profecía de Deuteronomio 28:67: “Debido a lo que temerá tu corazón y por lo que verán tus ojos, dirás por la mañana: ‘¡Oh, si fuera de noche!’. Y dirás por la noche: ‘¡Oh, si fuera de mañana!’.

Incluso la Tierra se volvió desolada como lo profetizó Moisés. Privada de sus habitantes ordenados por Dios, se convirtió en “un desierto ardiente, no sembrado y estéril” (Dt. 29:23).

“’Te abandoné por un instante, pero con profunda compasión volveré a recogerte. Por un momento, en un arrebato de enojo, escondí mi rostro de ti; pero con amor eterno te tendré compasión’, dice el Señor, tu Redentor” (Isaías 54:7-8; NVI)

¿Por qué el Señor prometió reunir, restaurar, rejuvenecer y redimir a la Casa de Israel (un término proféticamente exacto de Ezequiel 36)? Para vindicar la santidad de Su propio gran Nombre (Ez. 36:23). Dios ha cumplido y cumplirá Sus promesas porque dio Su Palabra y Él es Dios. La evidencia de Su fidelidad a las promesas se acumuló a lo largo del siglo XX.

Fin de la Era de la Iglesia

Al hablar en iglesias de todo el país, he preguntado a cristianos experimentados que estaban vivos en 1948 y 1967 si recuerdan la emoción que rodeó los acontecimientos en Israel. Específicamente, ¿eran los seguidores gentiles de Cristo conscientes del significado profético del restablecimiento de Israel y de la recuperación por parte de los judíos de su antigua capital, Jerusalén?

Casi todos los que vivieron esos tiempos testificaron consistentemente que no hubo celebración, ni un “¡Ajá!”, ni siquiera una leve conciencia de que el reloj profético de Dios estaba acelerando. Sin una comprensión clara de las promesas de Dios a Israel, la mayoría de las personas no tenía realmente conciencia de lo que estaba sucediendo ante sus ojos.

Ciertamente, algunos cristianos gentiles sí comprendieron la importancia profética de esos eventos. Y en Israel, algunos judíos también eran muy conscientes de lo que Dios estaba haciendo en medio de ellos.

Cuando los paracaidistas de las FDI capturaron la Ciudad Vieja de Jerusalén del ejército jordano durante la Guerra de los Seis Días, tuvieron que preguntar cómo llegar al Muro Occidental a los dueños árabes de las tiendas. Se quedaron admirados ante el símbolo del patrimonio y anhelo judío—el sitio más sagrado del judaísmo hoy en día después del Monte del Templo. Las lágrimas corrían por sus rostros, pero incluso ellos no eran conscientes de la importancia profética de su logro. Un hombre sí lo era.

David Reagan describió ese momento de manera conmovedora:

El rabino Shlomo Goren, el rabino principal del ejército israelí, corrió hacia el muro y tocó el shofar. Luego, levantó la mano y dijo: “Les proclamo el comienzo de la Era Mesiánica.

Criado como judío ortodoxo, Goren entendía por las Escrituras que, cuando los judíos recuperaran el control de su antigua capital, Jerusalén, el tiempo de los gentiles estaría llegando a su fin y el Mesías vendría pronto. Respecto a los judíos, el Dr. Reagan concluyó: “No se van a sorprender por Su aparición. Se van a sorprender por Su identidad”.

David Ben Gurión proclamando el Estado de Israel, bajo el retrato de Theodor Herzl, 1948.

Aunque no podamos distinguir una línea clara de demarcación que separe la Era de la Iglesia de la Era Mesiánica en esta vida, hay pocas dudas de que la transición de una a otra ya ha comenzado.

Una Aceleración Profética

Después de casi 20 siglos, la justa ira de Dios (según Su descripción) hacia el pueblo judío comenzó a disminuir. Él escuchó sus gritos en los campos de concentración de Alemania y Polonia. Su corazón se conmovió por su persecución en Rusia y en todos los demás lugares a los que habían sido dispersados. Y comenzó a traerlos de regreso a su anhelada patria.

Con la readquisición por parte de los judíos de su antigua capital, parece que los tiempos de los gentiles están llegando a su fin. Jerusalén verá más drama y trauma cuando el Anticristo exija adoración en el templo reconstruido y las naciones del mundo rodeen la ciudad. Parafraseando a Winston Churchill, junio de 1967 no es el fin, sino, quizás, más bien el comienzo del fin.

Hasta que suene la trompeta y Jesús descienda del Cielo con un clamor para reunir a los suyos (los muertos en Cristo y los vivos que permanezcan), continuará la Era de la Iglesia. Tanto judíos como gentiles que expresen fe creyente en el Señor Jesucristo serán añadidos a la Iglesia. Y Su última orden permanente sigue en efecto: ocuparnos hasta ser relevados, evangelizar mientras aún haya tiempo, y permanecer vigilantes; porque nuestra Redención se acerca.

Ya seas judío o gentil, oro para que estés listo para recibir a nuestro Novio que pronto regresará.


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Read in Lamplighter

domingo, 1 de marzo de 2015

Daniel: Sus Profecías del Tiempo del Fin (en pdf)

Haga clic sobre la imagen para ir a la página de descarga.

Para poder descargar y leer este documento, necesitará tener instalado el programa Adobe Reader. Descárguelo gratuitamente en el siguente enlace:


Sus oraciones y ofrendas harán posible que sigamos adelante con la labor que nos ha sido encomendada por el Señor. Si siente de parte de Dios apoyar este ministerio, visite nuestra página de Ofrendas.

jueves, 14 de julio de 2011

Estudio Bíblico Mesiánico: ¿Por qué está Dios salvando a los gentiles hoy?



He aquí que vienen días, dice Jehová, en los cuales haré nuevo pacto con la casa de Israel y con la casa de Judá - Jeremías 31:31

En siglos recientes, la cuestión ha sido si Dios está salvando a los judíos hoy, pero en las congregaciones del primer siglo, el verdadero asunto era: ¿Está Dios salvando a los gentiles? Y si es así, ¿por qué?

Introducción – Deuteronomio 32:8-9

Cuando el Altísimo hizo heredar a las naciones, Cuando hizo dividir a los hijos de los hombres, Estableció los límites de los pueblos Según el número de los hijos de Israel. Porque la porción de Jehová es su pueblo; Jacob la heredad que le tocó.

Dios tiene un programa profético general y este programa profético está subdividido en tres planes diferentes: Dios tiene un plan para Israel; tiene un plan para la Iglesia y tiene un plan para las naciones gentiles. Sin embargo, todos los tres planes de Dios de Su programa profético general se centran alrededor del pueblo judío hasta el punto que, como Moisés escribe en estos versos, cuando Dios estableció providencialmente las que posteriormente llegarían a ser las fronteras de las diversas naciones, esto estuvo basado de alguna forma en el número de judíos que jugarían un papel en la historia de esa nación

En el verso 8, Moisés llama a Dios el Altísimo. Según Génesis 14:18-20, cada vez que Dios es llamado el Altísimo, esto lo hace resaltar como el dueño de los cielos y de la tierra. Así pues, como Poseedor de esta tierra, Él puede subdividirla como desee y dar cualquier porción de la tierra a cualquier nación o tribu o pueblo que Él escoja. Pero cuando lo hizo, estableciendo providencialmente las que eventualmente se convertirían en las fronteras de los Estados Unidos de América, eso de alguna forma estuvo basado en el número de judíos que jugarían un papel en la historia estadounidense.

El verso 9 declara: Porque la porción del SEÑOR es su pueblo; Jacob es su herencia asignada. Entonces, si Dios tiene un programa para la salvación gentil, eso también de alguna forma debe estar conectado con Su programa para el pueblo judío. Hay dos razones para la salvación gentil y ambas tienen una conexión directa con el plan y el programa de Dios para el pueblo judío. La primera, tomar de entre los gentiles un pueblo para Su Nombre y, la segunda, provocar a celo a los judíos.

I. Tomar de entre los gentiles un pueblo para Su Nombre – Hechos 15:13-18

Durante los primeros siete capítulos del Libro de los Hechos, el Evangelio sólo permaneció dentro del mundo judío, pero las cosas comenzaron a cambiar con el apedreamiento de Esteban. En el capítulo 8, el Evangelio salió a los samaritanos. Esto creó algo de sorpresa en la Congregación de Jerusalén, pero debido a que había algo de ascendencia judía de los samaritanos, eventualmente esto fue aceptable. Entonces en el capítulo 9, Dios salvó a Pablo y lo llamó para ser el Apóstol a los Gentiles. En el capítulo 10, Él usó primeramente a Pedro para abrir la puerta del Cuerpo a los gentiles incircuncisos. Eso causó el primer revuelo en Jerusalén, así que en el capítulo 11, cuando Pedro explicó que tuvo que ser obediente a una visión que había recibido, la controversia se calmó. Pero en los capítulos 13 y 14, mientras Pablo y Bernabé fueron enviados y comenzaron a plantar iglesias que eran principalmente gentiles, y formadas por gentiles incircuncisos, esto agitó la controversia de nuevo.

Así que en el capítulo 15, el primer Concilio de la Iglesia se reunió en Jerusalén para discutir el tema concerniente a la salvación gentil: ¿Son los gentiles salvos simplemente sobre la base de la gracia por medio de la fe o también deben circuncidarse y guardar la Ley? Después de que Pedro y Pablo dieron su testimonio, Santiago, el líder de la congregación, se puso de pie para dar su veredicto final en Hechos 15:13-18: Y cuando ellos callaron, Jacobo respondió diciendo: Varones hermanos, oídme. Simón ha contado cómo Dios visitó por primera vez a los gentiles, para tomar de ellos pueblo para su nombre. Y con esto concuerdan las palabras de los profetas, como está escrito: Después de esto volveré y reedificaré el tabernáculo de David, que está caído; Y repararé sus ruinas, y lo volveré a levantar, para que el resto de los hombres busque al Señor, y todos los gentiles, sobre los cuales es invocado mi nombre, dice el Señor, que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos.

La frase clave está en el verso 14: para tomar de ellos [los gentiles] pueblo para su nombre, que es la primera razón para la salvación gentil.

A. La situación antes de Hechos 2

Desde el momento en que el pueblo judío empezó a multiplicarse después de Abraham, Isaac y Jacob, siempre hubo dos Israel. Había la totalidad de Israel, lo que quiere decir todos los judíos, todos los que eran descendientes de Abraham, Isaac y Jacob. Pero dentro del gran Israel, estaba el pequeño Israel que los profetas llamaron el Remanente de Israel. En Gálatas 6:16, Pablo llama a esto el Israel de Dios. Era ese segmento del pueblo judío el que creyó que Dios se había revelado por medio de Moisés y los profetas. Isaías 8:14-16 señala que lo que dividió al Remanente del no Remanente era su actitud hacia la Ley y los Profetas: el Remanente creyó lo que Dios había revelado mientras que el no Remanente rechazó lo que Dios había revelado y se dedicó a la idolatría y el ocultismo. Isaías también predijo que cuando Emanuel finalmente llegara, Él sería el nuevo punto de división entre el Remanente y el no Remanente: el Remanente aceptaría a Emanuel, pero el no Remanente lo rechazaría.

Este programa continúa con el Nuevo Testamento, así que Pablo escribe en Romanos 11:5-6 que aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia. Y efectivamente, lo que hoy separa al Remanente del no Remanente es que el Remanente cree en el hecho de que Jesús es el Mesías, pero el no Remanente lo rechaza (Romanos 11:1-14: I Pedro 2:1-10). Ese programa no ha cambiado, pero lo que ha sido añadido es que ahora Dios tiene un arreglo similar con los gentiles. El Remanente es el pueblo de Dios de entre Israel que espiritualmente son un pueblo para Su Nombre, y ahora Dios tendrá un pueblo de entre los gentiles para que también sean un pueblo para Su Nombre. Habrá personas judías que creen y gentiles que creen, unidos en este Cuerpo. Pero los creyentes judíos tienen una doble nacionalidad en que son miembros de el Israel de Dios y miembros de la Iglesia también.

B. La Misión Mesiánica según el Antiguo Testamento

Si los primeros creyentes judíos hubieran entendido un poco mejor la misión mesiánica del Antiguo Testamento, el hecho que Dios tendría un programa de salvación gentil que surge estrictamente por gracia por medio de la fe, aparte de la circuncisión, aparte de la Ley, no hubieran sido tomados por sorpresa.

Ya en Génesis 12:3, cuando Dios hizo Su pacto con Abraham, Él dijo: serán benditas en ti todas las familias de la tierra. Ésta es la primera aparición del Pacto Abrahámico y Dios hizo una promesa en él de que algún día las bendiciones espirituales del Pacto Abrahámico se extenderían a los gentiles. El Pacto Abrahámico contenía promesas físicas y promesas espirituales. Mientras que las promesas físicas estaban limitadas sólo al pueblo judío, las promesas espirituales iban a extenderse a los gentiles.

Los Profetas declararon que el Mesías sería el medio por el cual estas promesas se extenderían a los gentiles.

1. Los Beneficiarios – Isaías 42:1, 6

El título favorito de Isaías para el Mesías es el Siervo del Señor o el Siervo de Jehová. Él tiene muchos pasajes acerca del “Siervo del Señor” a lo largo de su libro. Un ejemplo está en el capítulo 42:1 y 6.

El verso 1 declara: He aquí mi siervo, yo le sostendré; mi escogido, en quien mi alma tiene contentamiento; he puesto sobre él mi Espíritu; él traerá justicia a las naciones.

El verso 6 declara: Yo Jehová te he llamado en justicia, y te sostendré por la mano; te guardaré y te pondré por pacto al pueblo, por luz de las naciones.

En el verso 1, Isaías señala que parte de la misión mesiánica incluía: traer justicia, justificación, a los gentiles. En el verso 6, él declara que la misión mesiánica iba a beneficiar a dos pueblos diferentes. En primer lugar, Él va a ser por pacto al pueblo en que el Mesías será el Único en cumplir todas las promesas de los pactos de Dios al pueblo judío. En segundo lugar, Él también será luz de las naciones. Lo que Isaías no declara aquí es la secuencia cronológica en la que esto ocurrirá, sólo que ambas cosas ocurrirán.

2. La Secuencia Cronológica – Isaías 49:1-13

Los versos 1-4 describen al Mesías en su etapa de desaliento debido al rechazo de Israel a Sus afirmaciones mesiánicas. El mejor lugar para colocar el cumplimiento de estos versos es hacerlos parte de Su agonía en Getsemaní. Mientras que los escritores de los Evangelios resaltan un aspecto de Su agonía, Isaías revela otro aspecto: Él agonizó por el rechazo de Israel a sus afirmaciones mesiánicas. Desde una perspectiva humana, esto implicaría que Su misión mesiánica terminó en fracaso. Según el relato de Lucas de la agonía en Getsemaní en Lucas 22:39-46, un mensaje llega al Mesías de parte de Dios el Padre en ese momento, por medio de un ángel.

El mensaje está en los versos 5-6: Ahora pues, dice Jehová, el que me formó desde el vientre para ser su siervo, para hacer volver a él a Jacob y para congregarle a Israel (porque estimado seré en los ojos de Jehová, y el Dios mío será mi fuerza); dice: Poco es para mí que tú seas mi siervo para levantar las tribus de Jacob, y para que restaures el remanente de Israel; también te di por luz de las naciones, para que seas mi salvación hasta lo postrero de la tierra.

El mensaje del ángel al Mesías es: mientras que Su meta es efectuar la restauración final de Israel, ésa no iba a ser la totalidad de la misión mesiánica. Esto por sí solo habría muy poco o una misión muy sencilla para que el Mesías sólo fuera el Restaurador de Israel. De esta forma, el Mesías será mi [de Dios] salvación hasta lo postrero de la tierra. La declaración figurativa, lo postrero de la tierra, se refiere al gran mundo gentil y también se usa en Hechos 1:8. Dios tenía una misión más amplia que incluía que el Mesías fuera luz a las naciones. Así que en el programa de Dios, el Mesías vendría y sería rechazado por Su propio pueblo, pero como resultado de ese rechazo, Él luego se convertiría en luz a las naciones. Eso cumplirá la primera parte de la misión mesiánica de acuerdo con Isaías 42:6.

Eventualmente, el periodo en el que Él sería luz a los gentiles acabaría y las profecías del verso 8 proseguirán: Así dijo Jehová: En tiempo aceptable te oí, y en el día de salvación te ayudé; y te guardaré, y te daré por pacto al pueblo, para que restaures la tierra, para que heredes asoladas heredades.

En algún momento, el programa en el que Él sería luz a las naciones llegará a su término y Él comenzará a tratar con Israel otra vez, hasta que Israel como nación lo acepte. Entonces Él será por pacto al pueblo;  Él restaurará todo el pueblo a la Tierra y dará toda la Tierra al pueblo. En cuanto a la secuencia cronológica, Él primero sería luz a las naciones, y luego Él será por pacto al pueblo. La secuencia cronológica dada aquí por Isaías 49 es la misma que Romanos 9-11.

La salvación de los gentiles siempre ha sido parte de la misión mesiánica del Antiguo Testamento, y si sólo los creyentes judíos hubieran reconocido esto, no hubieran sido tomados por sorpresa. Lo que el Antiguo Testamento dijo que pasaría, el Nuevo Testamento dice que pasó.

C. El Llamamiento de los Gentiles – Romanos 9:1-24

En los versos 1-23, Pablo afirma que lo que Isaías dijo proféticamente, ahora ha sido cumplido. Él señala que el rechazo de Israel al Mesías no tomó a Dios por sorpresa; fue parte del plan divino. Como señala el verso 6, mientras que la mayoría de Israel lo rechaza, aún hay un Remanente de Israel que lo acepta y ellos son el verdadero Israel.

Pero el rechazo era una parte importante del plan divino, ya que de este modo, el mensaje de salvación salió a los gentiles como declara Pablo en el verso 24: …esto es, a nosotros, no sólo de los judíos, sino también de los gentiles?

A medida que Pablo desarrolla esto, él señala que Dios no es sólo el Dios de los judíos, Él es también el Dios de los gentiles. Como el Dios de los judíos, Él tendría un programa de salvación judía, pero por la misma razón, siendo el Dios de los gentiles, Él también tendría un programa de salvación gentil. Pablo declara que ahora este programa de salvación gentil ha iniciado en serio y, efectivamente, para el tiempo en que escribió esta epístola, los creyentes gentiles ya estaban superando en número a los creyentes judíos.

D. Partícipes: La Posición de los Gentiles

Eso condujo naturalmente a la siguiente pregunta: “Ahora que Dios está salvando a los gentiles en su incircuncisión debido a que ponen su fe en la muerte y resurrección del Mesías por sus pecados, ¿cuál es la posición de los gentiles en conexión con el pueblo judío, y cuál es la posición de los gentiles particularmente en conexión con los pactos judíos?”

Desde Agustín, unos de los primeros padres de la Iglesia, la enseñanza común en relación con la posición de los gentiles ha sido que la Iglesia se ha apoderado de los pactos de Israel. Esta enseñanza es declarada en dos formas diferentes. Una forma en la que ésta es presentada es que cuando Israel rechazó al Mesías, Dios transfirió todas las promesas de los pactos a la Iglesia, por consiguiente, es una teología de transferencia. Una forma más común para expresar esto hoy en día es que la Iglesia ha reemplazado a Israel en la relación de pacto con Dios, por lo tanto, es una teología de reemplazo. Por lo tanto, los pactos están siendo cumplidos en, por, o por medio de la Iglesia y, por lo tanto, no existe ningún futuro étnico especial para el pueblo judío. Sin embargo, aun ellos mismos se dan cuenta que la Iglesia no está cumpliendo literalmente estas promesas y profecías de los pactos, así que afirman que estas promesas y profecías deben ser interpretadas alegóricamente. Afirman que cuando la Biblia habla acerca de reunir al pueblo judío en la Tierra, esto no significa una restauración literal de los judíos de regreso a la Tierra de Israel, sino que esto debe interpretarse alegóricamente como que Dios está reuniendo a Sus elegidos en la Iglesia. Así es cómo interpretan muchas de estas “profecías de reunión”. Así que desde su perspectiva, la Iglesia se ha apoderado de los pactos de Israel.

1. En relación con la pared intermedia de separación

El apóstol describe la posición de los gentiles como partícipes en relación con la pared intermedia de separación en Efesios 2:11-16: Por tanto, acordaos de que en otro tiempo vosotros, los gentiles en cuanto a la carne, erais llamados incircuncisión por la llamada circuncisión hecha con mano en la carne. En aquel tiempo estabais sin Cristo, alejados de la ciudadanía de Israel y ajenos a los pactos de la promesa, sin esperanza y sin Dios en el mundo. Pero ahora en Cristo Jesús, vosotros que en otro tiempo estabais lejos, habéis sido hechos cercanos por la sangre de Cristo. Porque él es nuestra paz, que de ambos pueblos hizo uno, derribando la pared intermedia de separación, aboliendo en su carne las enemistades, la ley de los mandamientos expresados en ordenanzas, para crear en sí mismo de los dos un solo y nuevo hombre, haciendo la paz, y mediante la cruz reconciliar con Dios a ambos en un solo cuerpo, matando en ella las enemistades.

Pablo señala que Dios hizo ciertas promesas de pacto al pueblo judío. En el verso 12, la palabra pactos es plural debido a que está tratando con los cuatro pactos eternos e incondicionales que Dios ha hecho con el pueblo judío: el Pacto Abrahámico, el Pacto de la Tierra, el Pacto Davídico y el Nuevo Pacto. Las bendiciones de Dios están mediadas por estos cuatro pactos. Él también señala que Dios hizo un quinto pacto con el pueblo judío, pero a diferencia de los otros cuatro, el Pacto Mosaico, que contiene la Ley Mosaica, era condicional y temporal. Entre los propósitos de la Ley Mosaica, el propósito que él aborda aquí, era servir como una pared intermedia de separación para mantener a los gentiles como gentiles lejos de disfrutar las bendiciones espirituales de los pactos judíos. Mientras la Ley Mosaica estuviera vigente, si un gentil deseaba participar de las promesas y bendiciones de los pactos, tendría que haber sido sometido a la conversión al Judaísmo Mosaico, circuncidarse, tomar sobre sí las obligaciones de la Ley y vivir como un judío tenía que vivir bajo la Ley. Así que los gentiles como prosélitos al Judaísmo Mosaico se podían beneficiar, pero no los gentiles como gentiles. Entre los logros de la muerte del Mesías es que esta pared intermedia de separación…la ley de los mandamientos fue derribada. Tal como declara Pablo en otra parte, “la Ley fue hecha inoperante”.

El resultado de esto es descrito en detalle en Efesios 3:5-6: …que en otras generaciones no se dio a conocer a los hijos de los hombres, como ahora es revelado a sus santos apóstoles y profetas por el Espíritu: que los gentiles son coherederos y miembros del mismo cuerpo, y copartícipes de la promesa en Cristo Jesús por medio del evangelio.

La palabra clave para la posición de los gentiles es la palabra partícipe.

Lo que Pablo no dice es que los gentiles se han convertido en “apoderados” de la promesa, tal como la teología del reemplazo enseña, pero lo que sí dice es que se han convertido en partícipes de la promesa. La palabra promesa es singular dado que él está enfatizando la promesa espiritual clave de salvación por gracia por medio de la fe en la persona del Mesías. La posición de los gentiles, entonces, es la de participar de las bendiciones espirituales de los pactos judíos. Ellos no participan de las bendiciones físicas, sino que participan de las bendiciones espirituales.

2. En relación con el Árbol de Olivo

En Romanos 11:16-24, Pablo da su famosa ilustración del árbol de olivo para enseñar la misma cosa que enseñó en Efesios 2-3. El árbol de olivo no representa a Israel; Israel está representado por las ramas naturales. Israel es el dueño del olivo y por esa razón no puede ser el árbol mismo, dado que se hace una distinción entre el dueño y aquello que es poseído. El olivo no representa a la Iglesia o a los gentiles; los gentiles están representados por las ramas silvestres. El olivo representa el lugar de las bendiciones espirituales, arraigado en los Patriarcas y el Pacto Abrahámico.

Hay dos tipos de ramas participando de las bendiciones del árbol según el verso 17: Pues si algunas de las ramas fueron desgajadas, y tú, siendo olivo silvestre, has sido injertado en lugar de ellas, y has sido hecho participante de la raíz y de la rica savia del olivo.

Una vez más, Pablo usó el término partícipe para mostrar cómo se relacionan los gentiles con las bendiciones espirituales de los Pactos judíos: los creyentes judíos y gentiles ahora participan de la raíz y de la rica savia, o las bendiciones del olivo.

De nuevo, el árbol de olivo no es Israel, pero Israel es el dueño del árbol según el verso 24: Porque si tú fuiste cortado del que por naturaleza es olivo silvestre, y contra naturaleza fuiste injertado en el buen olivo, ¿cuánto más éstos, que son las ramas naturales, serán injertados en su propio olivo?

Al decir su propio olivo, Pablo muestra que el árbol mismo no es Israel, sino que Israel es el dueño del árbol. La posición de los gentiles es la de participar de las bendiciones espirituales judías de los pactos judíos.

E. La Responsabilidad de los Gentiles – Romanos 15:25-27

Mas ahora voy a Jerusalén para ministrar a los santos. Porque Macedonia y Acaya tuvieron a bien hacer una ofrenda para los pobres que hay entre los santos que están en Jerusalén. Pues les pareció bueno, y son deudores a ellos; porque si los gentiles han sido hechos participantes de sus bienes espirituales, deben también ellos ministrarles de los materiales.

Ésta es la tercera vez que Pablo usa el término participante, pero ahora hace una clara distinción entre las bendiciones espirituales y las físicas. Ahora los creyentes gentiles han sido hecho participantes de sus bienes espirituales [judíos]. Tan pronto como un gentil se convierte en un creyente, cae en deuda. Afortunadamente, Pablo también describe en detalle cómo pueden pagar esta deuda: compartiendo materialmente con ministerios judíos.

La responsabilidad gentil aquí aplica tanto individualmente como corporativamente. Corporativamente, cuando las iglesias determinan sus programas de apoyo a las misiones a medida que crecen, deberían iniciar apoyando a un ministerio judío. Individualmente, cuando los gentiles empiezan a proyectar su apoyo a las misiones, deberían iniciar apoyando a un ministerio judío. Compartiendo materialmente con ministerios judíos es la forma en la que los creyentes gentiles pueden pagar sus deudas. Qué ministerio uno decide apoyar es un asunto privado entre el dador y el Señor, pero la obligación de apoyar un ministerio judío se enseña claramente aquí: los gentiles se han convertido en participantes de las bendiciones espirituales judías y, por lo tanto, tienen la responsabilidad de compartir materialmente con ministerios judíos.

F. El Momento del Llamado a los Gentiles – Romanos 11:25-27

Tal como ya se ha indicado en Isaías 49, después de que el Mesías es la luz a los gentiles por un tiempo, ese programa llegará a su fin y luego Dios se volverá al pueblo judío y los traerá a la fe salvadora. Pablo selecciona ese mismo tema en Romanos 11:25-26: Porque no quiero, hermanos, que ignoréis este misterio, para que no seáis arrogantes en cuanto a vosotros mismos: que ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles; y luego todo Israel será salvo.

Pablo no quiere que los creyentes gentiles sean ignorantes acerca de dos cosas. En primer lugar, el endurecimiento de Israel es parcial debido a que aún hay personas judías que están llegando a creer en el hecho de que Jesús es el Mesías. En segundo lugar, este endurecimiento de Israel es temporal, hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles. La palabra griega para plenitud significa un “número determinado”. Dios tiene un número determinado de gentiles que Él pretende traer al Cuerpo. Él no ha determinado cuál es ese número determinado, por lo tanto, la Iglesia deberá seguir siendo testigo y compartiendo hasta que ese número determinado sea alcanzado. En ese momento, el programa finaliza y eso es esencialmente cuando el Rapto ocurra. En ese punto, Dios comenzará a tratar con Israel otra vez hasta que todo Israel sea salvo. Isaías 49 ya ha profetizado que en ese tiempo Él restaurará todo el pueblo a la Tierra y Él restaurará toda la Tierra al pueblo.

Esto no significa que todos los judíos de todos los tiempos serán salvados, sino todos los judíos de un periodo de tiempo específico, el cual es después de la plenitud de los gentiles. De acuerdo con Zacarías 13:5-8, dos tercios de la población judía morirán en la Tribulación y un tercio sobrevivirá. El tercio completo que sobreviva vendrá en su totalidad a la fe salvadora; éste es el todo Israel que será salvo. Así pues, la primera razón para la salvación gentil, llamar de entre los gentiles un pueblo para Su Nombre, conducirá en última instancia a la salvación nacional de Israel una vez que la plenitud de los gentiles haya entrado.

II. Provocar a celo a los judíos – Romanos 11:11-14

Digo, pues: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? En ninguna manera; pero por su transgresión vino la salvación a los gentiles, para provocarles a celos. Y si su transgresión es la riqueza del mundo, y su defección la riqueza de los gentiles, ¿cuánto más su plena restauración? Porque a vosotros hablo, gentiles. Por cuanto yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio, por si en alguna manera pueda provocar a celos a los de mi sangre, y hacer salvos a algunos de ellos.

La segunda razón para la salvación gentil es provocar a celo a los judíos. Pablo inicia con la pregunta en el verso 11: ¿Han tropezado los de Israel para que cayesen? La palabra griega para caer significa “caer irrevocablemente”, en lo que se refiere a no ser capaz de volver a levantarse. Anteriormente, en Romanos 9:30-33, Pablo dijo que Israel tropezó. Ahora la pregunta es, “¿Tropezaron con el propósito de caer irrevocablemente?” La respuesta surge rápidamente: En ninguna manera. En el griego, ésta es la forma más firme para decir: “No”. Es la negación griega más fuerte. Literalmente, significa, “¡De ninguna manera!” En cambio, por medio del tropiezo de Israel, vino la salvación a los gentiles, pero el propósito de la salvación gentil aquí es provocar a celo a los judíos.

A. La Etimología

Toda la frase “provocar a celo” comprende sólo una palabra griega, parazeilao, la cual es una combinación de dos palabras griegas. La primera parte de la palabra es para, que significa, “hacerse al lado de”. La segunda parte de la palabra es zeilos, el origen de la palabra española “celo”. El significado raíz de zeilos es “inflamar”, “quemar”, “hervir”, “poner al rojo vivo”. A partir del significado raíz, hay tres significados derivados: “ser celoso”, “tener envidia”, o como se usa aquí, “tener celos”.

B. El Significado

Cuando estas dos palabras son puestas una junta a la otra, enseñan que un creyente gentil debe ponerse al lado, para, de un judío incrédulo y vivir una vida tal y ser un testigo verbal consistente tal, que eventualmente la persona judía empieza a quemarse y a arder con celo, zeilos, hasta que finalmente dice, “¿Qué está haciendo este gentil con mi Mesías?” y él mismo se convierte en un creyente. Es lamentable que la Iglesia haya hecho más para provocar a los judíos a ira que a celos. Mientras que la Iglesia ha fracasado en cumplir con este llamado, los gentiles individuales no han fracasado. Más de una encuesta se ha realizado entre los creyentes judíos, especialmente en América del Norte. Cuando se hizo la pregunta, “¿Fue conducido al Señor por un creyente judío o por un creyente gentil?”, no tan sólo una pequeña mayoría, sino que la vasta mayoría dijo que fueron conducidos al Señor por un creyente judío que los provocó a celo.

Debe recordarse que nadie es salvado por cómo alguien más vive. A menudo la gente trata de ser “espiritual” acerca de su desobediencia con respecto a su testimonio a los judíos afirmando, “Bueno, llevaré una vida cristiana en frente de ellos y eventualmente me preguntarán lo que me hace diferente y les podré decir”. Pero su vecino judío nunca se acerca a preguntarles el porqué son diferentes. Así como Pablo dijo anteriormente en Romanos 10:17: Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios. Mientras que la forma en que alguien vive debe conformarse a lo que cree y a lo que predica y enseña, eventualmente, debe haber una presentación del Evangelio para que esa persona sepa exactamente lo que debe creer para recibir la salvación.

Debido a que la segunda razón de la salvación gentil es provocar a celo a los judíos, en los versos 13-14 Pablo declara que está encantado, que se gloría del hecho de que Dios lo llamó al evangelismo gentil. ¿Por qué está tan feliz de que Dios lo llamó a hacer evangelismo gentil? ¿Es debido a que es mucho más fácil? Puede ser más fácil, pero ésa no es la razón que él da. Pablo fue entrenado para ser un rabino judío, alguien que usaba la lógica rabínica, y aquí hay un ejemplo. Pablo está encantado de que Dios lo llamó para hacer evangelismo gentil porque entre más gentiles conduzca él al Señor, habrá tanto más gentiles para provocar a celo a los judíos y, por lo tanto, habrá tanto más judíos que también vendrán a la fe. Ésa es una buena lógica judía.

C. El Propósito

En los versos 1-10, Pablo hizo la afirmación de que aun hoy hay creyentes judíos viniendo a la fe. El verso 5 declara: Así también aun en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia.

Pero ahora, en este tiempo, el punto de los versos 11-14 es la forma principal en la que Dios hará que el pueblo judío crea en el Mesías: al ser provocado a celo por creyentes gentiles que testifican y viven sus vidas en conformidad con lo que testifican.

D. La Responsabilidad Gentil

La responsabilidad gentil es provocar a los judíos a celo, tanto por la forma en que viven como por el testimonio verbal del Evangelio, y no provocar a ira a los judíos.

Conclusión

De acuerdo con Deuteronomio 32:8-9, las dos razones para la salvación gentil están conectadas con el plan y el programa de Dios para el pueblo judío. La primera razón es tomar de entre los gentiles un pueblo para Su Nombre, lo cual conducirá en última instancia a la salvación nacional de Israel cuando la plenitud de los gentiles haya entrado. La segunda razón de la salvación gentil es provocar a celo a los judíos, lo que conducirá a la salvación del Remanente del tiempo presente, a medida que el pueblo judío se convierte en creyentes y se convierte en miembros de el Israel de Dios hoy.

Artículos relacionados:
EBM: La Iglesia y los Judíos
EBM: La Trinidad EBM: Dios el Padre
EBM: Los Tres Tipos de Oración
EBM: Los Resultados de la Muerte del Mesías
Dios y los Judíos
El Error de la Teología del Reemplazo

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article:
Why is God saving Gentiles today? (in PDF)

Ariel Ministries (ariel.org)
Share/Bookmark