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lunes, 8 de septiembre de 2008

Los profetas del Evangelio de la Prosperidad

Los profetas del "Evangelio de la Prosperidad"
Autor: Lic. Dawlin A. Ureña

(El Lic. Ureña es Pastor, y miembro de la Asociación Científica CRS - Creation Research Society)



Hasta hace tiempo yo pasaba algún tiempo mirando algún que otro programa en TBN (Trinity Broadcasting Network), que es el canal de cable cristiano mayor del mundo. Pero por lo menos aquí en EE.UU., esta estación de televisión se ha convertido en un negocio inmenso donde la gran mayoría de los predicadores parece concentrar la mayoría de sus mensajes en el llamado "Evangelio de la prosperidad".



No quiero que nadie confunda una cosa con la otra. Dios quiere que sus hijos sean prósperos; Que seamos saludables; Que nos eduquemos, para que su Espíritu pueda usarnos más eficientemente. Dios quiere que sus hijos tengan trabajos buenos para que así, a través de sus diezmos, puedan avanzar el Evangelio más efectivamente.

Pero lo que me consterna es la prominencia de los predicadores de este tipo de evangelio, que al parecer no tienen ecuanimidad y pierden el balance saludable que debe existir cuando presentamos este tema de la prosperidad ante el Pueblo de Dios.

¿En qué consiste este "evangelio"?

En forma resumida, el Evangelio de la Prosperidad sostiene que Dios quiere que sus hijos sean todos ricos y que tengan lo mejor de todo. Estos predicadores enseñan a millones de personas que si ellos siguen el plan apropiado, el Señor los colmará de bienestar y riquezas materiales.

El problema que yo tengo con este mensaje es que no se dice en el contexto apropiado. Cuando se dice, al parecer en un 90% de las veces que veo el canal cristiano, siempre se termina con una conclusión: "Envíenos una ofrenda para que la bendición de Dios sea puesta en acción. Si usted no envía una ofrenda generosa, y siembra en el reino de Dios, el Señor vaciará sus más ricas bendiciones en su vida…" Yo no recuerdo haber escuchado un solo mensaje de algunos de estos evangelistas que no haya sido concentrado en el tópico de la prosperidad.

El diezmo y la mayor parte de las ofrendas se debe sembrar en la Iglesia local

Si Dios es la fuente de bienestar, ¿Por qué hay que sembrar específicamente en los ministerios de los pastores de estas super iglesias? ¿Acaso no nos bendecirá Dios si sembramos en nuestras propias iglesias, que de seguro tienen muchas necesidades? Tres de los Tele-evangelistas mayores reciben 100 millones, 110 millones y 130 millones de dólares al año respectivamente a través de sus esfuerzos evangelísticos en la T.V. Muchas de estas superestrellas del evangelismo conducen Rolls Royce, tienen casas de varios millones de dólares y viajan en sus Jets privados. Ningún hombre que esté dedicado al servicio de Dios debe vivir en esta forma ostentosa. ¡Ninguno!

Un predicador que viaje mucho podría tener un avión privado y un buen carro. Pero una casa de 23 millones de dólares y un Rolls Royce, un coche con el que se pueden comprar 6 Mercedes son lujos que causan que otros pequen, porque dan razón a que la gente del mundo diga cosas inapropiadas del resto de los hijos de Dios. ¡Debemos tratar de no hacer nada que pueda ser una piedra de tropiezo para los demás hermanos! A veces esto es imposible, pero al parecer, a algunos no le importa eso.

Acusación frecuente: "Muchos se meten a pastores para hacerse ricos"

Yo sé que existen miles y miles de pastores en todo el mundo que están dando lo mejor de sus vidas y sus familias por mantener una pequeña iglesia en una montaña o en un campo misionero en un área de difíciles condiciones de vida. Pero, ¿acaso no tienen razón parcial muchos que al ver la opulencia con que viven estos súper Evangelistas, juzgan a todos los pastores por igual?

¡Dios no necesita Evangelistas Estrellas para hacer milagros!

Conozco a gente que dice: "Si yo pudiera ir a un estadio donde está predicando fulano de tal, yo sé que el Señor me sanaría y me prosperaría". La verdad es que es la fe de los asistentes a estos eventos cristianos la que le permite a Dios sanar y prosperar a su gente. ¡No la unción de un tal evangelista!

¿Se han enriquecido los pastores ricos con los bienes de las iglesias?

Existen muchos hombres de Dios que son ricos y que tienen compañías prósperas. Muchos han entregado sus vidas a Cristo ya siendo ricos. Otros han estudiado y ostentan trabajos lucrativos. Otros hemos trabajado arduamente para vivir una vida más o menos modesta. Pero no es justo que muchos de estos súper-Evangelistas prometan que solamente a través de la "siembra en sus ministerios" usted podrá recibir bendición de Dios. ¡Eso no es verdad!

Mi queja

Yo resiento que un ministro de Dios use su ministerio y su alcance para solicitar dinero para su ministerio como condición previa a que "Dios bendiga al dador".

Yo resiento que una persona envíe sus diezmos o sus ofrendas a un Tele-Evangelista en vez de sembrar en el lugar donde Dios manda, en "la iglesia local" (Malaquías 3:10).

Es la Iglesia local la que te bautizará tu familia Es la Iglesia local la que te enterrará tus muertos Es la Iglesia local la que orará contigo en los momentos de necesidad Es la Iglesia local la que impondrá las manos sobre ti para salvación, sanidad y prosperidad. Es la Iglesia local la que se regocijará en tus momentos de alegría Es la Iglesia local la que llorará contigo en tus momentos difíciles Es la Iglesia local la que te proporciona instrucción cristiana a ti y a tus hijos Es la Iglesia local la que te proporciona un techo bajo el cual congregarte Es la Iglesia local la que te proporciona un Pastor, en persona, para que te aconseje y esté presente en los momentos de necesidad

Todos aquellos que siembran exclusivamente en los ministerios evangelísticos radiales o televisivos deberían buscar a esos súper-Evangelistas para que les entierren sus muertos, les bauticen sus hijos, les proporcionen consejería matrimonial, oren en los momentos de enfermedades, etc.

¿No debemos dar nunca a estos ministerios?

Existen razones legítimas por las que debemos ayudar a varios ministerios evangelísticos en la T.V. o la radio, pero NUNCA deben ser los lugares donde sembremos a largo plazo o en cantidades sustanciales. ¡Para eso es la iglesia local!

Finalmente, permítanme cerrar con la siguiente reflexión:

En realidad existe una verdad fundamental en lo referente a la ley espiritual de dar y recibir:

Dios se complace en bendecir a sus hijos cuando ponemos nuestra confianza en Él y obedientemente sembramos en su reino. Sin embargo, concentrarnos en lo material solamente no es una virtud que deberíamos poner, como al parecer algunos hacen, ¡incluso por encima de su salvación!

"Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas" (Mateo 6:33).






Pastor Dawlin A. Ureña Grand Rapids, Michigan, USA

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