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jueves, 15 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 6

Salmos 23: Nuestro Amoroso Pastor

El Mesías como Nuestro Sumo Sacerdote


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Llegamos ahora al más amado de todos los Salmos — a menudo conocido como “El Salmo del Pastor.” Es una obra maestra de diseño y expresión poética que ha traído consuelo, paz y esperanza a millones.

Henry Ward Beecher (1813-1887), clérigo congregacionalista estadounidense, compuso las siguientes palabras conmovedoras sobre el Salmo 23:

Ha apaciguado más penas que toda la filosofía del mundo.

Ha relegado a su calabozo más pensamientos criminales, más dudas oscuras, más penas traicioneras, que arenas en la orilla del mar.

Ha consolado a la noble multitud de los pobres. Ha infundido valor al ejército de los desanimados.

Ha derramado bálsamo y consuelo en el corazón de los enfermos, de los cautivos en las mazmorras, de las viudas en sus penas punzantes, de los huérfanos en su soledad.

Los soldados moribundos han muerto con más facilidad al escucharlo; los hospitales más lúgubres se han iluminado; ha visitado al prisionero, ha roto sus cadenas. Ha hecho al esclavo cristiano moribundo más libre que su amo.

Cantará a tus hijos y a los míos, y a los hijos de tus hijos, a través de todas las generaciones; y no plegará sus alas hasta que el último peregrino esté a salvo y el tiempo haya terminado; y entonces volará de regreso al seno de Dios, de donde surgió, y seguirá resonando, mezclado con todos esos sonidos de gozo celestial que hacen del cielo música para siempre.9

El gran teólogo reformado, James Montgomery Boice, (1938-2000) resumió el Salmo 23 de manera más sucinta cuando escribió:10

Millones de personas han memorizado este salmo, incluso aquellos que apenas conocen otros pasajes de las Escrituras. Los pastores lo han utilizado para consolar a quienes atraviesan duras pruebas personales, sufren enfermedades o están muriendo. Para algunos, las palabras de este salmo han sido las últimas que han pronunciado en su vida.

El ministro escocés Colin Smith (1958), pastor emérito de la Orchard Evangelical Free Church, con seis sedes en el área de Chicago, condensó su resumen del salmo en cuatro frases perspicaces:11

El Salmo 23 trata sobre el Señor. Cada línea habla de quién es Él y lo que hace. También habla de nosotros. Cada línea habla de nosotros y de lo que nos corresponde cuando pertenecemos al Señor.

Un Salmo Mesiánico

El Salmo 23 presenta al Mesías en su papel actual como nuestro Sumo Sacerdote, quien funge como nuestro Mediador ante el trono de Dios. También lo revela como el Gran Pastor de la Iglesia, atendiendo todas las necesidades de los creyentes a través del Espíritu Santo.

En Hebreos capítulo 4, el autor presenta a Jesús hoy como nuestro “gran sumo sacerdote” (Hebreos 4):

14) Por tanto, teniendo un gran Sumo sacerdote que traspasó los cielos, Jesús el Hijo de Dios, retengamos nuestra profesión. 

15) No tenemos un sumo sacerdote que no pueda compadecerse de nuestras debilidades, sino uno que fue tentado en todo según nuestra semejanza, pero sin pecado. 

16) Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro.

En los versículos finales de la carta a los Hebreos, el autor se refiere a Jesús como el “gran Pastor de las ovejas” (Hebreos 13):

20) El Dios de paz levantó de entre los muertos al gran Pastor de las ovejas, a nuestro Señor Jesús, por la sangre del pacto eterno. 

21) Que él los capacite en todo lo bueno para hacer su voluntad. Y que, por medio de Jesucristo, Dios cumpla en nosotros lo que le agrada. A él sea la gloria por siempre jamás. Amén.

El Símbolo del Pastor

La imagen de Dios como pastor es una metáfora que se utiliza frecuentemente en las Escrituras. Por ejemplo, cuando Jacob estaba bendiciendo a sus hijos, se refirió al “Fuete de Jacob” como el “Pastor, la Roca de Israel” (Gn. 49:24). Aquí hay algunos otros ejemplos de referencias a Dios como Pastor:

  • En Salmos 28:9, David le pidió al Señor que cuidara al pueblo de Israel para siempre.
  • En Salmos 78:52, Asaf se refiere a que Dios guía a Su pueblo como ovejas y los conduce en el desierto “como a un rebaño”.
  • En Salmos 79:13, Asaf dice que el pueblo del Señor es “las ovejas de Su prado”.
  • El Salmo 80 comienza con Asaf clamando: “Pastor de Israel, escucha”.
  • Salomón, en Eclesiastés 12:11, dice que las palabras de los sabios son pronunciadas por “un Pastor”.
  • Isaías 40:11 nos dice que Dios cuidará de Su rebaño, Israel, como “Pastor”.
  • En Miqueas 7:14, el profeta clama al Señor: “apacienta a tu pueblo”.
  • En Zacarías 13:7, hay una profecía sobre el Mesías que dice que cuando “Mi Pastor” (el Mesías; LBLA) sea herido, las ovejas [Sus discípulos] se dispersarán.

Este tema del Pastor como referencia al Mesías continúa en el Nuevo Testamento. En Juan 10, Jesús se refiere a Sí mismo dos veces como el “Buen Pastor” (vv. 11 y 14). Pedro llama a Jesús “el Pastor y Obispo de vuestras almas” (1 P. 2:25). Y en el capítulo final de su primera epístola, Pedro llama a Jesús el “pastor supremo” (1 P. 5:4; NVI).


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 5. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 


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martes, 13 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 5

Salmos 22: Nuestro Salvador Sufriente

La Profecía más Asombrosa de los Salmos


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Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro… — 2 Pedro 1:19


Hay muchas razones para estudiar la profecía bíblica. Una de las más importantes es que valida a Jesús como Dios encarnado.

Hay más de 300 profecías sobre la Primera Venida del Mesías en las Escrituras hebreas. Ciento nueve de estas son separadas y distintas. Las probabilidades de que sólo siete se cumplan accidentalmente en la vida de una persona son de 1 en 10^17, o una en cien cuatrillones. Todas las 109 —no sólo 7— se cumplieron en la vida de Jesús.8

La profecía bíblica también nos ayuda a comprender mejor a Jesús, a comprender quién era y qué hizo. 

Una de las profecías más notables sobre el Mesías se encuentra en el Salmo 22. Este salmo fue escrito por David, hijo de Isaí, mil años antes del nacimiento de Jesús.

Un Grito de Desesperación

1) Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?
¿Por qué estás tan lejos de mi salvación
y de las palabras de mi clamor?

2) Dios mío, clamo de día y no respondes;
y de noche no hay para mí descanso.

El salmo comienza con un grito agonizante de desesperación. David clama: “¿Dónde estás, Dios?”. Lamenta el hecho de que, aunque ha estado buscando la ayuda del Señor, tanto de día como de noche, todo lo que ha recibido como respuesta es silencio.

¿Alguna vez has tenido esa experiencia? Si ora regularmente, la ha tenido. Sucede porque Dios contesta las oraciones de tres maneras: Sí, No y Espera. Podemos lidiar con “Sí” y “No”. Es la espera lo que desgasta nuestros nervios. Por lo general, deseamos gratificación instantánea, en lugar de la voluntad de Dios en Su tiempo perfecto.

David había experimentado este sentimiento antes. Un ejemplo se puede encontrar en el Salmo 6:

6)Me he consumido a fuerza de gemir;
de llanto inundo mi lecho todas las noches,
riego mi cama con mis lágrimas.

7) Mis ojos están gastados de sufrir;
se han envejecido a causa de todos mis angustiadores.

Este tipo de declaración no es evidencia de una pérdida de fe. El salmista ni siquiera se molestaría en clamar a Dios si hubiera perdido su fe. Es más una expresión de impaciencia y una verbalización de un sentimiento de desesperación.

Una Reafirmación de Fe

De hecho, después de lanzar su grito de desesperación, David inmediatamente reafirma su fe en Dios. Se recuerda a sí mismo de la fidelidad de Dios:

3) Pero tú eres santo,
tú que habitas entre las alabanzas de Israel.

4) En ti esperaron nuestros padres;
esperaron y tú los libraste.

5) Clamaron a ti y fueron librados;
confiaron en ti y no fueron avergonzados.

Como para preservar su cordura en medio de su sufrimiento, el salmista se recuerda a sí mismo la fidelidad de Dios para responder a las necesidades desesperadas de sus antepasados.

Un Misterio

Ahora bien, una cosa es que David clame a Dios desesperado en su frágil humanidad, pero ¿cómo se puede explicar el hecho de que Jesús, el Hijo de Dios, exclamó el mismo grito lastimero mientras estaba colgado en la cruz?

Cerca de la hora novena [3 P. M.], Jesús clamó a gran voz, diciendo: “Elí, Elí, ¿lama sabactani?» (que significa: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”). — Mateo 27:46

Una vez más, ¿cómo se pueden explicar tales palabras que salen de la boca del Hijo de Dios? Creo que, al igual que con David, esta expresión no estaba relacionada con una pérdida de fe. Más bien, fue un grito desesperado de agonía inexpresable y lamento por la separación de Dios Padre que Jesús experimentó en la Cruz.

Sufrimiento Espiritual

Verán, el mayor sufrimiento que Jesús experimentó en su pasión no fue físico o emocional—fue espiritual.

Piénsalo: Él había experimentado eternamente una perfecta comunión de amor con Dios el Padre. Entonces, de repente, esa dulce comunión se rompió porque sus pecados y los míos fueron puestos sobre Jesús, y la ira de Dios, que merecemos, fue derramada sobre el Hijo. Así es como el apóstol Pablo lo expresó en 2 Corintios 5:21:

Al que no conoció pecado, [Dios el Padre] por nosotros lo hizo pecado [al Hijo], para que nosotros seamos justicia de Dios en él.

Una vez más, por un breve momento, la comunión perfecta entre el Padre y el Hijo se rompió porque nuestros pecados fueron puestos sobre Jesús, y la santidad de Dios no puede tolerar el pecado. Dios el Padre tuvo que darle la espalda a Su Hijo, lo que llevó a Jesús a clamar desde lo más profundo de Su alma: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”.


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 5. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 


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jueves, 8 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 4

Salmos 24: Una Puerta a la Profecía

Una Fascinante Confirmación Histórica


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La Puerta Oriental en la antigua ciudad amurallada de Jerusalén tiene un lugar muy especial en mi corazón, ya que fue esa puerta la que Dios usó para abrir mis ojos a Su Palabra Profética.

Era el año 1967. La ocasión fue la Guerra de los Seis Días. 

Mientras el destino del nuevo Estado de Israel pendía de un hilo, yo buscaba diariamente en los periódicos cualquier información que pudiera encontrar acerca de la guerra. El punto de inflexión llegó el 7 de junio, cuando el ejército israelí atravesó la Puerta del León y devolvió el control de la ciudad antigua de Jerusalén al pueblo judío por primera vez en 1,897 años.

Una Declaración Misteriosa

Al día siguiente leí un fascinante relato acerca de uno de los grupos de comandos judíos que habían estado involucrados en el asalto a la ciudad. El artículo afirmaba que algunos miembros del grupo habían sugerido agarrar fuera de guardia a los defensores jordanos, al volar la sellada Puerta Oriental. Pero el líder del grupo, un judío ortodoxo, había protestado vehementemente la idea, declarando que “la Puerta Oriental sólo puede ser abierta cuando el Mesías venga”. 

Esa declaración llamó mi atención. Me pregunté acerca de qué estaba hablando el individuo. No sabía nada acerca de la Puerta Oriental, excepto que era la única puerta de la ciudad que conducía directamente al Monte del Templo. No estaba al tanto de que estaba sellada, ni tampoco sabía que su apertura estaba relacionada bíblicamente con el regreso del Mesías.

Una Profecía Extraordinaria

Decidí investigar un poco acerca del asunto, y esa decisión inició mi estudio de la profecía bíblica. Había estado asistiendo a la iglesia durante 30 años, pero, al igual que la mayoría de los cristianos, no sabía nada acerca de la profecía bíblica. El tema era generalmente ignorado por los predicadores de la iglesia en la que crecí.

Mi concordancia me dirigió rápidamente al pasaje al que el judío ortodoxo se había referido. Lo encontré en Ezequiel 44. El contexto es un recorrido sobrenatural del futuro Templo del Milenio que el Señor le está dando a Ezequiel (40:1-3).

En el capítulo 43, el Señor le da a Ezequiel una visión de la gloria de Dios entrando al Templo Milenial desde el este, a través de la Puerta Oriental. El Señor entonces le dice a Ezequiel: “La voz me dijo: «Hijo de hombre, éste es el lugar de mi trono, el lugar donde posaré las plantas de mis pies…” (43:7).

El Señor le revela entonces a Ezequiel que la Puerta Oriental estará cerrada al público durante el Milenio sólo estará disponible para una persona descrita como “el príncipe” (Ez. 44:2-3; LBLA).

La identidad de este príncipe es uno de los misterios de la profecía bíblica. Ciertamente no es el Mesías, porque ofrece un sacrificio por el pecado para sí mismo (Ez.  45:22) y tiene hijos (46:16). Algunos han especulado que podría ser el rey David, pero David tendrá un cuerpo glorificado y sin pecado durante el Milenio, por lo que no necesitaría un sacrificio por el pecado. Lo más probable es que sea un regente del rey David, un príncipe encarnado descendiente de David.

Un Pre-Cumplimiento en Tipo

Las profecías bíblicas a menudo tienen un cumplimiento previo en un tipo simbólico antes de su cumplimiento real en la historia. Un buen ejemplo es Antíoco Epífanes, que era un tipo simbólico del Anticristo. Otro ejemplo sería la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C., que fue un tipo simbólico de la destrucción que Jerusalén experimentará durante la Gran Tribulación.

De igual modo, creo que la profecía de Ezequiel 44:1 fue pre-cumplida simbólicamente hace casi 500 años, en 1517, cuando los turcos conquistaron Jerusalén bajo el liderazgo de Solimán el Magnífico. Él ordenó que las antiguas murallas de la ciudad fueran reconstruidas y, en medio de este proyecto de reconstrucción, por alguna razón desconocida, ordenó que la Puerta Oriental fuera sellada con piedras.

Abundan las leyendas en cuanto al por qué Solimán cerró la Puerta. La más creíble es que mientras las murallas estaban siendo reconstruidas, un rumor recorrió Jerusalén de que el Mesías venía. Solimán convocó a algunos rabinos judíos y les pidió que le dijeran acerca del Mesías. Ellos describieron al Mesías como un gran líder militar que sería enviado por Dios desde el Este. Él entraría por la Puerta Oriental y liberaría la ciudad del control extranjero.

Solimán decidió entonces poner fin a las esperanzas judías, al ordenar que la Puerta Oriental fuera sellada. También puso un cementerio musulmán en frente de la Puerta, creyendo que ningún santo judío se contaminaría a sí mismo caminando a través de un cementerio musulmán.

Una Profecía Relacionada

Los judíos creen que la Puerta Oriental permanecerá cerrada hasta que regrese el Mesías. Creo que tienen razón.

Salmos 24:7-10 contiene una profecía sobre el regreso del Señor que está relacionada con la Puerta Oriental. Dice lo siguiente:

7) ¡Alzad, puertas, vuestras cabezas!
    ¡Alzaos vosotras, puertas eternas,
    y entrará el Rey de gloria!

8) ¿Quién es este Rey de gloria?
    ¡Jehová el fuerte y valiente,
   Jehová el poderoso en batalla!

9) ¡Alzad, puertas, vuestras cabezas!
    ¡Alzaos vosotras, puertas eternas,
    y entrará el Rey de gloria!

10) ¿Quién es este Rey de gloria?
     ¡Es Jehová de los ejércitos!
     ¡Él es el Rey de gloria! Selah

Esto es claramente imagen de la Segunda Venida. El Señor regresa como un Rey listo para la batalla. Y cuando regrese, las puertas de una de las puertas de la Ciudad Vieja de Jerusalén se abrirán para recibirlo. Creo que esto habla de la Puerta Oriental, que ahora está cerrada, ya que el Mesías siempre es descrito en las profecías de la Segunda Venida regresando del este. Por ejemplo, en el pasaje de la Segunda Venida en Isaías 63:1-6, el Mesías se presenta llegando a Jerusalén desde la dirección de Edom y Bozra — áreas al este.

Un Símbolo Profético

La Puerta Oriental ha permanecido sellada cerca de 500 años, y el cementerio musulmán aún bloquea la entrada. La antigua ciudad amurallada tiene 8 puertas, y la Puerta Oriental, y sólo ella, está sellada — tal como fue profetizado en Ezequiel 44. El mundo llamaría a eso una “coincidencia sorprendente”. Yo lo llamo una “Diosidencia”.

Creo que la Puerta Oriental es prueba irrefutable de que la Biblia es la Palabra de Dios. Su sellado es una evidencia clara que estamos viviendo en los tiempos del fin. La Puerta aguarda el regreso del Mesías. Entonces, y sólo entonces, será abierta.

Una Visión Emocionante

Tengo una visión de cómo será ese glorioso día. Está relacionada con la Primera Venida del Señor. Creo que Jesús va a repetir Su entrada triunfal a Jerusalén cuando regrese.

Cuando vino la primera vez, Jesús cabalgó en un asno desde el Monte de los Olivos hacia el Valle del Cedrón y hasta la Puerta Oriental, donde entró al Monte del Templo para Sus últimos días de enseñanza. Mientras hacía ese viaje, el Valle del Cedrón se llenó de miles de admiradores que habían escuchado sobre de la resurrección de Lázaro. Ondeaban hojas de palma y cantaban, “¡Hosanna al Hijo de David!”. A los pocos días, muchos de aquella multitud voluble estaban gritando, “¡Crucifíquenle!”.

En Apocalipsis 19 se nos dice que, cuando Jesús regrese, vendrá como un conquistador militar victorioso, cabalgando por los aires sobre un caballo blanco sobrenatural. En Isaías 63 se nos dice que Él vendrá desde el este y, en Zacarías 14, se nos dice que tocará tierra en el Monte de los Olivos.

Apocalipsis 19:14 dice que todos los santos de la Era de la Iglesia vendrán con el Señor. ¡Piénsalo! Tú y yo estaremos allí para presenciar el regreso del Señor. Por cierto, no habrá una “batalla de Armagedón”. Jesús simplemente pronunciará una palabra que destruirá sobrenaturalmente al Anticristo y sus fuerzas (Ap. 19:15; 1 Ts. 2:8).

Luego, creo que seremos testigos de una repetición de la entrada triunfal del Señor a Jerusalén. Con ángeles revoloteando arriba, junto con millones de santos glorificados, Jesús cabalgará hacia el Valle del Cedrón y hasta la Puerta Oriental en Su caballo blanco y, cuando se acerque a la Puerta, ésta se abrirá sobrenaturalmente. Luego entrará a la Ciudad de David y, a los gritos triunfales de “Hosanna al Hijo de David”, será coronado como el Rey de reyes y Señor de señores. 


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 4. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 


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miércoles, 7 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 3

Profecías Mesiánicas

Una Plétora de Promesas Futuras


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Este libro se va a centrar en la categoría de salmos conocidos como “Salmos Mesiánicos”. Estos son salmos que presentan profecías sobre el Mesías que Dios había prometido enviar al pueblo judío.

Algunos de ellos son de naturaleza totalmente mesiánica. Otros contienen sólo uno o dos versículos que hacen referencia al Mesías prometido.

Como verás, los Salmos están llenos de profecías sobre los Tiempos del Fin. Esto sorprende a muchos, porque no se les considera como textos proféticos. En cambio, normalmente se clasifican dentro de la “Literatura de Sabiduría” del Antiguo Testamento, que incluye Job, Proverbios, Cantar de los Cantares y Eclesiastés.

La mayoría de los expertos coinciden en que hay 16 Salmos que contienen profecías mesiánicas. Estas profecías, enumeradas a continuación, presentan un panorama de la Primera y Segunda Venida de Jesús:

Listado de Salmos Mesiánicos Generalmente Reconocidos 

con Ejemplos de Pasajes Proféticos

Salmos 2 – “Mi hijo eres tú; yo te engendré hoy”.
La Encarnación (v. 7)

“…Te daré por herencia las naciones”,
El Reinado del Mesías (v. 8).

Salmos 8 – “Lo has hecho poco menor que los ángeles”
La Encarnación (v. 5)

Salmos 16 – “Porque no dejarás mi alma en el seol…”
La Resurrección (v.10)

Salmos 22 – “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?”
La Crucifixión (v. 1)

“Todas las familias de las naciones adorarán delante de ti”
El Milenio (v. 27)

Salmos 24 – “¡Alzaos vosotras, puertas eternas, y entrará el Rey de gloria!”
La Segunda Venida (v. 7)  

Salmos 40 – Quieras, Jehová, librarme…”
La Crucifixión (v. 40).

Salmos 41 – “Aun el hombre de mi paz, en quien yo confiaba…”
La Traición (v. 9)

Salmos 45 – “Con vestidos bordados [la novia] será llevada al rey…”
El Rapto (v. 14)

Salmos 68 – “Levántese Dios, sean esparcidos sus enemigos”
La Segunda Venida (v. 1)

“Subiste a lo alto…”
La Ascensión (v. 18)

Salmos 69 – Me pusieron además hiel por comida y en mi sed me dieron a beber vinagre”
La Crucifixión (v. 21)

“Porque Dios salvará a Sion y reedificará las ciudades de Judá”
La Salvación de Israel (v. 35)

Salmos 72 – “Dios, da tus juicios al rey…”
El Reinado del Mesías (v. 1)

Salmos 89 – “Yo también lo pondré por primogénito, el más excelso de los reyes de la tierra”
El Reinado del Mesías (v. 27)

Salmos 91 – “…Lo libraré; lo pondré en alto, por cuanto ha conocido mi nombre”.
La Resurrección (v. 14)

Salmos 102 – “Entonces las naciones temerán el nombre de Jehová y todos los reyes de la tierra tu gloria”.
El Reinado del Mesías (v. 15)

Salmos 110 – “Jehová dijo a mi Señor: ‘Siéntate a mi diestra…’”
La Ascención (v. 1)

“Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder…” 
El Reinado del Mesías (v. 2)

“El Señor… quebrantará a los reyes en el día de su ira”
La Segunda Venida (v. 5)

Salmos 118 – “La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser la cabeza del ángulo”
La Resurrección (v. 22)

“¡Bendito el que viene en el nombre de Jehová! …”
La Segunda Venida (v. 26)

Todos estos Salmos, excepto tres, son citados directamente en el Nuevo Testamento y aplicados a Jesús. Los tres que no se citan son los Salmos 24, 72 y 89. Como se mencionó antes, el más citado es el Salmo 110. Se cita o se hace referencia a él más de 30 veces en el Nuevo Testamento, más que cualquier otro pasaje del Antiguo Testamento.

Otros tres de estos Salmos mesiánicos se mencionan con frecuencia en el Nuevo Testamento. El Salmo 69 se cita o se alude a él 17 veces. El Salmo 2 se cita 4 veces. Y el Salmo 118 se cita 13 veces y se hace referencia a él 24 veces.

Otros Salmos Mesiánicos

Las profecías mesiánicas en los Salmos no se limitan en absoluto a los 16 mencionados anteriormente. Yo agregaría los siguientes 17 Salmos a la lista,  ya que son obviamente de naturaleza mesiánica y se relacionan con la Segunda Venida del Señor:

1) Salmos 18 y 21: Contienen descripciones vívidas y detalladas del regreso del Señor en ira (Sal. 18:7-19 y 21:8-13)

2) Salmos 46: Muestra al Señor exaltado en medio de Jerusalén después de Su regreso triunfal.

3) Salmos 47: Un cántico de alegría que  celebra el reinado del Señor como Rey de reyes.

4) Salmos 48: La belleza de la Jerusalén milenial.

5) Salmos 76: Una descripción de la Batalla de Armagedón.

6) Salmos 95, 96, 97, 98, 99: Cánticos de alegría que celebran el reinado del Señor sobre las naciones.

7) Salmos 145, 146, 147, 148, 149, 150 — Cánticos de alabanza que celebran la gloria, la majestad y la bondad del reinado del Señor.

La adición de estos 17 Salmos nos da un total de 33 Salmos Mesiánicos. Pero incluso estos 33 no agotan el rico tesoro de material profético que se encuentra en los Salmos.

De hecho, uno de los temas proféticos fundamentales de los Salmos ni siquiera se refleja en ninguno de los Salmos Mesiánicos identificados hasta ahora. Me refiero al sufrimiento del pueblo judío durante la Gran Tribulación. Pero, antes de desarrollar este punto, echemos un vistazo detallado a los Salmos Mesiánicos ordenados cronológicamente.

Pasajes Proféticos de los Salmos Mesiánicos

Ordenados Cronológicamente

A. La Primera Venida

1) Salmos 8:4-5; 40:7-10 – La Encarnación

2) Salmos 91:9-13 – La Tentación

3) Salmos 8:2; 118:25-26 – La Entrada Triunfal

4) Salmos 69:1-19 – La Agonía en Getsemaní

5) Salmos 41:9 – La Traición

6) Salmos 22:1-21; 40:13-17; 69:20-21 – La Crucifixión

7) Salmo 16:8-11; 22:19-24; 91:11-16; 118:22 – La Resurrección

8) Salmo 68:18; 110:1 – La Ascensión


B. La Segunda Venida

1) Salmos 45:1-17 – El Rapto y la Fiesta de Bodas

2) Salmos 24:7-10 – El Regreso del Rey de Gloria

3) Salmos 68:1-3; 110:5 – El Derramamiento de la Ira de Dios

4) Salmos 69:35-36; 102:12-22 – La Salvación y Restauración de Israel

5) Salmos 2:4-9; 72:1-4; 89:19-29; 102:15; 110:2 – El Mesías Reina desde Sion

6) Salmos 110:1-7 – El Rey es Sacerdote y Juez

7) Salmos 2:8; 8:3-9; 22:27-29 – El Dominio del Rey

8) Salmos 22:25-31; 72:1-19 – El Milenio

9) Salmos 89:4, 27-29, 36-37 – La Naturaleza Eterna del Reino


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 3. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 


martes, 6 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 2

Los Tipos de Salmos

Un Panorama de la Vida


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Hay salmos que se relacionan con cada aspecto de la vida. Tocan todas las emociones y todo tipo de situaciones. Su naturaleza abarcadora y su sabiduría sobrenatural son la clave de su continua relevancia y popularidad.

Hay varias categorías principales de salmos. Las categorías no siempre son claras. Algunos salmos podrían encajar en varias categorías. Por ejemplo, el Salmo 23 ha sido clasificado en las categorías de adoración, acción de gracias y confianza. No hace falta decir que a menudo es difícil distinguir entre salmos de adoración y de alabanza. No hay nada sagrado en las categorías mencionadas a continuación. Siéntete libre de clasificar los salmos como mejor te parezca.

Salmos de Lamento

Una de las razones por las que los Salmos son tan relevantes para nuestra vida diaria es porque la mayoría de ellos se pueden clasificar como lamentos. Un lamento es una súplica desesperada a Dios pidiendo ayuda, generalmente en respuesta a una crisis personal o comunitaria.

Y dado que las calamidades siguen siendo una característica del mundo caído en el que vivimos, los Salmos son tan relevantes para nosotros hoy como si hubieran sido escritos ayer. Son particularmente relevantes para la cultura occidental, donde existe la tendencia a reprimir los sentimientos manteniendo —como dicen los británicos— “una actitud firme y estoica”.

Reprimir los sentimientos no es saludable ni mental ni espiritualmente. ¡Cuánto mejor es liberar la presión expresando la angustia a alguien! Y cuando ese alguien es Dios —como es el caso de los cristianos— ¡qué bendición tan maravillosa es! 

No tengo talento como consejero, pero cuando alguien viene a mí con un problema, siempre le animo a leer los Salmos y a expresar sus sentimientos a Dios, como lo hacen los salmistas. Les insto a ser sinceros y honestos con Dios, de la misma manera que lo hizo el rey David en sus salmos. Si estaba enojado con Dios, lo decía abiertamente. Al fin y al cabo, Dios ya conocía su corazón.

Una característica de los Salmos de lamento que me encanta es la manera en que usualmente terminan con el salmista alabando a Dios por escucharlo y responder con ayuda y aliento.

Toma el Salmo 28 como ejemplo. David comienza el salmo con una súplica desesperada de ayuda para lidiar con enemigos malvados:

1) A ti clamaré, Jehová.
¡Roca mía, no te desentiendas de mí,
no sea que, dejándome tú,
llegue a ser semejante a los que descienden al sepulcro!

2) Oye la voz de mis ruegos
cuando clamo a ti,
cuando alzo mis manos
hacia tu santo Templo.

3) No me arrebates juntamente con los malos
y con los que hacen iniquidad.
Ellos hablan paz con sus prójimos,
pero la maldad está en su corazón.

Pero antes de que termine el salmo, de repente pasa de la tristeza al triunfo cuando David proclama:

6) ¡Bendito sea Jehová,
que oyó la voz de mis ruegos!

7) Jehová es mi fortaleza y mi escudo;
en él confió mi corazón y fui ayudado,
por lo que se gozó mi corazón.
Con mi cántico lo alabaré.

Además de los salmos de lamento individuales que tratan los mismos problemas con los que lidiamos hoy, hay salmos de lamento nacionales con los que también podemos identificarnos. Éstos son salmos que claman a Dios para que ayude a la nación del salmista de alguna manera — como en una batalla que se avecina contra una nación enemiga.

Mientras nos sentimos ansiosos y sentimos dolor en nuestro corazón hoy por la terrible caída de nuestra antigua nación cristiana que le ha dado la espalda a Dios, podemos encontrar consuelo en un lamento nacional como el Salmo 44. En este salmo, el profeta expresa su consternación por la derrota de su nación en la batalla:

13) Nos has hecho objeto de afrenta de nuestros vecinos;
nos pones por escarnio y por burla de los que nos rodean.

14) Nos pusiste por proverbio entre las naciones;
todos al vernos menean la cabeza.

15) Cada día mi vergüenza está delante de mí
y la confusión cubre mi rostro.

El salmista entonces clama al Señor para que libere a su nación:

23) ¡Despierta! ¿Por qué duermes, Señor?
¡Despierta! No te alejes para siempre.

24) ¿Por qué escondes tu rostro,
y te olvidas de nuestra aflicción y de la opresión nuestra?

El salmista concluye su lamento recordándole a Dios uno de Sus atributos:

26) ¡Levántate para ayudarnos
y redímenos por causa de tu misericordia!

Salmos de Adoración

La segunda categoría más grande de salmos la conforman poemas de alabanza, acción de gracias y adoración. Hay tantos que la iglesia primitiva los usaba como cancionero — una tradición que continúa hasta hoy en las iglesias más formales.

Así que muchos de los himnos y cánticos espirituales que se encuentran en cancioneros de nuestra iglesia provienen directamente palabra por palabra de los Salmos o están basados en frases de los Salmos.

Un buen ejemplo del uso moderno de los Salmos es la canción muy popular “How Majestic” del músico judío mesiánico Aaron Shust. Él ha producido un álbum completo de canciones basadas en los Salmos, titulado “Heaven & Earth: The Psalms Project” (Cielo y Tierra: El Proyecto de los Salmos).2

Otro músico mesiánico, Marty Goetz, quien ha sido fuertemente ungido por el Señor, centra su ministerio en adaptaciones musicales de los Salmos.3

Isaac Watts (1674-1748) fue uno de los mayores compositores de himnos en la historia de la Iglesia. Escribió más de 750 himnos, y la mayoría de ellos estaban basados en los Salmos. Uno de los más conocidos fue “Joy to the World” “Al Mundo Paz”), basado en el Salmo 98.

Una cosa muy interesante sobre esta canción es que se ha aplicado erróneamente a la Navidad. La verdad es que no tiene absolutamente nada que ver con el nacimiento de Jesús. La primera línea dice: “Al mundo alegría, ha llegado el Señor, que la Tierra reciba a su Rey”. Jesús no vino la primera vez como Rey, sino como Salvador. Regresará como Rey. La canción continúa: “Al mundo alegría, el Salvador reina” y “gobierna el mundo con verdad y gracia”. Esto no es cierto hoy. Satanás es “el príncipe de este mundo” (Juan 12:31). Así que, de principio a fin, “Al Mundo Paz” es una canción sobre la Segunda Venida de Jesús.

Una pareja joven de Irlanda del Norte, Keith y Kristyn Getty, se han dedicado a la revitalización de himnos, y muchos de sus himnos están basados en los Salmos. Uno de sus últimos álbumes se titula “¡Canta! Salmos: Antiguos y Modernos”.4

Uno de mis Salmos de adoración favoritos es el 47. ¡Me encanta su exuberancia! Así es como empieza:

1) Pueblos todos, batid las manos!
¡Aclamad a Dios con voz de júbilo!

2) Porque Jehová, el Altísimo, es temible,
rey grande sobre toda la tierra.

Crecí en una iglesia que no usaba instrumentos y que enfatizaba el canto a capella. El canto era hermoso, pero extrañaba mucho el acompañamiento musical. El Salmo 150 dice que debemos alabar al Señor con trompeta, arpa, lira, pandero, instrumentos de cuerda, flauta y címbalos resonantes. ¡También menciona danzas! (vv. 3-5). Y concluye llamando a todo ser que respire a alabar a Jah! (v. 6).

¡Desde que descubrí ese salmo, he estado tratando de recuperar el tiempo perdido!


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 2. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 


sábado, 3 de octubre de 2026

Libro: El Mesías en los Salmos – Índice


Contenido

»» Prefacio

»» Prólogo

»» Capítulo 1: Introducción a los Salmos
Una Gloriosa Biblioteca Espiritual

»» Capítulo 2: Los Tipos de Salmos
Un Panorama de Vida

»» Capítulo 3: Profecías Mesiánicas
Una Plétora de Promesas Futuras

»» Capítulo 4: Salmos 24 – Una Puerta a la Profecía
Una Fascinante Confirmación Histórica

»» Capítulo 5: Salmos 22 – Nuestro Salvador Sufriente
La Profecía Más Asombrosa de los Salmos

»» Capítulo: Salmos 23 – Nuestro Amoroso Pastor
El Mesías Como Nuestro Sumo Sacerdote

Capítulo 7: Salmos 2 – Nuestro Rey que Regresa
La Segunda Venida del Mesías

Capítulo 8: El Reinado del Mesías

Resumen de las Profecías del Tiempo del Fin

Conclusión

Una Pregunta

Recursos

Acerca del Autor


Nota: Para leer los capítulos que ya han sido traducidos al español, haga clic sobre los títulos. 

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Libro: El Mesías en los Salmos – Capítulo 1

Introducción a los Salmos

Una Gloriosa Biblioteca Espiritual


Haga clic en la imagen para ir al Índice

He tenido una larga historia de amor con los Salmos. Comenzó hace más de 65 años cuando me casé con mi primera esposa, Ann. Ella y yo decidimos que comenzaríamos cada día con un devocional juntos. Yo leería un salmo, y ella leería un capítulo del Nuevo Testamento. Lo hicimos durante 60 años, hasta su fallecimiento en 2020.

Mi segunda esposa, Linda, y yo decidimos continuar esa tradición cuando nos casamos en 2021. Como siempre ha sido el caso, también leemos una revista devocional diaria así como dos libros devocionales. Pero siempre comenzamos cada día con un salmo. Y como Linda es una cantante muy talentosa, siempre me canta el salmo que le acabo de leer.

Familiarizándonos con los Salmos

Echemos un vistazo rápido a algunos datos importantes sobre los Salmos.

El libro de los Salmos es el libro más largo de la Biblia. Contiene los versículos centrales de la Biblia, que se encuentran en el Salmo 118:

8) Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en el hombre.

9) Es mejor refugiarse en el Señor que confiar en nobles.

Piensa en el versículo 9 por un momento y luego exprésalo en lenguaje moderno cambiando la palabra “nobles” por “políticos”.

Estos versículos están precedidos por el capítulo más corto de la Biblia —el Salmo 117—. Y son seguidos por el capítulo más largo de la Biblia, el Salmo 119. ¡Éste contiene 174 versículos! El Salmo 119 se centra en la majestad de la Palabra de Dios. Todos sus versículos, excepto cinco, mencionan la Palabra de Dios, utilizando una gran variedad de palabras y frases para hacerlo:

“La Ley de Jehová” / “Tus preceptos” /

“Tus testimonios” / “Tus estatutos” /             

“Tus juicios” / “Tus mandamientos” /  

“Tu palabra” / “Tu Ley” / “la palabra de verdad” /

“el testimonio de Tu boca”

Una y otra vez, a lo largo del Salmo 119, el salmista habla de la gloria de las Escrituras, y lo hace con palabras memorables:

  • “Para siempre, Jehová, permanece tu palabra en los cielos” (v. 89).
  • “¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! ¡Más que la miel a mi boca!” (v. 103).
  • “Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a mi camino” (v. 105).
  • “La suma de tu palabra es verdad, y eterno es todo juicio de tu justicia” (v. 160).

El Origen de los Salmos

Aunque el Salmo 90 se atribuye a Moisés, la escritura seria de los salmos parece tener su origen en el Rey David, quien fue ungido por el Espíritu Santo para ser un gran poeta—incluso antes de convertirse en rey de Israel. Pero su prolífica producción de salmos probablemente data de la época, al principio de su reinado, cuando trasladó el Arca de la Alianza desde Quiriat-jearim a Jerusalén.

El Arca había sido capturada a Israel por los filisteos durante la Batalla de Ebenézer (1 Samuel 4:1-11). Esto ocurrió durante el período histórico de los Jueces, cuando Samuel servía como juez de Israel. Después de que el Arca causara estragos entre los filisteos, decidieron colocarla en una carreta tirada por bueyes y enviarla de regreso a Israel. La carreta vagó hasta que se detuvo en la aldea de Quiriat-jearim, ubicada a unos trece kilómetros de Jerusalén.

El Arca fue olvidada por el rey Saúl, y así permaneció en Quiriat-jearim durante 67 años (20 años bajo Samuel, 40 años bajo Saúl y 7 años bajo David, hasta que se convirtió en rey de todo Israel).

Cuando David, que al principio era rey de Judá, fue coronado rey de todo Israel, juró en uno de sus salmos que no dormiría en una cama hasta que el Arca tuviera un lugar de descanso adecuado (Sal. 132:1-5).

David cumplió esta promesa cuando, al principio de su reinado, trasladó el Arca a Jerusalén y la colocó en una tienda sencilla, donde permaneció hasta que su hijo, Salomón, construyó un Templo para alojarla (1 Cr. 16:1).

Se nos dice en 1 Crónicas 16:6 y 37 que David y los sacerdotes tenían acceso al Arca las 24 horas, mientras que antes sólo el Sumo Sacerdote podía entrar en su presencia una vez al año.

Sorprendentemente, se nos dice que David solía recostarse ante el Arca mientras componía cánticos de adoración (1 Cr. 17:16 y Sal. 63:6-7). Muchos de estos cánticos deben haberse convertido en parte del libro de los Salmos. De hecho, hay una referencia en Salmos 72:20 a una recopilación llamada “Las Oraciones de David”.

Pero los salmos no se limitan a la época de David. Hay evidencia en los propios salmos de que fueron escritos a lo largo de un período extenso. Así, hay salmos escritos 400 años después de la época de David—tanto durante el cautiverio babilónico (Sal. 137) como después de él (Sal. 126).

Los Sobrescritos

Dos tercios de los salmos contienen lo que se denomina “sobrescritos”. Estos no son “añadidos” de algún editor extrabíblico moderno. Son parte de los Salmos tal como han llegado a lo largo de la historia, y son importantes. Aportan información crucial sobre la historia de los salmos, su autoría y su interpretación musical. He aquí algunos ejemplos:

Historia: “Salmo de David, cuando huía de delante de su hijo Absalón” (Sal. 3).

Autor: “Al músico principal. Masquil de los hijos de Coré” (Sal. 42).

Música: “Al músico principal; en Neginot. Masquil de David” (Sal. 55)

Todo: “Al músico principal; en Neginot. Masquil de David, cuando vinieron los zifeos y dijeron a Saúl: ‘¿No está David escondido en nuestra tierra?’” (Sal. 54).

La Organización de los Salmos

El libro de los Salmos está subdividido en cinco libros de la siguiente manera:

Libro 1: Salmos 1-41

Libro 2: Salmos 42-72

Libro 3: Salmos 73-89

Libro 4: Salmos 90-106

Libro 5: Salmos 107-150

Nadie parece saber por qué los Salmos están divididos en estos cinco libros. He leído muchos intentos de explicar la división, pero todos me han parecido forzados e ilógicos. El problema es que no hay un tema central que unifique los salmos en cada sección.

Muchos han sugerido que la división en cinco partes se basa en un intento de correlacionar los Salmos con los cinco libros de la Torá (desde Génesis hasta Deuteronomio). Pero todos los intentos que he visto de hacer que cada libro de los Salmos corresponda al libro correspondiente en la Torá (como el Libro 3 con Levítico) han fracasado.

La mejor explicación que he encontrado para la división de los Salmos en cinco partes es que los editores intentaban ayudar al lector a reconocer que son la Torá en poesía y, por lo tanto, son la Palabra de Dios tanto como los primeros cinco libros de la Biblia.

Lo único que he encontrado que los cinco libros tienen en común es que cada uno de ellos concluye con una bendición:

Libro 1: “¡Bendito sea Jehová, el Dios de Israel, por los siglos de los siglos! ¡Amén y amén! (Sal. 41:13).

Libro 2: “Bendito Jehová Dios, el Dios de Israel, el único que hace maravillas. ¡Bendito su nombre glorioso para siempre! ¡Toda la tierra sea llena de su gloria! ¡Amén y amén! (Sal. 72:18-19).

Libro 3: “¡Bendito sea Jehová para siempre! ¡Amén y amén!” (Sal. 89:52).

Libro 4: “¡Bendito Jehová, Dios de Israel, desde la eternidad y hasta la eternidad! Diga todo el pueblo: “¡Amén!” “¡Aleluya!” (Sal. 106:48).

Libro 5: “¡Todo lo que respira alabe a Jah!” (Sal. 150:6).

(Nota: El término “Jah” es una abreviatura de Yahvé. Se utiliza muchas veces en la poesía del Antiguo Testamento).


NOTA: Éste es un fragmento del capítulo 1. El capítulo completo está disponible para nuestros »»colaboradores, quienes lo recibirán a través del correo electrónico. 



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