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lunes, 1 de julio de 2013

La Importancia de la Profecía Bïblica

¿Es un patio de juego para los fanáticos o pastos verdes para los discípulos?




Aunque la profecía constituye casi un tercio de la Biblia, su importancia es subestimada constantemente por aquellos que la descartan por no tener alguna importancia práctica o por aquellos que se oponen a ella con el argumento de que es una “moda pasajera” que hace que las personas aparten sus ojos de Jesús.

Un buen ejemplo acerca de lo que estoy hablando puede hallarse en el inmensamente popular libro best-seller, Una Vida con Propósito, de Rick Warren.1 Él se burla de la profecía bíblica cuando escribe, “Si quiere que Jesús regrese lo más pronto, concéntrese en cumplir su misión, no en tratar de descifrar la profecía”. Luego procede a caracterizar la profecía como una “distracción” y dice que cualquiera que se deja involucrar en distracciones como el estudio de la profecía, “no es apto para el reino de Dios”.

Dichos rechazos arrogantes de la profecía bíblica van en contra de escrituras como Apocalipsis 19:10, que dice que “el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía”. Por lo tanto, si la profecía es enseñada apropiadamente, no hay razón para que desvíe la atención de alguien lejos de Jesús. De hecho, debería servir para destacar la centralidad de Jesús.

¿Es práctica la profecía? Considere que todos los escritores del Nuevo Testamento atestiguan el hecho de que vivir con la anticipación del regreso del Señor motivará a vivir en santidad. ¿Qué podría ser más práctico que eso? Aquí hay algunos ejemplos:

El apóstol Pablo: “La noche está avanzada, y se acerca el día. Desechemos, pues, las obras de las tinieblas, y vistámonos las armas de la luz. Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia,  sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne” – Romanos 13:12-14.

El apóstol Pedro: “Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed, pues, sobrios, y velad en oración. Y ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados. Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones. Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén” – 1 Pedro 4:7-11.

El apóstol Juan: “Amados, ahora somos hijos de Dios, y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque le veremos tal como él es. Y todo aquel que tiene esta esperanza en él, se purifica a sí mismo, así como él es puro” – 1 Juan 3:2-3.

[Lo que los próximos 20 años deparan para usted] - La gente está muy interesada en el futuro, pero prefieren contar en las tontas especulaciones de los hombres que en las absolutamente confiables profecías de la Biblia.


La profecía no tiene que ser pasajera, de otro mundo o poco práctica, si es enseñada debidamente. Tampoco tiene que ser un patio de juego para fanáticos. Puede, y debería ser, pastos verdes para los discípulos.

Razones para Estudiarla

Existen muchas razones por las que todos los creyentes deberían estar interesados en estudiar la profecía bíblica. Algunas de las más importantes están enumeradas a continuación:

1. La Cantidad – Entre un cuarto y un tercio de la Biblia es  de naturaleza profética. En el Antiguo Testamento, esto incluye los Salmos, los Profetas Mayores y Menores y muchos pasajes de los libros históricos. En el Nuevo Testamento, libros completos como 1 y 2 Tesalonicenses y Apocalipsis están dedicados a la profecía, así como pasajes importantes como Mateo 24 y 1 Pedro 3. Ignorar la profecía bíblica es ignorar una porción significativa de la Palabra de Dios, y se nos dice en 2 Timoteo 3:16 que “Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia” – y eso ciertamente incluye a la profecía bíblica.

2. La Singularidad – Ningún otro libro en el mundo contiene profecías cumplidas. Esto incluye a los dichos de Buda y Confucio, el Corán, los Vedas hindúes y el Libro del Mormón. Y esto ciertamente incluye a los ridículos cuartetos sin sentido de Nostradamus.2 En contraste, la Biblia contiene cientos de profecías específicas que ya se han cumplido – profecías acerca de pueblos, ciudades, naciones, imperios y líderes políticos, así como profecías acerca del Mesías. Considere, por ejemplo, la profecía en el libro de Isaías que un hombre llamado Ciro sería el que liberaría a los hijos de Israel del cautiverio babilónico (Isaías 44:28). Y eso es exactamente lo que ocurrió 142 años después (Esdras 1:1-3).

3. Validadora de la Escritura – La profecía cumplida es una de las mejores evidencias que yo conozco de que la Biblia es la inspirada Palabra de Dios. Como dije anteriormente, la Biblia contiene cientos de profecías seculares cumplidas relativas a ciudades, naciones, imperios e individuos. Isaías profetizó que Babilonia caería ante los medos y los persas (Isaías 13:17-20). Jeremías predijo que la cautividad babilónica de los judíos duraría 70 años (Jeremías 25:11-12). Isaías declaró que los hijos de Israel serían enviados a casa desde Babilonia por un hombre llamado Ciro (Isaías 44:28, Esdras 1:1). Daniel describió por adelantado el orden preciso de cuatro grandes imperios gentiles (Daniel 2 y 7). La destrucción de Judá e Israel fue predicha por Moisés (Deuteronomio 28 y 29). En el Nuevo Testamento, Jesús predijo la destrucción completa de Jerusalén 40 años antes de que realmente ocurriera (Lucas 21:6).

El profeta Daniel le presenta al Rey Nabucodonosor el significado profético de su sueño. 

4. Validador de Jesús – Las escrituras proféticas validan que Jesús era quien dijo que era – es decir, Dios en la carne. La Biblia contiene más de 300 profecías acerca de la Primera Venida de Jesús, pero algunas de éstas son repetitivas. Hay en realidad 109 profecías separadas y distintas relativas a la Primera Venida, y todas ellas se cumplieron literalmente.3 Todos los aspectos de la vida de Jesús fueron profetizados – el lugar de Su nacimiento, la naturaleza de Su nacimiento, la calidad de Su ministerio, el propósito de Su vida, y la agonía de Su muerte. Considere, por ejemplo, la profecía en Salmo 22:16 que las manos y pies del Mesías serían traspasados. Esa profecía fue escrita por David cerca de mil años antes del nacimiento de Jesús. Fue escrita 700 años antes de la invención de la crucifixión como forma de ejecución. El cumplimiento literal de tantas profecías en la vida de un individuo trasciende cualquier mera coincidencia y sirve para validar que Jesús era quien dijo que era – el divino Hijo de Dios.

5. Reveladora del futuro – La profecía sirve para decirnos algunas cosas que Dios quiere que sepamos acerca del futuro (Deuteronomio 29:29 y Amós 3:7). Dios no quiere que sepamos todo acerca del futuro, pero hay algunas cosas que debemos saber si vamos a tener una esperanza dinámica. Así pues, la profecía nos asegura que Jesús va a regresar, que El nos resucitará y que El nos tomará para que vivamos por siempre con Él y con Dios el Padre. Con respecto a esto, Pedro compara la profecía con “una antorcha que alumbra en un lugar oscuro” (2 Pedro 1:19). Pablo hace el mismo punto en 1 Corintios, capítulo 2. El comienza señalando que “ningún ojo ha visto, ningún oído ha escuchado, ni la mente del hombre ha concebido, lo que Dios ha preparado para aquellos que lo aman”. Pero en el versículo siguiente, Pablo dice que esas cosas han sido reveladas a nosotros por Dios por medio de Su Espíritu (1 Corintios. 2:9-10).

6. Herramienta de Evangelismo – La profecía puede ser usada como una herramienta muy efectiva de evangelismo, tal como está ilustrado en la historia de Felipe y el eunuco (Hechos 8:26 ss.). Felipe usó el pasaje de Isaías acerca del gran sufrimiento del cordero (Isaías 53) para enseñar que Jesús es el cordero que fue sacrificado por los pecados del mundo. Mateo y Pedro usaron la profecía cumplida en la vida de Jesús como una de sus herramientas básicas de evangelismo. De hecho, Pedro se refirió constantemente a la profecía en su primer sermón evangelístico el Día de Pentecostés (Hechos 2:14-39). El predicó que Jesús había sido crucificado y resucitado en cumplimiento de las profecías hebreas. Luego, Pedro se refirió a la profecía cumplida como una de las evidencias más grandes que Jesús verdaderamente era el Hijo de Dios (2 Pedro 1:16-19).

7. Herramienta de Enseñanza Moral – Las personas a menudo pasan por alto el hecho de que los profetas hebreos fueron tanto predicadores como pronosticadores. De hecho, los profetas pasaron la mayor parte de su tiempo usando la Palabra de Dios para enfocar los problemas sociales. Ellos llamaron a sus oyentes al arrepentimiento, a la verdadera adoración, a la justicia social y a la santidad personal. Uno de los grandes temas recurrentes de los profetas es que “la obediencia es mejor que los sacrificios” (1 Samuel 15:22 y Oseas 6:6). Esa declaración significa que ante los ojos de Dios, la obediencia a Sus mandamientos es más importante que prácticas religiosas externas tales como ofrecer sacrificios. La profecía es así un gran repositorio de enseñanza moral, y esos principios morales aún siguen siendo relevantes hoy (vea Amós 5:21-24; Miqueas 6:8; e Isaías 58:3-9).

8. Generadora de Crecimiento Espiritual – El conocimiento profético fomenta la espera paciente (Santiago 5:7-8); induce a la vigilancia diligente (Mateo 24:36,42); inspira la labor dedicada (2 Timoteo 4:7-8) y aumenta nuestra esperanza (Tito 2:11-14). El resultado es una vida santa. Pablo nos exhorta a “vivir decentemente, como de día”, porque el tiempo cuando el Señor volverá está cerca (Romanos 13:12-13). De igual forma, Pedro nos llama a ceñir nuestras mentes y a ser sobrios y santos mientras aguardamos la revelación de Jesús (1 Pedro 1:13-15).

9. Comprensión de Eventos Actuales – La Biblia contiene profecías detalladas acerca de los tiempos del fin en los que estamos viviendo, y simplemente no hay manera de entender gran parte de lo  que está ocurriendo hoy en día aparte de esas profecías. Tres características de nuestro día y nuestra hora vienen a la mente inmediatamente: la intensificación de la corrupción de la sociedad, la creciente apostasía en la Iglesia, y la escalada de la crisis en el Medio Oriente. Todas estas tres situaciones están profetizadas en detalle en la Biblia. Se nos dice que la sociedad llegará a ser tan violenta e inmoral como lo fue en los días de Noé (Mateo 34:37-39); que la Iglesia será asaltada con “doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1); y que todas las naciones del mundo vendrán contra Israel por la cuestión de quién controlará Jerusalén (Zacarías 12:2-3).

10. Indicador de la Época – Una de las razones más emocionantes para estudiar la profecía bíblica es que ésta proporciona señales muy claras que debemos vigilar que indicarán la época del regreso del Señor. Es cierto que no podemos saber la fecha, pero la Biblia deja en claro que podemos conocer la época si somos conscientes de las señales que debemos buscar. El apóstol Pablo hizo este punto en 1 Tesalonicenses 5:1-6, cuando escribió:

Pero acerca de los tiempos y de las ocasiones, no tenéis necesidad, hermanos, de que yo os escriba. Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán. Mas vosotros, hermanos, no estáis en tinieblas, para que aquel día os sorprenda como ladrón. Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas. Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios.

De acuerdo con este pasaje, Jesús viene como “ladrón en la noche” para el mundo, pero aquellos de nosotros que somos “hijos de luz” – es decir, aquellos de nosotros en quienes mora el Espíritu Santo – no deberíamos sorprendernos cuando el Señor regrese, porque la Palabra de Dios nos da señales a tener en cuenta.

Pablo hizo lo mismo de nuevo en Hebreos 10:25, donde amonestó a los creyentes a no abandonar la reunión de los santos, especialmente “cuanto veis que aquel día se acerca”. ¿Qué día? Él lo define en el verso 27 como el día del juicio. Así pues, Pablo está haciendo el punto aquí que hay señales a las que podemos estar atentos que identificarán claramente el hecho de que estamos viviendo en la época del regreso del Señor.

Jesús hizo el mismo punto en Su Discurso del Monte de los Olivos registrado en Mateo 24. Después de especificar muchas señales del tiempo del fin, dijo, “Así también vosotros, cuando veáis todas estas cosas, conoced que está cerca [Jesús], a las puertas” (Mateo 24:33).

Consejo y Recomendación

Anteriormente señalé que en 2 Timoteo 3:16-17 Pablo escribe que toda la Palabra de Dios es “útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia”. Quiero subrayar una vez más que esta admonición incluye la Palabra Profética de Dios. También, en 1 Tesalonicenses 5:20, el apóstol Pablo nos suplica que tratemos la profecía con respeto: “No menospreciéis las profecías”.

Pedro nos advierte en su segunda epístola, que una de las señales de los tiempos del fin será la aparición de “burladores” que despreciarán y ridiculizarán la promesa de nuestro regreso del Señor (2 Pedro 3:3 y ss.). La gran tragedia de nuestro tiempo es que muchos de los burladores más ruidosos son líderes religiosos que profesan seguir a Cristo. Tales líderes crucificaron a Jesús la primera vez que Él vino. Ahora se burlan de Su promesa de regresar.

Un buen ejemplo de lo que estoy hablando es el “Seminario Jesús”,4 que comenzó a reunirse en 1985 y cuyo trabajo culminó en 1993 con la publicación de un libro titulado, Los Cinco Evangelios: ¿Qué Dijo Realmente Jesús?5 El Seminario estaba compuesto por 40 “eruditos”  del Nuevo Testamento provenientes de una gran variedad de seminarios cristianos de Estados Unidos. El seminario se ha estado reuniendo cada seis meses para votar acerca de los dichos de Jesús registrados en los cuatro evangelios. La meta era producir una nueva versión de los evangelios en la que los dichos de Jesús será codificados con colores: rojo, si Él lo dijo; rosado; si Él lo pudo haber dicho; gris, si probablemente no lo dijo; y negro, si definitivamente no lo dijo.

[Lo que la Biblia dice acerca del Fin del Mundo] Ocasionalmente, la prensa secular se enfocará en la profecía bíblica, pero sus artículos siempre están basados en entrevistas con clérigos y profesores de seminarios que no creen en la profecía. 

Titularon el mal fruto de su trabajo, Los Cinco Evangelios, porque llegaron a la conclusión de que el espurio Evangelio Gnóstico de Tomás6 era tan válido como los cuatro Evangelios adoptados por los tempranos Padres de la Iglesia.
Cuando votaron sobre los dichos de Jesús en cuanto a Su Segunda Venida, votaron que todos los dichos eran falsos y que probablemente habían sido “inventados” por Sus discípulos. ¡Qué apostasía!

Alimento Espiritual

La Palabra Profética de Dios es alimento para nuestro crecimiento espiritual. Necesitamos sacarla del estante, abrirla y deleitarnos en ella – y necesitamos hacerlo con corazones creyentes.

El libro de Apocalipsis promete bendiciones a aquellos que lo lean (o que oigan su lectura) y que lo obedezcan (Ap. 1:3). Es el único libro de la Biblia en prometer una bendición tan específica, pero toda la Palabra de Dios está diseñada para bendecirnos espiritualmente (Salmo 119) y eso incluye la Palabra Profética.

La profecía bíblica, debidamente enseñada, literalmente puede transformar a una persona y una congregación. Esto ocurrirá si la persona o la congregación pueden ser convencidas de dos cosas con respecto a la profecía: 1) Jesús va a regresar, y 2) Su regreso podría ocurrir en cualquier momento.

Con respecto al primer punto, la mayoría de los cristianos creen con sus mentes que Jesús va a regresar, pero no lo creen con sus corazones y, por lo tanto, su creencia no tiene ningún impacto en su comportamiento. Con respecto al segundo punto, la mayoría de los cristianos desconocen que el regreso de Jesús será en dos etapas – la primera, el Rapto, y luego la Segunda Venida. Debido a que saben poco o nada acerca del Rapto, no tienen ninguna comprensión de que el Señor realmente podría volver en cualquier momento. Ellos creen que muchas profecías – como la predicación del Evangelio al mundo entero – deben cumplirse antes de que el Señor pueda regresar, cuando la verdad del asunto es que no hay ninguna profecía que deba cumplirse para que el Rapto ocurra.

Una vez más, si una persona o una congregación realmente puedan ser convencidas de que Jesús va a regresar en cualquier momento, serán transformados ya que se sentirán motivados a compartir el Evangelio con otros y a comprometer sus vidas a la santidad. ¡Un compromiso con el evangelismo y la santidad! ¿Qué más podría esperar un pastor?

La profecía bíblica no sólo está relacionada con el futuro. Ella tiene una importante relevancia espiritual a la manera en la que vivimos nuestras vidas en el presente.

Escrituras Claves Acerca de la Profecía

Vamos a concluir con un recordatorio de lo que la misma Palabra de Dios dice acerca del valor de la profecía. De esta forma, podemos estar seguros de que el esfuerzo que dediquemos al estudio de las Escrituras proféticas, será un tiempo sumamente bien invertido.

“Las cosas secretas pertenecen a Jehová nuestro Dios; mas las reveladas son para nosotros y para nuestros hijos para siempre” (Deuteronomio 29:29).
“Porque no hará nada Jehová el Señor, sin que revele su secreto a sus siervos los profetas” (Amós 3:7).

“Yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a Mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho… Yo hablé y lo haré venir; lo he pensado y también lo haré” (Is. 46:9-11).

(Jesús dijo): “No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar sino para cumplir” (Mt. 5:17).

(Jesús) “les dijo: Éstas son las palabras que os hablé, estando aún con vosotros: que era necesario que se cumpliese todo lo que está escrito de Mí en la ley de Moisés, en los profetas y en los salmos” (Lc. 24:44).

“De Éste dan testimonio todos los profetas, que todos los que en El creyeren, recibirán perdón de pecados por su nombre” (Hch. 10:43).

“Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos” (1 P. 1:10-11).

“Entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo” (2 P. 1:20-21).

“El testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía” (Ap. 19:10).



Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org

Original article:
The Importance of Bible Prophecy

Courtesy of:




Notes

1) Rick Warren, The Purpose Driven Life (Grand Rapids, MI: Zondervan, 2007), page 286.

2) David Reagan, "Nostradamus: Prophet or Charlatan?" Lamplighter magazine, November-December 2003, pages 5-7.

3) David Reagan, Christ in Prophecy Study Guide (McKinney, TX: Lamb & Lion Ministries, 3rd edition in 2006).

4) Birger A. Pearson, "The Gospel According to the Jesus Seminar," www.veritas-ucsb.org/library/pearson/seminar/js1.html.

5) Robert W. Funk, The Five Gospels: What Did Jesus Really Say? The Search for the Authentic Words of Jesus (New York, NY: Harper One, 1996).


6) The Gnostic Society Library, "The Gospel of Thomas," www.gnosis.org/naghamm/gosthom.html.

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