jueves, 31 de julio de 2014

Libro: Salmo 83 - La Profecía Faltante es Revelada (Capítulo 2)

¿Se Puede Conocer el Futuro del Medio Oriente?

Incluye un Panorama del Salmo 83




“Oficiales de EE.UU. preocupados por lo que seguirá a la Primavera Árabe”
Bloomberg 13/09/12

“¿Tiene importancia la Biblia en el siglo XXI?
Fox Nation News 14/04/11

¿Puede ser conocido de antemano el resultado del conflicto árabe-israelí?

Según el profeta Isaías, la respuesta es sí.

 “Acordaos de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos; porque yo soy Dios, y no hay otro Dios, y nada hay semejante a mí, que anuncio lo por venir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no era hecho; que digo: Mi consejo permanecerá, y haré todo lo que quiero” (Isaías 46:9-10; énfasis añadido).

Isaías declara que sólo el Señor puede predecir el futuro. Fue el llamado de los profetas hebreos, como Isaías, Jeremías, Ezequiel y más, el informar de eventos futuros y, al hacerlo, exhibir la soberanía suprema de su Dios. Este libro identifica una plétora de profecías con respecto al futuro del conflicto árabe-israelí de hoy en día que, cuando son alineadas juntas, parecen presentar una imagen más clara de su conclusión prevista.

Lo que el mundo ha atestiguado en el Medio Oriente durante las pasadas seis décadas, parece haber sido anticipado con miles de años de antelación. Debido a la importancia espiritual de la lucha árabe-israelí, puede esperarse que los profetas tuvieran abundante información profética para escribir, para nuestra comprensión acerca del complejo escenario del Medio Oriente de hoy.

La Primavera Árabe del 2011, ha desestabilizado cada vez más la explosiva situación de la región. Muchos especialistas del Medio Oriente están preocupados de que las protestas y rebeliones que condujeron a cambios en los panoramas políticos de varios países predominantemente musulmanes, fomentará la propagación del pro-Palestinianismo, anti-Semitismo, y del gobierno bajo la ley Sharia islámica. Como tal, muchos familiarizados con la guerra del Salmo 83 están preguntándose si el evento está a punto de encontrar su cumplimiento final.

Panorama del Salmo 83

El Salmo 83 describe una climática y concluyente guerra árabe-israelí, que fue profetizada por Asaf el profeta, cerca de hace tres mil años.8 El texto del Salmo ha sido incluido para su lectura conveniente en el Apéndice llamado “El Texto del Salmo 83”.  

Es mi firme evaluación que el Salmo es más que una oración imprecatoria relacionada con los antiguos enemigos de Israel; creo que también predice una guerra en el Medio Oriente que ahora es inminente. Eventos geopolíticos que involucran a la Primavera Árabe del 2011; la búsqueda de un Estado por parte de los palestinos, y varias décadas de esfuerzos diplomáticos fallidos para intercambiar tierra por paz árabe, ha preparado a las poblaciones enumeradas en Salmo 83:6-8 a confederarse contra el Estado judío en cumplimiento directo de esta profecía.

El Salmo identifica un círculo interno de Estados árabes, que comparten fronteras en común con el moderno Israel. Esto está en marcado contraste con un círculo externo de naciones enumeradas en una coalición separada descrita en Ezequiel 38. Aunque algunos escatólogos intentan juntar los dos episodios proféticos, éstos parecen ser dos guerras del Medio Oriente distintas.

Los confederados árabes del Salmo 83 forman un colectivo plan de guerra estratégico para destruir a Israel. Su máximo objetivo es erradicar al Estado judío y confiscar toda la tierra que actualmente posee. Esto incluiría la tierra capturada por Israel en la Guerra de los Seis Días de junio de 1967.

Actualmente, la mayoría de la comunidad internacional y los árabes están presionando a los israelíes para que renuncien a la mayor parte de esta tierra, con el fin de formar un Estado palestino independiente. El Salmo 83 sugiere que los árabes abandonarán algún día los esfuerzos diplomáticos y optarán mejor por la guerra. Insinuaciones de esta naturaleza ya están emanando de Egipto, por líderes dentro de la Hermandad Musulmana, como sugiere el titular de noticias siguiente.

“Egipto considerando violar tratado de paz con Israel”
World Net Daily – 8/15/12

Esto demostrará ser problemático para los árabes, debido a que de acuerdo con Génesis 15:18, la tierra en cuestión pertenece a los descendientes israelíes de Abraham, Isaac y Jacob; no a los árabes.

“Y le dijo Dios: Tu nombre es Jacob; no se llamará más tu nombre Jacob, sino Israel será tu nombre; y llamó su nombre Israel. También le dijo Dios: Yo soy el Dios omnipotente: crece y multiplícate; una nación y conjunto de naciones procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos. La tierra que he dado a Abraham [en Génesis 15:18] y a Isaac, la daré a ti, y a tu descendencia después de ti daré la tierra” (Génesis 35:10-12).

El Salmo 83 describe un descarado intento árabe por confiscar esta Tierra Prometida. En varios lugares este libro provee apoyo escritural, atestiguando al hecho de que la guerra final árabe-israelí será ganada por los judíos. El principio guía para esta comprensión, se halla en Jeremías 31.
“Así ha dicho Jehová, que da el sol para luz del día, las leyes de la luna y de las estrellas para luz de la noche, que parte el mar, y braman sus ondas; Jehová de los ejércitos es su nombre: Si faltaren estas leyes delante de mí, dice Jehová, también la descendencia de Israel faltará para no ser nación delante de mí eternamente. Así ha dicho Jehová: Si los cielos arriba se pueden medir, y explorarse abajo los fundamentos de la tierra, también yo desecharé toda la descendencia de Israel por todo lo que hicieron, dice Jehová” (Jeremías 31:35-37)

Salmo 83:3-5, 12 informa que los árabes se confederarán con los propósitos explícitos de destruir a Israel y capturar su Tierra Prometida de una vez por todas, algo que Jeremías 31:35-35 dice que es completamente imposible. A menos que los árabes puedan alterar las ordenanzas que gobiernan el universo, no tendrán éxito.

Actualmente, el pueblo judío está repoblando esta tierra en cumplimiento de varias profecías bíblicas. Los judíos están regresando a la tierra después de siglos de dispersión en las naciones gentiles del mundo. Según estas profecías, este proceso parece ser irreversible. Ésta parece ser la razón por la que el Estado judío se está expandiendo, en vez de contraerse. Esta realidad es atestiguada por el hecho de que las guerras árabes-israelíes de 1948, 1967 y 1973 fortalecieron, en lugar de debilitar, la resolución de los israelíes. Los judíos continúan haciendo aliyá a Israel, y nada de lo que los árabes han hecho hasta ahora, ha podido prevenir su regreso.

De esta forma, en resumen, el Salmo 83 predice que los antiguos enemigos árabes de Israel — que resultan ser los adversarios árabes más observables de Israel hoy — en algún momento en el futuro, se confederarán, formarán una estrategia de guerra para destruir a los judíos y su Estado, erradicar el nombre de Israel para siempre, y confiscar la Tierra Prometida. 

De acuerdo con profecías relacionadas en Abdías v.18; Ezequiel 25:14; 37:10; Jeremías 49:1-6 y en otras partes, las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) prevalecen en la guerra del Salmo 83. La guerra, su conclusión, e imponentes efectos posteriores son discutidos a lo largo de varias porciones de este libro. A medida que usted lea, entienda y aplique estos pasajes proféticos al Salmo 83, es importante reconocer que los árabes están intentando maldecir a los judíos. Por eso, ellos deben ser maldecidos, de acuerdo con la política exterior divina, emitida en Génesis 12:2-3.

 “Y haré de ti (Abraham) una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición.  Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra” (Génesis 12:3).

Aquí yace toda la política exterior gentil: aquellos que bendigan a Abraham igualmente serán bendecidos, pero aquellos que lo maldigan, ¡serán maldecidos! Es comúnmente entendido contextualmente, que estos versículos se extrapolan de Abraham a sus descendientes hebreos a través de las genealogías de Isaac, Jacob, y los doce hijos de Jacob, quienes formaron las doce tribus de Israel. Por consiguiente, el principio de Génesis 12:3 aplica a los descendientes judíos de esas doces tribus de hoy. Además, no existe ninguna razón válida para concluir que esta política exterior gentil no es aún aplicable.

Al momento que la política exterior de Génesis 12:3 fue emitida, el mundo estaba poblado con personas. De las masas, uno fue llamado divinamente, y ése fue Abraham. En esencia, él se convirtió en el primer hebreo, y muchos traducen la palabra hebreo como pasar.9 Por lo tanto, ellos consideran que esto significa el hombre que pasó. Abraham, que en el lenguaje hebreo significa, “padre de multitudes”; pasó de entre hombres impíos, para convertirse en un hombre de Dios. El entendimiento común a partir de ese momento en adelante, fue que la humanidad estaba compuesta por Abraham y sus descendientes, y por todos los demás, llamados gentiles.

La razón por la que es importante notar esto es para confirmar que el Dios de la Biblia es un Dios justo, con una antigua política exterior gentil en orden. Él no es un Dios que hace juicio divino sobre los que no lo merecen. Los árabes del Salmo 83, por su propia elección, ignoran  las interpretaciones fundacionales contenidas en Jeremías 31:35-37, y los preceptos fundamentales de Génesis 12:3. Ellos procuran destruir a los judíos, lo que significa que ellos atraerán un juicio letal sobre sí mismos. En lugar de sentir lástima por su nada envidiable situación, es mejor advertirles de antemano.

Hay  detractores que no creen que el Salmo 83 sea una profecía bíblica confiable. Algunos creen que es simplemente una oración de lamento. Otros no la separan como una guerra del Medio Oriente distinta, aparte de Ezequiel 38 o Armagedón. Muchas de las objeciones a mi hipótesis de que el Salmo 83 es una guerra distinta e inminente han sido encontradas desde la publicación en el verano del 2008 de Isralestine — la edición inicial de este libro —. Estos temas son abordados dentro de porciones del comentario y apéndices de este libro.

Si alguien considera que el Salmo 83 es una oración y no una profecía, entonces es dudoso que ellos alzarán las banderas rojas de alarma a los árabes de antemano. O, si alguien no cree que la guerra del Salmo es inminente, les podría hacer falta el sentido de urgencia para informarles a los árabes que formen una estrategia de retirada inmediata hacia un destino seguro. En cuanto a mí, pretendo enviar un mensaje claro en este libro, que los árabes necesitan tener cuidado, debido a  que parece que la guerra del Salmo 83 está a punto de ocurrir y que están en peligro inminente. La amenaza existencial que ellos representan para Israel, en realidad se revierte para convertirse en una amenaza existencial para muchos árabes involucrados en el Salmo 83.   

Uno no puede ser dogmático acerca de estos temas, especialmente cuando hay algunos escatólogos que argumentan que el Salmo no es una profecía. Pero, debido a la severidad de la potencial guerra árabe-israelí, es mejor errar en el lado seguro, que arriesgarse a correr el riesgo de que muchos de nosotros estemos equivocados acerca de las implicaciones proféticas del Salmo. Esto es debido a que el Salmo 83 tendrá como resultado una multitud de víctimas árabes, y posiblemente israelíes, tal como señalo en el capítulo titulado “Salmo 83 y los Profetas”. Además, los estadounidenses necesitan apoyar la causa de Israel durante esta batalla, el cual es un punto que es explicado en el capítulo llamado, “El Papel de Estados Unidos en el Salmo 83”.

En retrospectiva, la Primavera Árabe del 2011 parece haber preparado la olla para el cumplimiento profético del Salmo 83. En el momento en el que estaba ocurriendo, muchos expertos liberales sugirieron que simplemente era un grupo de jóvenes respondiendo a las libertades acerca de las cuales estaban aprendiendo en las redes sociales de Internet como Facebook, YouTube, and Twitter. Sin embargo, es importante notar una declaración hecha por Daniel el profeta.

“Y Daniel habló y dijo: Sea bendito el nombre de Dios de siglos en siglos, porque suyos son el poder y la sabiduría. El muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos” (Daniel 2:20-21)

Una cosa es segura acerca de la Primavera Árabe del 2011: las épocas de cambio parecen haber llegado al Medio Oriente. Además, líderes árabes como Zine al-Abedine Ben Ali de Tunicia; Hosni Mubarak de Egipto; Muammar Gaddafi de Libia; y Ali Abdullah Saleh de Yemen han sido removidos, haciendo campo para que otros surjan. Daniel atribuye este tipo de eventos soberanos a actividades sobrenaturales del Señor.

Quizás lo que es más preocupante no sea qué líderes han sido removidos, sino cuáles permanecen en su lugar al momento de escribir este libro. El ayatolá Jamenei, el Presidente Mahmoud Ahmadinejad de Irán; el Presidente Bashar Assad de Siria; el Secretario General Hassan Nasrallah de Hezbolá; los líderes de Hamás, Ismail Haniyeh y Khaled Meshaal; y el Presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbás, sólo por mencionar a los más predominantes. Adicionalmente, ahora Egipto está siendo gobernado por un nuevo Presidente, Mohammed Morsi, de la Hermandad Musulmana. Parece que esta cosecha existente de líderes árabes y persas podría estar entre los que dirigirán a sus países y organizaciones terroristas a la guerra contra Israel.


Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org)

Nota: Sus oraciones y ofrendas harán posible que su servidor siga traduciendo y publicando capítulos adicionales de este perspicaz libro.

domingo, 27 de julio de 2014

Invitación a Conferencia de Profecía Bíblica en Nicaragua


Revista Llamada de Medianoche - Julio 2014

El Pueblo Escogido de Dios - Parte 2


Temas incluidos en esta edición:

- De Abbás no se puede esperar una firma
- La situación de los cristianos en Siria
- Teorías de conspiración palestinas
- Notable visita de Angela Merkel a Israel
- El aspecto judío del conflicto en Ucrania

Entre otros

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Lamplighter Magazine (July-August 2014)

Prophecy in the Psalms 
A Major Repository of Messianic Prophecies

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viernes, 11 de julio de 2014

Los Estados Árabes en la Profecía


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¿Cuál es la raíz bíblica del conflicto en el Cercano Oriente? ¿Dice algo la Biblia sobre los países árabes?

Con el derrocamiento de Mubarak en Egipto, la revolución en Libia, los esfuerzos de Irán en el área nuclear, la constante inseguridad en el Golfo Pérsico, la vulnerabilidad de las reservas de petróleo en Arabia Saudita, y el conflicto israelí-palestino, pareciera que el Cercano Oriente, en su totalidad, se encontrara nuevamente en un estado de levantamiento y crisis. Las preocupaciones, el temor y la inseguridad, son un producto secundario de la cobertura informativa secular en las noticias. A menudo, los mensajes y artículos cristianos sobre este tema no son mucho más que una exégesis de los diarios. ¿Por qué? Porque no se trata el tema desde el punto de vista bíblico. Necesitamos una cobertura informativa basada en las Escrituras. ¿Cuál es, entonces, la raíz bíblica de este conflicto?

Dios tiene todo bajo Su control

En primer lugar, debemos notar que Dios es ilimitado y soberano, y que tiene los acontecimientos bajo control. Como creyentes, no necesitamos preocuparnos por los titulares de los diarios. En segundo lugar, desde el punto de vista de las Escrituras, queda totalmente claro que la tierra, que generalmente es denominada como Palestina, se conforma a la ley de Dios y Él la dio al pueblo judío. La Biblia rechaza toda demanda árabe en cuanto a la tierra.

La siguiente reflexión abarca cuatro áreas: La raíz del conflicto, la continuación del conflicto original hasta el tiempo actual, el futuro de los estados árabes en este conflicto y las dos regiones devastadas en el reino mesiánico.  

Según las Escrituras, está claro que la tierra generalmente denominada Palestina fue dada al pueblo judío, conforme a la ley divina. La misma es, en todo el sentido de la palabra, “propiedad judía” y pertenece a Israel. La Biblia declara toda demanda árabe en cuanto a la tierra como inválida. Sea lo que sea que la Biblia diga sobre los pueblos árabes, nunca incluye la Tierra de Israel.

Última Hora: Cohetes de Hamás llegan hasta Haifa

Los cohetes de Hamás llegan hasta el Norte de Israel, a Haifa. Cohetes provenientes del Líbano apuntados contra Metula. La artillería israelí responde al ataque.


Otro medio millón de israelíes fueron atacados con los cohetes de Hamás antes del amanecer del viernes 11 de julio, a medida que Hamás nuevamente amplió su radio de cohetes a las ciudades entre Hadera y Haifa, a 150 Kms. al norte de la Franja de Gaza. Una mujer de 70 se desplomó y murió corriendo a un refugio cuando oyó la sirena de Haifa

Metullah, la ciudad más al norte de Israel, fue alertada la madrugada del viernes por dos misiles Katiuska provenientes de Líbano. Uno cayó entre la ciudad de Galilea y Kfar Yuval. Las fuentes  del disparo son reportados por fuentes militares de DEBKAfile como dos aldeas libanesas: Ain Arab, en el valle de Bekaa, gobernada por Hezbolá, y Mari, cerca de la ciudad sureña de Hatsbaya

El primero no logró despegar pero, debido a que fue lanzado desde un bastión de Hezbolá, esto está siendo tomado como un posible primer presagio de la preparación Hezbolá para abrir un segundo frente contra Israel para apoyar a Hamás a pesar de que sus relaciones se han vuelto tensas —.

La artillería israelí dirigió su respuesta de fuego desde el Monte Dov contra la aldea de Hezbolá, Kfar Chouba. Fuentes militares libanesas informaron que en Mari, otros dos cohetes fueron encontrados listos para ser lanzados contra Israel.

Traducido al español por Donald Dolmus

Fuente: DEBKAfile

miércoles, 2 de julio de 2014

Libro: El Pueblo Judío - ¿Rechazado o Amado?


Prefacio


Cuando establecí el Ministerio Cordero y León en 1980, la primera enseñanza que grabé en una cinta de casete fue una titulada, “Los Judíos en la Profecía”. Aunque había crecido en una iglesia amilenial que no ponía ningún énfasis en la profecía bíblica y que no tenía ningún sentimiento hacia el pueblo judío, mi estudio de la profecía bíblica — que había sido motivado por la Guerra de los Seis Días de 1967 — me había llevado a un gran aprecio de la herencia judía del Cristianismo. También había impresionado sobre mí el amor de Dios por el pueblo judío.

Y el persistente amor de Dios hacia los judíos, a pesar de su constante rebelión contra Él, había abierto mis ojos al verdadero significado de la asombrosa gracia de Dios.

Desde el comienzo de mi ministerio, he hablado apasionadamente y en gran detalle acerca de los judíos, debido a que el Ministerio Cordero y León fue llamado a la existencia para proclamar el cercano regreso de Jesús, y el pueblo judío es el centro de las señales del tiempo del fin que apuntan al inminente regreso del Mesías.

Ese primer mensaje acerca de los judíos que grabé en 1980, dio lugar a tres respuestas que nunca olvidaré.

La Primera Respuesta

La primera fue una llamada telefónica de un granjero del enclave de Texas. Él dijo que alguien le había enviado una copia de la cinta y que mientras él la estaba escuchando, el Señor le habló y dijo, “Llama a David y dile que quiero este mensaje en la radio”. Luego él preguntó, “¿Estás en la radio?”.

Le dije que no lo estaba, y procedí a explicarle que no podía estar en la radio aunque quisiera, porque mi ministerio sólo tenía tres meses y yo no tenía dinero.

“¿Cuánto cuesta estar en la radio?”, preguntó. Le dije que no tenía idea. “Bueno”, respondió él, “averígualo y me llamas”.

Pronto descubrí que sólo había una estación de radio cristiana en Dallas en ese momento que aceptaría programas de enseñanza. Esa estación cobraba $50 por día por un programa de 15 minutos, para un total de $250 por semana.

Llamé de regreso al granjero y le informé lo que había averiguado. “¡Ésos son cacahuetes!”, exclamó. Le dije que podían ser “cacahuetes” para él, pero para mí, era una fortuna.

“Te diré lo que voy a hacer”, respondió el granjero. “Voy a enviarte un cheque, y quiero que lo uses para entrar en la radio y proclamar tu mensaje acerca del pueblo judío y el cercano regreso de Jesús”. Y antes de que yo pudiera decir nada, rápidamente agregó, “Esto es todo el dinero que te voy a dar, así que no se te ocurra pedir más. Sólo estoy siendo obediente al Señor”. ¡Le di las gracias y le recordé que yo no le había pedido nada de dinero en primer lugar!

¡Unos días más tarde, recibí un cheque por correo por $4,000! Yo estaba estupefacto. Un hombre que ni siquiera conocía — un hombre que había escuchado uno de mis mensajes acerca del pueblo judío y que no sabía nada más acerca de mí — me había enviado miles de dólares para proclamar el mensaje por la radio.

Usé ese dinero para comenzar a transmitir un programa diario de quince minutos en una estación de Dallas. Durante el curso de los años, ese alcance creció constantemente hasta que estábamos transmitiendo el programa en más de 80 estaciones de todo el país.

Cada año le escribiría una carta al granjero y le diría en cuantas estaciones estábamos transmitiendo. Y cada vez él respondería con una carta que decía “¡Alabado sea el Señor!”, ¡pero nunca dio otro centavo más!

Continuamos transmitiendo en la radio durante casi 22 años, produciendo un total de 5,810 programas de radio. En septiembre de 2002, cambiamos de la radio a la televisión y comenzamos a producir un programa semanal de 30 minutos que continúa centrándose en la profecía bíblica del tiempo del fin, el cercano regreso de Jesús y la importancia del pueblo judío en la comprensión de lo que Dios está haciendo en el mundo hoy.

La Segunda Respuesta

La segunda respuesta significativa que recibí a mi mensaje acerca de los judíos en la profecía también llegó por teléfono, y fue una que realmente me impactó. Esto ocurrió durante el verano de 1980.

La voz en el teléfono preguntó, “¿Eres tú el David Reagan que tiene un mensaje en cinta de casete que se titula, ‘Los Judíos en la Profecía’?”. Le contesté que yo era. La voz entonces dijo, “Bueno, soy Moishe Rosen. ¿Sabes quién soy?”.

“Sí”, respondí, “eres el líder del ministerio Judíos por Jesús”.

“Así es”, respondió, “y estoy llamando para felicitarte por tu mensaje. Uno de nuestros seguidores me envió una copia, y quería llamar y felicitarte por el mensaje y animarte a seguir proclamándolo”.

No tengo palabras para expresar lo que esa llamada significó para mí. Yo era un ministro completamente desconocido con una oficina en uno de los dormitorios del dúplex donde vivíamos. Esto fue 15 años antes de la época de Internet, la que puede ser utilizada hoy para crear un ministerio nacional e internacional de la noche a la mañana, si usted tiene algo que valga la pena decir.

También iba a aprender en los siguientes días que había muy pocos ministerios que estuvieran dispuestos a ayudar a uno nuevo en alguna manera. Por el contrario, tendían a responder a las peticiones de ayuda con sospecha. Sin embargo, inesperadamente, Moishe Rosen me llamó para alentarme. Sentí como que si Dios lo estaba usando para darme una palmada en la espalda — al igual que lo había hecho con el granjero de Texas —.

Comencé a darme cuenta de que el mensaje que me sentí llamado por Dios para proclamar acerca de los judíos y el cercano regreso de Jesús era uno muy importante.

La Tercera Respuesta

Mi esposa, Ann, fue la fuente de la tercera respuesta a mi mensaje acerca del pueblo judío en los tiempos del fin.

Después de que me escuchó predicar el mensaje en persona, me dijo, “Cariño, cuando hablas acerca de cuánto ama Dios al pueblo judío, a pesar de su rechazo de Él como rey de su nación y su rechazo de Su Hijo como rey de sus corazones, ¡me haces querer ser un judío!”.

“No”, le contesté, “no quieres ser judía, porque las abrumadoras probabilidades son que si fueras judía, tendrías una ceguera espiritual que te impediría reconocer a Jesús como tu Mesías”. Y luego, añadí esta observación:

Lo importante que debes tener en cuenta es que Dios no está haciendo algo por el pueblo judío que no esté dispuesto a hacer por todos nosotros. Ellos son una demostración colectiva de Su gracia. Es cierto que no se merecen Su amor. Pero tampoco ninguno de nosotros. Él nos ama no porque lo merezcamos, sino que por Su gracia. Él no está dispuesto a renunciar al pueblo judío, así como no está dispuesto a renunciar a ti y a mí, ya que Él no quiere que ninguno perezca.

El propósito de este libro es compartir con usted el mensaje que Dios puso en mi corazón hace casi 35 años con respecto al pueblo judío.

Una Triste Herencia

Lamento tener que decir que el mensaje que voy a compartir con ustedes es uno que la Iglesia en general odia, y lo odia con pasión. Durante casi 2,000 años la Iglesia ha enseñado una mentira acerca del pueblo judío. Esa mentira es la afirmación de que debido a que los judíos mataron a Jesús, Dios ha lavado Sus manos de ellos y ya no tiene ningún propósito para ellos.

Como mostraré en este libro, esa afirmación es abiertamente contraria a las Escrituras, y ha dado lugar a un sufrimiento inimaginable.

Un Llamado Irreversible

Romanos 11:29 dice “los dones y el llamamiento de Dios son irrevocables”. Dios llamó a los judíos para que fueran Su Pueblo Escogido (Deuteronomio 7:6-9), y lo siguen siendo hoy. El tiempo se ha vencido desde hace rato para que la Iglesia reconozca este hecho y lo acepte. Hasta que lo haga, la Iglesia nunca va a entender plenamente el plan de Dios para las edades.


Dave Reagan
Allen, Texas
Primavera de 2014

Agradecimiento Especial

Quiero expresar mi agradecimiento a Gary Byers y a Kay Bien por sus servicios de revisión del texto. También estoy agradecido con Gary Gaskin por ayudar con la corrección de pruebas, por proporcionar excelentes sugerencias de edición, y por animarme con este proyecto.

Mi colega, Arnold Fruchtenbaum, me ha bendecido durante años con sus escritos perspicaces referentes a las raíces judías del Cristianismo, por lo cual estoy muy agradecido. También estoy en deuda con Richard Booker y Elwood McQuaid por los escritos excepcionales que han producido con respecto al pueblo judío y la nación de Israel.


Estimados lectores: Sus oraciones y ofrendas harán posible que su servidor pueda continuar con la traducción y publicación de capítulos adicionales de este excepcional libro.

Traducido por Donald Dolmus
En Defensa de la Fe (endefensadelafe.org) 

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