Mostrando entradas con la etiqueta Apostasía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Apostasía. Mostrar todas las entradas

jueves, 14 de enero de 2021

Libro: Viviendo para Cristo en los Tiempos del Fin – Prólogo

Lidiando con la Anarquía y la Apostasía

Por Dr. David R. Reagan

Haga clic sobre la imagen para ir al Índice


Este libro trata sobre el paganismo secular y espiritual y cómo los cristianos deben responder a ambos. Al tratar con el paganismo espiritual, tengo algunas cosas duras que decir con respecto a los líderes cristianos como a las iglesias cristianas. No disfruto hacer tales declaraciones. Me he sentido obligado a hacerlas porque hay mucho en juego. Las almas están en peligro debido a la herejía y la apostasía generalizadas en la Iglesia de hoy. No creo que podamos permitirnos más el lujo de “caminar de puntillas entre los tulipanes”.

La Biblia dice que los tiempos del fin serán un período de gran engaño (Hechos 20:28-30; 1 Timoteo 4:1; 2 Timoteo 4:3-4). Siento que aquellos a quienes Dios ha llamado a ser atalayas en los muros (Isaías 62:6) deben ponerle rostro a la herejía y la apostasía al mencionar nombres. 

Respuestas a las Críticas

A lo largo de los años, he descubierto que cuando alguien identifica a líderes herejes o apóstatas en la Iglesia, siempre son condenados de una de cuatro maneras. La respuesta más común es que la gente cite el versículo que dice: “No toquéis a mis ungidos” (1 Crónicas 16:22). Lamentablemente, este versículo se ha convertido en un escudo para todo tipo de falsos profetas y maestros. El contexto del versículo deja en claro que está dirigido a líderes políticos que desean asesinar a los predicadores y profetas de Dios. No tiene nada que ver con la exposición pública de un falso maestro. Además, los falsos maestros no son ungidos por Dios.

Un segundo versículo que siempre es recitado en respuesta a las críticas es Mateo 18:15, que dice que cuando un hermano peca contra ti, debe reprenderlo en privado. Este versículo se aplica a los errores personales. Cuando denuncio públicamente a un falso maestro, no estoy respondiendo a alguien que me ha hecho daño personalmente. Más bien, estoy tratando con una persona que está dañando públicamente el cuerpo de Cristo, con falsas enseñanzas. Debe tratarse con esa persona públicamente, y si la persona siente que eso no es apropiado, entonces debería mantener la boca cerrada. Cuando hable en público, ya sea a través de un libro, un programa de radio, o un programa de televisión, debe esperar que se le haga responsable públicamente. 

Pablo practicó esto. Él confrontó públicamente a Pedro, cuando Pedro recurrió a jugar a la política con los judaizantes en la Iglesia primitiva (Gálatas 2:11-14). Pablo también mencionó nombres, cuando se trataba de lidiar con los falsos maestros. En dos ocasiones, advirtió a la Iglesia contra Himeneo, Fileto, y Alejandro, quienes estaban enseñando falsas doctrinas (1 Timoteo 1:20; 2 Timoteo 2:17).

Argumentos sobre Juzgar

La tercera forma en la que la gente reacciona a menudo a las críticas de los falsos maestros es citar Mateo 7:1  — “No juzguéis, para que no seáis juzgados”. Pero este versículo debe equilibrarse con el mandato de Jesús en Juan 7:24 — “Juzgad con justo juicio”. También debemos tener en cuenta que la Biblia nos dice repetidamente que debemos examinar lo que se nos enseña (Hechos 17:11; 1 Tesalonicenses 5:21; 1 Juan 4:1; Apocalipsis 2:2). Simplemente no hay forma de evaluar lo que escuchamos sin sacar conclusiones de juicio.

Lo que no debemos juzgar son los motivos. Sólo Dios conoce los motivos de una persona. Además, no debemos juzgar basándonos en la apariencia (Juan 7:24). Pero ciertamente tenemos el derecho y la responsabilidad de juzgar las palabras y las acciones, al ponerlas a prueba contra la Palabra de Dios. 

La cuarta respuesta común a las críticas es de naturaleza más general. “No debemos criticar a los nuestros”. Esta actitud tiene sus raíces en el sentimiento de que los cristianos reciben suficientes críticas del mundo. Por lo tanto, deberíamos rodear los vagones y proteger a los nuestros, independientemente de cuán disparatados puedan estar. Bueno, los líderes cristianos que critico en este libro no son “de los nuestros”. Una persona que niega la resurrección de Jesús no es un cristiano, sin importa cómo se llame a sí mismo y sin importar qué posición eclesiástica pueda ocupar. Lo mismo ocurre con una persona que niegue que Jesús es Dios encarnado.

Pablo escribió que cualquiera que niegue la resurrección no tiene esperanza (1 Corintios 15:12-19). No importa si la persona es pastor, obispo, o profesor de seminario. Si niega la resurrección de Jesús, esa persona no es cristiana. En cuanto a la identidad de Jesús, es el corazón del cristianismo. Si Él no era quien dijo que era — Dios encarnado — entonces no tenemos esperanza, porque nadie más podría morir por nuestros pecados. 

La Centralidad de Jesús

Con respecto a este tema, debemos tener en cuenta que toda la verdad es importante, pero no toda la verdad es igualmente importante. Una persona puede estar equivocada acerca de muchas cosas y aun así ser salva, pero si está equivocada acerca de Jesús, no hay esperanza para él.

No puedes ser salvo poniendo tu fe en un Jesús falso. Éste es el error de las sectas. El jesús de los testigos de Jehová es el Arcángel Miguel. El jesús de los mormones es el hermano de Lucifer, y se le considera uno de los miles de dioses creados por el súper-dios, Adán, un hombre exaltado. El jesús de los muchos grupos espiritistas es un médium de la sexta esfera de la astro-proyección (¡lo que sea que signifiquen esas galimatías!).

El jesús de los líderes cristianos liberales y apóstatas es el jesús del tema musical del musical de Broadway, Jesucristo Superestrella. Esa canción dice una y otra vez: “Él es un hombre, es sólo un hombre”. Es un falso salvador creado a su propia imagen, lleno de sus propias faltas. 

Muchos líderes apóstatas hoy afirman creer en un Jesús ortodoxo, pero niegan que Él es el único camino a Dios. En cambio, enseñan que Él es uno de muchos caminos a Dios. Argumentan que también se puede encontrar a Dios a través de Mahoma, Buda, el Dalai Lama, o un centenar de otros falsos líderes espirituales.

Lo que debemos tener en cuenta es que, cuando toman esta posición, están llamando a Jesús mentiroso, porque Él dijo claramente que no hay camino al Padre sino a través de Él (Juan 14:6). Las personas que llaman mentiroso a Jesús no están entre “los nuestros”. No son verdaderos cristianos. Son lobos vestidos de oveja (Mateo 7:15; Hechos 20:28-30).

Críticas a las Iglesias

Con respecto a las Iglesias, nombro denominaciones específicas cuando doy ejemplos de herejía y apostasía. Habría sido más fácil y ciertamente más diplomático haberse referido simplemente a “una denominación tradicional”, en lugar de nombrar una específicamente. Pero, nuevamente, siento la necesidad de ponerle un rostro a la apostasía que existe en la Iglesia hoy. Como dije antes, hay demasiado en juego para hacer lo contrario. Además, la lealtad denominacional a menudo nos hace estar ciegos sobre la apostasía. Podemos verla en otros grupos, pero no en el nuestro, a menos que alguien nos confronte. 

Pero lo principal que debe tener en cuenta al leer mis críticas a las denominaciones, es que la herejía y la apostasía existen hoy en todos los grupos denominacionales. La impureza doctrinal es una de las señales de los tiempos del fin (2 Timoteo 4:1-4). Personalmente he experimentado iglesias metodistas que eran apóstatas. También me he encontrado con iglesias metodistas que eran ortodoxas, pero que estaban muertas; y he experimentado iglesias metodistas que estaban vivas y bien. Lo mismo es cierto en todas las denominaciones. Hay iglesias bautistas apóstatas e iglesias bautistas que están ardiendo por el Señor. 

Durante 35 años, he tenido la bendición de predicar para un ministerio no denominacional que va a iglesias de todas las denominaciones. En el proceso, he descubierto que no se puede juzgar a una iglesia por su letrero o su afiliación denominacional. Una iglesia debe ser juzgada por lo que está sucediendo en su púlpito. ¿Se está predicando la Biblia como la Palabra de Dios y está Jesús siendo exaltado como la única esperanza para la humanidad? Si es así, la iglesia es buena, independientemente de su etiqueta denominacional.

Iglesias Locales Fieles

Muchas de nuestras denominaciones hoy son corruptas en la parte superior, en el sentido de que sus líderes nacionales son apóstatas que niegan los fundamentos de la fe. Pero muchas de las iglesias locales afiliadas a esas denominaciones son sólidas como una roca, se mantienen firmes en la Palabra y predican a Jesús.

Pienso en la Primera Iglesia Bautista en North East, Pennsylvania, un suburbio de Erie. Cuando fui contactado por esta iglesia en la década de 1980, estaba afiliada con la denominación Bautista del Norte, que es muy liberal. Cuando el pastro, Randy Elliott, me pidió que realizara una reunión para su iglesia, me sorprendí.

"¿No eres de una iglesia Bautista del Norte?", pregunté.

"Sí", respondió. "¿Por qué preguntas?".

"Bueno", respondí, "¿sabes de dónde vengo?".

“Oh, sí”, dijo, “escucho tu programa de radio todos los días. Nuestra iglesia se alinea con lo que predicas".

"¿Y todavía estás afiliado a los bautistas del norte?", pregunté con sorpresa.

"Sí, estamos aguantando con la esperanza de que podamos tener un impacto en nuestra denominación".

Esa historia es cierta para muchas iglesias locales en las denominaciones presbiteriana, metodista y luterana, así como para otras como los Discípulos de Cristo. Muchas iglesias locales que creen en la Biblia y exaltan a Cristo han conservado sus afiliaciones denominacionales porque esperan influir en sus líderes nacionales para que regresen a casa con el Señor. Saben que no tendrán ninguna influencia si se van y terminan afuera mirando hacia adentro.

Otros han mantenido su afiliación denominacional porque su sede central reclama la propiedad de todos sus terrenos y edificios. Ésta, por ejemplo, es la situación entre las iglesias episcopales. 

Mi Herencia Personal

Siento que debo añadir una palabra especial sobre un grupo del que hablo mucho en este libro — las Iglesias de Cristo que no usan instrumentos. Éste es el grupo en el que nací y crecí. Dejé el grupo en la década de 1960, pero estuve afiliado con ellos durante los primeros 30 años de mi vida.

Este grupo surgió de lo que se llama el Movimiento de la Restauración, un movimiento religioso que comenzó entre los presbiterianos a inicios de 1800. Los líderes, Barton W. Stone y Alexander Campbell, deseaban deshacerse del denominacionalismo y regresar a la Biblia como su único credo. Fue uno de los muchos movimientos de “Volver a la Biblia” que han caracterizado la escena estadounidense a lo largo de los años. 

El Movimiento de la Restauración finalmente generó tres grupos: los liberales Discípulos de Cristo; las intermedias Iglesias Cristianas Independientes; y las reaccionarias Iglesias de Cristo. Dado que muchas de las Iglesias Cristianas Independientes tomaron el nombre, Iglesia de Cristo, las Iglesias de Cristo comenzaron a referirse a sí mismas como “las Iglesias de Cristo sin instrumentos”. Usaron esta designación porque una de sus doctrinas distintivas es la condena de los instrumentos musicales en la adoración. Son estrictamente a capella. 

Son estrictos acerca de muchas otras cosas. Tan estrictos, de hecho, que se volvieron cada vez más legalistas a medida que pasaban los años. ¡Para la década de 1950, había más de 25 grupos de la Iglesia de Cristo que eran tan legalistas, sectarios y exclusivistas que no querían tener nada que ver entre sí!

Estaba el grupo que no tenía Escuela Dominical; el grupo que no tenía literatura humana; el grupo que no tenía cocina en la iglesia; el de una copa (que se oponía al uso de múltiples copas para la comunión), el grupo del vino antes del pan (que se oponía a los que partían el pan primero); y los premilenialistas (la mayoría de las Iglesias de Cristo son amileniales). 

Incluso había un grupo que era simplemente conocido como “Los Antis”. Se oponían a predicadores localizados, sociedades misioneras, hogares para huérfanos, y a una variedad de otras cosas. Un bromista los resumió diciendo: “¡Menciona algo, y se opondrán a ello!”.

Estaba, por supuesto, la “iglesia principal”, que era amilenial, de copas múltiples, pan antes del vino, y que tenía Escuela Dominical, ministros localizados, y cocinas en sus edificios. 

¿Denominación, Secta o Culto?

Las Iglesias de Cristo afirmaban ser no denominacionales, y esa afirmación era correcta en cierto sentido. Aunque eran un grupo claramente identificable como los bautistas y los metodistas, no se consideraban a sí mismos parte del cuerpo de Cristo, como las otras denominaciones. No, ¡se consideraban el cuerpo de Cristo! En otras palabras, se consideraban a sí mismos como la única verdadera.

Es por eso, que al mirarlos hacia atrás, los considero lo que llamo una secta. No eran un culto porque tenían una visión ortodoxa de Jesús. Pero ciertamente no eran una denominación ya que no se consideraban a sí mismos como una parte denominada del cuerpo de Cristo. Eran el cuerpo de Cristo.

Las Iglesias de Cristo han recorrido un largo camino en los últimos 50 años, para ser más abiertas y aceptar a otras iglesias. Esto se ha debido principalmente al impacto de las librerías cristianas y a la radio y televisión cristianas.

Verá, ninguna de estas cosas existía antes de la década de 1960. Cuando era niño, no había librerías cristianas, la televisión no existía, y la radio cristiana consistía en la transmisión de servicios religiosos los domingos por la mañana. El resultado fue que era fácil mantener a la gente aislada e ignorante.

Cuando nuestros predicadores se levantaban y la emprendían contra los bautistas como “paganos”, fácilmente podíamos gritar “¡Amén!”. Después de todo, la mayoría de nosotros nunca había leído un libro escrito por un bautista, ni habíamos escuchado un sermón de un bautista o visitado una iglesia bautista. Los editores cristianos y los medios de comunicación cristianos han abierto todos los aspectos de la cristiandad para que todos puedan experimentarlos y, con esta apertura, ha llegado la comprensión de que el cuerpo de Cristo no puede limitarse a ningún grupo.

Siempre ha habido pequeños grupos dentro de las Iglesias de Cristo, que estaban orientados hacia la gracia, en particular el grupo que no tenía Escuela Dominical, y los premilenialistas. Pero hoy, las iglesias tradicionales se están moviendo más en la dirección de la apertura, como lo ejemplifica Max Lucado, uno de los escritores cristianos más populares en Estados Unidos hoy. Él es el ex ministro de predicación de una Iglesia de Cristo en San Antonio, Texas (las Iglesias de Cristo no creen en el uso del término pastor).

Herejía y Apostasía

Hablo mucho en este libro sobre la apostasía, así que creo que necesito definir a qué me refiero. Veo una diferencia entre herejía y apostasía. Para mí, la herejía consiste de doctrinas no bíblicas que no amenazan la salvación de uno. Impiden su santificación (su desarrollo a la imagen de Cristo), pero no impactan su justificación (su posición legal ante Dios como nacido de nuevo y, por lo tanto, perdonado de todos sus pecados).

La profecía es un buen ejemplo. Lo que crea sobre la profecía bíblica impactará la forma en la que vive aquí y ahora, y por eso es importante. Pero no impactará dónde pasará la eternidad, así que las líneas de compañerismo no deben trazarse sobre las diferencias en los puntos de vista proféticos. ¡El Cielo va a contener amilenialistas, premilenialistas, postmilenialistas, y personas que nunca supieron la diferencia entre un milenio y un milpiés!

La apostasía es un asunto más serio. La apostasía consiste en la negación de los fundamentos de la fe — asuntos que se relacionan con la identidad de Jesús y la eficacia de Su sacrificio en la Cruz. Éstos son temas que se relacionan con la salvación y, por lo tanto, con el destino eterno de uno. 

Un ejemplo de apostasía sería la negación del nacimiento virginal, porque si Jesús no nació de una virgen, entonces no era Dios encarnado. Lo mismo ocurre con la resurrección. Si Jesús no resucitó, entonces no era divino, y no es nuestro Salvador. 

Paganismo Secular

Dado que este libro trata de muchos temas que a menudo se consideran puramente políticos, creo que debería añadir un descargo de responsabilidad con respecto a la política.

En primer lugar, no soy ni republicano ni demócrata. Soy un monárquico. Y lo digo porque he dedicado mi vida a hacer todo lo posible para preparar el camino para la llegada del Rey de reyes y Señor de señores, quien reinará con una vara de hierro desde el Monte Sión en Jerusalén, y quien traerá paz, rectitud y justicia a toda la tierra. 

Así es como el comentarista social, Todd Starnes, lo expresó en uno de sus libros:1

No necesitamos más estadounidenses inclinándose ante el burro demócrata o el elefante republicano. Necesitamos más estadounidenses inclinándose ante el León de Judá.

Otro punto que me gustaría hacer es que muchos, si no la mayoría, de los problemas que la sociedad considera políticos son, en esencia, problemas morales y, por lo tanto, bíblicos.

Tomemos el aborto, por ejemplo. Hay políticos a los que les gustaría cerrar la boca de los líderes cristianos que están hablando contra el aborto, y lo hacen alegando que es un “asunto político” y, por lo tanto, fuera del alcance de los predicadores. Ciertamente es un tema que ha sido politizado, pero en esencia es un tema moral y, por lo tanto, es apropiado que los líderes espirituales hablen sobre él. Lo mismo puede decirse de la homosexualidad, el matrimonio entre personas del mismo sexo, los juegos de azar, el abuso de drogas e incluso nuestra deuda nacional fuera de control. 

Hay principios bíblicos para lidiar con todas estas cuestiones, y cuando los ignoramos, estamos buscando problemas. ¿Por qué, por ejemplo, deberíamos esperar que nuestra economía florezca si nuestra nación está viviendo en rebelión abierta contra Dios? Y, sin embargo, las encuestas de opinión pública muestran que el estadounidense promedio sólo está preocupado por la economía y tiene poco interés en los problemas morales que están destrozando a nuestra nación.

Conclusión

Este libro no trata solo de apostasía y herejía. Se trata principalmente de cómo desarrollar una relación profunda y significativa con Dios que, a su vez, lo protegerá del engaño espiritual y lo sostendrá en medio de la persecución secular. Tengo la esperanza de que su lectura de este libro lo lleve a una relación más profunda con el Señor de lo que alguna vez haya conocido. 


Traducido por Donald Dolmus
Ministerio En Defensa de la Fe

Estimados lectores: Gracias a las ofrendas de amor de nuestros colaboradores, podemos poner gratuitamente a su disposición este material exclusivo de nuestro Ministerio. Si siente de parte del Señor apoyar la labor que su servidor está llevando a cabo, visite nuestra sección Donativos, para descubrir cómo podrá hacerlo.

jueves, 22 de noviembre de 2018

La Iglesia en la Profecía – Parte 3 de 4

Pasado, Presente y Futuro


Profecías Negativas del Tiempo del Fin

El predominio de la iglesia de Laodicea hoy en día es el cumplimiento de muchas otras profecías del Nuevo Testamento que apuntan al crecimiento de la apostasía, las sectas, la herejía y la mundanalidad en la Iglesia de los tiempos del fin.

Apostasía

La imagen de la Iglesia en los tiempos del fin que se retrata en la Biblia no es muy bonita. Por un lado, la Biblia profetiza que la Iglesia será atormentada por la apostasía. Jesús mismo profetizó que “muchos tropezarán” (Mateo 24:10). Del mismo modo, Pablo dijo que el Anticristo no puede ser revelado hasta que la “gran apostasía” ocurra (2 Tesalonicenses 2:3).

Pablo revela la fuente de la apostasía en 2 Timoteo 3:5 — “Los hombres tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella”. El cumplimiento de esta profecía comenzó en la década de 1920, con la ascendencia de la Escuela Alemana de la Alta Crítica y su enseñanza de que la Biblia debía ser abordada como cualquier otra pieza de literatura — con un ojo crítico. Los conceptos de la inspiración especial y la inerrancia de la Biblia fueron rechazados. La Biblia llegó a ser vista como la búsqueda de Dios por parte del hombre en lugar de la revelación de Dios al hombre. Las iglesias comenzaron a rechazar algunos de los fundamentos de la fe. 

Este ataque contra la integridad de la Palabra de Dios abrió las compuertas de la apostasía. En poco tiempo, los teólogos y ministros cristianos se estaban riendo del nacimiento virginal, descartando sus milagros, poniendo en duda Su resurrección y negando rotundamente Su segunda venida. 

A medida que se le restaba importancia a la singularidad de Jesús, muchas denominaciones comenzaron a abrazar la doctrina condenable del universalismo. Y allí es donde estamos hoy, atrapados en medio de una repugnante apostasía que dice, “Cree lo que quieras. Lo importante es ser sincero. Hay muchos caminos a Dios”. Todo lo cual hace a Jesús un mentiroso, quien dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). El resultado es que hay mucha gente sincera que está yendo sinceramente al lago de fuego.

Sectarismo

Un segundo conjunto de profecías advierte que la Iglesia será atacada por el engaño sectario en los tiempos del fin. Jesús enfatizó este punto repetidamente en Su Discurso del Monte de los Olivos (Mateo 24:5, 11 y 24). Y Pablo lo subrayó en el lenguaje más fuerte posible cuando escribió: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1).

El cumplimiento de estas profecías comenzó en el siglo XIX con el surgimiento del mormonismo y su enseñanza demoníaca de que Jesús es el hermano de Lucifer, uno de los miles de dioses creados por el súper dios, Adán, un hombre exaltado. Los Testigos de Jehová fueron los siguientes en el escenario, con su enseñanza pervertida de que Jesús es el arcángel Miguel.

Este siglo ha sido testigo de la rápida multiplicación de las sectas, tal como fue profetizado. Hoy, cristianos de toda la vida que no saben por qué creen lo que profesan están siendo arrastrados a las sectas por decenas de miles.



Igualmente espantosa es la penetración directa a la Iglesia de la doctrina sectaria. Reconocidos líderes cristianos están defendiendo la antigua práctica chamánica de la visualización como la clave de la oración. Otros están enseñando una de las mentiras más antiguas de Satanás: que aquellos que han nacido de nuevo son “pequeños dioses”.

La última moda sectaria es el concepto de la salvación satánica; es decir, que no debemos nuestra salvación a la sangre de Jesús derramada en la cruz, sino a algún tormento imaginario que Él sufrió a manos de Satanás por tres días en el Hades.  Y luego, por supuesto, está la masonería, la forma más antigua de penetración sectaria a la Iglesia, con sus juramentos de sangre secretos, su salvación por obras, y su universalismo. 

Un tercer grupo de profecías indica que, en los tiempos del fin, la Iglesia será atacada por las herejías. Éstas son errores doctrinales que no condenan el alma, pero que confunden y debilitan el espíritu. 

En 2 Timoteo 4:3-4, Pablo dice: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas”. Hay muchos mitos populares en la cristiandad hoy que roban a la gente el poder de su fe o los engañan para que practiquen una fe presuntuosa.

Entre los fundamentalistas hay un mito de que Dios se retiró en el primer siglo y que con Él se fueron todas las manifestaciones de lo sobrenatural, incluyendo a los ángeles, los demonios, los dones espirituales y los milagros. Entre los carismáticos, los abusos doctrinales han sido epidémicos, incluyendo los siguientes mitos:
  • La fe debe ser puesta en tu fe y no en Dios.
  • Siempre es la voluntad de Dios sanar.
  • El creyente tiene la autoridad de Jesús.
  • Es el deseo de Dios que los creyentes sean financieramente prósperos.
  • Los creyentes pueden tener lo que quieran a través de la confesión positiva.

Los vientos de doctrina (Ef. 4:14) están soplando a través de la Iglesia con fuerza de vendaval y los creyentes están siendo arrojados aquí y allá por las olas, en cumplimiento de la profecía.

Mundanalidad

Una cuarta característica profetizada acerca de la Iglesia en los tiempos del fin es que será comprometida y corrompida por la mundanalidad. Ya hemos visto esta  imagen profética de esta iglesia mundana en Apocalipsis 3:14-22, donde se describe a la iglesia de Laodicea.


En cumplimiento de esta profecía, nuestras iglesias hoy están llenas de cristianos culturales que han aceptado a Jesús como Salvador, pero no como Señor. Son cristianos esquizofrénicos que caminan con un pie en la Iglesia y el otro en el mundo. Son cristianos carnales que gritan “¡Aleluya!” el fin de semana, pero que viven como paganos durante la semana. Son cristianos codiciosos en busca de la salud, la riqueza y el poder. La cruz y su mensaje de sacrificio son tan ofensivos para ellos como lo es para el mundo. 

Juicio

Debido a la apostasía, la herejía, el sectarismo, y la mundanalidad que la Biblia dice que caracterizarán a la Iglesia del tiempo del fin, la Biblia profetiza que la Iglesia será sometida a juicio. En Apocalipsis 3:19 Jesús le dice a la iglesia de Laodicea, “Yo reprendo y disciplino a todos los que amo”.

La iglesia deslumbrante y excesivamente indulgente de las últimas décadas ahora está probando el juicio de Dios. El pecado está siendo expuesto. Los imperios religiosos están siendo desmantelados. El Señor nos está llamando  a la Cruz. Por medio de la disciplina, el Espíritu nos está motivando a la humildad, la rectitud y la santidad.

El juicio ha comenzado en la Casa del Señor, donde siempre comienza (Ezequiel 9:6 y 1 Pedro 4:17). El Señor está disciplinando a Su Iglesia como un preludio del derramamiento de Su ira sobre el mundo.

En la cuarta y última parte de este estudio de la Iglesia en la profecía bíblica, exploraremos las profecías positivas del tiempo del fin concernientes a la Iglesia. 


Lea la parte 1 aquí
Lea la parte 2 aquí 

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article:
The Church in Prophecy 

Estimado lector: Su valiosa contribución, por medio de sus oraciones y sus ofrendas voluntarias, hace posible que sigamos produciendo materiales que contribuirán grandemente a su crecimiento y edificación espiritual.


miércoles, 12 de septiembre de 2018

Libro: Los Fundamentos de la Profecía Bíblica – Lección 12

La Iglesia en la Profecía

Haga clic sobre la imagen para ir al Índice


Hecho: Hay malas noticias y buenas noticias para la Iglesia en la profecía bíblica.

Escritura Clave:…sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella” (Mateo 16:18).

Hay profecías negativas y positivas en la Biblia concernientes a la Iglesia en los tiempos del fin. Las negativas son realmente horribles, pero las positivas son maravillosamente gloriosas.

Las Malas Noticias

La imagen de la Iglesia en general en los tiempos del fin no es muy bonita. 

Apostasía — Por un lado, la Biblia profetiza que la Iglesia será atormentada por la apostasía. Jesús mismo profetizó que “muchos tropezarán” (Mateo 24:10). Del mismo modo, Pablo dijo que el Anticristo no puede ser revelado hasta que la “gran apostasía” se lleve a cabo (2 Tesalonicenses 2:3).

Pablo revela la fuente de la apostasía en 2 Timoteo 3:5 — “Los hombres tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella”. El cumplimiento de esta profecía comenzó en la década de 1920, con la ascendencia de la Escuela Alemana de la Alta Crítica. Esta escuela de pensamiento, que barrió rápidamente los seminarios estadounidenses, abogaba que la Biblia debía ser abordada como cualquier otra pieza de literatura — con un ojo crítico. Los conceptos de la inspiración especial y la inerrancia de la Biblia fueron rechazados. La Biblia llegó a ser vista como la búsqueda de Dios por parte del hombre en lugar de la revelación de Dios al hombre. Como un producto humano, era considerada llena de mitos, leyendas, y supersticiones. 

Este ataque contra la integridad de la Palabra de Dios abrió las compuertas de la apostasía. En poco tiempo, los teólogos y ministros cristianos se estaban riendo del nacimiento virginal, descontando sus milagros, poniendo en duda Su resurrección y negando rotundamente Su promesa de regresar. 

Y allí es donde estamos hoy, atrapados en medio de una grave apostasía que dice, “Cree lo que quieras. Lo importante es ser sincero. Hay muchos caminos a Dios”. Todo lo cual hace a Jesús un mentiroso, quien dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí” (Juan 14:6). El resultado es que hay mucha gente sincera que sinceramente está yendo al lago de fuego. 

Cultismo —  Un segundo conjunto de profecías advierte que la Iglesia será atacada por el engaño sectario en los tiempos del fin. Jesús enfatizó este punto repetidamente en Su Discurso del Monte de los Olivos (Mateo 24:5, 11 y 24). Y Pablo lo subrayó en el lenguaje más fuerte posible cuando escribió: “Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios” (1 Timoteo 4:1).

El cumplimiento de estas profecías comenzó en el siglo XIX con el surgimiento del mormonismo y su enseñanza demoníaca que Jesús es el hermano de Lucifer, uno de los miles de dioses creados por el súper dios, Adán, un hombre exaltado. Los Testigos de Jehová fueron los siguientes en el escenario, con su enseñanza pervertida de que Jesús es el arcángel Miguel.

El siglo XX fue testigo de la rápida multiplicación de los cultos, tal como fue profetizado. Hoy, cristianos de toda la vida que no saben por qué creen lo que profesan están siendo arrastrados a las sectas por decenas de miles. 

Herejías — Un tercer grupo de profecías indica que, en los tiempos del fin, la Iglesia será atacada por el error doctrinal. Éstas son doctrinas que no condenan el alma, pero que confunden y debilitan el espíritu. 

En 2 Timoteo 4:3-4, Pablo dice: “Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas”. Hay muchos mitos populares en la cristiandad hoy que roban a la gente el poder de su fe o los engañan para que practiquen una fe presuntuosa.

Mundanalidad —  Una cuarta característica profetizada acerca de la Iglesia en los tiempos del fin es que será comprometida y corrompida por la mundanalidad. La imagen profética de esta iglesia mundana se encuentra en Apocalipsis 3:14-22, donde se describe a la iglesia de Laodicea. 

Las siete Iglesias descritas en Apocalipsis 2 y 3 son simbólicas de siete períodos de la historia de la iglesia. La iglesia de Laodicea, la última en ser presentada, es representativa del tipo de iglesia que prevalecerá en la cristiandad al final de la Era de la Iglesia. 

La imagen es patética. La Iglesia es apática, ni fría ni caliente. La apatía es un producto de la adopción por parte de la Iglesia de una actitud mundana expresada en las palabras, “Yo soy rico, y me he enriquecido, y de ninguna cosa tengo necesidad; y no sabes que tú eres un desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo” (Apocalipsis 3:17).

La Biblia deja en claro que la Iglesia estará tan comprometida en los tiempos del fin que se meterá en la cama con el mundo, lo que dará por resultado la desintegración de la sociedad, hasta el punto que se volverá tan inmoral y violenta como en los días de Noé (2 Timoteo 3:1-5; Mateo 24:37).

Las Buenas Noticias

¿Hay alguna buena noticia acerca de la Iglesia en la profecía del tiempo del fin? Sí, sí hay.

El Derramamiento del Espíritu — La increíblemente buena noticia es que la Biblia profetiza un gran derramamiento del Espíritu de Dios en los tiempos del fin, para empoderar a los que sean receptivos a oponerse a la embestida de Satanás.

La profecía se encuentra en Joel 2:28-30. El contexto antes del pasaje (versículo 23) deja en claro que habrá dos derramamientos del Espíritu (la “lluvia temprana y tardía”). La lluvia temprana ocurrió en Pentecostés, cuando los apóstoles fueron ungidos con el Espíritu. El derramamiento final comenzará después de que los judíos sean reunidos en su tierra y restablecidos como nación (versículos 18-27).

Hemos estado en el período de la “lluvia tardía” desde el restablecimiento del Estado de Israel el 14 de mayo de 1948. El Espíritu está siendo derramado, y los dones del Espíritu se manifiestan de una forma inigualable desde el primer siglo.

Hay muchas otras manifestaciones del derramamiento del Espíritu de Dios en la Iglesia hoy. En 1949, el ministerio de Billy Graham despegó como un cohete cuando William Randolph  Hearst presentó al evangelista en su miríada de publicaciones. A través de la utilización de la tecnología moderna por parte de Graham, pudo llegar a todo el mundo con el Evangelio. 

Lo mismo ha sucedido con la Película Jesús, que fue producida por Campus Crusade en 1979. Desde entonces ha sido traducida a más de 1,600 idiomas y se ha exhibido a más de siete mil millones de personas, lo que ha dado como resultado más de 530 millones de decisiones para Cristo.

La tecnología moderna también ha hecho posible producir traducciones de la Biblia más rápido que nunca. El resultado es que la Biblia ahora está disponible en todos los idiomas principales del mundo. 

Esta explosión en el alcance ha producido un incremento exponencial en las conversiones. En 1800 la tasa de conversión era 100 por día. Para 1900 se había incrementado a 1,000 por día. ¡Hoy la tasa es un astronómico 175,000 por día! Y 3,500 nuevas iglesias están abriendo cada semana en todo el mundo. 

Entre los cristianos fieles, esta gran unción del Espíritu está produciendo un remanente que está inmerso en la Palabra, comprometido con la justicia, crucificado a sí mismo, dedicado a la oración, rendido en adoración, celoso por el evangelismo, y anhelando el pronto regreso de Jesús. Es este remanente que estará firme para Jesús hasta el día que Él regrese por Su Iglesia. 

El Rapto — La profecía bíblica le da a la Iglesia la maravillosa promesa de que será removida del mundo antes de que Dios derrame Su ira en la Tribulación (1 Tesalonicenses 4:13-18). Vea el capítulo 14 para más detalles.

La Segunda Venida —  A la Iglesia se le promete que regresará con Jesús al momento de Su Segunda Venida (Apocalipsis 19:7-8, 14). Esto significa que los santos de la Era de la Iglesia serán testigos de Su victoria en Armagedón y Su coronación como Rey de reyes y Señor de señores. Vea la lección 18 para más detalles.

El Milenio —  A la Iglesia se le promete que reinará con Jesús cuando Él regrese a la tierra para reinar por mil años desde Jerusalén (Daniel 7:13-14, 18, 27; 2 Timoteo 2:12; Apocalipsis 20:4).

El Estado Eterno —  A la Iglesia se le promete que residirá para siempre en una nueva y perfeccionada tierra en la presencia de Dios el Padre y Jesús (Apocalipsis 21:1-7). Vea la lección 20 para más detalles. Pablo resumió las bendiciones futuras de la Iglesia cuando escribió: “Pues tengo por cierto que las aflicciones del tiempo presente no son comparables con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse” (Romanos 8:18).

Preguntas:

1) ¿Cómo explica la existencia de profecías de los tiempos del fin acerca de la Iglesia que retratan a la Iglesia como energizada por el Espíritu para un mayor alcance, mientras que también experimenta una creciente apostasía? Lea Mateo 13:24-30, 36-43.

____________________________________________________________

____________________________________________________________

____________________________________________________________

2) Lea 2 Timoteo 4:1-3. ¿Qué doctrinas apóstatas o heréticas en la Iglesia hoy vienen a su mente cuando lee este pasaje?

___________________________________________________________

___________________________________________________________

___________________________________________________________

3) Lea Apocalipsis 3:14-17. ¿Cree que estos versículos describen la condición de la Iglesia en su país ahora?

____________________________________________________________

____________________________________________________________


4) Tres veces en Mateo 24 (versículos 5, 11, 24) Jesús profetizó que, en los tiempos del fin, habría una explosión de falsos cristos y sus grupos sectarios. ¿Cómo definiría un culto? ¿Cuáles son algunas de sus características comunes?

____________________________________________________________

____________________________________________________________

____________________________________________________________

5) La primera profecía en la Biblia en mencionar específicamente a la Iglesia fue dada por Jesús en Mateo 18. Él dijo que la edificaría sobre “esta roca”. ¿Cuál roca?

____________________________________________________________

____________________________________________________________

6) Muchas personas hoy creen que la membresía de la iglesia no es importante. Otros piensan que pueden cumplir con la membresía de la iglesia al ver un servicio de la iglesia en la televisión. ¿Qué piensa y por qué? Lea Hebreos 10:25.

____________________________________________________________

____________________________________________________________


Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

jueves, 31 de mayo de 2018

Revista Llamada de Medianoche – Mayo 2018

La apostasía del tiempo final

Haga clic sobre la imagen para descargar la revista


»» ¿Por qué tanta agitación en cuanto a Jerusalén?
»» Solidaridad cristiana con el Estado judío
»» Más señales de acercamiento entre Israel y Arabia Saudita
»» La Epístola a los Filipenses
»» Videos infantiles peligrosos 

Entre otros

Para poder descargar y leer esta revista, necesitará tener instalado el programa gratuito Adobe Reader.


Si desea obtener materiales adicionales, visita la página web del Ministerio Llamada de Medianoche:

viernes, 2 de marzo de 2018

Folleto electrónico: El Yoga – ¿Ejercicio o Religión?

¿Tiene Importancia?


Haga clic sobre la imagen para descargar el folleto


««Fue un momento que todavía me molesta recordar. Estaba dando una conferencia en una universidad cristiana sobre la espiritualidad Nueva Era, cuando vi a una estudiante poner sus ojos en blanco a mi mención del término “yoga”. Fue un gesto pequeño, pero habló cantidades. Era como si me dijera “¡Por favor! ¡Sólo son ejercicios!”. Deduje por su reacción que era practicante del yoga o por lo menos había tenido contacto con el tema, y creía que la participación en el yoga no tendría ningún impacto negativo sobre su vida espiritual. Al fin y al cabo, la joven estudiaba en una universidad cristiana, de modo que probablemente pensaba poder discernir si una práctica era pagana o no. Pero no evidenció una evaluación bíblica sobre el yoga; sin palabras, lo había defendido. Desafortunadamente, esa tendencia de aceptar el yoga y otras prácticas Nueva Era ha seguido creciendo dentro de las universidades cristianas, los ministerios y aun en iglesias»».

Si desea obtener información adicional acerca de este tema, visite nuestras secciones:


Si desea obtener otros materiales de este ministerio, visite su sitio web oficial:

jueves, 22 de febrero de 2018

Libro: La Apostasía Venidera – Extracto

Desenmascarando el Sabotaje del Cristianismo

Por Mark Hitchcock y Jeff Kinley

Haga clic sobre la imagen si desea comprar el libro

«Llegará el tiempo en que la gente no escuchará más la sólida y sana enseñanza. Seguirán sus propios deseos y buscarán maestros que les digan lo que sus oídos se mueren por oír. Rechazarán la verdad e irán tras los mitos» (2 Timoteo 4:3-4).

Jesucristo va a volver. Sin duda, es la mayor esperanza de los cristianos en estos tiempos difíciles. La Biblia nos advierte que los últimos días serán caóticos: guerras y rumores de guerras se extenderán por todos lados (Mateo 24:6). En nuestra época, el mundo parece estar fuera de control, creando miedo, confusión e incertidumbre. Además de la violencia, la peste y las epidemias, la Biblia predice un gran «alejamiento» de Dios en los tiempos finales. Maestros de la Biblia lo llaman «la gran apostasía».

¿Estamos viendo evidencias hoy en la iglesia de este gran rechazo de la enseñanza sólida y sana? Mark Hitchcook, exabogado y popular maestro de la Biblia, examina las pruebas de los maestros de la Escritura en nuestros tiempos actuales. ¿Están actualmente los maestros de la Biblia permitiendo a la gente seguir sus propios deseos al decirles lo que quieren escuchar, como la Biblia lo predice con claridad? ¿Acaso una gran porción de la iglesia ha abandonado la enseñanza sana y sólida que la Palabra de Dios ofrece? La gran apostasía habrá de venir, pero ¿estará más cerca de lo que imaginamos?¿Qué significa esto para nuestro futuro? Permita que Mark Hitchcock sea su guía para los días difíciles por venir.

Haga clic sobre el siguiente ícono para descargar el extracto:

miércoles, 24 de enero de 2018

La Ira de Dios: ¿Mito o Realidad? – Parte 3 de 3



     
El Significado de la Ira

¿Convierte esto a Dios en un “monstruo”? ¡No! Al contrario, la ira de Dios demuestra Su bondad, porque, ¿cómo podría un Dios bueno ignorar la maldad del pecado y permitir que quede impune? Su ira contra el mal demostrará Su justicia. 

El profeta Nahúm lo resumió mejor. Hablando del amor de Dios, dijo, “El Señor es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían” (Nahúm 1:7). Pero unos pocos versículos antes Nahúm había hablado también de la santidad y la ira de Dios:

2) “El SEÑOR es Dios celoso y vengador; El SEÑOR es vengador y lleno de indignación; se venga de sus adversarios, y guarda enojo para sus enemigos.

3) El SEÑOR es tardo para la ira y grande en poder, y no tendrá por inocente al culpable

(Nahúm 1:2-3)

La ira de Dios nunca está motivada principalmente por el deseo de castigar. Por el contrario, está diseñada para traer a la gente al arrepentimiento, para que puedan ser salvas. Incluso en Su ira, Dios se acuerda de la misericordia.

Dios demuestra Su misericordia en la ira al no derramar nunca Su ira sin advertencia. Él trató de advertirles a Sodoma y a Gomorra a través de Abraham. Él le advirtió al mundo de Noé a través de la predicación de Noé durante 120 años. Él envió a Jonás y a Nahúm para advertirle a la ciudadana pagana de Nínive. 

Considere también cómo Él envió profeta tras profeta para llamar a las naciones de Israel y de Judá al arrepentimiento (2 Crónicas 36:15-16):

15) Y Jehová el Dios de sus padres envió constantemente palabra a ellos por medio de sus mensajeros, porque él tenía misericordia de su pueblo y de su habitación.

16) Mas ellos hacían escarnio de los mensajeros de Dios, y menospreciaban sus palabras, burlándose de sus profetas, hasta que subió la ira de Jehová contra su pueblo, y no hubo ya remedio.

La misericordia de Dios en la ira también se manifiesta en el hecho de que Él siempre conduce a Su derramamiento final de la ira a través de una serie de juicios progresivos. Estos juicios se describen en detalle en Deuteronomio 28:15-57.

Esta característica de la ira de Dios se demuestra en las profecías concernientes a la Tribulación. En lugar de simplemente derramar Su ira sobre las naciones rebeldes del mundo, destruyéndolas en un instante de abrumadora catástrofe, Él somete al mundo a una serie de juicios que se incrementan secuencialmente en alcance e intensidad (Apocalipsis 6, 8-9, 16). 

Aunque la mayoría de las personas se niegan a arrepentirse a estos juicios (Apocalipsis 9:20-21), hay “una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas naciones y tribus y pueblos y lenguas” que se arrepienten y responden a Jesús en fe (Apocalipsis 7:9).

Estas respuestas radicalmente diferentes a la ira de Dios ilustran el punto que a menudo hace Billy Graham: “El mismo sol que derrite la mantequilla también endurece la arcilla”. La ira de Dios derrite algunos corazones en arrepentimiento, pero tiene el efecto de endurecer los corazones de muchos otros. 

La Ira y los Redimidos

Muchos cristianos responden negativamente a la profecía bíblica. No es inusual escuchar a un cristiano decir algo como esto: “No quiero escuchar nada sobre profecía porque está demasiado llena de pesimismo”.

Bueno, hay mucho pesimismo para aquellos que se niegan a responder al regalo de amor de Dios en Jesús. Pero hay sólo buenas noticias para los redimidos.

El Antiguo Testamento termina con un pasaje que presenta tanto la tristeza como el gozo de la profecía del tiempo del fin. Malaquías dice que cuando el Señor regrese, el día será “como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa” (Malaquías 4:1). Ésa es la mala noticia.

Pero considere las buenas noticias: “Mas a vosotros los que teméis mi nombre, nacerá el sol de justicia, y en sus alas traerá salvación; y saldréis, y saltaréis como becerros de la manada” (Malaquías 4:2).

No hay razón para que cualquier hijo de Dios tema la ira de Dios. Pablo escribió que, dado que hemos sido justificados por la sangre de Cristo, “por él seremos salvos de la ira” (Romanos 5:9). Y, en un versículo sumamente reconfortante, Pablo les dijo a los tesalonicenses que Jesús “librará” a los redimidos “de la ira venidera” (1 Tesalonicenses 1:10). La razón, explicó Pablo, es que “no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tesalonicenses 5:9).

Una Súplica

¿Está bajo la gracia o la ira? La decisión es suya. Jesús viene pronto. Cuando Él aparezca, ¿será su Esperanza Bienaventurada o su Santo Terror? ¿Clamará para que los montes caigan sobre usted? O, ¿saldrá saltando de alegría como un becerro liberado de un establo?

Dios le ama y quiere que acepte a Su Hijo como su Salvador, para que pueda estar bajo la gracia y pueda participar en un evento que ocurrirá cuando Jesús regrese (Isaías 35:10):

Y los redimidos de Jehová volverán, 
Y vendrán a Sion con alegría; 
Y gozo perpetuo será sobre sus cabezas; 
Y tendrán gozo y alegría, 
Y huirán la tristeza y el gemido.


Lea la parte 1 aquí
Lea la parte 2 aquí

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article:

viernes, 5 de enero de 2018

La Ira de Dios: ¿Mito o Realidad? – Parte 2 de 3




El Dios Inmutable

A pesar de la clara enseñanza bíblica de que nuestro Creador es un Dios de amor e ira, nunca dejo de sorprenderme por la cantidad de pastores que encuentro que argumentan que el Dios de ira es el Dios del Antiguo Testamento y no el Dios del Nuevo Testamento. En el proceso, ignoran otra enseñanza clara de la Biblia que se encuentra en Malaquías 3:6, donde Dios, hablando de Sí Mismo, dice, “Porque yo, el SEÑOR, no cambio…”.

El Nuevo Testamento confirma este importante punto en Hebreos 13:8, donde dice, “¡Jesucristo es el mismo ayer, hoy y por los siglos!.

Sin embargo, Jesús siempre parece ser presentado en sermones como el Salvador manso y gentil, que está lleno de gracia y perdón. Esa afirmación es cierta, pero no es el cuadro completo. Jesús fustigó a los fariseos, llamándolos “hipócritas”, “serpientes”, y un “nido de víboras”.

Asimismo, en Sus cartas a las sietes iglesias de Asia Menor, Jesús condenó a la iglesia en Tiatira por tolerar a una falsa profetiza. Exhortó a la iglesia a arrepentirse, y luego les advirtió que, si se negaban a arrepentirse de su inmoralidad, Él arrojaría a los ofensores “sobre un lecho de enfermedad”, y los mataría con pestilencia (Apocalipsis 2:22-23). 

Tipos de Ira

La Biblia revela varios aspectos diferentes de la ira de Dios:
  • Ira Consecuencial — Esto es lo que podría ser llamado “sembrar y cosechar ira”. Es la ira que traemos sobre nosotros mismos cuando cosechamos lo que sembramos mediante la vida pecaminosa.
  • Ira Cataclísmica — Evidenciada en los desastres, ya sean naturales o provocados por el hombre, como los ataques del 11/9. Dios permite éstos como una forma de llamar a la gente y a las naciones al arrepentimiento.
  • Ira de Abandono — La ira exhibida por Dios cuando le da la espalda a una persona o a una sociedad, lo que permite la autodestrucción.
  • Ira Escatológica — La ira de Dios se desatará sobre todo el mundo durante la Gran Tribulación.
  • Ira Eterna — El castigo máximo que Dios infligirá a aquellos que sean consignados al lago de fuego.

La Ira de Abandono

La ira de abandono de Dios es lo que nuestra nación está experimentando hoy. De nuevo, este tipo de ira puede caer tanto sobre un individuo como en una sociedad.


Un ejemplo bíblico de esto en la vida de un individuo puede encontrarse en la historia de Sansón. Aunque Dios lo ungió poderosamente para proteger a Israel de los filisteos, persistió en el pecado sexual hasta el punto de que las Escrituras dicen que “el Señor se apartó de él” (Jueces 16:20). Como resultado, fue capturado por los filisteos y terminó suicidándose.

En el capítulo uno de Romanos, el apóstol Pablo advierte fuertemente sobre la ira de abandono de Dios con respecto a las naciones. Él afirma que, “la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad…” (Romanos 1:18). Luego procede a contar cómo Dios hace esto cuando trata con una nación que está en rebelión contra Él.

Primero, Dios da un paso atrás y baja la cobertura de protección alrededor de la nación, lo que permite que la maldad se multiplique. El resultado es un brote de pecado sexual (Romanos 1:24-25), que es lo que le sucedió a la nación en la década de 1960.

Si la nación se niega a arrepentirse, Dios da un segundo paso atrás y baja la cobertura aun más (Romanos 1:26-27), lo que produce una plaga de homosexualidad. De nuevo, esta nación ha experimentado esta segunda fase desde la década de 1990, pero ganó impulso en 2003, cuando nuestra Corte Suprema anuló todas las leyes contra la sodomía.

Si la nación persiste en su rebelión, Dios dará un tercer paso atrás y abandonará la nación a “una mente reprobada” (Romanos 1:28). Esta depravación se manifestó en esta nación cuando nuestra Corte Suprema sancionó el matrimonio entre personas del mismo sexo en junio de 2015, y nuestro presidente celebró la decisión haciendo que la Casa Blanca se iluminara con los colores del arcoíris del Movimiento de la Perversión Sexual.

La Ira Venidera

La ira escatológica de Dios caerá sobre todo el mundo cuando Jesús regrese (Judas 1:14-15). El pasaje en Apocalipsis que ilustra el regreso de Jesús dice que Él regresará en justicia para “juzgar y hacer guerra” (Apocalipsis 19:11).

La primera vez que Jesús vino, vino en amorosa compasión con ojos llenos de lágrimas. Pero cuando regrese, vendrá en venganza (Apocalipsis 6:12-17), con ojos como llama de fuego (Apocalipsis 19:12). Vendrá a destruir a los enemigos de Dios (Apocalipsis 19:11).

Los presidentes y reyes y primeros ministros del mundo se arrodillarán y clamarán a las rocas y a las montañas para que caigan sobre ellos, así de gran será el terror del Señor (Apocalipsis 6:15-17). Los injustos tropezarán como ciegos, y su sangre será derramada como polvo (Sofonías 1:17).

En la tercera y última parte de esta exploración sobre el carácter de Dios, buscaremos en las Escrituras para saber si los redimidos deben temer que la ira de Dios venga sobre ellos. 

Lea la parte 1 aquí

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Original article: 
The Wrath of God: Is it a Myth or a Reality?
Share/Bookmark